jueves, 11 de abril de 2019

Una triste entrevista sobre los frutos del progresismo


Descubrí un extenso reportaje que le hizo hace algunos días Jorge Lanata a Teresa Riego y que pueden ver aquí.
Esta señora fue monja carmelita descalza en el convento de Córdoba durante treinta años y llegó a ser priora, pero a resultas de un proceso interior que está claramente marcado por el progresismo, salió, se casó y ahora es una mujer de su casa... y de su marido.
Es un reportaje que deja un gusto amargo. Se ve allí, en carne viviente, los frutos madurados por las cálidas brisas de la primavera conciliar. Teresa Riego, una mujer sin duda inteligente y coherente, es una de las manzanas más logradas de esa primavera, uno de los frutos más maduros del progresismo.
A lo largo de la entrevista, puede verse de un modo nítido cómo una joven con recta intención y profundo amor a Dios, ingresa a la vida religiosa, y cómo esa vida religiosa, pudriéndose de a poco al calor conciliar, la transforman en una monja que lentamente, como la iglesia de Éfeso, "dejó su primer amor" (Ap. 2, 4). Cuando el periodista la pregunta  si dejó de creer en Dios, ella responde que no, pero que comenzó a creer más en sí misma. En pocas palabras, dejó de elegir a Dios y comenzó a elegirse a sí misma.
Lo que más me llamó la atención es la respuesta que da a la pregunta de Lanata sobre si alguna vez fue feliz. Dice que sí, que muchas veces, y todas relacionadas con la vida comunitaria, como cuando comía mayonesa con las otras monjes en los almuerzos del mes de enero en el jardín conventual. ¡Qué triste! ¿Hacerse monja contemplativa para ser feliz solamente cuando está en recreación con otras monjas? Toda la espiritualidad cristiana, desde los primeros Padres a los grandes místicos modernos, afirman que la contemplación trae como fruto un gran gozo y paz espiritual. ¿Es que la hermana Teresa, a lo largo de treinta años de vida contemplativa, nunca conoció ese gozo, nunca contempló? Muy triste.
"Si volvieras a nacer, ¿volverías a ser monja?", le pregunta Lanata. "No. La vida tiene cosas muy lindas para ser disfrutada, como tener aventuras, viajar, conocer muchachos lindos, aprovechar los años en que se es buena moza...". 
Aversio a Deo et conversio ad creaturam

81 comentarios:

martina dijo...

Muy triste!

Anónimo dijo...

Aversio a Deo et conversio ad creaturam.
Buen artículo, toda la razón. No quiero pensar que le pagaron a la ex monja para que responda de esa manera a esa última pregunta del artículo del wanderer, pero mmmm.... que quiere que le diga, de la mano de Lanata todo puede ser con tal de ensuciar la vida sobrenatural. Como ellos no la tienen....

Anónimo dijo...

Encima en la foto al lado del tipo y sin remera, puaj.

Isabel dijo...

yo pienso que la ex monja es bastante honesta en lo que dice. Lástima que la embarra mal con el tema del purgatorio e infierno. Pero ese anhelo juvenil del que habla, me parece a mí, es lo que le pasa a muuuuuchas chicas que entran de religiosas jovencísimas, sin tener conocimiento de sí mismas, pensando que lo que es mejor(la vida consagrada) es también lo mejor para ellas.

Anónimo dijo...

"¿Es que la hermana Teresa, a lo largo de treinta años de vida contemplativa, nunca conoció ese gozo, nunca contempló? Muy triste".

Yo diría que la contemplación es una gracia muy particular y extraordinaria que difícilmente alcanza un monje entre decenas o cientos de ellos. Aún en Fontgombault o Le Barroux, e independientemente de los calores de las temporadas de la Iglesia.
Se podrán vivir ciertas consolaciones o ver algunas lucecitas en el camino, pero deberíamos coincidir en que la vida religiosa --y más aún monástica-- es mayormente oscuridad. No lo digo yo, lo dice san Juan de la Cruz, por ejemplo.
En este contexto tampoco podemos desdeñar las buenas experiencias vividas en comunidad, que a menudo son la mayor prueba humana en la vida del monje.

Anónimo dijo...

No menos lamentables son los comentarios que aparecen debajo del vídeo. Trasuntan ateísmo, materialiamo, relativismo, egoísmo, y mucha ignorancia.

Anónimo dijo...

Quizás nunca tuvo vocación. Solo Dios sabe.

Nico

Anónimo dijo...

Coincido con el de las 11:31. Tal vez simplemente la mujer se equivocó cuando creyó entender que el único o el mejor camino para saciar su sed de Dios era la vida contemplativa, lo cual pudo nunca haber sido así o incluso pudo haber sido así solamente en una etapa de su vida, pero no por una razón absoluta sino por causa de su incapacidad temporal de entender que podía vivir el amor de Dios en otros caminos de vida que eran más adecuados a sus características, siempre por supuesto en el marco de la unión con Jesucristo, el único Camino.

Surero dijo...

Que tremendo esto... me vi toda la entrevista, atrapante.

Pero disiento con usted Don Wanderer.

Esto que le pasó a esta mujer no se debe primariamente al post-concilio, sino que es algo muchísimo más profundo: lo que acabamos de ver es la historia de como una religiosa se dejó vencer por el demonio. Y eso es algo que ha pasado siempre, pasa y seguirá pasando, desde Pentecostés hasta la Parusía.

Concedo, porque es totalmente evidente, que esta mujer está influida por muchos males post-conciliares: el inmanentismo teológico, la filosofía moderna, la eclesiología del "aggiornamiento", y hasta un poquito de "pensamiento new age". Terminó cayendo en herejía y todo. Pero en última instancia, se trata simplemente de los recursos que el demonio ha usado para vencerla, sumados a los índole personal. En cada época y con cada persona el demonio usará todo lo que tenga a mano, con o sin concilio.

Jorge Rodríguez dijo...

Las personas, a lo largo de su vida van descubriendo lo que son en realidad, si tienen la capacidad de mirarse a si mismos con honestidad. No cualquiera vale para consagrado, ni para soldado, ni para médico ni para marido/esposa. No creo que su caso sea el de una víctima del progresismo, simplemente quiso alcanzar un ideal que era muy contrario a sus inclinaciones naturales y su temperamento, ya evidentes de antes de hacerse monja. Su superyo quería ser monja de clausura pero su yo quería estar en pareja y divertirse. El progresismo solo le dio el ambiente de libertad de conciencia y de acción para terminar con sus contradicciones saliendo de la clausura.

Surero dijo...

