miércoles, 15 de agosto de 2018

Micciones

La semana pasada fue para nuestro país una semana de triunfo. La víspera de la votación de la ley de despenalización del aborto, Amnesty International nos avisaba a través de la contratapa del The New York Time, pagada con un millón de dólares, que el mundo nos estaba mirando a ver qué hacíamos. Y como bien dijo Amalia Granata, la conductora pro vida de pasado tormentoso: “Para vos New York Time”. El No se impuso en el senado y el aborto no salió. Y fue un triunfo, provisorio seguramente, pero triunfo al fin, y todo triunfo merece su festejo. Y el país festejó de diversos modos, según les fuera dado festejar. Algunos, con discreción y mesura, como Ludovicus en estas páginas; otros, con hipérboles enternecedoras, como aquella que narra que fueron treinta y ocho los senadores que votaron en contra porque treinta y ocho son los centímetros que mide la imagen de Nuestra Señora de Luján; incluso, con una ingenuidad rayana con la memez, se dijo que "La Argentina se le plantó al Anticristo y lo venció"; otros, un poco más guarros y borrachos, apenas producida la votación gritaban frente al Congreso alentados por un sacerdote: “Nooooo al abortoooo, nooo al abortoooo/ ahora los pañuelos se lo meten en el or…”. 
Y en medio de festejo tan variopinto, mi amigo el Anónimo Normando escribió un breve comentario que trajo un reguero de reacciones. Allí alertaba contra los aguafiestas o, dicho de un modo más popular, contra los que miccionan el costillar. Él, profundo conocer de las letras hispánicas más rancias, utilizó otra expresión. Pues sí, parece que había en medio del jolgorio quienes se dedicaron a arrojar baldazos de agua fría advirtiendo que no había motivos de festejo alguno pues el triunfo, en el fondo, no fue más que el producto espurio de la democracia liberal y profundamente anticristiana. ¡Desfachatados!, dijeron muchos, y comenzaron a rebolear epítetos: injustos, ignorantes, engolados, acédicos, soberbios, perturbados, piadosones, pesimistas, quietistas, dementes, agroicos, poneruedas, estrafalarios, fundamentalistas, chalados, rebuscados, enajenados. En definitiva, miccionadores seriales de banquetes. 
Una semana después de la votación de la ley me pregunto si estas micciones no fueron, en definitiva, un desagradable baño de realidad. La ley del aborto este año no salió. Habrá que esperar al año próximo, o quizás dos o tres años más para que vuelvan a la carga. Todo depende de cómo termina la ruta de los cuadernos Gloria y el desbarajuste económico, no sea que ocurra lo que tanto le aterra a Carlos Pagni: los países que atravesaron procesos de mani pulite, dice el periodista, terminaron o se prevé que terminarán, en manos de odiosos neofacistas de derecha: Berlusconi en Italia y probablemente Jair Bolsonaro en Brasil. Veremos. 
Pero para el mundo posmoderno la ley del aborto se aprobó. Nosotros, que somos realistas, sabemos que no es así, que la res fue el NO que ganó por siete votos. Sin embargo, los realistas somos apenas un puñadito insignificante que no cuenta. 
En lo inmediato, el presidente Macri incluirá la incorporación del protocolo del aborto no punible dictaminado por la Corte Suprema de Justicia en el nuevo Código Penal, por lo que cualquier mujer embarazada podrá ir a un hospital público, declarar que fue violada -sin dar ninguna prueba o explicación, y sin que medie denuncia policial-, y le deberán practicar un aborto. Por otro lado, ayer se anunció la noticia que los hospitales públicos dispondrán de las cantidades de misoprostol que requieran, y lo cierto es que a través de esta droga se realiza el 80% de los abortos en el mundo. Con lo cual, aunque se haya ganado la batalla en la benemérita ágora democrática, en los hechos tangibles cotidianos se perdió en apenas siete días buena parte del terreno conquistado por obra de las avivadas del gobierno de Cambiemos, que no se resignó a que los verdes se quedarán sin un hueso con más carne que el costillar.
Pero más interesante todavía es analizar el hecho cultural. La miasma verde derramada por los albañales que recorren todo el país, hace una semana que está enfurecida insistiendo en sus sinrazones. Los celestes apenas si aparecen, no por falta de voluntad sino por falta de espacio. Como bien dijo Claudia Peiró en un recomendable artículo, los abortistas son malos perdedores y no reconocen su derrota. El problema, sin embargo, no es el berrinche sino la ideología. Convengamos que buena parte de las verdes no peleaban por el aborto legal porque ellas estuvieran interesadas o impedidas de abortar: muchas de ellas son lesbianas, y por el momento no tienen el inconveniente del embarazo no deseado, y otras muchas más tienen los medios suficientes para, en caso de urgencia, comprar por Internet a $3000 un set de pastillas de misoprostol y abortar tranquilamente en sus casas como quien come un caramelo. El aborto les interesa como bandera, es decir, como una pieza más del armado ideológico.
Por otro lado, en el mundo actual la realidad no es la res sino el relato, que es elaborado principalmente por los medios. La gente ya no se rinde ante la evidencia. Cree en el relato. La realidad, que es un incómodo límite a su libertad omnímoda, desapareció. Es inasible. Incognoscible. Inexistente. Era suficiente que un imbécil funcionario del gobierno anterior dijera que en Argentina había menos pobres que en Alemania para que el irreductible 30% de kirchneristas lo creyera. Y hoy, es inútil que aparezcan cuadernos y que haya decenas de arrepentidos, entre ellos ex miembros del gobierno de Cristina Kirchner que afirmen fehacientemente que vieron y tocaron cientos de bolsos cargados de dólares: ese mismo 30% sigue afirmando que es una mentira. Podremos rociar al hombre contemporáneo con la clorofila más intensa, pasearlo por la selva amazónica y recitarle el “Verde que te quiero verde” de García Lorca, pero seguirá afirmando que las plantas son azules.
Lo mismo ha ocurrido con el aborto: podremos obligarlos a ver el tablero iluminado del Senado en el que aparecieron la cantidad de votos y podremos obligarlos a vestirse de celeste. No es suficiente. Para ellos, el aborto fue aprobado. Y el hombre de la calle, que es mayoría y que mayoritariamente no se inclina por el aborto, mira el espectáculo mientras trabaja, suda y sufre. No es su primera preocupación, ni tampoco su segunda, y ni siquiera su décimo problema. Él, tratando de escapar del trasiego diario, ansía que llegue la noche para descansar y ver televisión. Esa es su realidad: una pantalla pintada de verde.

Una curiosidad: Malena Galmarini se reveló como una de las más fervientes y furibundas defensoras del aborto. Es la mujer de Sergio Massa, el político al que el entrismo católico había elegido como reducto del peronismo "potable".

61 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenos artículos están escribiendo Flavio, el guánder y Augusto. ¡Están inspirados!! ah... me faltó Cosmín.

Anónimo dijo...

