lunes, 8 de agosto de 2016

Religión líquida

Hace algunos días, Jack Tollers escribió un post que en el que señaló algo que a veces olvidamos o que, al menos en mi caso, no terminamos de dimensionar. Me refiero al indeclinable deber que tiene la Iglesia, y que tenemos nosotros sus hijos, de mantener y defender la doctrina católica hasta la última iota. Los lectores del blog dirán: “Es obvio”, y efectivamente lo es, pero por las características del mundo contemporáneo y de los acontecimientos que nos tocan vivir, tendemos a ser muy cuidadosos con las iotas de la moral -lo cual está muy bien-, y ser más laxos o desentendidos con las de la dogmática. Más aún, tendemos a considerarlas detalles o pasatiempos de especialistas ociosos que no hacen más que distraernos del verdadero combate que hoy debemos librar. Es un hecho que cuando en estas misma páginas hemos tratado temas de liturgia, por ejemplo, varios lectores se quejan porque perdemos el tiempo discutiendo cosas tan poco trascendentes. Se trata, según ellos, de discusiones bizantinas que no aportan nada a la gravedad de la hora actual.
El artículo de Tollers, por el contrario, y siguiendo a Castellani, consideraba que tales detalles son más graves que el mismo pecado. Yo no me voy a meter en esa discusión, pero sí me parece fundamental que tomemos conciencia de la importancia impostergable de la lucha por la pureza, hasta la última iota, de la doctrina.
Ya sabemos que el pontífice aéreamente reinante, desprecia a los teólogos. Públicamente ha dicho -y lo hemos reproducido en este blog-, que hay que dejar que los teólogos discutan entre ellos las diferencias doctrinales que nos separan, por ejemplo, de los luteranos, mientras que el resto de los fieles debemos trabajar ecuménica y mancomunadamente sin preocuparnos por esas minucias. Ha dicho incluso, medio en broma, medio en serio, que a él le gustaría encerrar a todos los teólogos en una isla para que allí se cansen de discutir sus cuestiones doctrinales y dejen tranquilos a los pastores con olor a oveja que hacen el trabajo importante. Y la verdad es que muchas veces estamos tentados a sumarnos tímidamente al mismo criterio. Es que ya no tienen demasiada importancia las modalidades de las procesiones trinitarias, o si Nuestro Señor gozó o no de la visión beatífica durante su vida terrena. En vez de perder el tiempo en eso, mejor dedicarse a luchar contra el aborto o a esclarecer las aventuras de Leticia. Y es un error. Un error grave en los que muchos católicos “del palo” caen fácilmente.
Pongamos un solo ejemplo histórico de los múltiples que podríamos mencionar. En el siglo IV se realizó el concilio de Calcedonia cuyo objetivo fue confirmar la doctrina de la Iglesia con respecto a la naturaleza de Cristo, ya que Eutiques y Dióscoro -dos importantes obispos y teólogos- entendían que su naturaleza humana estaba subsumida en la naturaleza divina. Es decir, en el Señor había sólo una naturaleza: la divina, y esta es la doctrina que se llamó monofisismo. Un detalle; una distinción de teólogos que no cambiaba en absoluta la pastoral, ni disminuía la pobreza, ni contribuía a la paz social y tampoco contaminaba el olor ovino de los pastores de la época. Sin embargo, esta herejía, al ser condenada por Calcedonia, provocó la separación de la comunión católica del patriarcado de Alejandría, y por tanto de todo Egipto, de la iglesia armenia y de la iglesia jacobita o siríaca. ¡Tamaña consecuencia ocasionada por la tozudez de los obispos caldecónicos! Y sin embargo, ni ellos ni el papa de Roma eran ingenuos o incapaces de calcular las consecuencias pero, igualmente, consideraron que era preferible perder tres grandes iglesias antes que modificar una iota de la doctrina ortodoxa.
