viernes, 14 de febrero de 2020

Recalculando


Los últimos días han sido sorpresivos, y la sorpresa de la conferencia de prensa del Vaticano de ayer me obligan a recalcular.
En la última entrada del blog, a raíz de lo que se dijo en la presentación de la exhortación post-sinodal sobre la Amazonia, particularmente las palabras del cardenal Czerny, S.I., todo hacía sospechar una típica trampa jesuiticamente urdida: viri probati, no pero sí. La interpretación que se dio en ese acto y la que dieron inmediatamente después la intelligentzia alemana, la progresía munidal y hasta la luminaria autóctona de la teología, Mons. Tucho Fernández, justificaban la sospecha. La exhortación era el marco de un cuadro que tiene carácter magisterial, y lo que enmarca es el documento postsinodal, y deben leerse conjuntamente. Era fácil suponer que se estaba transfiriendo el carácter magisterial al documento; el resquicio perfecto para que ingresara el celibato optativo en los sacerdotes latinos.
Esta fue mi interpretación apenas leí el miércoles las declaraciones de Czerny, y fue la interpretación de la mayor parte de los periodistas acreditados ante la Santa Sede. Y eso fue lo que se comenzó a decir en todas parte. 
Sin embargo, en la conferencia de prensa de ayer, las cosas cambiaron drásticamente. El vocero del Vaticano, Mateo Bruni, dijo: “La exhortación apostólica es magisterium. El documento final no es magisterium”.
El cardenal Baldisseri: “Querida Amazonia no habla de aprobar el documento final, [sino solo de su] presentación. Por tanto, [el documento] no es magisterial”. Y ante la pregunta de otro periodista acerca de si las Conferencias Episcopales podían admitir la ordenación de hombres casados, dijo: “Las conferencias episcopales no pueden decidir eso”. 
Más clara aún fue la hna. Bernardette Riess, coordinadora de lengua inglesa de Vatican News, quien en una breve entrevista luego de la conferencia dijo:
“El documento final no tiene autoridad magisterial a menos que sea ratificado y promulgado por el Papa Francisco… Este documento en particular no recibió esa ratificación ni promulgación. Debemos ser muy claros al respecto”.
Llama mucho la atención semejante claridad y tajantes definiciones no solamente porque contradicen lo que se había dicho el día anterior en ese mismo ámbito, sino también porque el “magisterio” francisquista y los discursos de sus lenguareces se caracterizan por ser neblinosos y jamás definir nada. El único modo de explicarlo es suponiendo una orden directa de arriba de actuar en tal sentido, y esa orden solamente pudo venir del Santo Padre.

Se trata de un triunfo de la doctrina tradicional de la Iglesia y un triunfo que, más allá de que hayan o no curas casados, simbólicamente tiene mucho peso, el mismo peso que hubiese tenido una derrota en este sentido. No sé hasta dónde les interesa a los alemanes ordenar hombres casados; lo que les interesaba era el triunfo simbólico de una Iglesia que finalmente se abría aboliendo una de las normas más extrañas e irritantes para el espíritu del mundo. No lo lograron. Esperemos ahora la reacción, que la habrá.



30 comentarios:

Walter E. Kurtz dijo...

¿Veremos la rectificación de Tucho publicada en AICA? Lo dudo mucho.

Anónimo dijo...

A los progres lo que no les esta funcionando es el bipapado....esta visto que Francisco con la sombra de Benedicto atras no les sirve...no veo factible la renuncia del argento. Mas me temo por la salud de Benedicto....hay que revisar "Fatima".

Fr Filemón de la Trinidad dijo...

Estimado Wanderer:
Ud. sabe que aprecio su blog (probablemente como pocos); sin embargo me extrañó el optimismo de su primera nota (la del día 11), porque me pareció que no había reparado bien en las primeras línea de la exhortación (números 2 y 3). A tal punto que estuve tentado a pensar que no había leído completo el documento, y sólo se había ido al cuarto "sueño" de Francisco, el lugar natural para que apareciera su luz verde a los viri probati y a las mujeres con sotana. Rechacé enseguida esa sospecha de su lectura incompleta, pero igual me quedé sorprendido por su omisión.
En su nota del día 12, su óptima sobre la exhortación era diferente: negativa. Sin embargo (¡otra vez!) sin tener en cuenta los puntos de la introducción de la exhortación, y sólo basándose Ud. en a conferencia de prensa en Roma.
Y hoy..., recalculando..., vuelve a tener una posición optimista sobre la exhortación, es decir, considerándola ortodoxa (al menos en los aspectos del celibato y las diaconisas), y vuelve a basarse solamente en la conferencia de prensa.

