miércoles, 1 de abril de 2015

¡Qué te hicieron, Juancito, qué te hicieron!

En el mundo entero apareció la noticia: hace pocos días tomó posesión de la sede episcopal de Osorno, Mons. Juan Barros, que tiene un pasado bastante complicado.
No solamente fue uno de los jóvenes que rodeaban al P. Fernando Karadima, condenado por reiterados abusos sexuales a sus jóvenes feligreses (desde aquí se puede ver un informe especial sobre el caso), sino que uno de los testigos que declaró en el caso, Juan Carlos Cruz, afirma que, en algunas ocasiones, Juan Barros estaba presente mientras se cometían los abusos.
Y, peor aún, Mons. Barros fue secretario del cardenal Fresno, arzobispo de Santiago de Chile, que fue quien encubrió durante años a Karadima. Es imposible que Barros no supiera de las numerosas denuncias que llegan al escritorio del arzobispo y, sin embargo, calló, haciéndose cómplice del encubrimiento.
Por supuesto, se armó una gran batahola por el nombramiento cuyos pormenores pueden leer aquí. En gran parte las protestas estarán comandadas por los eternos enemigos de la Iglesia, pero el enemigo mayor de la Iglesia, como el de Cristo, es el Padre de la Mentira. Y encubrir es mentir, por más que el abusador fuera el padre espiritual de Mons. Barros: el muy piadoso y apostólico P. Karadima.
Lo que me interesa destacar es que, en este caso, las consecuencias del nombramiento se conocían de antemano. Habían sido múltiples las protestas de todos los sectores y era previsible la resistencia y los graves problemas que está atravesando en estos días la diócesis de Osorno. 
¿Por qué lo nombraron entonces?   ¿Quién lo decidió?
"Fue el propio papa Francisco el que nombró a Barros. La información la ha tomado el Papa con información manejada por él". Esto lo ha declarado Mons. Jaime Coiro, vocero de la Conferencia Episcopal de Chile. Es decir, no se trató de una jugarreta de la Curia Romana o chilena, ni tampoco de algún lobby gay. Fue una decisión personal del Santo Padre a sabiendas de quién era Barros y de su pasado.
Seguramente más de un neocon dirá que no se puede comprobar lo que declaró Coiro. Pero sí se puede comprobar lo que declaró Mons. Chomalí, arzobispo de Concepción y administrador apostólico de Osorno. Pueden leer una larga entrevista donde, sin pelos en la lengua, le echa la culpa de lo ocurrido al Papa y advierte que él mismo le avisó. Pueden leerla aquí, aquí y aquí
Yo me pregunto: ¿No es que el papa Francisco se había presentado como el pontífice de la "tolerancia cero" con los abusadores y sus cómplices? ¿No es eso, acaso, uno de los aspectos que más alaban en él los medios? 
Y me pregunto también, conociendo el frondoso historial de Bergoglio, ¿hasta cuándo lo sostendrá ahora que los medios del mundo han destapado el caso? No me extrañaría que la semana próxima Mons. Juan Barros sea removido de su sede, que el Papa se lave las manos, como siempre hace, y se atribuya todo el entuerto a una maniobra de los poderes conservadores aún enquistados en la Curia. Y Jorge Mario, como es su costumbre, le dirá  al pobre obispo desposeído: "¡Qué te hicieron, Juancito, qué te hicieron!".

39 comentarios:

Anónimo dijo...

Ya como cardenal Primado de Argentina, JB jugaba a favor del lobby gay....

Herminio Masantonio

Daniel González Céspedes dijo...

Una más de Francisco, y van...

Anónimo dijo...

Bueno, se puede decir que, como antecedente, el Papa convocó al Sínodo de la Familia del año pasado al Cardenal Godfried Danneels, quien intentara sin éxito encubrir al monstruoso pedófilo confeso Monseñor Roger Vangheluwe. Y lo cierto es que, en el caso de esa invitación pontificia, no hubo protesta alguna, y la prensa ni se dió por enterada. Habrá pensado el Papa que este caso sería una repetición de ese.

david dijo...

Hay un problema adicional que no se ha advertido. Aun si no fuera encubridor, hay muchos testimonios concordantes en que Barros participó en una estructura sectaria dentro de la Iglesia chilena, que para mayor desgracia no estaba motivada por pretensiones doctrinales de ningun tipo, sino en función del poder, del placer y la vanidad de Karadima, un simpel trepador que vio en el sacerdocio un medio de asegurar el bienestar para si y su familia. El riesgo no advertido por los progres es que el clero deformado por Karadima replique a su vez un modelo perverso de gobierno, caracterizado por el control total, el abuso de la dirección espiritual y la confesión, códigos secretos de afeminamiento, juicios colectivos. etc.

