jueves, 20 de febrero de 2014

Seguir misericordiando

En los comentarios al post precedente, encontramos algunos lectores que afirmaban que la Santa Sede no cambiará en absoluto la multisecular doctrina de la Iglesia sobre cuestiones matrimoniales o relativas a la sexualidad en general, y otros que afirmaban que sí lo hará con ocasión del próximo Sínodo sobre la Familia que tendrá lugar en el próximo mes de octubre.
A mí me la impresión que, en su afán de misericordiaciones masivas, el papa Francisco estaría dispuesto a dispensar a todos los católicos del cumplimiento del sexto mandamiento, pero es lo suficientemente inteligente como para saber que eso sería demasiado. Sin embargo, tengo el pálpito que algo hará con respecto a los divorciados vueltos a casar, es decir, avanzará en su admisión a la Sagrada Comunión y, de ese modo, a una integración más plena en la vida de la “comunidad cristiana”.
Hay algunos signos que hacen suponer que la cosa va por ese lado. Instrumentar una “consulta a los fieles” sobre el tema, es uno de ellos. Cualquiera podía suponer cuáles iban a ser los resultados de tal encuesta, lo que ha sido confirmado en los últimos días por la publicación de los mismos por parte de varias conferencias episcopales europeas, lo cual, si bien ha sido considerado una iniciativa “no correcta” y una posible presión sobre la Sede Apostólica, no me extrañaría que la iniciativa haya contado con guiño vaticano: pour la gallerie conservadora, que podrá decir luego: “El papa se vio forzado a consentir por la presión de los obispos del Rin”; casi lo mismo que se decía de su olvidable predecesor Pablo VI.
Por otro lado, se supo que en el consistorio que tienen en estos días todos los cardenales en Roma para tratar específicamente este tema, el único expositor confirmado es el cardenal Kasper, cuya posición al respecto es conocida por todos: Ya cuando era obispo de Rotenburgo-Stuttgart y también recientemente en una entrevista al semanario “Die Zeit”, el teólogo y cardenal alemán se ha pronunciado dispuesto a admitir que las personas divorciadas y vueltas a casar puedan tener acceso a la comunión sacramental. ¿Y adivinen por voluntad de quién es él el único expositor?
Pero la cosa no es tan fácil, aunque a Bergoglio le parezca que lo es. No se puede cambiar una enseñanza tan firmemente asentada en el corpus doctrinal de la Iglesia porque sí nomás. Existen algunas disciplinas que el actual pontífice desconoce y que se llama teología, derecho canónico e historia.
El cardenal Rodriguez Madariaga, mandamás de la comisión cardenalicia que entiende sobre tema, expuso en un reportaje que “La vieja familia ya no existe. Todo es nuevo. Y por tanto también la Iglesia debe dar respuestas nuevas y "al paso con los tiempos", respuestas que "ya no pueden estar fundadas en el autoritarismo y el moralismo". (Pueden verlo en este artículo de S. Magister). Habrá que prepararse entonces para respuestas “democráticas” y “misericordiosas” adaptadas a los hombres de hoy. Y para eso, el vaticanista Magister adelanta cuáles serían las argumentaciones teológicas imprescindibles sobre las que se basaría la probable resolución pontificia de admitir a los sacramentos a los católicos divorciados y vueltos a casar.
Algunos patrólogos sostienen que una práctica de la Iglesia primitiva fue la de admitir a las personas que se habían separado de su cónyuge y formado una nueva “pareja” a los sacramentos luego de un largo periodo de penitencia. Esto se habría permitido a raíz de la desastrosa situación moral del mundo precristiano. Habría antecedentes, entonces, de esta práctica en la historia de la Iglesia. Frente a este argumento, yo puedo responder dos cosas: aunque desconozco el tema tal como fue tratado por los Padres resulta claro, de acuerdo al artículo de Magister, que hay una biblioteca que opina de un modo, y otra biblioteca que opina del modo contrario. Es decir, no hay certeza ni unanimidad al respecto. Señalo solamente que, de entre todos los patrólogos que se mencionan, el único verdaderamente conocido y máxima autoridad en los estudios sobre las obras y el pensamiento de Orígenes es el jesuita Henri Crouzel, y está en contra de la interpretación liberal.
Por otro lado, no me parece que pueda equipararse el mundo precristiano con el mundo postcristiano.  En el primer caso, la humanidad venía de milenios de permanecer en las tinieblas bajo el dominio de los arcontes de este mundo. La llegada de Nuestro Señor implicó que el “mundo vio una gran luz”, pero el proceso de “iluminación” y de aceptación de esa luz transformante llevó siglos.
El peso de las costumbres y las taras culturales no desaparecen de un día para otro. En cambio, nuestro mundo postcristiano conoció esa gran luz y la rechazó. La enseñanza de la Iglesia no es ahora una novedad liberadora; es una antigua verdad liberadora que el hombre de hoy rechaza. Se trata de dos situaciones –la del mundo precristiano y la del actual- que no pueden equipararse.
Sin ser canonista, me parece que el único modo posible en que la Iglesia pudiera admitir a la comunión  a los divorciados, sería declarando la nulidad de su primer matrimonio. Caso contrario, la persona se encuentra en pecado de adulterio, y en tal estado no puede comulgar. No me cabe duda que, en la actualidad, los casos de nulidad matrimonial son muchos más elevados que en épocas anteriores y que, además, no a todos les resulta fácil y accesible el acceso al largo trámite jurídico que supone lograr la sentencia de nulidad. Por eso mismo, me parece que pueden existir casos en los que la persona se acerca al sacramento de la comunión porque, en conciencia, se sabe libre de pecado. Pero en modo alguno puede “estandarizarse” la situación, abriendo la puerta para que pasen todos.
Por otro lado, hay una cuestión histórica que tampoco puede desatenderse. Estimo que habrán sido muchas y muy fuertes las presiones que recibió la Santa Sede en el siglo XVI por parte del  Defensor fidei, el rey Enrique VIII de Inglaterra, cuando pretendía que se anulara su matrimonio con Catalina de Aragón para contraer segundas nupcias con Ana Bolena. La firmeza en su doctrina le costó a la Iglesia la pérdida de Gran Bretaña para la fe católica y sólo Dios sabe las consecuencias que de ello se derivaron. ¿Se puede borrar así, de un plumazo, una doctrina tan asentada de la Iglesia porque el mundo de hoy “no la entiende”? Enrique VIII tampoco la entendió.

A mí me parece que a Bergoglio no le da el pinet para ser el Anticristo, pero que puede hacer mucho daño, no dudemos de que puede hacerlo.

75 comentarios:

Ludovicus dijo...

