viernes, 29 de junio de 2018

El que vuelve

En tiempos tumultuosos y desconcertantes como los que estamos viviendo, sirve recurrir a los consuelos que las Escrituras y la misma Iglesia nos indican. Y uno de ellos es la esperanza cierta en la segunda venida en gloria y majestad de Nuestro Señor. A fuerza de visionarios y trastornados, hemos dejado de lado esta verdad de la fe, tan válida como el dogma trinitario, y la hemos convertido en una cuestión individual o mística: “No hay que pensar en la segunda venida ni en el fin de mundo. Eso ocurre cuando llega tu muerte”, o bien: “La segunda venida de Cristo es cuando se manifiesta en tu corazón”. Y aunque todo esto es cierto, lo es también que Él viene; que Él está viniendo y que en el día que nadie conoce y en la hora que nadie sabe, Él volverá tal como sus apóstoles los vieron alejarse.
Para volver sobre estos temas y hacerlo con la imprescindible cautela que exigen, recomiendo vivamente la lectura de un libro que acaba de editar Vórtice: El que vuelve, y que reúne tres trabajos de autores diversos: uno homónimo al título del libro, de Madeleine Chasles; “La venida del Señor en la liturgia”, del P. Johannes Pinsk y “La Parusía o Segunda Venida de Jesucristo al mundo”, del P. Juan Rovira.
El primero de los textos es el más extenso y, a mi entender, el más rico de los tres trabajos. Escrito por una mujer francesa que vivió en la primera mitad del siglo XX y que posee numerosas obras, varias de ellas traducidas al español, en las que alienta a los fieles a leer la Sagrada Escritura. En su libro El que vuelve relata al inicio de qué manera cayó en la cuenta, a partir de un versículo bíblico, que los católicos modernos pasamos por alto la Segunda Venida, que ha dejado de ser el punto de tensión de nuestra fe como ocurría durante los primeros siglos. Es así que hace un repaso detallado de lo que significa esta venida gloriosa en tres partes: “Volverá”, “Reinará” y “Las señales”. 
Pero el suyo no es un estudio bíblico escrito por un biblista -¡Dios nos libre!-, sino que es la lectura hecha por un alma piadosa de los textos de la Escritura que se refieren a la temática. Es una suerte de cadena de textos inspirados, con algunos breves comentarios personales, siempre pertinentes, y que como es lógico que suceda al tratarse de la Palabra de Dios, dejan semilla en el alma y hacen bien al espíritu.
No es sin embargo, un libro piadoso más. Tiene su peso y su valía, y la prueba está que el prólogo lo escribe el famoso dom Fernand Cabrol, abad de Farnborough. Además, según refiere el P. van Rixtel, a fines de la década del ’30 se juntaban en casa de Juan Antonio Bourdieu, socio de Gustavo Martínez Zubiría, Mons. Straubinger y el P. Diego de Castro para estudiarlo y debatirlo.
El segundo de los textos pertenece al P. Pinsk, conocido como uno de los representantes más significativos del Movimiento Litúrgico a partir de una serie de trabajos que enriquecieron el conocimiento de la liturgia latina. En este caso, lo que hace es recorrer todos los textos de la liturgia -del Misal y del Breviario Romano-, mostrando el modo diáfano y permanente con el que la verdad de la Segunda Venida se encuentra en ellos. Se trata de un trabajo que solamente puede ser hecho por un erudito como lo fue el Pinsk pero que no escribe un libro de erudición sino más bien un texto breve (originalmente fue publicado como artículo en Revista litúrgica) destinado a la lectura de cualquier católico a fin de alimentar su fe y su intelección de la lex orandi que, por ser también lex credendi, nunca debe ser descuidada.
El último de los textos que integra el libro pertenece al P. Juan Rovira y originalmente fue publicado en la ya legendaria enciclopedia Espasa bajo la voz “Parusía”. Y es esto lo que concede mayor valor a este trabajo. En primer lugar, porque las exigencias del espacio le impusieron sintetizar lo que se conoce sobre la Segunda Venida del Señor, y lo hace aportando a los lectores un visión global que resulta muy útil para tener una perspectiva de conjunto de un tema que no es fácil ni sencillo de abordar. Y, en segundo lugar, porque podemos ver en esa síntesis un reflejo de lo que fueran sus obras más importantes: De opere messianico, de 1920 y publicado en español como El Reino mesiánico en 2013, y De consummatione Regni messianici in Terris, monumental obra en cuatro tomos, el primero de los cuales acaba de ser publicado en España como El Reino de Cristo consumado en la tierra.
Como decía al comienzo, para los tiempos de confusión y dolor, el Espíritu Paráclito, el Consolador, nos ha dejado la palabra divina y, a través de ella, nos recuerda y nos instruye en las enseñanzas que el Logos predicó en la tierra. El que vuelve sintetiza muchos de esos consuelos que ayudan a sanar el corazón de los lectores.