Humildemente, y perdone la insistencia, creo que hay que reparar más en el propio texto de la exhortación. Quiero decir: Francisco sigue siendo el mismo Francisco de siempre: ambiguo, confuso, un típico "Ni-Ni" argentino. No está nada claro. Por lo demás... si sólo dependiera de una firma de Bergoglio, para que se apruebe el Documento Final, entonces... dígame cuál es la dificultad.

Creo que habría que tener presente los artículos 17 y 18 de la parte dispositiva de la Constitución Episcopalis communio (https://press.vatican.va/content/salastampa/es/bollettino/pubblico/2018/09/18/cong.html), y los copio para facilitar la tarea:

"Art. 17
Elaboración y aprobación del Documento final
§ 1. Las conclusiones de la Asamblea son recogidas en un Documento final.
§ 2. Para la redacción del Documento final, es constituida una Comisión especial, compuesta por el Relator General, que la preside, el Secretario General, el Secretario Especial y por algunos Miembros elegidos por la Asamblea del Sínodo teniendo en cuenta las diferentes regiones, a las que se añaden otros nombrados por el Romano Pontífice.
§ 3. El Documento final es sometido a la aprobación de los Miembros según la norma del derecho peculiar, buscando en la medida de lo posible la unanimidad moral.
Art. 18
Entrega del Documento final al Romano Pontífice
§ 1. Recibida la aprobación de los Miembros, el Documento final de la Asamblea es presentado al Romano Pontífice, que decide su publicación.
Si es aprobado expresamente por el Romano Pontífice, el Documento final participa del Magisterio ordinario del Sucesor de Pedro.
§ 2. Si el Romano Pontífice concede a la Asamblea del Sínodo potestad deliberativa, según norma del can. 343 del Código de derecho canónico, el Documento final participa del Magisterio ordinario del Sucesor de Pedro una vez ratificado y promulgado por él.
En este caso el Documento final es publicado con la firma del Romano Pontífice junto a la de los Miembros".

Hay que recordar algo: Bergoglio ni es ortodoxo ni es heterodoxo. Hoy el Papa ha "suspendido su misión docente" como decía Newmann Aunque quizás esto último no sea del todo cierto en el caso del papa Francisco, sobre todo si se tiene en cuenta el aspecto más importante de Querida Amazonia, que no son los temas del celibato y de las diaconisas (que no aparecen, salvo por su referencia implicita al documento final del Sinodo) sino su inmanentismo, su panteismo, su animismo, que late en toda la exhortación (como en su madre: la Laudato si') y la carencia de trascendencia en la propuesta de soluciones, que se quedan en el plano horizontal, socio-político y ecológico. Creo que de todo esto publicaré algo en mi blog mañana.

Disculpe lo prolongado de mi intervención.
Lo saludo con afecto.

Surero dijo...

Me quedan tres posibilidades.

1) Francisco realmente no quiere saber nada con el fin del celibato obligatorio en Occidente, ni con "excepciones" locales/pastorales.

2) Francisco no tiene opinión formada sobre el tema o no le interesa, pero ante la duda no quiere pasar a la historia como el Papa que introdujo los cambios. O tal vez fue el lío que se armó con el libro de Sarah y Ratzinger, pero para el caso es lo mismo.

3) Francisco no ve con malos ojos la introducción de excepciones locales/pastorales al celibato, pero dado que (1) hay un cierto consenso en que es un tema formalmente disciplinar (aunque tenga fundamento doctrinal), (2) es necesario que el impacto político-eclesial sea el mínimo posible y, (3) Pancho quiere dejar en claro que la manija la tiene él, introducirá el cambio mediante un decreto disciplinar y no en un documento magisterial. E incluso podría hacerlo luego de formar otra comisión dedicada al estudio del asunto.

