miércoles, 8 de enero de 2020

Escenas de la vida religiosa


Paco Pepe —a quien agradezco la reciente mención de este blog en su página La cigüeña de la torre—, lleva allí mismo la triste estadísticas de las casas religiosas que cierran casi a diario en alguna ciudad o pequeño pueblo español. Es la crónica de la agonía y muerte de tantas y tantas congregaciones que fueron fundadas en los últimos siglos y que tanto bien hicieron a la Iglesia.

Sin embargo, cuando se nos permite curiosear dentro de esos institutos religiosos, vienen ganas de dar gracias a Dios y pedirle que acelere el exterminio. Por cierto, y para evitar malos entendidos, no meto a todas las monjas en el mismo convento, ni a todos los gatos en el mismo costal. Una cosa son las Hermanas de la Cruz, cuya vida de abnegación y servicio nos deja a todos admirados, y otras las hermanas del Buen Pastor, convertidas en millonarias agentes inmobiliarios por las ventas de sus casas. Una cosa son las Siervas de María, que aún pasan sus noches acompañando y asistiendo a los enfermos, y otra las Franciscanas de Gante, solteronas des-veladas de cara avinagrada.
Balzac dedicó un episodio de su La Comedia humana a la vida de los curas de provincia del siglo XIX. En El cura de Tours, el novelista describe con su ácida ironía el egoísmo y la maldad propia de una parte del clero -representada en el ambicioso abate Troubert-, con respecto a sus colegas más modestos de inteligencia y capacidades, como el abate Birotteau, "dotado de una locuacidad hueca y sonora como el eco que produce un globo". Si Balzac viviera en nuestros tiempos, no cabe duda que agregaría una novela más a fin de relatar las calamidades de la vida religiosa actual. 
Pero como ya no está entre nosotros, aquí ofrezco yo a la crítica literaria algunas viñetas absolutamente verídicas y recientes:




Escena 1
Hermana Sinforosa: Ayer, después de cincuenta años, volví a asistir a una misa en latín. ¡Cuánto le agradecí al Vaticano II por la reforma litúrgica!
Wanderer: Creo que no hay nada que agradecer. Cincuenta años después del Vaticano II nos encontramos con una Iglesia  en ruinas.
Hermana Sinforosa: Pero usted no puede atribuir al Concilio la actual ruina de la Iglesia. Si el Concilio no se hubiese celebrado, ¿cree usted que no habría crisis actual en la Iglesia?
Wanderer: Eso nadie puede saberlo. Es contrafactico. No puede comprobarse. Lo que sí podemos comprobar es que el Vaticano II fue completamente ineficaz para evitar que la eventual crisis que se acercaba, estallase. 
La Hermana Sinforosa hace mutis por el foro.


Escena 2:
Wanderer: ¿Cuántas religiosas son en su comunidad?
Hermana Eduviges: Somos tres. La animadora....
Wanderer: ¿Animadora de fiestas infantiles?
Hermana Eduviges: No sea irrespetuoso. Ahora llamamos animadora a quien antes llamábamos superiora.
Wanderer: ¿Y por qué el cambio?
Hermana Eduviges: Porque todas somos iguales; somos una familia.
Wanderer: Me decía entonces...
Hermana Eduviges: Le decía que la animadora de la comunidad es la más joven. Tiene 81 años, y luego estamos las otras dos ya más ancianas.
Wanderer: ¿Y qué actividad desarrollan?
Hermana Eduviges: El colegio ya lo hemos entregado a los laicos. Nosotras a veces nos damos una vuelta por allí para hablar con los profesores, o dirigimos la oración o el recreo eucarístico.
Wanderer: ¿Y la vida de comunidad?
Hermana Eduviges: Y, como siempre, hay cosas que no me gustan mucho. Al almuerzo y a la cena, las hermanas se ponen con sus celulares a mandar mensajes y fotos. Y eso a mi me aburre porque no sé manejar esos aparatos, por lo que enciendo el televisor y veo el noticiero. Cuando termina, me voy a mi cuarto. Las hermanas se quedan viendo una novela. 
Wanderer hace mutis por el foro.


Escena 3
Wanderer: ¿Ha tenido alguna visita en estos días de vacaciones?
Hermana Serafina: Tuve varias, pero una me conmovió mucho.
Wanderer: ¿Quién vino a verla?
Hermana Serafina: Vino Sofía. Es mi sobrina nieta. Pobre… vino cabizbaja, compungida y casi avergonzada. 
Wanderer: ¿Qué le ocurría?
Hermana Serafina: Me conmovió mucho su gesto. Vino a decirme que había decido irse a vivir con su novio; por eso estaba avergonzada.
Wanderer: ¿Y usted qué le dijo?
Hermana Serafina: Le dije: “Mira Sofía. En la vida hay que hacer todo aquello que nos hace felices. Si crees que te hará feliz convivir con tu novio, adelante. No te hagas problema. Dios quiere que seamos felices.
Wanderer: Pero eso está mal. Es un pecado contra el sexto mandamiento. 
Hermana Serafina: ¡Pero cómo puede ser tan duro! Hablar de pecado… No puede ser tan duro.
Wanderer hace mutis por el foro.



