lunes, 26 de septiembre de 2016

La descomposición del catolicismo

Louis Bouyer fue el mejor teólogo del siglo XX. El podio quizás podría completarse con von Balthasar y Congar, más allá de que me gusten mucho o poco sus teologías. Bouyer, sin embargo, fue capaz de escribir no solamente monumentales tratados teológicos como su trilogía dedicada al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, sino también ingresar con la solidez de sus argumentos y de su formación en las fuertes discusiones teológicas que tuvieron lugar durante el siglo pasado. Y lo hizo a través de libros polémicos pero irrefutables. En ellos, además, volcó un cierto don de profecía que no le venía de alguna iluminación particular sino de la agudeza de su inteligencia. Escribía, por ejemplo, en 1968: “Yo no sé si -como se dice- el Concilio nos ha liberado de la tiranía de la Curia romana, pero lo cierto es que nos ha entregado, después de haberse entregado él mismo, a la dictadura de los periodistas, y sobre todo, de los más incompetentes y los más irresponsables”. Nunca más actuales estas palabras cuando elpapa Francisco dirime la cuestiones magisteriales buscando el agrado y la aquiescencia de los medios, y sus voceros más autorizados suelen ser periodistas de la calaña de Elizabetta Piqué o de Alicia Barrios. 
Bouyer fue pastor de la iglesia luterana de Francia y se convirtió al catolicismo poco antes de la Segunda Guerra Mundial, ordenándose sacerdote en el Oratorio francés. Aseguraba que debía su conversión a la liturgia, a la enseñanza de los Santos Padres y del cardenal Newman, de quiene escribió una biografía que, Dios mediante, pronto será traducida al español (“La mejor biografía de Newman”, según algunos conocedores). Enseñó en el Institut Catholique de Paris y en varias universidades americanas. Fue perito e integrante de varias comisiones del Concilio Vaticano II. Renunció a todas porque se daba cuenta que nada podía hacerse, y le resultaba insoportable tener que estar bajo las órdenes de “completas nulidades”. Por ejemplo, sirvió en la comisión preparatoria dirigida por el cardenal Pizzardo. Bouyer observaba que, si la KGB hubiese querido infiltrar la Iglesia, no habría encontrado mejor método para hacerlo que nombrar a Pizzardo prefecto de la Sagrada Congregación de Seminarios, cosa que hizo Pío XII. Y de modo similar se refiere a otros purpurados como Marty o Lercaro.
Es que Bouyer jamás perdió su libertad de decir lo que consideraba que era la verdad. No aceptó fidelidades de partidos, ni de escuelas, ni de congregaciones. Su única fidelidad fue a la Verdad. Tenía como enemigo al error y a la mentira, estuvieran éstos a la derecha o a la izquierda y, como no podía ser de otro modo, fue perseguido por progresistas y tradicionalistas; por jesuitas y dominicos; por curas y obispos. 
Fue el autor de la llamada “Plegaria eucarística II”, que los curitas de línea media llaman “de San Hipólito” pero que, en realidad, debería ser llamada “anáfora al tuco” porque fue redactada a las apuradas en una trattoria del Trastévere luego del pranzo, a fin de acercarle un borrador al temible Bugnini quien, tiempo después, la publicó tal cual la recibió otorgándole el mismo estatus que el Canon Romano. Bouyer relata el caso para mostrar la “seriedad” que con se hizo la reforma litúrgica. Y remata con su clásica sentencia: "Si la liturgia romana era un cadáver antes del Vaticano II -tal como algunos decían-, después del Concilio es el mismo cadáver en estado de putrefacción.
Y se hartó. A fines de los ’60 renunció a la Comisión Teológica Internacional en la que había sido nombrado por Pablo VI. Se retiró a una abadía en ruinas en el norte de Francia y, durante el verano, a una modesta casa que había comprado en Normandía. Fue en este periodo de doce años en el que se desarrolló su mayor producción intelectual. 
Se retiro... “¡Derrotista!”, gritarán algunos. “Escapista”, otros.¿Vale la pena responderles? Sí, con Tolkien, que fue uno de sus más preciados amigos. 
¿Derrotista? Escribía Tolkien en 1956: “Soy, de hecho, cristiano, y católico apostólico romano por lo demás, de modo que no espero que la ‘historia’ sea otra cosa que una ‘larga derrota’, aunque contenga (y en una leyenda puede contener más clara y conmovedoramente) algunas muestras o atisbos de victoria” (The Letters of J.R.R. Tolkien, ed. H. Carpenter, Allen&Unwin, London, 1982, p. 255). 
¿Escapista? “Muchos confunden -dice Tolkien- la evasión del prisionero con la huida del desertor” (“Sobre los cuentos de hadas”, en Árbol y hoja, Barcelona, Minotauro, 1994, p. 70). Y digo yo: ¿para quiénes es el “escapismo” un crimen tan atroz? Para los carceleros, naturalmente, de la clase que sean. 
Toda esta introducción sobre Bouyer, de quien ya hemos hablado abundantemente en este blog, es para presentar la edición española de La descomposición del catolicismo, escrita en 1968, cuando terminó de hartarse de todo lo que que estaba sucediendo en la Iglesia como consecuencia del Concilio Vaticano II. 
Es breve y de lectura imprescindible. Muchas de las cosas que hoy estamos viendo -“estos lodos”- serán comprendidas cuando conozcamos “los polvos” de los cuales surgieron.
El libro fue editado por Iota y lo distribuye Vórtice. Mayor información aquí


