miércoles, 22 de abril de 2020

Lo que viene (II)


Podemos analizar el pontificado de Francisco y lo que vendrá después desde dos perspectivas. Una, más inmediata, que nos presenta un papado catastrófico provocado por la irresponsable elección de los cardenales en el cónclave de 2013. Jorge Bergoglio, como Carlos Argentino Daneri, el personaje de El Aleph, es “autoritario e incompetente”. Como dije desde el mismísimo día de su elección, se trata de un orillero astuto que, aprovechándose de las circunstancias del momento, logró vender una imagen de manso pastor de ovejas. Basta ver el vergonzoso documento dirigido a los movimiento sociales que publicó el domingo de pascua para demostrar por enésima vez lo que sostengo: es un simple puntero peronista.

Pero también es posible ampliar el zoom y considerar al pontificado francisquista con una mayor lejanía, desde cierta altura. Y desde esta perspectiva —que es más importante que la anterior—, la elección de Jorge Bergoglio fue lo mejor que le pudo pasar a la Iglesia, y muestra la asistencia del Espíritu Santo que es capaz de sacar grandes bienes de grandes males. El Papa Francisco puso en evidencia planetaria lo que Juan Pablo II y Benedicto XVI habían logrado ocultar: el verdadero rostro de la iglesia. De sopetón, caímos en la cuenta cuál era la situación del episcopado, de la clerecía y de los laicos pollerudos. Bergoglio es el epígono de todos ellos. No es peor; diría incluso que es bastante mejor que la mayoría. Su torpeza, su rampante vulgaridad y su empeño permanente a colocar a paletos obsecuentes en los puestos de conducción de la grey de Cristo no ha hecho más que revelar qué es lo que se escondía bajo las simpáticas manifestaciones multitudinarias que arroparon el pontificado polaco, y bajo el boato y el empaque de intelectualidad que lo hicieron bajo el alemán: la inanidad de una enorme multitud de obispos y sacerdotes que habían perdido la fe y habían transformado su ministerio y la iglesia misma en una organización de ayuda humanitaria, con las suficientes pinceladas de religiosidad a fin de permitirles seguir medrando de los fieles y viviendo cómodamente de seculares prebendas y canonjías.
Como escribía hace dos años Peter Kwasniewski, “Francisco ha proyectado una claridad, imposible de poner razonable (o no razonablemente) en duda y, aún más, febrilmente amplificada, sobre la absoluta bancarrota del “catolicismo del Vaticano II”, con su liturgia peso ligero, su frívola oposición al mundo, el demonio y la carne, y su continuo compromiso con los poderes liberales dominantes”. Este pontificado puso en evidencia el resultado del experimento del Vaticano II, siendo Bergoglio mismo un hombre del Concilio y siendo la mayor parte de sus obispos y sacerdotes cocidos en ese mismo horno. El espectáculo que comenzamos a ver con dolor hace años de cardenales, obispos, sacerdotes y monjes entregados a las más grandes perversiones sexuales, protagonistas de escándalos financieros y compromisos con el mundo, se magnificó gracias a la epidemia. Los pastores que hacían gala de su amor por las ovejas no solamente se refugiaron en sus guaridas, sino que prohibieron a sus sacerdotes salir de las suyas a fin de no quedar ellos mismos expuestos como cobardes. En Argentina al menos, acuden al pretexto de “no romper la unidad eclesial”, es decir, de no romper el pacto de cobardía que firmaron al comienzo de la cuarentena y que servilmente rubricaron ante las autoridades civiles, esas mismas que se aprestaban a aprobar la ley del aborto por estos meses. Esta es la iglesia del Vaticano II. Este es la iglesia que nos deja Francisco.
Le convendría al Santo Padre, simpatizante de la medicina china, aplicarse el proverbio oriental que aconseja “Vive mucho, muere rápido”. Y él ya vivió mucho.