Escena 4
Wanderer: ¿Se enteró que en el barrio que usted misionaba han crecido mucho los evangélicos?
Hermana Práxedes: Sí, lo sé. En fin, son otros caminos para buscar a Dios.
Wanderer: Son religiones falsas; esos caminos no conducen a Dios.
Hermana Práxedes: ¿Será que usted sostiene todavía que fuera de la Iglesia no hay salvación?
Wanderer: Por supuesto. La iglesia verdadera es una sola: la iglesia católica.
Hermana Práxedes: De ninguna manera. Dios está en todas las religiones; todas son caminos diversos para llegar a él. 
Wanderer: ¿Es decir que da lo mismo ser católico, metodista, mormón o musulmán?
Hermana Práxedes: Por supuesto.
Wanderer: ¿Y qué sentido tiene entonces la vida religiosa? ¿Qué sentido ha tenido su consagración? ¿Qué sentido han tenido todas sus renuncias? Si cualquier religión da lo mismo, su equivocación fue trágica y usted desperdició inútilmente la vida.
La hermana Práxedes hace mutis por el foro.


Escena 5
Hermana Esperanza: Acabo de comprarme este libro: “¿Qué pasa después de la muerte?”, de Anselm Grün. Estoy muy contenta.
Wanderer: ¿Y por qué le pareció tan interesante el libro?
Hermana Esperanza: Porque me ayuda a entender qué nos espera después de la muerte. Nadie lo sabe. Cuando morimos, todo se acaba. El cuerpo se disuelve.
Wanderer: Sí, todo se acaba de este lado, pero del otro, todo empieza.
Hermana Esperanza: Puede que usted tenga razón. Lo que es yo, aún no sé si hay algo después de la muerte.
Wanderer: ¿Cuántos años de vida religiosa tiene usted?
Hermana Esperanza: 75 años de vida consagrada.
Wanderer: ¿Y después de 75 años de vida religiosa aún duda de la vida eterna? ¿Cómo hizo para resistir?
La hermana Esperanza hace mutis por el foro.

(Luego de los sucesos de San Silvestre, el Papa Francisco continúa acertando en su relación con los fieles. En la audiencia pública de ayer, le dijo a una religiosa africana que pugnaba vehementemente por saludarlo: "Está bien. Te saludo, pero no me muerdas").

49 comentarios:

Anónimo dijo...

Increíble!
¿Qué pensar? ¿Qué decir?
¿Gente bautizada, confirmada, consagrada y presuntamente formada?
¿Somos todos miembros de Cristo aunque no estemos bautizados?
¿Qué clase de parásitos se han ido incubando en estos años?
Ahora más que nunca velemos y oremos.

Guillermo Alfano dijo...

Si estas religiosas ancianas tienen estos " conceptos" , que nos espera de las pocas novicias que quedan. Asorado.

Anónimo dijo...

Muy bueno su post, muy real. Por experiencias similares me parece que la crisis de fondo en la vida religiosa ha sido de carácter espiritual. Es verdad que no hay que poner a todos en la misma bolsa. Quisiera añadir una idea que hace rato me da vueltas: la crisis también ha atacado a las congregaciones “ortodoxas” desde el punto de vista de la formación, que sin embargo no se han librado de importantes éxodos aunque en algunas siga habiendo vocaciones. Lo común en algunas de ellas ha sido la “canonización” en vida de sus fundadores/as, un clima interior de excelencia doctrinal y adhesión incondicional al Papa de turno, combinado con segregación de algunos miembros no considerados suficientemente ortodoxos (aunque sus observaciones a la autoridad fueran justas). Esa segregación, acompañada por una discreta pero permanente desacreditación de esos miembros, llevó (me consta) a muchas personas a preferir salir a continuar viviendo en ese clima asfixiante en el que nunca se podía saber claramente cuál era el propio pecado. Lo incuestionable siempre era la “razón superior” que asistía a las autoridades, que en muchos casos por casi cincuenta años lograron instalarse en el poder junto con un grupo pequeño de obsecuentes. Por más que se predicara la ortodoxia y el buen uso de los medios de la vida espiritual el resultado ha sido nefasto. Las faltas de caridad en nombre de la preservación del “buen espíritu fundacional” y la expulsión de facto de los miembros considerados, con razón o sin ella, heterodoxos, constituyen un monumento a la hipocresía, en el que no ha faltado la autovictimización de las autoridades. No vale la pena abundar, pero en algunas de esas instituciones no han faltado abusos a la auténtica libertad de conciencia (y de los otros…) estafas, uso dudoso de recursos, etc. La cuestión realmente importante es vivir “en espíritu y en verdad” y eso es lo que ha faltado.

