lunes, 2 de julio de 2018

Maquiavelada pírrica

por Ludovicus


De entre los males que nos ha traído el pontificado de nuestro compatriota no es el menor la instalación del tema del aborto en la Argentina. Bergoglio se cansó de provocar de todas las formas posibles a Macri, inmiscuyéndose en la baja política, habilitando operadores de avería, multiplicando gestos de desprecio al gobierno y al pueblo argentino (¿alguien recuerda el telegrama de salutación en inglés cuando atravesaba el cielo patrio?). Desperdició su autoridad en confrontaciones de conventillo, se desprestigió él mismo con su mala voluntad y su infantil y senil capricho. Una visita a la Argentina en el año 2016 habría enervado por mucho tiempo las fuerzas abortistas. Por ende: sin Bergoglio no había aborto. Tampoco sin Macri, faltaba más.
Que la jugada del aborto -hagamos abstracción de la iniquidad cometida y de los intereses sangrientos en juego- fue efectiva en el corto plazo es evidente. Básicamente, creemos que estaba enderezada a cortarle las piernas a Bergoglio, generando una contradicción insalvable con sus tropas vernáculas, izquierdistas y revolucionarias. El frente que estaba armando contra el gobierno se derrumbó desde marzo. Los acérrimos laudatos devinieron abortistas o tibios. Y el desprestigio de la media sanción lo ha cubierto de vergüenza frente al mundo (¡aborto en el país del Papa!), al punto de que por primera vez desciende al extremo de protestar contra la ley de medios y la alianza del monopolio con el oficialismo. Más política en el barro.

Gran jugada táctica pues. De su valor estratégico no pensamos lo mismo, sobre todo si la ley a la postre se sanciona. En primer lugar porque la contradicción de Bergoglio con sus bases se supera al día siguiente de la promulgación de la ley; a partir de entonces, la cuestión será agua pasada y volverá a integrarse el frente popular, con renovados bríos y bronca pontificia, a quien no podrán amenazar o hacerle más daño que esta desautorización planetaria. La clave del aborto como arma táctica era mantenerlo como una amenaza pendiente, no concretarlo. Y permítanme una sonrisa si alguien cree que la supresión del sueldo de los obispos pueda conmoverlo. No sé ustedes, pero lo estoy oyendo.
En segundo lugar, Macri ha sembrado donde otros cosecharán. La apenas disimulada orientación marxista, leninista o no, de casi todos los periodistas argentinos -hasta Menem tenía mejores , y aún así no le alcanzó para blindarse- requería un recambio cultural, al menos la prevalencia de cierta voz conservadora. De lo contrario, obliga a cualquier gobierno a virar permanentemente a la izquierda, con la gobernabilidad en vilo y a merced de la fabricada opinión pública, que se lo va a llevar puesto dentro de una dinámica revolucionaria. Me dirán que en todos los países que aprobaron el aborto lo hizo la derecha liberal sin problemas. Es cierto, pero en Hispanoamérica el aborto sigue siendo una bandera sectaria, bien diversa de los sectores conservadores que conforman un sentido común, que ha sido causa eficiente, en parte, de la victoria de Macri. Para peor, el proyecto aprobado es ferozmente extremista, si alguna ley de aborto no lo fuera en sí misma. Suprime la objeción de conciencia institucional, limita la individual y en una vuelta de judo satánica penaliza a quienes obstaculicen un aborto. La ley de despenalización repenaliza a los penalizadores. Y esto no quedará así: ya vendrán las leyes que prohiban hacer campañas por la vida, las que fijen las prerrogativas de las clínicas abortistas, las que tipifiquen el "delito de odio" a quienes osen calificar como homicidio al aborto. Bah, la parafernalia del totalitarismo de la nueva izquierda.
En este sentido, el negocio electoral es muy oscuro. Incomprensible y suicida si consideramos las presiones de última hora para doblegar a los diputados provida. Como reza el dicho de Talleyrand, "es peor que un crimen, es un error". Macri cambia la complacencia de un grupo que jamás lo votaría (¿se imaginan a uno solo de la horda de trabas, tortas, trans, zurdos y feminazis votando a Macri?) por la desafección de una numerosa cantidad de votantes. Aunque más no fuera medio o un millón de votos, son justamente los márgenes que le permitirían ganar, son más que los angustiosos números netos de su elección anterior, que no llegaron a 700.000 votos en segunda vuelta. Sin contar que los efectos se multiplicarían en el interior, muy contrario a la iniciativa.
Tiene todo para perder. Algunos deberían pensar, en vísperas del voto del Senado.
Aunque más no sea en términos suciamente maquiavélicos.

