Se trata de un Breve Diccionario, que puede ser completado y
perfeccionado, con las respuestas a las argumentaciones papolátricas de los católicos
neocones.
1) “A mí no me gustaba Bergoglio cuando estaba en Buenos
Aires. Pero, desde que es papa, debemos ser fieles a él y obedecer y aceptar
todo lo que enseña, incluso en nuestra interioridad, aunque no siempre estemos
de acuerdo o comprendamos el motivo por el que dice algunas cosas”.
Esta es la objeción típica de un neocon, particularmente
popularizada por el Opus Dei y sus epígonos. Lo que postulan, en definitiva, es
la abdicación de la inteligencia y del juicio crítico. Así, con la inteligencia
vedada, queda la sola voluntad que, como sabemos, es ciega. El que “ve” por
nosotros no es nuestra inteligencia sino el papa. Abdico, entonces, de mi
función y del deber impuesto por mi propia naturaleza humana de ver y juzgar
por mí mismo y se la entrego al pontífice romano, o al obispo, o al superior.
No podemos negar que se trata de una posición muy cómoda. “Ojos
que no ven, corazón que no siente”, y es así. “Inteligencia que no juzga,
cristiano sin problemas”, podríamos traducir, porque soportar día a día las
sandeces que se dicen y se hacen en la colina Vaticana cuesta y provoca dolor,
sufrimientos, malasangre, depresiones y problemas cardíacos. Y muchos saben que
no exagero. Si yo no veo cómo preparan las empanadas en la rotisería de la
esquina, las como con gusto. Si, en cambio, veo la calidad de la carne, el
estado de las cebollas y las condiciones de higiene del lugar, nunca más
volveré a comprar empanadas allí y tendré que caminar quince cuadras para
encontrar otra rotisería. Es más cómodo no ver.
Nuestra fidelidad como cristianos no es al papa, que es un
personaje circunstancial, sino que es a Cristo y al Evangelio. Por cierto, Cristo
designó a Pedro como la piedra sobre la que edificó a su Iglesia, y Francisco
es el sucesor legítimo de Pedro. Pero ha sido la misma Iglesia la que, a lo
largo de los siglos y basada en la Tradición y las enseñanzas apostólicas, nos
ha señalado en qué aspectos debemos ser fieles al Vicario de Cristo. Y todos
sabemos que la fidelidad estricta se refiere exclusivamente a los actos
magisteriales que comporten definiciones dogmáticas, es decir, el magisterio
extraordinario. También debemos observar y respetar las enseñanzas del
magisterio ordinario y no cuestionarlas porque se nos ocurra o porque no nos
gusten. En todo caso, deberemos tener razones muy fundadas para hacerlo.
Pero, por ejemplo, las homilías diarias de Francisco en la
Casa San Marta, ¿son acaso parte del magisterio petrino? Por cierto que no lo
son, y ningún católico está obligado a seguirlas. Más aún, si alguien, en uso
de su inteligencia juzga que están equivocadas, no debe seguirlas porque no puede
ir contra lo que el mismo Dios le ha dado como parte de su naturaleza, vale
decir, el uso de capacidad intelectual.
¿Francisco ha hecho uso del magisterio apostólico en este
primer año de su pontificado? No lo sé con certeza, pero sospecho que no.
Ciertamente, no hay actos de magisterio extraordinario. Y con respecto al
ordinario, podría discutirse si la exhortación Evangelii gaudium lo es. Y pareciera que no. Es esa la opinión que
ha expresado públicamente el cardenal Burke que es, justamente, la persona más
apropiada en el mundo para expedirse sobre el tema: es el Prefecto de la
Signatura Apostólica, es decir, la cámara que interpreta el derecho canónico.
Decía el beato cardenal Newman que, con exigirles a los
hombres que adhirieran a los artículos de la fe contenidos en el Símbolo
niceno-constantinopolitano, ya era mucho. Y tenía razón. La inteligencia es una
cosa seria, y no es cuestión de pedirle a cada rato que cierre los ojos para
que la voluntad adhiera a algo que no ve. Yo le puede pedir a mi inteligencia
que no emita juicio frente a lo incomprensible que implica la existencia de un
solo Dios y tres personas distintas, y que deje que la voluntad adhiere a este
dogma de fe. Pero no puede pedirle que cierre los ojos y considere, por
ejemplo, que los cristianos no podamos juzgar la conducta de los homosexuales
cuando veo claramente que se trata de actos que van contra la naturaleza humana
y que han sido condenados por la Escritura y por la Tradición.
2) “Lo que pasa es que ustedes siguen viendo en el papa
Francisco al cardenal Bergoglio. Pero éste no existe más. Ahora es Francisco”.
Afirmación tan cierta como el cuento de Caperucita Roja.
Apto para ser contado a niños de jardín de infantes y a allegados del Opus Dei
que, de esa manera, seguirán ocupados en sus negocios y en hacer dinero y se
evitarán problemas, y también que sus dudas con respecto al papa pueda influir
en los montos del cheque mensual que depositan en las alcancías de la Obra.
Yo pregunto, ¿de dónde sacaron tal afirmación? ¿Qué santo
doctor de la Iglesia la propuso? ¿Qué Concilio Ecuménico la sancionó?
Muéstrenme que forma parte de la Tradición de la Iglesia….