Una precisión respecto a Karadima y Alberto Hurtado sj: el primero sólo tuvo una relación superficial y esporadica con el segundo, sin el discipulado que alegó a posteriori, no siendo más que un mito para embaucar a la feligresía de clase alta.

Anónimo dijo...

Una cosa que me llama la atención es que siempre se habla de escándalos sexuales protagonizados por sacerdotes, pero nuca sale a la luz este tipo de problemas entre monjas. A qué se deberá esta diferencia ?

En realidad, no es un tema oportuno para Semana Santa, pero tiene que ver con el post.

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Para aportar algo a la piedad de la fecha, vayan estos versos de Lope de Vega:

Pastor que con tus silbos amorosos
me despertaste del profundo sueño;
tú, que hiciste callado de ese leño
en que tiendes tus brazos poderosos.

Vuelve tus ojos a mi fe, piadosos,
pues te confieso por mi amor y dueño
y la palabra de seguirte empeño,
tus dulces sibos y tus pies hermosos.

Oye, pastor, que por amores mueres,
no te extrañe el rigor de mis pecados
pues tan amigo de rendidos eres.

Espera, pues, y escucha mis cuidades !
Pero, ¿cómo te digo que me esperes
si estás, para esperar, los pies clavados?

Anónimo dijo...

COMENTARIO DE SEMANA SANTA: es sabido que la exégesis moderna de la Biblia, también llamada "método histórico-crítico", tiende a definir a Jesucristo como un producto de la fe de los primeros discípulos, como una "reflexión" teológica sobre el Jesús histórico, quien en realidad no habría tenido plena conciencia de su misión salvífica y redentora mediante el sacrificio en cruz. Estoy haciendo una simplificación tremenda, porque estas afirmaciones acaso representan el 0,5% de las nuevas doctrinas exegéticas de cuño protestante-liberal, aunque asumidas por buena parte de eruditos católicos.

Si nos preguntamos, por ejemplo, qué idiomas conocía Jesús, la respuesta es que sabía leer la Torá en hebreo, pero se expresaba en arameo, y quizá supiera algo de griego y menos de latín (respuesta razonable de los expertos). Pero un creyente dirá que Jesús, como Dios, conocía todas las cosas, y por lo tanto todos los idiomas, pasados, presentes y futuros. Ergo, también supo del lenguaje binario, la teoría de la relatividad, la mecánica cuántica y millones de asuntos menores como la chapa patente de mi auto o el CBU de mi cuenta bancaria o el password de mi computadora !

Este pensamiento resulta medio absurdo, pero es la conclusión lógica del Jesús-Dios-Omnisciente, algo que no aceptan de buena gana los exégetas actuales, quienes también se apoyan en los textos que hablan de una maduración de Jesús en el conocimiento de las cosas de este mundo.

Es cierto que el racionalismo moderno de cuño arriano ha convertido a Cristo en un gran Rabbí de Galilea, en alguien puramente humano. Y así no es posible explicar el Cristianismo, por lo cual se habla también de San pablo como autor del mismo.

Pero también es cierto lo opuesto: proponer un ser divino sin relacionarlo profundamente con su contexto cultural e histórico, resulta en una lectura pobre de las Escrituras. La conjunción de ambos aspectos no es fácil, y siempre hay que poner a la FE como principio y fin, usando la exégesis científica como mera herramienta para llegar a comprender mejor a ese Jesucristo tan atractivo como enigmático.

Espero no parecerles demasiado heterodoxo con la exposición de este tema, que trata ampliamente Benedicto XVI en su obra "Jesús de Nazaret". La razón no debe liquidar el misterio de la Encarnación ni la teología trinitaria ni la unión hipostática. La razón debe dar lugar a esa Gnosis cristana de la que ha escrito Wanderer hace algún tiempo.

Las nuevas interpretaciones de la Resurrección son un caso aparte: no se niega el hecho pero se niega su historicidad, lo cual parece contradictorio. Es que la historia sería el ámbito de los fenómenos físicos, y la Resurrección estaría en otra dimensión.... un tema en el cual no voy a explayarme ahora. Decir que estos exégetas modernos son ateos que han perdido la fe, me parece una vulgar simplificación del problema, que es bastante más profundo de lo que parece.

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Anónimo dijo...

Los demonios.Se me llevan los demonios con estas cosas. Menos pasteleo y más ruedas de molino al cuello que más vale pasarse de estricto que seguir escandalizando.
Como la mujer de César,ni siquiera debajo de una sospecha. Y si por desgracia cae bajo la sospecha algún inocente, qué le vamos a hacer. Dios distinguirá a los suyos.