Podría recurrir aquí a otro refrán, esta vez occidental, y retrucar: “Mas vale malo conocido que bueno por conocer”, y razón habría de temer lo que deparará la próxima fumata bianca. La mayoría de los cardenales electores han sido nombrados por Francisco. La lógica indica que el próximo papa será de la misma catadura del porteño. Yo me permito albergar alguna esperanza y estos son mis argumentos:
1. En general, las sociedades tienden a alternar los signos políticos o ideológicos de sus líderes. Se trata, es verdad, de un argumento externo, pero no despreciable.
2. El francisquismo morirá el mismo día en que muera Francisco. “Muerto el perro, se acabó la rabia”. Esa es la ventaja de los regímenes monárquicos absolutos, como el de la iglesia. El líder se agota en sí mismo. Desaparecido éste, surge otro que centraliza las adhesiones. El francisquismo es como el coronavirus: vive apenas tres horas en el aire y puede ser fácilmente neutralizado con un poco de jabón o lejía.
3. Los obispos y cardenales de las últimas décadas (o de los últimos siglos) adhieren religiosamente al marxismo (de Groucho, no de Karl): “Estos son mis principios; si no le gustan, tengo otros”. Hemos visto las cabriolas que ejecutaron obispos de todo el mundo cuando Francisco sustituyó a Benedicto. En Argentina conocemos muchos casos; en este blog hablamos del de Mons. Eduardo Taussig. En España, todos conocen el caso del cardenal Carlos Osoro, que de conservador y fiel ratzingeriano mientras ocupaba la sede de Oviedo, lo que le valió la más prestigiosa de Valencia, se convirtió en el más ferviente bergogliano en cuestión de días, lo que le fue pagado con la deseada sede de Madrid, y no tendría problema alguno en hacer otra voltereta si la fuerza del próximo cónclave se lo aconsejara.
4. Finalmente, no puede obviarse el instinto de conservación personal y comunitario que tienen los cardenales como cualquier otro ser animado. Me resulta difícil de creer que se les ocurriera suicidarse eligiendo como papa, por ejemplo, al cardenal Tagle. El simpático chinito no pasa de ser una pintoresca anécdota bergogliana. Es probable, en cambio, que elijan a una persona con liderazgo en serio y demostrado. Es decir, quien haya demostrado poseer los principios que ellos no tienen pero que saben que se necesitan. No hay muchos. Se me ocurre el cardenal George Pell que, a pesar que muchos digan que está acabado por las acusaciones que tuvo que enfrentar y por el cruel desplante que le propinó Francisco luego de su absolución, yo no estoy tan seguro que así sea. Creo más bien que estos dos factores pueden ser lo que más lo fortalezcan a la hora de un cónclave: se enfrentó en serio a las mentiras del mundo, se enfrentó a los poderes oscuros que manejan las financias vaticanas y se enfrentó a Bergoglio, tres preseas que pueden ser muy valorados en los tiempos por venir.
Sé que estas reflexiones pueden no más que de un wishful thinking, pero también sé que pueden no serlo.



42 comentarios:

Anónimo dijo...

Buen post don W. Muchas verdades juntas. Sin embargo, no creo que sea tan así lo de Pell. No sé si usted lo está rescatando dentro del lodazal que hay de muestra; o sea, que es lo menos peor. El hecho es que no me llenaría de esperanzas que fuera electo. Me recuerda a Ratzinger, nos ilusionó a varios y no pasó más de unos zapatos rojos y una linda estola..y algo más quizás, no vamos a ser tan malos.
Suyo.

Anónimo dijo...

wanderer deberia saber que los 79 años del cardenal pell son mas que suficientes para descartarlo. tristemente

Anónimo dijo...

Muy interesante análisis Wanderer.

Wanderer dijo...

La verdad es que no me ilusiono con Pell. A estas alturas, cualquier ilusión es vana.
Simplemente, considero que es un cardenal que tiene liderazgo y que ha conseguido con mucho dolor varias cucardas que lo distinguen de sus colegas.