Anónimo de las 10:30, se equivoca usted de cabo a rabo.

En un buen convento, lo normal es que los monjes alcancen la vida contemplativa. Sí son pocos los que llegan a los grados más altos de contemplación y santidad, menos aún los que tienen fenómenos místicos extraordinarios. Pero insisto: en un buen convento, el buen monje alcanza la contemplación. Y eso se vive con normalidad y gozo.

Eso no quita tres cosas: primero, que tanto la "Noche del Sentido" como la "Noche del Espíritu" sean realidades terribles, y que pueden durar años, o hasta décadas; pero esto último no es lo ordinario. Segundo, que en un buen convento, las privaciones que padece la naturaleza se hacen sentir y mucho. Y la naturaleza protesta. Tercero, que además de las privaciones, sin mortificación, tampoco se alcanza la contemplación.

Pero justamente, todo eso es superado con creces por el gozo ordinario de la vida contemplativa. De otro modo, no habría naturaleza que aguantara. Digo, ¿cagarse de hambre, sueño, frío, monotonía, dejando familia y amigos, cambiando los placeres lícitos del mundo como la música y la literatura por el cilicio y flagellum, para además vivir toda la vida en oscuridad espiritual?

Hmm... no, me parece que usted está pensando en Port Royal, no el Barroux.

Anónimo dijo...

"Cuando el periodista la pregunta si dejó de creer en Dios, ella responde que no, pero que comenzó a creer más en sí misma. En pocas palabras, dejó de elegir a Dios y comenzó a elegirse a sí misma."

Error, razonamiento aut-aut propio de los protestantes, que los lleva a sus cinco "solas".

Así como, contra el calvinismo, la participación del hombre en su salvación no es a expensas de la gloria de Dios, el creer en ella misma, en lo que ella percibía de bueno en su naturaleza, no es a expensas de creer en Dios, pues es Dios quien creó su naturaleza y todo lo bueno en ella (excepto que, con los protestantes, sostengamos la "total depravity").

Simplemente se dió cuenta de el designio de Dios no era que negase radicalmente las inclinaciones buenas que percibía en su naturaleza.

Tomemos la oración de Nuestro Señor Jesucristo en el huerto de Getsemaní "Padre, si quieres, aparta de Mí este cáliz; pero no se haga mi voluntad sino la tuya." La tendencia natural a preservar su salud y su vida, evitando el sufrimiento y muerte atroz que veía delante de Sí, era algo bueno en sí mismo que Dios Padre - y el Hijo en cuanto Dios, por la unidad de la operación divina ad-extra - habían puesto en la naturaleza humana de Jesús (y en la nuestra) al crearla, pero en el caso particular de Jesús el designo del Padre - y del Hijo en cuanto Dios, porque la voluntad divina es una - era que negase esa tendencia natural por un bien mayor, el amor obediente a Dios y su propia glorificación física subsecuente en la Resurrección y Ascención, y permitiese que lo hirieran y mataran.

El ejemplo de Jesús al seguir esa tendencia natural en su petición, por supuesto condicionandola a la voluntad del Padre, muestra que la tendencia es buena en sí misma y que aquellas personas a quienes Dios no ha ordenado que la nieguen hacen bien en vivir de acuerdo a ella.

Ludovicus dijo...

"Cuando decimos Dios, ¿estamos hablando de una Persona, o de un trascendental que el hombre construye en su evolución y su necesidad de llenar los vacíos? En eso siempre fui muy realista y reticente a decir que estaba enamorada de Dios".
"Eso que está en mí es Dios, Dios no está afuera"
"La muerte es el paso a la felicidad plena. Llegamos a la medida del hombre perfecto"

Bienvenida al principio de inmanencia.

Anónimo dijo...

Concido con Jorge Rodriguez aunque prefiero expresarlo sin apelar al marco freudiano, al cual detesto.

De joven ella entendió que, para ella, el mejor camino para vivir intensamente el amor de Dios era a través de negar radicalmente sus tendencias naturales honestas. Décadas más tarde se dió cuenta de que podía vivir el amor de Dios integrando esas tendencias naturales honestas en vez de negándolas, y decidió tomar ese camino.

Si además percibió, aun subconscientemente, que continuar negando sus tendencias naturales honestas era un camino insostenible que la podía llevar a la depresión, su decisión no fue solamente lícita sino óptima.

Particularmente recordando la escala del empastillamiento con psicofarmacos entre miembros mayores de una institución que es a todos los efectos prácticos una orden religiosa cuyo habito es saco y corbata, aunque insista en que sus miembros son "laicos comunes y corrientes".

Anónimo dijo...

Isabel ese anhelo que sienten es el llamado de Dios. Vocación, vocar, llamar. Nadie las obliga si quieren responden a ese llamado, sino no, el tema es luego no formarse bien en la Fe y defeccionar.

Wanderer dijo...

Estimado JORGE RODRIGUEZ y Anónimo que con él acuerda,
La explicación psicológica y/o racional puede ser muy atractiva, pero yo me hago la siguiente pregunta: Pensemos en una señorita que, como doña Teresa, a los 23 años se casa con un señor, con el cual vive durante 30 años fielmente, pero descubre que en realidad estaba equivocada, que los impulsos afectivos y sexuales que sentía por ese joven del que se enamoró y con el que luego de un largo y concienzudo noviazgo decidió casarse, era un mero juegos del yo, superyo, infrayo, hiperyo y katoyo, y que, entonces, para realizarse plenamente como persona, decide abandonarlo e irse a vivir con el cadete de la farmacia que le llevaba las pastillas para el reumatismo. ¿Estaría bien? Todos nos escandalizaríamos, y con razón. ¿Por qué, entonces, justificamos a doña Teresa?
Ella eligió libremente en el momento de hacer su profesión solemne -que es mucho más grave y "fuerte" que la promesa de celibato que hacen los sacerdotes seculares-, a la que fue admitida luego de un largo proceso de discernimiento, oración y pruebas. Ese acto plenamente libre la compromete de por vida. En ese acto se eligió a sí misma como monja carmelita descalza, a pesar de las tormentas que pudieran sobrevenir en el futuro.
No hay excusas.

Anónimo dijo...

Wanderer, soy el que estuvo de acuerdo con Jorge Rodríguez.

Mi respuesta a su pregunta "¿Por qué...?" es notar que, mientras la indisolubilidad del matrimonio - la cual en el caso de matrimonio rato y consumado entre bautizados es absoluta y no puede ser dispensada siquiera por el Papa - fue afirmada expresamente por Nuestro Señor Jesucristo, la Iglesia siempre y en todas partes ha creido que los obispos (o al menos el Papa, dependiendo de la disciplina en vigencia en cada tiempo particular,) tienen la autoridad de dispensar de la profesión religiosa. En línea con esto, el matrimonio es un sacramento y la profesión religiosa no lo es.

