viernes, 27 de abril de 2012

Todo era verdad


Durante el último gobierno militar yo era un adolescente. Terminaba mi colegio secundario cuando llegaba la democracia salvadora que mi formación católica nacionalista me hacía mirar con desconfianza. No tenía idea de los desaparecidos ni de sus reivindicadores. Un día asistí a una conferencia en la que hablaba Antonio Caponnetto. Lo único que recuerdo de ella es que, refiriéndose a las Madres de Plaza de Mayo, les dijo “adefesios de pañuelos blancos”. De allí en más, la Bonafini y todo su aquelarre no fueron para mí más que adefesios, generosamente financiados por organismos internacionales, que buscaban reintroducir en nuestro país el marxismo. Con la llegada de los K y sus efluvios de izquierda que ocuparon el gobierno, acentué mi idea de que no eran más que resentidos en busca de venganza por una guerra que perdieron. Terroristas reciclados en funcionarios.
Por otro lado, los militares protagonistas del Proceso eran patriotas argentinos, con más o menos defectos, pero que habían tenido la valentía y grandeza de salvar a la Patria del peligro marxista. En su accionar se habían cometido excesos, como en todo conflicto armado, pero de ninguno modo podía darse fe al mito de los vuelos de la muerte, torturas y otras exageraciones frutos de la propaganda de izquierda. Los militares eran casi héroes, y más de una vez me metí en aprietos, que podrían haber sido graves, por defenderlos.
Pero leí las confesiones de Videla (Disposición final, de Ceferino Reato). Y debo admitir que fui sorprendido en mi buena fe. Me engañaron. Los zurdos tenían razón.
Videla confiesa con claridad cuáles eran las cuatro etapas del método represivo que aplicaron: 1) Detención o secuestro del objetivo; 2) interrogatorios en lugar secreto, donde la persona quedaba a merced de sus captores; 3) ejecución sumaria y, 4) desaparición del cuerpo.
Bárbaros; comparables, quizás, a las hordas vándalas o la NKVD de Beria. Se erigieron mesiánicamente en defensores del Occidente cristiano y utilizaron para sus fines métodos que socaban los pilares del mismo Occidente que pretendían defender. Todo acusado tiene derecho a un juicio en el que pueda ejercer su legítima defensa. Juicio sumario, si es necesario por las circunstancias, pero juicio al fin. Este principio básico del derecho romano les fue negado a “7000 o 8000 personas que había que matar”, en palabras de Videla.
La ausencia de ese juicio -sustituido por un interrogatorio cuyo objetivo no era determinar la inocencia o culpabilidad del detenido sino obtener información bajo tortura-, convierte a las ejecuciones en asesinatos. Es así, aunque nos cueste admitirlo y aunque la mayoría de los muertos hayan sido militantes del ERP o Montoneros: los militares involucrados fueron asesinos.
Y, finalmente, les negaron la sepultura a los muertos, lo cual constituye una violación atroz de las leyes más íntimas y profundas de la naturaleza humana. Basta leer a Antígona y conocer, por la historia, cómo aún los pueblos más primitivos, cuando estaban en guerra, declaraban treguas en las batallas a fin de enterrar a sus muertos. Los defensores de la cristiandad, en cambio, prefirieron arrojarlos al mar o algún río o quemarlos bajo un montículo de neumáticos, negándole a la familia el consuelo de la sepultura del hijo muerto.
¿Por qué hicieron esto? Videla responde que no podían fusilar a 8000 personas porque la población “iba a pensar que era Cuba”. Lo triste es que fue peor que Cuba, porque allí los fusilaron con nombre y apellido; aquí los “desaparecieron” como NN. Argentina fue un Gulag soviético en miniatura.
Terrorismo marxista contra terrorismo de Estado.
Sigo pensando que Bonafini y las suyas son adefesios de pañuelo blanco financiados por la izquierda internacional. Pero ahora sé que tienen motivos para hacer lo que hacen.
Sigo creyendo que los miembros de la patota K son resentidos en busca de venganza. Pero ahora sé que hay una causa cierta que alimenta esa sed vindicativa.

Excursus 1: Reato no se mete demasiado con la Iglesia. Pero resulta claro que tanto Videla como muchos otros de sus colegas eran católicos practicantes y habrán consultado varias veces a obispos y sacerdotes acerca de la licitud moral de sus métodos. Recuerdo el testimonio directo de uno de los sacerdotes consultados: los aprobaban. ¿Se habrá opuesto Tortolo? ¿Se habrá opuesto Bonamín? No lo creo. Sospecho que habrán tranquilizado sus conciencias asegurándoles que todo era para la mayor gloria de Dios y bien de las almas.
Excursus 2: He comenzado a leer Montoneros. Soldados de Massera. Y parece que, en muchos casos, la cosa era peor. El objetivo no era la defensa del Occidente cristiano sino los millones de dólares de Born.

57 comentarios:

Anónimo dijo...

Le quedó incompleta la pregunta:
¿Se habrá opuesto Laisse?

Wanderer dijo...

Tortolo y Bonamin eran capellanes castrenses. Laise era obispo diocesano.

Constantino M dijo...

Buen punto.

Anónimo dijo...

Si,wandy pendex.

Pero Caponetto no te contó en la charla que, cuando se combatió con la ley, mataron a los jueces del Camarón y después vino el tío y soltó a todos y cada uno de los precitos que tan legalmente se habían capturado?

La dinámica de la guerra revolucionaria, lleva siempre al exterminio de un bando. El enemigo pelea una guerra religiosa y tiene otro esquema moral que solo admite dos posibilidades;o te sometés a ellos o los exterminás wandy..

Perspectiva es el nombre del juego.

El loco, gorilazo

Anónimo dijo...

No sé si realmente querían restaurar la cristiandad. Si así fuera, cómo explicar a Martínez de Hoz?
Eran conservadores, no católicos coherentes con la doctrina de la Iglesia completa. Como ser neocón.

Podríamos decir entonces que ser neocón en lo eclesiásrico es ser milico en lo político.
Ser tradicionalista en lo eclesiástico sería ser más bien en chacarero arraigado a su tierra en lo político económico.
Y, ser cura villero, sería como ser kirchnerista.
Más o menos así.

Urbano Bandieranera dijo...

El post me parece de una ingenuidad dificil de aceptar. Tal vez en los inicios adolescentes de W, pero pasado el tiempo y considerando una persona de elevado nivel cutural, informado y con aguda visión política me resulta poco creible.
La guerra revolucionaria tiene una dínámica particular, propia, caso ejemplicador es al guerra de Argelia.
De todas formas creo que los generales del proceso obraron cobardemente, liberales al fin, y prefirieron la imagen al estilo, no poner la jeta y fusilar a la luz del día y asumir el costo político y en imagen.
Liberales y ni siquiera conservas, creer en un difuso occidente cristiano para llevarnos a una "democracia, moderna y estable", asi nos fue, tan moderna y estable como alfonsito y lo que vino después. Se ganó en las armas, se perdió donde había que ganar, en lo político cultural.
La bonafini, es vieja luciferina, su única casua es la venganza y la guita.
W, déjese de infantilismo que usted no es ningún caido del catre.
Bien el anónimo de las 20:32, muy buena definición.

Wanderer dijo...

Aquí no se trata de agudeza política, ni de infantilismo ni de guerras revolucionarias o convencionales. Se trata de algo más básico: la moral y los principios.
Si mataron a los jueces del Camarón, hubiesen puesto otros; y si no encontraban a otros, se hubiesen puesto ellos mismos de jueces, y hubiesen juzgado.
Según Urbano y el Loco, si la guerra es revolucionaria, se admite cualquier medio para ganarla. Este razonamiento sí que me parece si no infantil, al menos elemental.
¿Y será que habrá querido poner como ejemplo de lo bueno a la guerra de Argel?

Javier dijo...

