miércoles, 25 de noviembre de 2015

El cardenal Pole

Me parece pertinente traer a colación la figura del olvidado cardenal Reginald Pole (que no tiene ningún tipo de parentesco con nuestro cardenal Poli). Vivió en Inglaterra durante la agitada primera mitad del siglo XVI. Primo de Enrique VIII, éste lo destinó desde su juventud a ocupar los cargos más altos del reino, financiando su educación primero en Oxford y luego en Padua. Un gran humanista, fue amigo personal de Tomás Moro, Erasmo y Contarini.
De regreso a su patria, el monarca le ofreció el arzobispado de York a cambio de que apoyara la nulidad de su matrimonio con Catalina de Aragón. Reginald se negó y debió huir al continente,  donde fue perseguido durante años por los esbirros del rey. Refugiado finalmente en Roma, el Papa Paulo III lo nombró cardenal y le encargó presidir, junto a otros dos legados, las sesiones del Concilio de Trento.
Durante el reinado de la reina María regresó a Inglaterra donde se preocupó en purificar la corte y la Iglesia inglesa de los elementos reformistas. Quizás se le fue un poco la mano: es probable que haya sido uno de los atizadores de la hoguera en la que se consumió a Thomas Cranmer. 
Fue nombrado arzobispo de Canterbury y fue el último católico en ocupar esa sede.
Hay poco y nada escrito sobre el cardenal Pole. Hace poco apareció un libro en español, que no he leído, pero supongo que es muy interesante (J. López Atanes, El cardenal Pole. De la política como virtud en tiempos de El Príncipe", Unión, Madrid, 2013).
Pero lo que me interesa destacar en esta ocasión es lo siguiente: Pole participó en el cónclave que eligió al sucesor de Paulo III y, según se cuenta, perdió el papado por sólo un voto. Sin embargo, uno de sus descendiente, Hugh Ross Williamson (The Walled Garden. An Autobiography, McMillan, New York, 1957, pp. 22-23), relata con más detalle cómo fue esta asombrosa historia, a partir del diario de su tío. El cardenal Farnese había conseguido los votos necesarios para elegir a Pole como Sumo Pontífice y, junto a otro cardenal, fue a su habitación para anunciarle la elección. Pero ya era el atardecer y el cardenal Pole se negó a aceptar porque una elección hecha de noche era un "un momento apto para el fraude". Cuenta el protagonista: "Cuando los dos cardenales llegaron a mi celda para la "adoración" (es decir, el acto de obediencia al nuevo Papa), pensé en los dos discípulos a los cuales Nuestro Señor envió a buscar el asno sobre el cual pensaba entrar al día siguiente en la ciudad santa. Los escuché y no me habría negado si no hubiese sido por la noche y su oscuridad. ¿Hice lo correcto o no? Ni siquiera me lo pregunto, dado que yo no puedo tener parte en nada que la noche y la oscuridad puedan hacer sospechoso. Luego vinieron otros dos, con la misma autoridad, y me demostraron que no estaban pidiendo nada que fuera en contra de las costumbres o de la ley, sino algo que era justo. Pero yo les pedí que esperaran y dejaran el asunto a fin de que fuera aprobado a la luz del día. Y el asunto fue finalmente probado: Dios no quería a este asno para ese cargo". 
Efectivamente, al día siguiente, y por la diferencia de un solo voto, fue elegido papa el cardenal Ciocchi del Monte, que tomó el nombre de Julio III, y cuya vida escandalosa nos dejaría hoy boquiabiertos. Baste decir que los documentos de la época hablan de él como pueribus amoribus implicitus.
¿Hizo bien el cardenal Pole en no aceptar la elección? Los católicos entristas dirían que fue un nabo: tenía todo servido y habría hecho un gran bien a la Iglesia salvándola de los escándalos infames de Julio III. Pero, en conciencia, Pole no podía aceptar un cargo sobre el que sospechaba algún tipo de fraude. Ni siquiera el bien eventual de la Iglesia podía imponerse a la rectitud de su conciencia.
La figura de Reginald Pole es, me parece, relevante hoy más que nunca. Non possumus!

50 comentarios:

Dark Henry dijo...

Quizás se le fue un poco la mano: es probable que haya sido uno de los atizadores de la hoguera en la que se consumió a Thomas Cranmer.

Yo diría que se quedo corto. Si hubiera metido más bala quizas se hubiese prevenido que los protestantes tomaran el control de nuevo.

pibe coherente dijo...

Muy apropiado el paralelismo.