53 comentarios:

Anónimo dijo...

la única lógica sería la del padre Pepe, desde el FMI o centros financieros le dijeron te financiamos si hay aborto en la Argentina. Igual no va a tener reelección.

Bruno dijo...

Muy bueno el artículo, pero me veo obligado a señalar un error que resulta evidente para los españoles, por la triste experiencia de décadas que tenemos con el asunto. El artículo da por supuesto que los católicos (y las personas decentes) usan criterios católicos (o al menos de decencia o como mínimo lógicos) a la hora de votar. La realidad, por desgracia, es completamente distinta.

En España los católicos han votado durante décadas al partido abortista de derechas simplemente porque no era el partido abortista de izquierdas. No importaba nada lo que hiciera ese partido de derechas (conservar leyes abortistas, permitir la experimentación con embriones, introducir la píldora del día siguiente, mantener el matrimonio del mismo sexo, etc.), porque los católicos seguían votándolo por muchas inmoralidades que introdujese en la legislación.

Y los políticos del partido abortista de derechas, que puede que sean sinvergüenzas pero no tontos, se dieron cuenta inmediatamente de ello y se dedicaron a ganar votantes LGTB, agnósticos, liberales, etc., a costa siempre de machacar la moral católica. Porque sabían que despreciar las convicciones católicas les salía gratis, ya que tenían cautivo el voto católico gracias al miedo a los otros. Y además sabían que, hicieran lo que hiciesen, contaban con el apoyo de los obispos.

Me temo que, lejos de ser un "error" de Macri y compañía, es simplemente la adaptación a la Argentina de una estrategia utilizada con gran éxito en España (y en otros países) durante décadas, que ha contribuido a terminar de destruir la conciencia moral de los católicos (porque votar a un partido abortista tiene sus consecuencias).

No sean ingenuos y escarmienten en cabeza ajena. Por diversas razones que sería muy largo explicar, hace mucho tiempo que no se puede dar por supuesto que los católicos votarán como católicos. Ni siquiera los católicos "buenos", "comprometidos", ortodoxos, "del palo" o como los quieran llamar.

Es triste, pero es lo que hay.

Flavio Infante dijo...

Si Macri quiso tomarse revancha de Bergoglio con el aborto, ciertamente pecó de ingenuo o de tonto: habría calibrado muy mal, a todas luces, su réplica a los desplantes pontificios. Que la opinión pública mundial pueda ventear a partir de ahora que "¡oh! ¡el aborto se sancionó en la mismísima patria del Papa!" parece tener muy sin cuidado a Francisculus, que no dijo una sola palabra en la previa al debate de los diputados. Y en esto - y con más razón cuando se ostenta tal investidura- vale como nunca lo de que "el que calla, otorga".

Lo confirma el prontuario, por lo demás. Desde el horrísono «no podemos seguir insistiendo sólo en cuestiones referentes al aborto, al matrimonio homosexual o al uso de anticonceptivos» hasta la recepción triunfal en el Vaticano de Emma Bonino y otros notorios activistas de la pésima causa.

Walter E. Kurtz dijo...


Cuando la HDiPutada Silvia Lospennato (PRO/Cambiemos) terminó su discurso "pro aborto" y se produjo la votación, la primera persona con la que fue a abrazarse entre llantos fue con Lucila de Ponti (Movimiento Evita/CTEP/Unidad Ciudadana)... diputada K que responde al bergoglista Juan Gabrois.

No sé realmente hasta qué punto al okupa de Santa Marta le importa algo la sanción del aborto en la Argentina.

Y si como muestra basta un botón, pensemos cómo los mismos obispos que se mantuvieron en silencio sobre este tema durante largos meses, luego no dudaron en patotear en público por motivos económicos (porque del aborto ni hablaron) a Carolina Stanley, Gabriela Michetti y Esteban Bulrich (los únicos del gobierno que aceptaron la invitación de la CEA a la "Semana Social"), para luego apoyar públicamente (hecho inédito en la Argentina) al paro general* hecho por Moyano para evitar que lo procesen (mientras sus hijos estaban en Rusia mirando el Mundial).

[*Recordemos que para la DSI, las huelgas generales, revolucionarias o no, son ilegítimas.]

julio bárbaro dijo...

Si candidatean a un peronista blanco, vuelve el peronismo.
Sería votado por el peronismo y por la parte macrista menos leal a Mauricio, que no es un porcentaje pequeño de los que lo votaron para hacerlo presidente.

Anónimo dijo...

Hay que reconocer el heroísmo de Gabriela Michetti en este asunto.
Michetti no es Santa Juana de Arco, pero está dando esta batalla con valor y en soledad política casi absoluta.
Seguramente este testimonio le cueste su carrera política.

Anónimo dijo...

