jueves, 6 de abril de 2017

Cave Scripturam

Hace algunas semanas, un tal Agustín dejó este comentario: “Más allá de lo excelentísima que sea la lectura de las Escrituras, teniendo a la Iglesia para que nos transmita la Verdad, ella no es necesaria e incluso puede ser contraproducente para el simple. Así que no tiene por qué ser legible para el común, como la Liturgia”. Yo lo tomé como la broma de algún lector; algún otro lo tomó como la intervención de algún troll pero, luego de pensarlo mejor, creo que Agustín hablaba sinceramente y que, además, se trata de un buen católico. Y quedé espantado: resulta ser que la lectura de la Escritura no es necesaria porque es suficiente la Iglesia que nos transmite la verdad. ¿Nos damos cuenta del tamaño, y peligroso, disparate que implica esta afirmación?
Cuando Agustín habla de transmitir la Verdad, y escribiendo la palabra en mayúsculas, se entiende que se refiere a Nuestro Señor, pero en realidad yo creo que se está refiriendo a la verdad a secas, que se expresa en la doctrina que profesamos y que, efectivamente, nos es transmitida por la Iglesia. Sin embargo, aquí radica la confusión: la religión, o la fe, o la vida cristiana no es una doctrina, por más verdadera y enseñada por la Iglesia que sea. Si así fuera, los católicos seríamos simple y llanamente racionalistas
La verdad, como todos sabemos, consiste en un juicio de la razón: adaequatio rei et intellectus, una actividad humana que nos permite conocer la realidad y avanzar en el conocimiento a través de los razonamientos, que se construyen a partir de juicios racionales a los que denominamos premisas. Toda doctrina es el desarrollo orgánico de una serie juicios, verdaderos o falsos. El marxismo o el sistema hegeliano, por ejemplo, son una doctrina integrada por un desarrollo perfectamente coherente en sí mismo de premisas verdaderas y falsas. Los hegelianos o los marxistas son quienes adhieren a una de estas doctrinas. 
Pero nosotros no somos catolicistas, somos católicos; no adherimos a una doctrina como los hegelianos o los marxistas, adherimos a una Persona que es Cristo. Y la diferencia es abismal o, mejor, infinita. Me parece monstruoso que alguien pueda creer que ser religioso, o que ser un buen católico, significa solamente adherir a la doctrina que nos enseña la Iglesia. Es lo que una vez me dijo una persona que pasaba por muy católica: “Para mí la fe es el Denzinger”. Caifás, habría dicho “Para mí la fe es observar la Torah”, y Lenín: “Para mi la fe es El Capital”. 
Ser católico significa vivir la vida de Cristo. Es esto lo que nos dice el mismo Hijo de Dios en los Evangelios, y es esto lo que nos han enseñado desde los primeros siglos los Padres y Doctores de la Iglesia. Más aún, es esto lo que nos enseñan los santos y los mártires: nadie muere por amor a un silogismo; se entrega la vida por amor a Cristo. Y Cristo -vaya novedad para el comentarista Agustín- se reveló a sí mismo fundamentalmente en las Escrituras. “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos últimos días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo” (Heb. 1, 1-2). Y resulta que el comentador Agustín prefiere no escucharlo...
Nuestro Señor nos ofrece su palabra, que es Él mismo, porque Él es la Palabra increada que se hizo carne, y nos habla. Y, sin embargo, se nos dice que “no es necesaria”, es decir, no hace falta que leamos lo que Dios quiso y quiere decirnos; más aún, que puede ser peligroso y contraproducente. Es mejor conformarnos con la doctrina, es decir, con los silogismos.
Sobre este punto hay toneladas de libros escritos. Propongo una breve reflexión siguiendo uno de los sermones de San Agustín (el 22A) al cual, espero, nadie considerará protestante, modernista o adherente al peligroso movimiento de los gnósticos. San Agustín describe allí la manera en la que San Juan, el pescador sin educación, fue inspirado a escribir su Evangelio, y especialmente aquellas “maravillosas y sorprendentes palabras” de su Prólogo, en la que declara la divinidad del Verbo. ¿Cómo ocurrió la inspiración divina para que escribiera eso? El evangelista, con la cabeza apoyada en el pecho de Nuestro Señor en la Última Cena, se empapó sobre lo que Él le decía sobre su divinidad: “al haberse saciado de sus palabras”, dice San Agustín. Surge como fruto de esa saciedad la creación de su evangelio: “En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios”. Esto nos demuestra, sigue el Doctor de Hipona, que el conocimiento de San Juan no fue una mera cognición intelectual ni tampoco una verdad transmitida por palabras. 
Por supuesto que nosotros, simples fieles, necesitamos que alguien nos explique las Escrituras. No se trata aquí del libre examen protestante. Es lo que el mismo San Agustín sigue diciendo en el mismo sermón: las Sagradas Escrituras son como una bolsa de nueces cargada por niños, que sienten su peso y se alegran pero no pueden abrirlas. Así como un niño le da las nueces a un adulto para que se las parta así poder comerlas, así debemos hacer con las Sagradas Escrituras: comerlas cuando han sido partidas por la Iglesia. En este sentido San Agustín habla de las Escrituras como de un sacramento: esconde bajo los signos de sus palabras la eficacia del mismo Cristo. “Aquí estás, ahí está la comida, cómela”, termina el Hiponense. Lo que debemos comer son las Escrituras, que contienen alimento para el alma. 
No se trata aquí de desconocer la importancia que tiene la doctrina. Creo que el ochenta por ciento de este blog está dedicado a defender las verdades de la Fe, pero eso no implica dejar de lado o desaconsejar la lectura de la Palabra de Dios que, insisto, es alimento ineludible para el alma.
Pero nuestro Agustín argentino prefiere dejar este alimento de lado. 

104 comentarios:

Gabriel dijo...

Wanderer, esta entrega fue reveladora, y para mí especialmente en respuesta a la tan bien formulada pregunta ¿por qué no somos racionalistas?
Muchas gracias

Anónimo dijo...

Pues las interpretaciones de las Escrituras de muchos sacerdotes son terribles, desde que no hubo milagros, desde que Jesucristo no repartió pan, desde milagros de la Biblia que no se hicieron y que hay que reinterpretarlos. Desde que eran metáforas que no ocurrieron en realidad. No sé ivendo lo que predican muchos sacerdotes a uno le dan ganas de hacerse protestante en el sentido bíblico.

Anónimo dijo...

Es muy llamativo don Wanderer esta concepción del cristianismo que tiene no poca gente. No es la primera vez que escucho-leo este comentario desafortunado. Y generalmente son personas consideradas del palo, amigos y allegados católicos. No creo que sea una mala formación en general la que tengan, pero si es un punto importantísimo que no se puede dejar de resaltar y advertir.
Es casi escandalizante escuchar este menosprecio a las Sagradas Escrituras, siendo éstas mismas uno de los pilares de la revelación y fuente directa de la misma, nada más y nada menos. Teniendo además el testimonio y el aval sobre la importancia de éstas de tantos santos y doctores, siendo la más conocida, pero no por eso caduca, la de San Jerónimo : "ignorar las escrituras es ignorar a Cristo". Creo que a pesar de todo lo que se ha dicho sobre esta frase, es el resumen de la quaestio y la respuesta rotunda a los detractores. Es tajante, no hay nada más que agregar.
Que por algunas circunstancias históricas determinadas, la iglesia como madre haya tomado restricciones tajantes y necesarias, aunque con pérdidas lastimosas, eso no quiere decir que haya sido abolido su uso por completo. Es parte de la deformación de nuestra formación esta interpretación. El abuso o el mal uso no quita el uso. Y menos tratándose de una cuestión tan vital y central de nuestras vidas...ni que decir de nuestra religión.

Un cordial saludo,
El Mozalbete.

Anónimo dijo...

Tiene razón Agustín. Primero Doctrina y piedad, luego la Biblia.

Luis Fernando Pérez dijo...

"Desconocer la Escritura es desconocer a Cristo" (San Jerónimo)
Poco más hay que añadir.

Anónimo dijo...

Ciertamente no hay que ser un anti protestante -en todo- para ser un buen católico.
Y también es cierto que menospreciar las lectura de las Escrituras es tanto como menospreciar al Escritor.
Pero ocurre que nos hemos ido al otro extremo, llegando a superar a Lutero.
Se dice, con gesto dulce y comprensivo cuál tío soltero y bonachón, que hay que reinterpretar a Nuestro Señor.
Y se ha llegado al extremo de escribir el Evangelio según el chanta de turno. Que vendría a ser, no un apócrifo más, sino uno directamente imaginado y adulterado. Por un sujeto que hubiera vendido tónico capilar multiuso en caravanas por los pueblos perdidos del interior del país a recorrer engañando incautos.
¿Acaso se desconoce que todo lo que dicen los evangelistas fue puesto como en un gran interrogante?
En tiempos de tanta confusión, cobardía y apostasía generalizada, es lógico que surjan errores así.
Que lo son. Pero mucho menos graves que los propulsados por los inventores del cristianismo de la ONU y los derechos humanos.
Claro está que está religión nueva del relativismo recoge un solo dogma absoluto: Que todo es relativo.
Y en ese mercado persa de la religión a la carta, viene floreciendo la Neo Iglesia, la de la publicidad.
Ya apareció el chip, ya el Gran Hermano es un programa popular y universal, ya Babilonia fornica con los poderes del mundo. Y el buen Jesús es un amigazo que está a la misma altura de Buda, Confucio, Mahoma y todo otro santón que se aparezca al uso.
Es verdad, hay que leer las Escrituras y ver que los brotes de la higuera anticipan la llegada del verano. Aún cuando en la tierra del fin del mundo recién empezó el otoño.
Esperanto Lakarrosa, un inefable lenguaraz.