P. S.: Quienes deseen mayor información -en español- sobre la peregrinación Summorum Pontificum, pueden ingresar aquí.

26 comentarios:

Anónimo dijo...

"Si la liturgia romana era un cadáver antes del Vaticano II -tal como algunos decían-, después del Concilio es el mismo cadáver en estado de putrefacción".

Acá hay un error, pues la liturgia romana no es un cadáver, ni debe actualizarse cada tanto, ni nada por el estilo. No hay problema con que sea igual que siglos atrás. Es más, mejor aún hubiese sido si no la hubiese tocado nadie desde Pío V a la fecha.
Lo sacro no se toca.
Si Pío XII se equivocó con sus toques, mucho más Bouyer con sus sugerencias, que fueron mucho más marcadas.

No sabía que Bouyer fue amigo de Tolkien, pero sé que Tolkien detestó el rito nuevo.
¿Sabe usted si le llegó a reprochar algo a Bouyer, si cortó con esa amistad, etc?

JMC

Martin Ellingham dijo...

¡Qué buen libro!
No sé si la verdad es sinfónica pero la Iglesia sí.
Saludos.

Wanderer dijo...

JMC, ¿Usted ha leído algo por su cuenta de Bouyer, o se guía por lo que dicen algunos librejos? Bouyer detestó el rito nuevo, y creo que fui bastante claro en el blog al respecto.
En cuanto a su afirmación de que a la liturgia romana "no la hubiese tocado nadie desde Pío V a la fecha", le pregunto: ¿Quién le dijo a usted que no se la tocó antes del Vaticano II? Las oraciones al pie del altar, por ejemplo; o las múltiples, aunque pequeños cambios, introducidos en los numerosos misales editados desde San Pío V hasta el '60. ¿Estudió usted esos misales?
Finalmente, y más a fondo, ¿por qué poner a San Pío V como terminus a quo? ¿Por qué no poner a San Gregorio Magno, a Inocencio III, a León XIII o a Juan Pablo II?

Pensador dijo...

La expresion de Bouyer causa espanto por la razon obvia de que, vista la reforma, tenemos solo una referencia de cambios en la liturgia, que siguen las siguientes características:
-fueron hechos a las apuradas y sin reflexion
-el motivo fue el cambio por el cambio mismo o razones de ningun orden teologico o de santidad
-sus fautores no dan ninguna garantia ni de santidad, ni de intelectualidad, ni siquiera de buenas intenciones
-la aplicacion fue similar a una orden comunista sovietica combinada con una turba de simios en una cocina
-su eventual desarrollo esta marcado por las buenas intenciones ahogadas en ignorancia, lo cual sigue sin dar buenos resultados o generar algo bueno (bueno me refiero a la altura de las circunstancias: el rito catolico de adoracion a Dios)

Teniendo en cuenta esto, es normal que la proposicion de Bouyer cause espanto. Ahora, en el tiempo que llevo estudiando todo el tema liturgico, dos eran los principales problemas:
-falta de vida liturgica: al cuerpo no se lo modifica para que este mas vivo, se lo ejercita, se lo alimenta, y por esto no le crece un brazo nuevo o se le corta una mano. La vivencia litrugica va acompañada de la vivencia espiritual y de la gracia, y eso, antes del concilio era pobrisimo (es Concilio es fiel reflejo de esto)
-ignorancia: las cosas se hacian porque si, ya no habia conciencia del simbolo, ni de las realidad superiores manifestadas en la liturgia. ¿Como se solucionaba esto? Vean al padre Pio: daba ejemplo de la liturgia bien vivida y suya es la famosa interpretacion de la misa como recorrido de Cristo hasta la cruz como modo de meditacion (supongo que se inspiro en otras meditaciones de este tipo). Meditacion que queda trunca en la reforma.