Creo que cada una de las opciones tiene sus razones de peso y no veo motivo para apresurar el juicio, así que elijo permanecer en la duda.

Pero como decía don Wanderer, lo que pasó es un triunfo, ya que en la exhortación no se ataca la teología del celibato clerical. Pero es una victoria parcial: Sin coincidir plenamente con De Mattei en que Querida Amazonia es el anteproyecto de una Iglesia laica, sí es verdad que, por lo poco que he leído del documento, se desdibuja el vínculo entre la potestad de orden y la potestad de gobierno en la Iglesia. Lo cual es un problema doctrinal serio.

En fin, habrá que esperar y ver cómo sigue la cosa...

Surero.

Anónimo dijo...

De acuerdo con Fr Filemon, Hno Wander, pues el documento que cuenta de facto es el Documento final (Nuevos Caminos...). Y allí sí se habla en ordenación de hombres casados, mujeres en gobierno de Parroquias y ritos amazónicos.

Wanderer dijo...

Anónimo 15:59: es justamente al revés. Lo que cuenta como magisterio es la exhortación apostólica. El documento ni siquiera fue ratificado por el Papa. Es, por tanto, bla bla bla.
Es justamente eso lo que se dijo en la conferencia de prensa de ayer.

Noticias de Fondo dijo...

Creo, como en AL, hay un troyano en la EXH. Recordemos todo lo que dio de hablar el pie de página que reinventa a Mt19. Ahora, el Papa no habla de los sacerdotes casados y la otras demandas del Sínodo, pero expresa que se cumpla el mismo. No pone restricciones. Y como con AL, la acción de un obispo que entienda que puede hacerlo basado e los primeros puntos de la EXH, hará escuela ante el ya permanente silencio del Vaticano ante la "creatividad" de obispos locales. Una vez más un documento DELIBERADAMENTE confuso, pata introducir un troyano o, decíamos ande, un exsocet en la línea de flotación. Ya apuntó, con todo éxito, con AL. Este es el segundo y arrasa con la Tradición de la Iglesia. ¿Dudas?

Noticias de Fondo dijo...

De la EXH: 3. Al mismo tiempo quiero presentar oficialmente ese Documento, que nos ofrece las conclusiones del Sínodo, en el cual han colaborado tantas personas que conocen mejor que yo y que la Curia romana la problemática de la Amazonia, porque viven en ella, la sufren y la aman con pasión. He preferido no citar ese Documento en esta Exhortación, porque invito a leerlo íntegramente.

4. Dios quiera que toda la Iglesia se deje enriquecer e interpelar por ese trabajo, que los pastores, consagrados, consagradas y fieles laicos de la Amazonia se empeñen en su aplicación, y que pueda inspirar de algún modo a todas las personas de buena voluntad

M.M.P. dijo...

Reconozco los desastres del progresismo y neomodernismo, pero me resulta extraño el apego (cual si fuera dogma) de "tradicionalistas" y "conservadores" a cuestiones que son disciplinarias desde una epoca (celibato) pero no de los orígenes, y la omisión de que puede haber un sentido correcto de "diaconisas".

¿No será hora de volver a la prédica y práctica apostólica? ¿No estaremos pagando --en la gran crisis del clero-- las consecuencias de haberse apartado de ella durante mucho tiempo?
Sólo un par de citas (se pueden buscar más) transcriptas de la Biblia católica mas usada en ambitos tradicionalistas.


Apostol San Pablo, primera carta a Timoteo, capítulo III, 2
"Mas es necesario que el obispo sea irreprensible,marido de una sola mujer,sobrio, prudente, modesto, hospitalario,capaz de enseñar..."
(la cita la tomo de la Biblia católica de Mons. Straubinger, que en nota explicativa dice "en la antigüedad cristiana no había aún precepto de celibato para los obispos y presbíteros, sino que se ordenaban también casados...")


Apostol San Pablo, Carta a los Romanos, capitulo XVI,1
“Os recomiendo a nuestra hermana Febe, que es diaconisa de la Iglesia de Cenerea, para que la recibáis en el Señor, como conviene a los santos, y la ayudéis en cualquier asunto en que necesitare de vosotros; pues ella también ha ayudado a muchos y a mi mismo”.
Comenta Mons. Straubinger en nota explicativa “Las diaconisas, así como las viudas, tenían que prestar servicios en el bautismo de mujeres y en la asistencia a los pobres”

Jorge Rodríguez dijo...