Lefe Estepario dijo...

Recuerdo que 20 años ha cayó en mis manos una "Atalaya" en la que los Testigos de Jehovà se permitían decir que el estudio de la Biblia debía partir del primer versículo del Genesis hasta el último versículo del Apocalipsis. Ahí me quedó clara la mentalidad protestante llevada al absurdo. Por eso quedan pegados antes de tiempo en un Cristo caricatura del Dios veterotestamentario.

La Biblia se lee en la Iglesia y según la Iglesia, pero se lee. Lo que falta a muchos católicos es ayuda para aproximarse a una lectura provechosa. Si alguien se anima convendría hacer guias de lectura, quizás siguiendo al misal o breviario

Anónimo dijo...

que gracia enorme es poder leer la Biblia !

Primero Doctrina ?? No creo en absoluto..

El ejemplo es el del Buen Samaritano. Paso un sacerdote (lleno de Doctrinas...y nada..) paso un Levita y nada...Y paso un samaritano, "sólo" con amor al prójimo, y le tuvo compasión y lo ayudó. Este es el ejemplo que Jesús mismo nos muestra.


Es como el Joven rico conversando con Jesús, o como el fariseo y el republicano.

El nos amo primero, El nos llama primero, nosotros respondemos a SU Amor.

sino tengo amor, no soy nada.

Doctrina primero ?? No, amor a Dios primero y por sobre todas las cosas.


Jerónimo Vincent dijo...

El Pan de la Palabra y el Pan de la Eucaristía: la liturgia viviente.
Y sin embargo, hace siglos que el católico está acostumbrado (especialmente los laicos) a desconocer la Lectio divina y a esquivar el Oficio divino ("cosas de curas y monjas"). El foco es únicamente la Liturgia Eucarística, cuya forma extraordinaria nos provee una muy limitada y en general pésimamente traducida versión del Evangelio y las Epístolas; y cuya forma ordinaria parece una clase de estudio bíblico, donde nadie conoce en absoluto el contexto o los personajes del Antiguo Testamento y donde es imposible entender al vuelo las generalmente complejas epístolas. Sólo la lectura del Evangelio zafa. Hasta que empieza la homilía.

Yo aconsejo apasiondamente la Lectio Divina: bien hecha, le cambia a uno la vida espiritual. En el encuentro personal con Jesús, en la contemplación de sus palabras.

Pensador dijo...

Al anonimo de 15:34, el problema de fondo es ese justamente, hubo un tiempo en que doctrina y biblia eran una misma cosa....¿nunca vio una catedral Europea gotica donde hasta el mas minimo detalle es representación de la Escritura? ¿O el arte renacentista con sus miles de motivos de escenas Bíblicas?
Parece que tampoco leyó a los santos Padres donde el 90% del texto es repetir tópicos de las s. Escrituras una y otra vez.

El oficio divino tiene en las maitines el venerable ejercicio de la lectio divina....

¿En que punto los fieles sin conocimientos de la historia misma de la Iglesia empezaron a creer que la escritura no era importante? ¿o cuando los simples y fieles desconocieron lo fundamental de la escritura?

Raúl Benjamín dijo...

Entiendo a Agustín (el comentador); en algún momento de mi juventud experimentaba que era suficiente con la doctrina expresada desde el púlpito. El estado lamentable del clero y lo poco que hablan bien de las sagradas escrituras (que por otra parte había leído completas un par de veces) me dio a pensar como Agustín (el santo)
Yo lo excuso y en parte me alegra que aún pueda oír a la iglesia actual sin recelar. Y don Wanderer, su explicación es eximia, es la síntesis final de lo que debe ser el espíritu catolico.

Raúl Benjamín dijo...

Y otra razón por la que lo excuso: como bien lo observa son Wanderer, parece ser un buen católico. Siendo así es de esperar con explicaciones tan bien planteadas que madure para bien y contemple finalmente que doctrina y piedad se acompañan de Escritura de forma balanceada, como un buen blended scotch

Anónimo dijo...

Creo que la clave está en la subestimación del "espíritu del tiempo". Es decir, con facilidad alguien puede creerse no un hombre contemporáneo (que no es más que un desarrollo de la modernidad) si no un hijo de la Iglesia medieval. Pero no es tan fácil como parece, uno nació en el SXX le guste o no, y la obsesión por las ideas claras y distintas y el método que asegure no apartarse de ellas no es cosa personal de Descartes. Un creyente "tradicionalista" puede con facilidad simplemente buscar las ideas claras y distintas con el Denzinger como método maravilloso, y huir como de la peste de todo lo que huela a diversidad. No significa que estemos condenados a eso, pero es siempre un riesgo no tan sencillo de apartar.

Anónimo dijo...

Sán Agustín

CAPÍTULO XXXIX

El hombre, basado en la fe, esperanza y caridad, no necesita de la santa Escritura para su instrucción

43. El hombre que está firme en la fe, en la esperanza y en la caridad y que las retiene inalterablemente, no necesita de las sagradas Escrituras, si no es para instruir a otros. Así, muchos dirigidos por estas tres virtudes viven en los desiertos sin el auxilio de los libros santos. De donde juzgo que ya se cumplió en ellos lo que se dijo: Aunque la profecía se acabe, las lenguas desaparezcan y la ciencia se destruya44, la caridad jamás cesará. Tanta fue la instrucción a que llegaron con estos medios de la fe, la esperanza y la caridad, que, como poseyendo ya lo perfecto, no buscan lo que sólo en parte es perfecto45, es decir, las enseñanzas parciales. Dije que poseen ya lo perfecto, pero en cuanto puede ser poseído en esta vida mortal; porque comparando la perfección de la vida futura con la del justo y santo en el mundo, ésta es imperfecta. Por esto dice el Apóstol: Ahora permanecen la fe, la esperanza y la caridad; pero la mayor de las tres es la caridad46, pues, al llegar a la vida eterna, cesará la fe y la esperanza, permaneciendo la caridad más firme y perfecta.

Anónimo dijo...

Anónimo de las 15:34,
¿cuándo y dónde reveló Dios esa verdad?.

Anónimo dijo...

Anónimo de las 11:58,
ojalá esas cosas que a usted lo escandalizan fueran sólo las interpretaciones de algunos sacerdotes. Esas cosas que usted dice -y otras peores- están en las notas e introducciones de muchas Biblias Católicas (de gran circulación) que tienen Imprimatur o Autorizaciones de Conferencias Episcopales.

Anónimo dijo...



No entiendo nada .

Yo , cuando empece a estudiar el Catecismo ( Escuela Católica toda la vida , no solamente para Comunión y Confirmación ), paralelamente , se estudiaba el Antiguo Testamento . Y más tarde , adolescente , Historia de la Iglesia . Me apasionaba .

JPB

Wanderer dijo...

Anónimo de las 19:06: Si usted posee ya lo perfecto y está firme en la fe, la esperanza y la caridad, entonces sí puede prescindir de leer las Escrituras.
A mi, en cambio, me falta mucho para poseerlo y mis virtudes flaquean de cuando en cuando porque soy un pecador. Por eso, creo que voy a seguir leyendo la Biblia nomás.

Juan dijo...

Discrepo con la cita de S. Agustín en el comentario de las 19:06. En el estado de viador, la lectura de la Sagrada Escritura es siempre útil para el crecimiento en la fe, la esperanza y la caridad. De hecho, los ermitaños que viven en el desierto a los que la cita alude están alcanzados por el precepto de la Misa dominical, por lo que por lo menos una vez a la semana leen la Sagrada Escritura.

Anónimo dijo...

Lo de Agustín parece una lectura (o memoria) unilateral del Catecismo de San Pío X: "884. ¿Es necesaria a todos los cristianos la lectura de la Biblia? - La lectura de la Biblia no es necesaria a todos los cristianos, porque ya están enseñados por la Iglesia, pero es muy útil y se recomienda a todos."

No es necesario que todos lean la Biblia. Pero se recomienda a todos.

Johannes dijo...