Y por ultimo, don Wanderer, creo que el criterio del sano crecimiento liturgico viene ante todo de la piedad, de la comprension de la liturgia como sacrificio a Dios y vida celestial en la tierra, un sano entendimiento y humildad ante las costumbres y formas antiguas, y un conocimiento profundo de la persona a la luz de la necesidad de unirse al Padre a traves del Hijo, elementos que no estan en la mente de ningun liturgista moderno.

Ludovicus dijo...

Cuando Bouyer dice que la liturgia era un cadáver, es obvio que no se refiere propiamente a los textos sino a su praxis. Por ejemplo, ¿qué opinaríamos hoy si durante la liturgia, no en el sermón, se va leyendo un texto de una encíclica de Bergoglio? Pues eso se hacía en tiempos de Pío XII. Hay innumerables ejemplos. El movimiento litúrgico nació en gran medida de esa osificación, de esa necesidad de actualizar, en sentido metafísico, el espíritu de la liturgia que se había mecanizado. Que se haya desviado es otro cantar.

Anónimo dijo...

Vieron la entrevista en Mirta Legrand a Juanse de los "Ratones paranoicos"? El Espiritu sopla donde quiere.
https://www.youtube.com/watch?v=hX4JJSSZUmM

Carlos

Chestertoniano Español dijo...

Lo de que la liturgia era un cadaver no creo que fuese por que no cambiase si no por como se vivía, celebraba y entendía. Por algo surgío el movimiento liturgico, que tuvo mucho de bueno. Por algo se tragaron sin problemas los cambios de San Pio X, Pio XII y Pablo VI.
Por otro lado, si la liturgia debería quedarse sin cambiar nada en España, Portugal y todo el mundo de habla hispana o portuguesa debería celebrar en rito mozarabe, cosa que no me parecería mal por otro lado.

Anónimo dijo...

Es llamativo que siempre haya que aclarar los posts del Wanderer, aunque supongo que será una especie de caridad;bueno,que así sea entonces. Excelente entrada don Wanderer y oportuno el comentario,al igual que el de Ludovicus(al que también hay que aclararle las entradas cada vez que escribe..lamentablemente). No voy a comentar nada sobre el post, mejor ir a leer primero o mejor dicho: a leer bien primero!

Un afectuoso saludo W,
su amigo

A.G.

Anónimo dijo...

Anónimo de las 9:43, ¿de dónde su enemiga con los acentos, por qué detesta las tildes?

¿Qué le pasa, che?

Anónimo dijo...

No pongo a Pío V como a quo. Lo dije en el sentido de que a la liturgia no hay que tocarla, ni actualizarla, ni mejorarla. Con Pío V me refería a algo viejo e intocado por siglos (desde su siglo a hoy). Pero me daría lo mismo haberle dicho San Gregorio.

Ludovicus, sigue habiendo un problema: actualizar el sentido metafísico no requiere (y hasta atentaría contra ese noble objetivo) el modificar el rito.
Para lograrlo bastaría con quitar los agregados impropios (por ej. que se lean encíclicas de Pío XII en misa) y mejorar la espiritualidad del modo que sea (pero que no es el de modificar un rito secular).

A mí me gusta el libro, lo leí hace mil años. Lo que distingo es entre el Bouyer bueno y el malo (con buenas intenciones, posiblemente).
Y si pongo ambos Bouyer en la balanza, a mí me da más malo que bueno, pero es solo mi opinión y no tiene mayor importancia. Ni siquiera a mí me importan demasiado mis opiniones, que no son más que eso.

JMC

Pensador dijo...

Asi es Ludovicus, el error esta en pensar que cambiar la forma se cambia el alma....menudo problema filosofico estos modernosos que quieren defender la reforma liturgica

Anónimo dijo...

GASTON: pues si Bouyer es el autor de la pleg. eucarística II habrá que considerarle como uno de los responsables del desastre. (Sobre todo si se incluye el "pro multis" mal traducido y el ofertorio-bendición judía)

Anónimo dijo...

Quería saber cuál es el parámetro, o son a su entender, para medir a un teólogo como para llegar a decir que es el mejor del siglo XX. Gracias

Wanderer dijo...

Anonimo de las 15:45: Tengo un teologómetro. Se puede conseguir en Vórtice, Paulinas y El Ateneo. De nada.