Es así, el entrismo político y el clerical parten de la misma forma mentis.
Consiste en no tener mayores escrúpulos, lo que se justificaría luego de una supuesta aplicación del mal menor.

Cuántas veces nos dijeron algunos de movimientos neoprimaverales: entendemos lo de la Misa, pero la Nueva bien rezada pasa. O: peor que este movimiento es patear el tablero como lo hicieron ustedes fingiéndose puros incontaminados.

Aunque se debe reconocer que el entrismo clerical es aun más difícil de justificar que el político, pues si hay recta intención y se actúa en orden a la salvación del alma el resto no cuenta. Es un tema mucho más grave, pero de decisión más simple.

Anónimo dijo...


Disculpen, compañeros, pero los que rechazan la elección del mal menor
me parece que se equivocan. Puede que el equivocado sea yo, o bien no se está
planteando correctamente la cuestión, pero a mí me parece que existe una sentencia
según la cual muchas veces "lo óptimo es enemigo de lo bueno".
Esto quiere significar que muchas veces la virtud de la prudencia debe elegir
el bien posible en lugar del sumo-bien imposible.

No hablo del "entrismo" que es otra cosa, una especie de infiltración para lograr ciertos fines. Hablo de la elección del mal menor, que algunos juzgan reprochable.
Por ejemplo, en lo político prefieren votar en blanco antes que votarlo a Macri. O sea que terminan apoyando a una banda de mafiosos pero duermen tranquilos con su conciencia. Disculpen, pero me parece una pelotudez atómica.

Que no s entienda que estoy defendiendo el macrismo. Estoy mostrando que a veces hay que elegir entre Bush y Bin Laden, me explico ? El purismo no existe. Y el caso del Cardenal Pole habría que profundizarlo más, porque las circunstancias de la noche o el día no habrán sido el problema, sino una especie de contubernio secreto que Pole se negó a avalar.... no lo sé.

Cordiales saludos de un "eventual equivocado"
(creo que así voy a firmar siempre, aunque suene medio bergogliano..ja, ja)

Anónimo dijo...

No sé. Tuvimos, y tenemos todavía, en cierto modo, un Papa Pole. Y nos dejó con la peste.
Tan mala no será la noche, en la que se conciben los gurises.

El Pulpero de la Recoleta.

Anónimo dijo...

Pulpero, tiene razón. En la noche se conciben los niños, pero también se concibe el Sida y la sífilis.
Prefiero un Papa Pole alimentando gatos en los jardines Vaticanos que un Papa Mastai-Ferrati que no se ahorró ninguna matufia para obtener el papado.

El Almacenero de San Telmo

Beatrice Atherton dijo...

Estimado Wanderer: gracias por el recuerdo del Cardinal Pole. Existe una biografía de él en inglés cuyo prefacio fue escrito por Monseñor R.H. Benson. El libro se titula The angelical cardinal, Reginald Pole, escrito por Catherine Mary Antony en 1909. El libro puede encontrarse en https://ia801402.us.archive.org/17/items/theangelicalcard00antouoft/theangelicalcard00antouoft.pdf

Anónimo dijo...


Vuelvo al tema del mal menor.
Y acabo de leer el artículo PURISTA y ULTRA-PRINCIPISTA
de mi muy estimado Antonio Caponnetto
en http://argentinidad.org/nota/frente-al-22-n

Hay algo en su razonamiento que "no me cierra".
Comparto sus críticas a la actual democracia,
pero hay gente que sigue planteando el TODO o NADA.

Cordiales saludos del "probable equivocado".

Anónimo dijo...

Almacenero, realmente no hbiese preferido que en el 2013 algun cardenal hubiese imitado a Mastai-Ferrari paraderrotar a Bergoglio?

Anónimo dijo...

Me encanta toda esa informacion que nos da sobre la historia de la Iglesia y las personas que pasaron por ella.
Gran pedagogo DIOS que va tejiendo la historia de la salvacion permitiendo errores y aciertos con el fin que , en estos ultimos tiempos, donde todo esta a nuestro alcance de ser conocido , leido y hasta discutido nos sirva de reflexion, enseñanza o ejemplo para acertar en nuestros pasos como cristianos catolicos , pasos que a veces damos con tantos titubeos en medio de una moral que se pierde dia a dia (junto con la conciencia).
Tan dficil la verdadera conciencia en Dios en nuestros dias, ya sea dentro o fuera de la Iglesia, (aunque mas me atrevo a deir que mantenerla dentro es aun mas dificil)
Y gracias a Ud que se toma el trabajo de investigar, dilucidar y publicar estas cosas, para el bien de muchos.
Les dejo a todos la promesa del Señor en Malaquias 3,16.
Y...gracias d nuevo por este mateial exquisito.
JUANA PERSEO
,

Anónimo dijo...