Con respecto a la fe, hay que distinguir entre fe personal y fe proposicional. Si bien los teólogos y el Magisterio tradicionalmente se han referido solamente al segundo sentido al hablar de fe, en lo que podríamos llamar definición "estricta" de fe, por ejemplo en la Suma Teológica y en la constitución "Dei Filius" del Concilio Vaticano I, el Catecismo de 1992-97 da una definición "completa" de fe que incluye ambos sentidos:

150 La fe es ante todo una adhesión personal del hombre a Dios; es al mismo tiempo e inseparablemente el asentimiento libre a toda la verdad que Dios ha revelado.

Es evidente que la fe proposicional es una consecuencia necesaria de la fe personal, porque adherirse a Dios de todo corazón implica estar dispuesto a:

- creer todo aquello que Dios haya revelado,
- dejar que Dios obre en nosotros lo que Él quiere obrar en nosotros,
- obrar lo que Dios quiere que nosotros obremos.

Esto corresponde con las primeras tres divisiones de todo Catecismo: lo que se ha de creer, lo que se ha de recibir (porque Dios obra ordinariamente por los sacramentos), lo que se ha de obrar.

Además de la relación mencionada, la fe personal y la proposicional están interrelacionadas por una secuencia lógica de pasos. Ante todo, la adhesión personal del hombre a Dios requiere un primer paso lógico previo de fe proposicional básica, como dice la carta a los Hebreos: "el que se acerca a Dios debe creer que existe y que recompensa a quienes le buscan" (Heb 11,6).

Luego, creer todo aquello que Dios ha revelado requiere identificar previamente el medio M a través del cual Dios ha revelado, lo cual incluye el Medio original a través del Cual Dios reveló en el pasado y el medio próximo que custodia en el presente el "depósito" de lo que Dios reveló en el pasado y provee una interpretación divinamente asistida y autorizada de esa Revelación. Pero esa identificación no está comprendida en la definición "estricta" de fe, por la cual creemos que una proposición es verdadera por la autoridad de Dios que la ha revelado, porque si lo estuviese nuestra posición epistémica sería circular, dado que creeríamos la proposición "Dios ha revelado por el medio M" por la autoridad de Dios que, por el medio M, nos ha revelado esa proposición (que Él ha revelado por el medio M).

Finalmente, el Medio original de Revelación en el cristianismo no es un simple hombre que habla en nombre de Dios sino el Hijo consustancial de Dios hecho hombre, por lo que la identificación del medio de Revelación conlleva una precisión de la fe personal, tal que la adhesión personal total y absoluta a Dios es extensiva a su Hijo.

Anónimo dijo...

Comparto plenamente la opinión del comentarista Agustín debido a lo siguiente:
La Revelación concluyó con la partida de NSJC. Luego de eso, lo único que nos quedó a los católicos fue EL MENSAJE que debía ser interpretado y enseñado por la Iglesia instituida por Cristo. Es Ella quien tiene la misión de transmitir la verdad revelada. Fue a Ella a quién se le prometió una asistencia especial. Y siempre fue Ella, la que a través de los Doctores y los Santos Padres, en ejercicio de su magisterio, manifestó de manera ADECUADA las enseñanzas de Cristo.
La historia nos ha demostrado el peligro que acarrea que cualquiera se aboque a la lectura de las Sagradas Escrituras sin la asistencia clerical necesaria (y no habló de cualquier sacerdote sino de aquellos bien formados en la Tradición Católica) Basta recordar la revolución intelectual que significó la invención de la imprenta con el consiguiente abaratamiento de los libros, incluida la Biblia. De repente los hombres cultos ya no quisieron tener como maestros a sacerdotes y teólogos sino que accedieron por sí mismos a las fuentes de la Revelación...las consecuencias fueron nefastas.
Por lo demás, lo único en lo que estamos obligados a creer (necesariamente) para salvarnos es la doctrina católica enseñada por la Santa Madre Iglesia, que obviamente comprende las Sagradas Escrituras. Pero esto no implica, como decía más arriba, que CUALQUIERA se pueda dedicar a su estudio sin la asistencia necesaria.
Es por esto, que como decía el tal Agustín, "más allá de lo excelentísima que sea la lectura de las Escrituras, teniendo a la Iglesia para que nos transmita la Verdad, ella no es necesaria (STRICTO SENSU) e incluso puede ser contraproducente para el simple". Por eso Wanderer, por más que al parecer no le caiga muy simpático: Sí, ES SUFICIENTE LO QUE NOS TRANSMITE LA IGLESIA. Lo cual, repito, no quiere decir que con la asistencia necesaria, no sea más que recomendable la lectura de las Escrituras.
Y por otro lado, sí, es cierto que no adherimos a una doctrina como los hegelianos o los marxistas sino que como dice Ud. adherimos a Cristo. PERO ADHERIMOS A CRISTO A TRAVÉS DE LAS ENSEÑANZAS Y LA DOCTRINA DE LA SANTA MADRE IGLESIA y no por una Revelación particular que surge de la lectura de algún texto sagrado.
Para terminar, no creo que el tal Agustín como Ud. dice quiera dejar de lado ese “alimento”, sino que me imagino que lo quiere comer como se debe, con la asistencia de un “sommelier” para un adecuado provecho.


RON DAMON

Pensador dijo...

Hay que tener cuidado con las frases como "no es necesario, es necesario"....porque de eso se agarran los mediocres para quitar aquello que no comprenden o no quieren cumplir.

Como los griegos, hay que mirar el todo, donde hasta lo "innecesario" tiene su lugar.

Si el catecismo de San Pio X dice que no es necesario....y hay fieles que piensan de cada manera....

El concilium que reformó la liturgia consideró que el Ofertorio no era necesario....

Ciertamente que el siglo XXI es la abdicación de la razón por parte de los católicos.

Carlos Dufour dijo...

Ligera corrección. Dificil que Augustinus haya escrito "Verdad" con mayúsculas, porque se introdujeron recién en el siglo X, en el remoto imperio bizantino.

Seminarista dijo...

Es por eso que antes que católicos somos cristianos. La catolicidad dice del modo de vivencia eclesial, la ortodoxia del recto "contenido" que da gloria, la apostolicidad de los orígenes, cristianismo refiere a lo que es propiamente nuestra religión: la unión con la persona del Hijo que vino no solo a dejarnos como antes del pecado sino a divinizarnos, y a Cristo lo conocemos en las Escrituras (la alternativa es el ídolo de nuestra idea).

¿Piedad sin Escritura (por el de 15:34)? ¿Dónde conoces a Cristo entonces? Incluso libros piadosillos, en última instancia deberán referir a las Escrituras.

Martin Ellingham dijo...

Un diagnóstico de Castellani:

"Por desgracia, la actitud polémica también influyó malamente en el Catolicismo, a pesar de que allí no fue tan exclusiva: hay que ver por ejemplo las pavadas exegéticas en que incurre el gran exegeta Maldonado por su manía de polemizar con los calvinistas. Una gran parte del Catolicismo moderno -sobre todo en España y aledaños- se ha edificado sobre el Concilio de Trento más que sobre el EVANGELIO; es decir, se ha configurado en contra del Protestantismo; lo cual comporta una especie de imitación subconsciente. No se mueve libremente el que esgrime contra otro: depende del otro en sus movimientos.

El Protestantismo se llevó cautivas una cantidad de nociones –o digamos más bien de esencias- cristianas, que el Catolicismo necesitaba y que el Catolicismo abandonó y aun combatió, viéndolas convertidas en "herejía": como por ejemplo, la lectura y el estudio de la Biblia, tan intensos en los Santos Padres, sustituidos por la lectura de obras de autores devotos de más en más chabacanas y deleznables; y otra lista de cosas excelentes, que por haber vivido en países protestantes, podría yo hacer fácilmente ..."

Más aquí:

http://info-caotica.blogspot.com.ar/2011/09/luteranos-y-antiluteranos.html

Saludos.

Anónimo dijo...

Para Pensador: Llamar las cosas como corresponde no tiene nada de malo. Los mediocres se agarran de cualquier cosa para hacer lo que les viene "bien" pero no por eso vamos a dejar de llamar las cosas por su nombre. Y con respecto al catecismo de Pio X no entiendo a qué se refiere. Quiero creer que no lo estará criticando.

A Seminarista: El comentador de las 15:34 no habla de Piedad SIN Escritura. Simplemente marca lo correcto: Es conveniente tener claros los dogmas y conocer la correcta interpretación y mensaje de Cristo en las Escrituras (Enseñado por la Iglesia Católica) para luego poder abocarse a su estudio con la asistencia adecuada. El comentador de las 15:34 se refiere a eso: PRIMERO DOCTRINA y PIEDAD y luego el estudio (directo o inmediato) de las Escrituras.


Y para Ellingham: Ud. de verdad cree que el Santísimo Concilio de Trento no se basa en las Sagradas Escrituras?


RON DAMÓN

Anónimo dijo...