Anónimo dijo...

Pero que mal que estamos !

Entonces para el señor de las 18:39, la vocación religiosa de las mujeres es temporal y pueden anularlo cuando gusten de otra cosa de la vida, ya que no es un sacramento.. viva la pepa !!

Últimamente he oído de varios sacerdotes, monjas que han dejado sus hábitos... me asusta y me horroriza, no hay excusas mundanas.

Este señor tambien insinúa que como existe el matrimonio nulo, entonces debería existir las monjas "nulas" o sacerdotes "nulos".... bueno, asi está el mundo, goza y goza y no para de gozar...que el disfrutar es lo que al demonio más le gusta... y lo hemos aprendido muy bien. Viva la pepa !!!


Señor, este lodo apesta, ven pronto.

Anónimo dijo...

Uno , ante esto, se encuentra contemplándola como una víctima del progresismo, como otros tantísimos que no estarían (estaríamos) en condiciones de arrojar "la primera piedra"
Y a la vez cabría indagar qué tanto hacemos, aparte de señalar con el dedo los efectos...para colaborar a quitar las causas de semejante torpeza

Estas dos notas aportan lo suyo a la custión:

http://www.quenotelacuenten.org/2019/04/11/bajada-de-linea-en-argentina-la-visita-de-judith-butler-pro-incesto-y-pro-pedofilia/

https://eclesalia.wordpress.com/2019/04/12/el-amor-que-desarma/

Luana

elektrocrash dijo...

Lluvia de flechas de fuego sobre los resultados desastrosos del Concilio Vaticano II y sus nefastas consecuencias en la vida de la Iglesia y la vida religiosa: totalmente de acuerdo.

Juzgar a una persona en particular, y especialmente, ponernos a dilucidar si tenía vocación, si la perdió, si hizo bien o si hizo mal... me parece muy soberbio y falto de misericordia. Especialmente en estos tiempos pascuales.

Sólo Dios puede saberlo. No caigamos en la moralina farisaica.

Anónimo dijo...

Papa besa los pies de politicos en Sudán

https://www.infobae.com/america/mundo/2019/04/11/el-impactante-gesto-del-papa-francisco-para-conmover-a-los-contendientes-de-la-guerra-civil-en-sudan-del-sur/

Estoy atónito

Don Atónito

A Cloaked Raven dijo...

Creo que además del tema del progresismo hay un tema de voluntarismo. Un leer a san Juan de la Cruz y quedarse en el despojo y en el camino de las nadas y en esa idea de que es todo vaciarse y vaciarse, puro ejercicio de voluntad de una voluntad férrea. Y no. Eso es quedarse mirando al dedo en lugar de mirar la estrella a la que señala. La criatura tiene que vaciarse para que Dios la llene de sí. Y la criatura no puede vaciarse si Dios mismo no la vacía.

En ese sentido son muy iluminadores los escritos de san Rafael Arnáiz Barón, monje trapense. San Rafael entró a la Trapa "tentado" por la austeridad, por el deseo de ser monje y sacerdote, eximio cumplidor de la regla, con una visión muy guerrera del vencimiento de sí y tal. Todo ello con mucha inocencia y buena voluntad, por supuesto, y fidelidad a su escolarización jesuita. Al poco tiempo de entrar al noviciado, enfermó de diabetes, y entre la enfermedad y la Guerra Civil, tuvo que entrar y salir del monasterio cuatro veces. Es impresionante ver cómo él va viendo a los pocos que ese sufrimiento permitido por la Providencia fue la ocasión de una gracia de entender cuánto amor propio había mezclado en su deseo de la vida de la Trapa. Pero eso no fue un motivo para darse media vuelta e irse, sino para dejar a Dios hacer en su alma y acercarlo más a sí.

El discurso de esta mujer es todo yo yo yo yo yo... Cuando ya no quiso más ser monja, cuando el apetito de su voluntad no encontró realización ni desafío en la vida consagrada... chau.

Respecto a lo que dice Isabel... Esta señora tenía 23 años, una carrera y varios novios detrás. Experiencia y nociones de la vida, no le faltaban. Ahora sí, madurez... bueno. Es muy llamativo ese asunto de querer "alguien en la cama" pero no los hijos. No sé. Quizá en su momento hizo el razonamiento de que, si no quiero tener las dificultades, es al ñudo pensar en las posibilidades. No es explícito que lo haya hecho. Ni que hablar del tema de cambiar de novio "a ver si él era el problema"...

Respecto al tema de la contemplación... sin ser demasiado experiente en el tema de las noches oscuras... vuelvo a lo de arriba, nos dedicamos a rizar el rizo. Pasarse la vida con el termómetro místico abajo de la axila para ver cuánto más o menos santos somos acaba siendo una forma sutil de amor propio. Tratar de vivir la fe y los mandamientos y la regla cada día debería dar los gozos ordinarios para seguir adelante. Ya lo dijo el Señor, que a cada día le basta su afán.

A lo que dice el anónimo de las 16:56... no entiendo a qué viene el comentario sobre la institución no mencionada. No tiene nada en común con la vida contemplativa como tiene que ser. Precisamente el problema ahí parece ser el pretender vivir ese sancocho de ser monje y laico y el mejor en la profesión y además ser lindo y fashion y nunca pasarse de la raya de una cuadrícula muy estrecha de pensamiento y comportamiento aceptables. Así cualquiera revienta.

El tema no es tanto si era capaz o no de la vida religiosa, como sus motivos para entrar y muy especialmente para salir. No es una apelación a la falta de fuerzas o a la enfermedad o a otras circunstancias extenuantes. Es "me aburrió y me fui".

De todos modos no quiero dejar de reconocer la honestidad con la que habla y algún punto destacado (como el tema de los obispos metiendo mano en los monasterios de monjas).

Vermis dijo...

Interesantes los psicologicistas. Prefiero a un San Francisco revolcándose en la nieve. Tal vez ustedes le habrían recomendado psicofármacos. Yo me pregunto qué valor tienen los votos religiosos entonces.

Yo más bien me inclino a ver la causa en el relajamiento de las ordenes religiosas. Y en esto tal vez tenga algo de inocencia la monja, se metió a ser religiosa y no supieron formarla para serlo. Pero bueno, creo que la jerarquía no fomenta a vivir plenamente la vida religiosa, y las legislaciones vigentes impiden cosas como los castigos corporales, tan buenos para el alma (si no lease la regla de San Benito, o el libro de Proverbios o el Eclesiástico).