Esto fue como el triunfo de impedir la ley del aborto durante el gobierno de Macri, después vino otro presidente que te lo hizo con el protocolo y ahora saca la ley. El proceso puede acelerar o frenar pero nunca volver atrás, es como el aumento de la entropía.

Anónimo dijo...

Es un alivio en medio de esta tormenta
Pero teno que la crisis de la Esposa de Cristo es terminal
La aparente pero gratificante victoria de los Valores Eternos sobre los disvalores progremasonicos de la amazonia es como querer curar con una aspirina un organismo con cancer
Aun asi, y hta sin medios
Lucharemos

Fuenteovejuna dijo...

Sandro Magister publica en su blog que tiene una copia de la carta que escribió Benedicto XVI en respaldo total del Cardenal Sarah por las injustas críticas que recibió a raíz de la publicación compartida del libro en defensa del celibato.
Agrega Magister que Benedicto le mandó esa carta al Cardenal Parolin para que fuera publicada, pero que nunca se publicó. El disgusto de Francisco fue grande y por eso lo echó a Monseñor Gänswein de la Casa Pontificia.
Mientras tanto, Tucho Fernández escribió que la Exhortación para la Amazonia "complementa el Documento Final del Sínodo sin anularlo". ¿Querrá decir que vale tanto la primera como el segundo?

Anónimo dijo...

A san Juan Pablo II a la pregunta sobre eventual ordenación de mujeres , contesta..

"No podemos " ( sinónimo , es imposible )

A otra pregunta sobre la ordenación de hombre casados ...." No queremos "...

Evidente , la cuestión queda abierta .

Las circunstancias pueden cambiar .

Euro dijo...

No hay que cansarse de repetir que esa frase de San Pablo de marido de una sola mujer es una manera técnica para referirse a alguien que guardaba la continencia. de lo contrario carece de sentido la expresión de la viuda como mujer de un solo marido. Y hay que repetir una y otra vez que la praxis oriental del concilio trullano fue sencillamente un abuso.y aún si se quiere mantener esa praxis oriental hay que recordar que existe la necesidad de la continencia cultual, es decir que no se pueden mantener relaciones matrimoniales el día antes del culto.pero lo apostólico es la continencia permanente del ordenado independientemente de que estuviera casado o soltero.
Y respecto a las diaconisas es una terminología que solo sirve para liar porque está claro que las que se denominaban diaconisas no recibían una ordenación sacramental.

de todos modos hasta que no desaparezca de las cabezas la mentalidad jesuitico nominalistas de magisterio ordinario de que algo es verdadero porque lo dice un papa estamos frescos. En este sentido hay que agradecerle a Bergoglio que cada vez es más clara la elección: o si acepta el principio de no contradicción, o se acepta esa mentalidad jesuitica.

M.M:P. dijo...

Euro,
1) Dice ud que "esa frase de San Pablo de marido de una sola mujer es una manera técnica(¿?)
para referirse a alquien que guardaba la continencia" y que "lo apostólico es la continencia permanente del ordenado...".

Yo cite las cartas de San Pablo más arriba, y no dice nada de lo que ud. dice. Lo repito de nuevo: primera carta a Timoteo, capítulo III, 2
"Mas es necesario que el obispo sea irreprensible,marido de una sola mujer,sobrio, prudente, modesto, hospitalario,capaz de enseñar..."
(la Biblia católica de Mons. Straubinger, en nota explicativa dice "en la antigüedad cristiana no había aún precepto de celibato para los obispos y presbíteros, sino que se ordenaban también casados...")

Por eso pregunto: ¿de donde saca la conclusión que ud pone?. No hay duda que el celibato obligatorio se impuso a partir de determinada época en la Iglesia latina, pero ninguna prueba hay que su imposición sea una prescripción apostólica.

2) Los de las diaconisas está en San Pablo, Carta a los Romanos, capitulo XVI,1. Remito a mi comentario anterior, y a la explicación de Mons. Straubinger.
La cuestión de la ordenación sacramental es otra cosa, lo importante es que en la práctica apostólica había diaconisas guste o no a tradicionalistas y conservadores. Y si lo había ahí, perfectamente puede haberlo hoy.







