viernes, 26 de junio de 2015

La nueva Pascua del Papa Francisco

En los últimos días se conoció la última ocurrencia del Papa Francisco que ha pasado casi desapercibida: propone cambiar la fecha de la Pascua a fin de que todos los cristianos puedan celebrarla el mismo día. Su idea es que todos los años el día de Pascua se celebre el segundo domingo de abril. Los primeros que adhirieron a la medida fueron los empresarios del turismo. 
Yo estimo que la medida no se implementará porque los cristianos en serio se opondrán a ella, comenzando por los ortodoxos. 
Sin embargo, la sola posibilidad de que Bergoglio haya tenido tal ocurrencia y la haya hecho pública es, según mi opinión, de una extrema gravedad. Me animo a decir que esta medida sería de una gravedad comparable a que se admitiera a los divorciados a la comunión sacramental porque se está tocando lo intocable, que es el orden cósmico
El ritmo del tiempo en que está inserta la vida del hombre es un orden de la naturaleza que procede de la más antiquísima tradición religiosa, y es una respuesta psicológica y religiosa a la profunda impresión que la naturaleza produce en el ánimo, más allá de que el mundo moderno haya minado ese orden posibilitándonos, para bien o para mal, vivir independientes de la naturaleza.
Uno de los ritmos temporales que se seguía era el lunar (el otro es el solar), y ya lo judíos lo respetaban cuando cantaban con el salmo 103: “Tu creaste la luna que nos señala los tiempos, el sol sabe el momento de su ocaso”. Y la duración de la luna en cuatro fases, como semanas de siete días, sobrevivió a los siglos y a todos los cambios del calendario. Ni siquiera la Revolución Francesa pudo imponer la década que técnicamente, quizás, habría sido útil, como lo sería posiblemente la insólita y revolucionaria propuesta del Papa patéticamente reinante. 
El día de la Pascua está relacionado directamente con el ritmo lunar. Desde el siglo I se suscitaron divergencias entre los cristianos, muy fuertes en algunos casos, acerca de cuándo celebrar la Pascua: Asia lo hacía el día 14 del mes de Nisán, sea cual fuere el día de la semana en que cayera y, el resto del mundo cristiano, el domingo siguiente a ese día. Finalmente, fue ésta la propuesta que triunfó y así, en el año 325, el concilio de Nicea, anunció: “Os damos la noticia sobre la unanimidad que ha reinado acerca de la Pascua santa. Y es así que, por vuestras oraciones, este asunto se ha resuelto felizmente. Todos los hermanos de Orientes que antes celebraban la Pascua a la vez que los judíos, la celebrarán en adelante uniformemente con los romanos, con nosotros y con todos aquellos que desde tiempo antiguo la han celebrado con nosotros”. Se referían, claro, al domingo siguiente al 14 de Nisán, es decir, el primer domingo después de la luna llena tras el equinoccio de primavera en el hemisferio norte.
La exacta fijación de ese día provocó que, durante la Alta Edad Media, los cristianos más eruditos se dedicaran con pasión al estudio de la astronomía y de los cálculos astronómicos a fin de establecer el computus, es decir, la tabla anual que indicaba qué día sería la Pascua y, a partir de ella, el resto de las fiestas móviles del calendario litúrgico. Un ejemplo emblemático es San Beda el Venerable, doctor de la Iglesia, que a comienzos del siglo VIII escribió uno de cuyos libros más importantes, el De temporum ratione, que es una cronología y cosmología destinada, justamente, a estudiar y establecer los ciclos lunares y solares para uso de la liturgia romana. 
Con la reforma del calendario encarada por el papa Gregorio XIII en 1582, volvió a suscitarse una diferencia en la fecha puesto que las iglesias orientales -católicas y ortodoxas- continuaron utilizando el calendario juliano y es por eso que en la actualidad tenemos dos fechas distintas de la celebración pascual.
Para la conciencia cristiana, entonces, la fecha de la Pascua no puede establecerse por el capricho racionalista de algún obispo, por más que sea el de Roma, por la sencilla razón de que reconoce una dependencia con el orden cósmico. La liturgia terrenal, nos dice Dionisio Areopagita, no es más que la réplica visible de la eterna liturgia celestial que celebran los ángeles en torno al trono del Cordero. La liturgia no es una asamblea de hermanos y, por eso mismo, no depende de la voluntad de ellos sino que debe estar sometida a la celestial y uno de los modos de hacerlo es, justamente, respetar los ciclos del universo. El segundo coro angélico, integrado por las Dominaciones, las Virtudes y las Potestades, son los encargados del dominio del cosmos y de mantener sus ritmos. El hombre no puede alzarse contra ese orden sino que debe someterse a él y celebrarlo. 
Alguien debería decirle al Santo Padre que hay cosas que no se pueden tocar, por más prácticos, ecuménicos y políticamente correctos que sean los motivos. Los tiempos nos lo señalan la luna y el sol, decía el rey David, y no el capricho de un porteñito de Flores. 