Los que niegan el derecho a elegir el mal menor
viven en el tópos uranos de Platón
en la dimensión de los arquetipos ideales

Anónimo dijo...

Lo que rige la conciencia no es el mal menor sino el Sumo Bien. El Cardenal Pole debe ser uno de los eclesiásticos que fue testigo directísimo de las perversiones de la época en todos los ámbitos donde las disputas de poder al más alto nivel se llevaban a cabo.

Y como un hombre de Dios de profundo discernimiento en las modas y los modos de la época, pienso que le debe haber quedado muy bien grabado en su alma cómo terminaron las andanzas nocturnas de Enrique VIII con Anita Bolena.

Una finura de conciencia como la suya, le permitió ver durante esas noches que lo que la Iglesia necesitaba era un Papa y no una Anita Bolena. Y un Papable de recta conciencia que viene a ser "seducido" por la noche, es más probable que se sienta como Anita Bolena ante las excursiones nocturnas de Enrique VIII por el palacio, que como el futuro Sucesor de Pedro aclamado por los señores Cardenales en la transparencia de la luz del día.

El diablo se siente más a gusto moviéndose en la oscuridad y en las tinieblas. Y se ve que Pole ésto, lo tenía bien claro. Como buen conocedor de la Escritura, pienso que resonaban en sus oídos aquellas palabras a los Tesalonicenses:
"Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que el día os sorprenda como ladrón; porque todos vosotros sois hijos de la luz e hijos del día. No somos de la noche ni de las tinieblas. Por tanto, no durmamos como los demás, sino estemos alerta y seamos sobrios."

Por éso el diablo cambió sus planes y decidió actuar de día para sentar en la Silla Papal al pueribus amoribus implicitus, para quien ni el día ni la noche importaban sino cuándo sentía "cosquillitas".

Kill The Gaard

Martin Ellingham dijo...

Del elogio newmaniano de la conciencia recta podemos pasar a la autenticidad existencialista o a un individualismo que se parapeta en el santuario de la conciencia. Si me equivoco sin culpa, estoy excusado ante Dios, pero no ante los hombres. Si hago daño a la comunidad, no se me reprochará en el juicio final (si mi conciencia es inculpable), pero habré perjudicado a los otros y habrá un desorden objetivo en la comunidad. Además, la analogía de la Iglesia con la comunidad política no debe llevarnos a olvidar una diferencia notable: la Iglesia es indefectible, cuenta con una promesa de Cristo que limita los posibles daños de un mal pontífice. Las comunidades políticas no son indefectibles... En fin, cuestiones delicadas…
Saludos.

Anónimo dijo...


Para Kill The Gaard:

La elección del mal menor significa la elección del bien posible en determinada circunstancia. En cambio lo suyo de elegir el Sumo Bien me resulta un slogan fundado en una abstracción. Lo que yo digo es que hay que elegir siempre el mayor bien posible. Cordiales saludos de un "posible-equivocado"

Anónimo dijo...

Se yerra en la sindéresis cuando no hay mal menor. End of the story.

Martin Ellingham dijo...

Para santo Tomás la sindéresis (conciencia habitual) no puede errar.

Anónimo dijo...

Para "posible-equivocado:

Nunca es lícito elegir el mal menor moral. En éste sentido, el adagio que entre dos males hay que elegir el menor, es absolutamente falso.
Desde la perspectiva Subjetiva, una conciencia insuficientemente formada a veces siente que está obligada a elegir a la fuerza entre dos cosas que pueden contener algún grado de ilicitud.
Desde la perspectiva Objetiva, si ambas cosas son malas en sí mismas aunque una pueda parecer menos mala que la otra, se deben evitar las dos sin la más mínima duda.

En todo caso lo que podríamos convenir, es en la licitud de elegir DISMINUIR un mal determinado cuando no podemos IMPEDIR el mal mayor. Es la cuestión de los agravantes y los atenuantes.
Saludos,

kill The Gaard

Anónimo dijo...

muy bien....y entre Bush y Bin Laden uds a quien elegirìa?

Anónimo dijo...

En la discusión que se viene dando en este blog sobre el mal menor hay un problema de fondo: la ambigüedad del término. Se está equivocando la bondad o maldad moral de un acto con la bondad o maldad moral de una opción electoral (entendiendo "opción" = "candidatos + plataforma", no la acción de optar por ellos).