20 comentarios:

Anónimo dijo...

Cabe recordar que el R.P. Juan Rovira Orlandis S.J. fue acusado de milenarismo por su obra De consummatione Regni y sólo evitó la ira de sus superiores gracias a la protección de su tío materno, el recordado R.P. Ramón Orlandis Despuig S.J. El Padre Rovira morirá mártir en el '36.

Por su parte, el Padre Orlandis --que conservó la obra de su sobrino para la posteridad-- se salvó de un destino similar al del P. Castellani, gracias a sus buenos "contactos" entre la nobleza catalana y el gobierno franquista, permitiéndole desarrollar su actividad en forma independiente al verticalismo de la Compañía de Jesús en la revista Cristiandad, donde tuvo discípulos de la talla de Jaime Bofill, Francisco Canals Vidal, José María Petit Sullà y muchos otros.

Anónimo dijo...

Le agradezco su excelente recensión, apreciado Wanderer. Meditar sobre la Parusía de nuestro Señor, enfocarse en ese punto, reconforta el alma, le devuelve la serenidad. Una lectura que permite reponerse, digamos, restablecer el quicio en medio de este oprobio. Esta certeza, la del inminente Retorno del Rey, es salud y ánimo para el espíritu.

Mi más cordial saludo

Alejandro Bilyk

Juani dijo...

Dios escribe derecho sobre renglones torcidos.

A fray Buanaventura García de Paredes Pío XI le "aceptó la renuncia" al cargo de Maestro General OP (elegido en 1926) por motivos de salud en 1929. Aunque en realidad se la pidió por ser favorable a la Acción francesa. García de Paredes murió mártir en la guerra española en 1936. Salud le sobraba.

Con el P. Rovira Orlandis pasó algo parecido. Sus superiores lo relegaron. Él inspiró al P. Florentino Alcañiz a escribir Ecclesia patristica et millenarismus (traducida y enriquecida por el P. Castellani: La Iglesia patrística y la parusía) y recibió la palma del martirio en 1936.

Anónimo dijo...

Y el P. Straubinger salió huyendo de la Argentina por que era objeto de una dura persecución "por milenarista". Regresó a Alemania y no escribió más sobre la Parusía. Señores: la persecución no empezó después del Concilio sino muchísimo antes. Digamos, eso sí, que con los papados de Pío XI y Paulo VI llegó mucho más lejos que lo conocido hasta entonces.
Saludos
At.

Anónimo dijo...

Don Wanderer haga el favor de darme las pistas para comprar el libro. Me interesa en español y en papel y resido en Francia. ¿Cómo lo hago? Dentro de 8 dias voy a una peregrinación a Lourdes, ¿podría encontrarlo allí?
Gracias anticipadas
GASTON

Anónimo dijo...

GSTON: Por la condenaciòn de la Acción Francesa y la traición a los cristeros puede decirse que Pio XI fue un Papa nefasto. En Francia la condenación citada desorganizó a los católicos tradicionales y preparó el Vaticano II. La familia del P.Congar era maurrasiana que derivó en progre -aunque quizás no sea el mejor calificativo- y en el mismo Maritain la condenación le orientó en direcciones que para nada eran contrarevolucionarias. Y de su política en México más vale no hablar. Murieron más cristeros asesinados después de los Acuerdos que los que habían caido en combate.
Y lo curioso es que este Papa se jactaba -lo he leido en una obra del Prof. Calderon- de tener destacadas habilidades políticas. "Dime de que presumes y te diré de qué careces"

Anónimo dijo...

