viernes, 9 de abril de 2010

Aún sobre la vocación. Castellani y Locke


Estimado Teen: Ud. se ha dado cuenta de lo evidente -cosa que no todo los lectores del blog hicieron-, es decir, que su pregunta, en todo caso, quedó respondida con los dos o tres primeros comentarios al primer post. Será cuestión de su propia subjetividad, prudencia y consejo si debe entrar al seminario o no, cuándo y dónde.
Pero se habrá dado cuenta también que su pregunta fue el disparador de una discusión necesaria -y en estos días más que nunca-, acerca de los medios para la formación sacerdotal y de la necesidad de mantener, reformar o abolir los seminarios. No se enoje entonces. Todo lo que se ha dicho y se seguirá diciendo en el blog, no es para Ud. En todo caso, es para nosotros, es para la Iglesia y es para un teen imaginario.

Una vez arregladas las cosas con nuestro oportuno teen, sigamos con la discusión.
Jack Tollers me envía un imperdible texto de Castellani sobre el tema. Se trata de unas conferencias truncas que Castellani dictó en 1945, en Devoto, poco antes de que el cardenal Coppello lo echara. Se habla de un tal Mazzolo: era un cura que colgó por aquel tiempo y constituyó un escándalo como pocas veces se había visto en Buenos Aires. Claro que, comparado con Gastón Dedyn y el cura mendocino que se hizo modelo gay, es nada.
Por otro lado, el Pelado Locke ayer dejó un breve comentario que considero esencial para la discusión. Lo agrego al post, porque de otro modo se perdería.

“La educación de los sentimientos es sumamente importante; y ¡oh Dios mío! Cómo está de ausente o descuidada en la escuela pública, empezando por el Seminario. Cuando fui profesor del Seminario quise dar 5 conferencias sobre la educación de los sentimientos (por lo mismo que yo me sentía un ineducado en ellos) y el Rector oyó la primera y no me dejó seguir; todavía conservo los papeles. Claro que es fácil querer reformar el mundo sin reformarse a sí mismo primero; pero en fin, las conclusiones de mis conferencias eran ciertas y conformes a la ciencia psicológica. Eran siete conclusiones, que son aplicables a todo el mundo:

1. El seminarista necesita una fuerte educación intelectual; si es casa de estudios que se estudie.

2. El seminarista necesita educación artística: el arte es uno de los caminos más obvios de la “sublimación de los instintos”.

3. El seminarista necesita aprender a hablar en público: la oratoria es un arte, arte necesario al sacerdote.

4. El seminarista necesita teatro: para aprender oratoria y para expresar las emociones, que es la manera de educarlas.

5. El seminarista necesita vida familiar.

6. El seminarista necesita menos meditaciones y más liturgia, menos disciplina farisaica y más comunicación con el “staff” del seminario; menos piedad palabrera y sentimentaloide y más obras de misericordia corporales.

Es un buen programa de “educación de los sentimientos” (que no es educación sentimental) que se resume en definitiva en estos sencillos principios psicológicos:

1. Para sentir bien, lo primero es pensar bien; los sentimientos son pasiones intelectualizadas.

2. La expresiones de las emociones es el medio natural de la catarsis de las emociones; si usted reprime demasiado la expresión de las emociones, los instintos se repliegan sobre sí mismos.

3. La sublimación no se produce si los dos términos que han de unirse están demasiado lejos; por ejemplo, con pura devoción a la Virgen, y sin deportes, amor a la familia, amistad fraterna, poesía y trabajo, no formará usted la castidad, necesaria al sacerdote. Aparecerá Mazzolo; y si no se repara los de Mazzolo, no se destruye la imagen de Mazzolo, aparecerá otro Mazzolo. Nada lo impide: el amor al Ser Absoluto SOLO no impide a Mazzolo.

Y el amor al Ser Absoluto, el amor al Ser Absoluto, el amor al ser absoluto… necesita fundamentarse sobre otra cantidad de amores para ser simplemente posible; el amor al Ser Absoluto solo, es falsificado.

Leonardo Castellani, Psicología Humana, Cap. IX.


El comentario de Locke es el siguiente:

Si la Iglesia latina por tradición inmemorial exige a todos sus sacerdotes el celibato, a diferencia de las Iglesias orientales que permiten el matrimonio del clero secular y mantienen el celibato para los monjes, esto sólo puede significar una cosa: que el clero latino, incluso el secular, debe tener algo de monástico. O sea que en el seminario deben adquirirse hábitos tales que permitan llevar una vida "monástica" en el mundo. Y no "formar" gente de mundo que simplemente no se case. Esto significa oración, estudio, huida del activismo estéril, en una palabra, contemplación. Si no, créame, el celibato como una simple cuestión ascética, por lo menos en el estado actual del mundo, no se sostiene. Y con el celibato cae el sacerdocio a él unido. El que quiera ver, que vea.

36 comentarios:

Teseo dijo...

Estimado:

conozco seminaristas que piensan lo mismo que menta el Pelado.