La maldad moral de una opción electoral no implica necesariamente la maldad moral del acto de elegirla. Depende del contexto. Si hay dos opciones electorales, una moralmente mala y la otra malísima, votar por la mala no constituye un acto moralmente malo para el votante.

Anónimo dijo...


SECRETARIO DE UN SANTO ERA PEDOFILO

La jerarquía de la Iglesia católica de El Salvador informó el jueves que suspendió de todas sus funciones al obispo Jesús Delgado, acusado de abuso sexual de menores de edad. Delgado, de 77 años, se desempeñaba como Vicario General de la Arquidiócesis de San Salvador y fue autor de biografías del asesinado Arzobispo y beato Oscar Arnulfo Romero, de quien fue secretario personal en la década de los años 70. (...)

(Il Sismógrafo)

Anónimo dijo...

Es que el error está en que no hay una mala y una malísima. Son las dos pésimas, sin distinciones. O no se si no es más pésima la que varios de por acá consideran mala y no malísima.

Anónimo dijo...

Martín, bueno, Ezcurra lo interpreta a Sto. Tomás de otra manera en sus clases de teología moral, cuando habla de la sindéresis. Dice algo así que es como aplicar los principios originales a la acción particular del momento, y que, puede "fayar".

Anónimo dijo...

"Si hay dos opciones electorales, una moralmente mala y la otra malísima, votar por la mala no constituye un acto moralmente malo para el votante."

Si la opción moralmente mala sería por un candidato que apoya al aborto, y la malísima por otro que apoya el aborto, la eutanasia y el suicidio asistido, entonces, si usted decide por el que apoya sólo el aborto, se hace moralmente cómplice de todos los asesinatos de no nacidos que se realicen. Es así.

Anónimo dijo...

En el tema electoral, no existe la tercera opción de 'ser gobernado por nadie'. No existe el 'yo no elijo'. Sí existe el 'yo no voto', o el 'yo voto en blanco'. Pero esta acción está favoreciendo -indefectiblemente- a alguno de los dos candidatos. Es una fantasía creer que al 'votar en blanco' uno no elige. A uno le proponen horca o guillotina. Y alguna de las dos cosas nos van a aplicar. Podremos calmar nuestras conciencias diciéndonos que nos abstuvimos de elegir. Pero de hecho, habremos elegido -por defecto- alguna de las dos. Pues no hay una tercera. E, indefectiblemente, hagamos lo que hagamos, tendremos responsabilidad en el resultado final.

Anónimo dijo...

http://www.infobae.com/2015/11/26/1772617-polemica-italia-arzobispo-ferrara-deseo-un-pronto-final-el-papa-francisco

¿Vieron esto?

Anónimo dijo...

Para los que se niegan a elegir entre dos males: los muchachos K, el domingo pasado, en la Catedral de Buenos aires,
Los K en la Catedral

Anónimo dijo...

De acuerdo con el anonimo de las 17.33. El que se abstiene por un pretendido purismo moral (por llamarlo de alguna manera) no esta en lo correcto. Sin rmbargo hay otros que se abstienen por una decisión prudencial: realmente juzgan que es el mejor camino para el bien de la patria. La postura del "que se queme todo pero yo no me meto", además de ser irreal (amigo, le aviso que de todos modos está metido) es contraria a las propias obligaciones sociakes del cristiano. El ejemplo de los cristianos en pleno Imperio pagano decadente (o directamente usurpado, como el caso de Boecio) debería iluminar la cuestión.

Ahora bien, también está la prudencia sobrenatural que versa sobre los fines más altos y los medios para alcanzarlos. El caso del Card. Pole quizá debería estudiarse vajo ese aspecto (que no niega los naturales, of course). La alta vida interior muestra en grados altos también los dones del Espíritu Santo: el Consejo, por ejemplo. Y allí, me parece, a veces nos cuesta entender las cosas, a bo ser que andemos por las mismas alturas.

Saludos,

El Juglar.

Anónimo dijo...

Perdon, pero salteando a Santo Tomás, ¿el "sean astutos como serpientes", y el "los hijos de las tinieblas son mas sagaces que los de la luz", no habilitan a elegir el mal menor?

Anónimo dijo...

http://www.luiginegri.it/default.asp?id=401

El de las 17:33 dijo...

Al Anónimo de las 21:02,

No, decididamente no.

Si voto la opción malísima me hago cómplice de las eutanasias, pero si voto la opción mala no me hago cómplice de los abortos. Porque si no voto ninguna, no va a venir un miembro de la milicia celestial a asumir el cargo público disputado en la elección. Obviamente este razonamiento presupone que no hay una tercera opción buena.