El Poeta dijo...

¿Y qué será de Jorge Mario si se destapa la olla en el sur mendocino? ...ya saben de quien hablo. Bergoglio fue cómplice de sus abusos por encubrimiento, lo mismo que ahora. ¿Qué se puede hacer, entonces? Contáselo a tu aBuela!

Sergio dijo...

Si Jesús sabía cuántos novios tenía la samaritana no se me hace problema que se sepa el password de mi facebook.

El Ser-Divino-Omnisciente deja de ser problema en cuanto se niega la literalidad de los Evangelios.
En el prólogo de mi Biblia de Ediciones Paulinas dice que los discursos de Jesús que nos relata el evangelio de san Juan (perdón... el "cuarto evangelio") son una reflexión teológica de la primera y segunda generación de creyentes.

NACIONALISTA dijo...

¿Y el caso del "fundidor" argentino residente en Genova-Roma?

¿ Acaso Bergoglio no conoce las denuncias de Taussig, primero; y de varios de adentro luego?

¿ O ahora que marchan esa congregación y Bergoglio en feliz entente todo esta permitido?

Peronismo puro: tolerancia cero con el enemigo. Con el amigo tolerancia 1000%.

¡ Qué te hicieron Iglesia! ¡ Qué te hicieron!

Ex-Cura de SR dijo...

Poeta, si se destapa la olla del Sr. Abuela no va a pasar con Bergoglio. Los sinvergüenzas arreglan sus diferencias rápidamente cuando les conviene: fíjese en los peronistas.
Pero le aseguro que en el sur mendocino hay ollas mucho más podridas que esa. No sé si algún día se destaparán.

Jorge Rodríguez dijo...

Yo no se si Jesús, como Dios, conocía el lenguaje binario, la teoría de la relatividad, la mecánica cuántica y la chapa patente de mi auto.
Pero lo que si sabía era que iba a pasar esto de los curas pedofilos, y por eso dijo aquello de la rueda de molino al cuello de los que escandalizaran a los pequeños.

Anónimo dijo...

Sergio,
es así con la casi totalidad de las introducciones y notas a las Biblias Católicas de los últimos cincuenta años. La misma Biblia de Navarra, del Opus, en su introducción al Libro de Daniel -Profeta que Jesús citaba- lo da por un escritor judío de la era Macabea, que se hace pasar por antiguo (o sea, que engaña. ¡Y el pobre Jesús no se dió cuenta!).
Si usted lo que busca es gente que crea en la historicidad de las Escrituras, va a tener más suerte con los evangélicos (por doloroso que me resulte decirlo).

Sergio dijo...

No, anónimo.
Me basta la Tradición de la Iglesia católica que es (perdónenme en Roma por esta afirmación) la única verdadera.

Sinceramente no sé por qué conferencias episcopales enteras no cierran y se van. Total, para ellos la Iglesia, la Escritura, Cristo... son un cero.

Y las sectas intraexlesiales ni hablemos...

Y sí, el Verbo sabe física cuántica: "lumen de lumine, per quem omnia facta sunt".

No hay q darle muchas vueltas.

Anónimo dijo...

Este Mons Juan Barros Madrid fue Obispo Castrense de Chile, con el grado de General de Brigada, y en este link lo pueden ver vestido con uniforme del ejército ! (algo impensable en Argentina)

https://www.google.com.ar/?gws_rd=ssl#q=juan+barros+madrid

Anónimo dijo...

A ver, no es tan complicado. Cristo tiene dos naturalezas, dos inteligencias, dos voluntades. La mente divina está siempre en acto total, la humana no. La mente humana de Jesús duerme, recuerda, reconoce, y no está en acto respecto de todos los conocimientos propios de la divinidad hasta que la Persona de Jesus no quiera ponerla en acto. Así, la mente humana de Jesús pudo experimentar realmente la ausencia del Padre en la cruz, por cuanto por un acto de anonadamiento no actualizó su presencia.

El Calcedónico dijo...

Sergio, Jesús tiene dos naturalezas, divina y humana, cada una con su intelecto, ilimitado el de la primera (de la cual no se distingue realmente) y limitado el de la segunda.

En estado mortal, el intelecto humano no recibía directamente del divino toda la información disponible sobre el universo, y a veces ni siquiera toda la información sobre su entorno inmediato. Sus preguntas "¿Quién me ha tocado la ropa?" cuando lo tocó la hemorroísa y "¿Dónde le habéis puesto?" sobre el cadáver de Lázaro fueron preguntas genuinas, no juegos retóricos. Ese compartir nuestra limitación era parte de su anonadamiento.