Excelente. Preciso. Inatacable.
Da la impresión de que no se quiere advertir que el enemigo, el otro, está dentro de la fortaleza y obrando como autoridad. Incluso ocupando los más altos cargos. En el ámbito mundial de la Iglesia, en el medio local y también -en los mismos ámbitos- en cuanto al plano estrictamente político y terrenal.
La lucha eterna entre la Ciudad de Dios y la ciudad del hombre, se está manifestando con la mayor crudeza. Y como bien se dice, sólo se logró una victoria aislada. Que no se puede minimizar, puesto que una sola vida vale una enormidad, pero que no deja ser una sola victoria en medio de múltiples y crecientes derrotas, traiciones y desastres.
La esperanza, que es lo único que jamás hay que perder, nos debe guiar en este sendero tenebroso de la decadencia más profunda. La victoria final sabemos de qué lado estará, pero ello no nos debe confundir haciéndonos creer que seamos nosotros los que la estamos logrando.
Decía el Padre Castellani que Dios no nos pide que ganemos sino que luchemos. Que no nos medirá por nuestros triunfos sino por nuestras cicatrices. Y decía bien.
No se quien fue que ha dicho que los primeros cristianos luchaban con leones en el circo romano, pero en los últimos tiempos lucharían directamente con el adversario. Y también creo que lo dijo muy bien.
Está a la vista (del que mire sin una venda puesta o con anteojos de cristales de colores múltiples).
Lo bueno es que se acerca la Segunda Venida. Y Él es la Verdadera garantía de la victoria final. Y definitiva.
Un párrafo final para la cuestión interna de Argenzuela. La mejor prueba de que los peronistas han empezado a cambiar, está al alcance de sus manos: Devuelvan los fondos inmensos y los bienes malhabidos que se rapiñaron; permitan que se juzgue y condene a los saqueadores; y no pongan más obstáculos para que el país deje de ser Argenzuela para pasar a ser Argentina. Todo, claramente, sin perder de vista que -de todos modos- la guerra descripta antes no dejará por eso de seguir desarrollándose. Pero no se valgan de ello para mantener en su poder lo robado e impunes a los robadores.

tomista pero in re dijo...

No solo lo de la Galmarini.
Ya Sergio Massa, al ser preguntado sobre su opinión acerca del aborto en plena campaña presidencial, dijo algo así como que "yo no hablo, estoy en los hechos y el primer aborto legal se hizo en un hospital del Tigre".

Creo, según me dicen, que hoy esos católicos volvieron al sentido común.
Como son inquietos seguirán haciendo política, pero política anti sistema (familias, colegios, parroquia, etc).

Me alegra que se hayan avivado, pero qué tarde...
Si solo debe "meterse en política" el prudente, el que de la prudencia hace santo y seña de su talante, y si la prudencia es ver los hechos antes que sucedan (pre-ver), han demostrado no ser prudentes.
Y como no ser prudente es un hábito adquirido (salvo las imprudencias a los 20 añitos), ellos, Sto. Tomás en mano, deberían abstenerse de por vida del entrismo, mientras nosotros deberíamos recordarles, si se volviesen a tentar, que ha quedado demostrado que no nacieron para eso (y de paso recordarles también que los que nacieron para eso, son pibitos que con 30 años fuman debajo del agua...).

¿Seguirán enseñando tomismo los profesores e intelectuales que los bancaron, o también se retirarán silbando bajito?

Anónimo dijo...

El artículo está bueno pero que asquete la expresión de "herrumbar" el asado, aj que no lo repito con las palabras que ustedes usan porque ya que voy corriendo a vomitar.

viejo (sabio a medias) dijo...

Tomista in re,
Ojalá sea como usted dice, pero no se adelante.
El año que viene nuevamente habrá elecciones y el que está picado de este bichito reincide con una u otra excusa.
Tal vez apoyen a un partido anti aborto y semi derechoso que de paso tenga en sus consignas liberar militares presos, aunque no tenga sentido porque se sabe que no pasarán las PASO, pero reincidir, reincidirán.
Y mejor será que no les recuerde nada llegado ese momento. No se perdona tan fácilmente el "no meterse en política" por "pre-ver", por ser prudente y además salir a enrostrárselo a los que lo hicieron, precisamente, por carecer de los dones necesarios y sólo a fuerza de voluntad y buenas intenciones. Haber pedido plata y tiempo al divino botón para finalmente pasar por tonto, es una herida que se lame solo. No se meta.

Anónimo dijo...

Camaléonicos por todos lados. En la política, desde hace varias décadas... en el clero, episcopado... papado

Anónimo dijo...

Creo que hay un error de apreciación. Los orinadores de asados no son los que advierten que esta batalla no es la guerra y que, a la larga o a la corta, el enemigo tiene las de ganar (aunque el final ya lo conocemos).

Los orinadores de asados son los que dicen que no hay nada que hacer porque la democracia ñañañaña... Los que bajan los brazos para no pelear escondidos atrás de sus escrúpulos o de su ideología (que no tiene nada de tomista).

Las batallas se pelean como vienen. Rara vez uno las plantea como quiere, es más cuando es la parte menos poderosa nunca puede elegir el terreno. Hay algunos que pelean. Y otros se ponen a mirar al costado a ver si sus compañeros de trinchera son "puros" como él, y si no lo son, salen corriendo y se vuelven a casa, porque la guerra ya está perdida. O al menos hasta que venga "un caudillo" que sea tan puro como él. Y, además, critican a los que sí se quedaron en la trinchera. Y si ganaron la batalla, les mean el asado de festejo.

Esta mentalidad es una mezcla de donatismo con ética kantiana que se disfraza bajo ropajes de Castellani, Santo Tomás o la profecía de la Vidente de turno. Cualquier cita "de autoridad" que le dé peso a sus opiniones.

De éstas micciones hablamos. Ninguno de los que estuvimos en la trinchera y peleamos (mal, bien, peor, mejor) y somos asiduos de Wanderer somos tan ilusos para creer las pavadas que Ud. cita en la nota. Pero no por eso nos vamos a perder un asado. Que los meadores sigan comiendo fideos fríos.

Anónimo dijo...

LOS DOS CONEJOS

Por entre unas matas,
seguido de perros,
-no diré corría-,
volaba un conejo.

De su madriguera
salió un compañero,
y le dijo: “Tente,
amigo; ¿qué es esto?”

“¿ Qué ha de ser?” –responde-;
sin aliento llego...
Dos pícaros galgos
me vienen siguiendo.”

“Sí -replica el otro-,
por allí los veo...
Pero no son galgos.”
“¿Pues qué son?” “Podencos.”

“¿Qué? ¿Podencos dices?
Sí, como mi abuelo.
Galgos y muy galgos,
bien visto los tengo.”

“Son podencos, vaya,
que no entiendes de eso.”
”Son galgos, te digo.”
”Digo que podencos.”

En esta disputa,
llegando los perros
pillan descuidados
a mis dos conejos.

Los que por cuestiones
de poco momento
dejan lo que importa,
llévense este ejemplo.


(pa tener en cuenta)

Puestero del Oeste

Anónimo dijo...

LOS DOS CONEJOS

Por entre unas matas,
seguido de perros,
-no diré corría-,
volaba un conejo.

De su madriguera
salió un compañero,
y le dijo: “Tente,
amigo; ¿qué es esto?”

“¿ Qué ha de ser?” –responde-;
sin aliento llego...
Dos pícaros galgos
me vienen siguiendo.”

“Sí -replica el otro-,
por allí los veo...
Pero no son galgos.”
“¿Pues qué son?” “Podencos.”

“¿Qué? ¿Podencos dices?
Sí, como mi abuelo.
Galgos y muy galgos,
bien visto los tengo.”

“Son podencos, vaya,
que no entiendes de eso.”
”Son galgos, te digo.”
”Digo que podencos.”

En esta disputa,
llegando los perros
pillan descuidados
a mis dos conejos.

Los que por cuestiones
de poco momento
dejan lo que importa,
llévense este ejemplo.