Macri y su gente piensan que tienen tiempo para recomponer su imagen y encajonar al voto pro-vida (católico, evangelista, lo que sea) que no tiene alternativa presidencial para 2019.
¿O van a votar a Tinelli?
Mi anticipación es que con algunos remiendos del Senado (que limiten un poco los tiempos para abortar o la edad para exigir autorización) y una reglamentación asquerosamente astuta (que amplíe el tema de la objeción de conciencia, por ejemplo) tendremos esa condenada ley.
La gente que está aglutinando el frente de los senadores "pro-vida" parece que descartan que se vote un rechazo total a la ley y se tiran para el lado de las modificaciones. No sé si los lobistas son los tibios, o si son los senadores.

Sin embargo hace un par de días ha estado circulando una pista que anticiparía algún candidato para 2019 salido del microestadio de Ferro. Es apenas una pista. Veremos si se consolida algo (los que seguimos votando en esta democracia).

Anónimo dijo...

Bergoglio que se abrazo con Morales el día que puso el aborto en su país, o con Bachelet la abortista, o con Mujica el drogadicto tupamaro, la Bonafini otra abortera, en fin a tantos que amó; él se ha ocupado de cumplir la profecía de BXVI con respecto a la dictadura del relativismo en y desde el Vaticano.
En el fin de los tiempos la Santa Iglesia parecerá que no existe; entonces a elevar la mirada al cielo para no desfallecer.

Anónimo dijo...

¿O van a votar a Tinelli?

Alcanza que no voten a Macri para que pierda.

juan marcelo dijo...

Hay muchos "católicos" ilusos que no entienden que liberales y marxistas son 2 caras de la misma moneda. Es más los aborteros están financiados por grandes capitales extranjeros. Ludovicos ud necesita un par de lentes para ver de lejos

Anónimo dijo...

Anónimo de las 19:12,
coincido con usted. Me da la impresión de que -salvo casos muy nobles de curas aislados- a los Obispos y sacerdotes el tema del aborto no les importa demasiado. Hacen y dicen lo mínimo como para cumplir. Pero no veo a ningún Jeremías desgañitándose ante una sociedad que ha decidido suicidarse. Las almas eternas de sus ovejas -supuesto que crean en ellas- parecen importarles muy poco.

Anónimo dijo...

Ojalá que de todo esto surja una corriente política pro-vida y pro-familia. La indignación de los que votaron a Macri y ahora se sienten traicionados, llega a amplios sectores de todo el país. Así, seremos muchos o pocos, pero si quieren nuestro voto para aprobar leyes deberán venir al pie. De otro modo, no queda otra alternativa que votar en blanco. Espero que surja algún político que detecte esta enorme porción de la población que ya no se siente representada.

Yo voté a Macri dijo...

Alcanza que no voten a Macri para que pierda.

Tonces anulen el voto. Porque voto en blanco irá para el proxeneta mediático Tinelli, para el progre-abortero Massa, para el patotero corrupto Moreno o para cualquier otro sorete.
Que gane Tinelli con el 23%, como el tuerto Néstor, y te va a legalizar hasta el incesto.

Anónimo dijo...

Anónimo de las 19:12:
Los obispos sólo buscan un ascenso. Para eso no pueden perder jamás la tibieza característica, porque entonces nadie asciende a un reaccionario o polémico que pueda hacer desbarajustes con la política lugareña.
Y los curas poco pueden hacer: ya no tienen autoridad en sus parroquias. Y me atrevería a decir que en un importante número de parroquias del país, los jóvenes forman parte de los "indecisos" en este tema, otros son directamente "a favor de los derechos de la mujer". Y una minoría silenciosa se hacen los boludos o simplemente tratan de pasar desapercibidos para no ser quemados de por vida por sus pares.
Me consta presencia de pañuelos verdes en muchos colegios "católicos" de GBA y en algunos de BA.
Por último, el Obispado de San Isidro, cuyo obispo titular es el presidente de la CEA, no organizó ninguna logística para ir a Luján el domingo. Y a los curas (promedio 60 años) si no los movés, chau. No van a laburar horas extra. Así estamos, país.

El fulbolero dijo...

No le demos tantas vueltas a la "estrategia" macrista. Si lo hizo es porque lo quiso hacer. Punto. El resto es historia fantástica.

Pregunta alguno si prefieriendo no votar a un felón confeso como Macri alguno votará a Tinelli. Creo que -como dice otro comentarista más arriba- basta con que Macri y todos los felones pierdan. Pero dirán que vana ganar los K. ¿Y? ¿Cuál sería la diferencia? ¿O alguien medianamente serio cree en la reactivación de la economía de Macri? Solamente deuda para pagar planes y llenarse los bolsillos. No se ven diferencias con los K.