Anónimo dijo...

Lo mas probable es que elijan a pietro parolin, jamas votarian a un cardenal Pell porque les arruina la festichola con el dinero. Hay profecias, muy increibles, de un papa elegido por Dios que le llevan los ornanentos los angeles, o tambien los tres dias de tinieblas en donde los mismos demonios aniquilan a los enemigos de la iglesia de golpe. Humanamente me parece imposible la restauracion de la iglesia solo nos espera mas de lo mismo.

Padre Merrin dijo...

No creo en absoluto que fuera elegido el Card. Pell. Por dos razones básicamente, y creo que de bastante peso:
1) Su edad. Tiene 78 ó 79 años.
2) Su proceso. A pesar de su absolución, lleva el estigma de los abusos, y aunque personalmente sea un S. Luis Gonzaga. Siempre llevará esa sombra siniestra y el mundo, enemigo del alma, siempre se lo recordaría. Imaginen que es elegido a pesar de las dos razones que aduzco. Desde el minuto 1, todos los medios de desinformación y manipulación de masas estarían diciendo poco más o menos lo siguiente: El Card. Pell, juzgado por abusos sexuales... Quizás algunos medios añadirían que "fue absuelto" para continuar diciendo que "dicha absolución ha generado fuertes protestas en la Iglesia Católica y en Australia" o"se le ha acusado de nuevos abusos", y un sin fin de frases por el estilo. Si a Ratzinger le dieron palos desde el principio, a Pell lo iban a machacar

Anónimo dijo...

Miedo y casi pánico me dan los nuevos cargos que van apareciendo en la escena y miedo me dan también los Cónclaves del futuro.Vemos cómo la Iglesia va dando bandazos debido a las tendencias distintas existentes y "temo" que al final no sepamos ni qué és ser Cristiano debido a las interpretaciones distintas de los altos cargos. Ruego cada día para que se instale la SANTIDAD en la Cátedra de Pedro.Creo firmemente que sólo la oración puede salvar a la iglesia.

Anónimo dijo...

No le veo el sentido a hacer "futurología".
A cada día le basta su propio afán...

Eloy dijo...

Acertadísimo análisis

Anónimo dijo...

¿Alguien sabe de qué va el cuestionario de Doctrina de la Fe enviado a las conferencias episcopales sobre la aplicación del motu proprio Summorum Pontificum "a pedido del Santo Padre"? ¿en qué andan?

Hermenegildo dijo...

Si un cónclave más equilibrado fue capaz de elegir Papa a Bergoglio, no quiero ni pensar qué puede salir de un cónclave mucho más escorado al "progresismo", como el que está por venir.

Sin duda, el Cardenal Pell atesora muchos méritos, y no sólo él: Sarah o Eijk, en otro orden, también, pero son méritos que desgraciadamente no valora la mayor parte de los cardenales y obispos actuales.

Soy pesimista respecto del próximo cónclave, aunque sea por una razón incontestable: los pocos candidatos buenos o aceptables son en su mayoría muy mayores, de 75 años en adelante, ya que Francisco no ha nombrado prácticamente ningún cardenal bueno, por lo que este sector del cónclave no se ha renovado.

Hermenegildo dijo...

Por cierto, Wanderer, estoy muy preocupado después de haber leído que el Vaticano ha encargado una encuesta a los obispos sobre la aplicación del Motu Proprio "Summorum Pontificum". Ojalá me equivoque, pero no me huelo nada bueno:

https://rorate-caeli.blogspot.com/2020/04/breaking-important-summorum-under.html#more

Anónimo dijo...

