jueves, 13 de enero de 2011

El humanismo integral de Bouyer


Magistral página de Louis Bouyer, tomada de la introducción de su libro Le sens de la vie monastique:

No hay otro humanismo integral que no sea radicalmente escatológico. Ciertamente, el cristiano debe amar el mundo, en el sentido en que se dice en San Juan que Dios tanto amó al mundo que envió a su Hijo único... Pero esto no quiere decir que el cristiano debe aspirar a instalarse en el mundo y a servirse del evangelio para este fin. Tal interpretación sería la más ridícula, al mismo tiempo que la más escandalosa de las paradojas. Esto quiere decir que el cristiano debe aspirar a salvar el mundo de sí mismo salvándose él primero. "El Señor está próximo: este mundo pasa y viene el Reino...". La sinceridad con la cual diríamos estas palabras de los primeros cristianos será el test de la autenticidad de nuestro cristianismo.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

La verdad que la expresión humanismo integral varía de sentido según el autor.

Acá se le da un sentido diferente del que se entiende en general. El título ya lo aclara: "de Bouyer".

Bueno, son expresiones que se prestan a controversia, como aquella de cristianismo integral.

Una de las críticas que he oído con frecuencia contra los cristianos "tradicionales" es que, justamente, buscan la salvación de su alma y se desinteresan del resto, prójimos y comunidad. Digamos que no puede ir una cosa sin la otra, en la medida en que esté al alcance de modo directo, y si no, indirecto. También he oído críticas respecto de la expresión alma, pero, en definitiva, quien salva su alma, salva su vida. Ya que esta vida sólo queda salvada si es un camino hacia la Salvación, que nos es alcanzada en la otra Vida.

Creo que así entendida, la expresión humanismo integral puede ser tomada; es un poco aquello de que el hombre es plenamente hombre cuando es cristiano y trata de conformar su vida con el Evangelio.

De balde

Anónimo dijo...

Yo escuché una crítica al progresismo: busca salvar a los demás sin salvars él...

Anónimo dijo...

Indudablemente hay más de un Humanismo Integral. Lo mismo sucede con el arroz.

Anónimo dijo...

Malachi Martin dijo:

Wanderer:

Justamente en estos días me estaba preguntando dónde encontrar ese libro de Bouyer que menciona... ¿Sería mucho pedir que lo subiera al Arcón?

Muchas gracias, desde ya.

Wanderer dijo...

Malachi, Se trata de uno de los mejores libros de Bouyer. Lo tengo en francés (no sé si hay traducción), en formato papel. Necesitaría tiempo, o un esclavo, para pasarlo a formato electrónico. Por ahora, no tengo ninguno de los dos.

Anónimo dijo...

Curiosos paralelos:


Estimados amigos:
Les escribo para comentarles un suceso que –creo- no debe pasar desapercibido a quienes nos “rogeliamos” con los sucesos que nos toca conocer. Uds. recordarán aquella vieja novela donde uno de los protagonistas –llamado Rogelio- se caracterizaba por rumiar intensa en su interior y extensamente en el tiempo las circunstancias que le tocaba vivir, a tal punto que irritaba a los otros protagonistas.
Es que en la Ciudad de SAN RAFAEL (Mendoza) lanzó su candidatura a Presidente de la Nación el actual Senador Ernesto SANZ. El acto se llevó cabo en el salón del ORATORIO “DON BOSCO” (ver www.mdzol.com/mdz/nota/266193) que depende de la Orden de los Salesianos. La cuestión no merecería mayor trascendencia si no fuera por el hecho de que el Candidato fue uno de los que apoyó o votó favorablemente la ley de “matrimonio igualitario” en contra de las leyes de la Iglesia, y pese a los insistentes pedidos previos que realizaron diversas agrupaciones católicas, instándolo a votar negativamente al proyecto.
Y ¡he aquí que una institución de la Iglesia le facilita sus instalaciones para anunciar su candidatura a Presidente!
Una mezcla de asombro e indignación se me encendió en mi interior: ¿no fue la misma Iglesia la que me instó a participar de las marchas y movilizaciones en contra de esta ley? ¿cómo es ahora posible que le haya facilitado las instalaciones a este “candidato”, quien en momento alguno se retractó de tal voto positivo a la repugnante ley?
No puedo dejar de mencionar un paralelo del suceso de 1934 comentado por el P. Castellani en “Seis Ensayos y tres cartas” (Dictio, Bs. As., pág. 171) artículo “La Argentina de 1943 y de hoy: ¿La revolución de Junio es una revolución restauradora?, donde dice “En el gran Congreso Eucarístico de 1934, un Presidente de la República y general del Ejército Nacional (Gral. Agustín P. Justo), que era uno de los mayores accionistas de Crítica, diario blasfemo, consagró el país confiado a su conciencia al Sacratísimo Corazón de Jesús, al lado del legado de su santidad, hoy santidad él mismo (Pío XII), y del cardenal arzobispo (Monseñor Copello).- Y después se fue a cenar a lo de Botana.- Mediten sobre este hecho”.-
Meditemos sobre este hecho: la Iglesia de San Rafael (Mendoza) facilita sus instalaciones a un político que recientemente y a pesar de todas las advertencias y pedidos, votó abiertamente en contra de las leyes de la Iglesia.
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-John Lennon-