En cambio seguir siendo cómplices mediante el voto de estrategias que indefectiblemente conducen a la legalización (no despenalización) de estos crímenes nefandos no lleva a nada bueno. Sólo lleva a explicar que se perdió por 4 votos. Y se olvidan que si convencían a Agustín Rossi algún otro "pampeano" votaba a favor y listo. Entendámoslo de una buena vez. Estaba todo pactado.

Y aún destacando el valor de quienes votaron contrariamente deberíamos recordar que siempre pudieron haber negado el quorum como hicieron para otras leyes sin ningún tipo de escrúpulo. Como tampoco podemos olvidar que ya dijeron que Macri no va a vetar la ley aunque sí vetó otras leyes aprobadas por mayor margen de votos.

La evidencia de que no hubo estrategia alguna de parte del gobierno para lastimar a Francisco es que la amenza deja de ser tal cuando se concreta.

Anónimo dijo...

hasta la Sra Granata defendió mas firmemente y con mayor convicciones que clérigos incluso el Papa, ..penoso

Anónimo dijo...

Coincido. Solo hago una aclaración: justo previo a la votación, Bergoglio si habló: mandó un mensaje en Twitter... con buenos deseos para el mundial de fútbol que comenzaba.

Alfonso Jesús Vivar

Félix dijo...

El testimonio de Bruno no es pra despreciar.
Parece que más que la estrategia de Durán Barba, Bergoglio o Macri es la del demonio engañando a los católicos liberales.

Anónimo dijo...

Anónimo de las 23:08 le confirmo animadores, catequistas y docentes salesianos manifiestan en las redes sociales la adhesión a la ley mientras manifiestan se salesianos de Don Bosco.

Anónimo dijo...

hasta la Sra Granata defendió mas firmemente y con mayor convicciones que clérigos incluso el Papa, ..penoso

Granata (que hoy esta en contra del aborto pero mañana a favor de vaya uno a saber qué) es mediatica. Como en alguna medida Aguer lo es (o era). El lobby eclesiástico va por detrás de la cortina. Que no lo vean no significa que no esté. Y que no lo vean no significa que sea menos efectivo que el circo mediático.

luciano tanto dijo...

...de todos modos el problema argentino no es el Vaticano, encerrado en sus abusos y pérdida de peso político, cuanto el peronismo. Y Macri sigue siendo la alternativa. ni mejor ni peor, la única.

Anónimo dijo...

“La sangre de los niños abortados abre puertas antiquísimas del infierno que permanecían cerradas desde el principio del mundo y de donde salen demonios que harán grave daño a la humanidad” … “la última batalla del demonio será contra la familia

Anónimo dijo...

Luciano tanto, se equivocó de blog.

Anónimo dijo...

Ajustada a la verdad parece la sugerencia del coronel Kurz: Bergoglio sería más bien cómplice del aborto (anti)argentino y no su contradictor. Lamentarse después de la media sanción intenta salvar la ropa, pero no remedia el silencio ominoso y culpable anterior ni el ocultamiento sistemático de su carácter diabólico. Esto es, que se trata de una cuestión religiosa y no política. Es el mismo planteo del putimonio: ni una palabra antes, para dar lamentos después con una sospechosa "carta" a un convento de monjas de clausura que no pueden desmentir ni confirmar... Y otro tanto de las centenares de leyes locales y federales sobre educación sexual, perspectiva de género, etc. Ni hablemos del famoso forro en el obelisco porteño...
Trucos, trucos, más trucos.
No pequemos de ingenuidad: Bergoglio es un enemigo de la Religión y de la Moral. Los hechos son los hechos. Otra tarea será reexplicar la indefectibilidad de la Iglesia a la luz de estos hechos; pero que son reales es innegable.
Pa' mí que es cómplice de Macri, hermanitos de logia. Y Macri, lo más funcional que pudo elegir el Kisnerismo para continuar su obra demoledora; no son conjeturas, son hechos.
Macri (MMLPQTP) ha dejado intacta y avanzado en la "política de estado" prohomosexual, proabortista y antimilitar de los K., llevando adelante su programa de reforma estatal total para ponerlo todo al servicio de la revolución. Pero con gente más presentable...
¿Quién podrá negarlo?
Amón Ra, que ya no volverá a molestar.

Sir Edward Hopkins dijo...

Es contradictorio lo de un peronista blanco, salvo al nivel de lo meramente aparente; nivel que, ciertamente, funciona bien en el juego partidario y en el publicitario en general.

Anónimo dijo...