Hay dos cosas que de alguna manera se oponen o atentan contra este ideal anto del cura-monje:

1- en ambientes del interior, lo precario de las casas parroquiales. Y no es que se vengan abajo, nada de eso: son los tipo de construccion, que parece reflejan a las claras el leit motiv de la formación imperante: lo popular sobre todo.
Grandes ambientes, donde transitan desde el cura hasta la vecina que viene a pedir la consabida tasita de azucar, barullo y despacho desenfrenado.

2- El párroco. Por lo común son deudores de un cierto rigorismo y plan de formación pastoral bastante extendido otrora. Figúrese al cura nuevo, al vicario de "Santa Lucía". Plétora su alma de esconder lo más posible su actividad en aras de la contemplación que embriaga las almas, se topa de frente con un viejo, o no tanto, rabioso que le dice: "a no, mijito, usted vino acá para trabajar, así que, ¡nada de olgazanería eh!"

Claro que estas cosas son extrínsecas a la cuestión: el que quiera en verdad cultivar un sacerdocio fecundo trepará por encima de los muros de la dificultad, para llegar finalmente al karma que le haga decir serenamente: "se van todos a la PTQLP".

Pero no deben descartarse de la cuestión: Ud. mismo ha hecho mención de ella en los post referidos al Hobbes y al Kukú.

Porque una cosa es ser ermitaño, pobre y deshacido de toda preocupación terrenal; y otra MUY distinta semi-monje: de alguna manera esto último conlleva cierta aristocracia.

Wanderer dijo...

Totalmente de acuerdo con, estimado Teseo, cuanto más que de aristocracia creo Ud. sabe bastante.
Me parece particularmente importante el primer punto que señala: en muchas partes, Hobbes incluido, cuanto más popular y más desordenada, y más transitada, y más poblada, y más ruidosa sea la casa parroquial, mejor. Y si a un curita se le ocurrieran imponer una cierta "clausura", sería tachado de burgués.

Anónimo dijo...

Amigo Wanderer: Mazzolo no fue un cura que simplemente colgó, sino algo bastante más grave. No recuerdo los detalles, pero allá en los primeros '50, creo que esta clérigo tenía una barragana a la que mató, descuartizó y arrojó a uno de los lagos de Palermo!! Tal vez algún anciano lector pueda agregar detalles o corregirlos. Pero en loo fundamental era eso.

El anónimo normando

Anónimo dijo...

Wanderer, el comentario de Don/Doña S. S. S. es casi un calco del argumento AngloCatólico contra el Celibato Occidental. San Gregorio Magno era un monje, por lo tanto impuso una regla monacal a los Presbíteros Occidentales de muy difícil cumplimiento. Ellos sostienen que fue un exceso, pero creo que en su crítica encierran una gran verdad: el Sacerdocio Diocesano Occidental fue pensado para ser una "Orden", cuyo Abad es el Obispo.

Ignoro cómo era la vida diocesana de aquellos tiempos. Pero tengo entendido que había Obispados más pequeños, y el Obispo ejercía un tipo de "principalidad" litúrgica sobre todas las Parroquias, desde su Cátedra (Catedral) en la que se realizaban las Misas más importantes. En aquellas ocasiones era habitual que el Coro estuviera poblado de Presbíteros, Seminaristas y Canónigos. No se vivía el corruptor aislamiento del Párroco en su Parroquia. La vivencia de cuerpo vivo y jerárquico era constante.

Luego la tendencia al centralismo comienza a juntas Obispados y dejar cada vez más lejos a los Obispos. Enormes extensiones y poblaciones pasan a tener uno, o como mucho cuatro, mientras que miles de Presbíteros quedan casi a la deriva. A eso sumemos las órdenes y luego los movimientos, miserables reemplazos de la legítima jerarquía, que terminan de matar y ahogar a la Iglesia Diocesana.

La necesidad de una restauración es patente. El "sistema" actual es pavoroso, lleva al Sacerdote a corromperse, y con él al laico ó el religioso. Es en cierta forma la consecuencia espiritual del absolutismo político. Así como el feudalismo / sacro imperio lo fue de la Orden de Cluny. Sino, véase la obra de Napoleón en la Iglesia de Francia!

Lo que me apena es ver la velocidad de los hechos. Quizá no llegue con vida a ver cuándo la Iglesia cambie este sistema corruptor y recupere la sabia cordura de sus orígenes.

De vuelta perdón por la lata, y le suplico que nos cuente que piensa al respecto. Si usted también fue habitué de la calle Gelly y Obes, estoy seguro que debe tener alguna posición tomada sobre el tema.

AMDG +

Crux Australis

Anónimo dijo...

