miércoles, 21 de julio de 2010

Ay de nosotros!


En estos momentos, fresca aún la derrota sodomítica que sufrimos, nos acecha un peligro mucho más grave que la legislación que hoy promulgará Kristina. Es una idea que me vuelve con frecuencia y de la que hace unos días nos alertaba una sensata lectora del blog.
Cuando nuestros principios y nuestra fe se ven atacados como viene sucediendo en los últimos tiempos, la salida que tenemos frente a esta situación es recurrir a la virtud de la esperanza. Yo lo acotaba en un post anterior y el Séptimo Rey Mago lo sintetizó con la expresión bienaventurada: "Cristo viene". Y esta es, efectivamente, la razón por la que, a pesar de las derrotas y de las luchas, seguimos caminando con alegría. Sabemos que el Señor está a las puertas y que en algún momento, volverá.
Se trata de la salida sobrenatural que nos indica nuestra fe, y se trata también de un escape psicológico. En efecto, la convicción de esa realidad nos alivia y tranquiliza en el plano psicológico. Como enseña la teología, lo natural y lo sobrenatural no se contraponen, sino que se complementan.
Sin embargo, aquí mismo, a mi entender, radica el peligro, porque fácilmente podríamos convencernos de que, como somos del grupo de los cristianos que saben de la venida próxima de su Señor, y que por Él luchan yendo a la marcha y vistiéndose de naranja porque tiene razones para ello, o no yendo porque no las tienen; y porque no sólo sabemos la realidad sino que también la vemos; y porque pertenecemos a los grupos de élite de la cristiandad, y por muchas cosas más, ya "estamos salvados".
Y no se trata del "estar salvados" en el sentido en el que defendimos esa proposición a partir del memorable post de Ludovicus, sino de un "estar salvados" porque, con todos esos actos buenos, nos parece que hemos comprado, de alguna manera, la salvación. Frente a la debacle política, moral y social que estamos viviendo en estos días, nosotros permanecemos fieles a las verdades y, podría ocurrir, que esta convicción nos llevara a pensar que, por eso mismo y automáticamente, estamos del lado de los corderos, mientras que los K., toda su runfla legislativa y los sodomitas de la plaza y del Obelisco, están del lado de los cabritos. Se trata, claro, de una idea tentadora y reconfortante.
Pero resuenan las palabras evangélicas: "Ay de vosotros, porque las prostitutas y los gay os precederán en el reino de los cielos".
Cuidado. El lugar a la derecha del Trono no se compra asistiendo a una marchas, vistiéndose con de naranja, juntándonos todos los días a tomar un café en este blog o en otro, leyendo a Newman o a Bouyer. Ese lugar, definitivamente, no se compra. Apenas se recibe como un regalo que el Padre los distribuye como quiere, a los de la hora temprana, y también a los de la hora postrera.
Nos queda, solamente, hacer lo que nuestra conciencia nos manda, y esperar en la misericordia de Dios.

27 comentarios:

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Bueno, acá podemos vislumbrar la función providencial de todos estos escándalos de pederastia y prácticas neosectarias, acaecidos mayormente "a la destra" del cuadrante. "Para que no me engría, tengo un aguijón en la carne, un ángel del Señor me abofetea". Sirve al menos como antídoto de soberbias corporativas. Contra la soberbia individual, bueno, tenemos nuestras propias miserias, que no faltan, aunque no sean tan espectaculares. Todo lo absolutamente nuestro es pecado, así que hay provisión para rato para no creernos autosalvados. Hay que ser inteligente y usar también nuestros pecados para alimentar el combustible del aniquilamiento. Etiam peccata.

Martin Ellingham dijo...

Muy bueno el post y muy oportuna la advertencia. Sin embargo, el Aquinate nos dice que podemos pedir a Dios que mande males físicos (enfermedad, muerte) bajo razón de bien moral. Pienso, en concreto, en el matrimonio gobernante. Y me atrevo a pedir, desde mi nada, que el Señor les envíe la enfermedad o la muerte, por su salvación eterna y para que dejen de hacer daño.

Saludos.

Anónimo dijo...

Hoy legalizaron el aborto y por resolución. Una semana después de legalizar el matrimonio gay.

El plan de máxima del orden anticatólico se ha cristalizado en Argentina de modo contundente. En menos de una semana.

Bergoglio y el Nuncio miran .

Hay que reconocer que los Kirchner son grandes políticos. No me vengan con que "según el mundo" y demas palabrería. Los cristianos estamos en el mundo, los cardenales, los obispos etc. Y SIENDO MUY FÁCIL PARA LA IGLESIA IMPEDIR TODO ESO NO SE IMPIDIÓ.