Antonio Caponnetto dijo...

Estimado Wanderer:
-No es mi tema,en absoluto, pero sospecho que hay varios rasgos del curerío descripto por Balzac que se les aplica a los clérigos de hogaño, Bergoglio incluido. Más allá de la acidez del franchute,uno no puede sino coincidir tristemente con aquel pasaje en el que, por ejemplo, el abate Birotteau aparece retratado como alguien que, habituado a manipular las conciencias y a escudriñar naderías en los confesionarios, ha devenido en no mucho más que un profesional de la astucia.
-El diálogo suyo con las superadas sores, no será el de las carmelitas de Bernanos, pero debo dar fe de que las situaciones señaladas son más que veraces. He sido interlocutor involuntario de algunas conversaciones análogas, y sólo alcancé un repelús que me duró varios días.
-En cuanto al nuevo episodio bergogliano con la monjita negra, creo que El hombre Insensible de Flores está reescribiendo su propia y plebeya versión del Noli me tangere (Juan 20, 17). No habrá un Correggio que lo pinte ni un Eugenio D,Ors que lo glose. Apenas un par de “memes” que aumentarán grosería y mal gusto al suceso.
Dios se apiade de nosotros.
Un abrazo agradecido.
Antonio Caponnetto

Anónimo dijo...

Indignante. Frustrante. Decepcionante. Pero revelador.

El Nevado

Anónimo dijo...

"Consumatum est".

Telon muy lento y silencioso..

Anónimo dijo...

Tristeza para las monjas e para el obispo de Roma, no tengo otras palabras.

Anónimo dijo...

Raro que no haya aparecido Sor Ethel, de una minúscula diócesis de una provincia apartada de la Argenzuela Bolivariana profunda, diciendo que ella es muy devota de los votos y ha votado a todas las voces del mundo. Y que se siente muy agraviada por haber sido puesta en la misma bolsa.
Porque ella no tiene nada que ver con lo que se ve. Que está a la vista pero como es invisible como lo esencial, ella lo sufre.
Pancracia Florida de Flores, que como dice el líder de los desposeídos y los descartados, espera confiada la llegada del calor, porque allá en el horno, se vamo a encontrar. Y que mejor que ir ya ambientados a los vapores.

Rodrigo Vazquez dijo...

Por eso descanso tanto cada vez que paso unos días en San Rafael, hablando con las Superioras y bedeles de mis hijas, en los varios conventos VIVOS y pujantes del IVE. Saludos!

Surero dijo...

"Wanderer: ¿Y qué sentido tiene entonces la vida religiosa? ¿Qué sentido ha tenido su consagración? ¿Qué sentido han tenido todas sus renuncias? Si cualquier religión da lo mismo, su equivocación fue trágica y usted desperdició inútilmente la vida"

Uff, Wanderer... ¡la aniquiló sin piedad a la pobre monja! Más que al estado laical, con semejante invectiva usted la redujo al estado mineral...

Anónimo dijo...

El IVE.... chan!
Mozo, la cuenta por favor.

El fundador

Anónimo dijo...

Curiosa paradoja,
donde unos ven conventos VIVOS que les otorgan descanso y seguridad, otros ven también conventos vivos pero llenos de VIVOS, que le han hecho vivir una pesadilla sin fin.

El fundador

Anónimo dijo...

¡Que cosa! Pobrecitas, en su juventud eran piadosas Católicas.

Anónimo dijo...

¿y vieron lo último de la Carám?

Anónimo dijo...

Discrepo solamente con la escena 4. Para la inmensa mayoria de quienes se hicieron evangelicos las alternativas realmente disponibles en su situacion concreta no incluian una vida de fe catolica, que no tenian, sino ser pibes chorros, o drogones, o metaleros/ricoteros/reggaetoneros practicantes del sexo animalesco, o una combinacion de las opciones anteriores, cuadro al que tal vez se sume el Gauchito Gil en el mejor caso o san la muerte en el peor.

Veamoslo así: la situacion de los evangelicos es un cristianismo entry level similar al vivido por los niños antes de hacer la primera comunion, sin confesion ni comunion ni confirmacion.

Eduardo dijo...

Desolador panorama.
Escena 4:
"Wanderer: Por supuesto. La iglesia verdadera es una sola: la iglesia católica". Perfectamente de acuerdo, así, con toda sinceridad, lo creo. Pero no debe seguirse de ello "que fuera de la Iglesia no hay salvación". Reducida la proposición al absurdo, nos pareceriamos demasiado a esos chicos que nos hablan de sus 144.000 escogidos... Prefiero pensar que, siendo privilegiados, por católicos, en nuestro caminar hacia el Padre, es también mucho más alta nuestra responsabilidad que la de los seguidores de esas otras religiones qoe tan equivalentes encuentra la monjita de la escena.
Gracias una vez más al Caminante por su blog.
P.D.: algún argumento (no exegético, por favor), que me desmienta si estoy en un error. Gracias.