Casualmente hace un par de días hablaba con un joven amigo de Sa Rafael Mendoza, que tiene mucho que ver con el ive y me decía acerca de que Sodano leyó el día de pascua la carta en que los católicos apoyaban a benedicto XVI contra las acusaciones que ya sabemos, y este despistado me decía: debe ser cierto de que el papa no sabía nada de lo e se le acuas, porque si sodano se expone a leer semejante carta, ya que él -sodano- es un hombre muy justo y ortodoxo bla,bla,bla... Ahora lean lo que sigue, está tomado de Sector Catolico..
09/04/10 Según ha informado la revista estadounidense National Catholic Reporter, el fundador de los Legionarios de Cristo, el padre Marcial Maciel Degollado (ya falecido) habría realizado numerosos regalos a varios cardenales de la Curia vaticana con el fin de "comprar el apoyo para su congregación y la defensa para sí mismo en el caso de que su reprobable conducta fuese descubierta".

La publicación señala al cardenal español Eduardo Martínez Somalo, al entonces cardenal secretario de Estado Angelo Sodano y al secretario personal del Papa Juan Pablo II, hoy cardenal, Stanislao Dziwisz. La excpeción, al parecer fue del entonces precepto para la Doctrina de la Fe, el cardenal Joseph Ratzinger, quien siempre rechazó esos obsequios.


Regalos que, al parecer, durante la época de Navidad eran habituales. Asimismo, se dice que una "rica familia mexicana" habría pagado 50.000 dólares para tener la oportunidad de asistir a las misas privadas que Juan Pablo II acostumbraba celebrar en el Vaticano. Por ahora, la Santa Sede no se ha pronunciado sobre estas informaciones que ya han dado la vuelta al mundo.

María Ester

Natalio Ruiz dijo...

Buenísimo tanto lo de Castellani como lo del Pelado.

Ahora, es un tema el de los curas monjes. Porque nuestro monacato si bien se "montó" sobre el calco eremita hace pie y fuerza en la comunidad. La comunidad es la que sostiene (aunque sólo se junten en los oficios) las tribulaciones personales. Por otra parte el monje vive fuera del mundo.

El cura vive solo (en el mejor de los casos considerando la mayor parte de los párrocos....) y atacado por todos lados. Es decir, el cura vive solo, abandonado, despreciado... Y no estoy exagerando, no son todos pero la mayoría vive así.

Todos necesitamos (dice Aristóteles) de los social, de un ámbito, de un colchón. El que no necesita es un bestia o un Dios.

Nuestros sacerdotes salen, consecuentemente, o animales o santos... Nunca normales.

Respetos pascuales.

Natalio

Wanderer dijo...

Estimado Crux: S.S.S. es el Pelado Locke. Su aporte ha sido, al menos para mí, muy clarificador. Gracias.
Natalio: a lo suyo diría que nuestros sacerdotes sale o santos, o bestias o, las más de las veces, inmaduros.

Anónimo dijo...

El amigo Teseo ha dado brillantemente en un clavo política y eclesialmente incorrecto: el sacerdote debe ser un noble. El brahmán debe poseer las virtudes del kshatriya en grado eminente; el sáttwico las del rajásico. Más cerca de nuestro orbe cultural ya lo decía Newman: el sacerdote debe ser un gentleman.
Ahora bien, mis queridos, esto no se improvisa; se mama desde la cuna o, nada.


S.S.S.

El Pelado Locke

Anónimo dijo...

Estimado Crux Australis: no hablo censurando sino constatando una realidad. Y agrego que me agrada la idea del sacerdote-monje-noble.
Su referencia a la principalidad litúrgica es muy feliz y concuerdo con ella.

Estimado Wanderer: tiene razón el Normando. Mazzolo era secretario del arzobispo de Rosario, se había casado secretamente, descuartizó a su barragana y arrojó los pedazos al Río de la Plata. El clero argentino hace rato que esconde cadáveres en los roperos.

S.S.S.

El Pelado Locke

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Estimado Natalio, creo que del "colchoncito" se puede y se debe prescindir.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

A mí lo que me llama la atención es la enorme dificultad de resolver el statu quo y la enorme dificultad de mantenerlo.

Pienso en el sistema de los seminarios, en el celibato, en la inserción del cura en la sociedad... Parece una situación de esas del ajedrez en que no se puede mover una pieza sin ser jaquemateados.

Pensemos un segundo qué pasaría con la abolición del celibato. Curas casados, mujer del cura, divorcios, hijos de cura, corrupción. En Argentina, imposible.

Evidentemente, nos hemos dejado estar a un punto en que no podemos discernir qué es peor, si el remedio o la enfermedad. O como dijo elegantemente Catulo en tren dolinístico, "nec tecum nec sine te vivere possum".

No puedo vivir contigo ni sintigo, traduciría con menos elegancia Herminio. Cada vez que nos topamos con la organización eclesiástica, aparecen opciones que tienen mas efectos perversos que la situación que pretende remediar.

Otro ejemplo: las megadiocesis. Pero si la solución es multiplicar por diez o por cien el episcopado mundial, me temo que estaríamos peor...

¿Es una señal escatológica de que ya no hay márgen para reformas?
¿O esto es un argumento perezoso, para no ponerse manos a la obra?

Natalio Ruiz dijo...