Hoy pareciera que la unidad es más valiosa que la verdad y que, entonces, resulta más importante, o casi lo único importante, realizar actos ecuménicos, trabajar juntos por la promoción del hombre y rezar juntos en Asís o cualquier otro lugar, en vez de discutir y esclarecer las iotas de nuestra fe. A muchos católicos les parece más importante determinar exactamente las condiciones precisas de la moral matrimonial -y que Leticia no se cuele en la alcoba- que afirmar con certeza todos y cada uno de los artículos del Credo. Y esto tiene un nombre: juanpablismo puro, porque el papa Juan Pablo II fue el primer emergente del Vaticano II en este sentido: descuido de la dogmática y concentración en moral. Bergoglio, el segundo, y creo yo último emergente del mismo Concilio, se ha manifestado como el descuido y desprecio de toda la teología -moral y dogmática- en favor de la pastoral. Una vez más lo decimos: la ablación del intelecto especulativo y reinado absoluto del intelecto práctico. 
Esta nuevo concepto de religión que inauguró el Concilio Vaticano II y que fue refrendado por todos los pontífices siguientes, propone, en el fondo, una religión líquida, es decir, un fluido capaz de ser vertido en cualquier recipiente adoptando sin resistencias la forma que éste tenga. Es por eso que los Padres Conciliares hablaron de un concilio pastoral que rechazaba cualquier intento de definición, y es por eso que Francisco se niega no solamente a definir, sino  también a repetir las definiciones más obvias. Es que, si define, la religión comienza a solidificarse y ya no puede volcarse en cualquier recipiente y muchos de ellos quedarán vacíos. 
Pero el problema de esta concepción es que el líquido es incapaz de sostener estructuras. Nadie edifica su casa sobre un lago, sin antes haber fijado firmemente los pilotes en el lecho firme y rocoso. Los progres y neocones piensan que con la doctrina líquida es suficiente, sencillamente, porque los tiempos han cambiados y, por eso, pretenden mantener todo lo que la Iglesia tuvo y consiguió durante los duros siglos de las estructuras dogmáticas, con el tranquilizador arrullo del fluido de las olas. Y por mantener todo me refiero a mantener a curas célibes, mantener templos y colegios costosísimos, mantener las colectas y todo el aparato necesario que implica la religión. Pero es imposible. Difícilmente un cura logrará mantenerse célibe si da lo mismo ser cura católico o pastor calvinista; escasamente se encontrarán jóvenes dispuestos a defender su pureza si Leticia tiene permisos pontificios para refocilarse y si los católicos estamos impedidos de juzgar ciertas conductas; con mucha dificultad los fieles contribuirán al sostenimiento del culto, si saben que lo el trabajo social al que se ha reducido el accionar la parroquia de la esquina lo hace con mayor eficacia la ONG de la otra esquina; será casi imposible encontrar jóvenes que quieran consagrar su vida a las misiones si, desde arriba, se determina que el proselitismo es dañino, que no hay que convertir a los judíos y que el ideal pontificio es que los cristianos vivan como hermanos con los musulmanes.
Decía Chesterton hace varias décadas que es como si el tallo de un rosal se marchitara hasta desaparecer de la vista y los pétalos de la rosa permanecieran flotando. “Es como si pudiese haber rayos de sol después de desaparecer el sol. No es sólo la cosa mayor de una cosa, sino la mayor y más fuerte la que se sacrifica a la parte pequeña y secundaria”. Se sacaron los cimientos pero se pretende que el castillo se mantenga en pie. En otros términos, el Concilio Vaticano II y los pontífices siguientes infectaron la Iglesia con una enfermedad que sólo destruye lo huesos. La pregunta es ¿cuánto tiempo más estos buenos hombres pretenden que se mantengan los músculos en tensión y la carne con forma humana sin desplomarse en una masa informe? Casi una pregunta retórica; Bergoglio se está encargando de ir arrojando en un caldero los cartílagos, órganos, pelos y trozos de carne que quedaron informes cuando le quitaron la estructura ósea. 
¿Hay solución? Humanamente hablando, no veo ninguna. Ya más de una generación es la que lleva sufriendo este cáncer que ha terminado por carcomer sus huesos. Y el problema no es que no pueden volver a generarse; el problema es que la carne actual no los soportaría.