Al anónimo de las 21:25,

Si las dos opciones dan lo mismo a nivel moral porque son grosso modo iguales de malas, tiene sentido votar en blanco como expresión de repudio a ambas. Lo que no tiene sentido en ese caso es quedarse en casa y no votar, porque eso será entendido como expresión de comodidad y desinterés por la cosa pública, no de repudio a las opciones.

Martin Ellingham dijo...

Anónimo 20:52:
Ni idea de lo dijo Ezcurra, ni en qué sentido, pero la infalibilidad de las sindéresis está en muchos textos del Aquinate. No tengo ganas de buscar las referencias y copiarlas.
De todas formas no veo acá un problema de sindéresis. Nadie dice que se debe hacer el mal y evitar el bien.
Lo que subyace es un problema en la configuración de otros hábitos. La ciencia moral en primer lugar. No se entiende la acción de doble efecto o no se la sabe aplicar. Más, el achaque tradi de ceguera para lo prudencial. Por eso las oscilaciones entre soluciones casuiísticas rigoristas o laxas. Todavía hay blogs que suben viejos artículos que ponen a Newman bajo sospecha de heterodoxia por su inoportunismo respecto de la definición de la infalibilidad... Fue un juicio prudencial de no oportunidad, tan legítimo como el opuesto de Pío IX. Quien no fue “más católico”, ni “mejor católico”, ni “más tradicional”, por estar en pro de la definición.
Todo lo anterior se proyecta en problemas de conciencia.
Saludos.

Anónimo dijo...

GASTON: En Historia de la Reforma anglicana de M. Davies puede apreciar el papel decisivo de T. Cranmer en la represión masiva de católicos ingleses. Era un miserable. Dark Henry tiene razón.

Anónimo dijo...

Juglar, lea Calixta, de Newman, recomendada en este blog. Los cristianos eran parias del sistema. Estaban completamente afuera de cualquier participación en la vida pública de la ciudad pagana.
Siendo que el post cristianismo es peor que el paganismo, al decir de CSLewis, pues bien, imitaré a esos primeros cristianos y no participaré.

Andrés dijo...

Tomando como punto de partida el ultimo comentario del Juglar, opino lo siguiente:

Abstenerse del voto, en un país sin mayoria catolica (en la practica, mas alla de los numeros), y sin movimientos jerarquicamente ordenados, es decir, sos vos solo, como ciudadano, votando, no tiene nada de malo, si se hace a conciencia: 1-porque se desprecia el sistema que tiende al caos y al desgobierno, 2-porque ambos candidatos son inaceptables (no hablo solo en terminos de moral sexual, se incluye algo tan básico como la justicia).

Como segundo punto: me da risa cuando se carga de modo indiscriminado contra aquellos que optan por el no voto, voto en blanco o como le quieran llamar, como si hubiera algo de peso y se estuviera decidiendo algo realmente. Señores, saquen la proporcion: 1 en 1000000. (uno en un millon). Insignificante, nada, nuestro peso particular, departamental incluso, es nulo. ¿Para que matarse un dia al año por algo que no tiene valor?

Y tercero, reducir la accion del no votante como: "que se queme todo, yo no me meto", y la accion del votante: "ayudo a que no se queme todo", me remite al punto anterior. Flaco, ayudas a que no se queme la casa, y que no se hunda el barco rezando todos los dias, educando a tus hijos, amando a tu esposa, siendo excelente persona, no cometiendo fraude ni cagando gente en el laburo, etc etc.

Conclusion: los argentinos estamos cagados, porque reducimos todo el destino de la patria a una accion de peso insignificante, de dudosa moralidad y rectricta a 1 vez cada 4 años. Pregunto: ¿QUE PUTA HACES DURANTE EL RESTO DE TU VIDA?

Como argentino, va con onda y cariño para todos, pero tambien creo que es hora de tomarlos las cosas en serio y jerarquizar un poco el pensamiento y las discusiones.

Andrés

Anónimo dijo...

El Juglar,

El voto en blanco es un voto VÁLIDO. Para un católico, elegir el mal menor es el mayor de los males. No se trata de lavarse las manos, de decir que no me importa, que no me meto. Es precisamente todo lo contrario.

"Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios". No es purismo moral decidir NO darle al César lo que es de Dios. No es purismo moral no darle el voto a quiénes han hecho ley la no existencia del orden natural. No es purismo moral no darle el voto a quienes han destruído el matrimonio y la familia. No es purismo moral no darle el voto a quienes han quitado todos los crucifijos de las escuelas públicas. No es purismo moral no darle el voto a quienes enseñan a los niños desde los siete años a usar condones, a propiciar el sexo anal, a que no hay ni hombres ni mujeres sino géneros que se pueden elegir culturalmente. No es purismo moral no darle el voto a quienes no son capaces de defender el primer derecho que existe y que es el derecho a la vida desde la concepción.

Un católico que le da a Dios lo que es de Dios, defiende los derechos de Dios siempre, en una elección, en una conferencia, en una conversación familiar, con los amigos, y sobre todo, ante cualquier político que pretenda convertirse él mismo en dios legislando sobre lo que le pertenece a Dios.

El voto en blanco es tan válido como el voto por algún candidato. Y es el voto más valioso ante Dios porque lo que se elige es no elegir a ninguno que no lo haya elegido a Dios como el Supremo Legislador de sus actos de gobierno.

Kill The Gaard

Marcial Bonaire dijo...
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Anónimo dijo...

Voy a repetir, en parte, lo que se ha dicho varias veces. Si una persona juzga que todas las opciones son igual de malas, entonces pienso que es legítimo votar en blanco, o anular. Si una persona juzga que no ir a votar colabora a cierta restauración de la Patria (como me parece que opina, por ejemplo, A. Caponnetto), pienso que es legítimo que esa persona ni vaya a votar. Ahora bien, si una persona ve con cierta claridad que, por ejemplo, aunque nuestra democracia está podrida no está a su alcance hacer nada sustantivo sacarla de raíz, o ve que aunque todas las opciones son malas (y digo malas como las describe Kill de Gaard) una es mejor que las otras (como ejemplificaban más arriba, me banca el aborto pero no la eutanasia, o me banca el matrimonio gay pero no me destruye las bases económicas del país) entonces pienso que ahí apoyar con el voto a ese candidato/partido/lista es legítimo, y quizá un deber. Es claro que no lo voto en razón de las cosas malas, sino en razón de las buenas, aunque sean pocas y de las menos relevantes.
Recuerdo una nota doctrinal de la Cong para la Doct de la Fe donde en un par de párrafos hablaba de los legisladores católicos, y la situación de tener enfrente dos proyectos de ley contrarios a la naturaleza, aunque uno peor que otro. Señalaba (época de Ratzinger, aunque no recuerdo el año) que el legislador católico tiene derecho a apoyar la menos dañiña, siempre que publicamente declarara las razones por las que lo hacía, es decir, en razón de ser menos dañina. Mutatis mutandi, creo que aquí se aplica el mismo principio: se puede votar a uno que apoya proyectos que son contrarios al bien común en algunos aspectos (aunque sean importantes) en razón de que las otras opciones son peores. Puesto que la votación, a diferencia del legislador, es secreta, las aclaraciones serán pertinentes según los casos, por ejemplo, para con la propia familia o aquéllos que por algún motivo conozcan nuestra elección.

Cuál camino seguir depende de cómo cada uno entienda que es la situación, y eso depende de muchas cosas: experiencia en la vida, comprensión de la dinámica política, etc. En fin, de la prudencia. Como en el resto de la vida, en la política no siempre las decisiones son tan fáciles, y usualmente cuando son más difíciles es cuando más relevancia cobran.

El Juglar.

Anónimo dijo...

El Juglar,

Antes que nada, quiero expresarle a Usted y a todos los que vuelcan aquí sus opiniones desde el respeto y el afán de enriquecer a todos, que es algo que da gusto y ganas de invertir un poco de tiempo para contribuir a seguir enriqueciendo la propuesta que hace Wanderer con su entrada.

Yo entiendo su posición que es la de muchos. Pienso que puede ayudar a despejar dudas y malentendidos comenzar por el breve análisis sociológico de lo que los Argentinos hemos vivido. En las PASO a presidente, Scioli sacó el 38%, Macri 24%, y Massa 14%. El Presidente Electo ganó con el 52%. Lo que esto refleja es que Macri llega a la Presidencia con más votos "prestados" que propios. Del 28% de votos prestados, 6% son de sus aliados Sanz y Carrió. Por lo tanto hay un 22% de votos a Macri que vinieron de ciudadanos que, seguramente, razonaron igual que Usted, porque quedó claro que la mayoría de los Argentinos NO QUERÍAN saber nada con que siguieran los K.