Fuera del tema del articulo, llamo la atencion sobre otro que acaba de salir a la luz y que es relevante para gran parte de la audiencia de este blog y tal vez tambien para el blogger. Está en dos articulos de ayer y hoy de Church Militant (Michael Voris):

https://www.churchmilitant.com/news/article/spotlight-sympathetic-to-perverts

https://www.churchmilitant.com/video/episode/vortex-a-gold-mine-of-abuse

El primero tuvo como eco un testimonio directo el mismo dia:

https://fromrome.info/2020/04/22/sspxs-unknown-islands/

Resumen tomado de un sitio sede (lo cual yo no soy):

What is the report’s central thesis? It can be summed up thus: When it comes to committing, enabling, tolerating, and covering up the sexual abuse of youngsters, the Society of St. Pius X is no different than the Vatican II Church. This includes shaming and manipulating victims, moving predators from one location to another, and failing to remove the perpetrators and turn them over to police. To quote from the report directly: “From St. Mary’s Kansas to Eugene Oregon to Post Falls Idaho to Belgium, France, The Philippines and beyond — all around the glob[e], the SSPX has covered up numerous cases of sex abuse over decades, much of it kept hidden because whistleblowers say they are punished and victims shamed.”

Anónimo dijo...

Hablando de lo que se viene, miren esto:


https://rorate-caeli.blogspot.com/2020/04/breaking-important-summorum-under.html?m=1

Wanderer dijo...

Con respecto a la encuesta sobre la aplicación del motu proprio Summorum Pontificum enviada por la CDF a los obispos del todo el mundo, en un primer momento puede parecer alarmante pero digo:
1. Si el Papa Francisco quisiera eliminar el motu proprio, lo haría sin encuesta previa. No es su estilo. Ha hecho cosas peores y con mucha más repercusión sin consultar a nadie.
2. Si se leen las preguntas, algunas pueden ser interpretadas negativamente con respecto al motu proprio, y otras en forma positiva. No se sabe bien qué quieren o, la otra opción y más probable, fueron redactadas torpemente por un improvisado.
3. Si efectivamente la CDF quisiera tener una respuesta rápida y confiable de la situación para tomar una decisión al respecto, no procedería con este tipo de encuestas ya que lleva años para procesarlas (¿quién lee y procesa todo el material que recibirán?. Hay otros modo mucho más sencillo y baratos para hacerlo.
Por tanto, yo no me alarmaría... por ahora.

Anónimo dijo...

El que se niega a creer en el Hijo no verá la Vida,
sino que la ira de Dios pesa sobre él".

D. Diego dijo...

Usted nombró una vez al Arzobispo de París, Mons Aupetit. Es muy buen candidato, es una pena que aún no sea cardenal. Esperemos que eso llegue antes del próximo cónclave.

Anónimo dijo...

pues revisando la lista del actual colegio cardenalicio, las afirmaciones de hermenegildo resultan ser inexactas. recordar tambien lo que dice sandro magister: “no es automático que un Colegio cardenalicio conservador elija a un papa conservador o viceversa (es decir que un colegio cardenalicio progre elija a un papa progre)”

Anónimo dijo...

No olvidemos que no es necesario ser cardenal para ser elegido Papa. Lo digo en relación con el comentario sobre Aupetit, que también parece un buen candidato, y para derribar ese mito de que sólo los que participan del cónclave son elegibles

Anónimo dijo...


Leyeron o escucharon el mensage de Pascua de la reina Isabel II de Inglaterra . ?
Muy , pero muy interesante .

JPB

Hermenegildo dijo...

Anónimo de las 21:10, la tesis de Magister no puede ser verificada porque no hay precedentes en la Historia de cónclaves con mayoría "progresista". No obstante, la lógica y la experiencia llevan a pensar que será elegido un Papa de esa tendencia.

A diferencia de los "conservadores", que suelen ser timoratos a la hora de aplicar sus criterios, los "progresistas" no se cortan ni un pelo cuando tienen ocasión de imponer su agenda. Compárense, por ejemplo, las formas de actuar de Benedicto XVI y de Francisco. Unamos a esto que, como ya he dicho, en el actual colegio cardenalicio hay pocos cardenales "conservadores" e incluso "moderados" y que, en la mayor parte de los casos, o no votarán en el próximo cónclave o llegarán con una edad que hace difícil su elección.