(pa tener en cuenta)

Puestero del Oeste

Anónimo dijo...

Errores fundamentales del Anónimo de las 10:10:
_ creer que "la calle" es una "trinchera".
_ se percibe una tendencia a "el fin justifica los medios", cuando dice "las batallas se pelean como vienen", luego de acusar a los que señalan que la democracia moderna es intrínsecamente perversa.
_ la falacia de acusar de fariseos y puristas a los demás.

PD: la prueba de que no hubo una "victoria de la fe", es precisamente todo este debate ad intra sobre el resultado real del bendito debate parlamentario.

Escipión

Anónimo dijo...

No nos engañemos, al menos un 45% de la Argentina no ve mal una ley del aborto. Los partidos políticos no son una minoría ajena al resto de la sociedad.
Los aborteros perdieron por ahora y lo saben, aunque digan lo contrario. Ahora trabajan trabajando para meter en el Código Penal lo que ya estableció la Corte en el caso FAL.

Anónimo dijo...

No estoy de acuerdo. Para mí siguen siendo malos perdedores.
Si aquel domingo la ley hubiera sido aprobada, las hordas verdes habrían estallado. Habrían copado las redes sociales, habría habido un guiño del gobierno, hasta un tuit de primeras líneas. La Ciudad habría amanecido verde, al igual que el frente de la Catedral.
Los medios habrían ido a cubrir los festejos por todos lados. Los diarios online saturados de noticias sobre lo histórico de la jornada.
Nunca más se habría vuelto a ver un pañuelo celeste. Amalia Granata no conseguiría laburo por el resto de su vida. Abel Albino habría sido declarado persona no grata en CABA. Poli se habría tomado vacaciones por varias semanas y Tucho habría comenzado sus otros proyectos sociales sin volver a levantar la perdiz por un tiempo.
Incluso la reglamentación de la ley se habría formulado en tiempo récord y ya habría fila de mujeres en hospitales públicos pidiendo misoprostol.
Y por supuesto, ya estaría instalado el tema de dejar de sostener el culto católico, eliminar los símbolos religiosos de las instituciones públicas o cualquier referencia a la religión.
Para mí ganamos (tiempo). Se percibe. Ya no se ve (tanto) a las pendejas con el pañuelito de la derrota por la calle. Ha sido una derrota clave que resquebrajó el ánimo triunfalista e imbatible de las aborteras. Por eso ahora van por la lucha en pequeños detalles, como el Código y otros etcéteras.
Que el que quiera festejar que festeje y que el que quiera mear que lo haga pero en el inodoro de casa y dejando correr suficiente agua.

Lefe Estepario dijo...

Anónimo de las 10 10, ud ha estado fenomenal. Es más, muchos de estos “tradicionalistas” caen en actitudes voluntaristas (al borde de lo ideológico, ergo antitradicional), esperando el líder o al movimiento impolutos en lo personal y doctrinal para establecer de una vez, para siempre y con todas sus consecuencias el Reinado Social de Cristo, más bien una especie de utopía estatal confesional a medio camino entre la Monarquía absoluta francesa y el Franquismo de los 40.
En eso no se distinguen mucho de la izquierda trasnochada (esa que no se subió a tiempo al carro socialdemócrata o progre) que espera la “coyuntura histórica” adecuada que permita instaurar la dictadura del proletariado y la construcción socialista sin “reformismos”.
En resumen, el todo o nada. El contraste con la historia de la Iglesia y del mundo cristiano, en el que apóstoles, santos Padres, Papas y reyes debieron arar con los bueyes que habían, dejando el resto a la Gracia.

Anónimo dijo...

Me quiero detener en identificar el aparato intelectual predominante en Cambiemos.
Es el grupo de Nino, Rabossi y otros, que nació durante el gobierno de Videla. El Proceso los cobijó porque veía en ellos intelectuales "orgánicos" antiperonistas. Con fondos del Ministerio de Educación giraron todo el país dando cursos y conferencias, armando su red en las universidades. Cuando llegó Alfonsín rápoidam,ente se ofrecieron para el mismo trabajo, y también fueron comprados por antiperonistas. Así, con la red que ya tenían, digitaron los concursos y ocuparon los cargos en las universidades, el Conicet, la justicia y los ministerios. Durante el menemato hicieron una resistencia sorda, aguantaron, aunque tampoco sufrieron persecución ni aislamiento.Digamos que aceptaron compartir un poco las mieles oficiales; pero comenzaron a unir algunos objetivos con la izquierda intelectual.
Durante el kirchnerismo, ya la segunda generación del grupo, recuperó más protagonismo por esta alianza difusa con la izquierda progresista. Aprovecharon los cargos mejor rentados en el aparato estatal sin exponerse en primera fila y gozaron de los medios para relaciones y titulos en el exterior. Especialmente la inserción en organismos internacionales.

Ahora sacan pecho como intelectuales progresistas antiperonistas y son el grupo mejor armado y de mayor peso en Cambiemos. Han puesto un juez de la SCJ, un secretario del Ministerio de Justicia, equipos de Conicet, UBA, Universidad Di Tella, San Andrés y muchas piezas por el resto. Son los más organizados y más ingeniosos intelectualmente. Los católicos y también los perucas (aunque no sean religiosos) somos los destinatarios de su afan perseguidor. Son jacobinmos y no tienen problema en unirse operacionalmente con la ultraizquierda (especialmente para que pague el pato de las propuestas y acciones más belicosas).

La Iglesia oficial no tiene análisis ni decisión ante este frente. Nos toca a los argentinos, especialmente a los católicos y a los perucas doctrinarios, la acción política que haga frente. Los evangélicos populares ya dieron muestra de que también estarán de este lado en la trinchera. No así las iglesias protestantes históricas.
Pero no se ve por donde canalizar esa acción política.
Juan el Gris

Wanderer dijo...

Anónimo 11:34: "Ha sido una derrota clave", usted dice. Es verdad: sirvió para que se vean menos pañuelos verdes y mujeres feas por la calle. Para lo único. Para impedir el aborto, nones. Es verdad que no tendremos por ahora clínicas que anuncien con luces de neón (o de led): "Aborte ya. Abierto las 24 hs.", pero con el nuevo código penal y el misoprostol es más o menos lo mismo.

Anónimo dijo...

Bueno, Wanderer, tenga cuidado, no sea que le endilguen también a Ud. el mote instituído por el Anónimo Normando, lanzado sin ningún tipo de distinción contra todo aquél que se atreviera a "aguar" la fiesta celeste.

Wanderer dijo...

Puestero del Oeste: usted es un bendito y lo envidio. Quizás no se haya dado cuenta que hace varios años que llegaron el galgo y el podenco; después vinieron tres mastines napolitanos, cinco rotweillers y ocho dogos. Ahora mismo están llegando cuatro caniches. A mi familia conejín la hicieron en escabeche y se están preparando un guiso con los hijos de mi amigo. En medio de tantos males, deje que por lo menos hablemos un rato.

Anónimo dijo...

El rechazo al aborto en el Senado argentino inspira a fuerzas políticas de otros países. Esto se nota en América Latina, pero también en Italia. Algo se mueve en esta tierra


https://www.ilfattoquotidiano.it/2018/08/13/legge-194-il-senatore-della-lega-pillon-via-laborto-prima-o-poi-in-italia-faremo-come-in-argentina/4556550/

Anónimo dijo...

Excelente el anónimo de las 10:10.