Anónimo dijo...

Anónimo 17:25
será 'entry level', sin duda. Pero, 'por sus frutos los conoceréis'. Y yo no me quiero poner a comparar los frutos respectivos de católicos y de evangélicos en Argentina porque no sé bien cómo vamos a salir parados los católicos. Lo que sí sé es que cuando hubo que ganar la calle contra el aborto, los 'entry level' llenaron la 9 de Julio. Y nosotros, los católicos...bien, gracias.

Anónimo dijo...

Estimado Eduardo, cuando el Wanderer dice que sólo hay una Iglesia verdadera, tiene razón. Y cuando se dice que fuera de la Iglesia (de esa Iglesia verdadera, la Iglesia de Cristo, la Iglesia católica) no hay salvación, no se está haciendo otra cosa que decir lo que la Iglesia siempre dijo.
Ahora bien, entiendo que la pertenencia a la Iglesia de Cristo consiste esencialmente en poseer la Gracia divina, que ordinariamente se recibe en el Bautismo y los demás sacramentos, y puede acrecentarse en la oración, actos de amor al prójimo, etc. Lo que Dios da por los sacramentos, puede darlo sin ellos: Dios da la Gracia a quien quiere. Por lo que alguien que no pertenezca, digamos, exteriormente, a la Iglesia Católica, bien puede sin embargo, porque Dios así lo dispone, estar en Gracia, y por lo tanto pertenecer a la Iglesia y salvarse. Hay que recordar el rol completamente fundamental de Jesucristo en la posibilidad de la vida de Gracia: sólo por Él los hombres podemos acceder a la Vida Divina. Así, todo hombre que se salve se salva por los méritos de Cristo, ya sea por los medios ordinarios que la Iglesia ofrece en los sacramentos, o por medios extraordinarios que sólo Dios conoce.
Eso no significa que Dios tenga que hacerlo, ni que necesariamente lo haga, pero puede hacerlo. Pienso que en esta importante diferencia está el valor de la evangelización: sólo en los sacramentos tenemos la seguridad de recibir la Gracia salvadora.
Personalmente me cuesta pensar que Dios deje a todos los no católicos a la deriva. Pienso en los que creen en Jesucristo como Hijo de Dios y nunca se encuentran de una manera seria con un católico serio, o en los que de buena voluntad buscan la verdad, pero no llegan a ella. Pero no me animo a asegurar que es así.
Creo que es un tema difícil, porque por un lado uno se arriesga a proponer un Dios que tiene una lista blanca y una negra de salvos y condenados, donde las infinitas circunstancias y matices en las historias personales no cuentan para nada. Ni un juez humano es así de simple. Por otro lado, uno se arriesga a diluir el papel de Cristo como único salvador, y una montaña de pasajes evangélicos donde Cristo claramente habla de Él como el único camino para llegar a Dios. Ninguno de los dos me resulta convincente. Sin embargo, tampoco puedo negar lo que refiere Wanderer en el post anterior: parece evidente que Dios preserva a algunos de ciertos errores y defecciones, pero no lo hace con todos.
En fin, Dios es inescrutable, y estas cosas están quizá en la nube de su misterio.
Saludos.
G.

Unknown dijo...

La cristiandad ha muerto, los que adoran a Dios son unos pocos, tal como esta señalado
en el Apokalypsis, la medición del altar y de los que adoran allí.
Puedo enviarle uno de mis escritos para afirmar lo que digo, solo informen la dirección de correo.
Atte.
Juan Cicconi

Anónimo dijo...

Escena n
Sor Asustadita.- Ese cuadro es un retrato de nuestra fundadora.
Visitante.- Bonito hábito...
Sor Asustadita .- Sí, es muy bonito. Yo tengo el mío colgado en el armario.
Visitante.- ¿ Y eso ?
Sor Asustadita.- Es que nos insultan por la calle si lo llevamos.
Visitante .- Bienaventurados seáis cuando os insulten....
Sor Asustadita, mutis por el foro.
PD Eduardo, si lo tiene a bien, lo mismo le aclara la duda el catecismo.

Anónimo dijo...

No seamos malos solo con las monjitas. Cómo mencioné en un post anterior, el cura de mí barrio me dijo que ahora hay que adorar a la pacha mama y también a los demás dioses. Que no sea tan cerrado, y que el Islam es una religión de paz. Creo que tengo más teología yo, y eso que soy un inepto.

Anónimo dijo...

Estimado Eduardo,

Pues eso está definido en la bula "Unam Sanctam" de Bonifacio VIII que promulga los decretos del concilio de Letrán IV: "Estamos obligados a creer y sostener con el peso de la fe que sólo existe una única santa y apostólica Iglesia Católica, y creemos firmemente y confesamos simplemente con firmeza que fuera de Ella no hay salvación, ni remisión de los pecados."