La preocupación moral por la buena muerte desplazó la verdad de fe de la parusía. Y poco sabemos sobre estos temas esjatológicos, salvo las advertencias del P. Castellani.
Parece interesante el libro. Dónde se puede conseguir?
Un católico esjatológico

Anónimo dijo...

“Hoy en día, se encuentran hombres que quieren construir el mundo sobre la negación de Dios; otros que pretenden que Cristo debe permanecer fuera de las escuelas, de las fábricas, de los parlamentos. Y en este combate más o menos abierto, más o menos declarado, más o menos áspero, los enemigos de la Iglesia se ven a veces apoyados y ayudados por el voto y la propaganda de hombres que siguen afirmándose católicos.”


Y en otra alocución del 2 de junio de 1948 a militantes católicos detallará su pensamiento:

“nuestra obra de rescate debe extenderse también a los demasiado numerosos extraviados, quienes, a la vez que son –o por lo menos, piensan ser– unidos a nuestros hijos devotos en el ámbito de la fe, se separan de ellos para seguir movimientos que tienden positivamente a laicizar y descristianizar toda la vida privada y pública. Si bien se les podría aplicar la divina palabra: Padre, perdónales, no saben lo que hacen, no cambiaría para nada el carácter objetivamente pernicioso de su conducta. Se forman una doble conciencia en la medida que, mientras pretenden permanecer miembros de la comunidad cristiana, militan, al mismo tiempo, como tropas auxiliares en el bando de los negadores de Dios. Ahora bien, esta duplicidad o desdoblamiento tiende a hacer de ellos, tarde o temprano, un tumor en el mismo seno de la cristiandad. Nos recuerdan a quienes San Pablo mencionaba «llorando», y que también a Nosotros nos sacan lágrimas, porque se portan como enemigos de la cruz de Cristo, inimicos crucis Christi”.
http://fatimayelsantorosario.blogspot.com/2018/06/acerca-de-la-semi-aprobacion-de-la-ley.html

Milenarismo y progresismo triunfalista dijo...

La razón por la cual a muchos jerarcas no les gusta el milenarismo es muy sencillo: bien fue por Trento, bien fue por el Concilio Vaticano Segundo, Steven dentro del milenarismo secularista, por el cual la Iglesia triunfaba definitivamente a través de un simple esfuerzo humano pelagiano.

El milenarismo recuerda siempre que la historia de la Iglesia, de forma absolutamente necesaria, debe de pasar por la gran apostasía, luego por el Reino del Anticristo, el cual será matado por Cristo en Su Venida, se entrará dentro del Reino de Cristo en el Milenio, para acabar con la derrota del ejército de Gog y, finalmente, entrar en el Reino del Padre definitivo, celeste y eterno.

El modernismo teológico, las sorpresas del espíritu, el nuevo paradigma, la Teología de la Liberación, la Nueva Era, el cientifismo, el tecnologicismo, el feminismo, el pauperismo, el indigenismo, el ecologismo, Gaia, el transhumanismo, el progresismo, el capitalismo, la ideología de género, la cultura de la muerte, el relativismo moral... todo son las aguas del Gran Dragón que aboca hacia la Mujer, pero están condenadas a su más absoluto fracaso, junto con todos los eclesiásticos que las adopten.

Wanderer dijo...

Quienes quieran conseguir el libro, deben comunicarse con editorial Vórtice, cuyos datos los encuentran en la columnas de blogs y páginas favoritas, a la derecha de la pantalla.

Anónimo dijo...

al anónimo de 30 de junio de 2018 6.43.....todo muy lindo pero la historia tiene un final y ya fue predicho por Alguien: 21 porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá.

22 Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.

23 Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis.

24 Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos.

25 Ya os lo he dicho antes.26 Así que, si os dijeren: Mirad, está en el desierto, no salgáis; o mirad, está en los aposentos, no lo creáis.

27 Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre.

28 Porque dondequiera que estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas....San Mateo 24

Anónimo dijo...