Anónimo dijo...

Jorge Rodriguez el progresismo no le dio un sacerdote con formacion solida para guiarla bien y hacerle ver que eso era una tentacion.

Anónimo dijo...

Cambio la primogenitura por un guiso de lentejas?

Vermis dijo...

O tal vez si no le hubieran dorado la píldora sobre la vida religiosa, habría desertado a tiempo.

Anónimo dijo...

Uy. Un sacerdote? Qué expresión machista.

Anónimo normando dijo...

Muy bueno lo del Cloaked Raven!

Wanderer dijo...

Me quedé pensando en el anónimo para el cual la contemplación es una gracia extraordinaria y rarísima. ¡Qué fea debe ser la vida cristiana de una persona que piensa eso! La contemplación es donde desemboca “naturalmente” la oración, y por eso mismo es para todos, desde el monje a la señora que cuida a sus hijos.
Qué sentido tendría si no, decir: “En el primer misterio CONTEMPLAMOS....”, o por qué San Ignacio habría terminado sus Ejercicios con la “contemplación para alcanzar amor”?

Anónimo dijo...

Me pareció oportuno traer un párrafo del Padre Castellani, de su relato 'Un cuento de duendes', incluido en la antología de 1960 'Cuentos fantásticos argentinos'. Estimo que el cuento en sí debe ser de los años cuarenta. A continuación, el P. Castellani:
Alicia es demasiado pobre y demasiado valiosa espiritualmente para casarse ahora. Por mi consejo entró en un convento; fracasó en la infantilización psicológica que se considera necesaria para ser buena novicia, y salió del convento, esta vez no por mi consejo, sino -¿por qué no voy a decir la verdad?- echada por esas santas mujeres. Al ver que sabía todo lo que pasaba en la vecindad yo la juzgué apta para monja; pero su dura juventud de huérfana pobre le había fraguado un carácter demasiado sólido para poderlo desmenuzar, moler y volver a remodelarlo de nuevo, como se considera necesario por el Derecho Canónico, por lo cual sólo dan buen resultado como religiosos los que entran cuando tienen ocho años y los conservan toda la vida. Pero si hubiese perseverado de monja, sin duda hubiera reformado a las Hermanas del Santo Sudario, no de grandes vicios que no tienen (al contrario), sino de una porción de ridiculeces que ningún hombre, sea Obispo y Confesor, les sacará jamás, a no ser una mujer.

Jorge Rodríguez dijo...

Estimados, tengo entendido que los votos son las obligaciones conexas a la ordenación sacerdotal (en sacerdotes claro). Cuando se reduce un religioso a estado laical se lo dispensa de esas obligaciones, por supuesto no se anula el sacramento del orden. Por lo tanto el sacerdote puede perfectamente obtener esa dispensa y casarse o hacerse rico. El orden y el matrimonio son dos sacramentos diferentes los votos solemnes son promesas hechas a Dios que la Iglesia puede dispensar, pero con un matrimonio valido no ocurre lo mismo.
Necesitaría saber mas sobre eso de que los votos de las monjas son mas no-dispensables que los de los sacerdotes a pesar de no recibir ordenación. En todo caso, si dejó el monasterio es porque se los dispensaron y si se casó y está todo "en blanco" no hay ningún "adulterio" por aquí.
Muchos son los llamados y pocos los escogidos, en la vocación religiosa se puede fracasar y personalmente creo que la mayoría fracasa. Sería un gran bien para la Iglesia que todos los que fracasan lo reconocieran y se fueran tranquilamente a sus casas a ser buenos laicos.

Anónimo dijo...

Cloaked Raven, ella misma dice al principio que se había dado cuenta de que en su decisión inicial de negar radicalmente sus tendencias naturales hubo algo de vanidad.

Anónimo de 19:23, le sugiero que arranque de su Biblia la hoja con el cap. 3 del Eclesiastés y la tire, porque los versículos 12 y 13, aún leidos en el contexto del Evangelio, lo pueden perturbar mucho.

Y tape con cinta aisladora las ultimas cuatro o cinco palabras del versículo 1 Tim 6,17, a partir de "para que".

hermano lego dijo...

Bueno, por lo menos Wanderer recoce que los ignacianos sirven para algo!!!

Anónimo dijo...

Interesante, me recuerda a la película "católicos, el conflicto".

Y ¡Qué conflicto!

Ajenjo

Anónimo dijo...

No digo que sea el caso de esta religiosa, que fue, pero el daño causado por capellanes modernistas en las comunidades de monjas es proverbial. Encontrar un sacerdote como Dios manda les resulta en muchas ocasiones una tarea imposible.

El marqués del Godoy dijo...

Estimado Wanderer: el video me resulta fabuloso. Sin duda, la entrevista de Lanata que más ha valido la pena. Tiene en gran medida, a mi juicio, elementos completamente positivos. La visión de la entrevistada es noble y sincera, me atrevería a excusarla más que a muchos de nosotros, en lo relacionado con su compromiso de fe. ¿Tenía vocación? Solo Dios lo sabe. Simplemente noto en ella una honestidad intelectual y espiritual muy poco frecuente en hábitos colgados. Pifia en algunas cosas, su visión feminista de la intromisión de los obispos, por ejemplo. Pero, con todo, tiene más luz que oscuridad la entrevista (más alla de la enorme tristeza de una «vocación fallida».
Creo sinceramente que es Ud muy duro cuando dice que ella es víctima del posconcilio. Diría más bien que tenía dudosa vocación. Pero me parecen precipitados tanto su juicio sobre el comentario de ser feliz (de hecho dice textualmente «buscar a Dios en comunidad me provocaba gran felicidad», con lo cual el comentario de la mayonesa me resulta más anecdótico que otra cosa) como el de Ludovicus respecto a la inmanencia presunta de la monja. De los comentarios puestos en comillas por mi respetado Ludovicus, me veo forzado a disentir. Es más, la frase que en cierto pronuncia, «mis nobles deseos mas íntimos son la voz de Dios en mí» me parece sumamente acertada, aunque tal vez mal aplicada en su caso. Que Dios también sabe de actitud y de aptitud. Y bien sabemos que muchas «vocaciones» se fundan en un «Dios quiere que sea un Superhombre de la fe». Por otro lado, y de nuevo respondiendo a las comillas de Ludovicus, el Señor dice textualmente «Regnum Dei intra vos es». Por lo menos literalmente es lo que dice la ex monja. En fin, creo que hay comentarios demasiado duros para con ella. Simplemente espero que pueda conservar la fe, y morir en gracia de Dios, y en paz con Él.
Suyo para siempre,
El Marqués del Godoy

Anónimo dijo...