Pero por otro lado, la Iglesia condenó la explicación limitativa del texto (que negaba el bautismo de deseo) en el famoso caso Feeney en 1949.

Guillermo Carranza dijo...

Lo que debe seguirse es que dentro de ESTA iglesia no hay salvación.

Anónimo dijo...

9:32 Dios sigue salvando a pesar de ellos, aunque con mucha dificultad. Lo cual no significa que nosotros debamos callar ante el error.

Anónimo dijo...

Lo que Dios da por los sacramentos, puede darlo sin ellos:


pues no asi presentado es un NO grande como una casa, si Dios da la gracia SIN los sacramentos es para que en determinado momento la persona se acerque a los sacramentos.

Anónimo dijo...

Pasé trabajando 14 años en una universidad pontificia católica de los jesuitas. Los pocos católicos que conocí, los espantaron los jesuitas y sus huestes homosexuales. Curas llenos de intrigas. No inspiran nada, no atraen nada. Un religión y espiritualidad fallida.

Eduardo dijo...

Gracias, de verdad, anónimo de las 23:49 por su detallada respuesta a mi comentario. No puedo, sin embargo, sacudirme todavía mi perplejidad. Personalmente me cuesta como a Vd. creer que Dios deje no ya a todos los no católicos sino a uno sólo de ellos a la deriva.

Se nos ha enseñado --y así lo creo profunda, esencialmente-- que somos ya hijos de Dios por la "simple" encarnación y nacimiento de la Segunda Persona de la Trinidad, encarnación y nacimiento que son en sí mismos un Acto de Redención (Redemptor Hominis, JPII). Hijos de Dios somos, pues, y no potencial sino inequívocamente, como un hecho radical. Así las cosas, sería un triste absurdo que, ya hijos de Dios, nada menos, se desentendiera Él de la condición, al parecer, primera de nuestra salvación (el bautismo) y delegara esa responsabilidad en el buen hacer de su Iglesia (institucional). Y, pienso yosobre la marcha, que Dios, por su amor y por los méritos de su Hijo, bien puede conceder alguna gracia suficiente a los hombres por el simple hecho de haber éstos nacido.

Así, pues, siendo este un problema teológico nuclear, prefiero provisional y humildemente considerar mi fe cristiana un privilegio preñado de responsabilid y oportunidades que recurrir a otras explicaciones, tan peregrinas algunas como la del "cristiano anónimo del señor Ranher.

Efectivamente "Dios es inescrutable y estas cosas están quizás en la nube de su misterio", como dice Vd. Pero misteriosa es, para mí, no la razón por la que no haya salvación para los hijos de Dios que no sean bautizados, sino aquélla por la que los hombres podrán salvarse aunque no hayan ingresado en la Iglesia mediante el bautismo.

"A la tarde, os examinarán en el amor", nos advirtió el san Juan del Cántico Espiritual.

Gracias de nuevo, anónimo de las 23:49 . Sería, la verdad, interesante un blog del Caminante sobre el tema.

Eduardo dijo...

Gracias también a ti Anónimo de las 9:31 por tu comentario. Saludos

Anónimo dijo...

Eduardo ese es un error de juan pablo segundo. Por culpa de él y ese su error se frenó la evangelización.

Anónimo dijo...

Eduardo usted absorvió la herejía juanpablista de que por la simple encarnación del Verbo Jesucristo está unido a todo hombre. De eso deberían ustedes asustarse antes de asustarse del bagayero Jorge Mario.

Anónimo dijo...

Anónimo 11:06, los sacramentos son el medio ordinario por el que recibimos la gracia habitual o santificante, cuya adquisicion o aumento es el fin de los sacramentos. La gracia santificante nunca es un medio para que recibamos los sacramentos.

Distinto es el caso de la gracia actual o auxiliante, que sí es frecuentemente dada al fiel para iluminarlo o moverlo a recibir los sacramentos. La cadena medio -> fin es:

gracia actual -> sacramentos -> gracia santificante.

Ud podra decir que el Espíritu Santo descendió visiblemente sobre el centurion Cornelio y su familia para que ellos fuesen bautizados. En realidad ese descenso visible ocurrió para enseñarle a S. Pedro que todos los gentiles que creyesen en el Evangelio podían y debían ser bautizados, para que así recibiesen la gracia por los medios ordinarios y Dios no tuviese que infundirla a todos ellos por medios extraordinarios como hizo con Cornelio.

Anónimo dijo...

Eduardo, los seres humanos seríamos hijos de Dios por la sola Encarnación del Verbo si y solo sí no hubiesemos pecado. Esta es precisamente la posición de Encarnación incondicional del Verbo, segun la cual la gracia original de Adan y Eva (y la de los ángeles) es "gratia Christi", otorgada en vista de la Encarnación.

Pero una vez que el hombre pecó, la Encarnación por sí sola NO causa la redención.