2) También cite en mi comentario

Anónimo dijo...

El término "diácono" cuando se usa para las diaconisas y cuando se usa para el diácono que tiene el primer grado del orden, es un término equívoco. Quieren decir cosas totalmente distintas. Por tanto, argumentar que hubo diaconisas para ordenar diáconos mujeres es un error lógico.
Desde el comienzo de la tradición apostólica el varón que era ordenado presbítero no podía hacer más uso del matrimonio en toda su vida. Se elegían hombres casados porque los únicos que no estaban casados no tenían edad para ser ordenados. Pero cuando se los ordenaban renunciaban al matrimonio (como de hecho se puede hacer también hoy)
Cuando San Pablo dice que esté casado una sola vez, lo dice porque si un varón enviudó y tuvo necesidad de volver a casarse, muestra que no va a tener fuerzas para renunciar al matrimonio. Ese es el sentido del texto.
Ergo, la renuncia al matrimonio para ordenarse es desde el comienzo de la Iglesia, y lo que rompieron con esa tradición fueron los ortodoxos. La tradición más antigua es la Católica, y es la de renuncia al matrimonio para ordenarse.

Anónimo dijo...

Quizás en el libro de Sarah se hace tarde y anochece encuentre las pruebas que reclama. No sé si de su imposición obligatoria en tiempos apostolicos pero si de que es una práctica apostólica y no de una época posterior. Y tendrá argumentos para entender la expresión: varón de una sola mujer.

Y de paso podra leer una explicación del celibato que no se reduce a si es esencial o accesorio al sacerdocio, sino su carácter sacramental.
Y por último a propósito de su comentario respecto a las diaconisas, me confirma que la tradición o el ser un hombre tradicional es ser parte de un organismo vivo que vive hoy según lo recibido.
Y los progresistas curiosamente viven en el pasado. O queriendo vivir según el pasado. Extraña paradoja

Anónimo dijo...

En realidad la discusión no es sobre el celibato , es sobre el poder de la Gracia.
Algunos parecen creer que la vida célibe y casta no es posible. E, indudablemente, no es posible para las fuerzas humanas .

M.M.P. dijo...


Anónimo de 1:09,
1) El término diaconisa no es equívoco, lo sostuvo San Pablo. Perfectamente se pueden hacer las distinciones del caso.
2) Ud. afirma que un presbitero u obispo no podian hacer uso del matrimonio. Me encantaría que dijera de donde sale eso.
Es obvio que si Cristo y los apostóles hubieran querido elegir sólo a solteros pudieron haberlo hecho. No fue así.
La recomendación de la continencia no es igual a la imposición de una ley de celibato. Y la ley de celibato en la Iglesia latina es bastante posterior a los orígenes. Y es una ley disciplinaria que siempre tuvo y tiene excepciones, aún hoy en las iglesias orientales unidas a Roma, pero también en otros casos, como en presbíteros anglicanos conversos e incluso en la antigua Irlanda.
Dice ud. que los ortodoxos rompieron la tradición, sin prueba alguna.
3) Ya cité en mi comentario anterior a San Pablo en su Primera Carta a Timoteo, capítulo III,2 y la nota explicativa de la Biblia versión Mons. Straubinger (nihil obstat 1948).
En términos similares se dirige el apóstol en la Carta a Tito, I, 5-6 respecto de obispo y presbíteros.
En la nota explicativa de la Biblia citada, dice que el precepto (marido de una sola mujer) no prohíbe del todo las segundas nupcias, sino solamente para los ministros de la Iglesia. Y agrega “ …los del rito oriental tienen la facultad de seguir la costumbre antigua tal cual aquí se describe…”

M.M.P. dijo...

Anonimo de las 8:45,
No tengo y no lei el libro de Sarah.
Si ud.lo leyó quizá pueda explicar, al menos someramente, a que pruebas se refiere. Pero no lo hace.

Dice ud. que los progresistas viven en el pasado. No comparto, yo creo los progres habitualmente viven o desean vivir de innovaciones. Los que quieren vivir en el pasado suelen ser los "tradicionales" que a ud. le gustan, pero sólo de un pasado que no llega a los apostoles y a la Iglesia primitiva parece.