Sugiero leer un artículo sobre este tema de hace 9 años.

http://caminante-wanderer.blogspot.com/2009/06/provida.html

Suscribo el comentario de El Carlista, 10 de junio de 2009, 19:42.

Anónimo dijo...

...y Macri sigue siendo la alternativa...

Respecto a que? podria explayarse un poco mas?

luciano tanto dijo...

amomimo, excelencia pseudo católica, mas bien peronista, o sea totalitario. con muchas mayúsculas juntas, símbolo de cultura política.

Anónimo dijo...

Me parece que las figuras políticas son más o menos un accidente en todo esto. La Argentina -todo Occidente- está revirtiendo a la moral de los cananeos, que no conocían la Revelación. Nosotros hemos rechazado la Revelación. Y, como consecuencia inevitable, tendremos estas leyes.

Anónimo dijo...

Está claro que la jerarquía eclesiástica argentina quiere una Iglesia que sea una ONG progre. Están a gusto con Vera y con Grabois. Temas como el aborto los aburren y los impacientan, no son sus temas.

Anónimo dijo...

Los que se quieren MATAR son Michetti, Pinedo, Esteban Bullrich y algunos más (no muchos más eh) que están firmes en la lucha, cada uno desde su lugar. Michetti después de hablar en contra del aborto habilitado en caso de violación, está prácticamente acabada políticamente.
Sus propios senadores se dan vuelta. Ayer la turra de Gladys Gonzalez, que siempre se manifestó pro vida, admite el inicio de la vida en la concepción y todo, pero va a votar el aborto legal. Diría que qué gente de mierda. Pero no, digo qué gente maliciosa.
Luciano tanto, por favor, no me digas que pensás así porque me largo a llorar...

Carlo - dijo...

En cuestiones políticas, hay que tener bien en claro que la derecha económica no tiene nada que ver con posiciones conservadoras en términos de moral. Es perfectamente posible ser de derecha y apoyar medidas revolucionarias en lo social y moral, como bien lo nota Bruno más arriba: Macri es exactamente eso. Quizás el último líder de una gran potencia occidental que fue de derecha y realmente conservador fue Ronald Reagan, ahora tenemos que contentarnos con Polonia y Hungría, estados pequeños insertados en estructuras supranacionales (OTAN, UE) que hacen que su soberanía sea bastante limitada y los deja tremendamente vulnerables a presiones externas.

Anónimo dijo...

El anónimo del 3/7/18, 14:20, sugiere leer un comentario dado el 10/6/09, 19:42... Lo he hecho. Coincido en alguna cosa con aquel comentador llamado El Carlista, al igual que con muchas entradas y comentarios anteriores y posteriores de igual tenor. Coincido, digo, pero atendiendo una específica diferencia, por él mismo señalada. Dice:

«Hasta que el mundo no retorne a su real quicio, donde Cristo es el Centro, no solucionará ni este problema ni muchos otros. Una vez que lo haga, si es que esto sucede (yo creo que antes Cristo vuelve) el resto se dará por añadidura.
Ahora bien, qué hacer entonces? Entiendo que reevangelizar, comenzando desde los cardenales y siguiendo para abajo.»

Mantenerse evangelizando o reevangelizando (sacramentando, cristificando) queda fuera de discusión. Hay que hacerlo, y el que no, papita pal mono. ¿Desde los cardenales para abajo? Bueno, suerte con eso. Somos mínimos, no sé cuánto se puede lograr con un sacerdote al que le importa un bledo el Cristo que consagra. Mejor nos esforcemos con los prójimos próximos. ¿Lograr que el mundo establezca a Cristo como su quicio? Bueno, creo que hay que desearlo y trabajar como si se pudiera. Pero sabiendo que no se puede. Repito: desearlo y trabajar "como si", porque hay que dedicar la vida al principal amor en el tiempo y el lugar que nos toca, con o sin resultados, Punto. Pero lo que sí se puede, lo que mejor se puede, es lo que más se debe: resistir hasta que Cristo vuelva. Y pasar con firmeza esa posta, mientras la historia continúe.

El anticristo plural (sistema, institución, escenario, organización) ya está establecido. Sólo resta que mejore. O sea que empeore. Están martillando los últimos clavos, barnizando los tablones, zurciendo los cortinados. Acá mismo está a punto de convertirse en ley nacional el sacrificio a Moloch, exigido por el podrido y extenso ritual del propio mundo. Ahí tenés el quicio del mundo. El mundo como tal se decidió a odiar al Cristo verdadero hasta las últimas consecuencias y le está preparando el camarín al Anticristo puro, duro y personal. No soy original, no es ninguna novedad, no es algo que se le haya ocurrido a alguno de nuestros mejores escritores, desde Moisés para acá.