Sí, el milenarismo perturba a los eclesiásticos. Actitud sensata cuando se trata de ese milenarismo craso que defenestró Castellani; pero errónea, y curiosamente denigratoria, en cuanto impide el tratamiento teológico de los 1000 años que están claramente incluidos en la profecía. De todos modos, no es el tema capital de la obra reseñada, aunque no le escapa. Lo central es la Parusía, y buena falta que nos hace volver una y otra vez a la meditación de esta promesa. Lectura sabrosa, incitante, benéfica. Gracias por la edición y difusión.

Kusiwakcha dijo...

HIPÓLITO YRIGOYEN 1970 (C1089AAL) BUENOS AIRES | 4952-8383 | LUN. A VIE. 13 A 18 HS. | VORTICELIBROS@GMAIL.COM
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Anónimo dijo...


"El milenarismo recuerda siempre que..."
Bancá, ¿no es el Apocalipsis el que nos advierte esto?. Me parece.

El milenarismo es un problemón, y creo que la Iglesia ha hecho bien en esquivarlo. Si no, terminamos como los Atalaya que censan 144.000 y dicen muchos sinsentido, que hasta son complicados de rebatir por lo insólito.

Anónimo dijo...

Alberto Ramón Althaus
10 enero, 2018 a las 9:44 pm
Aquí se lee el empecinamiento. Estas son las palabras de Ratzinger:
Los misioneros del siglo XVI estaban convencidos de que la persona no bautizada se perdía para siempre. Después del Concilio [Vaticano II], esta convicción fue definitivamente abandonada. El resultado fue una profunda crisis de dos caras. Sin esta atención a la salvación, la fe pierde su fundamento.
También habla de una “profunda evolución del dogma” con respecto al dogma de que no hay salvación fuera de la Iglesia. Este supuesto cambio del dogma ha llevado, a los ojos del Papa emérito, a una pérdida del fervor misionero en la Iglesia – ” se eliminó cualquier motivación para un compromiso misionero futuro”.
El papa Benedicto hace la pregunta penetrante que surgió después de este cambio palpable de la actitud de la Iglesia: “¿Para qué tratar de convencer a la gente a aceptar la fe cristiana cuando se pueden salvar incluso sin ella?”

RESPONDER
Alberto Ramón Althaus
10 enero, 2018 a las 9:05 pm
Hay ciertas imperfecciones y, sin duda, pecados graves en el pensamiento de Ratzinger: 1) los encuentros de Asís y el falso ecumenismo que desemboca en el dios que se manifiesta en todas las religiones bajo la forma de un poliedro y que contradice el primer mandamiento de Dios y las enseñanzas de Israel de que sólo existe un Dios celoso que no admite la idolatría y la prostitución religiosa, 2) la ausencia en el texto que se transcribe de la palabra “catolicismo” que parece que le molesta y que pretende reemplazarla por la palabra “cristianismo” y que no son lo mismo, el cristianismo es visto como teniendo una función cultural no la cultura en función de Dios Fin último sino Dios en función de la cultura (una inversión) no aparece la necesidad de la evangelización para la salvación de los hombres y no aparece la necesidad del sacrificio de Cristo en la Cruz para la salvación de los hombres, esto de acuerdo a las últimas explicaciones de Ratzinger sobre los motivos o razones del sacrificio de Cristo en la Cruz, 3) se ha plegado a la obediencia y a la no defensa del matrimonio católico o tradicional negándose a hacer comentarios y no defendiendo el Evangelio y las palabras de Cristo, 4) ha realizado un acto de rebelión y revolucionario al crear la figura falsa del papa emérito y al apoyar el elogio de la renuncia y dejar a los católicos en las garras del que ocupa el sitio del pontífice, 5) ha inventado la hermenéutica de la continuidad para hacer caer en los errores que se cometieron en el CVII en distintos documentos profundizando esos errores, permitiendo que no se corrijan y generando la crisis moral y doctrina actual de manos del que lo siguió, 6) un largo etc. Por último, esta discusión no aporta ninguna solución a la crisis actual y desvía del problema principal que tiene un nombre.https://infovaticana.com/blogs/sandro-magister/ratzinger-no-heretico-la-palabra-la-defensa/

Denisovic dijo...