Hay una cosa elemental. Se habla del carácter penitencial del segundo matrimonio. Yo nunca vi una penitencia que incluya realizar los actos por los que se cumple la penitencia.
Es decir, el vínculo es disoluble o no es disoluble. Si no lo es, la violación del vínculo con los actos sexuales del segundo matrimonio es contumacia, no penitencia. Y si es disoluble, contra el Evangelio, no ha lugar tal penitencia, porque los actos sexuales en el segundo matrimonio no son pecado.

Martin Ellingham dijo...

- El tema se complica cuando el matrimonio es realmente nulo pero no ha habido posibilidad de demostrarlo jurídicamente. Hay un caso-ejemplo muy interesante, largo de resumir aquí, pero muy excepcional.

- Una sospecha: el cambio vendrá no por la doctrina sino por la disciplina, que se relajará. La válvula de escape la han abierto los canonistas. De hecho, hace un tiempo un canonista me mandó su libro sobre el tema, que no puedo divulgar porque no me autorizó, y que no leí completo por falta de tiempo e interés.

- El guiño neocon a este cambio ya existe. Viene de parte de una escuela canónica...

Saludos.

Anselmo dijo...

Interpretando lo que pudieron haber dicho los Santos Padres, parecería que la penitencia impuesta no sería por la disolución de un vínculo -de suyo naturalmente indisoluble- sino por la ruptura del contrato natural de matrimonio en vista del futuro Sacramento, algo semejante al actual privilegio petrino, denominado también "privilegio de la fe"; el cual, desde luego, funciona solamente cuando la fe de un cónyuge está en peligro por la acción del otro. En tiempos tan cercanos al paganismo, esto sería posible y hasta cierto punto, comprensible, pero de ningún es una ruptura de la economía del Sacramento, sino más bien lo contrario. Eso, por una parte.
Por lo demás, dejar en manos de la conciencia de los fomalmente adúlteros el juicio sobre la validez de su propio matrimonio canónico, es equivalente a la proposición del protestantismo de "autojuicio" moral y una puerta abierta de par en par al sacrilegio. Aparece peligrosísimo afirmar que "pueden existir casos en los que la persona se acerca al sacramento de la comunión porque, en conciencia, se sabe libre de pecado", pues es una resignación de la misión santificadora, pública y objetiva, de la Iglesia, y de una delegación de la misión de juzgar entregada a Pedro por Jesucristo. Sin contar el pecado de escándalo.

Wanderer dijo...

Anónimo, usted tiene razón y estoy de acuerdo. Es peligrosísimo. Por eso mismo digo que es excepcional y, aún más, extreamadamente excepcional, pero posible.

CUM dijo...

El Rin desembocó en el Riachuelo, nomás...

Van a perpetrar la tropelía, sin duda.

San Leonardo decía que la característica del argie es la ligereza. Este es un buen ejemplo.

Y lo peor aún está por venir, como dijo el ilustre poeta isabelino.

¿Y para terminar en esto perdimos Inglaterra?

Fernando dijo...

Dos apuntes:
1- El problema surge cuando en lugar de hablar del pecado se habla de sus consecuencias. En lugar de hablar del adulterio, se empezó a hablar de que los adúlteros no podían comulgar "pobrecitos". Con ese criterio, un ladrón que piensa seguir robando, un adicto a la pornografía que piensa seguir siéndolo, también están privados de la Comunión... pero ellos son malos, los otros son pobres tipos que se equivocaron a la primera y a la segunda formaron una familia hermosa... o a la tercera... o a la cuarta...
2- Si cambia la doctrina en este sentido, la muerte de Santo Tomás Moro, de San Juan Fisher, etc. fueron en vano
Y yo me pregunto, entonces ¿hasta dónde llega la infabilidad si se podría cambiar algo así?
Fernando

wolf yautja dijo...

si bergoglio permitiese la comunión de los divorciados vueltos a casar, esto ocasionaría un cisma de consecuencias imprevisibles porque la parte mas conservadora de la iglesia no aceptaría jamas esta aberración doctrinal.

Anónimo dijo...

Cuando todo esta desmadrado, no hay que hacer el ideal religioso más fácil, sino más difícil, y al mismo tiempo llevar la misericordia hasta los límites.
El consentir relajar las exigencias a menudo procura ser tapadera de la flojera de los responsables del desastre antes que un verdadero misericordeo de las ovejas.

" No menoscabar en nada la saludable doctrina de Cristo es una forma de caridad eminente
hacia las almas." (HV-PVI)

La cuestión, quizás, no pase por liberalizar la disciplina del sacramento sino por restringir al máximo la administración del mismo, hasta tanto se obtenga la certeza moral de que los ministros comprenden acabadamente lo que hacen y reciben. En una palabra, constatar la madurez psíquica-afectiva y la madurez en la Fe (y que realmente la tengan) de los contrayentes.
De lo contrario, asumir que la realidad triunfante impuesta por el neopaganismo moderno es el de las uniones naturales (que de hecho es lo que viven la mayoría de los católicos, para quienes el sacramento se ha vuelto sólo un folclore socio-religioso o un mandato social), convirtiéndola en campo de una militante evangelización.


Ergo:
- resolución expeditiva de los casos ya existente, anteponiendo la misericordia a la máquina burocrática vaticana.
- ratificación integra de la doctrina tradicional sobre el sacramento.
- endurecimiento de las condiciones para recibirlo.
- ajustarle las tuercas a los pastores: más magisterio y menos misericordeo barato.

De yapa, como sin sacramento es muy difícil aguantar a la patrona, quizás después del tercer intento (un cuarto sería para para investigación médica), muchos terminen de ermitaños o monjes, sin necesidad de recurrir a privilegios paulinos o petrinos. Y sanseacabó.

Ludovicus dijo...

El problema no es "autorizar" la comunión a los divorciados vueltos a casar, como quien pone una pelota de goma y una camiseta de fútbol sobre un altar: actos de abuso.
El problema es decir que el adulterio continuado no es pecado mortal, por lo que se puede comulgar. Se viene abajo toda la moral sexual católica.

Perico dijo...

puede sonar fuerte, pero pregunto por qué el adúltero sí y el onanista no?

mike wazowski dijo...

"A mí me parece que a Bergoglio no le da el pinet para ser el Anticristo, pero que puede hacer mucho daño, no dudemos de que puede hacerlo".

Que no nos parezca pero que al menos se nos muestre posible, perceptible, realizable, nos confirma en la buena senda.

Anónimo dijo...

Pregunta: Si Bergoglio declarara que "es de fe" una herejía y la mayor parte de los cardenales y obispos estuvieran con él. ¿Qué pasaría?

Anónimo dijo...

No entiendo por que nos adelantamos a los acontecimientos.No olvidemos que JB es peronista y que no sabra´ni medio de Teologia ,pero es maestro en el arte del politiqueo berreta.
No se va a jugar por nada heterodoxo, dejara hacer a los herejes del Rin y mirara´para otro lado. Como ha sido siempre su modus operandi desde que le tomo´el gustito a ser jefe,estando en Buenos Aires.