A estos meadores seriales les encantaría al menos poder soltar una sonrisa por la victoria, pero no pueden. Tienen que mantener su férrea postura y seguir repitiendo las mismas obviedades que ya todos sabemos. Que la democracia, que el liberalismo, etc.

Ahora, mientras esos estaban en su casa bien calentitos siguiendo la votación (en secreto por supuesto), muchos estabamos con el rosario en la mano en la plaza abajo de la lluvia hace más de 10 horas, rodeados de herejes y cánticos que dan vergüenza ajena.

Me harte de los meadores y del nacionalismo rancio.

el loco de la calecita dijo...

Puestero, lo comparto.
Pero en el caso puntual sucedió que los massistas y macristas católicos, apoyando esos partidos a los niveles municipal, provincial y nacional, traccionaron en orden a que dichos partidos metan legisladores en el Congreso que por un pelín (este año) no aprobó la ley de aborto y a meter un presidente que no pensaba en vetarla.
No se trata de discutir y que nos coma el lobo, se trata de no hacer daño queriendo hacer el bien.
Se trata de ser inteligentes.
Se trata de no ser causa eficiente (stricto sensu) del aborto, aunque sin desearlo (como de hecho no lo deseaban e infantilmente se sintieron "decepcionados").
Ninguno salió a pedir disculpas.

Anónimo dijo...

A ver, a ver. "Entrismo católico" y/o "nacionalista" no sólo hay en Cambiemos o Massa. También en partidos provinciales (Neuquén, Jujuy, etc.), el Duhaldismo, el Kirchnerismo o el Peronismo Federal. En el mejor de los casos se mantuvieron en silencio, en el peor apoyaron el aborto.

Al final el partido que tuvo la mayor proporción de votos en contra del aborto sobre el total de senadores, no fue ni el PJF, ni el PRO, ni el FPV, ni CC... ¡¡¡fue la UCR!!!

Partido donde no hay "entrismo católico" desde Zavala Ortiz.



Anónimo dijo...

A ver. SI estuvieras en la fila para ser fusilado, y de golpe y porrazo te dijeran: te vamos a sacar de la fila...el año que viene veremos si te fusilamos o no. Festejarias? La sentencia de muerte de Iles de argentinos por nacer fue cancelada antes de ser pronuncia, si eso no es motivo para celebrar, no se qué pueda serlo.

Anónimo dijo...

Wanderer, en el medio del combate les hemos quitado el pie de lugar y han trastabillado. ¿Hemos ganado la batalla? No, el primer round. Ahora se han replegado y están juntado fuerzas. Tienen a varios funcionarios pusilánimes de Cambiemos de su lado, lamentablemente los dos principales que fijan agenda y arman la estrategia. Y guita y la fuerza del Enemigo.
Los orinadores advierten ésto último y se estremecen de placer en su morbo inconsciente. Participan de ese mesianismo borgiano que busca precipitar el fin del mundo a fuerza de calamidades y la destrucción de todo lo bueno y bello.
En fin, antes de todo este proyecto de ley, la que quería la pildora del día después, la conseguía; las que querían misoprostol lo podían conseguir en la farmacia. La que quería aborto legal lo obtuvo en Esquel y en Tigre. La que ya estaba mas avanzada (y el misoprostol le resultaba inefectivo) podía acceder a los PDF que circulan en internet, llamar a las dos lineas del MinSalud o a Casa Fusa para informarse sobre cómo hacerse un aborto. La que estaba muy avanzada en el embarazo, recurría alguna suite de hotel céntrico donde funcionara un abortorio. Vilma Ripoll dudo que haya cobrado fortunas a muchachas del conurbano o del Interior. Y parece que muchas ginecólogas de hospital público han hecho cantidad de "raspados" para "completar" los abortos caseros.
En fin, esta claro que abortar era no muy difícil de llevar a la practica ni antes del proyecto ni ahora. ¿Qué ganamos entonces? Que toda esa tragedia aún no se convierta en actividad a la luz del día y subsidiada por nuestros impuestos (y aquí no es una cuestión de bolsillo sino de conciencia, no me malinterprete), que la industria de la muerte no se instale todavía en nuestras tierras, que el derecho a la objeción de conciencia aún sea respetado, y por último pero no menos importante, que la cultura del valor de la vida humana que hay en el país (ese "abortar esta mal" del sentido común, aunque la señora humilde no se lo pueda fundamentar) no quede en jaque.
Yo festejo este round. Aunque el próximo me tiene un tanto en vilo.

El anónimo de las 11:34

Capitán Dalroy dijo...

Amigos:

no he leído comentarios ni artículos varios. Disculpen si repito.

Entiendo que embates como estos despiertan conciencias, avivan el sentido de la vida y comprometen conductas extraviadas o inmersas en el lodazal mundano. Y pienso que esa es la victoria, la victoria más importante sino la única que vale festejar. Un alma levantando la mirada y disponiéndose a jugarse por un ideal, es victoria en todas partes.

Ahora bien: definir una victoria con ribetes místicos porque hubo una diferencia de siete, me parece exagerado. Uno se alegra con el resultado y se llena de entusiasmo, si, como si Messi hubiera levantado la copa en Rusia; porque somos un tanto sensacionalistas y sentimentales. Si uno repara un poco en todo el avance lingüístico, cultural y político de la ideología, no termina tan contento. (Por eso, confieso, me sorprendió la opinión de un hombre versado y viejo como el Anónimo Normando, al que aprecio mucho).

En fin. Me alegro mucho por este análisis interesante y equilibrado del Mr. Wanderer. No creo ser un meador de asados por atender estas variables y ver una patria que se derrumba... mi corazón se regocija en la esperanza de otra Victoria.
En todo caso, prefiero ser el aguafiestas del reggaeton evangélico y el pasto verde por consenso, que el asador estrella que ha creído ver en estos signos la derrota del Anticristo.

Lo abraza su amigo -desde el Viejo Navío otra vez-,

Capitán Dalroy.-

Anónimo dijo...

Muy bueno el comentario del anónimo de las 10:10, y también el de las 11:34 !!!
Mucho celo amargo por ahí dando vueltas...

ARBA Boy dijo...

Al loco de la calecita:
Que sepa que si paga impuestos está siendo causa eficiente de todas las inmoralidades del gobierno. Cuando paga la factura de la luz, paga impuestos. A pedir disculpas por financiar a la partidocracia corruptora.

el loco de la calecita dijo...

No podés no pagar la luz.
Pero sí no votar y mucho menos apoyar a un liberal de la partidocracia liberal.
No hay comparación.

el loco de la calecita dijo...

No puedo dejar de pagar la luz o el colectivo.
Pero puedo dejar de votar y colaborar con candidatos liberales de la partidocracia corruptora que usted bien califica.
Mire, con el diario del lunes, haber votado hace tres años luego de la visto hubiese sido pecado. Zafan solo porque ese diario no se vende.
Pero algunos tampoco teníamos el diario y no metimos la pata como los otros, pues si bien no era pecado (no había diario del lunes), era una imbecilidad redonda.
Ahora pidan diaculpas, y no lo hagan más.

Falstaff dijo...

Salvo intervención radical de la Providencia, el aborto será legalizado en Argentina y en todo occidente, tarde o temprano. No hace falta que legislen hoy: el lavado de cerebro de los hoy adolescentes garantiza que sea aprobado en breve. Sólo hay que ver el ejemplo de Irlanda, un pueblo votando por su suicidio.