Pero mudo y absorto y de rodillas, como se adora a Dios ante su altar....
También Bécquer, don Wanderer .

Anónimo dijo...

A lo que dice el anónimo de las 16:56... no entiendo a qué viene el comentario sobre la institución no mencionada.

¿qué de qué???

Anónimo dijo...

... no entiendo a qué viene el comentario sobre la institución no mencionada. No tiene nada en común con la vida contemplativa como tiene que ser. Precisamente el problema ahí parece ser el pretender vivir ese sancocho de ser monje y laico y el mejor en la profesión y además ser lindo y fashion y nunca pasarse de la raya de una cuadrícula muy estrecha de pensamiento y comportamiento aceptables. Así cualquiera revienta.


y yo no entiendo en que momento dije todo eso....jaja

Anónimo dijo...

La persona elije un bien menor si elije ser laico teniendo el llamado. Aclaro para que no me oscurezcan lo que quise decir.

Anónimo dijo...


Dejemos que hable SAN PABLO DE LA CRUZ
«Le recomiendo fidelidad a Dios, y que se esté lo más que pueda en soledad aún de cuerpo, a fin de que las criaturas no le roben nada de recogimiento; y apenas note que se halla un poco fuera de sí y distraída, huya enseguida. ¿Dónde debe huir? Se lo diré yo: debe refugiarse en Dios, para allí reposar en soledad, fuera del tiempo, en la eternidad. En Dios no hay tiempo, todo es eternidad. Salga del tiempo, y estese en la eternidad, que es Dios, no tenga intimidad con nadie más; enteramente Uno y una solas. Un alma y un Dios. Sola, sola, sola». (Carta 379)

Anónimo dijo...

Escribí mal elije, es con ge.

Anónimo dijo...

La defección nunca es un bien, Jorge Rodriguez.

Anónimo dijo...

Tengo el testimonio de una que fue monja y salió por un mal razonamiento, cuando quiso volver le exigían que empezara de cero y no lo quiso hacer, pero cuenta que soñaba bastante seguido con el hábito de la congregación con el cual se sentía muy identificada y sentía mucha añoranza del estado de religión. Se le veía que tenía vocación pero por un mal paso se le arruinó todo. Si en eso no ven la acción del tentador, no sé donde. Ella entró en el preconcilio y salió en el post.

Anónimo dijo...

Solo Dios sabe...pues no marqués, es evidente que ella cayó en el error, no se es honesto si se está en el error. Positivo tiene para los que aman defenestrar el celibato en la vida de religión y operan para que ello se termine.

Anónimo dijo...

Sé de una joven que tenía vocación que le salía hasta por los poros (ya sé, me van a saltar a a yugular por esa expresión, no importa, les aseguro que era así) sin saber que ella tenía pensado desde pequeña ser carmelita, cuando me la cruzaba en la parroquia o en la calle siempre pensaba: esa chica tiene que ser carmelita. Pues no va que me enteré que el cura le había aconsejado que estudiase antes de entrar al carmelo. ¿Se imaginan cómo terminó la historia? lo último que supe de ella es que está en pareja. Y el hermano que era sacerdote abandonó. Como si fuera una ong, una señora me dijo que era previsible que algunos abandonen..... bueeeeno, no tiene consecuencias, listo, cerremos todo y el último que apague la luz.

Anónimo dijo...

1:29 perdón pero ella dijo claramente que no cree en el infierno, muy similar a los testigos, y el infierno es dogma de Fe ¿que clase de fe que salva dice usted que ella tiene? ¿una fe desgajada es Fe? a la medida de Cristo mencionó ella ¿ella está en el camino de perfección? perdón, pero ¿donde?.

Anónimo dijo...

A Cloaked Raven hizo una observación muy aguda

Ahora sí, madurez... bueno. Es muy llamativo ese asunto de querer "alguien en la cama" pero no los hijos.

que me da pie a conjeturar que a nivel psicológico esta mujer se quedó en la adolescencia. Los grados de desarrollo a nivel psicológico, intelectual y espiritual pueden ser muy distintos. Esta mujer congeló el plano psicológico en la adolescencia, se desarrolló intelectualmente cuando estudió filosofía, y a partir de allí se dedicó a desarrollarse en el plano espiritual.

Dije "conjeturar" porque es lo único que podemos legítimamente hacer dado lo que podemos conocer a ciencia cierta. Cuando un ser humano se pone a emitir afirmaciones y juicios sobre la realidad interna de otro ser humano, excepto que sea su confesor/director espiritual a quien ese ser humano ha abierto su interioridad, está queriendo jugar en una liga que no es la que le corresponde. Incluso es posible que uno mismo en ciertas etapas conozca o entienda su propia realidad interna sólo parcialmente o confusamente. El único que conoce bien la realidad interna de un ser humano y puede emitir afirmaciones y juicios válidos sobre esa realidad interna es Dios.

Anónimo dijo...

Marques de Godoy,
Cuánta verdad hay en lo que usted dice. Parece que para algunos lo abstracto es más valioso que lo concreto. Piensan con esquemas, las mismas ideas pero no rumiadas, saboreadas o meditadas. Es como aquellos que "saben" metafísica porque la estudiaron en la facultad pero no entienden la separatio.
Esa visión de la vocación como tormento, como una condena que tiene Dios para aquellos que son los elegidos, sobresalientes, virtuosos, que si es rechazada es una condena casi directa al inferno. Es un error. Dios no te condena a ser cura. No te condena a ser un pseudo monje con corbata, ni tampoco a carmelita.
La vocación es un don, un regalo. Cuando una joven o un joven están en tiempos de discernimiento, el demonio también puede tentarlos a pensar que lo de ellos es la vocación religiosa: ellos son especiales, mejores, más castos que el resto. La supuesta vocación termina siendo una tortura para sí y para los que están alrededor.
Si fuera director de un seminario o de cualquier instituto religioso, les pondría como tarea a todos los candidatos ver el video de esta ex monja para que piensen. Como disparador. Si se les cae la vocación viendolo, entonces nunca existió. Ah, pero claro, se necesitan vocaciones! cantidad! Ojo con espantarlos, no?

Anónimo dijo...

¿Algúnn comentario Don Guander sobre lo que publicó Benedicto XVI? ¿es un tiro por elevación a Francisco, a pesar de su (¿irónico?) agradecimiento final? ¿me parece a mí o no se hace cargo de nada y sólo describe un epifenómeno como si él nunca hubiese ocupado cargos de responsabilidad en la Iglesia?