En estado glorificado sí tiene toda la información sobre el universo, pero no sobre todos los universos posibles. Porque aún máximamente glorificada, su naturaleza humana sigue siendo limitada.

Anónimo dijo...

¿Jesus tiene dos voluntades? me pareció escuchar que no, que tiene una, ¿no es que la persona Divina asumió la humana?

Anónimo dijo...

Porque aún máximamente glorificada, su naturaleza humana sigue siendo limitada.
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Pero el es Divino antes que humano ¿como no va a saber?
se glorificó como humano, como Divino ya era glorioso ¿o no?

El Calcedónico dijo...

Anónimo de las 9:13, lea la oración de Jesús en el monte de los Olivos:

"Padre, si quieres, aparta de Mí este cáliz; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya." (Lc 22,42)

Jesús tenía una voluntad humana que libremente obedeció a la voluntad divina común al Padre y al Hijo. Si no hubiese sido así, su Pasión no habría tenido valor de reparación ante el Padre ni valor de ejemplo ante nosotros.

"Por la obediencia de uno solo todos serán constituidos justos" (Rom 5,19). Si no hay libertad no hay obediencia meritoria.

San Máximo el Confesor defendió incansablemente esta verdad, hasta que el emperador de Bizancio le hizo cortar la lengua y la mano para que dejase de predicar y escribir.

El Calcedónico dijo...

Anónimo de las 9:17, cada naturaleza tiene su propia inteligencia. Habrá que citar Calcedonia nomás:

«Se ha de reconocer a un solo y mismo Cristo Señor, Hijo único en dos naturalezas, sin confusión, sin cambio, sin división, sin separación. La diferencia de naturalezas de ningún modo queda suprimida por su unión, sino que quedan a salvo las propiedades de cada una de las naturalezas y confluyen en un solo sujeto y en una sola persona.»

El intelecto humano es limitado, y como tal no puede recibir todo el conocimiento del intelecto divino. Sino sería el intelecto divino, lo cual se contradice con el texto conciliar citado.

Incluso en su estado de máxima glorificación, Jesús, en su inteligencia humana, conoce todo solamente de este universo, no de todos los universos posibles. No recuerdo si es S. Tomás el que dijo esto y dónde lo dijo, pero me parece que no vale la pena buscarlo.

Sergio dijo...

Yes, por eso yo he hablado del Verbo.

Pero ojo con hacer demasiadas diferenciaciones, porque el Credo no afirma "per quem omnia facta sunt" del Verbo, sino de Iesus Christus Dominus.

El Calcedónico dijo...

Sergio, es exactamente lo mismo. Jesús es el Verbo. Por eso S. Judas escribió "que Jesús, habiendo salvado al pueblo fuera de la tierra de Egipto" (Jud 5), refiriendose al pueblo de Israel.

Algunos manuscritos cambian ahi "Jesús" por "Señor" o "Dios", pero la crítica textual más convincente es que esos cambios se debieron a que los copistas encontraban demasiado dura la noción de Jesús sacando los israelitas de Egipto.

Anónimo dijo...

Sobre la reducción a la nada de las Sagradas Escrituras, puede afirmarse que el modernismo, como no pudo matar la fuente de la Revelación, simplemente la envenenó.
Así de sencillo.
Cuidarse mucho, pues, de esas ediciones "críticas" y seguir solamente las buenas que no ponen en duda la autenticidad ni la historicidad de la Biblia, como Straubinger (a pesar de traducir del texto masorético), Torres Amat o Nácar-Colunga.

Anónimo dijo...

El calcedónico la libertad es para elegir entre dos bienes no entre el bien y el mal. Dios no nos dió licencia para pecar.

Anónimo dijo...

Me parece que el santo tomás que leyó calcedónico es trucho modernista.

El Calcedónico dijo...

"(a pesar de traducir del texto masorético)"

Ante todo, S. Jerónimo tradujo el texto masorético para su Vulgata. La pregunta entonces es: ¿fue su traducción textualmente inmejorable?

Trento definió la canonicidad de "estos libros, enteros, con todas sus partes," como se hallan en la Vulgata, no la inmejorabilidad textual de la traducción de la Vulgata. En ese sentido, "extra Hieronymus nulla salus" no es dogma.

El texto masorético mismo no es inmejorable textualmente. El mejor ejemplo está en el cántico del siervo de Yahveh que se leyó ayer, Isaías cap. 53. En el vers. 11, el texto masorético dice: "Por las fatigas de su alma, verá y se saciará por su conocimiento. En los manuscritos de Qumran se lee "verá luz", lo cual ya ha sido incorporado a un número de traducciones modernas.