Cuando se impuso el aborto en España, más del 90 por ciento declaraba estar en contra. Ahora un porcentaje similar está a favor del aborto con más o menos restricciones.

No hay nada que hacer, y menos con esta porquería de Jerarquía meliflua que no opone resistencia a nada. Ni a sus vicios.

Falstaff dijo...

Por cierto, les he leído estos días aplaudir la actitud de sus Obispos. Olvídense de eso, es mera pose. En España pasa lo mismo, gastan palabras mucho y nada en obras.

Durante años me dediqué a eso que llaman mundo pro vida evitando abortos, primero como voluntario a ratos y luego con salario a tiempo completo. Estando los últimos años sin medios materiales, un amigo y yo acudimos a un Obispo con muy buena fama en el mundillo conservador y tradicional para que nos prestara un teléfono y un despacho donde seguir la labor. Su reacción fue deleznable. Con muy buenas palabras se dedicó a marearnos de una instancia a otra del conglomerado curil hasta agotarnos. Ni siquiera fue capaz de decir que 'no' directamente. No obedecen nada más que al mundo y sus poderes.

La Jerarquía está vendida a los enemigos por unas cuantas subvenciones, salvo honrosas excepciones que sostienen a la Iglesia. El porcentaje de Apóstoles y Judas se ha invertido y ahora hay 11 judas por cada Obispo decente.

De verdad, olvídense de triunfar. Las cartas están marcadas. En España hemos visto incluso jueces con la carrera arruinada por dictar sentencias contra clínicas abortistas.

Si acaso en USA, que siendo en cierto modo tan anárquicos políticamente, pueden conseguir algo. El resto, nada.

Âνδρέας dijo...

El Anónimo de las 13:28 ha tenido un momento de sincericidio.
Pero, creo, ha revelado de paso lo que ya podía intuirse: la amargura, en realidad, no está del lado de los "meadores" sino de los "asadores", a riesgo de pecar de generalización.

Haber estado "con el rosario en la mano en la plaza abajo de la lluvia hace más de 10 horas, rodeados de herejes y cánticos que dan vergüenza ajena"... no hace que la marcha provida haya sido equiparable a Lepanto o Las Navas de Tolosa, como algunos han pretendido... y ¿cómo sabe usted (y todos los que piensan como usted) qué estuvieron haciendo los "meadores"? ¿cómo dice que estuvieron secretamente siguiendo el debate, al calor de la estufa, en la comodidad de su propia casa? ¿no se le pasó por la cabeza que pudieron haber estado orando en secreto, al Padre que ve en lo secreto? ¿cómo se convirtió esto en un concurso de "a ver quién hizo más"?

¿Todavía no se dan cuenta del error que arrastran?

Me pregunto, acerca de todos los que hablan de "victoria de la fe", triunfos y demás, qué hubieran dicho ante un resultado adverso. Tal vez habrían salido al paso con "qué se podía esperar de la democracia corrupta".. ¿alguno se hubiese atrevido a hablar de "derrota de la fe"?

En el juicio prudencial acerca de estas cosas, yo que no soy un experto, prefiero apoyarme en quienes mantuvieron antes y después un mismo discurso, desapasionado, esperanzado pero no iluso... "profetas de calamidades" que hoy son acusados de acedia y pesimismo.

Anónimo normando dijo...

Estimado Capitán Dalroy:

Le envidio absolutamente el pseudónimo, por eso me animo a pedirle que vuelva a ver lo que dije en los dos breves comentarios que mandé. Creo que ya es momento de dejar de serruchar el aserrín, como me dijera el puestero del Oeste. Celebramos, agradecimos, y volvimos a la lucha. Me mantengo firme en todo lo que escribí. Cambio y fuera

Anónimo dijo...

El aborto al igual que antes lo fue el divorcio, mas tarde el homo-monio, no es mas que un elemento mas de la lucha cultural que lleva adelante la nueva izquierda desde hace ya 40 años.

La nueva lucha de clases busca amalgamar estas "causas" junto con el indigenismo, el ecologismo y cuanto ismo posible aparezca con tal de atacar al Capitalismo y su extructura.

La Familia es el blanco principal por naturaleza y bastante exito han tenido hasta ahora.

Lo que sinceramente no entiendo es que este gobierno que se dice de derecha no sea capaz de ver que los estan usando como "idiotas utiles" a decir de Lenin.

Lo peor va a venir todavia, luego del aborto sera la pedofilia y en lo politico nuestro berlusconi sera Tinelli.

Pero mientras tanto les ganamos y eso no es poco en la batalla metafisica que se libra todos los dias.
Benigno

Anónimo dijo...

Estimados: Percibo, en líneas generales, un cierto pesimismo "democrático". Muchos afirman o parecen pensar que "las mayorías" están corrompidas y listas para reintroducir el aborto y las otras suciedades ideológicas de la izquierda anticatólica -desde luego, con la complicidad, ora abierta, ora tolerante, de la jerarquía modernista.
¿Qué importancia tienen las mayorías en esto? En todo caso, ¿qué incidencia podrían llegar a tener? Si por hipótesis las mayorías son antiabortistas, al menos en términos generales, como podríamos demostrar con bastante facilidad, ¿acaso piensan que, aprovechándose de la propiedad sobre las "estructuras" el aborto no saldría igual...? ¿Acaso piensan que a la democracia liberal le importa un bledo el pensamiento de la población, o serán ellos más realistas que nosotros y saben que, con los resortes del poder en sus manos, no hay traspié demasiado grave?
Fíjense lo que pasó en Colombia con el "acuerdo" con las FARC: fue rechazado por la población y los poderes establecidos obviaron esta pequeña, transitoria y fea dificultad. El tratado se aprobó igual, con su "igualdad de género", sus posibilidades de "aborto legal", etc.
Las puebladas pueden calentar los corazones, pero no deciden nada en la política de estos malignos "gobiernos de ocupación" que sufrimos los países de raiz católica, como la Argentina.
Hay que comprender que lo único que queda en pie entre nosotros... somos nosotros.
Los políticos, están a su conveniencia; los obispos -modernistas, masones, maricas o lo que Uds. quieran, pero no católicos, con muy poquitas excepciones- no harán causa común con el pueblo, que no les importa nada.
Queda la oración confiada y alguna que otra "militancia" esporádica y que Dios sabrá para qué pueda servir.
Hace 40 años que estoy en estas lides y, como decía el gran profeta Guillermo Nimo:
"Pooor lo menos, así lo veo yo".
Nemo

Anónimo dijo...

Titula La Nación hoy a las 15:59,
Por diferencias sobre el aborto, suspenden la presentación del proyecto de nuevo Código Penal.
Parece que tenemos un rato más para festejar.

Capitán Dalroy dijo...

Mi estimado Anónimo Normando:

le agradezco la amabilidad de su respuesta, que me ha hecho retornar a sus comentarios y moderar mi precipitación. Usted ha escrito bien y no es meador de asados ni endulcorante, por decir los extremos en metáfora. Estaría, a mi parecer, en ese espacio de discusión aceptable y necesario de quienes ven un poco mejor la realidad, y nos ayudan a escapar de posturas desatinadas.
Lo que me sorprendió de sus palabras, si me permite, es el rechazo cerrado para quienes "advierten tristes obviedades" y ud. considera "inquisidores frustrados". Sobre todo, sospechando -sin ser Sherlock Holmes, por cierto- que dichas saetas pueden estar dirigidas -quizás- a un caballero con quien, en otro tiempo, compartió amistad. Entonces, ¿no es un tanto prejuicioso tildar de frustrado inquisidor a quien, a su modo, intenta mostrar verdades altas? Además, ¿ud. cree que son tristes obviedades las que se advierten, cuando la confusión y el desinterés teórico y religioso son cada vez más visibles y calamitosos?
En fin, amigo, son sólo reflexiones amicales de un Mediano... ¡Tómelo así nomas!, como lo haría en cualquier hostería.