El Papa Francisco se está cargando la Iglesia; su torpeza e ignorancia están provocando un estropicio de dimensiones no sólo morales sino cósmicas. Con la Tradición, y con los ángeles, no se juega. 

40 comentarios:

Andrés Flake dijo...

No, estimado D. Wanderer, no se anime "a decir que sería más grave que estableciera esta medida a que se admitiera a los divorciados a la comunión sacramental". Porque la admisión de los divorciados recasados a la comunión sacramental significaría una rebelión directa contra la doctrina de Nuestro Señor Jesucristo sobre el matrimonio y contra la enseñanza del apostol San Pablo sobre la participación en la eucaristía.

El orden cósmico es muy importante, qué duda cabe, pero los cielos y la tierra pasarán, y las palabras de Cristo no. Tampoco las proferidas sobre la indisolubilidad matrimonial.

Pero, dicho esto, comprendo su indignación, y la comparto, ante la nueva ocurrencia de Bergoglio.

Y, además, se trata de una anécdota muy reveladora del carácter del Papa actual. Pues muestra hasta qué punto se siente libre para hacer y deshacer, y no ligado en absoluto al caudal de pensamientos y reflexiones vertidas por aquellos que, a lo largo de la historia de la Iglesia, se han esforzado en procurar que los ritos no sean arbitrarios, ni decaigan en la arbitrariedad, sino que expresen con fidelidad el culto que Dios quiere recibir del hombre.

Los escrúpulos de fidelidad al culto agradable a Dios no parecen jugar un papel especialmente importante en el pensamiento de Bergoglio. Y lo que reina en su lugar es la autocomplacencia del pontífice y el gusto por las ocurrencias. Apenas si cabe concebir una peor disposición en el que debería ser custodio del depósito de la fe.

Vivimos un momento muy triste de la historia de la Iglesia. Un periodo de tinieblas profundas.

Anónimo dijo...

Yo creo que quiere pasar a la historia.Calendario juliano, calendario gregoriano.... calendario bergogliano...

Anónimo dijo...

Yo no sé si la idea es buena o no, pero no es original del papa Francisco. Ya está autorizada por el CVII, en Sacrosantum Concilium:
A P É N D I C E

Declaración del sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II
sobre la revisión del calendario

El sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II, reconociendo la importancia de los deseos de muchos con respecto a la fijación de la fiesta de Pascua en un domingo determinado y a la estabilización del calendario, después de examinar cuidadosamente las consecuencias que podrían seguirse de la introducción del nuevo calendario, declara lo siguiente:

1. El sacrosanto Concilio no se opone a que la fiesta de Pascua se fije en un domingo determinado dentro del Calendario Gregoriano, con tal que den su asentimiento todos los que estén interesados, especialmente los hermanos separados de la comunión con la Sede Apostólica.

Wanderer dijo...

Anónimo, no conocía esa declaración de tan Sacrosanto Concilio. Pero me hace pensar que fueron justamente esos amantes Padres los que privaron a la Iglesia de otros aspectos profundamente significativos del año litúrgico en relación con los ciclos del cosmos como las témporas.

Anónimo dijo...

pero el señor bergoglio anda de sopresa en sopresa y casi todas para mal. Un valium necesita, a este ritmo no va a dejar piedra sobre piedra en la iglesia

flequillo stone dijo...