Equivale a una pelea de box donde das varios golpes sucesivos y con distinta técnica a un contrincante sin capacidad de respuesta. No ganas, humillás. Y nos toca estar del lado del que recibe, no del que golpea.

Esto fue lo que pasó.

Hoy me da vergüenza ser católico. Y no porque me guste "ganar" (aunque me guste). Sino porque siempre entendí ser católico como un grado de excelencia humana. Y me doy cuenta (bah, ya lo vengo pensando desde hace años) que estoy rodeado de estúpidos. Llámense tradicionalistas, progres, conservadores, etc. Católicos = estúpidos.

No es no haber ganado. Es no saber siquiera pelear.

Y como soy argentino, en el único lugar en el que no quiero estar es en el grupo de los estpúpidos y, por eso, perdedores. En el lugar de los perdedores pero no estúpidos, es más pasable.

No no no, ya no quiero. Es mi genética.

Sds.

jack tollers dijo...

Wanderer:

Muy preciso, muy justo, muy apropiado, oportuno y bien dicho.

(Ahora, having said that, yo ya estoy salvado).

J. T.

EL SEPTIMO REY MAGO dijo...

Tiene toda la razón amigo Wanderer, tiene toda la razón. Eso si, esos que estarán a la diestra son los HUMILES del Magnificat, los exaltados luego de la deposición de los potentes/poderosos, tengo mis dudas por los invertidos, que quiere que le haga.

Como dice el salmista:

Non mortui laudabunt te, Domine: neque omnes qui descendunt in inférnum.

Sed nos qui vivimus, benedicimus Domino, ex hoc nunc et usque in saeculum.


Dice esta edición que tengo a mano de la Vulgata en la nota pertinente:

"Véase el Psal VI 5. En un sentido espiritual entienden los Padres por estos muertos y por estos vivos, a los que están muertos para Dios por el pecado, y a los que viven en la vida de la Gracia".

Fabuloso lo de enviarnos a leer el salmo VI.

Insisto entonces, Cristo viene.
Cuando sea, como decía el cura Castellani, que "Dios nos pille confesados".

Χριστὲ ἐλέησον

El Séptimo Rey Mago

lupus dijo...

De acuerdo, estimado W. Bien dicho, oportunamente dicho. Sobre todo en lo que hace a esa soberbia corporativa de la que habla Ludovicus, que nos hace sentirnos fuertes pero nos tiñe de oscuro. Somos presumidos. No voy a negar que me toca eso (¡no me griten!) de Tennessee Williams: "tú mata mis demonios, mis ángeles morirán también". Pero la clave, la solución, el remedio, excede vicios y virtudes humanas, y es Cristo. La salvación nos excede.

Con todo, no pude evitar reírme por el pedido de Martin. Debe ser la foto que se clavó, no sé. Aplaudo. Esos dos y los suyos son monstruos y son nuestros.

El anónimo posterior, bueno... Se entiende lo que siente. Pero hay que insistir: se trata del cielo y de Cristo. Él no repudió a Pedro el cobardica, a Juan y Santiago nenes de mamá, tampoco a Marta la afanosa. La torpeza, la vanidad, la debilidad, el fracaso y la genética de sus hermanos no lo avergonzaron, lo apenaron. Pero pudo con todo eso, Él.

Juancho dijo...

Porque Dios sometió a todos a la desobediencia, para tener misericordia de todos. Rom 11.32

A los que vamos a la Misa Tradicional, a los que leemos el Breviario, a los que rezamos el Rosario, a los que conocemos la Tradición, a los que sabemos un poco más, a todos, a todos, a todos.

Si decimos que no hemos pecado, lo hacemos pasar (a Dios) por mentiroso, y su palabra no está en nosotros. 1 Jn 1.10

Juancho.

Anónimo dijo...

Un pagano degenerado es terrible, un católico degenerado es abominable.
Tenemos mucha podredumbre ad intra. Qué pasa con la ayuda de la Gracia?

Martin De Flores

Black Henry dijo...

Mas que "Cristo viene" que suena un tanto generico y difuso prefiero el más concreto "A Dios rogando y con el mazo dando". El primero puede dar lugar a la dejadez, el segundo comanda a la acción.
Respecto del "ya estoy salvado" y sus variantes, siempre me fue muy sospechoso porque es irracional al (pretender) no respetar la libertad del hombre, y por lo tanto falso. Si bien esta idea no es nada nueva, en los tiempos que corren es particularmente venenosa porque es la muletilla que usan ciertos protestantes evangelicos (las versiones mas primitivas y judaizantes). La predestinación calvinista esta detrás de ese aparentemente inofensivo "ya estoy salvado". Vade retro.