Son preguntas que quedarán sin respuestas, a no ser que
consideren alguna charlita de don Josemaría como divinamente revelada. Y esto
por una sencilla razón: el único modo de salvar una afirmación de ese tenor
sería, cuanto menos, postular la existencia de un octavo sacramento. Ocurre que
nada a nivel natural y metafísico puede transformarse en otra cosa. Juan no
puede transformarse en Pedro (aunque ahora, con la ley de género y según nos advierte el vicario
general de la diócesis de La Rioja, puede transformarse en Solange Lisette)
y Bergoglio no puede transformarse en Francisco. Quiero decir, no puede haber
cambio de forma sustancial. Francisco sigue siendo el mismo Bergoglio vivito y
coleante que conocimos como arzobispo de Buenos Aires, aunque se haga llamar
con otro nombre.
Los sacramentos de la Iglesia, por virtud del Espíritu Santo,
sí tienen poder de transformación, y es así, por ejemplo, que en la Santa Misa
el pan se convierte en el Cuerpo de Cristo, y que en el sacramento de la
confesión nuestra alma sucia por el pecado como la grana se convierte en blanca
como la nieve. Pero no existe el “sacramento del papado”. No hay transformación
luego de la elección del Romano Pontífice.
Seguramente argüirán lo siguiente: “Tiene la gracia de
estado”. Por supuesto que es así, y se trata de la misma gracia de estado que
asiste a Juan cuando se casó para ser un buen esposo, y María, cuando dio a
luz, para ser una buena madre. Pero la doctrina católica es muy clara al decir
que la gracia, en absoluto, no supone
ni una extinción de nuestra libertad anterior por efecto del pecado original y
sus consecuencias ni, menos todavía, una pura y simple sustitución de nuestra
libertad. Es decir que, si el papa Francisco quiere seguir rosqueando para que
Massa no pueda ser el próximo presidente de Argentina, para lo cual recibe
al muchachito de La Cámpora encargado de la redacción del nuevo código
penal y le dice que está preocupado por las tendencias punitivistas que observa
en algunos políticos del país, por más toneladas de gracia de estado que le
echen encima, no se conseguirá nada, porque primero está su libertad, y Dios la
respeta.
3) “Al Papa lo elige el Espíritu Santo”.
Otro cuento para niños de jardín y para neocones. Al papa lo
eligen los cardenales luego de roscas, intrigas, pactos y cotilleos. Y siempre
fue así. Y antes era peor, porque para librarse de un enemigo no hacían como el
cardenal Sandri, que repartió a los conclavistas el curriculum oculto de Bergoglio –y no le valió de nada-, sino que
directamente lo envenenaban o lo encarcelaban, o le pinchaban la rueda del auto
–o le quebraban la pata al caballo- para que llegara tarde al cónclave.
El Espíritu Santo, en todo caso, actúa consecuentemente a la
acción de los hombres. “Eligieron a este pelmazo. Veamos qué podemos hacer con
él”, y hace lo que puede.
“Yo no diría que al papa lo elige el Espíritu Santo. De
hecho, hay papas que el Espíritu Santo nunca habría elegido”. Estas no son
palabras mías sino del cardenal Ratzinger como pueden leer aquí.
4) “Puede ser que ustedes en varias cosas tengan razón, pero
somos católicos y, por tanto, debemos cerrar filas con el papa y no criticarlo,
para no dar pasto al enemigo”.
Justamente, somos católicos o, mejor aún, somos cristianos,
y debemos cerrar filas con Cristo, y no con el papa que, repito, es un
personaje circunstancial. Si se trata de cerrar filas con el papa, o con el
obispo, en definitiva no somos religiosos; somos afiliados a un partido
político. Lo mismo hacen los peronistas: cierran filas con su líder humano,
aunque no se lo traguen, porque si no, los radicales les ganan las elecciones.
La fe y la religión cristiana tienen un solo líder, que es
Cristo. No tienen un caudillo, que podría ser el papa, el obispo o el fundador
de la congregación. Claro que es mucho más fácil tener caudillo, porque lo veo,
lo escucho, lo toco y me provoca el constante entusiasmo triunfalista como podemos ver, por ejemplo, en las
Jornadas Mundiales de la Juventud o en las obscenas audiencias de los miércoles
en la plaza San Pedro: cientos de miles de personas vitoreando a un caudillo,
llámese éste Francisco, Benedicto o Pío, lo mismo da. Yo no veo mucha diferencia
con las multitudinarias reuniones de Nüremberg en los años ’30 o con las plazas
de Mayo abarrotadas de los ’40 o ’50.
En general, seguir a Cristo no provoca entusiasmo. Quizás al principio y después, de vez en cuando, cuando
Él lo quiere. Si no, es caminar y caminar en el Bosque Oscuro, con claros de a
ratos, y no mucho más que eso. Y si no me creen, pregúntele a Santa Teresita,
que lo dejó escrito no como Tolkien en una saga, sino en su Historia de un alma.
5) “Yo prefiero seguir los tres amores blancos de los que
habla San Juan Bosco: la Eucaristía, la Virgen y el Papa”.
Con todo el respeto y afecto que me merece Don Bosco, no es
infalible, y esto la pifió. Poner en el mismo nivel al Señor realmente presente
en la Eucaristía, a la Santísima Virgen y al Papa es, casi casi, una
superchería propia de una tribu africana o de los budistas que consideran que
el Dalai Lama es una encarnación divina.
Ciertamente, la expresión puede ser bien entendida y, estoy
seguro, que el santo la explicaba muy bien en las “buenas noches” que
diariamente impartía a los niños de sus hogares.