Anónimo dijo...

En la actualidad el clero uxorado, tanto en la disciplina oriental católica como el proveniente del anglicanismo, no está obligado a la continencia en víspera a la celebración de la Eucaristía, ni siquiera el mismo día. Obviamente que no hay razón para ello. El celibato no se origina en que la vida marital sea pecado, eso es un disparate maniqueo y gnóstico. El celibato es una consagración total a imagen de Cristo Cabeza, que fue célibe.

_ dijo...

Anónimo, decir que el celibato no es posible con las fuerzas humanas, pues es algo muy discutible.
Si bien es cierto que una vivencia plena del mismo, ha habido siempre hombres que no han contraído matrimonio por las razones que fueran y vivieron continencia. Algunos de ellos ajenos a la religión cristiana.
Obviamente, la esponsalidad que corresponde a un célibe necesita obviamente, de Dios; pero lo referente a lo puramente continente, en principio no debería ser algo tan radicalmente sobrenatural.

Y sobre la innovación que menciona MMP, el progresismo más recalcitrante vive anticuado en unos 80 de oro y demás; luego, versiones más light del mismo, van a modas en lo referente a estético y dando poco papel a lo dogmático o teológico que se acepta como un acompañamiento a una espiritualidad emotivista desligada de aquello que debería ser su fuente. Al menos, esa es mi impresión viendo a la gente de mi entorno (23 años) en España.

Anónimo dijo...

M. M. P. Ud parece que la tiene más clara. Le recomendé el libro para que lo lea. No pretendo resumirle el libro. Por lo demás El de las 01.09 le ha resumido bastante bien los argumentos. Pero ahora quiere discutir que no el término diacono no es un equivoco sino que hay que hacer las distinciones del caso. Perdón si se ofende, pero ¿entiende que significa que un término sea equivoco, unívoco o análogo?
En fin... Lea el libro que más le convenga pero no lea solo la Escritura. No sea que se enfrasque en su postura más de la cuenta.

Y con respecto a lo de los tradicionales y progresistas. Precisamente viven en el pasado pues quieren volver a la iglesia primitiva como si los par de años posteriores no hubiesen entendido el depósito que se les mandó custodiar.
En fin. Saludos.

Un Nostálgico Lector dijo...

El Papado se a convertido en algo parecido al actual parlamento británico o español ( o una amalgama de ambos).

Dónde el monarca es un adorno muy lindo para una asamblea dónde se votan leyes, y el deber del monarca es firmarlas pero aunque no lo haga, ya está en el espíritu jurídico y a la larga van a salir.

Quizás no veo al Espíritu Santo guiando estos días a la Iglesia en Roma, si lo veo guiando a los fieles cristianos.

Anónimo dijo...

