miércoles, 25 de julio de 2018

Liberales


En entradas anteriores nos alegrábamos porque nuestros pastores por fin se había despertado y comenzaban a demostrar de un modo claro y firme su postura contra la ley del aborto. Y la verdad es que seguimos alegrándonos aunque rápidamente caemos en la cuenta que lo de ellos es pan para hoy y hambre para mañana. Veamos dos ejemplos recientes.
El episcopado argentino emitió hoy un comunicado animando a los fieles a rezar y ayunar para que la ley del aborto no sea aprobada, y a manifestarse públicamente en el mismo sentido. Se agradece. Sin embargo, a poco que se analiza el texto, resulta claro que los obispos se "autoperciben" como una parte más de la “sociedad argentina [de la que formamos parte]”. No asumen, y no se les pasa por la cabeza pensar que ellos están puestos para ser maestros de la sociedad en cuestiones como la que se está tratando. La fe de la cual ellos son custodios, no es una opción más entre tantas otras y con derecho a expresarse como en una sociedad liberal lo tienen las feministas o los marxistas. La fe está por encima, muy por encima, de todo eso, como la verdad lo está sobre el error. Los obispos entran voluntariamente en el tramposo juego democrático, se consideran maduros por jugarlo y se pavonean públicamente de que no son unos trasnochados medievales que todavía pretenden que sea la Iglesia la que enseñe y le diga a los legisladores qué deben hacer. 
Si recorremos el documento, vemos que en ningún momento se cita la ley de Dios o los mandatos divinos. La consigna que enarbolan es #Toda vida vale, que bien podría ser adoptada por Greenpeace; no es “Deus lo vult”, que gritó Urbano II, y tampoco es “Quis ut Deus?”, que todavía sigue gritando el arcángel San Miguel a los demonios. Ellos, modositos, se acurrucan en un biologismo liberal y prevarican de la función que Dios les encomendó. Más grave aún, dicen: “…apoyamos y animamos a participar a quienes deseen manifestarse públicamente como ciudadanos responsables para testimoniar el respeto por la vida en el marco del derecho de expresión propio de la democracia”. Su prédica no se “enmarca” en los derechos de Dios, Señor y Dador de la vida, sino que su marco es la libertad de expresión “propio de la democracia”, y llaman a los fieles a “testimoniar” como “ciudadanos responsables”. Nuestros pastores no recurren a los dogmas de la fe sino que asumen y se encierran o “enmarcan” en los dogmas de la Revolución Francesa. 

Veamos otro caso. Hace pocos días se representó en la ciudad de Rafaela un espectáculo teatral blasfemo. El obispo de la diócesis, Mons. Luis Fernández, vecino de Mons. Sergio Buenanueva, el osito cariñoso, emitió un comunicado que enerva. Allí, entre otras cosas dice: “Deseo dejar en claro nuestro respeto y defensa de la libertad de expresión artística, pero con la misma fuerza creo que no se tuvo en cuenta el respeto a los hombres y mujeres que profesamos la fe de los cristianos, y que su libre ejercicio y expresión constituyen un derecho debidamente garantizado por la Constitución Nacional”. Cuesta creer no ya que un obispo, sino que un simple cristiano pueda recurrir a esta argumentación. El problema, para Mons. Fernández, es que se nos faltó el respeto a los que profesamos la fe cristiana, respeto que es un derecho garantizado por la Constitución. La verdad sea dicha: a los fieles no se nos faltó el respeto; el respeto se le faltó a Dios y a su Madre Santísima, que no necesitan ampararse en ninguna constitución u otra legislación humana. Pero para este obispo, los derechos de Dios no cuentan; sólo cuentan los de los hombres, que afortunadamente están garantizados por la democracia liberal. 
Además, el comunicado de Mons. Fernández está redactado en el lenguaje asustadizo de un gazapo. Él solamente se limita a “recoger los sentimientos de sorpresa”; él “desea expresar...”; él “considera que...”. En definitiva, él es un cobarde miserable, que se niega a asumir su función de padre, pastor, maestro y defensor de su rebaño y de los derechos de Dios, y prefiere ser un simple opinador más que, aparado por la democracia, hace oír con timidez su voz.
Los obispos argentinos no aprenden ni aprenderán. No ha bastado que la democracia liberal en la que creen y bajo la que se amparan, haya sido el sistema político que permitió la aprobación de leyes aberrantes como el “matrimonio” conta natura y tantísimas otras, y que se prepara para aprobar el asesinato de niños inocentes, para que descrean de ella. Todo lo contrario. Parecería que asumen la premisa alfonsinista según la cual la democracia se cura con más democracia.
¿Qué merecen estos obispos liberales? No soy yo para decirlo, pero sí que puedo sugerir al Santo Padre que ponga en práctica uno de los el cánones que que los padres del Concilio de Trento redactaron cuando trataban la reforma de la Iglesia sobre el modo de elegir a los obispos. Se titulaba: “Del examen de los candidatos al episcopado” (De examine promovendorum ad Ecclesiae cathedrales) y precisaba hasta en sus menores detalles el contenido de dicho examen que tenía que ser concienzudo, público y riguroso. El nombre del candidato y su fecha de nacimiento tenían que darse a conocer desde el púlpito de la catedral y de las parroquias de la diócesis y figurar expuestos en carteles públicos durante quince días, para asegurarse que todo el mundo estaba plenamente informado sobre el aspirante. Clérigos y seglares estaban obligados a informar de posibles motivos por los que en su opinión un determinado candidato no debería ser promovido al episcopado. El candidato tenía que presentar testigos dignos y cualificados que, además de opinar sobre el carácter del candidato, podían ser interrogados por el arzobispo que presidía el tribunal y por otras personas, y naturalmente el candidato estaba obligado a presentar toda la documentación relativa a los grados académicos y otros títulos o diplomas que poseyese. Finalmente, el candidato era examinado por el arzobispo y otras personas presentes, y predicaba un sermón a manera de prueba (Cf. Robert Trisco, “The Debate on the Election of Bishops in the Council of Trent”, en Jurist 34 (1974), pp. 257-291). El canon no fue aprobado, no fuera hacer que los mejores resultaran electos y los mediocres se quedaran afuera.