Si llegase a hacerlo no pasa nada. Hoy nadie se da cuenta que ni siquiera vamos a misa el mismo día porque habilitaron el sábado por la tarde, pero al no haber quitado el domingo para la misa dominical creen que somos del mismo bando porque nos ven ir los domingos. No llegan a notar que el sábado vamos a una misa que no es de precepto y difiere de la del domingo.
Si ni se dan cuanta que ya no creemos en los mismo...
Lo que ahora pasaría es que la Semana Santa ya no coincidiría con la nuestra y lo que antes no se notaba ahora se pasaría a notar más. Y que se va a notar, se va a notar, porque nuestra Semana Santa es con misas diarias, oficios, etc.
Va a ser divertido cuando nos confundan con pentecostales y esas otras gentes.

Jorge Rodríguez dijo...

Daniel en 7:25 dice algo así: "Y él proferirá palabras contra el Altísimo y afligirá a los santos del Altísimo, e intentará cambiar los tiempos y la ley; y le serán entregados en sus manos por un tiempo, por tiempos y por medio tiempo"

A esta altura yo ya no se si lo hace a propósito para dar que hablar o que es lo que pasa.

Anónimo dijo...

Lieber Wanderer, mucho me temo que la nueva Fantasie del Pontifex Minimus acabará restaurando el enojoso artificio de la intercalación, pues para no ofender a los hermanos chinos, a los amados mahometanos, a los animistas de Dahomey, a los arúspices de las Montañas Rocosas y a los chamanes groenlandenses, convendrá decretar la añadidura de embolismos de toda especie para hacer cuadrar, primero, el correspondiente año del Señor con la hégira, con el año del Dragón o el del Sapo Cornudo et sic de caeteris (es decir, con el resto de respetables cómputos de los no menos respetables hermanos de África, América o el Ártico, que han saludado con júbilo el tratado De abstinentia immundiatiarum intra limina oecumenes del nuevo Porfirio austral); luego sólo faltará hacer coincidir el primer día de la Pascua con alguna fiesta anual que evoque, en todos aquellos ámbitos, la pasión de algún justo. ¡Qué ganas de avivar raíces mortecinas con lluvias de primavera, ché, durante el mes más cruel, en esta tierra baldía del Vaticano(va por ti, inmenso Eliot)! Pero así es Mr. Jorge en el cantón, un portento veramente "cosmiláctico" ¿O acaso está jugando de manera inconsciente con un agujero negro que tragará a todas las ovejas de la Historia Eclesiástica, sin que guarde ya memoria de nosotros un segundo Eusebio de Cesarea? Pregunten a Kasper, si es que no está haciendo teología genuflexa en el boudoir.

Alfonso Richter dijo...

Creo que a esta altura, por honestidad intelectual y moral, se deben rever términos como "sacrosanto" para el CV2 y "santo padre" para Bergoglio. El orden y precisión de los conceptos aunque sean protocolares es la base de una segura construcción a posteriori.

Jerónimo Vincent dijo...

Me parece un poco desmedido el comentario (explico debajo por qué).
Primero, la iniciativa no es del Papa Francisco, sino del Patriarca Ecuménico Bartolomé. Y secundado por el Papa copto Tawadros. Al Papa Francisco lo avivaron los egipcios para que pinchara en el asado (cortar no va a poder) porque el Sínodo General '17 va camino de terminar como la Conferencia de Lambeth '18, pero con rusos en vez de negros africanos.
Segundo, el Papa evidentemente no se refiere a votar <> para la celebración de la Pascua. Las opciones son:
a) "Volver" al calendario juliano, es decir adoptar el nuevo calendario juliano reformado. La Iglesia latina abandonó el antiguo calendario por mandato pontificio porque no daban los números, evidentemente; y tampoco debían dar las lunas de los judíos. De cualquier manera este calendario juliano es prácticamente idéntico al gregoriano pero con el Paschalion tradicional (osea, "desfasado" para nosotros).
b) Convencer a los ortodoxos, a los no-caledónicos y a los protestantes (!) de sumarse al calendario gregoriano. El patriarcado moscovita salió a decir muy educadamente que ni pienso, que qué se creen, que vuelvan ustedes.