La Encarnación sería causa de que el Verbo se uniese salvíficamente a cada hombre solamente si los hombres no hubiesemos pecado( "salfivicamente" en el sentido positivo de elevación de nuestra naturaleza a la participacion de la naturaleza divina, no en el sentido negativo de borrar el pecado). Una vez que los hombres pecaron, la sola Encarnacion no causa union entre el Verbo y los hombres, excepto que se llame "union" a la mera igualdad de naturaleza entre dos entes,

Lo mas que se puede decir es: "Dios dispuso que el Verbo se uniera a cada hombre, o sea que los hombres recibiesen la participacion de la naturaleza divina, asumiendo una naturaleza humana. Cuando los hombres perdieron ese don al pecar, Dios dispuso que el Verbo Encarnado reparase esa desobediencia con su obediencia hasta la muerte, para que uniendose a la obediencia del Verbo Encarnado, los hombres recuperasen el don divino."

Capitán Dalroy dijo...

Apreciado Caminante: llego tarde, pero no puedo evitar decir algo de sus “Conversaciones estivales”. El Anónimo Normando tiene razón una vez más: “un Wanderer de colección”.
Bien. Solo dos cosas y en el mismo orden en que ud. las plantea: primero, sé que es un misterio de amor y de fe permanecer en el Señor, pero… ¿no les pasa que cuesta sostener y afirmar esta verdad? Es como si el pus de la soberbia pululara en el interior y una voz que no proviene del Espíritu dijera: “¡Pero algo debe haber! ¡Algo distinto debo haber hecho para estar donde estoy, pensar lo que pienso y decir lo que digo! A donde estoy no se llega así nomás mi amigo, requiere mucho esfuerzo y otras tantas cosas…” Y, bien miradas las cosas, una vuelve al redil de la lógica y de la fe, y se da cuenta de que todo es fruto del amor de Dios. ¡Qué misterio insondable!
Segundo: Ud. se pregunta qué falló, dice que una primera respuesta puede ser la falta de formación en la Fe y luego se pregunta si la Iglesia fue la culpable de la indigestión. Etcétera. Sin embargo, la alteración del mensaje cristiano nos vino a todos; y el interés o desinterés por la formación, la reflexión o la lectura, estaría en la misma órbita mistérica de la Misericordia Divina… ¿Entonces? Bueno, qué se yo, misterio y nada más.
Pero yo vengo a otra cosa. En la búsqueda incesante de la Verdad y la perseverancia en la Fe, tal vez ayude en algo esto que quiero contar. Nada nuevo, tampoco es receta -¡me atajo!-, sino un hábito que se manifiesta en algunas personas o grupos y en otros no. Se trata de la humildad y de la escucha. En efecto, he conocido a hombres inteligentes y eruditos con una disposición asombrosa para escuchar, para seguir aprendiendo, para callar y acompañar una conversación sencilla, por caso, a la que ellos se adaptan con naturalidad. Y a otros, con una erudición notable y una fe prolija, pero enquistados en un orgullo que, subrepticiamente, les está jugando una mala pasada. Las consecuencias de esta realidad de mi experiencia salta a la vista: por ejemplo, religiosos con talentos variopintos sumidos en el desorden o los bajos pecados; y, del otro lado, grupos de amigos sin muchas luces pero dispuestos a escuchar, a cambiar de rumbos, a reconocer errores y debilidades… y, todo eso, puede que sea un escudo invisible contra la herejía, la perversión, o la estupidez.
En fin. Historias nostálgicas de la marinería. Sepan entender.
Suyo y amigo,

Capitán Dalroy.-

Eduardo dijo...

Para Anónimos de las 19:07 y de las 19:09
Lamento la cita de JPII. Quizás habría sido más oportuno recordar a Romano Guardini en "La existencia del cristiano". O a nadie, sin más. En cualquier caso, mi afirmación de que todos los hombres somos, por su amorosa voluntad, hijos de Dios, no me parece particularmente herética. Y creo, desde luego, en la necesidad de la evangelización porque creo precisamente en el privilegio que significa la posesión de nuestra fe. Saludos.

Fuenteovejuna dijo...