Hay una explicación plausible de cómo "luz" pudo haber sido omitido por error por un copista de la línea que llevó al manuscrito guardado en el Templo que fue "canonizado" alrededor de 70 a.C. por los fariseos como texto "maestro", a partir del cual se hacían las copias que luego eran distribuidas por Judea.

Para quien le interese:

http://www.ctp1.net/textual_issue/18/sample

Obviamente los problemas textuales más relevantes son los del NT, no los del AT.

El Calcedónico dijo...

Contra Anónimo 4 de abril de 2015, 11:27

Suma Teológica, p.IIIa, q.10: "Sobre la ciencia bienaventurada del alma de Cristo"

art. 2: " El alma de Cristo ¿conoce en el Verbo todas las cosas?"

Respuesta: "Cuando se investiga si Cristo lo conoce todo en el Verbo, hay que advertir que el todo puede entenderse de dos maneras. Primera, en sentido propio, refiriéndose a todo lo que de cualquier modo existe, existirá o existió, o fue hecho o dicho o pensado por quienquiera que sea, en cualquier tiempo. Y, en este sentido, hay que defender que el alma de Cristo lo conoció todo en el Verbo.

...

La otra manera de entender el todo consiste en tomarlo en sentido más amplio, de modo que se extienda no sólo a todo lo que existe en acto en cualquier tiempo, sino también a todo lo que está en potencia que nunca se convertirá en acto. Algunas de estas cosas solamente existen en la potencia divina. Y el alma de Cristo no conoce en el Verbo todas las cosas que existen de ese modo, porque equivaldría a comprehender todo lo que Dios puede hacer, porque eso sería lo mismo que comprehender la potencia divina y, en consecuencia, la divina esencia. Cualquier potencia, en efecto, se conoce mediante el conocimiento de lo que es capaz de hacer."

http://hjg.com.ar/sumat/d/c10.html

El Calcedónico dijo...

Comentario 1 de 2.

Anónimo de 4 de abril de 2015, 11:21, lo que yo dije no es contrario a lo que Ud dice. Cito de una fuente de ortodoxia incuestionable, Fernando Ocáriz, "El misterio de Jesucristo", 2ª ed., Eunsa 1993, cap. "La santidad de Jesucristo":

"Afirmar la impecabilidad de Cristo, sobre todo en la forma en que lo hace S. Tomás de Aquino, lleva inevitablemente a plantearse la cuestión de su libertad. ¿Cómo puede decirse que Cristo era absolutamente impecable en razón de su propia Persona y al mismo tiempo poseía una auténtica libertad humana? Ya Santo Tomás advierte el problema, y hace notar algo que es muy importante tener en cuenta: «El pecado no prueba la realidad de la naturaleza humana, porque no es constitutivo de esta naturaleza, que tiene a Dios por causa; más bien fue introducido contra la naturaleza por una semilla del diablo, como dice el Damasceno» [196].

Pertenece a la fe que Cristo fue libre, entre otras muchas razones, porque así se manifiesta en los evangelios, y porque sin libertad no hubiera podido obedecer. De ahí que la teología haya visto incluida la afirmación de la libertad de Cristo -una libertad meritoria como la de los demás hombres en estado de caminante- en aquellos textos que hablan de su obediencia (p.e., Fil 2, 5-11) [197], y en tantos otros lugares en que Jesús afirma que no hace su voluntad, sino la del Padre que le ha enviado (cfr p.e., Jn 5,30).

Es al hilo de la libertad obediente de Cristo en su muerte como se ha acostumbrado a plantear y resolver la cuestión de cómo se conjugan en Cristo libertad e impecabilidad: si Cristo era impecable, ¿cómo podía desobedecer? Y si obedecía sin poder desobedecer, ¿cómo se puede decir que fuese libre en su muerte?

La cuestión pareció tan insoluble a importantes teólogos, que algunos de ellos procuraron eludirla. Sin embargo, conviene afrontarla con la humildad de quien se sabe ante el misterio, pero también con la certeza de que los dos extremos de la cuestión ?libertad e impecabilidad de Cristo? pertenecen a la fe. He aquí algunas de las soluciones dadas a lo largo de los siglos: Cristo no tuvo visión beatífica o al menos le fue suspendida durante el tiempo de la Pasión, o bien esa visión beatífica no hacía al alma de Cristo intrínsecamente impecable y, por tanto, no le quitaba la libertad (escotistas); Cristo no tuvo un estricto precepto de morir, sino sólo un consejo que fue libre de seguir o no (Franzelin); Cristo tuvo verdadero precepto de morir, pero era libre a la hora de elegir las circunstancias de su muerte (Lugo, Vázquez); Cristo tuvo verdadero precepto de morir, que obedeció con libertad impecable (tomistas, Salmanticenses, Belarmino) [198].