Dicho de otro modo, es una frase para provocar devociones
sanas a grupos de niños y adolescentes sacados de las calles de Turín en la
segunda mitad del siglo XIX. Y no más que eso. Y es muy fácil entender el
porqué: eran justamente los piamonteses quienes, liderados por Garibaldi y
otros masones, marchaban por eso años sobre los Estados Pontificios para acabar
con el papa y lograr la unificación italiana. Por eso motivo, y como propaganda
política, se presentaba al papa y al papado como los enemigos de la “patria”
italiana, tan enemigo como lo era el emperador austro-húngaro o los Borbones
del reino de Nápoles. Es decir, politiquería y patrioterismo o, en otros términos,
manipulación de las conciencias. Frente a eso, Don Bosco propone una “devoción”
por el papa, exagerándola a mi entender, para contrarrestar las palabras e
intenciones de los garibaldinos.
Pero eso no justifica a adoptar tal cual la expresión en
épocas contemporáneas.
no entiendo el sentido de la primera foto. Supongo que es una defensa del orden y la disciplina tan ausentes hoy dia, no Wanderer?
ResponderEliminarDefinitivamente uds. la gracia la conocen por lo que dicen los libros.
ResponderEliminarSobre la obediencia al Papa, está el ejemplo de los cardenales neocones que se oponen a un cambio de doctrina o pastoral:http://fratresinunum.com/2014/03/24/consistorio-secreto-o-que-aconteceu/
La foto 1 (Hitler en Nüremberg) y la 2, son un preludio de la 3. Todas quedan explicadas en el punto 4.
ResponderEliminarAnónimo de las 12:57: Yo no he sido confirmado en gracia. Quizás usted sí; enhorabuena! En cuanto a lo segundo, la parte no hace al todo. Repase su lógica.
Don Wanderer, esto es impecable -y es decir poco.
ResponderEliminarLos comentarios de lectores a la información de Infocatólica son imperdibles.
Siga así. Panfleteo cristianamente este escrito.
Si no sos peronista, no sos argentino.
ResponderEliminarCortito.
Wanderer, aprovecho esta entrada para preguntar sobre una posición recurrente en este blog, que considera al Primado Papal como una "instancia suprema", un soberano al estilo de Schmitt, lo cual me parece interesante pues no niega en nada su poder supremo pero preserva la soberanía de los Obispos (suscesores de apóstoles igual que el Papa)
ResponderEliminar¿Sobre que fundamentos historicos, jurídicos o teológicos se afirma esta postura?
Saludos desde Chile
David:
ResponderEliminarLe doy mi opinión, que no sé si coincide con la de Wanderer. Nadie niega ni pone en duda el dogma del primado petrino. Lo que se critica es una teología que se le añadió a ese dogma, como el papel film que envuelve algunos alimentos y que si uno no se lo saca no puede comerlos, o tienen un gusto horrible. Esa teología ultramontana el papado lo hace una suerte de semidios. Es la misma teología ultramontana que inspira a algunos sedevacantistas que afirman que el papa es infalible no sólo ex cathedra, sino en su magisterio ordinario o meramente auténtico e incluso como doctor privado. Y que en su proyección práctica entiende el ejercicio del primado como una monarquía absoluta.
En cuanto a la parte práctica, el primer milenio de la historia de la Iglesia muestra una forma de ejercer el primado menos centralizada y al papa como parte de la Iglesia, una parte muy importante, sí, pero no tan importante como para reducir la Iglesia al pontífice.
¿Eso me hace estar de acuerdo con la colegialidad episcopal y la descentralización de funciones? En abstracto, parece conveniente descentralizar funciones. En concreto, ninguna descentralización funciona si no hay buenos recursos humanos. O sea, para que la descentralización sea eficaz es imprescindible contar con buenos obispos. Y para lograr ese objetivo, las universidades pontificias de Roma tienen que ser centros formativos de alta calidad. Así que la descentralización podría plantearse como objetivo de largo plazo.
Saludos.
Adhiero a la respuesta de Martín, y le agradezco que le haya respondido a David.
ResponderEliminarPara el diccionario:
ResponderEliminar“Ningún hombre con “olor a santidad” critica al Papa”. Pregunto: ¿existe algún tipo de olorómetro que detecte este tipo de personas?
Usted probablemente no conoce nada de Escrivá de Balaguer. Habla suelto y sobrado. Habla de oídas. La argentinidad o lo que coño sea que le posee le juega una mala pasada. Lo presenta como un santo de tercer nivel. Y ofende a la Iglesia católica con esa apreciación. Si muestra interés y respeto por su figura, igual le dejo un detalle.
ResponderEliminarBate de Sevilla
Don Bate de Sevilla, tiene usted razón. De Escrivá conozco poco y nada, y es por eso que apenas lo menciono una vez, y al pasar, en el post. De lo que sí conozco bastante es de su Obra. De hecho, la mayor parte de los argumentos papólatras a los que respondo los he escuchado personalmente por boca de sacerdotes o numerarios del Opus. Como dice el Evangelio, "por sus frutos los conoceréis"; y como dice la sabiduría popular, "de aquellos polvos, estos lodos".
ResponderEliminarFinalmente, a Escrivá no lo considero un santo de tercer nivel. No lo considero santo a secas. Y sostengo, apoyándome en la sapiencia de muchos teólogos, que las canonizaciones no comprometen la infalibilidad papal.
Excelente post!