Marcos

Anónimo dijo...

Una pregunta viceral Don W.
Y de que vive?. Es secretaria parroquial?, tiene la concesion de una cantina de colegio confesional?, o es bibliotecaria en el colegio parroquial del barrio? O es segunda sacristana del Padre Piolini?.
Por que estos casos ya los vi y siguen cerca de la Iglesia y patrocinados por algun obispo misericordioso.

Anónimo dijo...

Encontré un reportaje de octubre de 2016. Vale la pena citar una pregunta y su respuesta.

–De lo que decís surge que tu decisión se basó en una deducción racional, y no en un sentimiento o una vocación. ¿Fue así?

–Sí. La clave de esa decisión fue deductiva y racional. Te digo más: iba en contra de mi sensibilidad, porque yo no quería dejar mi familia, mi novio, mis amigos, mi profesión, la Universidad, la moda. Quería intensamente saciar esa ansia interna que sentía y esa búsqueda que no podía paliar de ninguna manera, pero eso iba a contrapelo de todo lo demás. Por eso tuve que decir: voy a ser radical, corto por lo sano, tomo el toro por las astas y dejo todo. Porque al poner todo en la balanza pesaba más mi búsqueda de Dios. Pero era todo racional. Si me conectaba con mis sentimientos, quería salir corriendo. Esa es la verdad, y eso fue en definitiva lo que produjo el descenlace de mi salida del convento. Pero necesité casi 30 años para que eso pasara.

https://www.lavoz.com.ar/ciudadanos/salir-al-mundo-tras-30-anos-en-un-convento-de-clausura

A Cloaked Raven dijo...

Vermis, nadie te puede dorar la píldora 30 años... En ese sentido, a Jorge Rodríguez, alguien que no tiene vocación no se está y dice que fue feliz 30 años adentro de un instituto. Es cierto y constatable que muchos son llamados a intentar la vida religiosa y no todos están llamados a permanecer. Pero precisamente por eso la inmensa mayoría de los abandonos son en etapa de formación, antes de los votos perpetuos. Conozco unas cuantas mujeres que entraron y salieron de la vida religiosa, y la inmensa, INMENSA, mayoría sigue ese patrón. En la mayoría de los casos la salida es impulsada porque la salud, física o mental no resiste el tren de la vida religiosa, o porque la comunidad considera que no encajan, y en unos pocos casos porque perciben que Dios las llama a salir, y esto se vive con mucho dolor y a menudo son necesarios años para poder llegar a tener paz con el asunto y recuperar una relación con Dios en la cual no se sienta A) Que Dios ha despreciado el don que se quiso hacer de la propia vida y B) la total imposibilidad de orar sin acabar en llanto. No es lo que se ve en este caso. No se trata de marcar a todo el que entró y salió, en ese tono alfonsoniano (y muy frecuente en ciertos institutos nacidos en el siglo XX) de que si alguna vez estuvo en el convento/seminario es porque seguro tenía vocación y en el mundo se va a perder y condenar; pero tampoco de que ningún caso de abandono es ilegítimo. En lo que estoy de acuerdo es que, en la medida de lo posible y a falta de los datos necesarios, la presunción de inocencia debe prevalecer.

Si se quiere un buen caso para analizar el tema de alguien insistiendo en la vocación religiosa que no tenía y ver las semejanzas y diferencias, es el dramatizado en Historia de una monja, con Audrey Hepburn.

En cuanto a lo del cuento de Castellani... una de las cosas que noto hoy en día de muchos institutos femeninos es que han adaptado unas de las reformas de los institutos masculinos y otras no, lo que acaba exacerbando este problema. Quieren que las mujeres que entran tengan una carrera o años de trabajo, pero siguen poniendo límites de entrada en los 30 años y pretenden que mujeres de 22+ años hagan año entero de pre postulantado, postulantado, dos años de noviciado, como seis de profesión simple, con una formación pensada para chicas de 16-18... hay algo que no cuaja ahí. La vida religiosa necesitaba reforma, pero se reformó lo que no se debía y no se reformó lo que sí. Así estamos.

Anónimo dijo...

Santa Teresita del Niño Jesús nos dice en sus escritos que: "no hay una sola Alma igual a otra, y somos más distintos entre nuestras Almas que en nuestros cuerpos"; también nos dice: "que hay tantas formas de rezar como Almas existen"; y también nos enseña que: "el sentido común no es el común de los sentidos";...también ella gozaba espiritualmente contemplando la MUERTE de N.S. JESUCRISTO!!!
Conocí monjas/es con votos perpetuos que hubiese jurado que morirían en ese estado y abandonaron...y viciversa. También Sacerdotes.
Sostener, incrementar, y crecer en nuestra Fe, Esperanza, y Caridad tiene que ser nuestra desesperación diaria, sino morimos interiormente --quien no crece, decrece--. Y hoy día, en estas latitudes tan relativistas, sincretistas, ecumenistas, materialistas, hedonista, etc, etc, se hace cuesta arriba...todo es regalo de nuestro DIOS PADRE, "por nuestra entrega".

Y así como la PALABRA nos dice: "todo coopera para el bien de los que Dios ama" --también cooperan los males que nos acechan interior ó exteriormente--..."pero", aquellos que se aferran al Demonio y no a DIOS --que no desean CONVERSIÓN--, el mal y el pecado coopera para la ruina temporal ó definitiva...nadie está libre...Nuestro querido Iscariote 3 años vivió y vió actuar a Jesús y lo traicionó, y los demás lo abandonaron, excepto San Juan y las tres Marias.
La vida en CRISTO es un continuo renovarse en Su ESPÍRITU SANTO, en sus SACRAMENTOS, en Su VERDAD, en su ÚNICA PALABRA, para darlo a Luz por el Amor, las Buenas obras y Su PRESENCIA.

A mi entender es tan dura la Vida Consagrada --del índole que fuere-- como la Matrimonial, San Pablo Apostol nos dice a quienes hayan sido llamados por CRISTO N.S. que vivan como si nada poseyesen: al Casado como si no tuviese Esposa, al que compra como si nada comprase, etc,....esta pobre Sra Teresa quizás nunca fue atravesada por Dios, ni siendo monja, ni esposa...la vida es ALEGRÍA solo en CRISTO, sin ÉL "todo es nada".

Hoy todo coopera para que nos desviemos del CAMINO, la VERDAD y la VIDA...hasta el triste proceder de nuestra Amada, intransparente y oscurecida Iglesia...pero, nuestra Ojos miran al que por nuestros pecados TRASPASAMOS!!!
FT

Joaquín Aragón dijo...