Si uno va a Misa habitualmente, que escucha? La lectura de la Biblia. Que alguien te lea algo o que ese algo lo lea yo por mi mismo, es muy distinto?. Por que hay que estar siempre buscando con una lupita el pelo al huevo?. Ademàs de la Biblia hay otras cosas para leer. O hay que pasarse la vida leyendo la Biblia o haciendose leer la Biblia?

Anónimo dijo...

Vamos a lo concreto: un manejo ágil y cotidiano de las Sagradas Escrituras por parte de los fieles católicos, hubiera hecho imposible que alguien se tomara en serio un mamarracho como el capítulo 8 de la Amoris Laetitia.
Pero claro, aparece el Padre Arturo Sosa, General de los Jesuitas, diciendo que no sabemos si lo que dicen los Evangelios es la Palabra de Cristo, porque en esa época 'no había grabadoras'. Así que como por falta de grabadoras no sabemos qué fue lo que dijo Cristo, ni qué Verdad nos quiso transmitir, entonces el Padre Sosa y demás eclesiásticos de alto rango nos harán la caridad de explicarnos la Verdad cristiana, que ellos sí conocen, y que se plasma en el mentado capítulo 8.
Y así se han sacado de encima de un plumazo eso tan molesto que es el testimonio escrito de la Revelación Divina.
En fin.

Anónimo dijo...

6 de abril de 2017, 16:01 las frases aplicadas en contexto por favor.

Anónimo dijo...

Conociendo Doctrina conocés más de la Biblia que leyéndola por cuenta propia sin Doctrina previa, LF.

Anónimo dijo...

19:41 en la Doctrina están las Escrituras.

Anónimo dijo...

xelente rondamón que seguro es un kroko salido de el foso jaja por lo ecuánime de su exposición...

Martin Ellingham dijo...

Dice RON DAMON:

“La Revelación concluyó con la partida de NSJC”.

Hay que “felicitarlo”, pues se ha cargado una parte importante de la Revelación neotestamentaria. Porque la Revelación pública se cierra con la muerte del último Apóstol, no con la Ascensión de Cristo…

Saludos.

Anónimo dijo...

Cuidado: hay un abismo entre estudiar o leer el Evangelio, para satisfacer un legítimo deseo intelectual, y rezar con el Evangelio, lo que se llama Lectio divina.
"Estudiar" la Biblia (al punto de saberse de memoria versículos biensonantes o anécdotas poco conocidas) es un ejercicio intelectual que poco tiene que ver con la oración. Y sin embargo la Lectio (la oración con el Evangelio) trasciende absolutamente cualquier 'estudio' del que debe abdicar concientemente el orante.

Lo digo porque veo que aquí muchos están concentrados en el tema del estudio bíblico, cuando el centro debería ser la Lectio.

Juan dijo...

Seminarista dijo: "la unión con la persona del Hijo que vino no solo a dejarnos como antes del pecado sino a divinizarnos,"

Adán y Eva antes de pecar no estaban en un estado de natura pura, sino que habían sido elevados a la participación de la naturaleza divina. Del Catecismo:

375 La Iglesia, interpretando de manera auténtica el simbolismo del lenguaje bíblico a la luz del Nuevo Testamento y de la Tradición, enseña que nuestros primeros padres Adán y Eva fueron constituidos en un estado "de santidad y de justicia original" (Concilio de Trento: DS 1511). Esta gracia de la santidad original era una "participación de la vida divina" (LG 2).

Lo que sí es probable es que el grado de participación en la naturaleza divina que los cristianos podemos alcanzar luego de la Redención es mayor que el que los seres humanos en estado de santidad original podían alcanzar antes del primer pecado.

Anónimo dijo...


Dios es Eternidad , la Biblia es Eternal y inagotable . Abrimos la Biblia y leemos un texto al azar , le sacamos el jugo ...Siempre es novedad , siempre se descubre algo nuevo ...

Iac dijo...

Opiniones como las que aquí se leen, en donde se pretende alegar una suerte de inutilidad de las Sagradas Escrituras, dejan al descubierto algunas de las falencias más graves que existen en algunos grupos de conservadores y tradicionalistas. Quiera Dios purificarnos de estas cosas. Muchas gracias, Wanderer, por enfrentar estos temas con tanto sentido común.

Anónimo dijo...

La pregunta es: si los Evangelistas y los Apóstoles sabían que bastaría con la Iglesia sin Biblia para transmitir la Fe, ¿para qué se tomaron el trabajo de escribir los Evangelios, las Cartas, y el Apocalipsis?. ¡Y tan luego en griego koiné, la lengua franca del Mediterráneo Oriental, que cualquiera podía leer!.
Si bastaba la Iglesia sin Biblia -o con malas traducciones- para transmitir la Fe, ¿para qué se tomó el Papa Dámaso I la molestia de encargarle a San Jerónimo una nueva traducción de esta a la lengua vulgar del Imperio Occidental?, y ¿para qué se tomó San Jerónimo la molestia de ejecutarla?.
Evidentemente todos los anteriores pensaron que la existencia de las Sagradas Escrituras en forma accesible y fidedigna, era muy necesaria para la transmisión de la Fe.

Johannes dijo...

Wanderer, si me permite hacer un breve paréntesis en el tema de este hilo, dado que hoy, viernes de la Semana de Pasión, es en el calendario litúrgico pre-Vaticano II la fiesta de los Dolores de la Santísima Virgen, querría compartir un pensamiento sobre esa fiesta.

Yo percibo esta fiesta como un eco de la Navidad en el tiempo inmediato anterior a la Pascua, en el sentido de que los dolores de la Santísima Virgen, particularmente los sufridos al pie de la Cruz, que son los que se conmemoran hoy, fueron dolores de parto. Del parto del Cuerpo Místico de su Hijo, al cual María cooperó en forma del todo singular, unida a su Hijo, condoliéndose con Él, y asociándose a su sacrificio consintiendo con amor en la inmolación de la Víctima engendrada en su seno.

La intensidad del dolor que María sufrió en su alma durante el parto del Cuerpo Místico de su Hijo fue muchísimo mayor que la intensidad de aquellos dolores que habría sufrido en su cuerpo durante el parto del Cuerpo Físico de su Hijo, si este parto no hubiese sido milagroso.

Cierro el paréntesis y le agradezco Wanderer su amabilidad de permitir este comentario.

Jorge Rodríguez dijo...

La Doctrina no consiste en otra cosa que notas a pie de página de las Sagradas Escrituras.

Orestes dijo...

La mitad de los opinantes que pretenden ser "tradicionalistas" tienen no pocos errores teológicos que se encuentran fácilmente en el cualquier manual clásico de teología.

Muchachos, si les parece que sin ser teólogos o sacerdotes no pueden leer las Sagradas Escrituras, traten de no opinar sobre la teología.

Anónimo dijo...

Bien dicho Ellingham. Estaba pensando en otra cosa, pero tiene Ud. razón.

De todos modos no contestó mi pregunta.
Hay que "felicitarlo" por la evasiva.

RON DAMÓN

Anónimo dijo...

Iac, a Ud le parece que es tener sentido común decir que es un disparate peligroso el creer que la Iglesia es suficiente porque nos transmite la verdad?
No sé a qué se habrá referido W con esto pero sería mejor que aclare..

Martin Ellingham dijo...

RON DAMON:

¿Usted cree que Castellani afirma, o sugiere, que Trento nob se basa en las Sagradas Escrituras?

Saludos.

Carlos Dufour dijo...

La intervención de Agustín señala -- acaso sin querer -- una serie de problemas muy muy, pero muy difíciles que salieron a luz en el s. XVI y XVII tras la Reforma, la Contrarreforma y las discusiones subsiguientes. Aunque no se puedan solucionar se pueden comprender, veamos.

Digamos así al ürincipio, para ser bien simples: Está la Escritura contenida en la doctrina, o está la doctrina contenida en la Escritura? Aquí estamos al borde de un dilema peliagudo que vale la Pena entender.

Si se piensa que valen las dos cosas, que ambas instancias se incluyen una en otra, entonces la Escritura y la Doctrina parecen ser la misma clase de sentencias, acaso una como presentación implícita (o rudimentaria) y otra explícita (elaborada para uso teológico).

Esta ambigüedad se percibe en el escurridizo concepto de "sacra doctrina" en el umbral de la Suma Teológica y no se soluciona fácilmente con un par de distinciones, como quien distingue entre ratio essendi y cognoscendi, cierra los ojos y confía que todo está en orden.

Melchor Cano, Belarmino y otros teólogos pensaron, ávidos por dar jaque mate a los luteranos, que un uso defendible de la Escritura presupone primero que hubo una revelación divina, segundo que ella esté contenida en tales y tales libros, tercero que su contenido está ahí intacto etc.

Triunfalmente argumentaban que, si alguien quiere fundamentar esas presuposiciones básicas mediante la misma Escritura incurre en un fatal circulo vicioso. De allí derivaban que tiene que haber algo adicional, fuera de la Escritura, que declaraban era la Tradición, como en el catolicismo.
Pero los protestantes podían replicar con el mismo gambito: hay que presuponer que hay una tradición de origen divino, que ella está contenida aquí o allá, etc.