56 comentarios:

Anónimo dijo...

De los mejores posts publicados por Wanderer. Predicar el evangelio, católicamente, mil kilómetros por encima de la conversación democrática. Tal vez, como sugiere Wanderer, a los obispos argentinos eso... “ni se les pasó por la cabeza”.

Anónimo dijo...

Con respecto al grupo teatral de Rafaela, estudiadamente blasfemo y anticatolico, está claro que la respuesta del Obispo de la diócesis ha sido muy insuficiente. En esto los Obispos harían bien en aprender de nuestros hermanos mayores en la fe. Ante una ofensa comparable,la obra ya habría sido levantada y todos sus miembros ya habrían tenido que acudir en tropel a pedir amplias disculpas. Eso es infundir el debido respeto.
Y al contrario, con cartas tímidas como esas dando pareceres, sólo piden más.

Anónimo dijo...

Cuando se llega a situaciones como las que nos toca vivir, sea como persona o como nación, es ineludible el tener que realizar un balance de los antecedentes que jalonaron el camino hasta arribar al resultado.
En el orden normal de las cosas, el logro de buenas realizaciones o de fracasos lisos y llanos obedece casi con seguridad a lo mucho de bueno o de malo que hayamos hecho, más allá de los imponderables que siempre suceden y que tienen su influencia, con independencia de los méritos y deméritos del obrar concreto.
Viendo el estado de la sociedad nacional, queda claro que la labor de la Iglesia argentina o no logró llevar el Evangelio a la práctica, o lo que logró es todo lo contrario al objetivo ideal que debió haber perseguido.
Cuando se observa cómo se vive, o cómo se subsiste.
Cuando se analiza que lejos estamos de ser una verdadera Cristiandad, queda evidenciado que el fracaso de la Iglesia Católica -en su conjunto- es más que manifiesto.
Convertida en una simple agrupación política de cobertura, que parece programada para decir naderías o slogans gastados, se hace visible la malversación de su función y el olvido casi absoluto del porqué de su existencia. Y no hablemos de las funciones encomendadas por su Creador.
No da ni para Iglesia de la Publicidad.
En todo caso, se asemeja a la publicidad de los estadios de fútbol, que puede llegar a aturdir o molestar, pero por sobre todo resulta ser la quinta rueda del carro, puesto que casi nadie le presta la menor atención.
Si lo quisieran hacer adrede, creo que no lo lograrían tan cumplidamente como lo han hecho.
En suma, han ido logrando establecerse como una anodina representación de un factor de poder terrenal que sólo convoca a los amigos de las fotos, las formas vacías o populacheras y las declaraciones vacuas.
Se están extinguiendo como una pesada niebla que disipa el sol de la mañana y de la cual nadie se acuerda al llegar el mediodía.
Triste final el de los burócratas. Sólo falta que les llegue el ajuste presupuestario y no reflejen ni siquiera el ser una partida de gasto presupuestario.
De ser la sal de la tierra y de constituir la luz del mundo, ni noticias.
Y todos sabemos que es lo que pasa con la sal que no sala y con las perlas cuando caen en la piara. O cuando los talentos son guardados.
Habrá que ver que pasa con la labor silenciosa de la Iglesia de las primicias, muy minoritaria pero muy fiel a su divina misión. De la otra, mejor ni hablar.
Pequeño Rebaño.

Anónimo dijo...

Las vestimentas casi elegante sport y no el uso de sotanas, habla mucho del valor de la palabra en nombre de la doctrina de Jesucristo

Anónimo dijo...

lo mejor sería la elección "democrática" de los obispos...
al menos cuando el pueblo los elegía, no se equivocó con San Ambrosio y San Agustín; ¿qué pudo haber errado en otras elecciones episcopales? es probable; pero tan grandes dos Doctores de la Iglesia lo compensan seguramente y con creces...

en cuanto al documento de los obispos en sí, llamando a manifestarse en contra de la probable ley de aborto, yo me quedo con el "núcleo", bastante duro por cierto, de manifestarse en contra, confiando en los fieles, que tendremos que hacer el trabajo sucio...

creo que habría que leer más en "entrelíneas"... es lo que propongo como idea. Salvando las distancias, Cristo mismo hablaba a la multitud en parábolas que pocos entendían...

Y si alguien viniera hoy día a decirnos que debemos rezar por gobernantes paganos, impíos y persecutores, lo miraríamos "raro", pero era lo que pedía San Pablo...

nota final: no tengo problemas en despotricar contra la "democracia liberal", pero en la Argentina desde hace por lo menos setenta años, lo único que tenemos es populismo demagógico.

Anónimo dijo...

En todo caso, esto de los sacerdotes funcionando como parte de la vida de la República no es nuevo en la Argentina: de los 19 firmantes de nuestra Declaración de Independencia, 12 fueron sacerdotes o religiosos católicos

Anónimo dijo...