Estimadísimo Ludovicus:

Con el colchón me refería alegóricamente a la naturaleza social del hombre.

Y como todo lo natural (en sentido estricto, como principio de operaciones, entelequia, cúmulo de perfecciones, etc.) no puede ni debe ser dejado de lado.

Eludir este problema es, justamente, el problema: o creemos que el cura por ser cura tiene una gracia especial que lo hace superhombre y ajeno a las leyes naturales o lo hacemos luchar en combate irracional contra sus instintos como señala bien Castellani.

Por lo menos así........ lo veo yo.

Y me olvidé de desar aquí para Wanderer, Ludovicus y el resto de los habitantes de Wanderland: ¡Felices Pascuas de Resurrección!

Respetos pascuales.

Natalio

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

jajaja, Natalio, lo mío era estrictamente literal.

Felices Pascuas.

Psique y Eros dijo...

Muy Bueno el post de hoy y la citación de Castellani, tendría tanto para decir y escribir al respecto, pero quiero hacerlo bien hecho. Me encantaría darle una vuelta de rosca a la reflexión de Castellani y llevarla hacia la dirección que ella misma impone que es el estructurarse dinámico de la identidad de la persona y cómo se da esto, o cómo se debería dar en el sacerdote para que siga siendo una persona integral (integrando todos los amores), adulta y abierta (tengan piedad de mi y recuerden mi limitación de Johannes Climacus que no me deja ir mucho más allá) a lo sobrenatural. Prometo algo en esta línea para más adelante bien estructurado y un poco más largo que un post, por si a alguno le interesa.
Psique y Eros

Teseo dijo...

"Una cosa es la pobreza y otra la mugre", dicen le espetó la madre de un sacerdote al P. Buela. Nosotros podemos decir “Una cosa es la pobreza y otra la patanería”, o “una cosa es la burguesía y otra MUY distinta la clase”.

1- Por una no-se-qué confusión se ha dado en identificar la dama pobreza con la ordinariez y la vileza. Los curas menos acaudalados, provenientes de estratos conservadores y paradójicamente “Ezcurraeanos”, son por lo común los más “negros”. ¡Y hablo de costumbres ché! Incapaces de avanzar más allá de lo que por un pre-concepto llaman pobreza: dejadez, chabacanería, socarronería y “rebañismo”.

El origen de este hábito operativo, de esta segunda naturaleza mostrenca proviene de la clase de formación que en sus seminarios respectivos han recibido. “No se puede aspirar a lo óptimo”, “parecés una mariquita comiendo así”, “la “comida “respetable” es pecado contra la pobreza”.

Estas menudencias, que como vemos no son tales, conllevan en potencia las taras que percatamos en los curas. De fondo hay un “maniqueísmo ingenuo”, que identifica lo mejor como enemigo de la humildad, de la pobreza y, por supuesto… de la obediencia.

¿Cómo aspirar a un estado de vida consagrada si la condición primera, la segregatio, por paradójico que resulte, es la virtud más detestada por el staff?

2- Y ni que hablar del tan conocido lugar común: “los seminarios progres son burgueses, NOSOTRO(S) NO SOMOS BURGUESES: SOMOS POBRES”.

En la imaginación colectiva de estos lugares la burguesía es identificada con la aristocracia, la comodidad con lo vicioso, el lujo con lo sano, con lo limpio, con lo BIEN HECHO. No nos asombremos que esta clase de concepciones nos leguen sacerdotes incapaces de sensibilidad artística e indagación noética.
Machos, que no señores; ingeniosos en la práctica, que no prudentes; frenéticos, que no hacendosos; gordos, que no robustos; eruditos, que no maestros.

Y en lo más paradójico de la cuestión, suelen ser los sacerdotes más quedados, menos arrojados y valientes a la hora de pingos correr. Es muy lógico y esperable que así sea: la carencia de lo materialmente necesario (fíjense que no hablo de lo superfluo) para formar sus almas en la aristocracia de lo bello y lo bueno, que incentivan al acto por ser medios adecuados y en la línea de lo humano en cuanto tal, cercenó en ellos las ganas de perfeccionar las obras que comienzan, contentándose con un “toco y me voy”, “con esto alcanza”.

Y por extremo, como bien lo muestra Bouyer refiriendo el caso Lamennais, el cura que una vez liberado de los lazos de la “pobreza” de su seminario se vuelca a la adquisición de los bienes más curiosos, de las utilidades menos útiles, de lo para-nada-necesario.

Es muy fácil distinguir entre un aristócrata y un plebeyo. Hablo de un aristócrata de veras, que los imitadores conservan su simiez por debajo de su risible sedería multicolor. San Pio X era un verdadero aristócrata, proviniendo de una familia pobre, casi miserable. Es que podía contarse entre los que prefieren lo mejor a lo ínfimo de espíritus enanos. ¡Porque la aristocracia es una virtud (areté), estúpido!

Tendremos monjes aristoi o no tendremos nada. O mejor, tendremos lo que tenemos.

Anónimo dijo...