Hermenegildo dijo...

Anónimo de las 23:59, teóricamente no es necesario ser cardenal para ser elegido Papa, pero, en la práctica, sí. Hablo de memoria, pero habría que remontarse a muchos siglos atrás para encontrar un caso de Papa que no era cardenal cuando fue elegido.

Anónimo dijo...

Soy del Opus Dei. Me niego a creerles.

Anónimo dijo...

Sí,e es cierto. Pero todos sabemos que no van a elegir a nadie que no esté en el cónclave.
D. Diego

Palamita dijo...

Un amigo residente en EEUU me remitió esta mañana por Whatsapp el artículo de Church Militant. Si bien sabemos que el sitio de marras peca de una inquina casi irracional contra la FSSPX (supongo que es un tradicionalismo acomplejado que no quiere ser culpable por asociación), la gran cantidad de casos con nombres y apellidos es preocupante.

¿Qué pasa en la FSSPX? En lo institucional, pienso que gran parte de sus curas y fieles se creyeron el cuento de ser el resto fiel, cayeron en el fariseísmo y el diablo hizo el resto: la soberbia se paga. No olvidemos que no pocos artículos de la FSSPX asocian la crisis de abusos solo con posconcilio o con las inquinas de la prensa. Así, aspectos que efectivamente son ciertos se absolutizan y convierten en ideología, con lo que cualquier denuncia al interior de la FSSPX puede ser desechada sin cargo de conciencia o mitigada con el recurso a la reasignación de lugar. Importa más la institución que la Salvación de las almas (farieismo otra vez)

Por otro lado, en lo personal tenemos algunos sacerdotes criados en familias tradi llenas de excentricidades políticas y psicológicas que son una bomba de tiempo; en otros casos, jóvenes de 19 o 20 años entrando al seminario sin madurez suficiente; ambientes afeminados que pueden surgir cubiertos bajo falsa devoción, etc.

De ser esto cierto, la opción oriental se me hace cada vez más tentadora, aunque hasta ahora he resistido. Entre el cisma y la contranatura, me pregunto que haría si tuviera hijos y el dilema se resuelve fácilmente.

Anónimo dijo...

Wanderer siempre que puede le pega a mons. Tausig, como si fuera de los peores. No lo es. Hay cada mitrado en la Argentina !!! Me parece que lo que ocurre es que Wanderer esperaba de Tausig otra cosa y está desilusionado, por ello la especial inquina. Pero entonces pierde la objetividad de mirar el conjunto episcopal desastroso. En ese contexto Tausig está entre los mejorcitos. Mire que conozco, bien conocido, casi el 80 % de lo componentes de la CEA. FDS

Anónimo dijo...

Al anónimo miembro de “la Obra” de las 12.15, no sé si sabe que este es un blog para personas inteligentes que no tienen el cerebro quemado por falsas “obediencias debidas” y a los que le duele todo lo que está pasando en la Iglesia desde hace décadas, no es para “papólatras” y “obispólatras” contumaces. Así que no sé muy bien qué hace por acá.

Wanderer dijo...

Palamita, ¿y que le asegura que en el cisma no hay contranatura?

Anónimo dijo...

Palamita: la "gran cantidad de casos" parecen ser una decena o docena en cincuenta años, pero poco importa es un mal, pero que es general. Solo por ello va a denigrar a la FSSPX?
Si cambios su "discurso" de "FSSPX" a "Iglesia católica" (mal que le pese la FSSPX ES el resto fiel porque eso hace a la doctrina y no a los pecados de sus miembros) nos daría esto:

¿Qué pasa en la "Igelsia católica"? En lo institucional, pienso que gran parte de sus curas y fieles se creyeron el cuento de ser la "Iglesia verdadera", cayeron en el fariseísmo y el diablo hizo el resto: la soberbia se paga. No olvidemos que no pocos artículos de la "Iglesia catolica" asocian la crisis de abusos "que son comunes a la sociedad" o con las inquinas de la prensa. Así, aspectos que efectivamente son ciertos se absolutizan y convierten en ideología, con lo que cualquier denuncia al interior de la "Iglesia católica" puede ser desechada sin cargo de conciencia o mitigada con el recurso a la reasignación de lugar. Importa más la institución ("Igleisa católica") que la Salvación de las almas (farieismo otra vez)

Con lo cual se explica el porqué usted se siente atraído por el cisma.