El petiso Diaz

Anónimo dijo...

Pregunto: la promesa de Cristo contra la prevalencia de las puertas del infierno, ¿no se refería justamente a estas cosas?. El tema de las nulidades, puede ser: que mañana decidan ponerse más blandos para admitir nulidades. Más de la mitad de mis amigos, estoy persuadido, tiene matrimonios nulos. Pero admitir a la comunión a personas que al mismo tiempo se reconoce como objetivamente adúlteras, eso es tocar la moral directamente. Pienso que justamente contra esas cosas Cristo nos dio seguridad.

Estoy seguro que este hombre es el Papa, y que por eso no va a hacer ninguna de estas cosas.

Saludos.

Anónimo dijo...

Perico, el onanismo es pecado mortal, igual que el adulterio. Y quien practica cualquiera de los dos sin confesarse antes y con sincera intención de enmienda y abandono de la contumacia no puede comulgar. Con la diferencia que el onanismo no es escandaloso (salvo en la vía pública, pero no es habitual).

Confesor.

Anónimo dijo...

"Más de la mitad de mis amigos, estoy persuadido, tiene matrimonios nulos".

Bue... mirá, te lo digo en cristiano: si querían acostarse con su mujer -a la que prestaron consentimiento matrimonial-, lo hicieron y tuvieron hijos, esos matrimonios no son nulos.

Que siendo así, alguno sea nulo, es un caso rarísimo y dudoso.

No hay que creer porque tenemos descerebrados a la vuelta que se casan, que esos matrimonios son nulos. También eran todos descerebrados hace 100, 200 y 500 años.

Saludos,

Anónimo dijo...

Tenía que ser del Opus: http://www.lanacion.com.ar/1665948-las-huellas-de-juan-xxiii-en-el-papa-francisco

Anónimo dijo...

Acá hay algo muchísimo más grave. Esta sería la Iglesia que renunció a la búsqueda del Amado, que no aguarda al Novio ni espera las Bodas del Cordero, para unirse a Él como Esposa por toda la eternidad.
Quitada esa esperanza de en medio y puesto los ojos y la esperanza en este mundo, es consecuencia natural que se toque el matrimonio que es figura de aquéllo.
Hay algo apocalíptico en todo esto.
Vladimir

Anónimo dijo...



Es absolutamente imposible que cambie el derecho canónico sobre esos temas..nunca ocurrio , nunca ocurrira .

Anónimo dijo...

Al Anónimo del 21 de febrero a las 10.41

Si ninguno tiene Fe, si están decididos a, sistemáticamente, utilizar medios anticonceptivos, si no tienen interés en educar a sus hijos en la Fe. Si no creen en la indisolubilidad del matrimonio. Pregunto, si de da alguno de esos casos en una pareja de novios, ¿no es acaso nulo el matrimonio? ¿Hay sacramento?

Saludos.

Anónimo dijo...

Perico: al onanista se lo perdona si se arrepiente.
El problema de las casados, separados y postjuntados, es que viven en un estado de pecado y quieren continúan en él. No pretenden enmendarse.
Otro ejemplo: una cosa es el que roba una gaseosa (se lo perdona con obligación de restituir), y otra el que vive de una herencia robada.
Cordialmente,
El sanjua bis.

Canonista especulativo dijo...

Anonimo de 10:41

"Bue... mirá, te lo digo en cristiano: si querían acostarse con su mujer -a la que prestaron consentimiento matrimonial-, lo hicieron y tuvieron hijos, esos matrimonios no son nulos."

El punto es justamente si prestaron consentimiento al matrimonio tal como lo enseña la Iglesia o al matrimonio tal como lo entiende la sociedad actual.

La pregunta es: ¿qué tenia en mente cada uno de los contrayentes al prestar el consentimiento? ¿Estar estableciendo un vinculo indisoluble, tal como enseña la Iglesia (caso A)? ¿O estar estableciendo un vinculo que iba a durar hasta que uno o ambos decidiera que no iba mas (caso B)? En el caso B el matrimonio seria nulo.

Esta consideracion se aplica tanto al elemento esencial del matrimonio, la apertura a la procreacion o procreatividad ("bonum prolis"), como a sus dos propiedades esenciales, la unidad, exclusividad o fidelidad ("bonum fidei") y la indisolubilidad o permanencia ("bonum sacramenti"), donde la distincion entre elemento y propiedades la tome del canonista Cormac Burke.

El tema es qué grado de asentimiento a la doctrina de la Iglesia sobre el matrimonio se requiere para que éste sea valido. Y aqui hay dos posiciones posibles. La de maxima es requerir para la validez del matrimonio que haya conciencia cierta y afirmacion interior explicita del elemento esencial y de las propiedades esenciales del matrimonio. La de minima es requerir solamente que no haya una negacion interior consciente y explícita del elemento esencial o de una propiedad esencial.

Hasta ahora el Magisterio pontificio, por ej. en los discursos anuales de Juan Pablo II a la Rota Romana, se ha pronunciado por la posicion de minima. Pero, pasando ahora a hablar de un modo totalmente especulativo, ese punto doctrinal sí podria ser reformable, de modo tal que se pasase a la posicion de maxima, siendo la razon para tal hipotetico cambio el reconocimiento del hecho indiscutible de que hoy los catolicos estamos inmersos en un entorno social y cultural en el que el matrimonio no se considera indisoluble, para mencionar una de sus propiedades esenciales, con la consecuencia de que, a menos que el contrayente de modo consciente y explicito entienda claramente y adhiera firmemente a la doctrina catolica sobre el tema, lo logico seria presuponer que al momento de dar el consentimiento tenia en mente la concepcion "mundana" al respecto.

La posicion de minima implica un endurecimiento respecto al pasado (nulidad dificil) y un ablandamiento respecto al futuro (cualquiera se casa por iglesia sin pensarlo mucho). La posicion de maxima implica un ablandamiento respecto al pasado (nulidad facil) y un endurecimiento respecto al futuro, por ejemplo requiriendo de cada uno de los contrayentes no solamente un "si, quiero" sino tambien la profesion solemne de un "juramento antidivorcista" (recordando el juramento antimodernista).

Y si se la quiere hacer mas dura aun, incluir en ese juramento la doctrina sobre la anticoncepcion.

Releyendo los comentarios, creo que esto coincide bastante con el comentario de 20 de febrero de 2014, 20:02.

Rigoberto Gerardo Ortiz Treviño dijo...

Queridos amigos, cuando creen que ya lo hemos visto todo....

http://www.abc.es/sociedad/20140221/abci-papa-divorciados-vueltos-casar-201402211218.html

Vamos a ver qué sigue... y francamente, me da pavor

Anónimo dijo...

Ok Canonista, me aclaró un poco más la cuestión. Le agradezco.