Cómo se fundamentan esas presuposiciones sobre la tradición? Si el teólogo jesuita alega que todo eso es justamente parte de la tradición, incurre en el mismo círculo vicioso que reprochaba a sus antagonistas. Parece que cada bando puede repetir la movida del otro y que ambos tienen más éxitos al refutar que al afirmar su posición. Ese es el dificl problema.-

Anónimo dijo...

18:44 pero primero cuando usted era niño le dieron catecismo, es decir Doctrina, ahora puede por ello abrir la Biblia y recorrerla con fruto.

Anónimo dijo...

Agustín no dice que no la lean, sino que para los simples sin guía leerla puede ser contraproducente......

Anónimo dijo...

lac nadie está hablando de la inutilidad de la Biblia, por favor....

Anónimo dijo...

Ningún dilema Dufour, las Escrituras están desarrolladas en la Doctrina, enfocando diferentes aspectos como quién desenrolla un rollo del AT, valga la redundancia, este desarrollo es un legado de los santos y la parte de la jerarquía dócil a la asistencia del ES.

Anónimo dijo...

Es muy cierto eso de que si la Biblia no se lee en tono de Lectio Divina de poco sirve.

Anónimo dijo...

No es cualquier tradición, cuando se habla de Tradición en la Iglesia es necesario aclarar que es Tradición Apostólica. Porque por ejemplo Jesucristo cuando habla de tradición de hombres, que malamente los protest aplican a la misa etc, se refería a los más de seiscientos preceptos que se habían inventado los judíos, osea que son tradiciones inconducentes que no transmiten la Gracia Divina y por lo tanto no te hacen justo ante Dios.

Martin Ellingham dijo...

No termino de entender si se atribuye a Castellani el disparate de que Trento NO se basa en la Escritura. Seguramente alguna obra especializada contendrá el detalle de los datos cuantitativos; y si no fuera así, habrá que contar las citas bíblicas en los documentos tridentinos (aquí) para reafirmar una conclusión archi-sabida: Trento SÍ se basa en la Sagrada Escritura. Es un hecho, que Castellani no pudo ignorar.
Saludos.

Anónimo dijo...



Para la gente seria .

https://adelantelafe.com/serio-altercado-centenar-musulmanes-mezquita-catedral-cordoba/

Eso paso en el 2010 , y lo dan como nuevo ..

A buen entendedor pocas palabras ....Cansados de palabrerío..

Para los que creen que Adelante la Fe es más que el Evangelio ...

Anónimo dijo...

Existe al menos un pasaje de las Sagradas Escrituras que da cuenta de la importancia de ellas mismas: el descubrimiento del Libro de la Ley en el Templo durante el reinado de Josías de Judá (2 Reyes 22-23). Habían extraviado el Libro, y la Tradición (en tanto que ‘transmisión’) había fallado.
2 Reyes 22:
10 Luego el secretario Safán anunció al rey «Jilquías, el sacerdote, me ha dado un libro». Y Safán lo leyó delante del rey.
11 Cuando el rey oyó las palabras del libro de la Ley, rasgó sus vestiduras,
12 y dio esta orden a Jilquías, el sacerdote, a Ajicam, hijo de Safán, a Acbor, hijo de Miqueas, a Safán, el secretario, y a Asaías, el servidor del rey:
13 «Vayan a consultar al Señor por mí, por todo el pueblo y por todo Judá, acerca de las palabras de este libro que ha sido encontrado. Porque es grande el furor del Señor que se ha encendido contra nosotros, ya que nuestros padres no han obedecido a las palabras de este libro y no han obrado conforme a todo lo que está escrito en él».

Sergio dijo...

Cualquiera que haya leído a san Agustín, sus Tratados sobre el Ev. de san Juan sabe que en múltiples ocasiones les dice a los feligreses: "no todos podéis entender, pero todos debéis creer".

Realismo agustiniano: aquí estoy rompiéndome la cabeza para explicaros el texto de san Juan y soy consciente de que "no todos podéis entender", por eso, "aún así todos debéis creer".

La solución al dilema es doble:

1-la Lectio Divina antes mencionada, conforme a la Liturgia Horarum (no hay Breviario en vernácula accesoble al común de los creyentes)
2-la buena homilética, comenzando por la de los Padres

Por estas dos vías es como el fiel, en el contexto LITÚRGICO de proclamación de la Palabra, puede y debe, QUOTIDIE, alimentarse de la Escritura.

Si lo que se pretende es que el "estudio bíblico" conforme lo hacen los herejes es bueno, NO, no es bueno.

Johannes dijo...

Me parece que parte de la discusión se debe a que diferentes personas están asignando diferentes sentidos al término "doctrina": mientras unos se refieren al magisterio extraordinario de concilios ecuménicos y Papas y a definiciones de concilios regionales como el de Orange y de dicasterios de la Santa Sede aprobadas por los Papas, o sea a lo recogido por el Denzinger, otros se refieren al magisterio ordinario universal.

Desde el punto de vista histórico es evidente que el magisterio ordinario universal precedió a la misma existencia de la Escritura, porque los primeros libros del Nuevo Testamento, el Evangelio de Marcos y la primera carta de Pablo a los Tesalonicenses, fueron escritos alrededor del año 50. Por lo tanto, entre los años 30 y 50 la Revelación era transmitida exclusivamente a través de la predicación de los Apóstoles y luego de ayudantes formados por ellos, como Esteban, Bernabé, Marcos, etc. Esto es reflejado en la descripción de la vida de la primera comunidad cristiana en Hechos 2,42: "Ellos perseveraban en la enseñanza de los Apóstoles (tē didachē tōn apostolōn) y la comunión, en la fracción del pan y las oraciones." La enseñanza de los Apóstoles, que en aquel tiempo era el magisterio ordinario universal, fue el primer medio próximo de Revelación, tal que la transmisión de la Revelación en esta primera etapa entre los años 30 y 50 podría describirse como "Sola didachē", o parafraseando el inicio del Evangelio de S. Juan, diciendo que "en el principio era el Magisterio", entendiendo por éste el magisterio ordinario universal.

A partir del año 50 parte de esa enseñanza de los Apóstoles fue puesta por escrito mientras que otra parte se siguió transmitiendo oralmente. Pero la consignación por escrito de parte de la enseñanza de los Apóstoles no fue dispuesta por Dios para crear un medio auto-contenido de transmisión de la Revelación, sino para asegurar y facilitar la transmisión de la Revelación por el magisterio ordinario universal de los sucesores de los Apóstoles, tanto ad intra como ad extra la Iglesia.

Con el correr del tiempo, una parte creciente de la Revelación fue siendo expresada en definiciones precisas por Concilios y Papas, el magisterio extraordinario recogido por el Denzinger. Pero este magisterio extraordinario se limita a precisar puntos importantes de la Revelación y de ninguna manera abarca la totalidad del contenido de ésta, tal que un católico podría prescindir de la Escritura y adoptar una posición de "Sola Denzinger"!

Johannes dijo...

Anónimo del 7 de abril de 2017, 19:22: la consignación por escrito de gran parte de la enseñanza de los Apóstoles fue para facilitar y asegurar la transmisión fiel e íntegra de la Revelación en la Iglesia y por la Iglesia. Es evidente por un lado que la Escritura es una parte esencial del medio próximo de transmisión de la Revelación que de ninguna manera puede ser dejada de lado, y por otro lado que no fue pensada como un medio auto-contenido.

Por otro lado, noto que su argumento es una versión simétrica de uno que yo he usado para refutar el principio de Sola Scriptura: si éste principio fuese válido, entonces cualquier oyente de la predicación de los Apóstoles debería haberles dicho "Disculpen, caballeros, pero si Uds quieren optimizar el uso de su tiempo, deberían dedicar menos tiempo a predicar y más tiempo a poner su doctrina por escrito, asegurándose de cubrir todos los puntos relevantes y de expresar todo bien claramente. Porque cualquier enseñanza que Uds no pongan por escrito se perderá."

Anónimo dijo...

Para tratar de entender la posición de algunos foristas sobre los peligros de la lectura no guiada de la Biblia: ¿están diciendo que si hubiera un grupo de paganos aislados en una isla del Pacífico, y llegara hasta sus playas una Biblia (asumamos que en una lengua que ellos pudieran entender), lo mejor que podrían hacer es no leerla y seguir en su paganismo?.

Anónimo dijo...

Ellingham:
Yo no creo que Castellani afirme ni sugiera que Trento no se basa en las Escrituras. Pienso que en la cita apunta a otra cosa. Pero sacado de contexto e inmerso en la cuestión que se está tratando puede llevar a equívocos.
Por eso le preguntaba qué​ opinaba al respecto ya que últimamente me he encontrado con gente que al parecer critica al Santo Concilio de Trento.

RON DAMÓN

Johannes dijo...