No me gusta lo de la autoreferencia, pero le paso una entradita que postié hace unos días sobre el tema: http://saeculorumvalue.blogspot.com/2015/06/cortito-la-pascua-el-papa-y-los.html
Capaz sirve

Chestertoniano español dijo...

El caso es que no sólo no se siente atado por ninguna tradición sino que ni siquiera concibe que otros lo hagan. Esta propuesta esta dirigida sobre todo a los ortodoxos pero ellos lo rechazan totalmente en nombre de la tradición...

Anónimo dijo...

La obligación es ir a misa el domingo y dia de precepto.... o en su vispera que es exactamente lo mismo.

Liturgicamente los dias empiezan por la tarde conforme incluso el relato de la creación del Genesis mismo ya refleja eso.

El precepto dominical es ley humana y la misma autoridad que manda la misa manda que se cumple perfectamente y no por via de excepcion en la vispera de la solemnidad, no es magia es religion.

Para cumplir ese precepto importa muy poco que misa celebre el cura, si se recitó el credo o si se entono el gloria en gregoriano.

Sumado a todo eso, y dejando de lado escandaletes y rajadas de vestidura, el gran drama que hay atras de semejante mutacion es justamente no haber tenido en cuenta nada de los que dice la SC sino en ponerse a inovar infundadas vanidades inutiles sobre tradiciones milenarias incuestinadas, todo por el simple hecho de querer hacer algo... no se sabe bien que... es un movimiento, una fuerza (como la antropologia de Laudato si) de la naturaleza. Peronismo!

Irresponsabilidad absoluta: los orientales catolicos (lo del cisma solo tendran un motivo mas para continuar en cisma) hablo de ucranianos, coptos, armenios, y muchos otros van a mandar a todo el mundo a la mismisima bosta si les quieren imponer semejante cosa.

En si mismo no cambia nada fijar la fecha... ningun angelito hará puchero... pero es lo mismo que inventar los misterios de luz...

Para que joder?

Por amor al cambio permanente. Cambio por el cambio mismo. (Stan Popescu).

En fin. Parece mas bien un capricho voluntarista fundado no en otra cosa que en una impune e impudica ignorancia.

Aun asi, querido Flequillo, el que manda es el Papa (en esto tiene Plenisima Autoridad, como Caifas al interrogar a Cristo si queres -para llevarlo al extremo, igual no se aplica-) y si fija la Iglesia, a travez de la autoridad de Pedro, Patriarca de la Iglesia Latina, otra fecha distinta a la de nuestras costumbres, yo festejare pascua en esa fecha nueva.

No hay ofensa a Dios ni a nadie. Como tampoco lo hay en la misa del sabado por la tarde.

Y si ud no va a la misa de Pascua en la fecha que la iglesia le diga que se festeja la Pascua... el que no cumplira el precepto es Ud.

No sea tonto y ahorrese una confesión.

Dra. Pignata.

Anónimo dijo...

Jeronimo, gracias por el dato.
Bastara con ir a misa ese domingo como todos los demas.

Seria optimo unificar con los otientales.
Los protestantes no tienen liturgia. Que importa.

Dra. Pignata.

Anónimo dijo...

Como muy bien dicen mas arriba la iniciativa viene del CVII. Es mas me llamo siempre la atencion porque es una de las pocas inicativas "concretas" de la Sacrosantim Concilium. Porque en general el estilo de ese documento siempre es bastante insustancioso dado a permitir cualquier clase de interpretacion (desde la mas progresista hasta la mas conservadora). Pero en este punto es llamativamente muy clato

flequillo stone dijo...

Dra, le agradezco el consejo, pero le explico cómo se logra ser tradicionalista en estos tiempos:
Usted sospecha algo malo de estos señores que cambian las cosas por no haber leído a Popescu, se encuentra -oh casualidad-, con un montón de clérigos ofuscados como uno por lo mismo y que tampoco piensan en obedecer la novedad (vgr. ir a misa dominical en sábado o confesarse como pide el CIC con sacerdotes incardinados).
Así empieza a convencerse que no estaba tan equivocado ni que está solo.
Ya convencido del todo lo hace y -en conciencia- de buena fe.
Y si hay buena fe o recta conciencia no hay pecado ni grave ni light y adelante con los faroles.
Por eso, no ponga usted en duda, ni por un segundo, que seguiría teniendo la Semana Santa cuando siempre y de pecar, ni noticias.