Coronel Kurtz dijo...

Me vienen a la mente una película y un libro.

Ostrov, diálogo final entre los PP. Job y Anatoly (desde minuto 8:20):
--Padre Anatoly... ¿No tienes miedo de morir?
--No tengo miedo de morir. Tengo miedo de pararme delante de Dios. Mis pecados me oprimen.
--¿Cómo debo vivir?
--Todos somos pecadores. Vive como puedas. Sólo trata de no pecar demasiado.


Y otra de Bernanos:
Les petites choses n’ont l’air de rien, mais elles donnent la paix.

Lucho Paredes dijo...

Estimado Wanderer me gustó mucho su post, aunque algunas, si me permite, cosas me sonaron mucho a algunas semblanzas de la vida espiritual de Lutero.

La secuencia de funestos sucesos que estamos viviendo me recuerdan a algunas cosas escritas por JPII (de no-feliz memoria) en Evangelium Vitae de cómo se desencadenan las cuestiones legales y como una ley lleva a la otra y etc.

Sr. Martin Ellingham entiendo lo que uested dice, pero no es muy cristiano de su parte una cosas así. Me suena al disparate dicho por Buela cuando afirmó que la providencia había protegido al IVE al provocar el accidente de Mons. Kruk y el cáncer a Mons. Roldán.

Me parece que más allá de la bronca y la desazón, no estamos para ponernos a esa altura (que en realidad es una bajeza).

Anónimo dijo...

El fariseísmo siempre al acecho.

Gracias Wander por el sacudón de la autocomplacencia farisaica. Buena obra de misericordia para este viator que soy.

En cuanto al comentrario de Martin Ellingham si bien alguna vez dije y pensé lo mismo, creo que solo un santo podría hacer semejante ruego sin caer en el pecado de odio. Yo no me atrevo, tal vez haya quien sí, bendito sea por la gracia que recibió de poder hacerlo sin faltar a la caridad.

Tribunus Plebis.

Anónimo dijo...

Blank Henri, el "ya estamos salvados" no es herético si se lo interpreta como lo hizo San Agustín en su Contra Faustum 11,7; es decir: "aun no en manera real, sino en la esperanza de Dios".

Además, desde Trento es cuestión ya "definida" (Sesión VI, cap. 13) que "hemos renacido en la esperanza de la gloria y no todavía en la gloria".


Por ello, el "ya estamos salvados", sacado del ámbito de la esperanza, sí es determinismo herético.

Como lo usa Wanderer, al no mencionar pero tampoco quitarlo del lado de la esperanza, podría ser ortodoxo.

lupus dijo...

Bueno, bueno, la caridad... En edades cristianas y más inspiradas, un hombre no hubiese dudado en atravesar de lado a lado al tirano torvo y asesino.

Anónimo dijo...

anónimo de las 12,46
A lo mejor, simplemente, no tenés fe.
La podés pedir, pero las cosas no son como vos las planteás.
Vos creés que Jesús no hubiera podido impedir que lo crucifiquen?(por ejemplo)
Oíste hablar de lo sobrenatural?
A lko mejor tenés información privilegiada para saber que la Iglesia hubiera podido impedir...y no lo hizo...Contanos, no te hagas el misterioso.
Siempre los hijos de las tinieblas fueron mas sagaces. La excelencia "humana" está en orden a la gracia, no sé si entendés la diferencia.
Nos toca estar del lado del que recibe porque ponemos la otra mejilla, y el que golpea es la Palabra de Dios, que no falla.
Tal vez te resulte mas fácil entender la estrategia de Perón, cuando decía que al enemigo hay que dejarlo gobernar, así se prende fuego solito.
O el triunfo de Dios que, para que aproveches la analogía, desde lo humano se demuestra por el absurdo, como algunos teoremas.
Me gustaría que contestes a esto, amigo.
Dios es mas grande que nuestras rabietas.

Lucho Paredes dijo...

Me venía a la mente la sabia distinción escolástica de la "redención objetiva" y la "redención subjetiva", como para estar siempre atentos y tener el candil preparado para cuando nos visite el Señor y no creer que tal o cual acto, idea o doctrina me asegura un lugar en el trono

Anónimo dijo...