Nueva pregunta, a todos: veo que la cuestión se puede manejar dentro de los cauces del derecho canónico, es decir, ablandando la "política" respecto de las nulidades (con el consiguiente endurecimiento para los matrimonios futuros), sin necesidad de recurrir a cambios en la doctrina moral.

Mi pregunta es: ¿es posible para un Papa cambiar la doctrina moral respecto del matrimonio, su indisolubilidad y fidelidad? Es decir, hacerlo de un modo más o menos explícito. Claro que un ablandamiento para las nulidades sin el correspondiente endurecimiento del que hablan implicaría una confusión generalizada que en la práctica podría tener consecuencias equivalentes en el católico de a pie, como quien escribe. Pero, ¿puede hacerlo como un acto magisterial claro y definido? Siempre asumí que no podía, y que, entre otras cosas, a eso se refiere la Iglesia con la Infalibilidad.

Saludos.

El atónito.

Anónimo dijo...

Anónimo de 15:47.

Me parece que el Anónimo de 10:41 apuntaba a otra cosa.
Creo que hablaba de la nulidad absoluta del matrimonio cuando los cónyuges lo contraen no quierendo tener hijos y que se subsana cuando posteriormente los tienen.
Algo así he leído/buscado/estudiado alguna vez con motivo de unos seres queridos que están en esta situación (ya ahora en espera del segundo hijo que nacería en unos pocos días), aunque es difícil de comprender que se "sanea" una nulidad que es "absoluta".
Tal vez en el Decho Eclesiástico esto sea posible (no sé, usted dirá), pero en el Derecho Común las "absolutas" (no las "relativas") son insalvables.
Desde el punto de vista del Derecho Común, si quisieran estar realmente casados por Iglesia, deberían volver a recibir el sacramento con las correctas disposiciones. Parece ser que desde el Derecho Eclesiástico no...

RICHARD dijo...

Concido con un comentario anterior, en el sentido de que ante este tema el Santo Padre mirará para otro lado y dejará hacer. Lo cual no es nada distinto de lo que desde hace muchísimos años se viene haciendo en nuestra Iglesia, hacernos los distraídos ante diversas aberraciones. De todas formas, presiento que "de hecho" se dejará libertad para que cada Conferencia Episcopal promueva lo que le pase por el caletre, en aras de una colegialidad desbocada. De hecho, hace años que en no pocas comunidades parroquiales los "separados y vueltos a casar" comulgan, con el ok del párroco. En este tema y en otros que nos preocupan, insisto que la política será dejar hacer, dejar pasar.Salvo ante el caso de fieles o comunidades tradicionalistas, a los que se seguirá persiguiendo sin descanso ni misericordia por "neopelagianos y avinagrados de sacristía". A este ritmo, el día que el Señor se canse, no quedará títere con cabeza.

Ludovicus dijo...

Canonista especulativo,
Al juramento antidivorcista agréguele una multa de 500 dólares al párroco que autorizó el matrimonio luego declarado nulo, y 5000 dólares al Ordinario.
Va a ver qué rápido se acaban las nulidades.

Anónimo dijo...

Para el canonista especulativo
Al admitir que la mayor parte de la mentalidad común entiende que el matrimonio no es indisoluble y POR TANTO reconocer que lo celebrado (en el marco de ESA mentalidad) es nulo,PARECERÍA que se ahonda ESA mentalidad. Digo PARECERÍA pues parecería que po la mentalidad de hecho la Iglesia pasa a considerar disoluble su matrimonio. En realidad no sería disolución sino declaración de nulidad. Iría acompañada de un mayor rigor en la admisión de los contrayentes . Urricarriet

Ludovicus dijo...

Creo que urge reformar todos los planes de estudio de seminarios y facultades de Teología, y poner como materias excluyentes Marketing Teológico I, II, III, y IV. Y al final, una residencia de Misericordiación en alguna villa miseria.

Walter E. Kurtz dijo...

Ojo, a diferencia del Derecho Civil, el Canónico se alimenta de la Teología, en particular la Dogmática, y en este caso, la Sacramental.

Exigir un nuevo matrimonio es una barbaridad. Es rigorismo y, quizá, donatismo.

Con ese criterio podríamos decir que el 90% de los bautizados no lo están realmente porque sus padres o padrinos no eran conscientes, o que el 90% de las consagraciones no se producen porque el sacerdote pronunció mal las palabras de la Institución o porque no cree en la Presencia Real o porque estaba con la cabeza en cualquier cosa.

Los errores materiales los suple la Iglesia.

Y en materia matrimonial, incluso con características intemporales. Tanto es así que, por ej., los hijos naturales prematrimoniales quedan automáticamente legitimados tras el matrimonio de sus padres.

Canonista especulativo dijo...

Anonimo de 21 de febrero de 2014, 16:22 pregunta:

"¿es posible para un Papa cambiar la doctrina moral respecto del matrimonio, su indisolubilidad y fidelidad? Es decir, hacerlo de un modo más o menos explícito."

Claramente NO, ni explícita ni implícitamente, ni en general ni en un caso particular. Cito de Ratzinger 1998:

http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_con_cfaith_doc_19980101_ratzinger-comm-divorced_sp.html

"a) La epikeia y la aequitas canonica tienen gran importancia en el ámbito de las normas humanas y puramente eclesiales, pero no pueden ser aplicadas en el ámbito de las normas sobre las que la Iglesia no posee ningún poder discrecional. La indisolubilidad del matrimonio es una de estas normas, que se remontan al Señor mismo y, por tanto, son designadas como normas de «derecho divino». La Iglesia no puede ni siquiera aprobar prácticas pastorales —por ejemplo, en la pastoral de los Sacramentos— que contradigan el claro mandamiento del Señor."

"La opinión de que el Papa podría disolver un matrimonio sacramental consumado, irremediablemente fracasado, debe calificarse como errónea. Un tal matrimonio no puede ser disuelto por nadie."

Con respecto a mi comentario de las 15:47, recordé que Mons. Müller, en su escrito sobre el tema del 23 de octubre pasado, habia dicho algo en el sentido de mi pensamiento de caracter especulativo (que de paso no necesariamente debe apuntar a una posicion de maxima, dado que podria existir un justo termino medio). Es el pasaje que traduzco a continuacion del original italiano, porque la traduccion en vatican.va deja bastante que desear:

"La mentalidad contemporanea está en gran medida en contraste con la comprension cristiana del matrimonio, especialmente respecto a su indisolubilidad y a la apertura a la vida. Puesto que muchos cristianos están influenciados por tal contexto cultural, los matrimonios son probablemente más a menudo inválidos en nuestros dias que lo que lo eran en el pasado, porque falta la voluntad de casarse según el sentido de la doctrina matrimonial católica"

http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/muller/rc_con_cfaith_20131023_divorziati-risposati-sacramenti_it.html

"La mentalità contemporanea si pone piuttosto in contrasto con la comprensione cristiana del matrimonio, specialmente rispetto alla sua indissolubilità e all’apertura alla vita. Poiché molti cristiani sono influenzati da tale contesto culturale, i matrimoni sono probabilmente più spesso invalidi ai nostri giorni di quanto non lo fossero in passato, perché è mancante la volontà di sposarsi secondo il senso della dottrina matrimoniale cattolica"


Anónimo dijo...