En un todo de acuerdo con usted Marqués del Godoy.

Anónimo dijo...

12 de abril de 2019, 14:38

Es vendedora en una casa de ropa

Wanderer dijo...

Un recuerdo personal: Conocí muy de cerca a uno de los pocos obispos argentinos santos: Mons. León Kruk. Recuerdo un día en que me dijo algo así: "La vocación es un decir sí todos los días. Yo no creo que en esos sacerdotes o religiosos que, después de veinte años de vida consagrada, descubren que no tienen vocación. Lo que pasó es que dejaron de decir sí".

Anónimo dijo...

En la explicación que da de su razón para abandonar los hábitos hay una inexactitud objetiva cuando dice (24:48): "Eso que pasaba en mis fibras más íntimas era precisamente Dios en mí".

Lo que pasa en las fibras más íntimas de alguien en el plano natural, como por ejemplo la sed que siente alguien que ha estado trabajando por horas bajo el rayo del sol, puede ser totalmente según el designio de Dios pero no es "Dios en él".

Yo decido interpretar que usó esa expresión tan sólo como una manera figurada de hablar, porque si literalmente piensa eso entonces hay un problema serio de panenteismo.

Anónimo dijo...



Ella sabra ..!

Odysseus dijo...

W., es cierto lo que le dijo el obispo que usted canoniza. Dejan de decir 'sí'.
Pero es muy malo el ejemplo de la casada y sus impulsos sexuales.
Es cierto que muchos matrimonios y elecciones de vida consagrada (¿se acuerda que acá se hablá mucho de que no existe "la" vocación?) provienen de una decisión débil psicológicamente (aunque no le guste la psicología), y que muchas veces la vida consagrada o el matrimonio no ayuda a madurar esa frágil decisión, aunque otras tantas sí.

Finalmente, no siento ninguna obligación por justificar o no a doña Teresa ni a nadie. Ni la pondría de ejemplo. Solo pensaría en justificarme a mí. Y no me pondría de ejemplo.

Si la cuestión es usarlo de disparador para hablar de nuevo de las vocaciones, el post-concilio, los males de la Iglesia, lo malo que hay en el mundo (y un tufillo a "a mí eso no me pasaría"), vaya y pase. Pero si vamos a tirarle nafta al fuego de esta mujer, qué sé yo... mejor cerremos el blog.

Muy bueno el texto de Castellani sobre la infantilización psicológica en la vida consagrada. Muchos consagrados dan esa sensación.

Saludos cordiales,

Anónimo dijo...

20:45 ella se manifestó en un programa que se hizo público asi que ahora nosotros también sabemos.

Anónimo dijo...

Tenía el corazón dividido, un pliegue en el alma y no lo quiso superar o vencer la tentación. Sencillo. No la estamos juzgando sino haciendo una especie de autopsia en función de los datos que conocemos sobre la vida interior. Ella se expuso, el wander lo propuso como tema y aquí cada uno lo analizó con su lupa. En algún lugar leí que castidad es un corazón indiviso.

Anónimo dijo...


15:15
+que no desean CONVERSIÓN--....
La vida en CRISTO es un continuo renovarse en Su ESPÍRITU SANTO.....

eso es evolucionismo como cuando los progres hablan de la pascua eterna, pascua es pasaje y no se puede estar eternamente pasando....

Garrigou-Lagrange en las tres edades explica que así como tenemos un cuerpo físico con órganos que van creciendo y desarrollándose todos a la vez, así también tenemos un cuerpo espiritual -compuesto de virtudes, dones y gracia santificante- que debe ir creciendo armónicamente porque sino quedamos con malformaciones, con un aspecto más desarrollado que otro. Por poner un ejemplo: rengos en lo espiritual.

No es conversión continua ni renovarse sino ir de bien en mejor, como cuando el salmo habla de ir de altura en altura hasta ver a Dios en Sión. Una ley de la vida espiritual es nolli proficere deficere est. El que no avanza retrocede. Cada uno debe avanzar a lo que su capacidad le permita, hacia su treinta sesenta cien.

Mirar al traspasado sería como perseverar, y es lo que me parece que ella no hizo.


Anónimo dijo...

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14:41 Si me conectaba con mis sentimientos, quería salir corriendo..... así es la naturaleza humana para con las cosas de Dios, a menos que tengas una gracia muy grande y especial.

.

Anónimo dijo...

¿De noche se sentía sola?? después de tanto trajín durante el día y sin dormir la siesta ni tiempo te queda a la noche sino para caer dormidísimo.
¿no les resulta parecida a sor Lucía?

Anónimo dijo...

La verdad en abstracto no la llenaba pues Jesucristo te dice Yo soy la Verdad en Mi Doctrina.

Joaquín Aragón dijo...

En el minuto 27:40 Teresa Riego dice: "creo que el ser humano tiene capacidad de infinito, y yo tengo la certeza porque lo experimenté que dentro nuestro hay una fuente que mana y corre, y hay una fuente que salta hasta la vida eterna, algo que se mueve y que basta con hacer una respiración, cerrar los ojos, levantar la mirada y ahí está".
En el minuto 25:33 dice: "Pasó muy seguido que Dios no me respondiera, pero a mí me ayudaba honestamente mucho la lectura de los místicos, sobre todo de San Juan de la Cruz con su Noche Oscura, o sea atravesar la noche oscura es la forma más fiable de que tu fe se consolide, porque es fácil decir tengo fe cuando todo es sensitivo, pero cuando uno atraviesa la noche y no sentís nada y no te responde nadie, como dice San Juan de la Cruz es como estar con la boca en el polvo, clamando y que nadie te conteste, o sea, postrado en la tierra tragando el polvo y no se oye ninguna respuesta, y pasar así como si fuera un largo sábado santo, que no es ni viernes santo que vos decís Jesús murió en la cruz, ese sábado santo donde Jesús está en el sepulcro, todavía no resucitó y uno no sabe qué va a pasar, y pasa así, un largo sábado santo pero la fe no es sentir la respuesta, la fe es cuando uno es capaz de soportar la espera y la prueba, ahí es donde uno dice la fe es oscura, no es luminosa como a veces se dice, uno atraviesa zonas tenebrosas, y es oscura porque yo sé que Él me acompaña aunque no lo vea, yo sé que Él está, y aún hoy estoy totalmente segura de que está conmigo porque la vida contemplativa a mí me hizo descubrir que Él habita en nosotros".
Pareciera entonces que logró algún grado contemplativo.

Anónimo dijo...

