martes, 25 de mayo de 2010

Más claro que la Conferencia Episcopal


Muy notable es el cambio producido en Rolando Hanglin. Sus columnas de los martes en La Nación suelen ser muy buenas. Pero la de hoy es imperdible. Con una asombrosa incorrección política, dice verdades de sentido común que nuestros obispos, asustados por aparecer como retrógrados y de cabeza cerrada, son incapaces de decir. Hay excepciones, pero la mayoría sólo acierta a hacer mohínes de desagrado.
Si exceptuamos la opinión de Hanglin sobre la adopción, el texto de hoy es una de las mejores defensa del matrimonio heterosexual -él único verdadero- y certera estocada a la cultura gay.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Estimadísimo:
Celebro que sigas apostando a tu blog.
Un cuasi-damnificado del ídolo con pies de barro.
PJ

Anónimo dijo...

Quizás sea necesario decirlo nuevamente. El blog hace un gran bien..., por eso espero que continúe, y también, que no pierdan la humildad, si me permiten mencionarlo. Mucho de lo útil y edificante que leo es gracias a este blog, a sus referencias y a comentarios de foristas... Un abrazo!
Gigaset

Anónimo dijo...

Hay algo en lo que falla Hanglin.

El atosigamiento cultural y propagandístico (a una escala y con una "invasididad" nunca vistas en la historia humana) tiene sus efectos, la homosexualidad (sobre todo la masculina) está en franco aumento.

Habrá que ver si en la antigua Roma se hicieron estadísticas al respecto. Pero si fue un dato histórico comprobado que ese factor, más los divorcios, más el libertinaje de las costumbres llevó a un real caída de las tasas de natalidad en la decadente capital del Imperio.

El mundo ya no es cristiano, el interrogante es que ¿en qué se convertirá?

M. le Professeur dijo...

Wanderer y otros,

Los comentarios, que por inducción sustentan la tesis de la "Matrix Progre" de Juan Manuel de Prada, no tienen desperdicio.

Es como hacer cola en el pagofacil y oir a las viejas que se educan día a día con la televisión de las 11 de la mañana o las 4 de la tarde.

M. le Professeur

Anónimo dijo...

A propósito del Bicentenario surgió en el programa de Mirta Legrand, sobre el final y de apurada el tema de la masonería, a partir de la discusión si San Martín lo era. Graciela Romer dijo que concurrió a una tenida blanca (no se que es) y le pareció fantástica. Un tal Pedro Barcia (creo que experto en lengua castellana) dijo provenir de familia de masones, y que la masonería iban ocupando cada vez más lugares afortunadamente -para él-. Pero deslizó que hace un tiempo (no dijo cuanto) el gran maestre de la masonería argentina dió una conferencia en la Universidad Austral que fascinó a todos. ¿Es cierto? Un argumento más para el convencimiento de que los opus son unos pelotudos -o peor aún-
Sabe algo del tema Ud.
Gregoris.

Anónimo dijo...

Gregoris,

Una tenida blanca es una tenida (reunión) masónica a la cual está permitido el ingreso de invitados no iniciados.

Lo del Opus. Bueno. Es el Opus. No se si son pelotudos (aunque los hay, y bien pelotudos), o algo más complicado. Eso de "Masonería Blanca", para referise al opus no lo compro (lo digo por las dudas). Para ello habría que creer en el Gran Arquitecto del Universo y tener algo de blanco. El Opus no reune ninguna de las dos características.

M. le Professeur

Anónimo dijo...

¡Que vivos que son los lefes! Suerte que Dios quiso que Ratzinger sea Papa, incluso usando al Opus.

Anónimo dijo...

Y que tienen que ver los lefes?

M.le Professeur