Puede ser útil ilustrar mi posición con un ejemplo concreto. Cuando una persona, que había dejado de lado la práctica de la fe católica en la infancia y recientemente había vuelto a ella, me preguntó qué medio le recomendaba para instruirse en la fe, le recomendé que leyese el Catecismo de 1992-97, no la Biblia. Porque ese Catecismo, o el Romano o de S. Pío V antes, contiene una exposición orgánica y abarcativa de la Revelación (incluyendo numerosas citas bíblicas en el contexto adecuado) que permite al lector construir de manera fácil y segura el marco conceptual correcto que luego se podrá aumentar y enriquecer con la lectura directa de la Biblia.


Anónimo dijo...

¡Qué maravilla San Agustín! somos niños con nueces exquisitas.
¿Podría por favor dar alguna otra pista sobre el sermón para poder encontrarlo? No tengo las obras pero he intentado la búsqueda por internet.
Vivir la Fe de Cristo y crecer en las virtudes de Fe, Esperanza y Caridad, es mucho más sencillo bebiendo diariamente las Escrituras, en donde encontramos en vivo y en directo "la locura de este yugo" que nos enseña a dar además el manto si alguien te pide la túnica, a caminar 2 millas si te piden una, a poner la otra mejilla, a sufrir con verdadera paciencia como Job, a creer hasta lo imposible como Abraham...
Sagradas Escrituras y Santos Padres, ¡qué combinación irresistible!
EBC

Orestes dijo...

La Revelación queda plasmada en la Tradición. Ésta es primeramente oral y luego -parte- escrita.

Carlos Dufour dijo...

Me parece que el problema no se entendió...

Martin Ellingham dijo...

1. ¿Es necesario leer la Biblia para salvarse? No. De lo contrario, niños, analfabetos, etc. no podrían.
2. ¿Es conveniente leer la Escritura para salvarse? Sí. Los Santos Padres son unánimes y muy enfáticos en afirmarlo. La Iglesia en su magisterio asume esta sentencia.
3. ¿Para algunas personas puede ser contraproducente leer la Biblia? Sí, es posible, porque hay una enorme variedad de personas y de circunstancias. Tal vez habría que recomendarles que dediquen más tiempo para formarse en doctrina católica y menos para comentar en bitácoras cuya comprensión supone conocimientos de los cuales carecen. Tal vez…
4. ¿El magisterio de la Iglesia desarrolla la Escritura?
- Si se quiere decir que explica de modo autoritativo toda la Escritura, es falso. No existe un comentario bíblico magisterial de los 73 libros que la integran. Ejemplo: ¿las tres Marías Magdalenas son una sola? La Iglesia no lo ha definido, es cuestión disputada. Castellani opinaba que no son cinco, ni tres, ni dos mujeres, sino una y la misma. Opinaba…
- Si, en cambio, se quiere significar que el magisterio desarrolla y explica parte de la Escritura, en tanto lo considera necesario para el fin de la Iglesia, es verdad y un hecho verificable fácilmente.
Saludos.

Anónimo dijo...


Confieso que con el tema de la Escritura tengo algunos conflictos.
Si los declaro, casi seguro que serán los que tienen también otros.
No se me escandalicen algunos, porque soy un hombre de buena voluntad.

1. Es evidente que el A.T. está plagado de relatos inaceptables, como ser las intervenciones de un Dios colérico, irascible, celoso, belicoso, vengativo, que luego se transforma en un buen padre condescendiente, misericordioso, providente...pero también discriminador de pueblos y naciones, tentador de Abraham aunque sabe de antemano cómo habría de obrar, etc

2. También resultan inaceptables muchos relatos que antes se tenían por hechos históricos y hoy se sabe (por las ciencias) que no existieron o no son como dice el texto (caso Galileo, antigüedad del universo, etc). No se puede caer en la necedad de negar los datos archi-probados, aún cuando se deba tener cierta prevención ante un aporte científico (caso Newton-Einstein)

3. Conozco bastante bien el conflicto generado por la exégesis histórico-critica. Pero para no abundar en detalles, sólo diré que, al parecer, todo termina dirimiéndose entre una interpretación liberal-protestante o una exégesis literal-fundamentalista, siendo ambas posturas recusables. Conozco también el esfuerzo de Ratzinger en su "Jesús de Nazaret" por encontrar una línea media.

4. En este blog se habla de leer la Biblia a la luz de los Padres, cosa que esmuy útil para la vida espiritual, pero no para encontrar la verdad....salvo que la verdad no tenga nada que ver con la realidad y no sea una "adequatio mentis et rei". Admiro a San Agustín, pero cada uno es hijo de su tiempo.

5. Los biblistas de antes hacían malabares para salvar el caracter sagrado o revelado del texto, como si Dios lo hubiese dictado en forma directa. Así es que hablaban de inerrancia, sin poder explicar las genealogías, la salida del sol, o la moralidad de un montón de hechos atroces. Deberíamos sacar conclusiones de este afán por justificar lo injustificable en nombre de la fe, o más de uno se va a reir de nuestro credo. Ho, en cambio, los biblistas son tan racionalistas que niegan casi todo lo que antes se creía, empezando por la existencia de Adán, el Diluvio, la Torre de Babel, el Exodo, la existencia de Moisés, etc....hasta llegar a María y su virginidad, la conciencia mesiánica de Jesús, sus milagros, la necesidad de la Cruz (basta el amor), su Resurrección física (que ahora interpretan como de otra dimensión), su intención de fundar una Iglesia, etc.... Las consecuencias son catastróficas: no existe Institución eclesial, ni sacerdocio, ni Misa,ni sacramentos, y todo queda reducido a una vida ejemplar en orden a la feliz convivencia político-social (cristianismo inmanente propio del neo-modernismo)

6. En este blog se hace mucho incapié en la Liturgia, pero bastante poca atención a la famosa "question biblique" y al tema exegético. Yo no me animo a juzgar qué es primero, si la liturgia o la doctrina...o si ambas cosas son interdependientes. Pero si existe una tremenda crisis de fe y de doctrina, no le podemos pedir peras al olmo insistiendo con la liturgia del Señor de los Ejércitos y las milicias celestiales, etc. Por supuesto que la Misa modernista me parece aberrante, quizá desde el punto de vista estético, pero juzgo que también tiene expresiones inaceptables....o estoy desbarrancando ?

Nada más por ahora. Recen por mí, como dice Peroglio.


.

Anónimo dijo...

Los que dejan colar la sospecha que "cierto tradicionalismo" (lo que generalmente se usa para aludir a la FSSPX) no lee la Escritura, sepan que se equivocan.
No conozco muchos lefebvristas, entre los que me cuento, que llegados a adultos y conforme a la enseñanza e interpretación de la Iglesia (obviamente), no la lean.
El autor que llegó a ser la mayor referencia intelectual del lefebvrismo local, Rubén Calderón, escribió que en la Escritura es Dios mismo quien nos habla.
Mejor es no generalizar y que cada uno se haga cargo de sus actos y opiniones.

M.A.

Martin Ellingham dijo...

RON DAMON:
La cita de Castellani tiene su contexto inmediato (ver enlace) y mediato (“Un pasito adelante”, reproducido en el libro “Cristo vuelve o no vuelve”; hay versión digital en la web). No es un artículo largo ni de difícil comprensión.
Tal vez los equívocos se deban no al tema que se está tratando, sino a las abismales carencias doctrinales de algunos, que se entrometen a discutir sobre cuestiones que los superan.
¿Qué significa “criticar” al Concilio de Trento? Es un modo muy impreciso de hablar porque la crítica de textos conciliares admite diversos significados. Si por "criticar" se entiende" rechazar" las definiciones infalibles de Trento, eso no es posible sin dejar de ser católico. Pero dicho concilio contiene muchas otras cosas además de las definiciones infalibles. Por ejemplo, el decreto Tametsi sobre la forma del matrimonio. Que podría criticarse y también modificarse volviéndose a los matrimonios clandestinos medievales (opinión que no comparto, pero menciono a título de ejemplo).
Saludos.

Sergio dijo...

Respuesta al anònimo de las 19:53 --> repase la historia de la Iglesia y llegarà usted sólo a la respuesta correcta.

Dicen que san Juan no toleraba estar en las mismas termas en las que estaba Cerinto, el hereje. Nuestra tolerancia con la herejía es que la tenemos hipertrofiada.

Anónimo dijo...

Anónimo 10:35
por su punto 1, si Dios hiciera estricta justicia, deberíamos perecer todos. Jesucristo en el sacrificio de la Misa se ofrece como víctima porque la falta fue infinita, y solo Dios mismo podía repararla. Desde ese momento, impera la misericordia.
El género humano es prevaricador, fornicador (es decir idólatra), y permanentemente cae en falta. Eso es lo que se lee en el AT. Los hebreos eran como niños desobedientes, caprichosos y desconfiados que solo por la intervención de los Santos Patriarcas encontraban perdón.
Antes, Dios mismo hablaba con su pueblo. Hoy, Dios mismo se nos ofrece como comida. Hay que comprender el inmenso acto de amor de Dios al crearnos gratuitamente, al ofrecerse como alimento, y el consecuente inmenso desagradecimiento o ceguera nuestra en general.
Los grandes santos, siempre han tenido clarísima idea de la nada que eran, pero amaron a Dios con inmenso amor. Eso los hizo santos.