JB nos va a dejar sin Doctores de la Iglesia.

Santo Tomás – Summa Theológica Supl.q. 49 a.2,3, sobre el matrimonio indisoluble.

También se viene los 500 años de la Reforma y el Vaticano está organizando los festejos en conjunto, que diría San Roberto Belarmino. (mi Santo)

Roberto

Canonista especulativo dijo...

Aclaro que la "posicion de minima" que describi en el comentario de las 15:47 es la del Codigo de Derecho Canonico:

1101 § 2. Pero si uno o ambos contrayentes excluyen con un acto positivo de la voluntad el matrimonio mismo, o un elemento esencial del matrimonio, o una propiedad esencial, contraen inválidamente.

La "posicion de maxima" requeriria cambiar en ese canon "excluyen" (del consentimiento) por "no incluyen" (en el consentimiento), o mejor aun, "no incluyen explicitamente".

Anónimo dijo...

Ya sabemos que este Papa quiere quedar bien con todos: progres y conservadores. Les manda guiños a todos. Pero no va a cambiar nada y los progres dirán: "no lo hizo por presión de los conservadores". Así no perderá popularidad entre ellos. Lo positivo del debate es que para la mayoría está claro que hoy muchos matrimonios son nulos desde su inicio. El único cambio será agilizar los procesos de nulidad.

CUM dijo...

Ludovicus tiene razón. 5.000 al Ordinario está perfecto. Y podría amenazarse con hacerlo retroactivo.

Y ahora caigo: ¿Por qué serán siempre (o casi siempre) tan ordinarios los Ordinarios?

Isaac García Expósito dijo...

¿Alguien sabe cuáles son los textos de los padres aportados como prueba, y sus contextos?

Anónimo dijo...

La falta de formación de los bautizados es la causa de muchos matrimonios nulos y cinco o seis charlas matrimoniales no es suficiente. Con un año de charlas matrimoniales la pareja iría más formada y consciente al matrimonio. Conozco una diócesis donde el obispo ha ordenado un año de charlas para la Confirmación, todos los sábados, y si faltan tan solo un sábado pierden el derecho a confirmarse y tienen que empezar de nuevo al siguiente año.

Anónimo dijo...

No son nulos los matrimonios, son PROFANADOS desde el vamos.

Anónimo dijo...

¿ese cánon quién lo hizo?¿el enemigo de la iglesia?
Ojo que hay mucho plagio dando vuelta.

Anónimo dijo...

Miren sino lo que pasó la traducción del misal novusordiano en el anexo de este link.
http://lamisadesiempre.blogspot.com.ar/2013/04/la-nueva-misa-louis-salleron.html
ojo que con eso de las nulidades puede estar pasando lo mismo. Ya sabemos lo que son las editoriales al estilo Bonum Guadalupe etc...

Anónimo dijo...

"...muchos cristianos están influenciados por tal contexto cultural, los matrimonios son probablemente más a menudo inválidos en nuestros dias que lo que lo eran en el pasado, porque falta la voluntad de casarse según el sentido de la doctrina matrimonial católica"


Que fácil que la arreglan estos armatostes, porque mejor no dicen que ellos no les dan las armas para defenderse de la mala influencia cultural de nuestros tiempos que ellos dejaron sumergir en el paganismo. Y peores son los que les siguen el juego.

Dios no juega, ni con derecho canónico de por medio, el que se acerca al altar queda unido. No jueguen ustedes con Dios.

Posso ricercare ma non leggere dijo...

Isaac, si lees italiano y frances es posible que encuentres la respuesta en este articulo en italiano con referencias a obras de Crouzel en frances:

http://radiospada.org/2014/02/risposta-a-sandro-magister-no-il-concilio-di-nicea-non-ammise-ai-sacramenti-i-risposati/

La primera obra referida está online en google books:

http://books.google.com/books?id=x8Ri9C2oJXsC

Anónimo dijo...

Si la resolución del tema pasa por "guiños" y "escuelas canónicas" entonces se ve que, como lo sospechaba, en Roma no se lo están tomando con la seriedad que requiere. Una vuelta mas de tuerca y ¡zaf! la inundación en la puerta de tu casa.

But can read now dijo...

Que bolu, no me di cuenta de que el articulo en italiano era una traduccion de éste en ingles:

rorate-caeli.blogspot.com/2014/02/no-council-of-nicea-did-not-admit.html

La bibliografia sigue estando en frances.

Anónimo dijo...

resolución expeditiva de los casos ya existente, anteponiendo la misericordia a la máquina burocrática vaticana.

NO eso, sino enseñarles a cultivar la vida de oración. Basta de inmanentismo, la vida es corta, que busquen al Señor y dejen de vaguear.

Anónimo dijo...

Algunos patrólogos sostienen que una práctica de la Iglesia primitiva fue la de admitir a las personas que se habían separado de su cónyuge y formado una nueva “pareja” a los sacramentos luego de un largo periodo de penitencia.

*¿después de la penitencia volver a revolcarse?¿a esos no se los denominaban relapsos?





No se puede cambiar una enseñanza tan firmemente asentada en el corpus doctrinal de la Iglesia porque sí nomás.

*Ellos si pueden porque son arbitrarios y luego le llaman autoritarismo a la Verdad.




la Iglesia debe dar respuestas nuevas y "al paso con los tiempos", respuestas que "ya no pueden estar fundadas en el autoritarismo y el moralismo".

Anónimo dijo...

San Juan Bautista perdió la cabeza y la iglesia perdió Inglaterra por defender la DOCTRINA.

Anónimo dijo...

¿Divorciados vueltos a casar en la Iglesia antigua?
Resurge una superada tesis historiográfica según la cual se consentía la vuelta a los sacramentos de los fieles en tal situación, después de un periodo penitencial.
El artículo se encuentra en http://www.zenit.org/es/articles/divorciados-vueltos-a-casar-en-la-iglesia-antigua
y la segunda parte en
http://www.zenit.org/es/articles/divorciados-vueltos-a-casar-en-la-iglesia-antigua-segunda-parte

CUM dijo...

“SOBRE ESTA PIEDRA EDIFICARÉ MI IGLESIA”

San León Magno
(?-c.461)

Papa y doctor de la Iglesia
4º sermón para el aniversario de su ordenación, PL 54, 14ª SC 200 (Trad. breviario 22 febrero)

Nada estaba fuera de la sabiduría y el poder de Cristo: los elementos de la naturaleza estaban a su servicio, los espíritus le obedecían, los ángeles le servían…

Y, sin embargo, en todo el universo, tan sólo Pedro es escogido para presidir a todos los pueblos llamados, dirigir a todos los apóstoles y a todos los Padres de la Iglesia.