Esta última posición, aunque a primera vista más difícil, parece la más razonable. En efecto, defender que Cristo fue obediente y que al mismo tiempo era libre aunque no podía desobedecer, parece concordar mejor con la enseñanza de la Escritura que habla de la obediencia de Cristo, sobre todo en su muerte, y de su impecabilidad, y que sitúa en la obediencia de Cristo -y no hay obediencia, si no hay libertad-, la razón de que fuese grato a Dios su sacrificio: Cristo se hizo obediente hasta la muerte de cruz y, por esta razón, Dios lo exaltó y le dio un nombre sobre todo nombre (cfr Fil 2,8-9).

El Calcedónico dijo...

Comentario 2 de 2.

La aceptación libremente obediente de la muerte por parte de Cristo presenta especial dramatismo por la dureza de la muerte; sin embargo, la dificultad para unir libertad e impecabilidad es siempre la misma en cualquier momento de su vida. En efecto, Cristo fue libre e impecable a la hora de cumplir los preceptos divinos y la misma ley natural a lo largo de su caminar terreno. Por esta razón, libertad y obediencia en la muerte no son más que un momento más de ese misterio con que se unen en Cristo lo humano y lo divino [199].

Los caminos de solución para esta aparente aporía se encuentran, en primer lugar, en la consideración de Santo Tomás que hemos citado: el pecado no pertenece a la naturaleza humana, sino que ha sido introducido en el hombre contra esta naturaleza. De igual forma que el error ni perfecciona la inteligencia, ni es conforme a ella, aunque es señal de que existe la inteligencia, también el pecar, ni perfecciona la libertad, ni es conforme a la naturaleza de la libertad, aunque muestra que el hombre tiene libertad [200]. La libertad se manifiesta en la elección, pero el elegir en cuanto tal no es esencial en el acto libre, y menos aún el elegir entre el bien y el mal. La esencia de la libertad está en el modo de querer: en querer sin que la voluntad sea movida más que por sí misma, como afirma Santo Tomás, dando un sentido algo diverso a una expresión de Aristóteles: Liberum est quod causa sui est [201]. La voluntad es libre porque es causa de su propio acto, porque no es movida necesariamente ni por la inteligencia ni por ningún otro factor interno o externo. Siendo el bien el objeto propio de la voluntad, no hay contradicción entre ser libre y no poder elegir el mal: lo que hay es, precisamente, perfección de la libertad."

http://www.mercaba.org/Enciclopedia/S/santidad_de_jesucristo.htm

Una de las fuentes apuntadas por la referencia [198] está disponible online: Stöhr, Johannes. "Reflexiones teológicas en torno a la libertad de Cristo en su pasión y muerte", 1982.

http://dadun.unav.edu/handle/10171/6170

Anónimo dijo...

Anónimo de las 11:59 hs.,
entiendo que San Jerónimo no tradujo del Texto Masorético. Tradujo de manuscritos hebreos de los que él disponía, y que se han perdido. El original más antiguo que hoy tenemos del Texto Masorético, es el Códice de Leningrado, que se utiliza para hacer la Biblia Hebraica Stuttgartensia, que usan los traductores bíblicos. Pero el Códice Leningrado data del año 1008 de nuestra era. Y San Jerónimo había muerto en el 420. Hay seiscientos años de distancia entre el texto que tenía San Jerónimo, y el Masorético que usamos nosotros.
Como dato adicional, el manuscrito más antiguo de la Septuaginta de que disponemos, es de alrededor del siglo VI de nuestra era. Pero no hay ninguna biblia en castellano en el mercado que traduzca de la Septuaginta.

El Calcedónico dijo...

Anónimo de las 10:47

Dado que los masoretas trabajaron entre los siglos VII y X, y que el texto masorético se fijó en el siglo X con Ben-Asher (que murió c.960), es obvio que estrictamente hablando S. Jerónimo no trabajó con el texto masorético, o sea el que incluye los signos de vocales, acentos, etc.

Sin embargo, es muy probable que, a nivel del texto puramente consonántico, el texto usado por Jerónimo fuese idéntico al masorético.

Esto es así porque los manuscritos hebreos hallados en el desierto de Judea fuera de Qumran, datados entre 50 a.C. y 115 d.C., difieren del Códice de Leningrado (L), a nivel del texto consonántico, no más que lo que puede diferir de L cualquier otro manuscrito masorético medieval.