Esos Obispos no son extraterrestres son Argentinos.
Entonces, ¿Cual es la sorpresa?
Si.somos lo que somos no esperemos tener otro tipo de Obispos.
Es lo que hay (lo peor esta por venir, a veces me imagino lo que habra que ver en 30 años).

Benigno Varela.

Luis Fernando Pérez dijo...

Aunque es bien sabido que "mal de muchos, consuelo de tontos", os diré que los obispos argentinos no son especialmente distintos del resto del episcopado en las Españas de uno y el otro lado del océano Atlántico. Tal parece que, para ellos, Cristo vino a predicar la democracia liberal como instrumento de salvación de la humanidad.

Por ejemplo, los de aquí están la mar de contentos con el papel que jugó la Iglesia en la Transición, a pesar de que dilapidaron el enorme poder de influencia que tenía tras décadas de franquismo y no hicieron nada efectivo por salvaguardar la familia y el derecho a la vida. El mismísimo cardenal Tarancón dijo que eran conscientes de que con la democracia y la Constitución llegaría el divorcio y el aborto. ¿Presionaron para que no ocurriera tal cosa? No. Es más, su secretario, el jesuita Martín Patino dijo que el cardenal había sido el impulsor de la primera ley del divorcio.
Sí, cuando luego llegó Felipe González con la ley abortista debajo del brazo, en 1985, se manifestaron en contra. Pero ya se había asumido la idea de que un parlamento podía aprobar esa aberración. Dos millones de víctimas inocentes y millones de familias destrozadas han pagado el precio.

Con todo, esto viene de muy atrás. Cuando el papa León XIII impuso la ralliement a los católicos franceses, no pocos carlistas españoles se pusieran a rezar por la salvación de su alma. Y no era precisamente un Papa dudoso en cuanto a la defensa de la soberanía social absoluta de Cristo. Pero pensó que colaborando con los republicanos ilustrados... quizás estos dejarían de ver a la Iglesia como enemiga de la República. ¡JE!

Luego llegó Maritain, la democracia cristiana (engendro perverso donde los haya), el CVII, el postconcilio y la patochada esa del sano laicismo. Adiós a la unidad católica, al "Viva Cristo Rey", a todo lo que huela a Cristiandad.

Con esos precedentes, ¿de qué les extraña lo que dicen los obispos?

Walter E. Kurtz dijo...

Dejémoslo en "sport" únicamente. Si hay algo que ningún obispo argentino es, es elegante.

Anónimo dijo...

Estimado Luis Fernando Perez si el obispo Tarascon dijo "eran conscientes de que con la democracia y la Constitución llegaría el divorcio y el aborto" era porque no era cierto " que dilapidaron el enorme poder de influencia que tenía tras décadas de franquismo" Esa influencia era solo política y cuando los vientos de la política cambiaran se perdería. La Iglesia debe transmitir la Fe, la única influencia real es un pueblo creyente todo otro "poder temporal" es inútil.

Anónimo normando dijo...

Tiene razón el coronel Kurtz. No son elegantes. Y esto no es frivolidd ni tilinguería. Es una verdad profunda de la que hay que tomar conciencia de una vez. Quizá haya alguna excepción, pero el tono general es plebeyo y torpe.

Juani dijo...

Es como dice Luis Fernando Pérez. No hay otra clave de lectura.

Al anónimo del 26 de julio de 2018, 0:00
Ninguna elección democrática va a ser buena. A los resultados argentinos me remito.

Luis Fernando Pérez dijo...

Anónimo, no es casual que la Iglesia perdiera su capacidad de transmitir la fe. Estábamos en pleno post-concilio. No hace falta que le explique cómo estaban las cosas entonces.
Y eso fue determinante para la retirada de la Iglesia del ámbito donde se tomaban las decisiones políticas.

Anónimo dijo...

Solamente la monarquía puede garantizar la fidelidad del Estado a la fe católica, como demostraron Enrique VIII de Inglaterra y su hijo Eduardo VI, Gustavo I de Suecia y Cristián III de Dinamarca.

Wanderer dijo...

Anónimo de las 19:40, su ironía ha sido neutralizada por muchos autores desde hace un par de siglos a esta parte. No vale la pena argumentar. En todo caso, no deje de leer los tres tomitos sobre la Formación, Apogeo y Decadencia de la ciudad cristiana de Rubén Calderón Bouchet.

Anónimo dijo...

Hoy nos enteramos que "los obispos de Córdoba" advirtieron que "una democracia que no respete toda vida humana se convierte visible o encubiertamente en dictadura de los que ostentan más poder, porque cuando no se respeta la vida del más débil la libertad se convierte en ocasión de dominio y arbitrariedad"
Si, asi de impersonal y sin nombres propios, agazapados en en un colectivo sin entidad jurídica alguna, los purpurados de la Docta nos vienen a explicar que el aborto está mal, no porque va contra el quinto mandamiento, sino porque atenta contra la democracia.
Que siga usté bien
Puestero del Oeste

Anónimo dijo...

Anónimo contrera lea a Hilaire Belloc.

Carlo - dijo...