Suyo,

Capitán Dalroy.-

Anónimo dijo...

Falstaff,
la Argentina es un país muy diferente a España. No es tan exótico como -digamos- Brasil, pero esto claramente no es Europa. Por ejemplo: dudo que España tenga un conglomerado de Iglesias Evangélicas que puedan meter 600.000 personas en una concentración Pro-Vida. Esta es una fuerza por sí misma, y es, además, una espina -y llamada a la acción- para la Iglesia Católica que, siendo la religión dominante, es incapaz de hacer esa demostración pública de fuerza.

el coco feroz dijo...

Qué confusión se armó con esto de los meadores sí y meadores no.

Son meadores los no entristas, los que no gustaron de ir a la plaza o los que no les gustó que se hable en el Congreso?
Porque las tres son situaciones diferentes.

No hice ninguna de las 3 cosas, pero en todo caso solo sería meador ante la primera posibilidad. La última vez que voté era un purrete y fue a Menem (a escondidas de mi padre, a quien por esas épocas consideraba un meador).

La segunda no fue causa del efecto conseguido, ni lo iba a ser, y el que quería hacerlo... a mí qué me importa..
O acaso me controlan a mí las actividades cuando no estoy laburando?

La tercera posibilidad -y acá me parece que otros anti entristas no me acompañan- es que se puede uno orinar en el sistema y haber aceptado dar la charla de 7 minutos. A mí me invitaron y no fuí, pero de haber ido, no por ello el año próximo hubiese estado concuriendo a la urna salvadora.
Otra cuestión es que -según dicen- ningún orador habló como uno de los nuestros. Pero eso no le quita ni le pone a la querella. Obviamente lo mejor hubiese sido empezar por el Decálogo y terminar con citas de Stan Popescu sobre el sistema demo liberal. Ahora bien, si cantarles esas 2 verdades a la cara y luego haberse marchado hubiese sido hermoso -aunque nadie lo haya hecho y aunque hubiese sido inútil a la causa-, se cae el principio de que se acepta al sistema si se los putea en su casa.

P.D. y hay una cuarta posibilidad de ser meador, creo. Lo sería quien no se alegrase por lo que el inicuo sistema no aprobó el otro día, debido a que fue una batalla ganada de una guerra que muy probablemente se perderá... a fe mía que si gracias al "no" matan a 3 chicos menos, ya es una buena cosa. Resulta obvio, aunque una obviedad que de festejarla, no es para tirar cuetes ni explotar piñatas.

Anónimo dijo...

Asadores y Meadores podrían estar del mismo bando si entendieran que una ley civil no es un triunfo ni derrota de la Fe. Y no creo que haya sido un triunfo, pero si hubo bastante para festejar. Hace seis meses, visto el resultado en Irlanda el bloqueo de la ley no pagaba dos pesos y se dio. Muchos argentinos que por algún camino llegaron a comprender lo dañino de la ley dieron batalla y dieron vuelta la opinión de mucha gente.

Anónimo dijo...

Uno de los problemas con el celo amargo es que, salvo gracia de Dios, es muy difícil que quien lo tiene lo reconozca y lo cambie. Siempre se escudan en un sinfín de muy buenas razones. ¿Por qué no ser un poco más simples? No es que no veamos las dificultades ni creamos no sé qué de batallas y cruzadas ganadas o que confiemos en la "perversa democracia". Es mucho más simple. Lo que pasó fue un milagro de Dios. Humanamente hablando no había chances de que pasara lo que pasó. Dios hizo un milagro. Y cuando Dios hace un milagro, uno tiene que descorchar, brindar y aplaudir al Dios que obra maravillas (mientras se come un asado no meado). Nada más.

El Sanjua

PD. Sigo de acuerdo con Ud. Anónimo normando

Anónimo normando dijo...

Muy estimado capitán:

Le agradezco muy en serio su respuesta. Ojalá alguna vez podamos conversar junto al barril de ron y el queso de bola, tranquilos y con tiempo.
Yo pensaba llamarme a silencio. Pero debo aclararle alguna cuestión. No hubo nada personal, porque, en un medio como el nuestro, rápido para la pelea fratricida, todo suele tomarse a mal. Ese caballero al que supongo se refiere es mi amigo, hoy y siempre. Yo me refería a un espíritu, insidioso, y digámoslo acédico. Quejumbroso y lloricón, donde el dolor por tantos males se transforma en resentimiento, y que se autoerigo en el dueño de la ortodoxia, se victimiza, rápido para lanzar anatemas, muchas veces, por decir poco, bastante flojos de papeles.Si todos denuncian males obvios, evidentes hasta el hartazgo, yo puedo denunciar algo, también. Asoman rasgos farisaicos, jansenistas, y la mala tristeza del hijo mayor de la parábola, que no quiso entrar a la fiesta.. El odio al error es mayor que el gozo de la verdad. Como digo, es un espíritu que nos acecha a todos. Y que ha causado muchos males.
En lugar de pensar cómo esclarecer a tanta buena gente ayudando a poner el aborto en su contexto cultural, nos regodeamos serruchando el aserrín.
En fin, querido amigo, gracias de nuevo, de veras, y oremus ad invicem.

Anónimo dijo...

bien SANJUA !!!! resumiste perfecto lo que yo opino.(anónima)

ARBA Boy dijo...

Al loco de la calecita:
Deje de pagar impuestos directos para financiar la partidocracia liberal. O sus principios son menos importantes que su bolsillo?
También puede consumir sólo que Vd. produce y así no pagar impuestos indirectos.
Y la luz, es un invento moderno. Los católicos de verdad pueden alumbrarse con velas.

Anónimo dijo...

Me gustó lo del puestero del oeste.
Y también pienso que son festejos en la trinchera.

Falstaff dijo...

Anónimo de las 23:24. Ojalá tenga Vd razón y la Argentina se convierta en la primera nación que desbarate los planes de esta gentuza. A mí me encantaría. Hasta ahora los países sudamericanos están resistiendo mucho más que los europeos en su día.

Pero las manifestaciones valen de muy poco. Cuando el gobierno de Zapatero sacó en España varias leyes salvajes, las manifestaciones reunían a cerca del millón de personas, sino más. Estuve en todas y no se podía ni andar de la aglomeración. Pero no valió para nada.

A corto plazo soy pesimista, a largo optimista. Están derribándose tabúes poco a poco. Trump ya ha nombrado a un juez de la Corte Suprema pro vida y va camino de nombrar a otro más. La trascendencia de esto es inimaginable. Polonia resiste los ataques de la Unión Europea para que flexibilice su ley sobre el aborto. Hungría tiene una constitución que roza la confesionalidad del Estado y también aguanta los ataques de Bruselas.

Pero estos indicios cuajarán a largo plazo. Mientras, tenemos a dos generaciones educadas en el nihilismo y la amoralidad. En nada, serán estos hijos de Gramsci los que gobiernen, o voten barbaridades en referéndum, como ya ha pasado en Irlanda.

Anónimo dijo...