Estimado W:
Es notable la claridad de pensamiento de los participantes de su blog; lo celebro. Y añado que es PERFECTAMENTE viable la vida cuasi monacal de los curas diocesanos, a la luz de lo que debe hacer un cura en su parroquia. Si los sacerdotes dejan de ser cuasi laicos, los laicos dejarán de ser cuasi curas!!! El sacerdotes es un hombre con-sagrado; de manera que se debe dedicar a lo sagrado. La única manera de que los curas nos transmitan la Verdad, es si la conocen: "trasmitid lo que has contemplado".

Anónimo dijo...

Estimados Locke y Ludovicius, sepan que comparto el espíritu parusaico de nuestro anfitrión. No estamos viviendo un "tiempo durante el año" en la Iglesia. La crisis que vivimos es merecedora de unas cuántas líneas en la Profecía de San Juan. Hechos de gran peso espiritual y eclesial están ocurriendo, que hablan de un combate cada vez menos solapado entre la Iglesia y el Mundo, cuya resolución solo ocurrirá en la Segunda Venida. Es decir: nos tocan tiempos de Cruz y de Esperanza.

Necesitamos Obispos y muchos más que los actuales. Tener Obispos es una gran bendición para cualquier pueblo. Ellos garantizan la fecundidad y continuidad de la Iglesia, a la vez que son los únicos con Gracias y Carisma particular de Gobierno sobre los laicos y el clero. Además de recibir la Gracia Magisterial sobre todos los fieles y clérigos de su Diócesis.

Realmente sería bueno que fueran más, pero también más santos, y que recordaran las palabras de Nuestro Señor al declarar su realeza sobrenatural. ¿Pero qué podemos esperar, si fueron formados en el materialismo histórico y solo han recibido el psicoanálisis como formación espiritual?

Para eso, necesitamos una restauración "del todo", comenzando por sus partes más pequeñas. Sabe el que anima al progresismo, que si se restaura la Misa, pronto muchos otros temas también volverán al ruedo. Una Misa jerárquica implica un seminario jerárquico, y este engendra Sacerdotes Monárquicos, que aún de forma inconsciente tenderán al pensamiento católico tradicional.

Así también, una Iglesia en que Cristo-Eucaristía vuelve a ser tratado como Rey del Altar, implica una restauración del respeto al mismo Cristo presente en la función Vicaria del Santo Padre. Así también, desde este surge la obediencia a sus Obispos, y en toda la Iglesia el "teocentrismo" tan odiado por los "autodemoledores". La "iglesia del hombre" no podría confrontar con la "Iglesia de Dios", y pronto no habría lugar para una de las dos, así como en el Cielo no quedó lugar para la bestia.

Una Iglesia así no creo que pueda convertir al mundo civil. Se llevará a las patadas, la ligará como nunca antes, y pasará de persecución en persecución. Aquella es "LaOdisea" (el viaje penoso), que le esperará a la última Iglesia, que tendrá el premio máximo... a la tarde, compartir la Mesa con Nuestro Señor!

Las "florecillas espirituales" ya están brotando. La "primavera eclesial" está ocurriendo, aunque seguramente no como lo esperaba el Magno, sino como lo esperó San Juan en la Isla de Patmos. Y Dios quiera que podamos llegar a verla totalmente florecida, digna y lista para recibir a su Esposo, que solo espera a que ya sea pleno estío para volver. ¿Años, Siglos, Milenios...? Solo Dios Padre lo sabe.

Lo que sí se, es que estos ámbitos de diálogo son necesarios, como aquellos pequeños espacios de tierra que asoman entre el hielo. Y ciertamente comunidades como la nuestra deben ser lodo saludable, para que gente con genuina vocación se anime a dar el paso, quizá como el mismo teen... si no lo agobiamos con nuestras reflexiones.

AMDG +

Crux Australis

PD: Locke, no quise criticarte, sino engranar algo que me recordaron tus palabras. Despues de todo, en el anglicanismo y sus excesos, podemos ver los restos de la escuela agustina y algo del pasado bizantino que tuvieron los pueblos nórdicos.

Martin Ellingham dijo...

Un seminario cuyo régimen de vida es conventual no prepara para la vida solitaria que suelen llevar los curas diocesanos. Si hacen cierta vida comunitaria, algo de cenobio, la conventualidad no es propedéutica.

Si no se quiere que los clérigos sean activistas, alguien tendrá que explicar a los obispos que los curas no son hombres-orquesta, a los que se les pueden dar docenas de “encargos pastorales”, y que tampoco son dispensadores seriales de los Misterios, cuya productividad se mide por cantidad de sacramentos administrados.

Antes de adoptar la disciplina oriental sobre el celibato habría que cambiar muchas cosas. Si ya es un problema eclesial tener a un cura como Farinello, no me quiero imaginar lo que sería un Farinello casado con una Hebe de Bonafini.

Coronel Kurtz dijo...