Si a lo que dijo el anónimo de las 19:40 no se le agrega la defensa de la democracia, entonces sí, él tiene plena razón: no existe una forma de gobierno incorruptible que nos garantice la perfecta defensa de la fe en este mundo caído, y muchos tradicionalistas parecen olvidarse de eso. Además, hubo en la Edad Media instituciones que tomaban decisiones a partir de votos, como las Cortes de León, la Dieta del Sacro Imperio Romano, la Veche de Novgorod y Pskov, varias ciudades-estado de Italia y Suiza, etc; todo eso varios siglos antes de los delirios de Hobbes, Locke, Rousseau, no eran las democracias modernas representativas basadas en fantasías como la soberanía popular, el contrato social y la autonomía del individuo. Pero de por sí contar votos no es una ofensa a Dios ni una violación del primer mandamiento, como algunos proponen, y es algo que puede perfectamente coexistir con un orden social cristiano.

Anónimo dijo...

off topic

W; le acerco (por si aún no la leyó) la mejor nota que se ha hecho sobre la controversia que atrajo sobre sí el Dr. Albino.

Está escrita por el mejor periodista del único diario de tirada nacional que aún puede leerse: Agustín De Beitia, diario La Prensa.

Saludos,
Manuel

http://www.laprensa.com.ar/466789-El-calvario-de-Abel-Albino.note.aspx

Luis Fernando Pérez dijo...

Efectivamente, votar para elegir alcalde no va contra el Evangelio de Cristo ni la Tradición.

Efectivamente, en las monarquías católicas han existido reyes perversos, cuya legitimidad de ejercicio era altamente cuestionable. Y regímenes que, sin ser estrictamente monárquicos, promulgaban leyes católicas (eso dijo literalmente Juan XXIII de Franco).

Pero:
- Que la Cristiandad en su rama hispánica tuvo la forma de monarquía católica es un hecho histórico.
- Que los experimentos liberales, vía democracia, vía regímenes autoritarios, han sido desastrosos para el bien común y espiritual de nuestros pueblos, es igualmente un hecho histórico.
- Y que la Iglesia siembre se opuso y ahora parece ser su principal defensora, también.

USOZ dijo...

Bueno...

El Concilio Vaticano II nos dejó esta especie de catolicismo socialdemócrata, esta Iglesia blanda, floja y afeminada, sin el menor atractivo.

Hasta quienes están en las antípodas del cristianismo lo advierten. Recuerdo cómo me hizo pensar el comentario de un miembro de una banda de black metal noruego que decía que él el catolicismo medieval lo respetaba, pues era aguerrido y noble, pero que no podía soportar en qué se había convertido...

Y, en la misma línea, los jóvenes, tan alejados de la Iglesia, se entusiasman sin embargo con remedos, a veces casi parodias, de ese cristianismo medieval, como Juego de Tronos...

USOZ

PD: me complace encontrarme por aquí a Luis Fernando : )

Anónimo dijo...

Va de bien cuando son votos cualificados, Carlo. Pero cuando son de multitudes con consciencias deformadas ummm..... y peor cuando son consciencias que se creen la voz de Dios.

Sir Edward Hopkins dijo...

Hoy todos los medios se ríen y critican a los obispos cordobeses por su afirmación.
Dicen que no entendieron a la democracia. Y es verdad, lo democrático es poner en discusión y debate todo, y eventualmente al aborto también.

No hay nada que hacer. Toda oposición del aborto que se haga desde el catolicismo y que no se sustente en el respeto al Decálogo es una encerrona dialéctica sin chances de éxito y por lo mismo una completa estupidez. Obviamente, no es una oposición democrática y ese dogma no lo piensan violar.

Nada nuevo, ya hace más de dos siglos que el catolicismo trata de jugar un juego hecho, sencillamente, para trituralo (con disculpas de los entristas hernandianos, pero son los hechos; aunque desde la ascéptica moral se pueda marear un poquito la perdiz).

Anónimo dijo...

Qué lástima lo de Albino...
Venía bien, hasta que salió con el acrílico, siendo que hoy se usa el látex.
Ese solo error, de suyo inmenso, desvirtuó todo lo anterior.

Lo que dijo de la pobreza fue impecable: el pobre lo es de salud, amigos, espectativas, parientes, educación y "además" no tiene plata.
(algo que no se debe perder de vista si se quiere entender la pobreza argentina y que marca la gran diferencia a la del clase media que se encuentra sin trabajo ni casa propia por un largo período de tiempo)

Asistente Social

Luis Fernando Pérez dijo...

Usoz, siempre nos acabamos encontrando en los sitios más insospechados, 😎

Por cierto, lo de la defección política del catolicismo es anterior al CVII.

Anónimo dijo...

La foto ¿no es de un encuentro del Suterh? Con perdón de los porteros

Lefe Estepario dijo...

Algo que se suele olvidar sobre la Edad Media es que era un orden plural en que se superponían diversas formas sociales y políticas: ciudades libres, abadías, universidades y los feudos y monarquías, que en la práctica eran latifundios y milicias privadas de carácter hereditario, orden que se fue variando durante mil años hasta que la monarquía borbónica acabó con él, siendo el paso previo al Estado jacobino y napoleónico que importamos en Hispanoamérica.
En esto la Cristiandad está lejos del absolutismo egipcio, persa, del bajo Imperio y de Bizancio, así como de toda idea de Estado propia de la Modernidad. Una propuesta política cristiana ante todo debe abdicar -como alertaba Juan Antonio Widow- de pretender planificar la sociedad como si se tratase de un organigrama empresarial o burocrático, porque siempre escapará a tal planificación.
La paradojal de esto -y quizás ello les duela a algunos tradicionalistas- es que una de las mejores defensas del orden medieval viene de un libertario austriaco como Hans Hermann Hoppe. Al final del día, la Cristiandad tenía mucho de “orden espontaneo” basado en la libertad y la propiedad, a tal punto que muchos de los problemas álgidos de los tradis como la confesionalidad estatal, eran simples problemas de derechos de propiedad: el rey es “dueño” de su territorio y decide que fe se puede practicar ahí.