Estimado Wanderer, he quedado sorprendido por el "trámite de apostasia" a la religión Católica que se está realizando, parece se hace el pedido y en una nota marginal de la fe del bautismo indican que la persona apostató de su fe. Podria aclarar por favor dicho tema, Gracias, saludos,

Anónimo dijo...

Âνδρέας:

"no hace que la marcha provida haya sido equiparable a Lepanto o Las Navas de Tolosa, como algunos han pretendido..." Yo dije eso? Alguien dijo eso? Que yo sepa nadie. No invente disparates que nadie dijo para justificar su amargura. Todos sabemos que esto no es Lepanto, Las Navas de Tolosa ni nada que se le asemeje.

Sabe qué mi amigo? Amárguese todo lo que quiera. Yo sonrio y festejo que al menos por un tiempito en mi patria perdieron Lipovetzky, Rubinstein, Duran Barba, la IPPF y el FMI. Y festejo que ese tiempito ganado significa menos argentinos abortados.

Sigan repitiendo las mismas obviedades y lugares comunes sobre la democracia y el librealismo, que ya todos sabemos y no discutimos. Quizás haya algún despistado que no las sepa...

El anónimo de las 13:28.




Anónimo dijo...

Sermón reciente del Padre Fernando Cavaller sobre el aborto. Me parece que pone las cosas en sus justa perspectiva y deja en evidencia lo fútil de esta pseudo grieta entre "activistas" y "acédicos".

“Lo más notable es la velocidad con que ocurren estas cosas, aquí y en el mundo entero. No es sólo un conjunto de acciones humanas, sino un vértigo de locura y maldad que no puede tener otro autor que el “homicida desde el principio” y “padre de la mentira”. Pero entonces, ante un plan sistemático de origen diabólico, no bastan los recursos humanos, no bastan las manifestaciones públicas, ni las firmas de solicitudes, ni los mensajes a los senadores, ni siquiera los comunicados episcopales… ni este sermón que hago ahora. Todo esto está bien, hay que hacerlo y con insistencia; forma parte de la respuesta católica. Pero una batalla contra el demonio exige más: aquí hacen falta exorcismos. El padre Mancuso, conocido exorcista de la arquidiócesis de La Plata, a quien conocí mucho en aquellos años que fui rector del seminario, dijo esto: “La sangre de los niños abortados abre puertas antiquísimas del Infierno que permanecían cerradas desde el principio del mundo, y de donde salen Demonios que harán grave daño a la humanidad”. Por tanto, hay que recurrir más a la oración y al ayuno, recordando lo que les dijo Jesús a sus apóstoles, que no habían podido expulsar un demonio: “En cuanto a esta clase de demonios, no se los puede expulsar sino por medio de la oración y del ayuno” (Mt. 17,21; Mc. 9, 29). Esto es tan urgente, o más urgente, que todos los medios humanos. No estamos solo frente a un debate que hay que ganar, sino frente a una campaña diabólica, preternatural."

Vladimir.

el loco de la calecita dijo...

ARBA.
Solo se le pide que evite lo evitable.
Votar o apoyar un candidato lo es, no pagar las facturas no.
Mire cuánto mejor se sentiría hoy y cuánto menos se hubiese equivocado de haberse negado a "participar" hace tan solo tres años...
Todo el mal no se puede evitar, pero no por ello queda usted eximido de evitar el mal evitable.
Con cariño.

The International Péronist dijo...

"Y el hombre de la calle, que es mayoría y que mayoritariamente no se inclina por el aborto,"...seguro?

Puede ser cierto. Puede constituir un anhelo. Me cuesta creerlo en un país en el qe la Iglesia hace cincuenta años reemplaza sacralidad con doctrina social... y no siempre la mejor.



Anónimo dijo...

Falstaff,
lo que usted cuenta de España es interesante, no lo sabía. Una diferencia que se me ocurre es la siguiente: las iglesias evangélicas son mucho más agresivas que la Iglesia Católica. En el acto del Obelisco, la pastora que habló directamente amenazó a los Senadores. Les dijo: 'en 2019 hay elecciones y nos vamos a acordar de cómo hayan votado'. Y sus fieles suelen seguir a los pastores.

Anónimo dijo...

El aborto como posibilidad real surge del sistema político, te inyecta el veneno y después el antídoto, ¿Dónde está el triunfo? ¿En olvidar el mal trago?

Ganó ese monstruo llamado Público, cuya caridad desborda en las redes sociales. Pusieron de manifiesto cierto desorden en el deseo reproductivo de las lesbianas violadas. Los orcos verdes bailando en las calles remitían al siguiente significado: queremos tener sexo sin dramas. Las mujeres no violadas que se sumaron a las feministas, fue por el mismo motivo, no por el aborto, sino por el sexo libre. Esto produjo una reacción de la feminidad contra las feministas y perdieron terreno.

Ente la gente muchos apostaron a caballo ganador, es decir, cuando vieron que la ley no salía, se pusieron en contra de las feministas. Los medios de comunicación lo mismo.

Ganó el relativismo. No existen los derechos absolutos, como la vida del feto, pero tampoco el derecho absoluto de la madre a matar. Así es esperable, con una mala defensa de la verdad, justificar la posición sin fundamento del enemigo. Al final el último resorte es como se dijo: in dubio pro vida. ¿O esperaban una explicación metafísica de la realidad de la hipostasis, o que Dios mismo crea en el acto de la concepción, porque lo menos no puede dar lo más? Si se acepta por ley que se es persona desde la concepción en el seno materno (pero no in vitro), se niega que sea más o menos persona según pasen las semanas. ¿Si llegara a cambiar la ley, no sería más persona desde la concepción en el seno materno, porque las leyes cambian la realidad? Hasta donde penetro la doctrina del derecho prueba el engrandecimiento del poder del Estado. Te da el derecho y te lo quita, de libertad nada, o te da libertad de pecado.

Toda vida vale. ¿Qué significa eso? Vida como aquello por lo que primero vivimos, sentimos nos movemos, o como acto primero de un cuerpo natural organizado que tiene la vida en potencia, incluye toda alma, la vegetativa, sensitiva y racional. Entonces, acaso debemos simpatizar con los cerdos y las vacas, y simpatizar a punto de ponernos en su lugar en el matadero.

continua

Anónimo dijo...

Dice Vernaux en un manualcito sobre el problema del mal:

“Inversamente, el mal tiene necesariamente una causa material, puesto que si faltase un ser que lo soportara, se desvanecería. Su “materia” es precisamente el sujeto al que afecta. Eso permite explicar la tentación de destruir que surge cuando uno se concentra en la lucha contra el mal. En efecto, habría un medio radical de suprimir el mal: por aniquilación. Sólo que –urge verlo bien– suprimiendo el sujeto del mal, se suprimiría algo bueno, pues el sujeto del mal es bueno, y es preciso mantenerlo, en cuanto tiene ser, y en la medida que lo tiene. En esa hipótesis uno ayudaría al mal, por así decir, a cumplir su obra, y esta pretendida lucha contra el mal sería en realidad una lucha por el triunfo del mal.

Este es el reproche que se debe dirigir, por ejemplo, a la doctrina de la eutanasia, en el dominio médico, y a las teorías anarquistas, en el dominio social. Para suprimir males reales, estas doctrinas no preconizan otra cosa mejor que la destrucción total del sujeto que sufre estos males: el individuo, la sociedad.