Ahora bien, en la búsqueda de la mejor política o estrategia de cara a un balotaje, la razón técnica es la clase de razonamiento que nos lleva a buscar el resultado más eficiente o eficaz para el futuro de nuestro país. Pero esta razón técnica se ve fuertemente "influida" por sentimientos y opiniones personales subjetivas que nos mueven a tomar la decisión de votar a un candidato ya sea porque nos parece un crack, ya sea porque le tenemos mucha bronca al otro, ya sea porque, aunque no nos termine de convencer, es el menos malo. Y priorizamos todas estas cuestiones por encima de cualquier "cuestión descalificadora" que el candidato pensado pueda defender.

El tema de la "cuestión descalificadora" es la distinción entre el principio de política y el principio de moral. Ninguna política o estrategia que esté opuesta a los principios morales de la ley natural es moralmente aceptable. Así, la razón técnica siempre debería estar subordinada a las normas de la razón moral porque el razonamiento es la actividad de la conciencia que debe cumplir siempre con la ley natural moral.

Ni mis sentimientos ni mis opiniones pueden tomar el lugar de mi conciencia. Mis sentimientos y opiniones deberían estar gobernadas por mi conciencia. Si el candidato sobre quien tengo una opinión muy segura es pro aborto, entonces mis sentimientos y opiniones deben ser corregidas por mi conciencia correctamente formada, que me diría que me equivoco al permitir que mis sentimientos y opiniones tengan un peso menor al hecho que mi candidato apoya un mal moral, una cuestión descalificadora.

Si mi voto en blanco es 1 en un millón, es una cuestión secundaria, porque si de lo que se trata es de Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo, yo no puedo anestesiar mi conciencia para prestarle MI VOTO a quien no Ama a Dios sobre todas las cosas ni al prójimo como lo amo YO. Como yo nunca asesinaría a un no nacido, como yo nunca igualaría el matrimonio entre un hombre y una mujer con el matrimonio entre personas del mismo sexo, como yo nunca dejaría la educación sexual de mis hijos en manos de un estado pervertido, tampoco NUNCA le daría mi OK a un candidato a presidente para que lo haga.

Saludos,

Kill The Gaard

adherente coherente dijo...

KIll The Gard y Andres son dos troesmas.
Lapidarios.

Anónimo dijo...

Recorriendo las calles de una ciudad del interior, me encontré tirado un papelito con esta imagen:

http://sp4.fotolog.com/photo/52/17/84/sujetotacito/1183343392_f.jpg

El linyera errante

Anónimo dijo...


ACERCA DE LOS VIAJES "EVANGELIZADORES" DE FRANCISCO.....

entre lo que dice Fray Gerundio de Tormes y lo que dice www.catapulta.com.ar
casi me están convenciendo de hacerme ortodoxo griego !

Todo es ONU, ecología, etc

Anónimo dijo...


ACERCA DE SANDRO MAGISTER.... hay que apreciar que el tipo no es un vaticanista comolos otros, porque cada tanto manda una selección de homilías (muchas veces del Papa Benedicto) sobre el tiempo litúrgico (por ejemplo ahora, de Adviento), con una selección de cantos gregorianos.... es lo que vi hoy en su blog

http://chiesa.espresso.repubblica.it/

Anónimo dijo...

Kill the Gard,

Partimos de que Ud, de acuerdo a los principios morales de la ley natural, nunca haría A, B o C.

Sea una elección con solamente dos candidatos a presidente, el Sr. X que propone hacer A y el Sr. Y que propone hacer A, B y C.

En este caso hipotético, si Ud no entiende que tiene que votar por el Sr. X, tiene un problema.

Aclaro que no estoy diciendo que ese fue el caso del 22 de noviembre. De hecho, a mi juicio el 22 de noviembre había paridad grosso modo en el plano moral, y por eso voté en blanco.

Anónimo dijo...

Sobre lo que escribí recién, aclaro que la razón por la que voté en blanco el 22-N no fue solamente porque había paridad en el plano moral, sino porque esa paridad se daba en un nivel inaceptable que justificaba repudiar ambas opciones.

Anónimo dijo...

15.59

En una elección entre dos candidatos que defienden cuestiones descalificadoras, en conciencia yo no voto a ninguno.

Mi voto en blanco se debió además, por un lado, al hastío que me provocaban los que estaban, y por otro lado a que un ex católico devenido en budista, casado por quinta vez con una musulmana, que reconoció públicamente haber ido a una hechicera porque su gurú/asesor espiritual/asesor de imagen le había dicho que le habían hecho un "gualicho", y que semanalmente concurre a visitar a su "armonizadora" budista llevando a algunos de sus ministros, me suena más a una persona que tiene la mente y el alma "enajenada" que a alguien que es dueño de sí mismo. Y cualquier católico sabe muy bien "quién" anda detrás de todo lo que es hechicería. La Argentina no sale adelante con otro López Rega y una "armonizadora budista".