Puedo afirmar por experiencia personal que, dialogando con obispos y no pocos sacerdotes sobre estos temas, es decir, sobre el tiempo escatológico que estamos viviendo, no dudan en cortar la conversación y justificar que andan mal de tiempo debido a que tiene mucho trabajo por hacer. Es gracioso ver sus actitudes de incomodidad y, a veces de susto, cuando les planteas un tema que, ellos, debieran conocer en profundidad, pero que, por el contrario, no solo no les interesa, sino que ni creen en ello y que además, sienten aversión hacia todo eso, teniendo en cuenta que es uno de los temas centrales de las Escrituras.

De hecho, el mismo Cristo en los evangelios, no se cansaba de citar constantemente esta referencia escatológica, no solo de la Iglesia, sino de la propia historia; ahora resulta que es la propia jerarquía quien está creando una Iglesia sin ninguna referencia espiritual a Dios, donde todos, no solo nos salvamos por derecho propio, sino que no hay más horizontes que los marcados por las ONGs y, por el artificial problema de los inmigrantes.

Anónimo dijo...

Esjatológico: ¿por qué "esjatológico" con jota? Porque así debe ser. Hay dos palabras morfológicamente parecidas en español: “escatológico”, que significa pornográfico —de skatós, término griego que significa ‘excremento’— y “esjatológico”, que significa ‘noticia de lo último’ —de éskhaton, 'lo último'— las cuales son confundidas hoy día, por error o por descuido o ignorancia o periodismo, incluso en los diccionarios (Espasa, Julio Casares); de modo que, risueñamente, el apóstol San Juan resulta un escritor ¡pornográfico o excremental! Yo hago buen uso; si el buen uso se restaura, mejor, si no, paciencia. Poco cuidado con nuestra lengua se tiene hoy día.

Leonardo Castellani, El Apokalypsis de san Juan (pág. 313). Buenos Aires: Dictio, 1977

Anónimo dijo...

Me parece que centrar toda la perspectica esjatológica en el así llamado milenarismo es el truco para desviar la atención.
El centro es que Cristo vuelve. Así Él lo prometió. Y nos mandó que lo esperásemos.
El resto son distracciones para evadir el tema.

Ramón

Anónimo dijo...

Ramón debe ser cura; le raja al asunto del milenarismo como el sapo a la guadaña.
Bien mirado, esta actitud clerical le agrega un interés tópico al milenarismo que, para mí, no está exento de cierto terror teológico resumido en el dicho del paisano: "no vaya a ser que Dios exista..." El Dios Verdadero, claro.
Porque el milenarismo sano no es otra cosa que el triunfo de Cristo también en este mundo, no solamente en el otro. Es decir, Cristo Rey, algo temible para el clero, tan democrático... un triunfo sobre la Historia, no en la historia.
Cuando yo estudiaba en forma regular y disciplinada -ahora lo hago de otra manera- un sabio me dijo: "La gran trampa del modernismo es precisamente la Parusía. En la Iglesia horizontal la Parusía sobra, porque la Iglesia, según ellos creen, tiene que tener su triunfo histórico..." Pero eso San Pablo lo contradice a los gritos hablando del "arrebato" en el último instante, justo antes del Iglesicidio; o sea en medio del desastre histórico.
Bienvenida la obra de Chasles y Rovira -la de Pisk nunca la conocí- para esperanza de los cristianos.
Amón Ra.

Anónimo dijo...

Amón Ra:

puede ser que no me explicara bien. Le pido disculpas.

No soy cura. Y cuando dije lo del "así llamado milenarismo" quise decir la discusión planteada sobre el milenarismo.

Digo "así llamado milenarismo" porque el P. Castellani dijo en diversas ocasiones que debería decirse "exégesis tradicional".

Y digo la "discusión planteada sobre el milenarismo" porque se terminó transformando en una cuestión de nombres y de sambenitos. Todo el tiempo hay que aclarar el tema de si es milenarista craso, carnal, espritual, moderado, etc.

Sobre lo que Ud afirma estoy plenamente de acuerdo.

Ramón