Anónimo dijo...

Anónimo de las 10:35,
tocando sólo alguno de los puntos que usted trae:
1. "Es evidente que el A.T. está plagado de relatos inaceptables, como ser las intervenciones de un Dios colérico,...".
¿Por qué inaceptables?. ¿En dónde se para usted para juzgar al Dios Trascendente?. ¿Con qué tabla de Bien y de Mal lo juzga?. Ojo, que esa fue la tentación de Adán en el Paraíso: comer del Arbol de la Sabiduría del Bien y del Mal. Ser ‘como dioses’.
2. "También resultan inaceptables muchos relatos que antes se tenían por hechos históricos y hoy se sabe (por las ciencias) que no existieron o no son como dice el texto (caso Galileo, antigüedad del universo, etc)."
No me queda tan claro que el AT plantee un modelo del sistema solar. Pero, para el caso, le aviso que no está probado que la Tierra gire alrededor del Sol. Lo lamento, pero no está probado. Depende de dónde quiera uno poner los ejes de referencia. (Esto surge de la Teoría de la Relatividad. Gran salvavidas que le tiró Einstein a la física para sacarla del pantano en el que se había metido con el experimento de Michelson-Morley).

Anónimo dijo...

Johannes,
hago una observación a su comentario. Que no necesariamente quiere decir que esté en desacuerdo con usted. He leído el Catecismo nuevo, y la Biblia. Evidentemente se trata de dos buenos textos. El Catecismo es una exposición bastante árida de la doctrina católica. Hay que leerlo como quien lee para un exámen de la Facultad. La Biblia, por otro lado, es una historia de historias. Es la historia de las relaciones de Dios con el Hombre, y en particular con el pueblo que El elige, Israel. Y se lee como una historia. Llena de heroísmo, traiciones, pecados. Iras divinas, castigos, y redenciones. Está además llena de cosas maravillosas que no están en el Catecismo, y que nunca nadie nos cuenta en un sermón, como por ejemplo las asombrosas profecías de Daniel sobre la fecha en que habría de aparecer el Mesías. Me parece que sin leer la Biblia -la historia que la Biblia narra- es muy difícil entender el contexto en el que aparece Jesús de Nazaret.

Agustín dijo...

Wanderer, muchas gracias por tomarse el tiempo de escribir sobre mi comentario y dar pie a la reflexión.

Efectivamente escribí mal, me refería a la verdad a secas, como Vd. bien interpretó.

Por supuesto que nuestra adhesión es a la Persona de Cristo, por eso somos cristianos, el cuál se reveló a sí mismo fundamentalmente en las Escrituras, que yo entiendo, como dijo mi queridísimo patrono, nos son "partidas como nueces" en el magisterio de la Iglesia, medio seguro para alcanzar la salvación eterna.

El último comentario de Martin Ellingham explica bien lo que quise decir.

Realmente creo que me expresé muy mal para que deduzca de mi comentario el doloroso juicio de que prefiero no escuchar a nuestro Señor.

Saludos.

Johannes dijo...

Anónimo de las 10:35, comento su punto 2.

El error de un texto, o de un mensaje en general, se define con relación al objetivo de ese texto o mensaje, o en términos aristotélicos al "fin" para el que el texto o mensaje es creado. Voy a ilustrar esto con un ejemplo muy simple.

Imagine que tiene un hijo de dos años que está empezando a deambular por la casa. Imagine que quiere grabar bien en su mente que no debe tocar enchufes, cables y aparatos que presenten riesgo de descarga eléctrica. Esto era particularmente importante en mi infancia, cuando los standards de seguridad eléctrica eran mucho más laxos que en el presente. Hay dos maneras en que Ud puede tratar de hacer eso:

A. Explicarle la teoría de carga, campo, potencial y corriente eléctricos, la existencia de iones en el cuerpo y su conductividad electrica consecuente, la existencia del mecanismo eléctrico de sincronización de las contracciones cardíacas, y finalmente, integrando todo lo anterior, la noción de que el potencial de la línea de alimentación, aplicado al cuerpo, producirá una corriente interna que interferirá en el funcionamiento del corazón y hará que se detenga. Y olvidé mencionar la explicación previa del rol del corazón y del sistema circulatorio para la vida.

B. Decirle que la electricidad es "un fuego invisible que te quema por dentro y te mata" y que por eso no hay que tocar enchufes, etc.

Si Ud eligiese la primera manera, es evidente que la sobrecarga de información abrumaría al niño y no le permitiría captar y retener lo importante, que es que no debe tocar enchufes, etc. En contraste, la segunda manera es apta para su objetivo.

En este ejemplo, la primera manera de presentar el tema, aunque fácticamente exacta en el plano científico, sería errónea, y de hecho mortalmente errónea, con relación al objetivo del mensaje, que si Ud es un buen padre puede ser solamente uno: preservar la vida y la salud de su hijo.

En resumen, es claro que el error de un mensaje se define respecto al objetivo de dicho mensaje, no respecto a la exactitud fáctica del contenido de ese mensaje en planos de la realidad que son irrelevantes para ese objetivo.

Anónimo dijo...

Haciendo una lectura de los comentarios realizados, uno se da cuenta de lo certero del diagnóstico de Castellani recordado por Martin Ellingham.

Cuesta que se entienda "leer la Biblia" como Lectio, como base de la espiritualidad cristiana privada, y no como un sustituto del Catecismo o del Denzinger. Es decir, cuesta que no se entienda "leer la Biblia" en sentido protestante. Es un catolicismo construido como reflejo invertido del protestantismo.

PD: Cuidado con rezar el Padrenuestro.....los protestantes lo hacen.

Anónimo dijo...

nadie dice que no tengan importancia anónimo 11:20 sino que es mejor antes de leer la Biblia estudiar la Doctrina .....

Anónimo dijo...

¿de donde saca entonces el Magisterio la Doctrina sino de la Escritura 6:59?¿donde se plasmó la tradición oral?

Anónimo dijo...

San Jerónimo
El vestido de los apóstoles, que fue colocado sobre el jumento, representa o la enseñanza de las virtudes o el conocimiento de las Sagradas Escrituras. También representa la diversidad de las enseñanzas católicas, en las que si el alma no está instruida y adornada, no puede merecer que el Señor descanse sobre ella.

Anónimo dijo...


Hoy fui al Salón Náutico de San Fernando y ví un tremento yate llamado WANDERER.

Así cualquiera es tradicionalista !.....ja, ja


.

Anónimo dijo...

Remigio
El Señor se sentó, pues, sobre el asno y se encaminó a Jerusalén, porque como era el jefe de la santa Iglesia y del alma fiel, la gobierna en este mundo y la lleva después de esta vida, introduciéndola en la patria celestial. Los apóstoles y los demás doctores colocaron sus mantos sobre la asna porque dieron a los gentiles la gloria que habían recibido de Jesucristo. Las gentes también tendían sus vestidos por el camino, porque aquellos judíos que creían en el Señor despreciaban la gloria que habían recibido de la ley. Cortaban ramas de los árboles, porque habían conocido en virtud de los profetas lo que había de hacer Jesucristo, como de árboles verdes. Las gentes que tendían sus vestidos en el camino representan a los mártires que entregaron sus vestidos -esto es, los cuerpos que cubrían sus almas-, sufriendo el martirio por Jesucristo. Y también representan a aquéllos que dominan sus cuerpos por medio de la abstinencia. Aquéllos que examinan los escritos y los testimonios de los Santos Padres cortan ramas de los árboles, para su salvación y la de sus hijos.

Anónimo dijo...

A los que indican que la Biblia se debe leer con el acompañamiento y la guía de la Iglesia (lo cual es cierto), les hago la siguiente reflexión: la Iglesia nos guía –en gran parte- a través de las notas a introducciones a la Biblias autorizadas por la Iglesia militante que existe hoy. Esas notas e introducciones, en muchísimos casos, están diseñadas para hacerle perder la Fe al más pintado, y para negar toda idea de Milagro o de lo Sobrenatural que alguien pueda sacar de la lectura del texto bíblico. Esa es -lamentablemente- mucha de la lectura guiada por la Iglesia que puede hacerse hoy.

Anónimo dijo...

Sergio,
la pregunta es sencilla y concreta, y se la hago a usted: llega la Biblia a esa playa de los paganos. Los paganos, ¿deben abrir esa Biblia y leerla?. ¿Sí o no?.

Pensador dijo...

Hay que destacar, y ud. don Wanderer podría escribir algo sobre esto, como la mayoría de los comentarios busca la dicotomía, la contraposición de cosas antes de hacer un ejercicio de inteligencia mas exhaustivo y distinguir en mayor profundidad para llegar a conclusiones que no sean necesariamente excluyentes de las premisas.