Estimado Crux Australis:

¿podría explicar esto:

"...en el anglicanismo y sus excesos, podemos ver los restos de la escuela agustina y algo del pasado bizantino que tuvieron los pueblos nórdicos."?

Gracias

Anónimo dijo...

Estimado Coronel, en mis dialogos con anglicanos ellos siempre han usado el contraste Santo Tomás - San Agustín para defender su postura. Ellos justifican históricamente que en Gran Bretaña siempre el agustinismo fue muy fuerte. Por ello prendió con tanta fuerza el Jansenismo y el Calvinismo, que aún hoy en día es revindicado por los "monasterios" anglicanos, a pesar de haber sido refutado y condenado excelentemente por la Iglesia Católica.

Recuerde que a "angula terrae" (inglaterra - el ángulo del mapa mundi romano) iba el descarte de Europa. Además de ser un reducto aislado del resto, en que persistían algunas cosas buenas y muchas otras malas. No es casual que sea el punto de revindicación más fuerte del neopaganismo. El norte de escocia tuvo una enorme cantidad de celtas que no aceptaron la evangelización refugiados. A eso sumele templarios despojados, herejes menores huidos del sur civilizado y otras lacras más. Todo eso junto fue el fermento del que surgió la masonería.

Reitero que son despojos y restos extremos. De ninguna manera meto en la misma bolsa a todo el agustinismo nórdico. Hace pocos años el Papa les dio su primer Obispo desde tiempos de Fray Martín Lutero, así que puedo considerarlos exhonerados. ¿Le parece?

En cuánto a los rastros bizantinos, se pueden encontrar en las liturgias locales y sus formas, que proceden de una evangelización muy primitiva de aquellas tierras. Ahora no recuerdo datos precisos, pero estoy seguro de que google podrá darle una mano. Piense solamente en las guardas vikingo-irlandesas y cuál puede ser su origen. Los pueblos locales en sus comienzos no eran muy diestros con ese tipo de detalles.

Por último, también me interesaría si alguien puede comentar sobre un tema que se habla mucho entre anglocatólicos y angloprotestantes: la gracia agustina. Aparentemente es un punto muy importante de sus diferencias, y sobre todo, de las diferencias entre Catolicismo y anglicanismo.

AMDG +

Crux Australis

Anónimo dijo...

Venerable Ludovicus:
Creo que el "nec tecum"... no es de Catulo sino de Horacio. Enorme poeta, si los hubo.

El anónimo normando

Anónimo dijo...

Siempre creí que Catulo y Horacio fueron la misma persona.
En realidad, que todos los que usaron el latín no fueron más de 4 o 5 malandras divertidos en generar textos ininteligibles para provocar el pasmo del resto.

Lo mismo con el bengalí, el chino y el alemán.

FILÓLOGO.

Anónimo dijo...

Muy bueno el último post.

Me dejo pensando.

Si retomamos lo escrito por Castellani, tenemos que existen algunas cualidades que no pueden no tenerse para ser sacerdote:

- amor al estudio;
- amor al arte;
- excelente oratoria (y menos oratorio…);
- vida familiar;
- liturgia, comunicación y obras de misericordia.

Interesante.

Excluyendo tal vez la oratoria, creo que se requieren exactamente las mismas cualidades para casarse.

Y ya nadie se casa a los 17 años.

Algunos dirán que es por un tema estrictamente económico. No lo creo. A esa edad los jóvenes de hoy, salvando honrosas excepciones que siempre las hay, no tienen ni el discernimiento, ni la libertad necesarios para dar el sí.

Entiendo que tampoco la tienen para entrar al seminario.

Hay un paralelismo interesante entre el pater familias actual y el sacerdote moderno.

A menudo falta formación, falta amor por el esfuerzo, falta vida familiar, falta comunicación, falta misericordia y no hablemos de liturgia…

Falta además esa hidalguía castiza propia de los resecos hidalgos de goteras batidos con la sangre de mil guerras.

O como la llamaba Castellani la nobleza del que sabe comandarse antes de comandar.

En tales condiciones, no asombra el elevado número de divorcios ni entre los curas, ni entre los casados.

Anónimo dijo...

Por eso, hay que aumentar el número de curas casados y laicos célibes.

El Marqués de Peralta

Anónimo dijo...

FILÓLOGO, muy probablemente sea como usted dice, aunque Mircea Elíade en su novela dijo que él le enseñaba a ella francés y ella a él el bengalí.
En todo caso, siempre es posible que él finjiera entenderle para seguir con los arrumacos.

Lo del latín probablemente también sea cuento. Por mi parte, en misa finjo comprenderlo todo asintiendo con la cabeza como quien dice: muy bien señor cura, una vez más usted ha dado en la tecla.

Saludos,

El Carlista.

Ps. Con el chino tampoco me engañanan: estoy convencido que es un invento carente de todo sentido de un par de timadores sinvergüenzas, sostenido con la ayuda de unos cuantos alcahuetes.

Anónimo dijo...

Nec Catulus, nec Horatius. Ovidius. Según Mr. Google, en Amores, III, 11, 39.