Anónimo dijo...

Palamita, como fiel de la SSPX y admirador de esa obra y de mons. Lefebvre le DOY TODA Y ABSOLUTA RAZÓN EN LO QUE DICE. Urge un cambio de autoridades, sanción a los grandes pervertidos que ahora parecen tener un gran derecho de piso y una influencia increíble allí sin dar cuentas a nadie (el caso del innombrable monstruo Anglés es paradigmático, pero hay muchos otros misteriosos "intocables" que por más inútiles y nocivos que sean siguen nombrados y honrados por quién sabe qué apalancamiento) y una dación de protocolos de denuncia públicos que conscientice a los fieles a denunciar los abusos, sin que teman por eso "destruir" la tradición de la Iglesia etc. Y, por sobre todo, mucha responsabilidad de las autoridades, en el sentido de dar respuestas viriles y de justicia ante esta situación y no esconder la cabeza como avestruces castradas mentalmente. En los tiempos antiguos (70s), algunas "vocaciones" fueron levantadas como un somatén de emergencia para la causa, cuando en verdad no servían para nada. Y siguen sin servir para nada. La esperanza son los jóvenes, muchos de los cuales son gentes bien criadas y bien formadas, sin sectarismos que esconden a veces realidades viciosas.
MR

Palamita dijo...

Wanderer: por cierto que no es fácil la cosa. En todo caso, bien vale ahondar en la noción de cisma que tuvo la Iglesia desde la era patrística y su contraste con la que predominó desde la Contrarrefroma. En este blog hemos aprendido que el tema es más complejo de lo que podría suponer un manual canonista del 1900.

Al Anónimo 14 07: no pretendo “denigrar” a la FSSPX, a cuyas misas he asistido con regularidad hace ya bastantes años, ni a sus sacerdotes honestos y fieles sino poner ciertos hechos en perspectiva. Y hay actitudes y discursos que dificultan el abordar los abusos cuando se presentan.
Por lo demás, una cosa es querer ser parte del Resto fiel y otra es afirmarlo de antemano, y eso me suena a calvinismo. Solo lo sabremos el día del juicio.

Raúl Benjamín dijo...

Lo que viene es persecución. Cualquier policía entra a la iglesia y para la misa. Francisco entregó a la Iglesia, como Judas en su momento entregó a Nuestro Señor, con un beso lo entregó. Está pasando en Francia, Italia y España... ya no digamos China

G_Lino dijo...



Me temo que el Papa Francisco va a tener un papado muy largo.

No dimitirá hasta que no muera B16 y luego no podrá hacerlo por el lío en Alemania.

Recomiendo rezar por él. Si es inadecuado para Papa lo va a necesitar, y si fuera adecuado, tal como está hoy la Iglesia también lo va a necesitar.

Propongo que se hagan con un buen sofá porque va para largo.

J. A. dijo...

Cuidado con el platonismo, el neocatarismo o como lo quieran llamar. Pecado ha habido siempre, dentro y fuera de la Iglesia. El "resto" inmaculado y puro de los espirituales sin mancha no existe. No está en la FSSPX y tampoco lo encontrarán en las iglesias orientales. El Señor comía con publicanos y pecadores. No quieran ustedes ser más que el Maestro. Eso, permítanme el calificativo, se llama bourgeoisie espiritual.

Anónimo dijo...