Para muchos es obvio que no hay que contraponer doctrina y escritura, y que la lectura de una y la enseñanza de la otra tiene sus propiedades y condiciones. También sabemos, que los protestantes nos atrofiaron los sentidos y la inteligencia....tantas cosas...pero las conclusiones que se ven aca dan pena (algunas, otras son magistrales y llegan al fondo del asunto)

Hemos perdido la capacidad de pensar...que triste

Wanderer dijo...

Pensador, la verdad que yo no sabía los protestantes me habían atrofiado los sentidos y la inteligencia. ¿Cuándo sucedió que no me di cuenta?

Lefe Estepario dijo...

Anónimo de las 23 47: Hay que acudir a las versiones católicas anteriores al vendaval sesentero. La Torres Amat, Nacar Colunga original (milagrosamente reeditada por la BAC) y si la encuentra, la Straubinger. Y para los que no sufran de alergìa al Opus, la Biblia de Navarra, pese a ser posconciliar, ss digerible.

Pensador dijo...

Don wanderer, lo escribi por los comentaristas que siguen la linea de pensamiento de Agustín, que encima el pobre ya se retracto de lo que dijo.

Los excelentes comentarios de Martín reflejan esto, y algo mas: muchos comentan sin estar formados en los principios basicos, y otros con los prejuicios por delante.

No fue una crítica a ud.

Anónimo dijo...

Anónimo de las 23:51

¿Deben abrirla y leerla?
Sí, como si les llega la Eneida o La montaña mágica.

La Biblia, sin la Iglesia, no es más que un libro.

Yo no veo que el Credo diga en ningún punto "Credo Scripturan Sacram" sino "Et unam, sanctam, catholicam et apostolicam ecclesiam".

Ego vero Evangelio non crederem, nisi me catholicae Ecclesiae commoveret auctoritas.

Sergio.

Anónimo dijo...

Tengo dos libros que en los lomos dicen Filocalia ¿que son? ¿Doctrina o Magisterio?

Cacho dijo...

10 de abril de 2017, 19:07

Ni doctrina ni magisterio. Es una recopilación de textos de Padres de la Iglesia.

Anónimo dijo...

Lefe Estepario,
tengo la Biblia de Navarra, en su versión de un solo volumen. En la introducción al Libro de Daniel -al menos- adhiere sin atenuantes a las interpretaciones modernistas.
De todos modos, es bastante elocuente que para leer notas católicas en una Biblia, haya que recurrir a ediciones anteriores a 1960.

Mariana dijo...

Ay Caminante! si te quedaras quieto un rato serías menos oscuro. Cómo podés oponer la doctrina a las Sagradas Escrituras, si la primera surge de la segunda? Claro que seguimos a Cristo, pero Cristo nos revela un mensaje que está en las Escrituras y de allí va surgiendo la Doctrina, la cual, no cambia, sino que va siendo explicitada a través de los siglos por los Padres, los Doctores, el Magisterio infalible de los Papas!!! Adherir a todo eso, supone seguir a Cristo.
Mariana

Wanderer dijo...

Ay Mariana" Si te dedicaras a leer con cuidado verías que de ninguna manera opongo la doctrina a las Sagradas Escrituras. Más aún, digo al final que el 80% de este blog está dedicado a exponer cuestiones de la doctrina.
Lo que quise hacer en el post fue responder a un comentario puntual y destacar la importancia que tiene la lectura de la Biblia lo que muchas veces se olvida y se prefiere la lectura de libros piadosos de autores de "doctrina segura".

Martin Ellingham dijo...

Después de tantos comentarios, veo que no se ha advertido que W. usó la expresión “vida cristiana”. Y esta no es una doctrina sino el funcionamiento del organismo sobrenatural (integrado por las virtudes teologales, las morales y los dones). Dentro de tal organismo está la fe -me pregunto si algunos diferencian entre qua y quae-, sin dudas, por la cual el creyente se adhiere a la proposición doctrinal de la Iglesia, pero también está la esperanza, la caridad, y el resto de las virtudes y dones. Esta “vida cristiana”, integralmente entendida, es cristo-céntrica. Su núcleo es una Persona divino-humana. Y la Escritura es un lugar privilegiado para conocer a esa Persona; el conocimiento posibilita el amor; y con él se da la progresiva transformación en Cristo.

Saludos.

Anónimo dijo...

¿ y loa Padres de la Iglesia que son o que nos legaron?¿Doctrina o Magisterio?

Anónimo dijo...

¿a nadie le gusta la Vulgata? porque a mi me encanta pero nadie la ha mencionado.

beli dijo...

Que manera de hacer lío!!! (punto para Francisco I)
Otra cosa... Por ejemplo: La Biblia es clarísima con el tema del Onanismo, fornicación, adulterio...
Sin embargo, la "doctrina" y su método de Billings (por ejemplo), la contradice rotundamente...
Creo que todo se basa en la REVELACIÓN. Uno puede leer la Biblia como un opa, pero si le pide a Dios la suficiente aprehensión de los textos que estamos leyendo, podremos hace doctrina de la misma.
Pero me parece que primero están la Sagradas Escrituras (textos griegos en lo posible o sus traducciones fieles), y luego la doctrina.
Uno, leyendo la doctrina, puede consultar la Biblia y pedir a Dios nos ilumine para no equivocarnos...
Belisario.-

Anónimo dijo...

Beli nadie dijo que había que obviar la piedad para leer la Biblia, ¿o usted no sabe lo que es la lectio de la cual se habló más arriba?

Anónimo dijo...

¿Wanderer a Ud. le parece un "disparate peligroso" el creer que la Iglesia es suficiente porque nos transmite la verdad?
¿Y realmente le parece "monstruoso" que alguien crea que ser un buen católico significa solamente adherir a la doctrina que nos enseña la Iglesia?

B.M.

Orestes dijo...

15:04
Los textos que reporta la Filocalia son, en su mayoría, asceticos y místicos.
Ojo que no se trata siempre de Padres de la Iglesia, como dijo un comentarista más arriba. Más bien son padres del desierto. Hay autores de siglos posteriores y hay autores que no fueron católicos.

Lefe Estepario dijo...

En los primeros volúmenes de la Filocalia hay textos de Padres de la Iglesia reconocidos en Oriente y Occidente como Máximo el Confesor. Al final vinneen autores solo venerados oficialmente en el Oriente, y algunos muy controvertidos para la teología latina como Simeón el Nuevo Teólogo y Gregorio Palamas.

Anónimo dijo...

Me pareció sorprendente que ante la pregunta de si un pagano debía o no leer una Biblia que encontrara por azar, respondió:
"¿Deben abrirla y leerla?
Sí, como si les llega la Eneida o La montaña mágica."
¿Cómo es posible que haya cristianos que crean que la lectura de la Biblia, así sea una lectura informativa y de corrido, es exactamente igual a la lectura de un libro profano?. La Biblia es un libro inspirado por Dios. Es el único libro inspirado por Dios. Y ahí radica toda la diferencia.

Sergio dijo...

La Cruz es el ÚNICO acontecimiento salvador y no por ello deja de ser escándalo e irrisión para muchos.

Cristo es el ÚNICO Salvador y Dios-con-nosotros y no por eso deja de ser piedra de tropiezo para muchos.

La Escritura está inspirada por Dios pero advierte: "la letra mata".

Ahora, que la vida cristiana es IMPOSIBLE sin Escritura está claro, pero en tres ámbitos solamente es imprescindible: el Litúrgico, el catequético y el de la oración.

Los cristianos NO tienen la obligación de ser exégetas, que es lo que algunos parecen proponer en ciertod comentarios.

Anónimo dijo...

Gracias lefe y Orestes por los datos, los desconocía totalmente.

Anónimo dijo...

Vaya, al cabo de 1500 años de la Misa de San Gregorio Magno usted descubre que la Iglesia ha leído pésimamente la Sagrada Escritura en la Misa. Y San Roberto Belarmino, San Francisco de Sales, San Alfonso María de Ligorio y tantos otros Doctores de la Iglesia no se habían enterado. Que casualidad!
En cuanto a la Lectura de la Sagrada Escritura no es de necesidad absoluta para los fieles. Los mismos Pastores deben enseñar las verdades del Evangelio mediante la predicación y la catequesis. En todo caso corresponde a la Suprema Autoridad de la Iglesia decidir segun la diversidad de tiempos y personas. Hoy la Iglesia encarece la Lectura y meditación de la Sagrada Escritura, sobre todo del Santo Evangelio. Para ello se han dispuesto sapientísimamente tres ciclos de Lecturas (A B y C) en la Liturgia Romana restaurada. Véanse las preciosas Lecturas del Santo Tiempo de Cuaresma y Pascua. Vuélvase a tomar el Misal. Allí está la perenne sabiduría de la Iglesia.