Carmelo dijo:

La virtud de la Esperanza es el bálsamo con que la Providencia nos sostiene cuando nos hemos deslomado por obrar el bien y, sin embargo, todo (a nuestro parecer, que no al de Dios) sale mal. Pero si tratamos del “modo de obrar” es necesario remitirse al “modo de ser”, al que muchas veces confundimos con el “pertenecer”, tal como es propio de todo fariseísmo latente.
Pero, al mencionar el “obrar” humano, también se debe tratar sobre el “poder”, connatural al “ser” hombre, entendido como lo hace Guardini : conjunto de energías reales que pueden cambiar la realidad de las cosas, dirigidas por una voluntad libre que les de unos fines.
El poder no es una opción, es una obligación, es esencial a la naturaleza humana. Por lo tanto, el poder se define cuando el hombre toma conciencia de él y lo transforma en una acción, es decir se hace responsable de tal poder. “El hombre no puede ser hombre y, además, ejercer o dejar de ejercer el poder; le es esencial el hacer uso de él” y en esta capacidad de usarlo, como en el dominio que brota de aquí sobre lo creado, es que “radica la semejanza natural del hombre con Dios”. Y el laicado católico de esta pobre patria, en relación a la res publica, jamás entendió acabadamente este punto (sino, no estaríamos fragmentados, apichonados, confundidos, recluidos en las sacristías, a la espera de un milagro que salve la jornada, como lo estamos hoy). Que alguien me explique, por favor, (y perdón por la reiteración de otro post) que caray hacen los laicos organizando cruzadas de rosarios, procesiones y simposios teológicos, mientras que los obispos arman mesas de enlaces, ejercitan el lobby político y organizan marchas multisectoriales. ¡El mundo del revés!: en Argentina santo Tomás hubiera estado rosqueando en la corte y san Luis armando cursitos de teologia. Y si bien algunos podrían argumentar que estamos como estamos porque los obispos son en su mayoría unos pelandrunes, no podemos ignorar la regla de oro por la cual, de alguna manera, tenemos lo que nos merecemos.
“La necedad le tuerce al hombre sus caminos, y luego murmura su corazón contra Yahave” (Prov 19,3).
Esta es nuestra realidad. (Oh Piepper, Piepper!)
Ahora bien, el cambiar la realidad de las cosas (el sainete en que se convirtió el país, por ejemplo) requiere como primer paso reconocerla con toda su crueldad. Y esto exige humildad, (kenosis diría San Pablo), frente a lo que “es”. Pero esa humildad está lejos de ser cansada resignación, abandono de la lucha o auto- compadecimiento seudo-piadoso por los males que nos han tocado vivir; “en el sentido cristiano, la humildad es una virtud de fuerza no de debilidad (…); en su sentido originario el humilde es el fuerte, el magnánimo, el audaz. Dios mismo es el primero que adopta la actitud de la humildad, haciéndola así posible al hombre”. Esto fue la Encarnación del Logos: Cristo asume humildemente la realidad miserable del mundo para recrearlo con su Poder, obra a la que convoca a todos los bautizados.
Por esta misma razón, “depende de los hombres que saben y que están dispuestos a obrar, el abrirse a la comprensión del hecho que sustenta todo lo futuro: que el hombre mismo es responsable del curso de la historia y de lo que acontece con la existencia del mundo y del hombre. El hombre puede hacer esto bien o puede hacerlo mal. Pero para poder hacerlo bien, tiene que estar dispuesto a adoptar de nuevo aquella actitud que ya Platón consideraba como el resumen de la obligación humana: la actitud de la “justicia”, es decir, la voluntad de ver la esencia de las cosas y de hacer lo que, desde esta esencia, resulta justo”, utilizando ese “poder” para ordenar los medios a los fines; es decir, “hacer Política” con mayúscula; y también con minúscula, para los que se le animen.
//////

Anónimo dijo...