ResponderEliminarNo me refiero a estar confirmado en gracia. Me refiero al hombre viejo y el hombre nuevo (Ef. 4, |7.20-24). Me refiero a la obra de la gracia en el interior del hombre que el protestantismo niega. Quien ha experimentado esa transformación comprende perfectamente que Bergoglio puede convertirse en Francisco. Que la gracia no anula la naturaleza. Muy bien. Pero estamos hablando de la cabeza de la Iglesia, de miles de almas orando por él, de fe del tamaño de una mostaza capaz de mover una montaña (literal). Estamos hablando de un Dios bueno que no da serpiente a los hijos que le piden pan. Lo suyo me suena a deísmo, un Dios lejano, distante, que no se involucra.
ResponderEliminarY sobre los cardenales neocones que dicen claramente que la teoría Kasper es un error a pesar del halago del Papa, no me refiero a la cantidad sino al ejemplo que están dando a la Iglesia, cardenales neocones que no son tan "obediencialistas" como uds. creían. Reconocerlo lo engrandecería como persona.
Estimado Bate,
ResponderEliminarMillares y millares de hombres pertenecientes a la nobleza renunciaron a sus títulos para recibir la ordenación sacerdotal.
Pero hubo un sacerdote plebeyo, soberbio, grasa y trepador, que se puso a falsificar documentos para manotear un marquesado que no le correspondía.
Eso es José María Escrivá.
Un buen teólogo y miembro conspicuo del Opus, Fernando Ocariz, también sostiene que las canonizaciones no son dogmáticas. Y lo dijo en torno a la canonización del fundador. El problema es que después el card. Ratzinger (en cuanto Prefecto de la C. de la Fe)puso como ejemplo de doctrina irreformable y definitiva las canonizaciones. Por lo cual no se que dice ahora Ocariz, que fue siempre muy cercano a Ratizinger. Al punto que llevo adelante el frustrado dialogo con los lefebrosos. Alvarin de Comesañas
ResponderEliminarLa mejor receta es vivir la vida cristina real en la propia dimensión, a escala propia. El problema es que por la globalización todos los días nos llegan las beldades de Francisco. Habrá que hacer higiene de la vista y el oído, para no enredarse en aquello que escapa a lo que puedo hacer. PERO PUEDO HACER OTRAS COSAS, POR EJ. CUIDAR LA DOCTRINA MÍA Y DE LOS QUE ESTÁN A MI ALCANCE, CUIDAR LA BUENA PRACTICA EVANGÉLICA MÍA Y DAR TESTIMONIO. TAMBIÉN REZAR POR EL PAPA Y ACLARAR QUE NO TODO ES DOCTRINA NI MENOS OBLIGATORIA.
ResponderEliminarel papa no es absolutamente infalible, porque ningún ser humano lo es. Deberíamos los católicos reconocer que los liberales en un punto tienen razón: en nombre de la libertad se rebelan contra el despotismo clerical, aunque en la mayoría de los casos exageran y se oponen a Dios. Pero si los representantes de Dios se ponen en la posición de "infalibles", siendo no más que seres humanos, es para rebelarse.
ResponderEliminar"las canonizaciones no comprometen la infalibilidad papal"... La fórmula de canonización parece expresar lo contrario: "Ad honorem Sanctae et Individuae Trinitatis…, auctoritate Domini Nostri Iesu Christi, beatorum Apostolorum Petri et Pauli ac Nostra… Beatum N.N. Sanctum esse decernimus ac definimus, ac Sanctorum Catalogo adscribimus, statuentes eum in universa Ecclesia inter Sanctos pia devotione recoli debere"
ResponderEliminarQue peruca mediocre que termino siendo JB.
ResponderEliminarTiene la oportunidad unica de entrar en la Historia universal y le desperdicia prefiriendo arreglar la interna del PJ de la matanza.
ResponderEliminarWanderer.....
por favor , deme nombres de estos muchos teólogos con sapiencia... sobre los cuales Ud se apoya .
Anónimo 25 de marzo de 2014, 12:57 están aferrados con uñas y dientes a conservar lo revolucionado.
ResponderEliminarDescentralización no, vida de piedad.
ResponderEliminarSegún entendí, la autoridad del Papa es suprema y monárquica, pero no absoluta (absolutista, autoritaria).
ResponderEliminarQuien ha experimentado esa transformación comprende perfectamente que Bergoglio....
ResponderEliminarse ha endurecido en su error, (mas bien le agregaría) ....
Anónimo de las 22:31 hs.: Trate de leer en tercera persona lo que usted mismo escribió. En primer lugar, da la impresión de una gran soberbia escondida: usted tiene un "graciómetro" capaz de medir, a la distancia, el trabajo de la gracia en los otros. La suya propia está ya archimedida y mesurada.
ResponderEliminarEn segundo lugar, parece un cuento de hadas: sería como si un hada (el Espíritu Santo) con una varita mágica (la gracia) convierte al sapo (Bergoglio) en príncipe (Francisco). Es una historia muy entretenida y recomendable para niños y numerarios lobotomizados, pero no para gente pensante. Le pido a usted que me indique las fuentes de autoridad y las fuentes teológicas en las que basa su afirmación.
Anónimo de las 7:25 hs.: Le nombro dos: Ols y Gherardini. Aquí ya se mencionó a Ocariz. Sobre este tema ya discutimos largamente el año pasado. Puede ver la discusión en: http://caminante-wanderer.blogspot.com.ar/search?q=canonizaciones
¡¡"pia devotione recoli debere"!!!!
ResponderEliminarPor Dios!! entonces si es tan seria la cosa, sería mejor que no lograran canonizar al tremebundo roncalli y sus sucesores...
anónimo 0:10 son seres humanos pero con la pequeña diferencia de que tienen la promesa de la asistencia de la Tercera Persona de la Santísima Trinidad, el problema es que a veces no la aprovechan como debieran.