Quien no entienda esta dinámica, o más bien, quien no la pueda seguir por buenas razones, por escrúpulos o lo que sea, no veo cómo podría ser hoy un tradicionalista, al menos sin complejos. No se notaría tanto domingo tras domingo, pero cuando se le vaya a casar un hijo le diría que se vaya con tal obispo que los casa con el vetus, para los bautismos le entraría cuiqui a que el día de mañana ya de adolescente no consiga la fe bautismal que le permita al muchacho casarse (porque donde bautizó a sus hijos si se la expiden no le vale) y otros detalles menores de lo más divertidos.

Anónimo dijo...

Piñata:
Ni bastará ir a Misa "como todos los domingos"... porque el "cumplimiento" del precepto no es lo que enseña la Iglesia que hay que buscar, cual casillero neocon a tildar ("el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo" Ga iv,16), sino los fines propios de la Misa. (¿habrá que repasar los 4 fines fundamentales...?)
Ni es que los protestantes no tienen liturgia... porque basta con entrar en una iglesia luterana, presbiteriana, metodista, episcopaliana o lo que fuera (dentro de las históricas, lógico) para ver que sí tienen liturgia. Y la inmensa mayoría celebra la Pascua.
Ni es que nosotros no conozcamos de primera mano el tema oriental... porque dentro de la misma Iglesia católica, las Iglesias orientales sui juris de tradición bizantina usan también el calendario juliano (y de las demás sus respectivos). Y si le sumamos los dos calendarios romanos....

Daniel Fernandez dijo...

Estimado Amigo, gracias por su exposición sobre el tema del cambio de la fecha de la celebración de la Pascua. Como siempre muy claro.

Anónimo dijo...

¿Saben si Roma se pronunció sobre la decisión de la Corte Suprema de Justicia de los EE.UU. de autorizar el matrimonio entre personas del mismo sexo?. ¿Y sobre los votos de los Jueces católicos?.

Anónimo dijo...

DOÑA Pignata UN VERDADERO PAPA tiene autoridad, es monarca pero NO ABSOLUTO, LO ES PARA CUIDAR EL DEPÓSITO DE LA FE Y EL CULTO NO PARA HACER LO QUE SE LE CANTA.

Anónimo dijo...

Hay que prestar atención a la declaración de la Corte de USA sobre el putimonio. No es una más de tantas, sino la coronación absoluta, mundial. Las consecuencias serán inmensas.
No es una cuestión de fondo, sino de grado.
Es el cerco que se cierra.
Detrás de esto se viene la persecución religiosa a todos los que hablen en contra, sean obispos, cardenales, párrocos o laicos.
Ya habló un cardenal de México e inmediatamente le interpusieron denuncias penales una docena de organizaciones LGTB.
Estamos ya en la era de la "heterofobia".
Esto está finamente orquestado, el Sínodo de octubre se alineará, y siamo fuori de la copa.
Sólo quedará Rusia. Separada por un abismo cada vez más grande.
V.

Anónimo dijo...

El putinomio ¿La desolación de la abominación? El ídolo al que todos deben someterse ....¿Colocado en el templo (si se cierran iglesias en un futuro en su nombre)?

Anónimo dijo...



Acuerdese que España y Argentina , fueron de los primeros para el Putimonio...


Anónimo dijo...

Habrá que ver en el Día del Juicio, qué peso tuvo en esta decisión de la Corte Suprema de los EE.UU. la famosa y deletérea frase "¿quién soy yo para juzgar?". No querría yo enfrentar a Mi Creador con eso en mi mochila.

Anónimo dijo...

El devenir de los acontecimientos le está dejando a Francisco muy pocas alternativas para Octubre: o se convierte en 'el Papa LGTB', o se convierte en un Papa Mártir.
Los medios, y la opinión pública de los países industriales, no le van a tolerar posturas tibias e intermedias.