Wanderer,

yo no creo que en ese momento nadie involucrado en la violencia estuviera pensando en defender la Cristiandad, o cualquier otro concepto abstracto. Me da la impresión de que la violencia se sabe como empieza pero no como termina. Haga la prueba de putear a un automovilista en la calle.
Los militares volvían del velorio del capitán x matado por dos tipos en moto de un tiro en la cabeza, y sólo pensaban en agarrar a los responsables y pulverizarlos. Y la situación política del país les dió carta blanca para hacer exactamente eso. Que en el medio Massera haya medrado, seguramente. Pero el teniente, el sumbo, sólo querían sangre por sangre. Y mucha.
La violencia tiene una lógica perversa. O no se explica que tipos tan flemáticos como los ingleses hayan cometido Dresde, que fue una orgía de sangre sin lógica alguna.

Slds.

Anónimo dijo...

-"Señor, ¿usamos la espada?"
-"Guarda tu espada, porque el que a hierro mata a hierro muere."


Algunos quieren justificar, con frases doctas y citas de los filósofos. Nonnulli de "iusto bello" loquuntur, sed Iesu neminem vulneravit. Matar no es amar, no se lo puede hacer caritativamente.

Anónimo dijo...

La guerra se perdió en Argelia .., y se perdió en Argentina ....Hemos combatido para perder ...

Diario Pregón de La Plata dijo...

Lamento que haya malinterpretado a Antonio Caponnetto el autor de la nota, ya que claramente expuso la misma doctrina que afirmaba Jordán Bruno Genta: no es lícito matar a personas indefensas sin juicio previo y sin otorgar a los familiares el derecho de saber el lugar donde rezar por sus muertos.
Es más, escribió un libro sobre el tema, donde esclarece la cuestión.
Quien sostenía la posición que adjudica a Caponnetto, es en realidad Nicolás Márquez, quien expone una visión completamente contraria a la oficial: los que no hicieron nada fueron los militares (en vez de la "inocencia" de los "jovenes idealistas").
Creo que se ha confundido...
Finalmente, hay que leer el mismo Catecismo de la Iglesia Católica, y analizar lo que dice detalladamente sobre torturas y muerte, sobre terrorismo y pena de muerte.
Lo que se aplicaron, fueron ejecuciones sumarias, a mi entender, en el marco de la desaparición forzada de personas. Mientras las primeras habrían recibido sanción internacional, el sr. Henry Kissinger fue quien sugirió a todos los gobiernos del Sur de Sudamérica la desaparición como metodología, ya que ésta no estaba reprimida internacionalmente.
¿Por qué a Kissinger no lo juzgan los jueces argentinos? ¿Por qué a Kissinger no lo citan los militares enjuiciados? Se trató de una política de la sinarquía para la región... los responsables tenían por cabeza visible a Kissinger ¿Por qué no lo citó Garzón? ¿O es un "intocable"? El mismo Horacio Verbitsky lo señaló como responsable de los sucesos... ¿Por qué el CELS nunca exigió su comparecencia?

Anónimo dijo...

Leamos a Cicerón y dejemos de macanear.
"Inter arma silent leges", aunque no les guste a los jurisconsultos.

Entonces todo vale?.No

Se llega a una guerra porque la ley falló; por ende la sociedad falló: "todos fuimos" de alguna manera asesinos, aunque la batuta la tuvieran liberales fungiendo de milicos.
Cansa ver a algunos "escapistas", que a bordo de este Titanic llamado Argentina, se creen capaz de zafar de la suerte colectiva, yendo de polizón en un bote salvavidas que, de algun modo misterioso, los preserva del despelote general.

Raya lo patético juzgar sobre las "atrocidades" de la Guerra (la real, no la imaginaria que elocubra el intelectual "metomentodo"), sin haberla hecho ni pensar hacerla jamás, mientras que se goza de aquella seguridad burguesa que nos preserva de toda la locura que se desata después del primer tiro.

Si Videla (y todo lo que representaba) no fue un San Luis en las Cruzadas, las culpas no solo hay que buscarlas en Bonamin o en los franceses, sino en toda la sociedad argentina que de ultima parió y alimentó este engendro armado: esos "asesinos", al igual que los montos, no salieron de un repollo.

Parece que nos olvidamos que toda guerra encierra un misterio de expiación para los pueblos badulaques; pero mas badulaques seriamos si creyésemos que, aún siendo parte de ese pueblo, no nos toca una cuota de esa expiación: así se cae en el grotesco de pensarse impoluto, cuando en realidad somos parte sustancial de la roña colectiva.

Los intelectuales de izquierdas y de derechas en esto se reconocen mutuamente : azuzan y promueven las grandes cruzadas para que otros se rompan los cuernos, al tiempo que , whisky y puro en mano, se reservan el privilegio del juicio y la sentencia final

Videla y cia quizás fueran unos patanes asesinos; lo cierto es que los argentinos no éramos mucho mejores...

PD: anónimo, si el matar con justicia no fuese cristiano se condenarían irremediablemente todos los que tienen por oficio la defensa de la polis; y usted coincidirá conmigo, que afirmar esto es una reverenda gansada.

Juana dijo...

Afortunadamente los sostenedores de Videla y sus secuaces civiles y eclesiásticos han perdido en algunas cosas, me refiero a que los genocidas que implementaron el terrorismo desde el Estado están siendo juzgados y van a ir a la cárcel y van a morir allí, que es lo que les corresponde por sus atroces delitos.
No serán fusilados en la noche y enterrados en una fosa común, sus cadáveres no serán arrojados al Río de la Plata, no serán llamados "desaparecidos" pues sus deudos tendrán una tumba a la que ir a llorarlos.
No les robarán la identidad a sus hijos. No los torturarán, no los violarán.
Simplemente tendrán que comparecer ante el juicio de Dios, con sus vozarrones y sus charreteras, con sus crucifijos y capelos. Y ahí, se hará presente la verdad, entera, clara, implacable.
Pero, desafortunadamente ganaron en otras cosas, en lo que, en rigor, fue el objetivo de la dictadura. El liberalismo sanguinario llegó para quedarse, y la dictadura le abrió la puerta, le tendió la mesa, y le dió la cabecera. Con la dictadura, con Alfonsín, con Menem, con los K.
A cada uno el sayo que le toca, mentiroso al mentiroso y asesino al asesino.

Anónimo dijo...

W., como dice alguno por ahí, es infantil no haber comprendido hace mucho que la "guerra contra la subversión" fue, en manos de militares liberales, es decir, malos soldados, una mera batalla campal entre bandas armadas, en la cual el pueblo, por instinto de conservación, por un lado, y cierta familiaridad con uno de los bandos, por el otro, inclinaron la balanza a favor de los militares a pesar de condenar interiormente el modo de hacerlo.
Aventura que terminó como tenía que terminar: con todos arruinados y ningún vencedor. Salvo los comerciantes de carroña, que siempre ganan y hasta gobiernan, son jueces, prelados...
En todo caso, quiero aclarar dos cosas.
La primera, que Videla, por lo menos, ha tenido la grandeza de reconocer cómo fue (mal) hecha esa guerra y asumir su responsabilidad moral e histórica, tanto como sus errores de aquel tiempo, que indica con total crudeza. No veo que tenga parangón alguno en la historia argentina, sitio de dudosa reputación donde el pobre hombre ya no tiene nada que ganar. Además, no afirma en ningún momento que se mataron 8.000 personas; dice que le parece que terminó en ese número, que no es lo mismo. Por que no hubo una preparación previa, es evidente que las consecuencias jamás las tuvieron en cuenta. Las consecuencias verdaderas, por supuesto... Un zurdo amigo me confesó una vez que, si no hubiera sido por Videla, los muertos hubieran sido 50.000... Es para sentarse a pensar ¿no?
La segunda cosa, que las páginas de "Cabildo" fueron la única voz que decididamente se alzó contra este método tortuoso, inútil y criminal de combatir el crimen, y terminó ganándose dos clausuras seguidas. No recuerdo ningún editorial de tribunas de doctrina, ni pastorales colectivas (salvo en una ocasión) que pusieran su dedo en tan tremenda llaga.
Cuando Juan Pablo II habló de la inmoralidad de los "secuestros" y "desaparicones" en su homilía en la 9 de Julio, mucha gente casi se muere y se quejó de los "obispos tercermundistas" que le habían "informado mal" al Papa. El "súbito" no me caía bien ya por ese tiempo, pero que estuvo bien, estuvo requetebien. ¿Ud. no lo oyó, no lo recuerda...?
Lo cierto es que el sentido último de esa guerra (y de consiguiente, la capital, fundamental importancia del acierto en el método empleado para ganarla) lo comprendieron muy, muy pocos. Y aunque no me lo crea, uno de ellos fue un lúcido militar, grado de coronel, que fué "misteriosamente" asesinado a fines del '76. Era oficial de inteligencia; y lo escribo con minúscula para honrarlo y separarlo de la rama de la milicia que abusa injustificadamente de ese noble nombre.
Algunos supimos desde el primer día que esa guerra, en manos de peronistas primero, y militares liberales después, estaba irremediablemente perdida, porque al Infierno no se lo combate con fuego, sino con agua bendita; y en las Iglesias, ya no quedaba...
Solo queda esperar, Dios bendito mediante, que estas "confesiones" sirvan para aligerar en alguna medida la desdichada carga que lleva a cuestas la ficha "violencia política" en la Argentina desde la instalación del inmoral régimen liberal.
Y no olvidar otra cosa: según el propio Videla, al presidente peronista Luder las Fuerzas Armadas le ofrecieron cuatro alternativas de creciente violencia para controlar el fenómeno subversivo. Luder eligió el método más bravo de todos. Y así y todo, hoy parece dormir el sueño de los justos y gozar de inmaculada fama. Y no tengo por que no creerle; a Videla, claro está.
Soldado muerto