34 comentarios:

Anónimo dijo...

Wanderer, muy bueno, as usual.

Me hizo reír su expresión "aéreamente reinante". Un poco de humor es necesario, para no perder la esperanza.

Coincido con usted en que este quiebre no tiene solución humana. Creo recordar que Juan Pablo II dijo lo mismo. No sé si aclaró algo después.

Atentamente

El Aprendiz II

Jorge Rodríguez dijo...

Excelente diagnóstico de la enfermedad, brillante lo del cuerpo que se queda sin huesos.
La enfermedad es mortal, y el enfermo está desahuciado.
¿Cuánto tiempo de sobrevida le dan? Porque la generación de Bergoglio todavía mantiene algunas apariencias exteriores, tiene los edificios y la plata, vive de las rentas por decir así. Pero yo pienso que a la generación siguiente se le va a caer encima este edificio que esta sin cimientos flotando en el aire. ¿Cuando Tucho sea Papa, que nos tocará ver? Y cuando los jóvenes de las JMJ lleguen a puestos de responsabilidad?

Anónimo dijo...

Acá hay una paradoja, Wanderer. Por un lado es muy cierto que los actuales católicos no soportarían un retorno a la Iglesia de las Definiciones. Pero por otro lado -y esto es a nivel mundial- las religiones que crecen son las que definen, distinguen, y exigen. Dentro mismo del judaísmo, por ejemplo, nadie crece tanto como los ortodoxos. Y las religiones que se extinguen son aquellas líquidas, que nada definen, y para las cuales todo es igual, como por ejemplo los anglicanos, o los mainline protestants en los EE.UU..
Creo que incluso cierto fenómeno -aún minoritario e incipiente- que se está registrando en Europa, de conversión de europeos post-cristianos al Islam, puede explicarse -en enorme medida- por el vacío existencial que genera la actual cristiandad líquida, y por la necesidad de las personas de aferrarse a algo de contornos más o menos definidos.

Anónimo dijo...

Wanderer,
me parece que este artículo dice algo bastante parecido a lo que está diciendo usted:
Ross Douthat

Anónimo dijo...

Excelente post Caminante, me dejo pensando su final: "el problema es que la carne actual no los soportaría.", a veces pienso que es así, y hablo desde lo personal, es como si esta generación a la pertenezco estuviera tocada por la pusilanimidad mas radical, en la que el pensamiento débil es el común denominador, las virtudes desaparecieron de nuestro horizonte y, en vez de ellas nos inocularon una libertad, igualdad y fraternidad de pacotilla, que únicamente adormecen el intelecto y los corazones, sin embargo, y tal como usted lo hace ver, estos son solamente los frutos amargos de la adulteración del catolicismo, es decir de la herejía. Por ultimo y queriendo encontrar una respuesta a este panorama, considero que la única salida seria una gran desolación que haga volver los corazones a Dios, previo a su segunda venida, pero no sabemos si el hacha ya esta en la raíz.

Saludos

Mikael

Anónimo dijo...

Corría el 2008 y se cerraba la exposición del Libro Católico en Buenos Aires con la habitual misa. El celebrante era un encumbrado miembro de la Iglesia argentina que se caracterizaba por ser elegido como modelo para las etiquetas de los frascos de pikles, luego de haber incursionado en el rubro de los perros guardianes más intimidatorios con su mirada, mezcla de rabia contenida y sufrimiento por tener los bigotes contaminados por alguna sustancia de mala fragancia y peor fama.
A la hora de la homilía, trazo un panorama muy sombrío de la realidad del momento y, con unos ojos que bien podrían haber servido de soplete para derretir y soldar metales, lanzó una desesperanzadora definición del mundo. Sin vueltas dijo: ... Estamos en una sociedad pagana...!
Faltaban la luz de los rayos a su espalda y el trueno subsiguiente, como para los pocos asistentes corrieramos as sumergirnos en el túnel del subterráneo más cercano a la espera de la llegada del Apocalipsis.
Pero el tiempo todo lo puede. Y la impensada llegada a lugares más encumbrados puede modificar las visiones más terroríficas.
Hoy he recuperado la confianza, que no la fe, y estoy pletórico de entusiasmo. El vinagre se transformó en almíbar y el bull-dog en un caniche que envidian los dos alegres y orgullosos señores del cuarto "7", felizmente casados desde ese mismo año 2oo8.
Cosas de haber dejado en el arcõn de los trastos inútiles, a esa maldita idea de la "hermenéutica de la continuidad" por la prometedora "hagamos lío".
Liquid Paper, panameño por adopción y robolucionario por conveniencia.

Anónimo dijo...

Apreciado W., le felicito por el artículo, y sólo quería indicarle que hay algún gazapo, se han colado algunas h en proposiciones.

Wanderer dijo...

¡Muchas gracias! Encontré varios gazapos y di cuenta de ellos.
Eso sucede cuando se escriben los artículos sobre una tablet y en un aeropuerto.

flequillo stone dijo...

Está circulando por canales informáticos una bromita que advierte sobre una gran verdad: si tienes 40, disfrútalos, los que pagarán tu jubilación hoy están jugando al Pokemón.