Carlo - dijo...

Manuel - muchas gracias por compartir el artículo. Vi algunos titulares en varios medios sobre el doctor Albino (todos machacándolo impiedosamente), y estaba justamente pensando en el por qué, ya que no había visto ni leído su presentación. Siempre me parece interesante cuando medios de distintas posiciones políticas se ponen en completo acuerdo sobre algún tema, ahí es cuando vemos cual es la posición de los verdaderos amos del mundo.

Anónimo dijo...

EL problema del documento de los obispos es que no se definen a quien se dirigen ni en calidad de que hablan. Asi como lo escribieron debería ser el documento de un grupo de ciudadanos dirigido a los argentinos en su totalidad y tiene el valor de cualquier opinión de un grupo de cudadanos. Si fuera un documento de obipos a sus feligreses cabría el recuerdo del quinto mandamiento. Y si sedirigieran a los no creyentes hablareles de democracia o de aborto sería una estupides, a ellos deben explicarles porque hablan en nombre de Dios o demostrarles que existe.

Carlo - dijo...

Anónimo de las 8:01 - estoy totalmente de acuerdo con usted. De ahí mi crítica a la democracia moderna y sus mitos, como el de la "soberanía popular", que: 1- no existe (hay élites que toman las decisiones y mueven las masas a su antojo); y 2- porque da la idea que el "pueblo" tiene el derecho de decidir lo que sea, y que lo único que importa es que la decisión se haga de manera "democrática" - si la mayoría quiere el aborto, entonces el aborto es bueno y los que se le oponen tienen que aceptarlo y callarse. A la Dieta del Sacro Imperio Romano jamás se le ocurriría cuestionar un dogma de fe o moral de la Iglesia.

Anónimo dijo...

Y como casi siempre sucede, todo al revés del pepino.
El Dr. Albino, que ha dado su vida salvando vidas de pobres y olvidados del mundo, está siendo rostizado por los mercaderes del hedonismo a todo precio, incluso si la muerte (el aborto) va con ello.
Y los que tendrían que defenderlo y apoyarlo, prefieren callar y ocultarse dejándolo solo para que lo apedreen como a la adúltera del relato del Evangelio.
Claro, no está el Salvador que exhortase a los fariseos acusadores, echando a los hipócritas según su edad, ni tampoco el Dr. Albino cometió pecado alguno digno de la pena capital de muerte civil que le aplican los misericordiosos y los amplios de mente abierta.
En Ceuta, al mismo tiempo, 600 forajidos invaden el territorio y mandan al hospital a varios guardias civiles. El mismo silencio acompaña los ataques. Silencio que sería un griterío ensordecedor si hubiera habido la normal reacción de los Guardias atacados.
El Reino del Revés en su máxima expresión.
Y los envíos de rosarios o las condenas fulminantes (según sea políticamente correcto hacer una cosa o la otra, están a la orden del día).
Alpanpan Yalbino Mingadefenderlo.

Anónimo dijo...

Si Argentina fuera un país confesional, los obispos serían casi como gobernadores. Pero Argentina es un país secularizado y en vías de ser laicista. El catolicismo es la primera minoría religiosa; los obispos son pastores para su grey y poco más que líderes de una organización religiosa multinacional en el mostrador de la Secretaría de Culto.
¿Usted pretende entonces que ellos sean profetas en la sociedad argentina cuando no lo son en la Iglesia en Argentina?
¿Usted realmente pretende que la CEA interponga un amparo o formalice una denuncia en la comisaría más próxima a la curia metropolitana para resguardar los derechos de un Dios que es ninguneado y apartado, y únicamente reconocido como una proyección mental para la esfera privada de las personas?
Distinto sería si usted usara kipá para hacer esa denuncia, desde luego.
Es evidente que tenemos que hacernos la idea de que Argentina dejará de tener influencia de la Iglesia católica y que sus símbolos religiosos y aún culturales desaparecerán. A mí todavía me sorprende ver una imagen de la Virgen en la estación de Retiro y que los detentores del Poder ejecutivo en sus distintos niveles asistan a un Tedeum en la fecha patria --incluso en contra de sus convicciones religiosas o teológicas.

Anónimo dijo...

Desde una posición católica, oponerse en tesis a la democracia no acotada a cuestiones discutibles está muy bien. Pero dado que marxistas-leninistas y fundamentalistas islámicos también se oponen a la democracia no acotada desde sus posiciones respectivas, concluimos que, si se sigue esa oposición en tesis, la única manera de resolver la cuestión entre las distintas posiciones dogmáticas es por la fuerza.

Anónimo dijo...

Hay 4 posiciones posibles sobre esta cuestión.

A. El aborto debe estar penado y el tema no debe decidirse por votación.
B. El aborto debe estar penado y el tema debe decidirse por votación.
C. El aborto debe ser legal y el tema debe decidirse por votación.
D. El aborto debe ser legal y el tema no debe decidirse por votación.

Si bien sostenemos la posición A, no debemos olvidar que los ateos pueden adoptar no sólo la C sino la D, "no se debería permitir que los católicos pongan en discusión este tema".

Tomando el caso reciente de Irlanda para hablar en concreto, pregunto: ¿Cuál es la mayor tragedia, que el tema haya sido sometido a votación o que 2/3 del electorado haya votado a favor de la legalización?