Urbano Bandieranera dijo...

W, lo que me resulta infantil es que usted, hoy se desayune que los militares del proceso mataron cobardemente y desaparecieron gente porque lo admitió Videla. A usted le sobra capacidad de análisis para saber que esa situación, los desaparecidos, sucedió sin que Videla lo admita.
En segundo lugar, el hecho que la guerra sea revolucionaria no admite cualquier barbarie, ni falta de moral ni principios. Todo lo contrario requiere especialmente sólidos principios y una moral férrea para lucharla, precisamente porque la dinámica de su desarrollo, la singularidad del campo de batalla, que es indefinido y con un enemigo no identificado, etc, y por sobre todo porque es una guerra con objetivos culturales y políticos (si ya se que toda guerra tiene objetivos politicos, pero convengamos, para ahorrar palabras, que en este caso el terreno a conquistar es el corazón y la mente del hombre), lo que lleva a que si se carece de una moral férrea el combatiente fácilmente desbarranca (espiritualmente) y pasa a ser un asesino con sed de venganza.
La guerra de Argel fué un ejemplo de estas dos posturas, los franceses, parte de los combatientes, vieron claramente este problema y el peligro del desbarranco moral e intentaron luchar una guerra desconocida para ellos dentro de ese marco moral que los sobrepasaba, otros se dedicaron a matar por venganza o por sed de sangre. La guerra de Argel parece que no se estudió en los manuales de nuestras FF AA.
El Proceso es indefendible por esta forma de haber peleado la guerra y por mil cosas mas. Repito liberales al fin, desde Rosas para acá, asi nos fúé.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Y digo yo, ¿Por qué "había que matar 7000 personas"? Si los milicos estaban en el poder, pues las podían tener presas. Y si el peligro es que las liberara otro gobierno, es porque ya no estarian en el poder, en cuyo caso desaparecerlas/matarlas era una estupidez: serían condenados por asesinos, que es lo que ocurrió. Además de un crimen enorme, la decisión de los desaparecidos fue un error descomunal, propio de un analfabeto político e histórico. Como Videla.

Anónimo dijo...

Wanderer, ¿y las parodias de juicios actuales? ¿ni una palabra? El P. Von Wernick, Losito, y tantos otros militares que no ensuciaron su uniforme y dieron batalla franca. ¿Que se arreglen? Los asesinos -planificadores y ejecutores- de las muertes y torturas fueron una pequeña minoría dentro del ejército, por la cual están pagando con cárcel, vejaciones y muertes en prisión una gran mayoría de soldados honorables y leales.
Hubo excesos injustificables, y los responsables deberían ser juzgados -por jueces imparciales, no por Rosansky-.
Su artículo da la sensación de una simplifación brutal, como si dijera: Todo era verdad, "los milicos fueron unos asesinos".

Wanderer dijo...

Javier, quizás un sargento podría haber reaccionado como "sangre por sangre", pero nunca un oficial y menos aún los jefes. Y si así lo hicieron, merecen la cárcel por pésimos militares. Lea a Reato, lea a Bonasso y lea a Yofre.
Anónimo ciceroniano: totalmente de acuerdo. Es lo que hemos dicho muchas veces en este blog.
Urbano, como escribí en el post, siempre supe que que existieron torturas y desapariciones, pero creí que muchas de ellas eran excesos en casos puntuales, y otras exageraciones de los zurdos. Con la confesión de Videla, me di cuenta que era un plan organizado y aceptado por todos.
Anónimo de las 10:22, así que los responsables fueron "una pequeña minoría del ejército"? Me pregunto si una pequeña minoría pueden secuestrar, torturar, asesinar y desaparecer a 7000 personas. Creo que debería ser una minoría de varios cientos. Y no me venga con la cuestión de la obediencia debida, porque si a un militar cabal y leal, un coronel le ordenaba torturar, ejecutar a sangre fría y quemar el cadáver, ese militar debería haber desobedecido, aunque le costara la carrera.

Javier dijo...

Wanderer,

no debían haber pedido "sangre por sangre". El hecho concreto es que lo hicieron. No estoy apoyando, estoy describiendo. Se entregaron a las dulces mieles del odio y la venganza, que son más dulces que el sexo. (Y no caigamos en la soberbia de creernos que estamos por sobre esas pasiones. ¿Qué haría cualquier vecino del conurbano que sale por la tele, al que le han violado la mujer y matado un hijo en un robo, si le dieran una brigada aerotranspotada y carta blanca para vengarse?).

Y ahora, como usted bien dice, esos militares están en cana por entregarse a sus pasiones. No veo cual es el debate. ¿Qué me puede aportar a esto la lectura de esos autores?.

Y al que dice que no se estudió la guerra de Argelia, le aclaro que se sabe desde siempre, y sin que lo diga Videla, que acá hubo asesores franceses explícitamente para duplicar los métodos de la guerra de Argelia.

Slds.

Anónimo dijo...

La expresión , “ se gano en las armas “ no significa nada , me parece que con las armas la perdimos ..
Cuanto a Bonafini luciferina , puede ser . Pero el que mando a matar a 8000 , sin juicio , sin confesión , para que se vayan en el infierno , y eso en el nombre de Cristo Rey y de la Virgen de Lujan , mas luciferino todavía….y si Monseñor Tortolo sabia de eso ,quisiera que hubiera pecado de ingenuidad y nada mas…
No todos los militares son asesinos , pero si todos sabían…....

Totalmente de acuerdo con W de las 10:23

Anónimo dijo...

Yo en 1976 tenía 12 años pero jamás creí ni en la inocencia de los militares asesinando sin derecho a defensa de los reos y menos en la juventud idealista asesina de gente (la mayor parte inocente) a fin de sembrar el terror, por lo que coincido con que el coomentario parece ingenuo. Creo que TODOS los asesinos deben pagar sus culpas (llámense Verbitsky o Videla) o amnistía para todos. En la época nunca escuché que los militares defendian al cristianismo (si se decía que era al modo occidental y cristiano de vida, que como sabemos de cristiano poco, casi nada, va quedando), como que tampoco los asesinos montoneros o del ERP o triple A y todos los demás grupos violentos defendieran la "democracia", si no más bien, el objetivo era instalar la "dictadura del proletariado". Opino que es justo tener una visión imparcial (difícil por habernos tocado de cerca) y coincido que fue una guerra entre dos formas de ateísmo, el liberal y el socialista, siendo sin duda el gran vencedor el ateísmo anticristiano (entiéndase cristianismo es igual solamente a catolicismo). Saludos. Anibal de San Juan

Anónimo dijo...