ResponderEliminarhttp://liturgicalnotes.blogspot.com.ar/2014/01/is-act-of-canonisation-infallible-is-it.html
ResponderEliminarEntendámonos bien. Lo que aquí se critica son personas (gurúes) o grupos que están encerrados en un dilema:
ResponderEliminar- o de fendemos al Papa como sea.
- o se nos cae la estantería de todo lo que defendimos hasta ahora.
En realidad el problema pasa por otro lado. Pasa justamente por la realidad. Verla y aceptarla como es.
Claro, si toman el camino de la realidad se les acaba la manipulación.
Olvidé decirlo: excelente post.
ResponderEliminarOjo con de Ratzinger y las canonizaciones. Use el buscador de este blog porque hay una carta a Orsy en la que aclara que no se definió nunca tal infalibilidad y que el tema se mencionó a modo de ejemplo meramente ilustrativo.
Saludos.
"En segundo lugar, parece un cuento de hadas: sería como si un hada (el Espíritu Santo) con una varita mágica (la gracia) convierte al sapo (Bergoglio) en príncipe (Francisco). Es una historia muy entretenida y recomendable para niños y numerarios lobotomizados, pero no para gente pensante. Le pido a usted que me indique las fuentes de autoridad y las fuentes teológicas en las que basa su afirmación"
ResponderEliminar---
Wanderer, si estudiara el evangelio lo entendería. La conversión de San Pablo le suena a varita mágica que convierte al sapo (Saulo) en príncipe (Pablo)?
Que una persona con fe del tamaño de una mostaza puede mover una montaña (literal) son palabras de Cristo. Que cuando la gracia te transforma interiormente pasas de hombre viejo a hombre nuevo, está en las cartas de San Pablo.
Cada vez me parece ud. más deísta.
Anónimo de las 11:16: A ver, la gracia que recibió San Pablo, o la que recibió San Pedro cuando fue liberado de la cárcel Mamertina, o las visiones de Santa Teresa, en teología se llaman "gracias extraordinarias", es decir, Dios las da si quiere, a quien quiere y cuando quiere. El Sumo Pontífice en todo caso goza de una "gracia de estado" que, se supone, le viene junto con el cargo o "estado" que ostenta, pero que no es extraordinaria.
ResponderEliminarEn cuanto a la fe que mueve montañas, no sé qué tiene que ver con todo esto.
¿Este post critica papólatras imaginarios?
ResponderEliminarUna muestra:
http://www.hispanidad.com/Editorial/un-ao-de-francisco-la-mitologa-del-papa-es-una-agresin-al-papa-20140313-161554.html
Después de leerlo pienso que si Eulogio L. hubiera nacido argentino , estaría convencido de que de la Rúa fue un estadista malogrado por el entorno de Antonito y Shakira.
Saludos.
De que Bergoglio reciba gracias ordinarias, de estado, y extraordinarias, no se sigue que las acepte necesariamente. Parece de sentido común. Cuántas gracias habrá recibido San Pedro para no negar a Nuestro Señor.
ResponderEliminar"La gracia irresistible es el cuarto de los cinco puntos del calvinismo y expresa la imposibilidad que tiene el hombre de resistirse a la salvación que Dios tiene preparada para él"
ResponderEliminarEl tema, también, es que al Espíritu Santo hay que pedirlo... para empezar.
ResponderEliminarVladimir
El Papa, felizmente reinante, se dedica a trabajar, no es un príncipe renacentista (se nota), en las cosas que realmente importan: http://www.lapoliticaonline.com/nota/79462-crisis-en-el-pro-y-el-gobierno-el-papa-trabo-el-desalojo-de-lugano/.
ResponderEliminarComo diría el gran Castellani, lo de mas es filfa.
Bergoglio elogiando a Hortel, el del Vatayon Militante:
ResponderEliminarhttp://www.infobae.com/2014/03/26/1552911-el-papa-pidio-un-sano-garantismo-las-carceles-argentinas
Cómo no tiene nada que hacer se dedica a vengarse de Massita.
ResponderEliminarVladimir
Y recibe a Carlés, impulsor del código, creo que secretario de Zafalortis, y también impulsor de la campaña de retiro de crucifijos de los edificios públicos.
ResponderEliminarhttp://www.infobae.com/2014/03/26/1552804-el-abogado-que-se-reunio-el-papa-el-codigo-penal-milita-sacar-los-crucifijos-los-juzgados
Vladimir
Oiga, wanderer, no va a publicar mi respuesta?
ResponderEliminarLa repito (porque seguro va a decir que no la recibió):
Según San Alfonso María de Ligorio la oración es necesaria para recibir el auxilio divino, gracias actuales. Que la fe mueve montañas tiene que ver con un pueblo católico que ora e intercede pidiendo para el Papa su auxilio divino, y Dios sabrá si le envía gracias actuales o extraordinarias.
Sobre los cardenales "neocones" "obediencialistas", resulta que el 85% se opone a la teoría Kasper, a pesar del halago papal:
http://lesalonbeige.blogs.com/my_weblog/2014/03/cardinal-caffara-le-mariage-nest-pas-un-id%C3%A9al-mais-une-v%C3%A9rit%C3%A9-%C3%A0-enseigner.html
"Cuántas gracias habrá recibido San Pedro para no negar a Nuestro Señor"
ResponderEliminar----
Y cuántas para no judaizar en Antioquía, sin embargo, los errores de Pedro no fueron suficientes para demoler la Iglesia. Pero ese no es el tema. Aquí se pone en duda que Bergoglio se pueda convertir en Francisco. Y es teológicamente posible. Si un "neocon" lo cree posible, no está cometiendo ningún error, todo lo contrario, está afirmando la teología católica de la gracia de la transformación interior de hombre viejo a hombre nuevo.