Carlo afirma, con verdad, que "A la Dieta del Sacro Imperio Romano jamás se le ocurriría cuestionar un dogma de fe o moral de la Iglesia." ¿Pero cuán realista es pretender que el Congreso de Argentina adopte una actitud similar? En general, ¿cuán realista es pretender que Cristo reine socialmente en un país donde no reina espiritualmente en las almas de la mayoría de la población?

Anónimo dijo...

Estimado redactor:
Hay un salame que se hace llamar "Benigno Varela", nombre que no creo sea el suyo propio verdadero, pues lo fue de un almirante hijo de un famoso teniente coronel asesinado por un anarquista, que cree ser el epítome de la argentinidad y se pone a sí propio como ejemplo, señalando, de paso, que "todos nosotros" seríamos un desastre porque él lo es. Así razona el hombre.
En su simplicidad, no logra comprender que los obispos en la Argentina no los nombramos los argentinos, sino un señor vestido de blanco -ocasionalmente usando debajo pantalones negros- que vive en Roma y generalmente (muy) mal informado; o, si está bien informado, ... no quiero ni pensarlo ni decirlo.
No sé si los obispos éstos serán lo que nos merecemos ni es un dato de algún interés, porque nunca pensé el Episcopado y su relación con la feligresía en términos de mérito sino de necesidad espiritual, de salvación de las almas, con lo cual las cuestiones meramente mundanas o de "proporcionalidad" eran superfluas. Pero si hay un responsable de esta calamidad, no somos nosotros, los argentinos, siendo más bien que somos víctimas.
No atribuyo intenciones, simplemente señalo hechos contantes y sonantes: los Obispos son nombrados desde Roma, por Roma. Los Nuncios, que son elegidos por Roma, supuestamente deberían elegir e informar sobre los candidatos, pero informan lo que informan... preguntan discretamente a quienes ellos eligen preguntar, y al final salen los que finalmente salen. En prieta síntesis, ese es el procedimiento. Calculo que Bergoglio es el primer habitante de Roma vestido de blanco que sabe a quién elige, porqué y qué puntos calza, por haber jugado de local durante años.
Pero pensemos en ésto: la mayor parte de los obispos actuales son anteriores a Bergoglio.
Bien claro, me despido.
Maligno Videla

Anónimo dijo...

Estimado Maligno

Yo soy el que firma como Benigno Varela, en honor al Tte Cnl, Hector Benigno Varela, quien me cayo bien por el solo hecho de haber limpiado (aunque sea un poco la patagonia de anarquistas y demas lacras a principios de siglo en los hechos descriptos en el libro la Patagonia Rebelde), fuera de eso, no le conozco mucho merito a este militar que fue asesinado por un anarquista.

Hace años que firmo como Benigno por esa razon, no hay niguna razon filosofica o teologica o sociologica detras del nickname.

Ahora bien con respecto a su punto, me lo deja usted facil, ya que le recuerdo que Bergoglio, es Argentino, con lo cual esta salido del mismo lugar que estos obispos de morondanga que tenemos.

Si tenemos un arbol de mandarinas no esperemos que ese arbol nos de manzanas.
Aunque tengo que hacer extensiva la mediocridad a todo occidente, la decadencia no es solo una prerrogativa Argentina.

Usted se rasga las vestiduras porque exige que tiene derecho a tener mejores obispos, y yo le pregunto que ha hecho usted, proactivamente para merecerlo??

Me incluyo, en tradilandia, estamos acostumbrados a ver como se cae el mundo, pero no hacemos nada para arregarlo, nos encerramos y nos escondemos, en vez de ir y sacar a patadas en el traste a estos obispos de cuarta, curas villeros y politicos de cartulina que desparraman en vez de juntar.

Es asi, que todos somos culpables, por accion u omision de lo que sale de este pais (y en mayor grado de lo que ha terminado siendo lo que antes fuera la cristiandad).

Finalmente el salame me gusta picado grueso pero no como mucho porque tengo presion alta.

Un abrazo fraterno
Beni

Anónimo dijo...

Corrijo el dato de más arriba sobre la cantidad de sacerdotes y religiosos católicos firmantes de la Declaración de Independencia de la Argentina (Provincias Unidas en ese entonces). Haciendo notar que firmaban en 1816 contra el Rey Fernando VII, que era un rey plenamente Ancien Régme y anti-revolucionario (en el sentido amplio):
De los 29 diputados firmantes del acta de Declaración de la Independencia, 12 fueron miembros del clero de la Iglesia católica. Fue el caso de: Cayetano Rodríguez, Antonio Sáenz, Manuel Acevedo, José Colombres, Mariano Sánchez de Loria, José Andrés Pacheco de Melo, Pedro Ignacio de Castro Barros, Justo Santa María de Oro, Pedro Francisco de Uriarte, Pedro León Gallo, Pedro Miguel Aráoz y José Ignacio Thames.

Anónimo dijo...

En un sentido objetivo la democracia no esta bien vista en las escrituras.


Hay dos ejemplos

Primero Nuestro señor eligio a dedo a Pedro. No lo sometio a votacion. Le dijo palabras mas palabras menos "El Señor te eligio para ser la cabeza de la Iglesia".
El segundo es mas claro; durante la pasion Poncio Pilato somete a votacion del pueblo quien se salva si Jesucristo o Barrabas.
Sabemos a quien, democraticamente, condenaron a muerte nuestros hermanos mayores.

En todos los aspectos de la vida en sociedad debe haber orden. Para que exista orden tiene que haber autoridad para que haya autoridad tiene que haber capacidad y la capacidad no se logra por votacion (de ejemplo basta ver la calaña de gobernantes que venimos disfrutando durante los ultimos 70 años en la Argentina).