Si no miramos la historia a nivel teologal, si no leemos lo político y lo social desde la Revelación, somos cieguitos, somos como chimpancés que se tiran piñas entre sí. Que cada uno ponga el corazón donde debe y haga lo que pueda. Pero sobre todo que resista. No hay mucho más para pedir, salvo a Cristo. Bueno, además de abandonar las esperanzas pedorras y dejar de psicoanalizar a bulto a todos los que no hacen lo que hago yo, que es como competir a ver quién tiene la fe más panzona.

Gracias, saludos

Anónimo dijo...

Ánimo a todos a no bajar los brazos y ser hombres y mujeres de fe y de esperanza soy párroco de una parroquia humilde al pie de la cordillera donde hemos tenido una multitudinaria manifestación de fe.No desesperes y no tengamos miedo el señor esta con nosotros el pueblo quiere ver a sus sacerdotes con su hábito la cruz y el rosario caminando enseñando a Cristo mostrando lo bello de nuestra fe.recemos trabajemos y el señor hará el resto basta de mates pinchos y misas mal celebradas hermanos sacerdotes no nos avergonzarnos de dar testimonio de Cristo no ideológicos el Evangelio viva la vida en Cristo el triunfará viva la Iglesia católica viva María bendiciones no bajen los brazos

Anónimo dijo...

Anónimo 17:06,
Por qué querrían matarse Michetti, Pinedo, Bullrich, etc.?. Ellos están salvando sus propias almas inmortales, y lo saben. Dios no les pide la victoria, Dios les pide la batalla. Y la están dando.

Anónimo dijo...

Bergoglio si realmente tuviera principios se toma un avion y viene para aca y habla en persona con 10 o 12 senadores y no hay ley.

Es mas quizas con un par de llamados en persona (llamo al diariero para decirle que no le lleve el diario mas) a algunos senadores alcanza y sobra.
Pero sabemos que eso no va a pasar. No me queda claro si porque es idiota, cobarde o malvado.

Con respecto a Macri soy el primero en reconocer que fui un tonto al votarlo.
Ilusamente crei que era el mal menor.
Por accion u omision es peor que kretina.

No existe en este pais, lo cual es logico porque somos un fracaso (al igual que casi todo occidente) y nada bueno puede salir de un fracaso menos una clase politica ni siquiera un dirigente decente.

La ley sale y a nadie le va a importar Tinelli el Caño el Dolar y el mundial se llevan todo.


Agradezco tener la gracia de poder tener un par de curas excelente, tener trabajo honesto ir a Misa, conocer 3 on4 personas decentes y poder criar a mis hijos sin levantar la perdiz.

Benigno

Anónimo dijo...

Bruno la derecha NO EXISTE. Existió, pero ya no.

Anónimo dijo...

Tanto el kirchnerismo como el macrismo son de izquierda. No serán iguales, pero a su manera tanto el chavismo como el progresismo liberal de las democracias modernas son de izquierda. Obama era de izquierda y Macri es parecido a él.

No me parece que el peronismo sea la solución. Temo que pronto veremos votar a favor del aborto a senadores peronistas de provincias antiguas con presencia del catolicismo desde la colonia. El peronismo nunca tuvo una ideología muy bien definida. Una década privatizan las jubilaciones y la siguiente estatizan las AFJP. Perón empezó con la enseñanza religiosa y terminó persiguiendo a la Iglesia y en excomunión.

Lo único que se me ocurre es hacer campaña abierta a favor del voto en blanco o anular el voto (lo que convenga). La campaña tiene que ser muy notoria y aparecer en los medios, así si muchos argentinos no van a votar, o votan en blanco o anulan, los partidos antisistema de izquierda, como los trotskistas, no van a poder decir que esos no-votos fueron suyos. Si hay record de voto en blanco, que sea por los católicos que no quieren ser complices de partidos abortistas, que vean cuántos creen que es inaceptable.
Primero deslegitimar, luego ver si aparece una opción más potable.

Anónimo dijo...

Lo que me resulta incomprensible es por qué no se llevan sus bancas ( no serían los primeros...) y hacen su propio partido o movimiento o frente.

No coincido con que Luchetti esté "muerta políticamente": claramente la mayoría de los argentinos NO están de acuerdo con el aborto. Y hay entonces una enorme franja de ciudadanos muy disgustados con esta traición de Cambiemos, que NO los volverán a votar nunca más.

Claro que, si Michetti se queda, así, mal rodeada de personajes siniestros pro-aborto, claro que está muerta políticamente. Pero si ella y otros asumen el liderazgo de los disgustados con la traición de Macri, entonces Michetti, Esteban Bullrich o el que se atreva, si es que se atreven, tienen todos ellos un brillante futuro político por delante.Imagino un uribismo argentino. Que no hay. Y se precisa.