Eduardo
Si el documento Nostra Aetate nos enseña que los judìos nunca fueron responsables de la muerte de Cristo y despuès Juan Pablo II los bautizò como nuestros hermanos mayores, no nos deberìa extrañar que màs tarde Bergoglio y Abraham Skorka sellaran la alianza judeocristiana tomando mate con bizcochitos en la sinagoga o en la Arquidiòcesis y coincidieran en que la uniòn homosexual tambièn es algo bueno a los ojos de Dios.
De modo que Usted y la nueva iglesia tienen buenos motivos para creer que los judìos tambièn se van al Cielo, aunque juren sobre el Talmud que Cristo fue un embaucador que de haber sido crucificado un poco antes el mundo se hubiese ahorrado muchos males que vinieron despuès.
Sin embargo, cuando Jesùs se pregunta si a su regreso el Hijo del hombre encontrarà fe en la tierra, o cuando San Pablo nos advierte de la terrible apostasìa que precederà al Anticristo, ¿debemos entender que despuès se arrepintieron porque viendo el mundo de hoy muy pocos se salvarìan?
Porque los dichos de Jesùs y San Pablo parecen coincidir con Isaìas y algunos mensajes de la Virgen cuando hablan de que sòlo un pequeño resto permanecerà fiel en los ùltimos dìas.
Por lo visto, Usted cree que la Misericordia es màs importante que la Justicia, y finalmente Dios salvarà a todos -o casi todos- porque el amor es tan grande que no hace diferencias entre justos y pecadores.
Si asì fuera, me muero por saber si tambièn cree que el infierno està vacìo -o casi- porque eso de que Jesucristo es el ùnico Camino que nos lleva al Padre es un verso que ya no se lo cree ni Magoya, especialmente en la Santa Sede...

Anónimo dijo...

19:13 yo no dije que la gracia sea un medio sino que Dios les da la gracia de creer para que en determinado momento reciban los sacramentos. Mire por cantidad de testimonios que he escuchado es asi.

Anónimo dijo...

19:34 unión ... entre protestantes y ahora también católicos se puso de moda hablar de tener una relación personal con Dios, pero da la impresión de que se refieren a algo de igual a igual, cuando la cuestión es crecer espiritualmente y tener buena vida de oración para poder amar, obedecer y agradar a Dios.

Anónimo dijo...

La vida consagrada ya está virtualmente muerta en la Iglesia de hoy.

Anónimo dijo...

Es muy curioso que Eduardo continúe afirmando una y otra vez un error tan básico como el que sostiene. Y más cusioso aún que pidiendo argumentos y habiendo sido estos presentados ( en parte) lo siga afirmando. Pero más cusioso aún es que al final parece no importarle las autoridades que hablaron al respecto, si no que dice: " de todas formas mí afirmación no me parece herética". Dios, que necedad. Busque,estimado, en el catecismo los efectos que produce el bautismo y encontrará la mágica respuesta.

Anónimo dijo...

Muy bueno! Agregaría a Sor Raimunda, simpatizante de la guerrilla en los '70 que dejó la congregación para "devolverle al pueblo lo que el pueblo le había dado", homenajeada por una legislatura provincial. Y a Sor Rita, que quiso hacer ecuménica la capilla de un nosocomio cuyano.

Eduardo dijo...

Fuenteovejuna,
Yo también creo que Cristo es el camino, la verdad y la vida, que nadie va al Padre si no es por Él. No sé, sin embargo, cuán poblado o desierto se encuentra el infirno. Lamento no poder ofrecer una respuesta mejor a su intensa curiosidad.
Justicia y misericordia. Recuerdo en mi adolescencia en una ciudad de provincias de España, a un fraile famoso por su elocuencia. Hermanos -clamaba desde el púlpito en una misa dominical mientras elevaba su mano derecha al cielo- esta es la justicia de Dios. Después -alzando del mismo modo su mano izquierda- esta su misericordia. Pues, ¿véis? -y sus manos se acercaban en un expectante silencio una a la otra hasta unirse en un gesto de oracion-, se juntan. Yo, mesmerizado, no sabía si aplaudir su genialidad o patear su estafa.
Justicia y misericordia no son los polos de un mismo sistema. No son los opuestos de un mismo conjunto. La justicia pertenece al ámbito de la etica. La misericordia al de la gracia. Sí, creo que cuando Dios administre su entera justicia, hará sobreabundar después el regalo de su misericordia. Y ojalá tenga yo razón en mi sospecha, porque todos nosotros necesitaremos entonces sobradamente de la misma. Saludos.

Avipon dijo...

Terribles cuestiones para personas mayores, que ya otean en el horizonte la segura etapa final de la vida¿la Iglesia que he vivido siempre ,estuvo acosada por las zancadillas del diablo?¿Los pastores santos no fueron escuchados ,y excluídos?Por la virtud de la Esperanza creemos que en éste desolado y ruinoso escenario eclesial,debe estar el Espíritu Santo.

Anónimo dijo...