Wanderer, excelente entrada. Cada vez una pluma más clara la suya. Muchas gracias,
ResponderEliminarPío.
ResponderEliminarEntonces , puedo tener serias dudas sobre todas la canonización de toda la historia ....
Estimado Anónimo, el Caminante no dijo que es "absolutamente imposible" una transformación en Bergoglio.
ResponderEliminarSimplemente observa que Bergoglio no ha cambiado, y le desagrada la gente que renuncia a la inteligencia.
Don Wanderer, perdone que desvíe un poco el tema. Soy un joven argentino al que le falta mucha formación, y me interesa saber del tema de (San) Josemaría Escrivá. Siempre noté que en ambientes tradicionalistas hay como una especie de rechazo hacia su figura. Yo hasta ahora consideraba que él podrá haber sido muy bueno, pero los continuadores de su obra, el Opus, son liberales y he ahí lo que es el Opus hoy.
ResponderEliminar¿Dónde puedo leer sobre el tema de por qué no lo considera santo a este sacerdote?
¡Muchísimas gracias!
Gyundaiter
Gyundaiter, hace algunos años publicamos en este blog dos entradas sobre Escrivá que luego, con el paso del tiempo, decidí borrar.
ResponderEliminarAhora que usted me dice, voy a ver si las recupero y posteo nuevamente.
En tanto, puede ir leyendo algo de aquí: http://www.opuslibros.org/
Mucha Humildad de Parte del Papa, mucha Iglesia Pobre, pero la canonización de Madre Teresa, y la beatificación del Gran Padre Kentenich duermen el sueño de los justos, mientras Alvaro del Portillo, manipulador de jóvenes, nefasto ser de la Obra, va a los altares...
ResponderEliminar"Aquí se pone en duda que Bergoglio se pueda convertir en Francisco". Típica falacia, típico neocón.
ResponderEliminarObvio que se puede convertir Bergoglio, pero los neocones afirman que eso sucedió ipso facto, pero el hecho de haber pisado el balcón de la "loggia" de San Pedro.
Aprendan la básica lógica, sigan la realidad y depsués hablamos.
anonimo 20:20 NO
ResponderEliminarsolo de las canonizaciones con criterios mundanos de cincuenta años a la fecha.
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ResponderEliminarGyundaiter:
ResponderEliminarquizá también este texto le sea útil:
http://prensanacionalalternativa.blogspot.com.ar/2012/04/el-opus-dei-un-fariseismo-un-saduceismo.html
Gilgamesh arrabalero
Sobre la posible "conversión" de Bergoglio: claro que puede ser un santo, como dijo Nuestro Señor puede hacer de las piedras hijos de Abraham. Ahora, cambiar la forma mentis sería un milagro aún más grande. Y el problema con Bergoglio es su forma mentis, con prescindencia de su mayor o menor bondad moral.
ResponderEliminarAnónimo de 23:42.
ResponderEliminarOjo que por el cambio del procedimiento y/o de la nula intención moderna de hablar autoritativamente, están los que niegan la infalibilidad de las canonizaciones desde el Concilio a hoy (tesis mayoritaria en teología).
Pero otros, como Ols, niegan su infalibilidad a lo largo de toda la historia, por no considerar que el óbice que las podría hacer infalibles sea de modo, sino de materia: afirman lícitamente que no hay materia de fe (según el Vaticano I) para comprometer la infalibilidad papal.
Si bien se mira, qué puede ser de fe y qué no según ese concilio dogmático, parecen tener razón estos últimos.
De fe no puede ser lo ordenado a la piedad. Solo lo relativo a dogma y moral.
el detective guaraní (averiguará).
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ResponderEliminarSr. Anónimo: antes de que me lo pregunte y acribille el blog con mensajes, les respondo: eliminé sus comentarios y no publicaré ningún otro que diga sandeces.
ResponderEliminarYa hemos dicho varias veces en este blog que aquí no comenzamos con la escuela primaria.
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ResponderEliminar
ResponderEliminarhttp://www.romereports.com/pg156235-primera-visita-de-obama-a-francisco-oejorge-bergoglio-le-regala-este-angel-de-la-paz-es
El Panchis a Obama:
Esto se lo regala Francisco.
Esto se lo regala Jorge Bergoglio.
Desdoblamiento psicologico?
Esas miradas de Francisco frente a las camaras... tan distintas de las de Benedicto!
Dos grandes y portentosos mediocres.
ResponderEliminarQué muestra impresionante de auténtica inenarrancia la del Espíritu Santo.
ResponderEliminarMe resultó sugestivo lo del guaraní, en el sentido que en pleno ultramontanismo y con el fin de aumentar la autoridad papal, un concilio "dogmático" como el Vaticano I se llevó a cabo.
Y como quiso ser dogmático lo fue, y en lo medular, por ello mismo, no pudo ser ultramontano.
Que haya "definido" (y quien lo niegue es un hereje y un cochino) que el Papa "solo" es infalible cuando trata acerca del dogma y la moral con toda su autoridad, más que ultramontanismo es una limitación bien importante.
Pero hoy, en tiempos de post-ultramontanismo, más que una limitación es una bendición.
Qué sería de nosotros si hace 100 años la Iglesia, dogmáticamente, no nos hubiese dicho de qué modo atender a cada una de las cosas que dice o firma un Papa...
Una impecable muestra que el Espíritu Santo no se equivoca.