Se parece a lo de Gómez Dávila, cuando afirma que digan lo que digan los demócratas, no se puede sostener una civilización con una masa biológica pésima.

Nos quedamos con menos sustrato que al que le quitaron la escalera y quedó colgado de la brocha.

Tarareando los temas de Virus, nosotros le quitamos su granito de arena a la estructura; pero hoy los golpes son a mazasos, de todos lados y a toda edad. ¿O creer que solo de 7 a 30 se juega al Pokemón?

Anónimo dijo...

En Ortodoxia, dice Chesterton:

“Recordemos que la Iglesia intervenía con las ideas peligrosas; era una domadora de leones. La idea de nacer por obra del Espíritu Santo, de la muerte de un ser divino, del perdón de los pecados, del cumplimiento de las profecías, son ideas; cualquiera lo vería, que por muy poco pueden convertirse en algo blasfemo y feroz. Al menor eslabón que dejaran caer los artífices del Mediterráneo en las selvas olvidadas del norte, el león ancestral del pesimismo rompería sus cadenas. Más adelante hablaré de esta comparación teológica. Aquí basta destacar que el menor error introducido en la doctrina, causaría inmensos trastornos en la felicidad humana. Una sentencia mal redactada sobre la naturaleza del simbolismo, destruiría todas las mejores estatuas de Europa. Un desliz en las definiciones y se detendrían todas las danzas; se marchitarían todos los árboles de Navidad y se romperían todos los huevos de Pascua. Las doctrinas debían ser definidas dentro de límites estrictos a fin de que el hombre pudiera gozar de todas las libertades humanas. La Iglesia tenía que ser vigilante aunque sólo fuera para que el mundo pudiera ser descuidado.”

Anónimo dijo...

Wanderer,
creo que el problema del catolicismo actual podría -simplificando mucho- reducirse a la negación del Pecado Original. Todo lo que hoy predican sacerdotes, obispos, y el mismo Papa, parte de la premisa de que el Hombre -así, genérico, el Hombre- es Bueno. Y por tanto, nada de lo que ese Hombre que es Bueno haga, podrá ser malo. Sólo hay que dejarlo andar, acompañarlo, desbrozarle un poco el camino, y él podrá construir el Paraíso en la Tierra. Es cierto, no lo neguemos, que existen también hombres Malos. Pocos, un grupúsculo. Son los Católicos Fundamentalistas. Y la Misión de la Iglesia Católica es neutralizarlos, para que no perturben al Hombre Bueno en su marcha, ni lo depriman llenándole la cabeza de ideas retrógradas.

Anónimo dijo...

Como el Papa Francisco no es consistentemente modernista, le pasan estas cosas:
Pope disappoints gays

Francisco Saguier dijo...

Estimado Wanderer y lectores,

seguramente ya sabrán por otros medios lo que hoy ha sucedido en París. Es un perfecto y dramático símbolo del fin de una civilización:

https://www.lifesitenews.com/news/french-priests-worshippers-rousted-out-of-church-by-police

Anónimo dijo...

Para magisterio líquido el del Arzobispo de Madrid. Liquido, gaseoso, evanescente...
La Comunidad de Madrid aprueba una ley anti LGTBfobia que comprende la obligación de educar a los niños en la bondad de las " distintas realidades" y en que el " género " se escoge. Los Obispos de Alcalá de Henares y Getafe publican una carta recordando a sus fieles la doctrina católica y criticando la ley. Los representantes de la LGTB anuncian demandas contra los obispos, la Presidenta de la Comunidad de Madrid declara que no está de acuerdo con lo dicho por los Obispos y que, en cualquier caso, no es la opinión de la mayoría de los católicos.
Y el Obispo de Madrid...pues no sé. Claro que tampoco sé dónde está la Conferencia Episcopal española. Y, ya puestos, no sé a dónde han ido los directores de colegios católicos.

Anónimo dijo...

Anónimo de as 20:17:

«[...] reducirse a la negación del Pecado Original. Todo lo que hoy predican sacerdotes, obispos, y el mismo Papa, parte de la premisa de que el Hombre -así, genérico, el Hombre- es Bueno.»

Muy cierto. Y esto SÍ que es PELAGIANISMO, y no lo que a saber se refiere Francisco.

El moribundo dijo...


