domingo, 8 de febrero de 2015

Evelyn Waugh y la Liturgia IV

Siguiendo con la serie, presentamos la carta que dirige Evelyn Waugh, en agosto de 1964, al editor del periódico The Catholic Herald, en esos años, un ardiente defensor de las reformas que estaban siendo propuestas por el Concilio Vaticano II. 



Señor, como todos los editores Vd. justamente afirma no ser responsable de las opiniones de vuestros corresponsales y reclama que se le conceda crédito por establecer un ‘foro’ abierto. Por otra parte escribe cosas como ‘explosiva renovación’ y ‘manifiesto dinamismo del Espíritu Santo’, simpatizando en consecuencia con los innovadores del norte que desean cambiar el aspecto exterior de la Iglesia. Pienso que causa un daño a su causa cuando semana tras semana publica (para mí) fatuas y descabelladas propuestas de gente irresponsable.
El P. John Sheerin no es ni fatuo ni descabellado pero lo encuentro un poco pagado de sí mismo. Si lo interpreto correctamente está pidiendo magnanimidad hacia los vencidos. Los viejos (y jóvenes) carcamanes no deben ser reprobados. Han sido ‘instruidos’ imperfectamente. Los ‘progresistas’ deberían pedir con suma cortesía a los conservadores que reexaminen su posición.
No puedo alardear de suma cortesía pero, ¿puedo sencillamente sugerir que los progresistas reexaminen la propia? ¿Fueron ellos perfectamente instruidos? ¿Encontraron más bien tediosa la disciplina de sus seminarios? ¿Pensaron que estaban perdiendo el tiempo con un latín que les resultaba antipático? ¿Quieren casarse y engendrar otros pequeños progresistas? ¿Piensan ellos, como el Papa actual [se refiere a Pablo VI], que la literatura italiana es una ocupación más deseable que la apologética?
La distinción entre Catolicismo y  Romanità ya ha sido remarcada en el periódico norteamericano Commonweal. Por supuesto que es posible tener fe sin Romanità y Romanità sin la fe, pero la historia nos enseña que las dos se han mantenido siempre muy cercanas. ‘Pedro ha hablado’ sigue siendo la garantía de la ortodoxia.
Seguramente (?) [sic] es un truco periodístico hablar de la era Joánica’. El Papa Juan era un hombre piadoso y atractivo. Muchas de las innovaciones, que muchos de nosotros encontramos detestables, fueron introducidas por Pío XII [se refiere a la reforma de la liturgia de Semana Santa]. La vida del Papa Juan en Bérgamo, Roma, en el Levante, en París y en Venecia tuvo poco contacto con los Protestantes hasta que en su extrema vejez se reunió con educados clérigos de varias sectas, a los cuales saludó, como lo hizo con los ateos rusos, con ‘suma cortesía’.
No creo que tenga idea alguna del verdadero carácter del Protestantismo moderno. Cito de un artículo de la revista Time del 10 de julio:

La manera persuasiva de referirse a Jesús hoy día es como la de un “hombre verdaderamente libre”. Luego de la Resurrección los discípulos súbitamente poseyeron algo de la única y “contagiosa” libertad que Jesús tenía. Al narrar la historia de Jesús de Nazareth, contaron la historia del hombre libre que los liberó . . . Aquel que dice “Jesús es amor” dice que la libertad de Jesús ha sido contagiosa . . . Van Buren concluye que el Cristianismo debe despojarse de sus elementos sobrenaturales . . .  del mismo modo como la alquimia ha debido abandonar sus connotaciones místicas para convertirse en la útil ciencia de la química.

Estas no son las palabras de un chiflado californiano sino las de un clérigo de la “Iglesia Episcopaliana” de los Estados Unidos, cuyas órdenes sagradas provienen del Arzobispo de Canterbury. Estoy seguro que dichas cuestiones no fueron planteadas en el muy publicitado encuentro del Arzobispo y del Papa Juan.
El P. Sheerin sugiere que el conservadurismo católico es el producto de la política defensiva necesaria en el siglo pasado frente al nacionalismo-masónico-secularista del momento. Le pediría que tenga en cuenta que la función de la Iglesia en cada época ha sido conservadora – transmitir en forma no disminuida e incontaminada el credo heredado de sus predecesores. (Hasta donde yo sé) la pregunta en todos los Concilios Ecuménicos no ha sido: ‘¿es ésta la noción a la moda que deberíamos aceptar?’, sino: ‘¿es este dogma (una cuestión en la que estamos de acuerdo) la Fe tal como la hemos recibido?’ No he visto ninguna evidencia de que el Papa Pablo haya tenido otra cosa en mente cuando convocó el presente Concilio.
El conservadurismo no es una influencia nueva en la Iglesia. No han sido las herejías de los siglos dieciséis y diecisiete, el agnosticismo del siglo dieciocho, el ateísmo de los siglos diecinueve y veinte los enemigos de la Fe que la  han apartado de su serena supremacía a la áspera controversia. Todo a lo largo de su vida la Iglesia ha estado en guerra contra los enemigos de fuera y los traidores de dentro. La guerra contra el Comunismo en nuestra época es aguda pero más bien benigna en comparación con aquellas sostenidas y a menudo ganadas por nuestros predecesores.
Finalmente, una palabra acerca de la liturgia. Es connatural a los alemanes armar alboroto. Las vociferantes asambleas de las Juventudes Hitlerianas expresaban una pasión nacional. Es consecuente por lo tanto que esto se canalice en la vida de la Iglesia. Pero es esencialmente no inglés. No buscamos ‘Sieg Heils’. Rezamos en silencio. ‘Participación’ en la Misa no significa oír nuestras propias voces. Significa que Dios escucha las nuestras. Sólo Él sabe quién está ‘participando’ en Misa. Usando una comparación con algo inferior, creo que ‘participo’ en una obra de arte cuando la estudio y la amo silenciosamente. No hay necesidad de gritar. Cualquiera que haya tomado parte en una obra teatral sabe que uno puede vociferar en un escenario con la mente en cualquier parte. Si los alemanes quieren ser vocingleros, allá ellos. Pero, ¿por qué deben perturbar nuestras devociones?
Los progresistas estiman que la ‘diversidad’ es una de sus metas contra la sofocante Romanità. ¿Se la permitirán a los Católicos ingleses?
Ahora soy viejo pero era joven cuando fui recibido en la Iglesia. No fui atraído por el esplendor de sus grandes ceremonias –que los protestantes podían muy bien remedar. De las extrañas atracciones de la Iglesia la que más me sedujo fue el espectáculo del sacerdote y su ayudante en la Misa baja, irrumpiendo en el altar sin mirar cuántos o cuan pocos fieles había en la concurrencia; un artesano y su aprendiz; un hombre con una tarea que él sólo estaba calificado para realizar. Esa es la Misa que he ido conociendo y amando. Por supuesto, dejemos que los bullangueros tengan sus ‘diálogos’, pero que aquellos que valoramos el silencio no seamos completamente olvidados.
Su servidor,
  Evelyn Waugh