Debemos redoblar nuestra oración por los consagrados.
Señor danos sacerdotes santos!
Señor danos santas vocaciones religiosas!

Anónimo dijo...

A veces también falla el director espiritual que envía vocaciones al Carmelo, cuando quizá eran para una orden activa. La verdad es que el solo voluntarismo para que haya más vocaciones contemplativas no basta, por más buena intención del director y por más perfecta que sea esa vida, y por mucho que nos atraigan Las Moradas de Santa Teresa. A ello súmese que después del concilio se hizo costumbre que las monjas vayan al psicólogo ante cualquier inconveniente, convirtiéndose este/a profesional en el director espiritual, a falta generalizada de uno competente -las monjas y también los sacerdotes, a quienes si no son del todo "obedientes", sus obispos -¡tan padres ellos!- los mandan a terapia (y digo mandan en el sentido de imposición). Y no hablemos de las intervenciones de los obispos y sacerdotes en los conventos que menciona la entrevistada...
La verdad es que no juzgo a la ex monja, es todo un "sistema" que conspira muchas veces contra las vocaciones y los resultados suelen ser muy tristes, para la Iglesia y para las personas involucradas.

Anónimo dijo...

9:47 pero lo perdió...

Eck dijo...

Me sorprende que nadie aluda a la via religiosa como una elección racional y libre de una persona sana y cabal para conseguir el fin de una vida santa y unida a Dios.En resumen un método. A veces la vocación parece un fatalismo impuesto que hay que cumplir si o si o si no esta la infelicidad.
En el medievo había causas decentes para entrar en esta vida como:
-Preparación para bien morir (Ramiro II y Carlos I lo hicieron así)
-Expiación de pecados muy graves que sólo con una vida de penitencia y recogimiento podían ser expiados.
-Busqueda de la Verdad.
-Una busqueda de mayor perfección.
-Acción de Oblación de la propia vida.
Muchos laicos compartían esta vida de forma parcial sin tanta separación tajante como hoy y las diferencias eran, fuera de las obligaciones, más de grado que otra cosa. Tenemos reyes que pasaban tiempo en los oficios como Fernando I, Isabel la Catolica, Felipe II, nobles como el Conde-Duque, etc.
La principal falta desde mi punto de vista es el olvido de que la vocación religiosa como una elección de estado bien meditada y rezada para la consecución de un fin: la santidad a través de la obediencia de una Regla como ejercicio cotidiano (ascesis) que eliminan los estorbos y mantenida mediante unos compromisos libres y personales que suponen la oblación de bienes buenos y legítimos por conseguir el superior: la contemplación de Dios. Todo esto tiene que renovarse todos los días mediante ejercicios de amor a Dios, un amor personal no genérico que es verdadero fuego. Esta exmonja, sencillamente nunca lo tuvo. Cundo se acabaron los fervorines, voluntariosidades y busquedas de sí misma que ella creía que era Dios, se marchó.

Anónimo dijo...

¿Y quién la designó priora?
Si esta ex-priora farfulla herejías modernistas y New Age,¿qué le queda a las monjas a su cargo y en algún momento dirigidas por ella?

Anónimo dijo...

¡Pobrecita! No la juzgo. Pero me permito opinar que al prestarse a la entrevista con semejante entrevistador algo no funciona como es debido en esa, su pobre cabecita. Lo invito, amigo Wanderer a una oración por ella y por tantos otros extraviados.
Será Caridad.

Anónimo dijo...

Esto es un desbande general mi General.... el que lo niegue es porque estaba viendo otro canal.

Anónimo dijo...

"Yo diría que la contemplación es una gracia muy particular y extraordinaria".
Garrigou Lagrange en el libro las tres edades de la vida interior, un clásico, le puede responder que la contemplación infusa entra dentro del camino ordinario de santificación.
La contemplación adquirida está en nuestra mano, ciertamente con la gracia de Dios, le va a decir Santa Teresa de Ávila.

Si por extraordinaria entiende usted, poco común, le concedo.
San Juan de la Cruz dice que no porque Dios no quiera elevar almas, sino por escaparle a las cruces.

Leer esos clásicos y el "quiero ver a Dios" pueden ayudarle.

Epiphanio dijo...

El a porte de Eck da en el blanco, en cuanto pone la vocación religiosa como una elección libre y racional, de hecho no es un descubrimiento fatalista, que si no lo aceptamos, Dios no nos daría la cadena de gracias reservadas a nosotros.
El mismo punto de vista lo leí en un artículo di un sacerdote della FSSPX en Italia, lo cual me aclaró las ideas confusas hasta ese momento.
Me parece también importante refleccionar sobre la voluntad antecedente y conseguente de Dios, que en Él es una, porque se podría entender algo sobre la libertad humana.
Gracias Wanderer por el tema propuesto.

Anónimo dijo...

Dios no nos daría la cadena de gracias reservadas a nosotros..

eso no es fatalista es la realidad, o usted no cree en la justicia de Dios....
a ver, se elige un bien menor. Punto.

Anónimo dijo...

Se elige un bien menor donde no estará en condiciones de que Dios prepare su alma para darle esas gracias y en un alma no trabajada o no preparada esas gracias se pierden y será doblemente culpable por haberlas desperdiciado, asi que tiene sentido que no se las dé, me parece que es cierto nomás que la frater se está volviendo vedosiana.

Anónimo dijo...

Escaparle a las cruces....
No todas las cruces santifican, lo que santifica es estar unidos a la cruz de Cristo.

Unknown dijo...

Buenas y santas. Siempre leo los post y comentarios. No me gusta opinar, pero voy a escribir y pido perdón de antemano a todos. Como varios escribieron, es imposible conocer y juzgar la conciencia ajenas (y en estos tiempos ni la propia porque muchos nos hemos transformados en analfabetos espirituales). Sólo quería señalar, sin saber realmente si son los motivos, por lo que también pido perdón por este juicio, que presumiblemente el objetivo del Sr. Lanata y equipo es DAÑAR EL CUERPO MÍSTICO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, lo que indicaría que no es muy inocente la participación de la entrevistada. Por esto considero que aunque muy educativo lo aportado por muchos comentaristas sobre la vida religiosa, están por encima del rastrero propósito de quien pergeñó esta entrevista. Atentamente. ALPISTE.

Anónimo dijo...

Perdón Señor si al opinar, juzgo. Lamento profundamente que esta persona se haya prestado para que los que no creen en Cristo como su Señor, luego de ver esta nota se hayan burlado de Él, como cuando estaba clavado en la Cruz. Lamento por el alma en cuestión, porque habiendo tenido todo: Jesucristo, haya elegido la nada!