Por considerarlo de interés para analizar la evidente personalidad de Bergoglio, transcribo este largo y lúcido pasaje de D. José Ortega y Gasset escrito en 1924 (!): “El hombre verdaderamente ejemplar no se propone nunca serlo. Obedeciendo a una profunda exigencia de su organismo, se entrega apasionadamente al ejercicio de una actividad –la caza o la guerra, el amor al prójimo o la ciencia, la religiosidad o el arte-. En esta entrega inmediata, directa y espontánea, a una labor, consigue cierto grado de perfección, y entonces, sin que él se lo proponga, como una consecuencia imprevista, resulta ser ejemplar para otros hombres.
Pero en el falso ejemplar la trayectoria espiritual es de dirección opuesta. Se propone directamente ser ejemplar; en qué y cómo es cuestión secundaria que luego procurará resolver. No le interesa labor alguna determinada; no siente en nada apetito de perfección. Lo que le atrae, lo que ambiciona, es ese efecto social de la perfección –la ejemplaridad-. No quiere ser gran cazador o guerrero, ni bueno, ni sabio, ni santo. No quiere, en rigor, ser nada en sí mismo. Quiere ser para los demás, en los ojos ajenos, la norma y el modelo.
No advierte la contradicción que en ese propósito hay. Porq ue la ejemplaridad es un resultado automático y como mecánico, y ésta no se consigue si no existe un frenético amor y apasionada entrega a una labor determinada. Al proponerse, desde luego, aquella ejemplaridad, desvía su persona del entusiasmo ingenuo hacia toda actividad concreta y se queda con la mera forma de una realidad que sólo cabe realizar mediante algún contenido. De aquí otra diferencia radical entre ambas suertes de ejemplaridad. El buen ejemplar no puede serlo si no es fecundo, creador de algo. El mal ejemplar no crea nada positivo y valioso. No es verdaderamente hábil, ni sabio, ni siquiera bueno. El que se propone ser bueno a los ojos de los demás no lo es en verdad.
Véase cómo el propósito de ser ejemplar es, en su esencia, una inmoralidad. La esterilidad del falso ejemplar es consecuencia inevitable de su propósito. Como no se siente originalmente arrastrado hacia ninguna labor positiva ni goza de aptitud especial para ellas, tenderá más a subrayar en su vida la perfección en el no hacer que en el hacer. Yo he conocido y conozco algunos de estos hombres ‘ejemplares’ y siempre me ha divertido sobremanera contemplar la astucia con que eluden todo lo que es creación, faena positiva, y se las arreglan para dar a la esterilidad un valor positivo. Así, en el orden intelectual el falso ejemplar acentuará mucho la prudente abstracción del juicio, insistiendo sobre los difícil, lo aventurado que es toda afirmación o negación taxativas. Si después de haber pensado mucho sobre algo, encendidos por el fervor de una idea, hacemos alguna aserción, el falso ejemplar no nos dirá ‘en efecto, es así’, o bien ‘yo creo todo lo contrario’, sino que nos dirá ‘es posible, es posible, ¿quién sabe?’ [¿quién soy yo para juzgar? Je, je].

Anónimo dijo...