¿Acaso no se fue Massa del FPV?
¿Y la UCR no se dividió en UCRP y UCRI? E infinidad de casos más.

"No estamos de acuerdo, hasta acá llegamos, nos abrimos". Atrevanse. Tienen las bancas, tienen una trayectoria y un inmenso electorado que está a la búsqueda de un político pro-vida a quien votar. La suerte es de los valientes.

Anónimo dijo...

Al final de toda la discusión, volvemos al punto de partida y caemos en las mismas conclusiones.
El sistema de partidos es un modo de garantizar la llegada al poder de los peores elementos y el taponar el acceso a los cargos de las personas que deberían tener a su cargo el manejo de la cosa pública.
No hay que darle muchas vueltas ni buscar explicaciones rebuscadas.
Miremos la experiencia nacional, que demuestra ese punto de partida señalado antes sin solución de continuidad.
¿Cuándo tuvimos presidentes y legisladores probos, inteligentes y capaces?
Realmente nunca. Por lo menos reuniendo las tres características, seguro que no.
Y eso, que puede llegar a darse en los casos de ministros o de jueces, y de hecho se dio, tiene como nota distintiva que el origen en el cargo no es la votación popular.
Porque está claro que, para que el sistema funcione bien, es imprescindible contar con un pueblo virtuoso que repela a la kakistocracia y a los delincuentes e inmorales.
Por lo demás, siendo los partidos políticos instituciones no naturales sino impuestas como una prótesis y una máscara en la vida de las personas, siempre terminan dependiendo del aporte y el apoyo económico de los factores de poder.
Que manejan las finanzas, los medios de comunicación y la cultura de la sociedad.
Claramente son sectores muy minoritarios, pero uniformizan e imponen sus contenidos y sus intereses como si representaran a la totalidad de la Nación.
Naciones que claramente no deciden su futuro ni su presente. Ellos son decididos muy lejos del lugar de aplicación y cada vez más dejan de ocultar su dominio. Al punto que se muestran impune y desfachadamente sus encuentros, sus agendas y los anuncios de las políticas que deberán aplicar los títeres puestos a cargo y a sueldo del poder real, pero con la apariencia de ser quiénes mandan.
No hay qué cambiar de collar, hay que dejar de ser perro.
Obvio Irredundante, el inexorable destino de los que siempre usan los mismos métodos y los mismos personajes. Y después se quejan de obtener los mismos resultados. O parecidos

Anónimo dijo...

¡Qué bueno su mensaje de Fe y ánimo! ¡Muchas gracias!

Anónimo dijo...

23:49 genial, coincido, es más, me atrevería a decir que ya no hay más derechas en el mundo.

Anónimo dijo...

Si sale la ley impugnaria el voto para que no vaya a la mayoria y pondria No al aborto adentro del sobre, para que vean que fue por eso, pero la realidad es que alguien debe gobernar, la anarquia es el caos y nadie hasta ahora presentó nada pasable. particularmente nunca pretendi catolicos "practicantes" como gobernantes por saber que no hay pero ya ir contra la vida misma me parece demasiado y no podre votar a nadie que lo avale.

Anónimo dijo...

Tallierand, el error, la herejía por cierto es un crimen. Mata almas.

Marcelo dijo...

Muy interesante el análisis de Ludovico.

En general, lo comparto. Disiento en endilgar el aborto en otros países (fuera de hispanoamérica) a la "derecha liberal", eso es erróneo y no se ajusta a los hechos, pero sería largo tratarlo acá. El origen de la legislación abortista en el mundo contemporáneo fue la Unión Soviética, primer lugar de aborto libre y estatal, como aquí se quiere imponer.

Los complejos y lamentables manejos políticos de cierta jerarquía (empezando por Bergoglio) y de nuestros políticos hacen que los argentinos pro-vida debamos ser tan firmes en el rechazo a la legislación abortista que se quiere imponer, como cautos y astutos para la acción pública.
No podemos quedar "pegados" ni con unos ni con otros, comprometiendo la causa del derecho a la vida, que tanto católicos como cualquier persona de buena voluntad deben sostener. OJO! Hay que tener cuidado...y evaluar muy bien los apoyos.

Todavía, creo yo, hay que hacer un esfuerzo más para hacerle entender (aunque sea a fuerza de todo tipo de manifestaciones) a Macri y asociados, y a otros políticos, que nada tienen para ganar, y si mucho para perder. con esta locura de la legislación abortista.

Anónimo dijo...

Ludovicus, muy buen artículo, como siempre.
La distinción entre marxistas-leninistas y marxistas-no leninistas la sacó de Maslatón??
Cordialmente
J

Carlo - dijo...