Anónimo dijo...

Anónimo de las 11:17 hs.,
"Sólo quedará Rusia. Separada por un abismo cada vez más grande". O sea que al final habrá tenido razón Fátima. Por demencialmente improbable que esto hubiese parecido 30 años atrás. Los caminos de Dios son realmente inescrutables.

Anónimo dijo...

“La hostilidad de los perversos suena como una alabanza para nuestra vida, porque demuestra por lo menos que tenemos algo de rectitud en cuanto somos incómodos para los que no aman a Dios: nadie puede ser agradable a Dios y a los enemigos de Dios al mismo tiempo. Demuestra que no es amigo de Dios quien busca agradar a los que se oponen a Él: y quien se somete a la verdad luchará contra los que se oponen a la verdad”
San Gregorio Magno. "In Ezechielem Homiliae, 9

Anónimo dijo...

Anónimo de las 12:30,
la Argentina ha ido en esto mucho más allá que cualquier otro país sobre la faz de la Tierra. La Argentina, mediante la Ley número 26.743 de Identidad de Género, ha destruido toda definición objetiva de hombre o de mujer. Por ley, en la Argentina, ser hombre o ser mujer no tiene relación alguna con la biología, ni con el sexo. Es hombre, o mujer, según la ley argentina, quien se percibe como tal. Y tal percepción no debe estar avalada por ningún tercero, profesional o no. Sólo por el testimonio del interesado que se auto-percibe. Y ante el testimonio del interesado, el Estado inmediatamente lo re-clasifica como mujer (si era hombre), cambiando hasta la Partida de Nacimiento, y proclamando solemnemente que siempre fue una mujer, viviendo en un cuerpo equivocado (buen pregunta para estos materialistas sería: si el cuerpo -incluido el cerebro, y su epifenómeno la mente- es el de un hombre, y no hay nada más que cuerpo, ¿en dónde reside la mujer atrapada en ese cuerpo?).
Con lo cual, en la Argentina, el matrimonio entre hombres, o entre mujeres, es de alguna manera una intrascendencia, dado que ya hemos proclamado por ley que no sabemos qué es un hombre, o qué es una mujer.
Y semejante ley de Identidad de Género, que arrasó con toda la tradición intelectual occidental, fue aprobada sin que se produjera el menor debate (lo cual nos pone a los argentinos en el nivel de sofisticación intelectual aproximado de un hongo de jardín).

Anónimo dijo...

Esta es la "mayorìa" catolica de paìs mas poderoso de latierra...
http://www.lanacion.com.ar/1805300-el-perfil-de-los-nueves-jueces-que-votaron-sobre-el-matrimonio-gay-en-eeuu

Anónimo dijo...

Que bueno! En argentina la mujer se jubila 5 años antes que el varon. El año que viene, dado que estas formalidades boludas no valen nada delante de nadie, me voy a cambiar el genero, sere mujer travestida en hombre... me jubilo a los 60 y a los 65 tendre otra crisis y me repercibire varon completo... sera mi sintesis

Si total es como pertenecer a un club de futbol.

Cuervo de San Pedro.

Anónimo dijo...

Y sí. Rusia es el único país cristiano del planeta que conserva un orden jurídico acorde a las leyes naturales y divinas. Al menos el único significativo. Con una autoridad temporal y otra espiritual alineadas con la tradición.
En 30 años se intercambiaron los roles.
No se la van a dejar pasar. Y la cruz va a estar en sus banderas cuando el occidente pagano encienda la mecha de la tercera guerra mundial.
Una locura. Los caminos de Dios son inescrutables.

Anónimo dijo...



¿..que paso con Mons Livieres ....???


Anónimo dijo...

Cuervo de San Pedro,
pertenecer a un club de fútbol es algo mucho más serio. Intente cambiar, y ya verá.

Anónimo dijo...

Volviendo al tema del artículo, permítame Wanderer hacer una defensa de la idea, aceptable para los Padres Conciliares, de "que la fiesta de Pascua se fije en un domingo determinado dentro del Calendario Gregoriano". Consideremos los ciclos tenidos en cuenta por las distintas posiciones históricas y presentes sobre el tema.