¡Perdón J.H. Newman, esta vez el tiempo demostró que pifiaste vos!
No soporta la más mínima crítica. Escribe sobre los "neocones" y no permite la respuesta de los "neocones". Eso, señor, se llama abuso. Y se quejan de Infocatólica? Semejante desfachatez! Siga con sus panfletos anti "neocones" que solo les alaban su círculo de amigos. Está muy equivocado si cree que una mentira a fuerza de repetirla se va a convertir en verdad.
ResponderEliminarNo, Newman no se equivocó, chanchorengo.
ResponderEliminarEn ningún momento la Pastor Aeternus dice que el Romano Pontífice es "sólo" infalible cuando define una doctrina de moral o costumbres. El adverbio es invención del guaraní. Y es que Pío IX ni por pienso iba a autolimitar el valor del magisterio ordinario. Quedó sin tratarse.
Quizás la limitación más importante a la infalibilidad esté unos párrafos supra, cuando la Pastor expresa que " Así el Espíritu Santo fue prometido a los sucesores de Pedro, no de manera que ellos pudieran, por revelación suya, dar a conocer alguna nueva doctrina, sino que, por asistencia suya, ellos pudieran guardar santamente y exponer fielmente la revelación transmitida por los Apóstoles, es decir, el depósito de la fe"
Querido Antigualla Blindada: su observación prueba cuanta razón tenía Ramón Doll al escribir: "hay negros de todos los colores"
ResponderEliminarSigo creyendo que se equivocó, o mejor dicho que la Pastor con el adverbio estaría mejor, pero sin él es mucho mejor que sin la existencia de este documento.
ResponderEliminarA qué punto es así, que recuerdo pasajes de Castellani, entre otros, que distinguen lo que es ex cathedra de lo que no, insistiendo y distinguiendo en la bolilla que hay que darle a lo que no.
Lo seguro es que este Concilio limitó el poder papal. Al menos, tácitamente. Pues si se decía dónde y cómo no podría pifiar el Papa, sí podría donde no se decía... y tan solo eso nos permite campear este tormentón satisfactoriamente.
Luego de este concilio, Manning y sus gustos obedienciales, aunque los haya seguido exagerando, no podían menos que verse mermados.
Por eso se dice que Dios escribe derecho en renglones torcidos.
"Así el Espíritu Santo fue prometido a los sucesores de Pedro, no de manera que ellos pudieran, por revelación suya, dar a conocer alguna nueva doctrina, sino que, por asistencia suya, ellos pudieran guardar santamente y exponer fielmente la revelación transmitida por los Apóstoles, es decir, el depósito de la fe"
ResponderEliminarLa frase me parece más que suficiente para limitar la siempre posible locura moderna (vivimos en tiempos donde se abre a encuestas cuestiones de doctrina moral evangélica...).
No tenemos más que, ante una novedad, aplicar el principio de contradicción y enfrentarlo al depósito de la fe conocido y anterior. Si no se contradice, vale; y si no, no.
El neocón diría que el Papa no llegaría a tal contradicción. Yo, que no lo soy, amo a la Pastor Aternus; que podría haber limitado más, pero que alcanza con lo que limitó, alcanza.
Lo necesitan:
ResponderEliminarhttp://www.youtube.com/watch?v=nkZ3yAZ-jbk
El posible desafío que la canonización de Escrivá puede plantear a algunos, llevandolos a cuestionar si las canonizaciones entran dentro de las definiciones que gozan de infalibilidad, se resuelve a partir de una interpretacion estricta del significado de la canonización. Como dice el punto 828 del Catecismo de la Iglesia Católica, canonizar un fiel es "proclamar solemnemente que el fiel ha practicado heroicamente las virtudes y ha vivido en la fidelidad a la gracia de Dios".
ResponderEliminarPor lo tanto, aceptando que las canonizaciones gozan de infalibilidad, todo fiel católico debe creer con fe divina y católica que San Josemaría Escrivá (SJME) "ha practicado heroicamente las virtudes y ha vivido en la fidelidad a la gracia de Dios" y que desde por lo menos la fecha de la canonizacion está gozando de la Visión Beatífica.
Ahora bien, ¿es compatible esto con, por ejemplo, la afirmación de un conocido sacerdote que habia sido compañero de seminario de SJME de que éste "era un buen sacerdote sujeto a dos pasiones dominantes: la de presumir de alta alcurnia y la de dominio y mando sobre los demás"? ¿Pueden los rasgos de personalidad de SJME ser compatibles con un caso de práctica heroica de las virtudes? A mi juicio, no sólo son compatibles sino que fortalecen el caso en cuestión, porque acarrear el bagaje de una personalidad semejante hace que sea más heroico vivir la fidelidad a Jesucristo, no menos. O en otros términos, el mismo grado de heroicidad "interno" en la adhesión a Jesucristo (que sólo puede ser medido por Dios) produciría mejores frutos "externos" en una persona con personalidad "sana" que en otra con personalidad "defectuosa", pero rendiría a ambas el mismo grado de gloria. Por otro lado, las conductas debidas a los rasgos defectuosos de personalidad son en gran medida inculpables, y además debe tenerse en cuenta que desde los 40 SJME fue diabético insulinodependiente, y que las variaciones del nivel de glucosa en la sangre afectan fuertemente el humor y comportamiento de tales pacientes.
Lo que sí es importante tener en cuenta es que esos rasgos de personalidad pueden haber afectado sustancialmente la calidad objetiva tanto de sus actos como de las características, particularmente normas y costumbres, que confirió a la institución por él fundada.