Benigno

Anónimo dijo...

Amigos la batalla del aborto se perdió hace mucho, cuando los obispos decidieron reducir la identidad católica de los colegios y universidades, por diversas razones. Así tenemos muchos, muchísimos dirigentes políticos graduados en estas instituciones, que son abortistas.
La cultura católica se pulverizó y el secularismo dominó todo el espectro cultural e informativo. Hoy no hay diario, revista o programa de televisión que no critique ferozmente a Albino y apoye el aborto. Hay que empezar de nuevo. Las instituciones de enseñanza católica deben ser esto, aunque pierdan alumnos y cuotas. Y los profesores no deben ser pluralistas y democráticos sino católicos. Reclamar declaraciones a los Obispos no sirve más, produce reacción adversa. QUe renuncien al sueldo y jubilación de privilegio antes que se las quiten, eso sería un gesto; lo demás es chachara.

Descendencia de Ioreth dijo...

Obispos, curas y católicos liberales. Diría Antonio... Centinelas dormidos. Vanguardia de los enemigos. Conquistadoa por anticipado, pues su dormir es un negarse a ser ligados permanentemente por la ciudad… ya rendirán cuentas

Anónimo dijo...

"Para que exista orden tiene que haber autoridad para que haya autoridad tiene que haber capacidad y la capacidad no se logra por votacion"

De acuerdo, pero si el Señor no nos comunica Él mismo quién tiene la capacidad - o, en el caso de Pedro, a quién Él había elegido para darle la capacidad - ¿cómo podemos saber quién tiene la capacidad? Si cree que el genoma es indicativo, lea sobre el hijo primogénito de Felipe II.

Anónimo dijo...

Anónimo de ayer a las 20:20, la pregunta relevante no es si es realista, sino si es la voluntad de Cristo que se pretenda instaurar su reinado social en una sociedad en la que Él todavía no reina espiritualmente en la mayoría de las almas. A mi juicio no lo es - y de paso me interesaría conocer la opinión de otros sobre este punto - pero si fuese su voluntad habría que hacerlo sin importar si nos parece o no que es realista.

Anónimo dijo...

Sócrates ironizaba diciendo que quien mandaba en realidad, no eran los demócratas sino la hijastra de Pericles, pues su mujer mandaba en el general y en ella mandaba su hija.

Manda el que toma la decisión y se reduce a la unidad.

Voluntad Popular refutada desde el siglo V a.C

Anónimo dijo...

La Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA) hizo un comunicado (que se puede ver completo en su página web), donde destacan con gratitud, que la CEA usara los conceptos de ACIERA.

"Reconocida la iglesia evangélica por su capacidad de convocatorias multitudinarias, el próximo sábado 4 de agosto afrontará el mayor de sus desafíos que será superar aun a sus concentraciones más numerosas, esta vez, unidos en la defensa de la dos vidas, fundamento que llevan constantemente en su mensaje cristiano.

La cita será nuevamente en el obelisco porteño, escenario histórico de sus máximas concentraciones, y la actividad comenzará a las 15 horas donde decenas de miles de creyentes ya se comprometieron en llegar a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en cientos de micros provenientes de distintos puntos del país.

La convocatoria tiene un carácter federal con un mismo mensaje “Salvemos las dos vidas”. Se invocará la protección de Dios Fuente de toda Razón y Justicia en favor del niño por nacer y las madres que los llevan en su vientre. El punto central será solicitarles a los senadores de la Nación que se expidan el próximo 8 de agosto en contra del proyecto de ley de despenalización del aborto.

Es importante destacar también el trabajo conjunto con la iglesia católica y grupos próvida en varias acciones y movilizaciones desde que el proyecto de ley comenzó a debatirse en la Cámara de Diputados. Prueba de ello fueron los testimonios de la Conferencia Episcopal Argentina al compartir los conceptos sobre declaraciones vertidas por ACIERA” en el documento “Derecho a la Vida”, señaló el pastor Rubén Proietti, titular de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina."

http://aciera.org/se-espera-multitudinaria-concentracion-evangelica-a-favor-de-las-dos-vidas-frente-al-obelisco/

Anónimo dijo...

Anónimo de las 20:20 del 27 de Julio

Lo más monstruoso de la democracia es que multiplica las culpas sin diluirlas, convierte al pueblo en cómplice.
Es preferible que el aborto sea legalizado por un puñado de jueces de la Corte Suprema, a que se vote por su legalización. Que sean culpables unas pocas personas y no millones.

Anónimo dijo...

Nunca dije que la solucion es la monarquia todo el mundo asume que cuando critica la democracia defiende la monarquia.
Solamente digo que la verdad no es cuestion de mayorias.

Benigno

Anónimo dijo...

Anónimo de las 13:20 hs.,
como católico, allí estaré el sábado próximo a las 15 hs., con nuestros hermanos separados, dando testimonio contra el aborto. Esperé que en las Misas dominicales –diócesis de San Martín- se dijera algo sobre el aborto (algo, cualquier cosa, algo), esperé que a los católicos se nos convocara en algún lado a manifestarnos pública y masivamente ahora que estamos sobre la fecha de la decisión. Pero fue en vano. Mis pastores me abandonaron. Me concentraré con los evangélicos.

Anónimo dijo...

Las oportunidades para marchar contra el aborto son muchísimas; sin ir más lejos: mañana 30 de julio Marcha por la Vida a la Quinta Presidencial de Olivos: a las 1900en Roca y Maipú.