12 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Qué le ocurre a este hombre?. ¿No se conmueve con la interpretación de 'Zamba del Perdón' con guitarra y bombo?. ¡¡Pero que snob!!.

Anónimo dijo...

alguien sabe de misas novus ordo aceptables por el área Saavedra, Coghlan, Núñez, Villa Urquiza, Belgrano, Vincente López, Villa Martelli?

Anónimo dijo...

La Misa solemne y cantada es tradicional y antiquísima. La misa baja es preciosa y también.

El refrito es la tridentina "rezada", que es la que se reza casi en el 100 % de las misas conforme al Motu Proprio y en la FSPX en el horario de los vagos que quieren una misa corta y medio modernosa (en especial en verano), donde la gente contesta al cura, etc.

Bomber Man.

Anónimo dijo...

Interesante entrevista al "jesuita" Morello sobre Francisco en USA:
http://www.clarin.com/mundo/Unidos-entenderlo-Papa-entienden-peronismo_0_1300070235.html
Jesuita radicado en Boston, la sotana brilla por su ausencia, claro.

Al Capote

Rimbombastic dijo...

«El Papa Juan era un hombre piadoso y atractivo.» ¡Qué desatino!, sobre todo si se opone su figura a la de Pío XII.

El Papa Juan era terriblemente vulgar, y su buenismo muelle y facilón –jesusista y no cristiano– resultaba tan falso como el Koh-i-Noor adornando el escote de Doña Letizia. Esa hipócrita caricatura de la bondad es precisamente la que abrió el abismo donde se despeña el muy cínico verso de Machado: «Soy –en el buen sentido de la palabra– bueno». ¡Que el trascendental bueno pueda tener un sentido malo!

Pío XII sí que atraía magnéticamente con su elegancia ascética, su majestad sobria, el halo espiritual de su virtud auténtica y no fingida.

Me ha defraudado Waugh con esa frase. Queda degradado, durante una temporada expiatoria, de «esteta rimbombante» a «proletario erudito», por usar su misma jerga.

Anónimo dijo...





¿..No es el Papa que queriamos ...?

http://www.francetvinfo.fr/monde/europe/video-vatican-quand-le-pape-francois-lance-un-pave-dans-le-benitier-de-la-curie_819447.html

Anónimo dijo...

Bomber Man, no juegues mucho con pirotecnia que te va a estallar un cirio en las manos.
Vladimir.

Alfonso Richter dijo...

W, estimo que esto merece su atención.

En lo que a mi respecta parece ser el primer misil nuclear en la frente de bergoglio y de sus mandamases. Van surgiendo cada vez mas voces en clara oposición a este jolgorio sincretista.

El olor a podrido ya no lo es mas sino a anuncios de ruptura y no viene desde la tierra de Knud, llega desde la ciudad gay friendly vaticana.

http://rorate-caeli.blogspot.com/2015/02/rorate-exclusive-open-letter-by.html#more

Anónimo dijo...

Rimbombastic, no sea tan cruel con EW. Un desliz no menoscaba el planteo.

Plis, téngale un poco de indulgencia...

Comparto el resto. Muy bueno el comentario sobre Pío XII.

Pero en esos años las cosas no estaban tan claras como ahora -en algún sentido estamos leyendo el diario del lunes sobre lo que sucedió el domingo.

Además, a pesar de los primeros disparates vaticanos había algunas reservas y pocos pensábamos que se iba a terminar de esta manera.

Porque cabe ahora lo de Bainville refiriéndose a no sé que personaje de la francesada, que había dicho: esto anda mal y acabará peor.

Atentamente

Anónimo dijo...


Ana María ParenteHace 23 horas
Ya el peronismo termino con el país ,es probable que el peronismo termine con el papado.
PERON VENCE


jaja muy bueno el comentario del link que dejó Al Capote.....

Anónimo dijo...

Las misas solemne y baja son más antiguas, pero no por esto la rezada es un invento al modo del N.O. Esta última surge de la tradicional anterior y no de cero.
Sí, en efecto, puede ser que allí se haya metido malamente el deseo en la gente por "participar", cuando hacerlo correctamente no es contestándole al sacerdote, sino de la manera que lo plantea E.W.

N.

Anónimo dijo...

Alfonso ¿el jolgorio sincretista de woytila era acaso más recatado que nadie reaccionaba?