Señor Anónimo, usted podrá comprobar fácilmente que en este blog tienen espacio todas las críticas, incluso de neocones y allegados al Opus Dei, como es el caso de este post.
ResponderEliminarSólo hay tres restricciones: comentarios que no aportan nada; comentarios groseros y comentarios que denotan que el autor no tiene los conocimientos filosóficos, teológicos y culturales mínimos y necesarios para intervenir en la discusión. Y esto, aunque parezca pedantería, tiene un motivo: no podemos estar explicando las cosas desde Adán y Eva cada vez que discutimos.
Recién me doy tiempo para disfrutar como se merece tan excelente artículo.
ResponderEliminarEs poco entendible la postura del conservadurismo católico que piensa que tras la elección de un pontífice (no se si aquí la hubo), éste se convierte en marioneta del Espíritu Santo.
Pero lo que si puede asegurarse como cambio radical en Bergoglio post cónclave, no es el cambio en su heterodoxia y estrecho vínculo con los más oscuros enemigos de la Iglesia, más sí su actitud y gestos faciales. De ser el más amargado de los personajes eclesiásticos, pasó a ser el más bufonesco de ellos. ¿Será que estaba esperando desde el cónclave anterior este puesto y frustrado antes, hoy se relajó al conseguirlo?
Ludovicus: Pancho y Jorge o Francisco y Benedicto?
ResponderEliminar¿Por qué los opusinos ponen Josemaria si Escrivá firmaba "José María" (tengo ante mis ojos la carta que le envió a Hugo Wast)? ¡qué ganas de oprimir el idioma!
ResponderEliminarAgustín, al margen que Escrivá sea o no santo, lo que me tiene sin cuidado y por mí ojalá que sea, le pido que reflexione sobre lo siguiente:
ResponderEliminar1) La Pastor Aeternus es de fe.
2) Los Catecismos no necesariamente en su totalidad. Son pedagogía buena o no tanto (según el Catecismo que baraje). Es como el Denzinger, donde no falta el bobo que lo considera de fe, cuando es una recopilación de documentos que imponen al católico diferentes grados de adhesión.
3) A Daniel Ols OP, teólogo en perfecta comunión, nadie lo acusó de herejía luego de afirmar lo que afirmó (a pesar del catecismo que usted cita).
A Independiente no asciende:
ResponderEliminarYo no dije que es verdad de fe que las canonizaciones están dentro del magisterio infalible. Esto es claro porque la "Nota doctrinal ilustrativa
de la fórmula conclusiva de la Professio fidei" de la CDF, que define en su sección 11 que sí lo están, no contiene el "endoso" papal que convierte los documentos de la CDF en magisteriales.
Personalmente, yo considero esa "Nota doctrinal ilustrativa" como documento para-magisterial, cuasi-endosado por el Papa en el sentido de que, si hubiese contenido verdura, el Papa le habria pegado un tiron de orejas a Ratzinger y hecho que lo cambiase. Por lo tanto considero que expone "doctrina segura" a la cual "me adhiero con religioso obsequio de voluntad y entendimiento".
A partir de esa posicion, he mostrado una manera en que puede ser compatibilizada con los rasgos de SJME conocidos por algunos de los lectores de este blog.
De paso, no soy del Opus. Mi interes en el tema surgio a partir de un ex-compañero de trabajo que quiso reclutarme, o "hacerme pitar" como dicen ellos.
Nosotros "hacer pitar" lo usamos para referirnos al acto de adentrar a alguien al porro o marihuana. Casi lo mismo.
ResponderEliminar1) Escrivá y el Opus: Mucha gente de "la obra", especialmente los porteños, no coinciden con el juicio supuesto a todos sus integrantes. Por lo demás: Nuestro Señor santificó al ladrón crucificado a su lado; otro gran santo, era salteador de caminos antes de su conversión. Luego, Escrivá podría se santo. Es cuestión que no atañe a la principal.
ResponderEliminar2) Para que la gracia obre, cualquiera que ésta fuera -si habitual o extraordinaria- se precisa la aquiescencia del interesado. La segunda podría obrar igual en contra de tal voluntad, pero rareza grande sería. La gracia de estado del Papa no parece extraordinaria; a lo sumo, singular. Que si sucediera -Dios no permita- que el Obispo de Roma sostenga una herejía, no sería Papa. Pensar lo contrario es, en palabras de un doctor santafesino, "fetichismo africano".
3) Por eso se dice con razón que nuestra salvación depende totalmente de Dios y totalmente de nosotros. Dios no deshace la libertad nunca; a lo sumo, quien la ejerce mal se vuelve un necio.
4) Los tres amores blancos de Don Bosco estudiarlos mejor. Dos son incondicionales, mas no el tercero; son palabras del santo al referirse a Pío IX.
J.
LA FRASE DE DON BOSCO ES VERIDICA
ResponderEliminarEXCLUYE A LOS ANTIPAPAS (NO SON, NO FUERON, NUNCA SERAN PAPAS)
MR. MARTIN:
ResponderEliminar"UBI PETRUS, IBI ECCLESIA" -> DOGMA!
Anónimo:
ResponderEliminarLa frase completa es:
"Ubi Petrus ibi ecclesia, et ibi ecclesia vita eterna."
Es de San Ambrosio de Milán.
¿Sería tan amable de citarme el documento que la contiene como definición dogmática e identificar el dogma por ella definido? Es que hasta donde llega mi limitado conocimiento el adagio es un principio eclesiológico como el "el ubi episcopus, ibi ecclesia".
Saludos.