De tal manera que aunque haya en el pueblo de Dios muchos presbíteros y muchos pastores, es Pedro en persona quien los gobernaría a todos, porque Cristo es quien los gobierna por ser la cabeza…

El Señor pregunta a los apóstoles cuál es la opinión que los hombres tienen de él.

Y todos, a lo largo del tiempo que exponen las dudas que provienen de la ignorancia humana, dicen lo mismo.

Pero cuando el Señor quiere conocer los sentimientos de los mismos discípulos, el primero en confesar al Señor es aquel que es el primero en la dignidad de apóstol.

Puesto que dijo: “Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo”.

Es decir: Dichoso tú porque es mi Padre quien te ha enseñado; la opinión de los hombres no te ha hecho extraviar, sino que te ha instruido una inspiración venida del cielo; no son ni la carne ni la sangre que han permitido me descubrieras, sino aquél de quien yo soy el Hijo único.

“Y yo te digo”, es decir: Igual que mi Padre te ha manifestado mi divinidad, yo te hago conocer tu superioridad.

“Tú eres Pedro”, es decir: Yo soy la roca inconmovible, la piedra angular que de dos pueblos hago uno solo, el fundamento fuera del cual nadie puede poner otro (1C 3, 11), pero tú también eres piedra, porque eres sólido por mi fuerza y lo que yo tengo como propio por mi poder, tú lo tienes en común conmigo por el hecho de que tú participas de mi poder.

“Sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”. Sobre la solidez de este fundamento, dice, edificaré un templo eterno y mi Iglesia, cuya cumbre debe ser introducida en el cielo, se edificará sobre la firmeza de esta fe.

Anónimo dijo...

Interesante artículo
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El doble juego del diablo, a favor y en contra de Papa Francisco


Un informe de la ONU humilla la Iglesia exaltando al actual Pontífice, que no reacciona y calla también después de la legalización de la eutanasia a los niños en Bélgica. Los riesgos de la estrategia del silencio adoptada por Bergoglio

de Sandro Magister

Anónimo dijo...

"No son nulos los matrimonios, son PROFANADOS desde el vamos".

Me pregunto si esta no es la más cabal expresión de un fariseo que no puede aceptar el arrepentimiento de su prójimo porque nació perfecto, porque esos errores no los cometió; porque aunque así no lo diga, en el fondo se considera más que los conyuges que con posterioridad al matrimonio, y seguramente por gracia divina, emprendieron el camino de los hijos que por su estado les correspondía y se preocuparon por la validez del sacramento del matrimonio en ellos.

Me pregunto si alguna vez alguien se ha convertido por recibir afirmaciones como ésta sobre viejos pecados, o si la conversión del prójimo que debemos procurar no supone prudencia y caridad.

Me pregunto, por último, si quienes se expresan de ese modo sincieramente aman a Dios o son un manojo de ritos y moral seca cumplida a raja tabla.

Anónimo dijo...

Tratar de resolver una situación moral concreta no se llama inmanentismo. Se llama PRUDENCIA, una virtud desfigurada por los progres y despreciada por tradis frikis, para quienes la realidad solo se pinta de blanco y negro,

Lo suyo es pecado de angelismo, raíz de muchas herejías.

Anónimo dijo...

Entre los ortodoxos es posible casarse y divorciarse hasta 3 veces por iglesia y los llamamos cismáticos, no herejes. Creo que el Papa simplemente se limitará a copiar lo que hacen los ortodoxos.

Anónimo dijo...

"Cuando las cosas naturales parecen más divinas, lo demoníaco está a la vuelta de la esquina"

C.S. Lewis

Anónimo dijo...

"Entre los ortodoxos es posible casarse y divorciarse hasta 3 veces por iglesia y los llamamos cismáticos, no herejes. Creo que el Papa simplemente se limitará a copiar lo que hacen los ortodoxos."

No sé lo que hacen los ortodoxos. Soy un completo lego en la materia, pero imagino que esta afirmación necesita mucho contexto . ¿Qué sentido tiene que en la Iglesia latina haya tipos que mueren por algo que en la Iglesia Oriental está contemplado como algo natural y normal?.

En algún momento leí algo de Benedicto sobre este tema de los orientales y el matrimonio. Si alguien que sepa puede sintetizar la cosa estaría más que agradecido.

Saludos, el atónito.

Canonista NO especulativo dijo...

Respecto a los comentarios de "Canonista especulativo", para tener en cuenta la influencia de la mentalidad contemporánea en la validez del consentimiento matrimonial no es necesario reformar el Código de Derecho Canónico (CIC), ya que las herramientas necesarias están disponibles. La que él llama "posición de mínima" es la tradicional del Derecho Canónico, porque el canon 1101 del CIC de 1983 es casi idéntico al canon 1086 del CIC de 1917, requiriendo ambos que la exclusion sea por "un acto positivo de la voluntad", por lo que su hipotética reforma no es viable. Y hay otro canon más que juega un papel esencial en este tema, y que también habría que modificar para su hipotética "posición de máxima".

1099 El error acerca de la unidad, de la indisolubilidad o de la dignidad sacramental del matrimonio, con tal que no determine a la voluntad, no vicia el consentimiento matrimonial.

Algunos breves conceptos

La exclusión requiere un acto positivo de la voluntad, que puede ser absoluto o hipotético, explícito o implícito, actual o virtual. No basta una voluntad habitual (porque no influye en el acto) ni menos una voluntad interpretativa (porque no es realmente voluntad). Ese acto excluyente debe estar presente en el momento de contraer matrimonio, al menos virtualmente. Como en este caso la voluntad real no coincide con las palabras pronunciadas en la ceremonia, la jurisprudencia - pero no el CIC - habla de simulación.

En una exclusión hipotética se excluye Ia perpetuidad del vínculo en el supuesto de que se den determinadas circunstancias futuras, como, por ejemplo, el fracaso de Ia vida conyugal. Para invalidar el matrimonio es suficiente que al menos uno de los esposos se proponga disolver el vínculo en caso de que el matrimonio resulte infeliz.

En cuanto al error, hoy el caso mas común no es por ignorancia sino por discrepancia: el contrayente sabe que la Iglesia entiende el matrimonio como indisoluble pero él interiormente, por influencia de la cultura contemporánea, no lo entiende así. Para establecer si este error "determina la voluntad", el principio usado por la jurisprudencia es que las ideas, cuando están muy arraigadas en el entendimiento, influyen por lo general en la voluntad, de tal forma que la persona no puede querer cosa distinta de lo que piensa, tal y como lo piensa. Así, si en el entendimiento de un contrayente está muy arraigada la concepción del matrimonio como disoluble, su voluntad puede querer solamente el modelo de matrimonio existente en su intelecto, y por ello estamos frente a un error "que determina la voluntad". En este caso, el error muy arraigado, y por lo tanto determinante, causa una exclusión implícita: la voluntad excluye implícitamente del consentimiento que presta la propiedad esencial que el intelecto, por error, excluyó de su concepción del matrimonio.