Es preciso confesar, por otra parte, que, en el plano mismo de las ideas y desde el estricto punto de vista metafísico –abstracción hecha de toda consideración moral–, la cuestión no es tan simple como parece a primera vista. ¿Acaso no es evidente que la supresión de un mal es un bien? Sí, incluso es una suerte de axioma. Pero admitido este principio, ¿LA CONSECUENCIA INMEDIATA ES QUE SIEMPRE ES BUENO SUPRIMIR UN MAL DE CUALQUIER MANERA QUE SEA? ESE ES EL PUNTO; Y LA RESPUESTA ES: NO. Pues mirándolo bien, el axioma no concierne de ningún modo a las diversas maneras posibles de hacer desaparecer el mal; afirma que su desaparición es un bien. La manera de abolirlo es otra cuestión, completamente distinta. Si se llega a suprimir el mal sin tocar el sujeto, éste se encuentra restituido en su integridad; es todo bien. Pero si, para suprimir el mal, se suprime el sujeto, el bien particular que es la supresión del mal es de algún modo absorbido en el mal radical que es la supresión del sujeto; no queda absolutamente nada de bien.”

Aplicado al aborto –para los abortistas el embarazo es un mal- significaría que el feto sería una vida comparable a la de un hombre tan perverso y corruptor social que sólo le cabría la pena de muerte a fin de restringir el mal; o que la abolición de la pena de muerte se debe a que el hombre no es inmortal, o que poseemos el poder de aniquilamiento, o que lo temporal es lo único que existe. ¿Cómo es posible que el Papa Francisco llegara a semejante comparación?

Aplicado a los no abortistas- ¿LA CONSECUENCIA INMEDIATA ES QUE SIEMPRE ES BUENO SUPRIMIR UN MAL DE CUALQUIER MANERA QUE SEA? ¿Aunque el proyecto de la interrupción voluntaria del embarazo simplemente se haya interrumpido?

fin

Miccionador de asados

Capitán Dalroy dijo...

Bienquerido Anónimo Normando:

el agradecido soy yo por su respuesta gentil y generosa. Créame si le digo que me alegro por su aclaración, y adhiero a la denuncia de ese espíritu engañoso que caracterizó tan bien. "El odio al error es mayor que el gozo de la verdad", dice ud.; y, por lo mismo, la defensa de la fe se pone delante de la vida... y todo se trascota, y uno termina defendiendo o discutiendo sobre cosas que no vive, que no ama. Tal vez falte eso que deja entrever, y no sería otra cosa que el Espíritu de la Verdad, el Pneuma divinizador.
Como fuere, con más o menos demostraciones de júbilo, estamos en la misma brecha. No me haga mucho caso, toco de oídas... yo sirvo el ron y preparo el queso, ja!
Oremus ad invicem,

Capitán Dalroy.-

Anónimo dijo...

Yo algo gane: compartir con mis hijos adolescentes la posibilidad de plantar posicion sin importar la opinion mayoritaria/mediatica. Pusimos juntos la cara...Amanece, que no es poco...

Anónimo dijo...

Buenas D Guander
Celebró las recientes muestras de sincera amistad entre los parroquianos de este noble boliche.
Sabe qué pasa: qué dos catolicos nacionalistas son una cruzada y tres: una discusión interminable.
Pero tranquilo! que cuatro o más es un buen asado con guitarreada
Qué ande bien
Puestero del Oeste

Anónimo dijo...

Intenté linkear tres veces y nada. Desde ya, pido disculpas si las tres veces algo técnico impidió publicar mi mensaje. De lo contrario, ¿Algo les molesta? Supongo que no les molesta que se confirme en Brasil una tendencia al reanimamiento de la cristiandad, que viene de Europa del Este y sigue en EUA. Por lo que leo aquì, estoy segura que informarse mejor ha de animar todavía más a los que no ofician de orinadores de asado. Desde ya hay entre nosotros quien está mejor escondido en su departamento o barrio cerrado porteño y teme que haya que seguir dando la buena batalla de cara al sol por mucho más tiempo en lugar de abandonarse a devaneos melancólicos de sofá y ordenador mientras se especula con la segunda venida. Anímese. Abra su mejor escocés y los ojos que a pocos cientos de km hay una verdadera revolución provida, profamilia, pro autodefensa, pro libertad de enseñanza y pro libertad religiosa, una inédita coalición de millones de cristianos, católicos de misa tradicional, de misa del Novus Ordo y cristianos de denominaciones evangelistas, para ganar el gobierno del mayor país de América Latina. Por lo visto, la única ventana informativa diferente al fake news dominante es el blog en español sobre las elecciones brasileras que linkeo https://bolsomitoamlat.blogspot.com/ Si no quieren publicar mi mensaje con el link, al menos publiquen sus razones para ello. Gracias.

Anónimo dijo...

También celebro esta cosa linda de discutir para aprender, no? Como esto del Anónimo normando y el Capitán.
Ojalá se den mas seguidos estos intercambios.
Saludos wanderers!

Anónimo dijo...

Anónimo de las 18 de agosto de 2018, 19:27. Claro que si es de Dios, no seré yo quien luche contra El, y no puede no ser de Dios según usted, puesto que es un movimiento de millones de cristianos. ¿No? El optimismo y el principio de razón suficiente funcionan de la misma manera. Le atribuyo a Dios primero el principio de razón suficiente, y después deduzco necesariamente que vivimos en el mejor de los mundos posibles. Lo que resta explicar es por qué Dios obraría según ese principio. Parece que el pesimismo kantiano saca mejor partido de la especificidad que el optimismo de la homogeneización.

Esa es mi línea de pensamiento habiendo seguido el tema de cerca y leyendo sobre el problema del mal. Porque el problema es la forma del mal. Aceptar sin mas que existe una razón determinante de la no aprobación del aborto es un puro postulado racionalista.Si uno analiza el triste papel de las movilizaciones feministas a lo largo del gobierno de Macri, también encuentra buenas razones para entender el triunfo del no. Escapa a toda ciencia y toda sociología el corazón de lo particular, pero hablamos del corazón, de modo primitivo y humano. Se han esgrimido argumentos de esa naturaleza: este asunto va más allá de las creencias religiosas.

También USA invirtió en el Protestantismo en Iberoamericana a fin de combatir el marxismo cultural y el catolicismo, y lo ha logrado. O sea que ganó la Democracia Cristiana.

Un manto de incertidumbre objetiva, tratándose de una dialéctica externa, como un golpe de suerte, no vendría nada mal.

slds

Facho dijo...

El folklore es el opio del Nacionalismo.

A la de los setenta granaderos deberían prohibirla. Si por lo menos supiesen las lindas de Falú o Alberto Merlo...

avistador de chimangos dijo...

Hoy es doblemente lamentable toda guitarreada nacionalista.
Por un lado, a la generación que hoy le toca guitarrear, ya no sabe qué es el Nacionalismo. Por otro, porque saben interpretar diez canciones y mal.

El hombre incivilizado no cantó, el civilizado lo hizo y el apóstata de aquel talante se metió en una guat y hoy también en bares irlandeses tratando de disimular un poco.

No van a estudiar, pero si al menos esos chicos se esforzaran por cantar y tocar bien. Si al menos una vez al mes agregasen una canción hermosa bien interpretada en sus repertorios, sería otro cantar.

La pulpera de Santa Lucía, que aunque haya sido conquistada por un payador de Lavalle, describe el amor de los hombres de Rosas; la Nostalgia Riojana, que nos trae recuerdos de Facundo y del Chacho.

Son cosas más importantes de lo que parecen, desgraciadente.