Sigue texto de Ortega:
Como el falso ejemplar es un temperamento radicalmente vanidoso y todo lo hace en vista de los demás o, lo que es peor, convirtiéndose, al modo de Narciso, en espectador de sí mismo, propende maniáticamente a suponer dondequiera el prurito de lucirse y desconoce el amor generoso y directo al ejercicio de una potencia [a la verdadera misericordia, por ejemplo].
El falso ejemplar convierte hechos sencillísimos y negativos en una hazaña `positiva. Mientras un sinnúmero de personas que no juegan a la lotería caen en ello alguna vez, el falso ejemplar se rehusará gravemente a jugar ni siquiera esa vez y dará a esta sencilla abstención un aspecto heroico. Al viajar preferirá la tercera clase; no por razones positivas –falta de medios, deseo de observar las clases inferiores-, sino precisamente para ‘no ir en primera’ [voy en metro y casualmente me toman una foto, pago mi hotel en Roma ya elegido papa ante el asombro del recepcionista, uso sotanas blancas de percal y zapatos desgastados]. Esta propensión a dar importancia a las cosas que no la tienen es un síntoma inequívoco de falsa ejemplaridad y se produce ineludiblemente en todo el que, esperando a toda hora cosas grandes de sí mismo, no es capaz de entregarse ninguna actividad determinada por vivir preocupado sólo de su propia ejemplaridad. En lugar de procurar aventajarse en algunas de las tareas importantes del superior repertorio humano, el falso ejemplar tiene que comenzar por dar importancia a lo que no la tiene, a fin de poder ser en algo ejemplar. Y como es más fácil no hacer que hacer, su heroísmo se compondrá sobre todo de renuncias y abstenciones [no vivo en palacios, sino en apartamentos; viajo en utilitario, a falta de una Vespa]. El falso ejemplar no es el santo, sino el ‘santón’ y, como éste, florece en los pueblos que sufren decadencia. La plebe ha sentido siempre un mágico respeto hacia esos hombres extraños que se abstienen –los ‘santones’-. Las clases más robustas, en cambio, los han despreciado y no preguntan nunca, para estimar a un hombre, qué es lo que no hace, sino al revés, qué ha hecho.
El hombre ‘ejemplar’ tiene que compensar la futilidad de sus normas (negativas y referentes a cosas sin importancia) con un enorme rigor en seguirlas. De esta manera, al evitar toda excepción en su cumplimiento, adquiere su conducta cierta cómica grandeza”
Terrible y demoledor retrato de este pobre, cómico y desnortado santón, que está ya desenmascarado por quienes conservan su sano juicio.

Anónimo dijo...

lo que esta sucediendo y lo que viene fue bastante bien previsto por muchos de nuestros maestros, profetas naturales, por conocimiento de la Historia y de las profecias. Uds, los de este blog, sus comentaristas y la gran mayoria de los tradis (lefes, etc) los han silenciado y ninguneado. Si no cambian su postura activista, mesianica y antiparusíaca dificilmente entiendan "lo que viene".

Anónimo dijo...

Lo que dice Ortega se complementa perfecto con la impecable respuesta de monseñor Viganó ala periodista Valli sobre la fingida humildad de Bergoglio

Raúl Benjamín dijo...

Entre más lo escucho, más asco dan. Son impresentables. En Colombia hay 800 municipios sin coronavirus, y sin riesgo de contagio por la prohibición de movilización entre municipios, ¿cómo justifican que no haya misa?

Anónimo dijo...

«Me temo que el Papa Francisco va a tener un papado muy largo»; predicción muy propia del oraculo de delfos, pues viendo el evidente desgaste fisico, y por ende mental, de bergoglio, ese papado "muy largo" habria que ponerlo muy en duda.

Anónimo dijo...

Palamita, le tiro los titulares del diario del lunes que viene: hay casos de abuso en todos lados. En la Iglesia católica, en las Iglesias protestantes, en las ortodoxas, en la Iglesia de los Santos de los Últimos Días, en comunidades judías liberales y jasídicas, entre las musulmanas y el largo etcétera.
El problema no es la afiliación religiosa sino la naturaleza del hombre, el clima de época que satura de inmundicia, y la jerarquía institucional (de lavatáper a capo di tutti i cappi) que oculta y muchas veces es cómplice.
Por otro lado, si busca un cambio de aire, no hace falta cruzar el Volga o el Adriático. Tiene opciones tan legítimas como esas de este lado del Tíber. Ahora, si a ud le tienta el cisma, allá ud y sus orientaciones eclesiásticas dudosas.

Anónimo dijo...

En el cisma también hay homosexualidad y pedofilia. Mucho más discreta, por supuesto. No encontrará orgías con drogas en el lavra de Moscú.
Pero no hace falta irse hasta Armenia, Serbia o Etiopía. Aquí mismo en Bs As hubo un triste caso.