Marcelo: Margaret Sanger, pionera del aborto en EEUU y fundadora de lo que es hoy la infame "Planned Parenthood" (que no solo mata nonatos, sino que también trafica sus órganos) no era izquierdista para nada, muy al contrario, uno de sus objetivos era exactamente reducir la natalidad de los pobres, los negros, los discapacitados y otros "indeseables". En la Alemania nazi, no solo el aborto de esos "indeseables" era permitido, sino también el infanticidio y hasta la eutanasia de adultos. Como dije en mi comentario anterior, no hay que confundir la derecha económica con posiciones conservadores en moral, no hay absolutamente ninguna contradicción entre ser de derecha y revolucionario (o sea, opuesto a los valores cristianos tradicionales en occidente) respecto a la moral. Si no vemos este hecho, estaremos eternamente atrapados votando a la "derecha" creyendo que es el mal menor, cuando en realidad es indistinguible de la izquierda en este aspecto. Ya lo vimos en otras leyes inmorales, como el "matrimonio igualitario", las políticas de género, el femicidio, que fueron apoyadas tanto por el FPV como por el PRO, y ahora lo estamos viendo en el aborto, donde diputados que se odian por sus diferentes partidos de repente se alaban y aplauden mutuamente por ser pro-aborto.

Anónimo dijo...

“No entiendo como se puede ser izquierdista en el mundo moderno, donde todo el mundo es más o menos de izquierda.” -Gómez Dávila.

Anónimo dijo...

Ceaucescu prohibió el aborto en Rumania. ¿Eso significa que deberíamos elegir a Ceaucescu antes que a Macri?. ¿O que debería darnos lo mismo que nos gobernara uno o el otro?.

Anónimo dijo...

Todos los partidos políticos votaron ayer por la nueva ley de donación de órganos (quien no se opone expresamente, lo acepta).
Pero matar es pecado siempre y únicamente no se mata cuando se trata de órganos duplicados (riñones, por ejemplo).
Ojo, que matar con muerte cerebral para una transferencia de corazón, por ejemplo, es "matar".
Es tan grave como lo del aborto, pasó como por un tubo con el voto afirmativo del 100 % de los diputados.
Luego, no se puede apoyar NINGÚN partido político y ser católico.

Benjamín Nieto Senetiner.

Anónimo dijo...

No es así. Ceacescu prohibió el aborto tras constatar la brutal caída de la tasa de natalidad en Rumania, muchos años después de aprobar el aborto. Fueron razones prácticas, no era un pro-vida. Ahora bien, es notable que hasta un perverso así se dio cuenta de las consecuencias nefastas del aborto sobre la demografía de su propio país. Y nuestros propios perversos locales, son aún peores, porque ya conocen las consecuencias y las ocultan.

Anónimo dijo...

Anónimo 22:57,
yo nunca escribí que Ceaucescu haya sido pro-vida, dije "Ceaucescu prohibió el aborto en Rumania", lo cual es irrefutable. Mi consulta es, ¿entre un gobernante que prohibió el aborto -Ceaucescu- por los motivos que fueran, y Macri -que habilitó su aprobación-, ¿debemos elegir a Ceaucescu?.
Por otro lado, aclaremos un punto: el Catolicismo no es pro-vida. La vida inocente no es algo sagrado que el católico deba conservar a cualquier precio. Si el precio de conservar la vida es blasfemar, debemos elegir el martirio. Los católicos no somos pro-vida. Somos pro-Dios.

Anónimo dijo...

Ceaucescu fue un genocida marxista y afortunadamente no está en condiciones de postularse en las elecciones presidenciales en 2019. Faltaba más.
Eso no significa que se deba votar a Macri, cuyo Gobierno ha sido la causa eficiente de la media sanción de esta Ley inicua y asesina en la Cámara de Diputados. Que quede claro: sin el apoyo del Poder Ejecutivo Nacional, esta Ley no salía aprobada.
Lo único que podría redimir a Macri del mal que han perpetrado él y sus secuaces, es que ponga la misma energía e influencias, esta vez en lograr un rechazo tajante a esta Ley por una mayoría de Senadores. O vetarla, cosa que ya ha dicho que no hará.
Que Dios es un Dios de vida y no de muerte, no hay duda alguna y hay numerosos pasajes al respecto en la Sagrada Biblia. No caigamos en retórica. Todo católico tiene el deber de salir en defensa de la vida de un inocente. El caso que Ud.menciona no es aplicable a este asunto del (mal llamado) aborto, ya que se trata de la propia vida en juego y la propia alma en riesgo de perderse, y en este caso, es uno mismo quien pone en juego su propio pellejo y no el ajeno.