Anónimo dijo...

Crux Australis:

¿Vd. realmente cree eso que me ha escrito o nos está jorobando?

Parece que, después de Gilson, Fabro, de Finance, etc., seguir hablando de contraste entre Santo Tomás y San Agustín, está medio tirado de los pelos.

No hay muchos monasterios anglicanos, pero los pocos que hay, hasta donde sé, son todo lo contrario de calvinistas (el calvinismo es esencialmente contrario al monasticismo, cf. Institución de la Religión Cristiana).

En cuanto al jansenismo, habría bastante de que hablar, pero me limito a decir que:

(1) Mucho más y por mucho más tiempo que en ningún otro lado, prendió en Francia (cf. la obra de reforma de Dom Prosper Gueranger tratando de limpiar a Francia de galicanismo y jansenismo).

(2) La condena de la Santa Sede fue tan poco precisa que, en la práctica, nunca pudo implementarse (pues, como pasaría con los americanistas del '900 o los liberacionistas de los '80, se escudaban en que "nadie sostiene esas tesis que fueron condenadas").

Inglaterra viene de los "angli", uno de los pueblos bárbaros que invadieron la isla (justamente San Gregorio Magno dijo lo de "non angli sed angeli"). El nombre antiguo de la isla era Britannia. ¿No sé de dónde dientres sacó que a Inglaterra iba el descarte de Europa?

En el norte de Escocia los celtas (¿se refiere a los "caledonii" o a los "votadini" como celtas?) fueron aniquilados por los vikingos (sólo hay que darse una vueltita por el Loch Ness para verlo en los rostros de los MacDonald, MacLeod, MacKenzie, Ross, Sutherland, MacKay...). Pero el hecho es que los escoceses estuvieron entre los primeros conversos (s. V), mucho antes que los alemanes, los suizos, los checos o los húngaros.

El origen de la masonería en los templarios es un disparate que ya nadie cree. Los estudios más serios (Barber, Partner, Mazières, Pernoud, Bulst-Thiele, Demurger, etc.) demuestran que los templarios sobrevivientes, o se pasaron al Hospital u otras órdenes religiosas, o se secularizaron; y, en algunos casos,
como el del legendario Roger de Flor, se hicieron mercenarios (en el siglo XIV se pagaba muy bien el oficio de las armas en Italia, los Balcanes, España o el Báltico).

La evangelización bizantina de Britannia es un mito que sostiene una corriente minúscula del anglocatolicismo que se autodenominan "old catholics" (no confundir con los vétero-católicos), que pretenden una primitiva iglesia británica en igualdad de condiciones con Roma y su único fundamento cierto es la disputa por la fecha de la Pascua. Pero no existe ningún asidero para sostener semejante hipótesis.

Por otro lado, mucho más influjo bizantino recibió la Península Itálica que, de hecho, estuvo bajo órbita de Constantinopla (directa o indirectamente) durante casi toda la Alta Edad Media. Eso por no decir nada del refugio que los Papas dieron a los inmigrantes bizantinos durante toda la E.M. y comienzos del Renacimiento.

-- Medievalista anticonspiranoia

Anónimo dijo...

Simplemente recomiendo Teologia del Celibato Virginal de Monseñor Rau.
Y tambien releer las ponencias de los Obispos de Rito Oriental en el último Sinodo sobre la Eucaristia en el que se trato el tema del celibato.

Anónimo dijo...

Disculpen todos si meto acá de contrabando un comentario y un pedido; no es la cuestión que se está tratando ahora aquí, pero tampoco deja de tener que ver. Y no tengo otra forma de hacerles llegar el pedido si no lo levanto aquí.

El Jueves Santo seguí por EWTN la transmisión de la Misa In Coena Domini desde San Juan de Letrán. Es bien conocido que predicó R. Cantalamessa OFM. Y que la prensa levantó lo que dijo el fraile sobre la campaña de difamación a la Iglesia.

Pero a mí me sorprendio y alegró la primera parte de la homilía, en la cual Cantalamessa revalorizó la teología del Sacrificio en la Redención, el Sacerdocio y la Misa. Y dijo claramente (palabra más, palabra menos) que en algún momento -lamentablemente- “los especialistas” rechazaron la doctrina del sacrificio por considerarla -erróneamente- una eleboración tardía (medieval) juridicista y mezquina, y que ése rechazo fue producto de la incoprensión sobre el asunto, y debe considerarse hoy felizmente superado.

Me alegró, por que, si no le entendí mal, de algún modo Cantalamessa arrió una bandera carísima al progresismo e izó en su lugar la verdad tradicional.

Allí mismo, el Jueves Santo, en la Misa de Estación en la Archibasílica Catedral de Roma, ante el mismísimo Papa, los Cardenales, la nobleza romana….
Pero no encontré en internet la desgravación, el texto de la homilía como para corroborar ésa feliz impresión. ¿Alguno de Uds. siguió la homilia? ¿Dijo eso, o entendí mal? ¿Alguno sabe si se ha publicado, y dónde puedo encontrarla? Les agradeceré sus comentarios, y los datos que me puedan dar.