Gastón: No veo por qué habrá que hacer responsable a Bouyer de una traducción... Fue justamente por las traducciones al francés de los textos litúrgicos por lo que abandonó el Centro de Pastoral Litúrgica que él mismo había fundando en los '40.
Y, ya que estamos, hagámoslo responsable también de la guitarra en las misas y del Padre Pepe.

Anónimo dijo...

11:11 dejá de interrumpir peloni jajajaj

Walter E. Kurtz dijo...


¿Es ésta una nueva traducción o es una reedición de la misma que ya teníamos?

Por lo demás, gracias (¡otra vez!) a Vórtice por apostar en grande.

Anónimo dijo...


Supongo que nadie piensa que la raíz de los problemas eclesiales está en la liturgia.

Pensar tal cosa sería una simplificación fenomenal.

Nuestro abuelos eran adoctrinados por el cura los domingos,
en cambio ahora las masas son formateadas por los medios masivos.

Por lo demás, los teólogos están invadidos por el racionalismo,
dudan de la divinidad de Jesús y de su intención fundacional....
el problema litúrgico es apenas una consecuencia de la crisis y no su causa,
AUNQUE POR SUPUESTO LAS COSAS SE RETROALIMENTAN

Por lo que leo últimamente, ahora los curas niegan el sacerdocio jerárquico, como Lutero.
Así Xabier Pikaza y Ariel Alvarez Valdes.
Qué queda de la Misa y de los sacramentos ? Es otra concepción de la Iglesia.

.

Anónimo dijo...

GASTON a DON WANDERER: Corríjame si me equivoco pero lo que se hizo con el canon de S. Hipólito más que una traducción fue una mutilación para eliminar -creo que así se dijo- "elementos personales de la teología de Hipólito" tales como la frase "pisotear los infiernos". No sé qué grado de responsabilidad corresponda a Bouyer en todo esto.

Anónimo dijo...

Muy buen libro, de lectura obligatoria para entender el presente, y, por cierto, Bouyer también menciona aspectos positivos del Vaticano II.
Y pido disculpas por el offtopic: han leído las supuestas respuestas de Benedicto en el último libro entrevista? Sobre Michelle Bachelet: "A pesar de ser atea y marxista, en ella he visto una voluntad ética muy cercana a la cristiana". Bachelet está legalizando el aborto en Chile (?) de qué ética muy cercana a la cristiana habla Ratzinger? No parece el Ratzinger de los principios no negociables... tengo la desagradable sensación que nos están pasando gato por liebre...

Beatriz

Walter E. Kurtz dijo...

Antes de comentar, a los que no siguen Wanderer desde hace tiempo, les recomiendo buscar en Google lo siguiente

site:http://caminante-wanderer.blogspot.com bouyer

Ahí pueden ver lo que ha dicho W. sobre Bouyer y su relación con la liturgia, las Escrituras, el Concilio, etc., así como hasta qué punto W. considera a Bouyer "un gurú" o no.

Así, por lo menos, no somos injustos.

Sede Berreta dijo...

Anónimo del 27 de septiembre de 2016, 12:56

Entiendo que la mutilación a la que _Ud se refiere fue hecha por Bugnini y Bouyer lo que hizo fue retocarla para que pudiera ser una anáfora.

Quedó una anáfora minimalista? Claro que sí. Pero Bouyer no la compuso, sólo mejoró lo que ya estaba hecho.

Anónimo dijo...

Pues con mi teologómetro (tuneado) gana siempre el P. Garrigou-Lagrange.

Hermenegildo dijo...

Bouyer no fue el autor de la Plegaria Eucarística II. Se limitó a pulir y dar redacción definitiva, junto con Dom Botte, al texto que había preparado Bugnini:

http://caminante-wanderer.blogspot.com.es/2010/02/asi-se-hizo-la-reforma-liturgica-ii.html

Anónimo dijo...

Beatriz:
es el Ratzinger de siempre. Como muestra un botón: recuerde esta conferencia:

http://www.lanacion.com.ar/704223-dialogo-entre-la-razon-y-la-fe

Australopitecus

Anónimo dijo...


La descomposición del catolicismo es por culpa de estos, que hace rato que están bregando, no por lo que señala Bouyer.



http://catapulta.com.ar/?p=1585
BERGOGLIO APUESTA AL CAOS (y “Marcelito” la va de proletario)

Anónimo dijo...

http://catapulta.com.ar/?p=1585

Pero Jorge Mario Bergoglio y sus secuaces parecen estar decididos a poner toda clase de palos en la rueda, apostando a que Macri no termine su mandato, la misma apuesta que hacen la desquiciada Cristina y los ideólogos de su gavilla. No por casualidad había mucha “química”-y besitos- entre ella y Bergoglio.