Para más información sugiero estos artículos de profesores de Derecho Canónico.

Sobre simulacíon, sección "2.- El requisito clave de la simulación: el acto positivo de voluntad" en pp. 5-11.

Sobre error determinante.

Sobre exclusión de la indisolubilidad.

Canonista NO especulativo dijo...

El pedido del comentarista del 20 de febrero de 2014, 20:02 de "resolución expeditiva de los casos ya existente, anteponiendo la misericordia a la máquina burocrática vaticana" parte de la ignorancia de dos hechos.

El primero, de orden práctico, es que sólo una proporción ínfima de los procesos de nulidad matrimonial llega a la Rota Romana. Mientras en 2002 se concluyeron globalmente 56.236 juicios de nulidad matrimonial, en 2010 la Rota emitió 175 sentencias definitivas de ese tipo.

El segundo, de orden espiritual, es que la caridad, de la cual la misericordia es una forma, no puede realizarse al margen de la verdad. Sugiero leer los discursos de Benedicto XVI a la Rota Romana de 2006 y 2010, disponibles desde el siguiente enlace.

http://www.vatican.va/roman_curia/tribunals/roman_rota/index_speeches_bxvi_rota-romana_sp.htm

Anónimo dijo...

Es demasiado!!
Benedicto apareció en el consistorio de los Cardenales!!!
Dos papas juntos creando cardenales?
http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=34098

Anónimo dijo...

Lo de los ortodoxos es defección pura.

Anónimo dijo...

Tienen 20 y les otorgan la nulidad ¿entonces esos 20 hijos fueron todo el tiempo unos perfectos bastardos??
¿ven las implicancias de la defección del derecho "canónico"?

Anónimo dijo...

se edificará sobre la

firmeza de esta fe...

una firmeza que se ve algunos no quieren tener y la confunden con prudencia humana. Luego gimotean por las consecuencias, pero no tardan en acusar de angelismo cuando alguien les señala algo.
Esto no es una situación moral sino que es defección en Doctrina.
Aflojadura de tornillos ¿no sé si me explico? lo único que les queda en medio de este desbarre es poner parches a diestra y siniestra.

Al otro anónimo que se pregunta tantas cosas,
mejor consulte con los santos, a ver que le responden. No me cargue sus dudas llenas de las egoespinas del que responde sin antes meditar.

.

Anónimo dijo...

A lo del matrimonio profanado lo digo con pesar, no para acusar. Pero bueno, me llevo varios palos y piedras como una especie de trofeo jaja...

Por último, a las situaciones que se han torcido por falta de oración, Dios las encamina desde la oración. La ley no se cambia para adaptarse a las situaciones que se han torcido; la ley sirve para que no se tuerzan las cosas; si se tuercen, desde la oración se verá como se subsana cada caso, pero no se cambia la ley.

.

Anónimo dijo...

Familia que reza unida, permanece unida. Examínese cada uno, que se ha separado, en este aspecto. O también le van a decir fariseo al Padre Peyton.

Anónimo dijo...

Bergoglio con 77 años y faltándole medio pulmón, se va al tacho antes de reformar nada. De todas maneras, me da la sensación, conociéndolos, que la reforma se va a producir, tarde o temprano; graciosa o trágicamente. La estrategia es evitar el choque, es decir el escándalo, lo más posible, evolucionando lentamente… hacia el cambio de doctrina. Todo se obrara muy lentamente, según la ley del progreso indetenible o indefectible. Si no es con Mario, es con otro; el cambio está asegurado.


Necesitamos comprensividad con el hombre contemporáneo, entender que todo está cambiando gradualmente. No hay referencialidad o auto referencialidad moral; no confundamos: hay un hombre moderno, existe. No se trata del pensamiento y el obrar, sino de generar nuevas formas de acercamiento a este mundo cada vez más alejado. Porque existe algo que está allá y me es impuesto desde allá; es injusto, y esta situación se vuelve incomprensible: un mandato que se impone al ser externamente, a la conciencia. Tenemos que eliminar el odio en el mundo, predicando el amor y la paz; no predicando si es necesario; suspendiendo el juicio si es necesario, porque si es necesario… es posible o no imposible. Tenemos que intentar todos juntos una renovación importante, infinitamente plenivivida en el tiempo superior.


El demonio anda suelto, entendamos esto -anda suelto. Es entrañable el encuentro con el eslabón perdido de la humanidad. La modernidad ha creado autómatas al servicio de un sistema demente. Entendamos que esto sucede hoy, la exigencia de la época no puede ser ignorada, (estamos en el siglo XXI); es un mundo de posguerra con sus vicisitudes, con las peripecias de la subjetividad alienada que enajenada se encuentra a sí misma. Para que entienda el mensaje cambiado debemos predicar al hombre contemporáneo. Fíjense el fenómeno del racismo, tan a flor de piel en el futbol, sin solución aparente; los jugadores deben dar el ejemplo (no puede ser que River le haga un gol a Boca y arme una línea de 5 a defender el resultado). En definitiva, la doctrina católica se ha convertido en una ensalada, o la han convertido, o la hemos convertido; ya no se entiende no se.


Saludos

Anónimo dijo...

Wanderer, no es impertinencia, pero creo es la persona indicada para un buen comentario sobre esto:
El Papa, en un insólito vídeo casero, anima a los protestantes a «llorar juntos el llanto que une»

http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=34095

Atentamente

Anónimo dijo...

¿Ven lo que les digo?

"Llorar juntos el llanto que une" es una frase tan profunda como "cavar un poso o mejor no cavarlo", o como "hacernos uno en la diáspora del peregrino cósmico".

Pero, dice estas cosas por cómo suenan. Las rumea toda la semana.
Se le ocurre, la rumea, la pule, encuentra el momento y ¡zácate! ... la tira.

Lo mata la prosa poética. Él quiere dejar huella, y no repara en nada. Se tienta.

Mons. Rocca.

Anónimo dijo...

Atónito de 22 de febrero de 2014, 21:37

Lo que Ud quiere saber sobre el divorcio entre los ortodoxos está en este escrito de Ratzinger enlazado en un comentario anterior:

http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_con_cfaith_doc_19980101_ratzinger-comm-divorced_sp.html

Cito:

Hoy en día, en muchas Iglesias orientales existe una serie de motivos de divorcio, es más, se ha desarrollado una «teología del divorcio», que de ningún modo resulta conciliable con las palabras de Jesús sobre la indisolubilidad del matrimonió. En el diálogo ecuménico, este problema debe ser claramente afrontado.