Cuartodecimanos de Asia, siglos I y II: ciclo solar (equinoccio) + ciclo lunar (14 de nisán, plenilunio).

Dominicales de Roma: ciclo solar (equinoccio) + ciclo lunar (14 de nisán, plenilunio) + ciclo humano (domingo). "El domingo siguiente al plenilunio siguiente al 20 de marzo." (Si a alguno le choca "ciclo humano", recuerdo de Mc 2,27 que: "El sábado fue hecho para el hombre y no el hombre para el sábado".)

La propuesta nueva consiste en prescindir del ciclo lunar y tomar el domingo que caiga en un rango de 7 dias gregorianos que incluya al 9 de abril, fecha gregoriana más probable de la resurrección del Señor, en el año 30. Por ejemplo: el domingo que caiga entre el 9 y el 15 de abril.

A mi juicio, el uso de la luna para marcar los meses es algo propio del Antiguo Testamento y que no necesita seguir siendo observado, posición que percibo en línea con: "Por tanto, que nadie os critique por cuestiones de comida o bebida, o a propósito de fiestas, de novilunios o sábados. Todo esto es sombra de lo venidero; pero la realidad es el cuerpo de Cristo." (Col 2,16-17).

Y agrego una fundamentación de exégesis alegórica, a partir de dos tipos de Jesús en el AT: el patriarca Henoc y el cordero pascual.

Henoc, el séptimo patriarca, prefigura a Jesús ante todo en cuanto "anduvo con Dios, y desapareció porque Dios se lo llevó." (Gen 5,24), a semejanza de la Ascención de Jesús al cielo. Pero hay un segundo aspecto unido a éste: la edad al momento de ser arrebatado por Dios, 365 años (Gen 5,23). Esta edad es mucho menor que la edad al morir de cualquier otro de los primeros 10 patriarcas, que vivieron entre 777 y 969 años. Es decir que la edad de Henoc al fin de su vida terrena es sustancialmente menor que la duración "natural" de la vida de los hombres de su época, de la misma manera que ocurrió con Jesús, y de la misma manera que ocurría con el cordero pascual, que debía ser de un año (Ex 12,5), edad sustancialmente menor que la duración natural de la vida de esa especie. Haciendo coincidir las edades de Henoc y del cordero pascual, previo aplicar a la primera la equivalencia 1 año = 1 día, tenemos 365 días = 1 año, o sea la duración del año solar. Es algo sofisticado, pero podría tomarse como pista de que, en la nueva realidad instaurada por Cristo, el rol caléndrico de la luna ya no está más vigente.

Anónimo dijo...

Al calificar mi argumento sobre la edad de Henoc y del cordero pascual, quise decir "elaborado" en vez de "sofisticado".

En lenguaje usual es equivalente, pero en este entorno va a saltar que sofisticado viene de sofisma.

Anónimo dijo...

Anónimo del 27 a las 19:16, es absolutamente como ud. lo indica. Es lo que buscaban desde el inicio, allá por la época de la salud reproductiva, y mucho antes, desde el primer organismo internacional dedicado a la "salud". Esto era mucho más importante para ellos que la contracepción, el aborto y la homosexualidad; es el hacha en los talones de la inteligencia. Lo buscaban sobre todas las cosas, y hasta se podría decir que aquellas otras "batallas" eran nada más que escaramuzas, maniobras de distracción que algunos católicos enfrentaron con el empaque de señoras ofuscadas. Ésta es la base del "desarrollo sustentable" que denunciara Sanahuja. Con esto, que no alarmó a casi nadie (¡no había una vida que proteger!) pusieron fin a la realidad objetiva en la cabeza del vulgo, de los cardenales y del papa. Ahora se acepta todo y hay inmediata compasión por cualquier queja de putos –y se quejan como judíos. No hay hombre ni mujer ni nada al fin de cuentas, podés percibirte la cosa que quieras, ¿qué carajo tiene que ver un Creador con el hombre? Incluye la identidad perpetuamente autopercibible. Un rasgo de demencia que no tiene parangón, y nosotros otra vez entre los primeros.

Eusabio

Anónimo dijo...