Lo que tienen en común esas localidades, tales como Masada, es que estaban bajo el liderazgo religioso del círculo de escribas fariseos de Jerusalen, escribas que luego pasaron a llamarse rabinos, y que habian standarizado el texto alrededor del 70 a.C.

A mi juicio, la mejor referencia en este tema es Emanuel Tov.

Para cerrar, le comento que el original más antiguo existente del texto masorético es el Códice de Aleppo, si bien le faltan algunas partes.

Anónimo dijo...

Anónimo de las 10:47

Hay un proyecto en curso de traducción de la Septuaginta al español:

http://elpais.com/diario/2009/05/23/madrid/1243077864_850215.html

Ya está listo el Pentateuco:

http://www.sigueme.es/docs/libros/la-biblia-griega-septuaginta-i.pdf

Anónimo dijo...

Anónimos de las 19:15 y 19:16: muy buena data los dos. ¡Gracias!.
Creo que vale la pena transcribir un párrafo del interesantísimo artículo que trae el anónimo de las 19:16:
"¿Y por qué ahora ese interés universal por la Septuaginta? Fernández Marcos vuelve al relato de misterio. Porque hace apenas una década se publicaron los famosos Rollos del Mar Muerto, descubiertos en 1948. Aquel hallazgo demostró que la Biblia griega se basaba en un texto hebreo anterior en siglos al fijado por los rabinos. "De ahí que muchos consideren la versión helena como incluso más fiel que el propio original", apunta el traductor, que recuerda que términos tan usuales como génesis o éxodo salieron de la Biblia griega, que busca resumir en cada título el contenido del libro al que se refiere. La hebrea titula simplemente con la primera palabra de cada libro.

Además, la Septuaginta fue el texto de los primeros cristianos, es decir, el motor de la primera globalización de la historia: la expansión universal de la nueva religión. "Sin ella no hubiera pasado de ser el libro de un pequeño pueblo". Su influencia sólo se apagó cuando, en los umbrales del siglo V d. C., se impuso la versión latina de San Jerónimo, la famosa Vulgata."

Anónimo dijo...

Calcedónico:
"...escribas que luego pasaron a llamarse rabinos, y que habian standarizado el texto alrededor del 70 a.C."
Tenía entendido que la standardización del texto, así como el cierre del canon por parte de los rabinos, no se había producido sino hasta el Concilio de Jamnia, alrededor del año 90 d.C., tras la destrucción del Templo.
Si bien hay estudiosos que sostienen que el Concilio de Jamnia (o Yavneh) jamás tuvo lugar.

El Calcedónico dijo...

Anónimo de las 22:43, cito del escrito de Tov que a mi juicio presenta este tema más didácticamente. "MT" = Masoretic Text.

http://emanueltov.info/docs/varia/233.varia.dss-mt.pdf

First the facts. All the texts that were found at sites in the Judean Desert other than Qumran display complete identity with the medieval tradition of MT. The Judean Desert texts are compared with codex L (Leningrad codex B19A), being the best complete representative of the medieval text. This group of twenty-three texts from the Judean Desert includes both the earlier site of Masada (texts written between 50 B.C.E. and 30 C.E.) and the later sites of Wadi Murabba‘at, Wadi Sdeir, Nahal Hever, Nahal Arugot, and Nahal Se’elim dating to the period of the Bar-Kochba revolt in 132–135 C.E. (texts written between 20 C.E. and 115 C.E.).
...
What the earlier site of Masada (texts written between 50 B.C.E. and 30 C.E.) and the Bar-Kochba sites (texts written between 20 C.E. and 115 C.E.) have in common, in contradistinction to the Qumran scrolls, is that the people who left the scrolls behind at these sites (the Masada rebels and the freedom fighters of Bar Kochba) closely followed the guidance of the Jerusalem spiritual center in religious matters. They also exclusively used the “proto-rabbinic” (“proto-Masoretic”) text embraced by the spiritual leadership of Jerusalem.
...
We therefore turn to the question of how such textual identity was achieved among the Judean Desert scrolls internally, between these scrolls and the temple copies, and between these scrolls and the medieval manuscripts. The logic prevailing today could not have been different from that of ancient times. It seems to us that identity between two or more texts could have been achieved only if all of them were copied from a single source, in this case (a)
master copy (copies) located in a central place, which was probably the temple until 70 C.E., and subsequently another central location (Jamnia?).