Pregonero, y cuándo Wanderer negó lo que usted afirma sobre Caponnetto?
Prestemos atención al leer para luego mejor escribir.

Atenti.

Anónimo dijo...

Creo que sobre los 70 todavía hay muchas cosas que no se saben. Me parece que importamos una guerra. Habían dos imperios en conflicto(que la izquierda no se olvide que en ese momento existía la URSS y sus sátelites; que no se la tire ahora a nacional). El día que se hagan públicos los archivos de ciertos países extranjeros nos enteraremos de muchas cosas.

En teoría la izquierda luchaba contra el capitalismo. Por la gente que mataba, se notó que también luchaba contra el catolicismo. Transcurrido el tiempo las cosas se aclaran: los "jóvenes idealistas" arreglaron con el capitalismo, pero siguen descristianizando. El verdadero enemigo de la izquierda no es el liberalismo, con el cual están de acuerdo en gaymonio, aborto, etc.

Obviamente los medios de comunicación que apoyaron al Proceso ahora lo defenestran.

Hubo asesinos, terroristas, etc., pero lo que no hubo es genocidas. No existió exterminación de un pueblo. No hay que caer en un sobredimensionamiento/mentira de la izquierda.

La justicia debe ser igual para todos. Si hay amnistía, amnistía para todos. Si hay juicio, que comprenda a guerrilleros, a los integrantes del gobierno peronista que respondieron y a los militares. Lo de ahora no es justicia, es humillación a los más débiles (ni siquiera a los un bando).

Hernandarias

Gelfand dijo...

Muy de acuerdo con el post y con el anónimo ciceroniano. Yo también me tuve que bancar discutiendo esto con los nacionalistas que me tildaban de ateo y zurdo.
Pero si bien es verdad que sería lindo pelear contra el mal como Frodo, Gandalf y Aragorn, también es verdad que en la historia de la humanidad eso no ha sucedido casi nunca. Se necesita para eso una espesura moral y espiritual difícil de encontrar. Y el mejor ejemplo de eso ha sido toda la locura del siglo XX.
Los militares argentinos no fueron la excepción. Y si quitamos todo la inmoralidad que hubo y pensaramos solo en los militares que creían salvar a la Patria contra el comunismo ateo (y había muchos que lo debían creer), todavía queda la falta de visión de querer detener el derrumbe de occidente matando a 9000 personas y disciplinando a la sociedad. Como si Argentina pudiera ser una isla.
Ahora bien, también es verdad que la falta de escrúpulos del perseguido terminó infectando al perseguidor. Como en Dresde o en Hiroshima.
Entonces esta bien que haya justicia (verdadera justicia para todos) pero no venganza.

Anónimo dijo...

Wanderer:

¿Leyó los libros de Verbitsky sobre la relación de la Iglesia con el poder político en Argentina?

El tomo 4 se llama "La Mano Izquierda de Dios", y es de la época ésta.

Si bien Verbitsky es de lo peor (odia lo que nosotros amamos), creo que investiga bien y no manda fruta.

Juancho.

Javier dijo...

Wanderer,

dicho lo anterior, no estoy de acuerdo en que para juzgar específicamente crímenes cometidos por los militares, haya que aceptar la destrucción del ordenamiento jurídico, con cosas tales como:
-aplicar leyes retroactivas
-no aplicar la ley más benigna.
-inventar crímenes de "lesa humanidad" que no lo son, para lograr imprescriptibilidades en donde no debería haberlas
-crear "genocidios" que no encuadran como tales en la legislación mundial
-aceptar como prueba en juicio que alguien se acuerde después de 30 años de un tono de voz.

y demás cosas por el estilo.

A los militares corresponde juzgarlos y eventualmente condenarlos. Pero en un sistema judicial en el que la "perpetua" sólo lo es de nombre, en el que los "doce apóstoles" que hacían empanadas con sus víctimas de Sierra Chica están en libertad, parecería a veces que se los trata con una legislación sui generis.

Slds.

El Séptimo Rey Mago dijo...

Digo algo,

Hay cosas que quizá, solo quizá, estemos obviando y creo que habría que fijar los ojos, primeramente, unos años antes del golpe del 24 de marzo, conjunto con abandonar el culismundismo argentino propio de izquierdas, derechas y miscelaneos.

No se puede obviar el Concilio y el postconcilio particularmente, la Guerra de Argelia, las revueltas en las universidades norteamericanas que derivaron, luego, en otras hasta llegar a Paris en el 68 (Molnar creo que da en el clavo acá). La acción doble de la Compañia, por izquierda y por derecha, en hispanoamérica, el pacatismo de la derecha pensante que al grito de Viva Franco o al de Viva la Patria soñaba aún con marchitas de tipos con camisas y correajes, etc, etc.

Acá los militares siempre (y como debe ser en el mundo moderno) se caracterizaron por la falta de seso y de formación política. López Aufranc se trajo el modelo de unos tipos que perdieron una guerra ganando una batalla (¿les suena a algo?)... pero en OTRO PAÍS, contra OTRA ETNIA Y RELIGIÓN... y como hubo dineros para las destras (o algunas) nadie dijo nada, o dijeron poco, o nos hicimos los dolobus. No se, ¿estoy MUY pifiado?

Todo esto mientras Perón veía si volvía, hablaba con la masonería, con los curas, con los curas de la masonería...

Onganía, Montoneros, foquismo, todo junto en 3 añitos más o menos. Aramburu muerto y la destra haciendo cualquier cosa (menos la destra que no tuvo drama y se puso a la derecha del peronismo del 73-76 post Cámpora y tuvo muertos y muertes). Se murió Perón, se fue todo al bombo y se vino el golpe que esperaban todos (previo reordenamiento de las cúpulas de las FFAA, como es de esperar en estos casos).

No se si "todos sabían" del plan de cargarse con 7000 tipos. No lo creo en realidad. No es fácil lidiar con la guerrilla más grande de latinoamérica, máxime cuando se ignora todo en política, cuando la formación de las FFAA era lamentable, cuando se suponía que ciertos sectores de los EE.UU apoyaban las acciones "necesarias", cuando Kissinger, el Vaticano y los vecinos continentales decían que "vamos bien"...hasta el 79, hasta Carter y el "Magno" que los jodieron bien jodidos. ¿Tendría razón Massera en el 77/78 pidiendo que se publiquen las listas de muertos/desaparecidos? ¿Era solamente un ardid para construir su delirante Partido de la Democracia Social? ¿o había más? ¿había más inteligencia política del zorro ése de uniforme blanco que se confundió de tren y se tomó el que va a Río Santiago en vez del que pasa por El Palomar, como decía Perón? ¿O tenía más aceitados sus contactos con el Vaticano, con la Embajada y con ciertas "asociaciones" que conectan todo eso y mucho más? (SIGUE)

El Séptimo Rey Mago dijo...

(SIGUE)

Matar tipos, hacerlos desaparecer, tirarlos al Río de la Plata, hundirlos en fosas comunes, es, a todas luces un crimen. Un crimen explicable, no digo justificable, pero explicable. Ahora bien, como método, tristísimamente lamentable, estúpido e infantil. ¿Gente flotando en las costas de Quilmes, Ensenada, la Plata? comentarios de comadronas por los ruidos en los baldíos? Detenciones larguísimas en la Escuela de Mecánica que terminaban en la muerte, en Operación Algeciras, o choreando blindados con zumbos? ¿Qué es eso?!
Se fueron al jocara, mataron gente como locos, como tontos, al pedo en muchos casos y en otros no. No seamos hipócritas.
Eso si, como el Wanderer, yo no compro el speech zonzo del cabildismo que con un principismo tarado, de militar frustrado mezclado con el manual de Ponferrada justifica lo que no hizo, lo que no ensució sus manos, para después correrlos por derecha?