Estimado Wanderer,
me parece que estas monjitas y usted pertenecen a diferentes religiones, y por tanto jamás se pondrán de acuerdo. Estas monjitas profesan la misma religión que profesa desde hace décadas la jerarquía católica, un humanismo progresista más o menos positivista, teilhardiano, y cientificista. Para muestra, un botón: el Papa Francisco, en su último discurso de Navidad a la Curia, dijo:
El Cardenal Martini, en la última entrevista concedida pocos días antes de su muerte, pronunció palabras que nos deben hacer pensar: «La Iglesia se ha quedado doscientos años atrás. ¿Por qué no se sacude? ¿Tenemos miedo? ¿Miedo en lugar de valentía? Sin embargo, la fe es el cimiento de la Iglesia. La fe, la confianza, la valentía. […] Sólo el amor vence el cansancio».
¿Doscientos años atrás de qué?. ¿Hacia qué horizonte de progreso indefinido quería avanzar Martini?. ¿Qué pasó hace doscientos años que todavía no ha ocurrido en la Iglesia?, ¿La Revolución Francesa?. ¿Tenemos que apurar el paso para alcanzar al Hombre, incorporando divorcio, aborto, y eutanasia?. En fin. Claramente esta gente no es católica. Ni siquiera cristiana. Ni siquiera monoteísta. Son ateos idólatras del Hombre. Nos lo dicen de todas las maneras posibles, en toda oportunidad, por escrito y hablado. No saben ya cómo decírnoslo. Si nosotros no queremos darnos cuenta de eso la culpa es nuestra, y no de una jerarquía que -al menos en este punto- es absolutamente clara y honesta.

Anónimo dijo...

La hermana que no cree en la vida eterna se llama Esperanza. Lo primero que tendría que hacer es cambiarse el nombre.

Jorge Rodríguez dijo...

Tiendo a pensar que la Iglesia siempre ha sido así, como un 95% de clero que están ahí por casa, comida y un cierto reconocimiento social, posibilidad de mangonear etc., y un pequeño porcentaje con fe y celo evangelizador que son los que mantienen (por puro milagro) el tinglado siempre con peligro de derrumbe. En cuanto a los laicos mas o menos lo mismo. La diferencia es que ahora, en la sociedad de la información, no hay nada oculto que no se sepa, y nos damos cuenta de la tremenda impostura en la que se ha vivido.

Marcos 16:15:Y les dijo: "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. 16.El que crea y sea bautizado se salvará, pero el que no crea se condenará."
Siempre entendí que la condenacion esta asegurada para el que haya recibido la predicación del evangelio pero rechace creer y bautizarse. Por lo tanto, la condenacion no está decretada para el que no haya recibido la predicación. Back to the basics

Wanderer dijo...

Jorge Rodríguez, como usted bien dice, eso es lo que usted siempre entendió.
La Iglesia, señal cambio, siempre entendió otra cosa.

Fuenteovejuna dijo...

Eduardo
Dice Usted "creo que cuando Dios administre su entera Justicia harà despuès sobreabundar el regalo de su Misericordia".
Lamento contradecirlo, la cosa es al revès, porque la infinita Misericordia de Dios opera SOLO hasta el momento de la muerte. Hasta ese instante, el hombre puede arrepentirse de todos sus pecados -por terribles que sean- y lograr que sean perdonados, pero DESPUES de la muerte la Misericordia deja su paso a la Justicia.
De modo que si antes de morir uno no se arrepintiò de sus graves ofensas a Dios, està condenado. Es duro, pero tambièn justo, porque uno tuvo todas las oportunidades para salvarse y las rechazò.
Serìa bueno que Usted medite un poco màs sobre la muerte y el arrepentimiento, porque de eso depende no sòlo la salvaciòn o la condenaciòn de muchos, sino tambièn de la suya y de la mìa.

Anónimo dijo...

En La Nación de hoy el jesuita y astrónomo Padre José Gabriel Funes (ex-Director del Observatorio Vaticano) escribe:
Respondiendo a la llamada de Cabrol, durante el workshop "Decoding Alien Intelligence", nuestro equipo presentó en marzo de 2018, en el Instituto SETI, un trabajo en el que incluimos el factor espiritual en un nuevo enfoque multidisciplinar. Entre otras cosas nos preguntamos si una génesis espiritual es un producto necesario del proceso evolutivo cósmico u ocurrió en la Tierra por azar.
¿Dios es un 'azar'?, ¿es un ‘proceso evolutivo cósmico’?. ¿Hay algo de católico en esto que el Padre afirma?. ¿Hay algún rastro de monoteísmo?. Y si él honestamente ha descubierto que su ciencia es incompatible con lo que afirma su religión, ¿por qué elige continuar siendo sacerdote católico?. ¿A nadie en la Compañía de Jesús le preocupa que un jesuita afirme esto?.
El artículo completo está en:
Otra Tierra, nuevas preguntas

Anónimo dijo...

La misericordia es para levantar al alma de la miseria en que la deja el pecado para luego restaurarla a la vida de la gracia y que no se enchastre más en el pecado.
Pero no vuelvas a pecar porque te pasarán cosas peores.....
Aunque antes tenía una variante en grado que la misericordia era para los fieles que en determinado momento de debilidad caían, Dios les tenía misericordia y les daba la gracia de arrepentirse pero ahora con el desastre que generaron los usurpadores la misericordia es para las personas bautizadas que se alejaron de la fe y por intercesión de alguna persona que rezó por ellos Dios le tiene misericordia y la devuelve a la vida.