Por lo tanto, si los textos completamente idénticos al masorético comenzaron a aparecer en 50 a. C., es lógico que antes de esa fecha debieron haber ocurrido dos eventos: la designación de una copia maestra (no la fijación del canon) y la puesta a disposicion de los escribas fariseos de una estructura administrativa centrada en el templo para copiar y distribuir manuscritos a partir de esa copia maestra. Por otro lado, es bien sabido que el rey y sumo sacerdote Alejandro Janneo, que reinó 103 a. C. - 76 a. C., tuvo muy mala relación con los fariseos, de los que mandó ejecutar unos cuantos. Con la llegada al trono de Salomé Alejandra, que reinó 76 a. C. - 67 a. C., la situación de los fariseos cambió radicalmente, pasando de estar ocultos para proteger sus vidas a ser la clase gobernante con control del Sanhedrin y del templo. Por lo tanto es claro que la designación de una copia maestra del texto debió haber ocurrido después de 76 a. C. y bastante antes de 50 a. C., fecha de la copia fiel más antigua en Masada. A mi juicio, alrededor de 70 a. C. es una fecha plausible.

Distingo el tema de la fijación del canon porque los manuscritos hallados en el Desierto de Judea fuera de Qumran eran de libros cuya inspiración nunca estuvo en discusión (Torah, Profetas, Salmos, etc.) La cuestión de la canonicidad de los libros discutidos sí fue resuelta mucho mas tarde, luego de la destrucción del Templo en 70 d. C.

El Calcedónico dijo...

Anónimo de las 21:17:

De nada. Le comento que la relación entre el texto hebreo "vorlage" en base al cual se tradujo para la LXX, llamemoslo proto-LXX, y el texto proto-masorético, llamemoslo proto-MT, es un poco más compleja que lo que Ud describe.

En el caso de unos libros (Josué, 1 Samuel 16-18, Jeremías, Ezequiel) el texto proto-LXX es una edición anterior del proto-MT. O sea, el texto proto-MT fue redactado a partir de él.

En el caso de otros libros (1 Reyes, Ester, Daniel) el texto proto-MT es una edición anterior del proto-LXX.

Notemos que la precedencia en la línea de ediciones de una versión del texto sobre otra es un tema de crítica textual totalmente independiente del tema de la inspiración de esas versiones del texto, cuya definición corresponde exclusivamente al Magisterio de la Iglesia en base a la Tradición.

Como yo lo entiendo, Trento definió la canonicidad de "estos libros, enteros, con todas sus partes," como se hallan en la Vulgata, pero no que la única versión inspirada del texto es la traducida por Jerónimo, cuando ese texto está tanto en la LXX como en el MT. Mal podría negar la inspiración de la versión del texto citada por los Apóstoles y Evangelistas y usada por la Iglesia en los primeros cuatro siglos.

Dei Verbum, por su parte, no sólo no niega la inspiración del texto de la LXX sino que la afirma:

"Por ello la Iglesia ya desde sus principios, tomó como suya la antiquísima versión griega del Antiguo Testamento, llamada de los Setenta, y conserva siempre con honor otras traducciones orientales y latinas, sobre todo la que llaman Vulgata."

Mi síntesis: ambos textos, MT y LXX, son inspirados. Notemos de paso que el tradicional anuncio de la Kalenda de Navidad "En el año 5199 de la Creación del mundo..." usa la cronología patriarcal de la LXX.

Anónimo dijo...

Y predicamos igualmente en Él dos voluntades naturales o: quereres y dos operaciones naturales, sin división, sin conmutación, sin separación, sin confusión, según la enseñanza de los Santos Padres; y dos voluntades, no contrarias ¡Dios nos libre!, como dijeron los impíos herejes, sino que su voluntad humana sigue a su voluntad divina y omnipotente, sin oponérsele ni combatirla, antes bien, enteramente sometida a ella. Era, en efecto, menester que la voluntad de la carne se moviera, pero tenía que estar sujeta a la voluntad divina del mismo, según el sapientísimo Atanasio. Porque a la manera que su carne se dice g es carne de Dios Verbo, así la voluntad natural de su carne se dice y es propia de Dios Verbo, como Él mismo dice: Porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del Padre, que me ha enviado [Ioh, 6, 38], llamando suya la voluntad de la carne, puesto que la carne fue también suya. Porque a la manera que su carne animada santísima e inmaculada, no por estar divinizada quedó suprimida, sino que permaneció en su propio término y razón, así tampoco su voluntad quedó suprimida por estar divinizada, como dice Gregorio el Teólogo: "Porque el querer de Él, del Salvador decimos, no es contrario a Dios, como quiera que todo Él está divinizado".

http://www.mercaba.org/CONCILIOS/C_06.htm

Anónimo dijo...

Por supuesto que Jesucristo fue libre porque se movió SIEMPRE en el bien, eso y NO OTRA COSA es la libertad. Moverse en el mal es libertinaje, licencia, esclavitud del diablo, lazos del demonio.