Si confirmo que es eso lo que dijo Cantalamessa, me gasto unos lecops; imprimo el discurso en papel de buen gramaje y lo encuaderno como un librito para mandar a los profesores de liturgia y a los rectores de los seminarios de la Patria.

MR, El que anda menos cabrero que antes.

Anónimo dijo...

Crux Australis: Lo que Ud. dice sobre Inglaterra es un disparate. Yo prefiero seguir a William Blake, que no es santo de mi devoción, que dice:
And did those feet in ancient time.
Walk upon Englands mountains green:
And was the holy Lamb of God,
On Englands pleasant pastures seen!

And did the Countenance Divine,
Shine forth upon our clouded hills?
And was Jerusalem builded here,
Among these dark Satanic Mills?

Bring me my Bow of burning gold;
Bring me my Arrows of desire:
Bring me my Spear: O clouds unfold!
Bring me my Chariot of fire!

I will not cease from Mental Fight,
Nor shall my Sword sleep in my hand:
Till we have built Jerusalem,
In Englands green & pleasant Land.

Un apócrifo de los primeros tiempos del cristianismo, dice que que Jesús, siendo joven, visitó Inglaterra junto a su tío José de Arimatea, y se detuvo en Glastonbury, donde fundará la Jerusalén celestial.

Arthur.

Anónimo dijo...

Sobre la necesidad de la oratoria y la formación en los seminarios, parece que la cosa no es nueva.

Veo en el diario de Bloy del 4 de abril de 1908:

"Conferencia de nuestro cura. Lucho contra el sueño. Entre las miserias deplorables o bochornosas de la educación de los seminarios, existe el desprecio de la voz humana en cuanto es instrumento de la palabra"

Unos días antes expresaba:

"¡He aquí un lindo pastor para el cordero que yo soy!"

Cada vez entiendo más porqué a Castellani le gustaba tanto.

Saludos,

El Carlista.

Pablo dijo...

Sobre la disciplina oriental, el CCEO trae implícita una prieta síntesis doctrinal:

Can. 373: El celibato de los clérigos, elegido por el Reino de los cielos y muy conveniente para el sacerdocio, debe ser tenido en todas partes en grandísima estima, según la tradición de la Iglesia universal; así también debe ser tenido en honor el estado de los clérigos unidos en matrimonio, sancionado a través de los siglos por la práctica de la Iglesia primitiva y de las Iglesias orientales.

Can. 374: Los clérigos célibes y casados deben resplandecer por el decoro de la castidad; compete al derecho particular establecer los medios oportunos a utilizar para alcanzar este fin.

Can. 375: Los clérigos casados ofrezcan un luminoso ejemplo a los demás fieles cristianos en la conducción de la vida familiar y en la educación de los hijos.


Cordiales saludos.

Anónimo dijo...

Malachi Martin dijo:

Wanderer, 2 breves comentarios:

1.- Ante todo, gracias, a Ud. y demás comentaristas de estos últimos post. Han contribuido a manifestar la difícil lucha que cada día llevan adelante los excelentes sacerdotes que frecuentan este blog y tantos otros que, personalmente, me son desconocidos...

Para todos ellos, además de mi más profundo respeto y agradecimiento, especiales oraciones unidas al ofrecimiento de ayuda concreta en lo que necesiten y esté a mi alcance.

2.- Habiéndose sumado al escándalo nacional el descaro de esas dos viejas lesbianas "unidas" lesbimonio, y habiendo trascendido que Judas B. estará reunido con 14 congéneres en una localidad bonaerense desde el lunes 12, propongo la formación de un grupo de tareas que se infiltre en la cocina e inyecte buenas dosis de cicuta en el café con leche...
Sería un principio de solución vernácula.

-M. Martin -

Anónimo dijo...

Malachi Martin:

nada de cicuta: es un veneno consagrado a los Maestros.

Prefiero al mejor estilo griego: al filo de la espada, o lanceados, como corresponde a estos transfugas.

Misericors

Anónimo dijo...

En el seminario de La Plata deben de haber leido este texto porque ahi se le da importancia al deporte, se enseña oratoria, teatro, se cultiva la música (la buena), se reza, se estudia, la liturgia es excelente etc...

El pelado Locke dijo "las Iglesias orientales que permiten el matrimonio del clero secular"
Esto no es asi sino que los padres de familias que tienen una madurez y una vida ejemplar son admitidos al sacerdocio. El sacerdote del clero no se casa porque ya ha elegido libremente el celibato.

Atte.
Un anonimo más.

Gonzalez Balcarce dijo...

Es como dice el anónimo del 11 de abril 13:25: primero hay una vocación al celibato: podrá darse en lo concreto como laico consagrado, monje o sacerdote. De todos los varones llamados por Dios al celibato ALGUNOS son llamados al sacerdocio. Si el seminarista no entiende esto estamos fritos.