¡Cuánta confusión en todas partes¡ Dan ganas de irse a esa Isla de los Teólogos... ¿Existe ya?
Estoy pensando en unas vacaciones. Cansa mucho respirar el gas de las herejías. Religión sin definiciones, bah! Soy demasiado argentino para que me vengan con cuentos, dijo el viejito ése de la guitarra; no me acuerdo el nombre.

Anónimo dijo...

¡Qué confusión en todas partes! Dan ganas de irse unos días a la Isla de los Teólogos...¿Existe ya? Estoy pensando en unas vacaciones. Bueno el artículo

El moribundo dijo...

¡Terrible la elocuencia de Chesterton cuando adopta esos tonos! ¡Qué fuerza! Gracias viejo por compartir ese texto.

Anónimo dijo...

Anónimo del...

.... 9 de agosto de 2016, 20:42...

¿..es un reproche o una alabanza...?

Anónimo dijo...



Dios es eterno.....Todavía tenemos mucho para aprender y descubrir ....

Anónimo dijo...

Me encanto el post Wander!
Este efecto de la religion liquida se puede ver incluso en algunas personas que supieron ser ejemplo de los mas pequeños y poco a poco fueron abandonando sus puestos. Pareciera que de a poco, nos estamos acostumbrando a lo malo, a lo que no esta bien, incluso entre quienes forman nuestros islotes de Fe, "los del palo" como decis vos...
Que la Virgen nos mantenga pura la mirada y claro el juicio.
Saludos,

Anónimo dijo...

La noticia que sigue, ¿no sería consecuencia de nuestra liquidez católica? Por lo menos, estemos alertas, seamos mansos y astutos:

Esta semana, ISIS hizo público un manifiesto que rechaza específicamente “la afirmación del papa Francisco, que la guerra llevada a cabo por los terroristas islámicos no es de naturaleza religiosa”, asegurándole al pontífice que la única motivación es religiosa y fue sancionada por Allah en el Corán.

“En la última edicion de Dabiq, la revista de propaganda del Estado Islámico, ISIS critica al papa Francisco por su ingenuidad al aferrarse a la convicción de que los musulmanes quieren paz y que los actos del terrorismo islámico están motivados económicamente. ‘Esta es una guerra con garantía divina, entre la nación musulmana y las naciones no creyentes,’ afirman los autores en un artículo titulado “Por la Espada.”

“El Estado Islámico ataca directamente a Francisco por afirmar que ‘el auténtico Islam y la correcta lectura del Corán se opone a toda forma de violencia,’ diciendo que al hacer esto, ‘Francisco continúa escondiéndose tras un engañoso velo de ‘buena voluntad,’ cubriendo sus verdaderas intenciones de pacificar a la nación musulmana.’

El papa Francisco “ha luchado contra la realidad” en sus esfuerzos por retratar al Islam como una religión de paz, insiste el artículo, antes de instar a todos los musulmanes a tomar la espada de la jihad, la “mayor obligación” de un verdadero musulmán.

“Ciertamente, librar la jihad – difundir la ley de Allah con la espada – es una obligación basada en el Corán, la palabra de nuestro Señor…Es obligatorio derramar la sangre de los infieles, por defecto. La orden es clara. Maten a los infieles, como dijo Allah, ‘Luego maten a los politeístas, donde sea que los encuentren.’”

Anónimo dijo...

Religión líquida, ..... magisterio líquido y suicida de Bergoglio. Lean lo que está sucediendo en Italia: invasión de los templos y profanación de Cristo.

Hechos sucedidos en Venecia, con el silencio de la Jerarquía. Los feligreses de San Zulian, parroquia situada a poca distancia de la céntrica y turística Plaza de San Marcos, aseguran que hay musulmanes que rezan sus oraciones en el interior de este templo católico.

El párroco ha manifestado a medios de comunicación italianos que hace dos semanas entraron en la iglesia dos musulmanes que extendieron una alfombra y comenzaron sus oraciones. Cuando el sacristán se acercó a ellos para explicarles que ése no era el lugar en el que debían rezar a Alá, se limitaron a responder: "Podemos hacerlo, el Papa nos ha dado permiso".

A este intento de colonización de nuestros templos se suma la profanación de imágenes de Cristo, desde escupirle a intento de destrucción (le rompieron los brazos), también en Venecia.

http://www.religionenlibertad.com/los-escupitajos-musulmanas-crucifijo-hacen-sangrar-corazon-51306.htm


el muerto dijo...

Cuando quiero saber las últimas noticias leo a Leonardo Castellani

Fred dijo...