No se, me parece, en el fondo, muy trosco correr por derecha (no hay contradicción) a los liberales pedorros que gobernaron este país entre el 76 y el 83. Dejémonos de joder. Del otro lado es boludismo de tipos que saben mucho e ignoran todo lo que cuenta en estas cuestiones. Tipos que no se corren del discurso berreta que no toca al que hay que tocar.

El Proceso de Reorganización Nacional no fue ni un proceso (trunco por un lado, incoherente por el otro), no reorganizó nada más que las fuerzas del centro democráticas que se quedaron con el país después de Malvinas y para peores, terminaron todos en cana sin saber por qué sorongo se los fumó la historia.

Perdón por lo extenso, mis disculpas.

El Séptimo Rey Mago

PD: Entre gitanos no nos tiramos las cartas y eso, a veces, está mal.

Anónimo dijo...

7° Rey, ¡porqué no te escribís un libro!

Anónimo dijo...

Genta proféticamente, nos había advertido sobre la utización de metodologías ilegales para combatir a la subversión marxista. Como resultado de la contienda hubo 7.000 muertos/desaparecidos del lado de la guerrilla y 1.000 personas asesinadas por la guerrilla. Conclusión: 1) los guerrilleros no plantearon una guerra convencional, atacaban por la espalda, torturaban y mataban en forma artera; 2) los 7.000 desaparecidos, eran gente de la subversión o relacionada con ella; 3) el número de bajas de ambos lados fue significativamente menor al que hubiera existido, si se hubiera optado por la utilización del código militar y/o civil. En Colombia el número de víctimas supera los 50.000, acortándose significativamente también, la duración del conflicto. 4) los aliados justificaron el asesinato de civiles inocentes (los desaparecidos en su gran mayoría no lo eran) arrojando bombas atómicas o convencionales, alegando que así se evitaría un número de víctimas mucho mayor, por la prolongación del conflicto. Conclusión: claramente cabe la absolución de los militares, por los malos métodos empleados y la gratitud por haber derrotado a la subversión marxista en un breve período y con un costo de vidas humanas no demasiado elevado.

Anónimo dijo...

Otra aclaración:
No se pierda de vista que la guerra contra la subversión fué, en esencia, una guerra justa. No fuimos agresores ni fabricamos la agresión, como acostumbran a hacer otros más norteños que nosotros pero con más éxito, seguramente por su mayor entrenamiento.
De hecho, el fenómeno se repitió en toda América, con diversa intensidad. En la Argentina, no fue una "guerra de baja intensidad", como creían los salames que nunca habían visto de cerca una guerra de ninguna intensidad; fue una guerra de altísima intensidad, una auténtica guerra civil desatada por decenas de factores distintos, el menor de los cuales NO FUE la prédica tercermundista, la doctrina del P. G. Gutiérrez y demás marxisto-católicos y otros resultados de una "hermenéutica de la ruptura".
Por eso, el fenómeno subversivo se podría catalogar como una cuestión casi exclusiva de países de raiz católica. Lo de Francia en Argelia es distinto, por que los argelinos rebeldes no eran franceses. Esa guerra, pues, no sirvió de modelo; y dos combatientes, los coroneles Trinquier y Chateau-Jobert, aconsejaron a nuestros soberbios militares no seguir sus errados pasos porque perderían la guerra, justo después de la dignidad.
Cuando Hitler ordenó ajusticiar a los comisarios políticos, el gral. Guderian se negó redondamente a cumplir la orden porque, decía, el soldado-verdugo corrompe la moral de la tropa. Tenía razón y fue un gran general que pagó con 10 años de cárcel tan certera visión.
No se puede negar, por que sería insensato, que una gran cantidad de combatientes eran católicos, en ambos bandos. Si la Marina se encargó de Montoneros, es precisamente porque en el Ejército había muchos peronistas y católicos que se negaban a reprimir como se les exigía. En lo personal, conozco muchos casos de esos.
Ludovicus: los 7.000 muertos que denuncia Videla no son del Proceso sino de toda la guerra, según creo leer en el libro; y si mal no recuerdo (advierto que yo era ya bastante grandecito) la mayor parte se desarrolló durante el gobierno peronista de I. M. de Perón en los montes tucumanos con la explícita aprobación del gobierno peronista.
El propio Videla afirma que la toma del poder fue un error por que era innecesaria, pues ya tenían los instrumentos legales y las órdenes necesarias para reprimir. Por lo tanto, obedeció a otra realidad, distinta a la guerra antisubversiva, que fue el famoso "vacío de poder" de 1975/6, plagado de asesinatos, pronunciamientos militares y demás episodios que ahora parecen completamente olvidados.
Pero que la guerra fuera justa, y que obedeciera a causas tan completamente ajenas a la mentalidad militar, solamente explica los hechos, no los justifica.
Los militares se encontraron frente a un hecho dado: la agresión subversiva de cariz marxista, y respondieron a lo bestia, por que no tenían una profunda formación en moral de combate. Estuvo mal, muy mal, y la soberbia no les permitió seguir consejos que desoyeron como si fueran pamplinas. (sigue)

Anónimo dijo...

(continuación)... Aún así, entregaron generosamente su cuota de sangre, enorme por cierto, lo que demuestra que no fue otra cosa que una verdadera guerra de "alta intensidad", aunque no entre dos ejércitos regulares.
Que la tremenda facticidad de aquellos hechos (que por otra parte, advierto que la mayoría de los comentaristas no vivieron personalmente) no les oscurezca la visión, ni los lleve a sentenciar con dureza a quienes solamente se defendieron y defendieron a su Patria (mal, pero lo hicieron), y por contradistinción, a ensalzar a quienes provocaron la guerra. Es inmoral, tan inmoral, diría yo, declarar un "empate", formar una "doctrina de las equivalencias" para explicar la guerra antisubversiva.
Por eso la declaración de Videla (además de dejar de garpe a muchos de sus numerosos defensores bientiencionados y bastante sonsos) ha tenido el raro mérito de poner muchas cosas en su sitio precisamente por parte de quien con esto, demuestra que ya no le teme a la verdad.
No encuentro, como dije antes, una confesión semejante en toda la historia argentina, a no ser el dudoso arrepentimiento de Urquiza en las cartas a Rosas, pero que eran de carácter privado. Perón nunca demostró arrepentimiento, ni los "políticos", de haber echado leña a este fuego feroz que sumió a la Argentina, mi patria, en un incendio fenomenal durante una década. Y que la persigue hace ya 40 años.
Ni de los jefes guerrilleros, casi todos vivitos y coleando (algunos con puestos públicos, coche oficial, etc.), ni de todos aquellos que tuvieron alguna responsabilidad directa o por omisión, en tan pésima conducción militar de una guerra.
Si alguien ha hecho algo por finiquitar esta cuestión (que desde luego, no se terminaba con leyes de obediencia debida ni con indultos) ha sido Videla, al declarar la VERDAD.
La VERDAD es lo único que puede pacificar la Nación.
Confieso que no lo esperaba de él, que siempre me pareció algo inferior y poco dotado. Esto de ahora desmiente mi error.
Ahora que, a Videla, o le hacen un monumento, o lo matan. Y me parece que no se merece ninguna de las dos cosas. Por lo menos, todavía.
Soldado muerto

Emilio dijo...

Mas de mil militares y unos cuantos civiles, muchos en la séptima u octava década de sus vidas, están secuestrados bajo apariencias de legalidad en cárceles de todo el país. Unos ciento cincuenta ya murieron en cautiverio.
Esta fabulosa conquista de la democracia se logró por medio del prevaricato de jueces ideologizados, los menos, y pusilánimes ante las presiones del Poder Ejecutivo, los más. Pasaron por encima de los principios de legalidad, de cosa juzgada, de irretroactividad de la ley penal, de ley penal más benigna, de presunción de inocencia, de humanidad de las penas y de prescripción, entre otros.
Son presos políticos. No están allí por crímenes que pudieran haber cometido sino por el solo hecho de haber combatido contra la subversión.
Habría sido de desear que se juzgara a todos quienes pudieren haber delinquido al combatir a la subversión. Pero si no se pudo o no se quiso hacerlo cuando y cómo correspondía, no cabe hacerlo ahora - cuando está todo prescripto, indultado y doblemente amnistiado - bajo la invocación de tipos penales difusos y de una inexistente costumbre internacional como fuente de nuestro derecho penal interno.
Quienes vemos de cerca estos remedos de juicio sabemos que basta con ser nombrado por un testigo de la parte querellante para terminar preso. Si el testigo es un ex terrorista, tanto mejor.
En una misma mazmorra se encuentran desde ex presidentes de la Nación hasta humildes policías y guardiacárceles federales y de diversas provincias. Desde estrategas confesos como Videla hasta agentes penitenciarios que no tenían porqué saber quiénes eran los presos a los que cuidaban ni cómo ni porqué fueron a parar allí. Entre esos extremos hay de todo.
(sigue)

Anónimo dijo...