Respecto la monarquía y temas relacionados, en un comentario no publicado (tal vez la cita bíblica era demasiado extensa) trataba de hacer reflexionar sobre que la monarquía había sido un castigo de Dios a su pueblo elegido (libro 1 de Samuel capitulo 8).

Por otra parte, hablar de "democracia", o cualquier otra forma de gobierno, no deja de referirse a una entelequia; lo importante acá es algo mucho más concreto que es el "Estado de Derecho". Está más que claro que la última oposición a una eventual ley de aborto proviene de la Constitución Nacional (su cumplimiento es la que asegura el Estado de Derecho...)... etc, etc.

Anónimo dijo...

Estimado, los evangélicos están siendo llamados hermanos separados cuando en realidad son herejes separados de Dios. ¿Esta seguro de juntarse con enemigos de Dios?

Anónimo dijo...

Si, estoy seguro. Me voy a juntar con herejes para evitar que sea legal matar niños en el vientre de sus madres. Si para lograr eso debiera marchar con musulmanes, también lo haría.

Anónimo dijo...

https://www.lanacion.com.ar/2157341-aborto-no-faltar-a-la-verdad
muy bien la editorial de hoy del diario LN

Anónimo dijo...

Anónimo de las 16:59, si el enemigo dice que llueve, y llueve, no voy a afirmar lo contrario. Si los "herejes separados de Dios" afirman que el aborto es un asesinato y por ende una ley injusta, apoyaré a esos herejes en esto que es verdadero. Esto no convalida sus herejías

Anónimo dijo...

Anónimo de las 16:59 es el problema de darle sentido religioso a esta disputa. Como católicos las leyes del estado no nos deberían importar, se obedecen a menos que sean injustas, cuando intervenimos en el debate es para cumplir con nuestro deber de caridad para con el prójimo haciendo que las leyes permitan construir el bien común. Desde esa perspectiva los herejes separados son nuestro prójimo y construyen con nosotros el bien común. De ´paso podriamos buscar convertirlos pero es tema a parte.

Anónimo dijo...

Maligno Videla dice:
Estimado Beni(gno):
Coincido con Ud. en la admiración por el teniente coronel Varela, a quien Yrigoyen sacrificó salvajemente; pero es otra historia.
Bergoglio fue hecho obispo por Juan Pablo II (no lo llamo "san" pues no es santo de mi devoción), así como la mayoría de los obispos actuales.
¿Que qué hice yo...? Le diré algunas cositas menores: Escribí a Roma denunciando a Tucho Fernández cuando era profesor en el Seminari y escribía en la revista de la UCA "TeologíA" disparates sobre el sexto mandamiento. Nadie me contestó...
Lo denuncié a Bergoglio en la Nunciatura cuando el episodio del profiláctico en el Obelisco, cuando la gorda Bonafini descargó sus miserias tras el Altar de la Catedral y en dos oportunidades más, sin obtener ningún resultado.
Las logias vaticanas que denuncia Malachi Martin serán ficciones, pero funcionan muuuuuy bien.
Denuncié por hereje al futuro Obispo de Azul, padre Salaberry, sin respuesta ni éxito.
Jamás fuí consultado sobre los candidatos a obispos. Nunca se contestó a mis inquietudes; ninguno de los denunciados fue amonestado, removido, molestado o siquiera le sacaron la lengua...
Desde que tengo algún interés en el asunto y edad suficiente para hacerme oir, el epíscopado argentino es una mafia. No es de la denuncia de la persecución religiosa de 1954 ni el de la Pastoral colectiva sobre el liberalismo, la masonería y el comunismo de 20 de febrero de 1959; ni el de la Pastoral colectiva sobre la familia cristiana de 1952.
Ese episcopado no existe más; y eso que había entre ellos algunos peronistas, como por ejemplo los dos cardenales de esos tiempos...
He llegado a la conclusión siguiente: o Roma nos ignora olímpicamente o simplemente nos detesta, y por eso todas las designaciones de obispos aquí (desde mucho antes de Bergoglio) son una catástrofe, con algunos modernistas benevolentes, como el Pocho Aguer o monseñor Laise o su sucesor. Eso coincide en general con el pontificado de Juan Pablo II especialmente, aunque siendo nuncio Pío Laghi (Isabelita y el Proceso) la cosa ya venía fullera. Las dos intervenciones diplomáticas de Juan Pablo II con nosotros fueron poco felices para la Argentina. Piensen lo que quieran, pero todo esto lo viví de cerquita, casi se diría de aquí al lado...
Así que, don Beni, le aseguro que no tenemos culpa alguna en ese renglón, aunque podamos tenerla en otras cosas.
Malignamente
Maligno V.

Anónimo dijo...

Estimado Maligno
Tiene usted razon y yo le debo una disculpa.
Evidentemente usted ha hecho mucho mas de lo que al menos yo haria.

Me agrada que le caiga bien el Tte Cnl Varela.

Saludos

Beni.

Anónimo dijo...

"en realidad son herejes separados de Dios. ¿Esta seguro de juntarse con enemigos de Dios?"
Serán herejes separados de la Iglesia, pero no (necesariamente) de Dios. Y menos enemigos de Él. ¿O acaso usted puede sondar los corazones de los evangélicos?
Muchos de los suyos son mejores (en todo sentido) que los nuestros. Yo el sábado seguramente esté con ellos también. Usted quédese a rezar novenas en un rincón de su casa, rabiando contra evangelistas y católicos que ganen la calle.