Y es absurdo inclinarte por algo que no existe: no hay sexos, no existen hombre o mujer. Luego, lo que existe es la combinación (la cruza) que quieras. Podés autopercibirte mitad fox terrier macho y mitad caniche blanco hembra de culo plumero. ¿Y para qué el apellido? Te lo vendo, me lo comprás, lo mismo que un hijo, o el semen. Encima no hay esperanza de que ninguno de estos se autoperciba descerebrado. La mente humana (así a lo grueso, a modo universal) tenía fecha de vencimiento. Mantenerla activa es para héroes de tiempos modernos. Patético final.

Eusabio

Anónimo dijo...

Con los debidos respetos y ya que nadie lo ha comentado en esta entrada, lamento hacer notar que el Papa Francisco cometió varios errores en la exposición sobre este asunto en el 3er Retiro Mundial de Sacerdotes, que enumero a continuación:

-Da a entender, erróneamente, de que el retraso se produce debido al calendario hebreo (menciona el 14 de Nisan), cuando en realidad corresponde al calendario juliano. Debido a la adición de los 7 meses de Adar alef en los años bisiestos del ciclo metónico, la Pésaj (Pascua judía) se mantiene confinada en nuestros meses de marzo y abril, ya que el calendario hebreo es lunisolar.
-Pone el ejemplo, erróneo, de que en unos 60 años la Pascua se celebraría en agosto. El desfase en el calendario juliano es de un día por cada 128 años, por lo que, en el ejemplo dado por el Papa, el retraso sería de sólo medio día respecto del actual.
-Dice, titubeando, que "debemos renunciar al primer sol(i)sticio de la luna llena de marzo" cuando, en realidad, se trata de la primera luna llena vernal o de primavera, es decir, posterior al equinoccio de primavera (boreal) que puede caer en marzo o abril.

Para verlo y oírlo tal como fue expresado:

https://youtu.be/bu8dXkyvh5c?t=1h37m46s

El Consejo Mundial de Iglesias (¡casi tantas como días tiene nuestro calendario!) publicó hace años estos documentos sobre la fecha de Pascua:

https://www.oikoumene.org/es/resources/documents/commissions/faith-and-order/i-unity-the-church-and-its-mission/frequently-asked-questions-about-the-date-of-easter

https://www.oikoumene.org/en/resources/documents/commissions/faith-and-order/i-unity-the-church-and-its-mission/towards-a-common-date-for-easter/index

Mientras no se modifique la fecha pascual, podremos seguir utilizando los siguientes calculadores:

http://www.imcce.fr/fr/grandpublic/temps/dates_paques.php

http://aa.usno.navy.mil/data/docs/easter.php

Interesante charla sobre el calendario judío:

http://www.phy6.org/stargaze/Mjewcale.htm

Anónimo dijo...

En el comentario anterior (29 de junio de 2015, 10:42) debería decir:
“… -Dice, titubeando al final, que “La Iglesia Católica está dispuesta, desde el Beato Pablo VI a la fecha fija, a renunciar al primer sol(i)sticio después de la luna llena de marzo” cuando lo correcto sería decir, siguiendo el enunciado papal, “… renunciar al primer plenilunio posterior al equinoccio vernal (o de primavera) boreal” (que puede caer en marzo o abril). Lo de la fecha fija ya se descartó, pues en la consulta de Alepo (Siria), celebrada en 1997, por el Consejo Mundial de Iglesias (con la participación de Mons. John Radano, del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos) se formuló una propuesta concreta: mantener la regla nicena, pero calcular el equinoccio de primavera y la luna llena utilizando los datos astronómicos exactos de que se dispone hoy día, en lugar de los que se utilizaban anteriormente…”

Anónimo dijo...

"Es la soberbia religiosa: es la corrupción más sutil y peligrosa de la verdad más grande: la verdad que los valores religiosos son los primeros .Pero en el momento que nos los adjudicamos, los perdemos; en el momento que hacemos nuestro lo que es de Dios, deja de ser de nadie, si es que no deviene propiedad del diablo"
P. Leonardo Castellani en "Cristo y los fariseos"

Anónimo dijo...

¿Y el caso húngaro?