La dictadura militar del 76 fue probablemente el peor gobierno de la historia Argentina, y eso que los gobiernos democráticos posteriores no fueron buenos.
La dictadura además de sus asesinatos, fue un desastre en lo económico.
Pinochet, en un país con menos de la mitad de la población de Argentina, mató ligeramente más gente que nuestra dictadura, pero por el éxito económico de Chile, Pinocho fue senador vitalicio y no fue juzgado.

Se suele decir que tenemos democracia gracias a Thatcher, es verdad que si ganaban los milicos teníamos dictadura para una década más, pero eso (ganar) era muy improbable.
La dictadura en el 82 ya era insostenible por el fracaso económico, marchas de la CGT, no por los desaparecidos.
Los años de mayor popularidad de la dictadura, los del mundial 78 y el deme dos de la tablita, fueron los años en los que se mató más gente, a casi todos los desaparecidos.
Los milicos podrían haber negociado el regreso a la democracia con amnistía, como la que más tarde propuso Luder.
Pero fueron a la guerra para mantenerse en el poder, y perdieron, y es porque perdieron que los juzgó Alfonsín, por eso fueron presos.
A los generales que pierden guerras y batallas siendo culpables de ésta, se los court martial, se los condena, por eso fueron condenados.

Alfonsín terminó con una hiper inflación y con la aparición de la marginalidad villera ahora tan común.
Las cajas Pan y las ocupaciones de terrenos baldíos por gente sin hogar para crear villas aparecieron con él.
Ménem fue un megacriminal, la explosión de la fábrica de armas, la venta de armas a Ecuador, AMIA/Embajada de Israel/Asesinato de su hijo, además de lo que robó (caso IBM por ejemplo).
Cristina y Néstor también son chorros importantes, gente perversa.

Lo único que se me ocurre es que los argentinos no son muy buena gente, y que nuestros gobernantes son como la sociedad.

Saludos

Ex Luterano

Anónimo dijo...

Agarré a mis sobrinos viendo esto y me quedó dando vueltas

http://www.youtube.com/watch?v=O_2X0KK-U9U

Anónimo dijo...

Genial artículo, la verdad no puede hacernos daño.
Salo

Javier dijo...

Ex Luterano:

"Lo único que se me ocurre es que los argentinos no son muy buena gente".
Me pregunto: ¿usted es extranjero?. Digo, como usa "son", en vez de "somos".

Slds.

Anónimo dijo...

Che,

Estos pibes del video de PAKA PAKA se olvidaron del Golpe del 43...

El Séptimo Rey Mago

Urbano Bandieranera dijo...

El que tiene que escribir un libro es soldado muerto.
Tal cual relata, un excelente y preciso cuadro de aquellos años. Yo era crecidito en aquel tiempo y sentí cerca el aliento montonero vía un obispo marxicatólico o cristomarxista, lo que único que no era, el obispo, era católico. Como también conocí la torpeza militar en la aquella guerra.
Los franceses, Trinquier por caso, advirtió de la experiencia de Argel, tenía una interesante publicación, obvio que ni bola le dieron.

Javier dijo...

Esta entrada del blog, me hizo reflexionar sobre un tema en especial: la distancia sideral que nos separa del universo mental de los sesenta y los setenta. Y no sé exactamente cuando, ni como, ni por qué se produjo el quiebre, pero es un quiebre total. En los sesenta fue posible reclutar, entre jóvenes católicos y ateos, a decenas de miles dispuestos a darlo todo en búsqueda de una utopía en la tierra. Una utopía tan poderosa, que valía matar y morir por ella. Una utopía que se presentaba como la opción a la sociedad real, una sociedad real injusta e hipócrita. En la Argentina, en particular, una sociedad con el mejor índice Gini de toda nuestra historia a los jóvenes más despiertos e informados les resultaba insoportable por lo injusta. Se embarcaron en la persecución de una utopía que tenía todos los rasgos de una empresa religiosa. De una redención milenarista. Y creo que lo tremendamente doloroso para los sobrevivientes de esa empresa, más allá de sus muertos, es la muerte de esa utopía, y el desierto de placeres materiales con que han debido reemplazarla. Y creo que esos rasgos religiosos explican también, en parte, la demonización de los militares, y unos juicios que tienen mucho de exorcismo. En los que se intenta destruir al supremo Mal que en su momento acabó con el supremo Bien, y que mató al Redentor (los jóvenes idealistas).
Y hoy en día, habiendo mediado algún quiebre, tenemos una sociedad en general, y jóvenes en particular, obsesionados por una marca de ropa, por el último gadget, por el iPad. Obsesionados por su Yo. Por enviar por twitter y por wassapp cualquier pavada intrascendente que les venga a la cabeza. Tratando por todos los medios de conseguir dinero, fama, y cosas (un nuevo Mini, por ejemplo). Y en los casos más patéticos tratando de participar del bailando y de Gran Hermano. Y una sociedad argentina que tiene uno de los peores índices Gini de su historia, y marginalidad nunca vista, no les provoca absolutamente nada. En este ambiente se podrán reclutar mulas para llevar droga a Europa por unos miles de euros. Pero intentar reclutar una guerrilla, es tiempo perdido.
Los verdaderos setentistas que aún viven, y que en su momento formaron parte de esa Utopía milenarista, como Firmenich, Vaca Narvaja, o Perdía, están como olvidados y escondidos, y nadie tiene demasiado interés en irlos a buscar.
No sé que pasó en el medio, y alguien a lo mejor lo podrá explicar, pero militares, montoneros y erp, forman parte de un universo mental que desapareció, y que me parece que a las nuevas generaciones les resulta imposible de entender.

Anónimo dijo...

mi solidaridad con el rey mago

Anónimo dijo...

Lo único que parece olvidarse en todo este estofado sancochado de "principismos", "escrupulismos",, "estocolmismo", "legalismo",etc que amenaza en terminar con brillantes conclusiones, tales como que el CV II tuvo la culpa de que en el otro extremo del mundo se tiraran montos y erpianos al mar en vez de fusilarlos, es el simple hecho de que se estuvo en GUERRA, Y DE QUE ESA GUERRA CONTINUA.
Y si la parte liberal de las FFAA no supo resolver este problema que les tocó en suerte en los '70, mucho menos sabemos resolverlo nosotros hoy con la experiencia adquirida, precisamente cuando los imberbes de la campora vienen "por todo" y "por todos": inclusive por nuestro pequeño mundillo aburguesado de católicos "serios". Y si tenemos dudas, miremos en que andan nuestros hijos: boludeando sin rumbo en la comarca mientra los orcos asechan; pero ellos no son los culpables: replican lo que vieron en sus padres.
Puse "no sabemos"; quizás debería escribir "no queremos".
Al menos, a los milicos liberales les queda el atenuante de haber tenido los cojones para batirse, desastrosamente por cierto. A nosotros, con el bagaje de la experiencia, ya no nos queda ni eso: no somos mas que simples y patéticas sombras fantasmales y plañideras, que se lamentan por un ideal de Patria por el que ya no desean luchar. Pensándolo bien, W esta en lo cierto: los "zurdos" tenían razón; nuestro mundo catolicón, ortodoxo y burgués merece desaparecer; "vienen por todo" y , siendo sinceros, lo "merecen todo".