1) El celibato es un consejo evangélico, por lo cual no es obligatorio per se; la jerarquía de la Iglesia, posiblemente siguiendo una inspiración del Espíritu Santo de las tantísimas que puede mostrar la Iglesia Católica a lo largo de su existencia, lo convirtió en una disciplina. ¿Se puede renunciar a los avances en el camino de la Gracia regalados por el Alma de la Iglesia? No creo.
2) N. Señor se refirió a los "eunucos por el Reino de Dios", S. Mateo 19,12, a los cuales alaba y cuya conducta recomienda. No sin antes advertir que "el que pueda entender, que entienda". Y a quienes obrasen así: "Y todo aquel que ha dejado casas y hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o hijos o campos por mi nombre, el múltiplo recibirá y la vida eterna heredará". Es bien claro que se trata de un consejo evangélico ordenado a una mayor perfección, a una clarísima configuración a Cristo en todos los aspectos asequibles a un simple mortal. Cristo fué célibe, fue pobre, obediente -hasta la muerte en Cruz-, manso y pacífico.
3) Si al presente hemos rebajado nuestra vida virtuosa hasta situaciones peores a las que existían en tiempo de los paganos, sería bueno tentar primero los remedios ordinarios de la Gracia -los Sacramentos de la Iglesia- y recién después tocar las cuestiones disciplinares que tanto parecen molestar a este mundo anticristiano.
4) En todo caso, no se trata de revocar el celibato sacerdotal -visto que además los principales interesados: sacerdotes y seminaristas, no lo han pedido- sino de formar más coherentemente a los sacerdotes y a los candidatos a serlo en el sentido final de la vida casta. Ahí estaría el principal problema. Uno le podria pedir a un hombre que ofrezca su vida por la obediencia, como se le pide a los soldados, pero no a causa de la defensa del sistema métrico decimal sino de alguna cosa más digna de ser mantenida a costa de la vida presente. Sobre esto versa una famosísima carta de Leonardo Castellani a sus superiores y la cual él consideró que fue una de las causa para que se resolviese su expulsión de la Compañía.
5) Así pues, considero que el señor que ha citado a San Pablo tiene toda la razón (don M.M.P.) en lo que dice, aunque la consecuencia que extrae posiblemente sea la más fácil y la menos apropiada. No veo que se le haya respondido con una mínima seriedad, sino tratando de corromper las clarísimas palabras de San Pablo, que es como "llevarlo a un bar a ver si se emborracha y se contradice".
6) El optimista comentario "Se trata de un triunfo de la doctrina tradicional de la Iglesia y un triunfo que, más allá de que hayan o no curas casados, simbólicamente tiene mucho peso..." me parece que no tiene mucho sentido. El mantenimiento de la disciplina y doctrina presentes de la Iglesia es una cosa buena, mas no creo que merezca una corrida triunfal, porque el triunfo sería que la cuestión quedase definitivamente removida o zanjada, lo cual está muy lejos de suceder. Lo que equivale a decir: cuestión aclarada. Algo déso (medio un poco del todo flojón, es cierto) hizo Juan Pablo II al dictar Ordinatio Sacerdotalis en 1994, aunque la falta de una confirmación magistral enérgica y suficiente y el exceso de palabrerío demagógico la echaron por tierra.
Pues eso.
Mendieta.

Anónimo dijo...

Con Bergoglio se van a volver locos si lo quieren encerrar en un estereotipo.

Ahora le dice al card. Müller que lo quiere mucho y que le agradece por la interpretación del Sínodo y la "Querida Amazonia", donde les da por la cabeza a los obispos alemanes. Que le gustó mucho ese análisis

Anónimo dijo...

1) San Pablo usa el término “diaconisa”, pero no en el sentido de recibir el sacramente del orden en el primer grado. Nosotros usamos el término “diácono” en el sentido de recibir el sacramento del orden en el primer grado. Como ambos usamos el mismo término para decir cosas distintas, se trata de un término equívoco; como “osa”, dicho del animal y de la constelación de estrellas.
2) En otra entrada mando un link sobre la historia del celibato. Se puede ver que a partir del 300 ya todos están de acuerdo que los que se ordenaban no podían hacer uso del matrimonio. Antes del 300 el tema está discutido.
3) Los comentarios de la biblia de Straubinger tienen autoridad; pero no una autoridad definitiva. Particularmente en este tema el comentario que hace demuestra una investigación especial.

Anónimo dijo...

Acá mando el link sobre la historia del celibato: https://ec.aciprensa.com/wiki/Celibato_del_Clero

Anónimo dijo...

Cuando se dice que el celibato es un consejo evangélico, no se está haciendo referencia a los sacerdotes, sino al cristiano en general. Presentar entonces al celibato como un consejo no sirve para argumentar sobre la necesidad o no del celibato en el sacerdocio.

Anónimo dijo...

El celibato en el sacerdocio y el celibato en el religioso tienen dos motivos diferentes.
En el religioso es para hacerse víctima con la Víctima.
En el sacerdocio es por la pureza que el sacerdote debe tener para ofrecer la Víctima a Dios.
Ya en el Antiguo Testamento el sacerdote que iba a ofrecer la víctima a Dios debía purificarse y no podía tener relaciones sexuales con su esposa por un tiempo prolongado antes de oficiar el sacrificio.
En la Nueva Alianza, por la excelencia de la Víctima, es lógico que al sacerdote se le pida no una pureza temporal, sino permanente; sobre todo teniendo en cuenta que el sacerdote ministerial obra "in persona Christi", incluso fuera de la oficiación del Sacrificio Eucarístico.