La praxis de las Iglesias orientales separadas de Roma, que es consecuencia de un complejo proceso histórico, de una interpretación cada vez más liberal —que progresivamente se alejaba de la Palabra del Señor— de algunos pasajes patrísticos oscuros, así como de un influjo no despreciable de la legislación civil, por motivos doctrinales, no puede ser asumida por la Iglesia Católica.

Anónimo dijo...

en el consistorio no había dos Papas, pero uno se sacó el solideo...hay que ver las dudas que plantea abiertamente Socci, para mi que ese presta su voz a alguien más alto, y ese alguien está mandando un mensaje de cara a octubre

Anónimo dijo...

Mons. Rocca coincidirá conmigo en que es el mejor discípulo de Narosky, diáhi lo de Pancho Narosky.
Todas las mañanas repasa El libro gordo de pavadas, y luego elige dos o tres que las repite durante el día.
Así nos va...

Anónimo dijo...

Hay que reconocerle a Bergoglio un logro: lo quiera o no, está ayudado a "que sean Uno".

Gracias a él, la Pequeña Grey de los que aún creen, de a poco, deja de mirarse entre sí por encima del hombro.

¿Quién se hubiera imaginado esta mutación de todo el espectro tradicional?.

Desde los fieles Lefebvristas, otrora cazadores de sedevacantistas, hasta los mismos neo-tradis nacidos al calor del Motu Proprio, que no tenían otro tema de conversación que "Los Lefes" y todo lo mal que hacían y cómo Benedicto los había dejado en off-side brillantemente, y ahora iban a tener que obedecer y dejar de hacerse los cocoritos porque había un Papa en serio.

Hoy tenemos un Monseñor Williamson señalando a los sedevacantistas, con caridad y con rigor, los puntos oscuros de la tesis de Cassiaciacum (recomiendo mucho los últimos 4 "Eleison Comments"), hasta un Federico Mihura Seeber postulando la vacancia de la Sede, por la desidia de un primado que no quiere asumir el papado (ver el interesantísimo artículo "El Papa de Laodicea").

Claro que al mismo tiempo se observa el fenómeno inverso, desde un superior de distrito de la FSSPX diciendo que los judíos no mataron a Cristo, hasta un "Revival" tradicional que se contenta con la foto de misas y peregrinaciones a la antigüa, reduciendo el combate a un tema estético. Como si el Modernismo fuera una herejía meramente litúrgica, no doctrinal.

Pese a ello; ¿quien hubiera imaginado hace menos de un lustro que los sacerdotes de la Fraternidad en Buenos Aires, recomendaran acudir a cierto fraile dominico con nombre y apellido, en caso de no poder llegar a los horarios de confesiones del priorato de la calle Venezuela?.
¿O que convites como los tradicionales asados carlistas en la Fiesta de Cristo Rey, o las cabalgatas de Pichi Mahuida contaran con la creciente presencia de quienes hace un lustro nomás veían en los lefebvristas un obstáculo ridículo para la restauración ratzigeriana que se venía?.

Pusillus Grex de a poco empieza a ser posible, por la unión en la caridad de los católicos con verdadera Fe, en simultáneo con las prevaricaciones de los elementos farisaicos en cada grupo. Purgar es bueno, y los tradicionalistas (los neo y los vetero) venían acumulando un empacho flor.

No hace falta verlo a Jack Tollers en una misa de la FSSPX, ni a su contraparte lefe en una del motu proprio para que esta unión exista. Y empieza a existir porque desde cada punta del arco tradicional, comenzamos a ponernos de acuerdo sobre la Fe.

No aventuraré si ello hubiera podido suceder con Benedicto XVI.
Pero Francisco es un parteaguas tan efectivo para separar a aquelos por quienes se acortarán los tiempos de los católicos que abrazarán al anticristo, que casi me parece una gracia de Dios, más que un castigo.

Con la herejía, ahora sí indiscutiblemente, entronizada en la cúpula de la Iglesia y en un contexto mundial con hedores escatológicos y esjatológicos por igual; con un gobierno mundial en rápido desarrollo a la espera de Juliano Felsenburgo; y una persecución de los cristianos que ya dá sus primero mártires; esta unión de los que todavía creen no es solo deseable sino necesaria para el cumplimiento de la profecía. En ése sentido, se podría decir: "Cuanto peor, mejor" por eso de "Cuando vieras que estos signos se empiezan a cumplir, alégrate, porque está cerca el Día del Cordero"

Maranatha!

Don Chapete

Anónimo dijo...

Intuyo que lo que venga va a venir a traves de las Conferencias Episcopales. No va a ser JB quien pague el costo de tan terribles cambios.
JB fue elegido Papa (Papa??) para autodestruirse como Papa. Lo que no pudieron lograr por la fuerza con JPII (ver El Ultimo Papa de M Martin) ni, por supuesto, con BXVI, pareciera que lo estan alcanzando con la chabacanerìa y firvolidad de JB.
Una vez destruida la centralidad papal e instaurada la democracia dentro de la Iglesia toda la inmudicia entra por inercia.
Lo de la encuesta me da que es simplemente para ir preparando a los fieles catolicos (mayormente democracticos) a los cambios que quieren implantar.

Anónimo dijo...

Está en la web ese artículo de Federico Mihura?
O en Bueyes Perdidos?
O en algún libro?

Ya Mihura se había puesto duro en su El Anticristo.

Anónimo dijo...

¿quién dijo que no lo lograron con JP II??
No necesitaban lograrlo por la fuerza, lo tenían servido en bandeja con sus anfibologías fenomenológicas.
Broncalli rompió los huevos, Montini hizo la mezcla y amasó, Woytila la coció y bergoogli puso la cereza del postre.. jejejeje...
por favor..

Anónimo dijo...

Don Chapete, se lo confirmo en bergoglema:

"Los tradicionalistas de todos los pelajes supieron encontrar un punto superador, donde el espacio es más que el tiempo, o tal vez no; como verdaderos hermanos que desde lontananza, en unión amical, admiran el chubasco tormentozo que precede el refucilo".

Monseñor.

Anónimo dijo...

LA tesis de Kasper no me cierra. Si es lo mismo la comunión espiritual y la sacramental, desde el punto de vista de que ya se admite a la primera a los divorciados y vueltos a convivir, ¿Para qué desean el sacramento? Me suena un poco al tema del divorcio. Las que presionaban eran las damas que querían la libreta, especialmente la de los legisladores. Obtuvieron lo que querían y que sucedió?: se destruyó el matrimonio. A los jóvenes no les interesa casarse.
¿Qué saldrá de esto? ¿Tal vez el menoscabo de la Eucaristía? ¿Quién los sabe?