PD: siempre queda el recurso a la "segunda venida", que funciona como bálsamo mágico para evadirse de la cruz que Dios nos da en el presente, o de la REALIDAD que diría don Josef Pieper.

Nicanor Paredes dijo...

Wanderer: todo no era verdad, y los zurdos no tenían razón. Tampoco son confiables las páginas y las declaraciones de Reato.
Nada de esto exculpa a Videla y al Generalato de sus responsabilidades.Pero cada cosa en su lugar es el principio elemental del orden.
El Nacionalismo Católico -del que Usted abjura cada vez que puede y cuya ofensa contínua permite desde su blog- le dedicó una tapa de Cabildo a proclamar:"Este gran culpable no puede quedar impune". El culpable era Videla. Y esto se dijo durante el Proceso,con Videla en el poder y cuando casi todos callaban.
También fue obra de un nacionalista católico el único libro escrito durante el Proceso dedicado a sentar doctrina moral sobre el tema de la lucha contra los terroristas. Me refiero a "Fuerzas Armadas:ética y represión". Y otro nacionalista católico, el Padre Alberto Ezcurra, escribió De bello gerendo, por encargo de Monseñor Tortolo. Ambas obras fueron publicadas. Antonio Caponnetto reseñó la primera y prologó la segunda.Le sugiero estas dos breves lecturas:

http://www.tsunamipolitico.com/guerra802.htm

http://www.tsunamipolitico.com/desaparecidos807.htm

Nicanor Paredes

Anónimo dijo...

Javier, estoy en desacuerdo.
Por eso mismo que vos decís, pienso que la juventud de los 60s y 70s fue la peor generación de nuestra historia.
Vivían en un país casi primermundista, no se justificaba en absoluto crear una guerrilla para instalar una dictadura de izquierda. Eran chicos bien, no eran campesinos salvadoreños.
Además, no desapareció la mayoría, hoy en día la mayor parte de esa generación son viejos chotos que sienten que con el kirchnerismo están viviendo una segunda primavera.
Es raro que una misma generación cause daño en 2 periódos históricos distintos separados por casi 30 años.

Sobre su heroísmo, lo de ellos no era utópico, pensaban que Cuba era reproducible aquí. Había muchas revoluciones de izquierda en esa época.
Murieron porque apostaron en grande, trataron de tomar el poder.

Y habría sido mucho mejor ahorcar o fusilar, tras un juicio, porque un muerto en vivo y en directo, público, vale por miles asesinados en secreto, clandestinamente.

Sobre tu pregunta, no creo que las naciones de las Americas sean naciones tan reales como las del viejo mundo.
Especialmente una que recibió tantos inmigrantes como la nuestra.
En el viejo mundo las naciones son tribus muy grandes.
Ser argentino es como ser estadounidense, ser irlandés o birmano en cambio significa que en general (siempre hay invasiones, migraciones) descendés de los habitantes prehistóricos de esa región y que hay cierta relación de sangre con tus connacionales.
Soy argentino, pero no sé si significa mucho eso.
Si con un país del tamaño de la India y sólo 40 millones de habitantes nos ha ido como nos ha ido, evidente los pobladores de este territorio no somos la gran cosa.

Hoy en Perfil leí esto, tal vez un poco incomprensible por el name dropping: "........nuestros cerdos son bastante más que un banquero injusto. Nuestros cerdos son nuestros amigos y parientes, casi como –no: exactamente como– en El viaje de Chihiro, la película de Miyazaki en la que los padres de la nena se convertían en chanchos. Eso es lo que nos pasó a nosotros: nuestros pares son hoy cerdos, hechizados por Yubaba, y eventualmente deberemos decidir qué hacer con ellos. No importa si el kirchnerismo dura cien años o una semana. La transformación existió, negarla es imposible y lamentarla es inútil. Alguna manera habrá de denunciar lo que está mal sin dejar de hacer lo que uno quiere, sin que tu vida quede signada por esa denuncia. Alguna manera habrá de ser libres. Ya se nos va a ocurrir."
http://www.perfil.com/ediciones/2012/4/edicion_672/contenidos/noticia_0017.html

El kirchnerismo sacó el 54%, Tucumán es gobernada por los Alperovich con apoyo masivo, el kirchnerismo sacó cerca del 80% en Formosa y Santiago del Estero, en la Capital no les va tan bien pero son los más progres de todos. ¿Cómo sentirse hermanado con esa gente? Durante el kirchnerismo he visto a la mayoría de los argentinos convertidos en cerdos, e incluso si el kirchnerismo cae en desgracia y son repudiados por las masas, ya no voy a poder ver a la mayoría de los argentinos igual.

La democracia es perversa porque hace a los votantes co-culpables de lo que hagan los gobernantes.

Saludos

Ex Luterano

Anónimo dijo...

Impresionante el anónimo de las 21:25, cómo me gustaría también leer aquí en España, entre la derecha católica leer algún artículo semejante al de Wanderer, haciendo auto-inculpación de los pecadillos sangrientos de Franco y sus militares , pero no aquí siguen con lo de la cruzada, porque sí, los otros fueron peores.

Wanderer dijo...

Estimado Nicanor, Me llama la atención su empeño en seguir creyendo en los Reyes Magos, más allá de lo agradable que sea esa creencia. Y, para hacerlo, lo mejor es no conocer la realidad, por eso me aconseja no fiarme de las declaraciones de Reato. Si usted lee el libro, verá que las declaraciones no son de Reato, sino que son de Videla. Es decir, usted aconseja no creerle a Videla lo que dice sobre Videla, sino creerle a los nacionalistas lo que dicen sobre Videla y sobre la ilusoria "Argentina católica" que jamás existió.

Anónimo dijo...

Wanderer,

No nos meta a nosotros, los Reyes Magos!

El Séptimo Rey Mago

Javier dijo...

Ex-Luterano,

los utópicos de Montoneros y ERP no están en el poder. Podrá haber viejos militantes con cargos, pero no es su utopía la que está en el poder. Ellos aspiraban a la experiencia cubana, es posible, pero no a esto. La experiencia cubana metió en un campo de concentración a Reynaldo Arenas, por homosexual.
El comandante Masetti ejecutó a uno de sus guerrilleros de un tiro en la nuca porque lo encontró masturbándose.
Y no nos olvidemos de la columanas que cantaban "No somos putos, no somos faloperos, somos soldados del FAR y Montoneros".
(También se puede consultar a Sebrelli, cuando narra como en los 70 el Movimiento de Liberación Homosexual se quería sumar a las izquierdas, y recibía como respuesta rechazo y asco).
Montoneros y ERP no tienen nada que ver culturalmente con esta actualidad de un hedonismo descontrolado, y de una vida que sólo adquiere su sentido por el consumo.
(Y no estoy haciendo apología de Montoneros y ERP. Sólo trato de que no los confundamos con La Cámpora o con Tinelli).

Slds.

Nicanor Paredes dijo...