No estoy de acuerdo en culpar a los Papas de todo la debacle de la Iglesia del Postconcilio. A mi entender, los obispos tienen una responsabilidad muy superior.

Mientras Pablo VI, publicaba la "Humanae Vitae", la mayoría de seminarios la contradecían, mientras Juan Pablo II publicaba "Veritatis Splendor", y "familiaris consortio", muchos seminarios las ignoraban y leían como manuales, escritores heterodoxos (por no decir heréticos), y los obispos mirando hacia otro lado.

Los jóvenes seminaristas educados en los años 60-70, ya son obispos, y no se han tomado en serio la formación de los seminarios. Pronto los educados en los años 80-90 serán obispos y serán peores obispos, y puede que alguno llegue a Papa, y sea peor que Francisco.

Bergoblio es hijo del postconcilio, pero junto a él, también lo son, un montón de obispos, y curas que piensan como él.

En todo lo dicho, seguro que hay excepciones, pero en España, la mayoría es así.



Anónimo dijo...




https://www.youtube.com/watch?v=atPttuTnyMo&sns=em

Anónimo dijo...

Los anglicanos han optado decididamente, y desde hace décadas, por la religión líquida. El resultado: van camino a la extinción.
Church of England slowly dying

Por alguna misteriosa razón, quienes gobiernan la Iglesia Católica creen que aplicando la misma receta obtendrán un resultado diferente. Me permito dudarlo.

Párroco afligido dijo...

Fred:

y quién nombra a los obispos?

Anónimo dijo...

Fred que ingenuo, los posconciliares pusieron gente que estaba en la misma línea ideológica progre que ellos y quitaban de sus puestos a los que querían defender la Verdad. Si no me cree pregúntele a Isabella Dodd.

Anónimo dijo...

School of darkness- Isabella Dodd.

Anónimo dijo...

Fred. Coincido en que los obispos también tienen su responsabilidad. Si un hijo se porta mal, el padre, en si puede no tener la culpa. Pero si no usa de su facultad disciplinaria y no castiga, no ordena, sino q a lo sumo hace alguna recomendación general, sin sancionar si no cumplen esa recomendación, entonces si es responsable.

Desde el CVII, los Papas han dejado de usar esa facultad disciplinaria (salvo algún caso) . Es cierto q los obispos hacían caso omiso de los papas. Pero estos se enteraban y no actuaban en consecuencia.

Si no recuerdo mal, en el libro "Signos", Mihura Seeber considera como el Katejon precisamente al poder disciplinario de los papas (no recuerdo exactamente el término q usa). Y dice q es el katejon, porque si la Iglesia siguiera definiendo lo q está bien y esta mal (y no dejando estar), el Anticristo no podria presentarse xq seria denunciado publicamente, y entonces los fieles no serian engañados y no lo seguirían.
(A mi no me convence mucho este argumento, pero lo tengo presente).

Alfonso Jesús Vivar

El moribundo dijo...

El Obstáculo al Anticristo es, según varios autores, el Orden Romano, representado por el Derecho Romano, que se intenta reemplazar (¡y con éxito malhaya!) por el Nuevo Orden Mundial y las modernas legislaciones nacionales, para ejemplo, el nuevo código civil argentino. El orden romano se apoyaba en el reconocimiento de la Ley natural, vestigio divino en la Naturaleza. El Nuevo Orden niega la existencia de una ley natural y, por tanto, de ese vestigio divino. Verdadero Signo de los Tiempos: El Papa promueve este Nuevo Orden, contrariando el sentir de los verdaderos fieles a la Iglesia Católica Apostólica y Romana, ya sea por cobardía, ignorancia, moda o demencia. El aloguismo es demencia. El nuevo orden es la edificación de la Ciudad del Hombre, a expensas de la Ciudad de Dios. Los alfiles (obispos) son los mayores responsables de la decadencia en la Iglesia y en las naciones católicas. Coincido con Fred. Los pastores hacen política y las ovejas andamos bastante descarriadas por falta de guía. Bergoglio era obispo en Bs. As. y ya tenía la cabeza líquida. Al subir más alto resulta que hace su influencia más universal. Recuerdo aquella tarde cuando fue elegido Papa. Tarde triste.
Admirables son los escritos de Mihura Seeber, por cierto.

Anónimo dijo...

El Katejón ¿la Doctrina?¿la verdadera misa?

Anónimo dijo...

No tengo duda que a estas alturas lo de bergoglio es demencia.