////
Si, por el contrario, lo hace mal, podemos comprobar cuales son los resultados de ese poder desquiciado puesto en obras: la “res publica” en mano de los matarifes. La Justicia de Dios no niega a los impíos el fruto de sus trabajos, para vergüenza y confusión de todos nosotros que descansamos en la presunción pasiva de “pertenecer” al “pequeño rebaño” (sin saber si en realidad lo “somos”).
Y es que en el fondo nos “duele” la realidad; buscamos evadirnos de lo que vemos; no soportamos el “anonadamiento” que ella nos impone (que Dios nos impone, sería mejor dicho) y, por tanto, nos paralizamos, nos llamamos a cuarteles de invierno en espera del hecho extraordinario que cambie todo de un santiamén, sin resolverse nunca a obrar ni sacrificar nada (la vieja tentación del “pare de sufrir”).
Cabria preguntarse, frente a las cataratas de lamentaciones y desazones que hoy parecen arrastrarnos, ¿con que “responsabilidad” hemos asumido ese don del “poder” para transformar las realidades temporales?; y si no lo hemos hecho o lo hicimos mal, ¿con qué derecho nos quejamos?: no será muy varonil lamentarse por derrotas sufridas, pero al menos sería más decente que hacerlo por combates no librados. En este contexto, recurrir a la Esperanza o a lo escatológico, como escapatoria, más que un acto de piedad parece una verdadera burla a la Providencia de Dios y al misterio de la Encarnación del Verbo.
En definitiva “es necesario hacer cada cosa tal como lo exige su verdad. Partiendo de la libertad del espíritu, hay que pasar por encima de todas las trabas interiores y exteriores, pasar por encima del egoísmo, la pereza, la cobardía, el respeto humano y obrar con confianza” en Dios y en su Gracia, haciendo uso racional del don del “poder” que se nos dio. Quizás solo entonces, merezcamos el don de la Esperanza y recibamos la añadidura de salir de este berenjenal donde nos ha metido nuestra indolencia, que no tanto la malicia ni el poderío del enemigo.
Carmelo, el guelfo

Martin Ellingham dijo...

Lucho Paredes:

Vea: S. Th. II-II,76, 1. El ad 3 es conciso y claro: Desear un mal a alguien bajo la razón de bien no es contrario al afecto con que a éste se le desea absolutamente el bien, sino que más bien se conforma con ese sentimiento.

Lo que diga el kukudrilo, me importa tres carajos...

Saludos.

Anónimo dijo...

Carmelo:
Es Pieper, no Piepper.

El Loco Gatti

Anónimo dijo...

Anónimo de 21:07, si alguien aquí hubiese dado su respuesta a Black Henri hace meses atrás nos hubiésemos evitado un mar de comentarios.

Lucho Paredes dijo...

Mire Martín yo prefiero rezar por los enemigos como dice Jesús

Black Henry dijo...

Anónimo de las 21:07. Muy válida su acotación, pero pierda cuidado que los elementos a los cuales me refiero no siguen a San Agustin. Probalemente no tienen ni idea quien es San Agustín, y no están interesados en saber de él.
En lo que están interesados es en que se contruya el tercer templo de Jerusalem, que Gog y Magog deciendan a la planicie del Armagedón, y que venga "the Rapture" cuanto antes (en ese orden si fuera posible), ya que ellos serán "chupados" justo antes que las cosas se pongan feas porque, ehmm, porque "ya están salvados". Elemental Watson!
Porque después de todo cuando "aceptamos a Jesus" ya nada más importa porque "estamos salvados". Podés violar a tu hermana al dia siguiente, asesinar a tu papá, sodomizar en el barrio rojo, y eliminar a todos los palestinos de su tierra natal sin que eso afecte en lo más mínimo el resultado final porque "ya estamos salvados!" Ridiculo no? Pero asi razona esta gente, yo viví entre ellos durante más de un lustro en el pais del norte. Doy fe.
Nada de esta locura merecería algun comentario si no fuera por el detalle de que estos grupos (que son usados por otros, perversos y más poderosos aún) tienen influencia en los acontecimientos globales que estamos viviendo hoy en dia.

Lucho Paredes dijo...

Entren a

www.entremosapensar.blogspot.com

y vean el interesante aporte a partir de Heidegger.

Anónimo dijo...

Asi es Loco, tiene toda la razón.
Gracias por la corrección.
Carmelo

Patricia Jáuregui dijo...

Es triste, es duro, pero aquí no acaba!
Y si queremos hacer frente a lo que viene es importante informarnos, prepararnos, conocer las leyes y sus procesos y ADELANTARNOS!!!
No podemos dejar de ver lo que sucede en otros países como en España ya se han liberado prácticamente todas las formas de aborto, los "matrimonios" del mismo sexo y los han habilitado para adoptar y -a esto habríamos de poner atención- hay una fuerte presión para que la Eutanasia se comience a ver como algo lindo, como un gesto de amor para que alguien no sufra mas, además de la proliferación de las prácticas de eugenesia (selección de bebés en el vientre materno).

Anónimo dijo...

estimado wanderer, la verdad me sorprendió mucho! y lo digo con gran alegía - luego de haber abandonado su lectura por otros posts que me parecieron menos apropiados - no quiero que parezca un clichè pero estoy sin palabras.
Felicitaciones y muchas gracias por esta madura reflexión.