¿Está más clara así mi posición?

Kill The Gaard

Anónimo dijo...

La paradoja del "mal menor":

Tengo que elegir entre “A” y “B”.

“A” me jura que me sacará los ojos.

“B” me asegura que sólo me sacará uno.

Yo pienso: “Con un ojo todavía puedo ver”. Elijo “B” y me quedo tuerto.

Nuevamente debo elegir entre “A” y “B”.

“A” promete sacarme el ojo que me queda y arrancarme además la lengua.

“B”, siempre más moderado, me tranquiliza diciéndome que sólo me sacará el ojo que antes me había perdonado.

Reflexiono: “Me quedo ciego, pero por lo menos aún podré hablar”.

Elijo, pues, a “B”.

Sucesivas elecciones terminan con el resultado que se puede prever: ni ojos, ni lengua, ni manos, ni pies…

Lo gracioso del caso es que mi elección ha sido siempre, no sólo legítima, sino verdaderamente racional y razonable.

Pero, no es necesario decirlo, algo ha fallado.

¿Tiene esto algo que ver con un sistema político donde existen dos partidos principales uno que lleva a cabo un programa político (divorcio, eutanasia, sodomía, aborto…) y el otro lo único que hace es ralentizar ese programa político sin que en ningún caso trate de impedirlo?

Anónimo dijo...


Para votar el mal menor sólo tuve que pensar en el futuro de mis hijos.
Por fin se acabanron los K

NO SIGAN ROMPIENDOSE EL BOCHO AL PEDO !

Anónimo dijo...

Al señor Kill The Gaard...
Como es que nuestra Patria, todavía no nos ha dado, un patricio de apellido con abolengo, catolico práctico a mas no poder,de primeras nupcias (y unicas), muchos hijos, en colegios de zona norte o no, de Salta la linda, p.e. y que funde un partido o movimiento con no mas de ocho añitos, y se ponga al hombro el país, en lugar de un MM hijo de inmigrantes, casado 5 veces, etc, etc.
Demos gracias a Dios, que por primera vez se vislumbra una posibilidad distinta a la camorra peronista y la boludavilidad de los radichasocialistas...
Lo que la Jerarquia catolica no hizo hasta ahora, no se va a poder hacer nunca mas. Nos queda la posibilidad de vivir, por lo menos, en un pais normal...

Anónimo dijo...

Bueno, la ralentización permite que algunos nazcan, algunos ancianos mueran de muerte natural y otros tengan más tiempo para meditar su vida. Talvez solo por esto vale la pena impedir que gane el A votando al B.

OT: vieron la solución peronista al vatileaks2 "Yo no fuí"

http://secretummeummihi.blogspot.com

Anónimo dijo...

Al parecer Macri es mejor que Scioli. Macri dice estar en contra del aborto. ¿Hay que creerle? ¿Por qué? ¿Por ser rico? ¿Acaso la experiencia no demuestra que los políticos en campaña exponen propuestas que después no cumplen e incluso ejecutan lo contrario?

Supongamos que hay una diferencia real entre Scioli y Macri. ¿En qué consiste esa diferencia? Es obvio que la diferencia está en el relato, totalmente accidental, incluso parece más accidental que un accidente, si es que hay una jerarquía entitativa entre ellos.

¿El capitalismo es peor que el comunismo? Quizás al principio el capitalismo era peor, pero hoy son igual de malos. Además las dos filosofías son anti Dios. Las dos atacan el espíritu.

Recuerdo el planteo Chestertoniano: ¿Qué es peor, cortarse la cabeza y quedarse con el cuerpo, o cortarse el cuerpo y quedarse con la cabeza? Una posición es racionalista, la otra es sensual o sensualismo. Son las dos malas, pues entre la concepción dualista del hombre y la unidad substancial del hombre, aparece una tercera posición en la posición dualista, negar lo propiamente humano negando uno de los términos de la dualidad.

En resumen, ¿Quieres ser un pobre loco o un loco pobre?

El planteo democrático no tiene gollete, aun paseando por la política (sea local, internacional, regional, municipal o de barrio, de un ámbito profesional o del consorcio de un edificio o familiar), la política internacional, el sistema político mundial, la ética, la antropología, la metafísica o la teología.

Saludos