Wanderer:
1º)Conozco esas declaraciones de Videla, y otras similares, antes de que tomaran estado público en el libro de Reato.Y las encuentro tan culpables como culpable fue el Videla que obró en su momento, en un todo de acuerdo con el pensamiento liberal que desde entonces y aún hoy lo informa. 2º)No le estoy aconsejando por ende que no le crea a Videla, sino que no le crea a Reato.Precisamente porque leí sus libros y escuché atentamente sus declaraciones, sé que Reato confunde, distorsiona y macanea, como cualquier periodista que vive de sus best sellers.3º)Es cierto que le aconsejo creerle a los nacionalistas lo que dicen sobre Videla. Y lo que dicen-no ahora que cualquiera se le anima- sino cuando era poder, es que resulta culpable.4)Tampoco le estoy aconsejando que no crea en la realidad, si no que no crea en la realidad urdida por los pendolistas de turno,Reato entre ellos, o Manfroni después. La realidad-real es mucho más grave,trágica y funesta.5)No sé qué tiene que ver la Argentina Católica en esto, haya existido o sólo sea una ilusión. Pero sí sé que Reato miente cuando lo adscribe a Videla al proyecto nacionalista de la Argentina Católica. La incompatibilidad de Viela con el Nacionalismo me consta de un modo personal,múltiple y directo.6)No acusa Usted recibo del resto de las cosas que le digo o le mando; entre ellas, la orden de Tortolo a Ezcurra para que enseñara la recta doctrina sobre la guerra. Tenga en cuenta que Usted en su nota inicial lo inculpa a Tortolo en este punto. Tortolo tiene otras máculas, no ésta.7)Me extraña que me pida en serio que no crea en los Reyes Magos.Soy un hombre sensible doliniano. Siempre dejo mis zapatos las noches expectantes de los 5 de enero. En quien no creo es en el 7º Rey Mago,pero este es amigo suyo, no mío.8)Créame que me aflige hasta la perplejidad el influjo que estos libelillos de moda obran sobre su alma. No es la primera vez que lo observo en Usted.Y mucho más me aflige la catarata de pesimistas que compiten por hacerle llegar sus adhesiones, a cual más desesperanzada y autodemoledora. Los noventa-ochistas españoles eran unos optimistas eufóricos al lado de algunos de sus posteadores;9)Cuidado, caminante: esta desolaciòn ante lo real, este fatalismo ante las cosas de la patria, este desprecio por quienes desean hacer algo por salvarla, y el consiguiente escapismo hacia lo celeste(o lo celeste concebido como escapismo), fue uno de los rasgos de la devotio moderna.
Suyo
Nicanor Paredes

Nicanor Paredes dijo...

Se me olvidaba un motivo para creer en los Reyes Magos: El Genesedium, o Libro de la Estrella del Nacimiento,que menta Agustín citando a Fausto, y del que se ocuparon los Padres.
Suyo
Nicanor Paredes
PS:Le ruego evite argumentos prosaicos,si hay respuesta. Vg."vos creés en los reyes magos" o "chupate esta mandarina".Desaconsejable incluso el argumento ad hominem: "ya sé quién sos,fierita",etc.

Anónimo dijo...

Para evitar el olvido y divulgar la verdad a quienes no lo saben, especialmente a las jóvenes generaciones, inocentes protagonistas de ese olvido.

- Nuestra memoria colectiva es tan escasa (tal vez ex-profeso deseamos no recordar hechos dramáticos como sistema de autodefensa emocional) que parece que nadie recuerda lo sucedido aquel 25 de Mayo de 1973.
Pasaron 38 años.
- Se puede catalogar como uno de los días mas trágicos de nuestra historia y casi le adjudicaría a ese momento la génesis del drama que comenzaríamos a vivir luego, tras asumir la Presidencia de la Nación el dentista de San Andrés de Giles y ex mucamo de Perón, el Dr. Héctor "Tío" Cámpora.

- Ese día, en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno el presidente de facto Gral. Alejandro Agustín Lanusse traspasaba la banda presidencial a Cámpora bajo los aplausos que bajaban desde los palcos y balcones, poblados por figuras como la actriz Soledad Silveira, el cura Mujica, el periodista Osvaldo Papaleo y su esposa Irma Roy, el "Brujo" José López Rega, Raul Lastiri y su esposa Norma López Rega, el cineasta Juan Carlos Gené (luego Director de Canal 7), Jorge Taiana, José Ber Gelbard, el Secretario del Movimiento Justicialista Juan Manuel Abal Medina y los terroristas Dardo Cabo, Galimberti, Fernando Vaca Narvaja, entre otros.

- La entrega de la banda presidencial por parte del Gral. Lanusse a "Tío Cámpora" no fue acompañada por el Himno Nacional, sino por la marcha "Los Muchachos Peronistas".

- Concluído el acto, el Dr. Esteban "Bebe" RIGHI, (chaqueño, de 34 años en ese momento, especialista en Derecho Penal) y flamante Ministro del Interior, un joven lleno de "ideales", se trasladó al Departamento de Policía y entre otras barbaridades cometidas, ordenó desarmar a todo el cuerpo de la Federal.

- Mientras Cámpora se saludaba y fotografiaba con el presidente cubano Osvaldo Dorticós y con el chileno Salvador Allende, RIGHI ordenaba al Servicio Penitenciario Federal abrir las puertas del penal de Villa Devoto, para poner en libertad a la totalidad de su población carcelaria.

- Juan Manuel Abal Medina (hermano de Fernando, asesino de Aramburu y amante de Nilda Garré), partió con sus acólitos desde la sede del Partido Justicialista en Boedo 127, que se trasladaron al penal de V. Devoto para efectivizar la "orden presidencial".

- Ese día salieron criminales de toda laya y color, asesinos y hasta reconocidos narcos internacionales como Francois CHIAPPE.
- A los pocos minutos, se incendiaron cientos de autos y colectivos alrededor de Plaza de Mayo y los muros de la Casa de Gobierno fueron pintados con la leyenda "Casa Montonera" por los "compañeros combatientes".
ESTAMOS HABLANDO DEL AÑO 1973, AUN NO ESTABAN NI VIDELA NI MASSERA.

- Hoy, 38 años después de aquella "La Noche Negra del 25", una camarada de ruta de aquel grupo de terroristas, la impresentable "Todoterreno", desagradable y perversa guerrillera (R.E.) Nilda "Comandante Teresa" Garré, hace lo mismo: destruye las FF.AA. y tras cartón, descabeza a la Federal y la desarma, mientras que Esteban Righi, hoy gordo, hipertenso, lleno de colesterol y aburguesado millonario, obediente sirviente de la "nomenKlatura" es nada menos que..... el Fiscal General de la Nación Argentina.

- Solo 38 años para repetir aquella torpe y maldita decisión que tanto daño nos produjo.
La memoria de los argentinos... ¿Dónde está...?

- Qué ironías tan dolorosas para el hombre común, aquel que solo quiere vivir en paz, que estos dos indignos de nuestro respeto, sean hoy quienes dirigen parte de nuestros destinos como sociedad y como Nación, compartiendo cartel en el triste y desolador espectáculo de lo que están haciendo con nuestro país...

Anónimo dijo...

CLARO VIDELA ES EL MALO DE LA PELÍCULA PERO USTEDES NO TERMINAN DE ENTENDER QUIÉN LE INDICO LO QUE DEBÍA HACER. ES DECIR QUE PARA USTEDES LOS POLÍTICOS EN ESTE CASO LUDER ES IMPOLUTO. DEBEN ENTENDER DE UNA VEZ POR TODAS ESTA FRASE: "RUSIA ESPARCIRÁ SUS ERRORES"

Wanderer dijo...

Anónimo de las 17:31: Gracias por su memoria. Viene bien recordar, o aprender todo eso.
Un detalle, sin embargo: Righi ya no es más el Procurador General. No fue lo suficientemente K; algo de dignidad, quizás, le quedaba. Lo que me lleva a pensar que lo que hoy estamos viviendo es aún peor.

Anónimo dijo...

Tengo entendido que Juan Manuel Abal Medina ( padre ) y muchos otros fueron Nacionalistas Católicos , dscipulos de Meinvielle , de Ezcurra, Curutchet etcetera......

Anónimo dijo...

Y si... como todo lo que se desbarranca....
Escuchen los audios de Fátima justicia y misericordia en Conferencias católicas de Argentina y el mundo.

El Séptimo Rey Mago dijo...

Estimado Nicanor,

Aunque quizás no le agrade que se lo diga, coincido con muchas de las cosas que Usted indica. Aunque yo no le simpatice, como ya ha dicho. No soy amigo del Wanderer pues no lo conozco más que por el apodo que aquí utiliza y él, entonces, ignora todo de mí (amén de que un tipo firma con este seudónimo).
La diferencia de perspectivas, igualmente, es notoria. Nos acusa (como si pensáramos lo mismo) de tener una visión decadentista y, aún más, de que nuestro "decadentismo" (ahora si con comillas) lleva indefectiblemente a una especie de inacción y de escapismo al estilo de la Devotio Moderna. Bien, esa no se la acepto. No la acepto pues de los místicos del Rhin a la Devotio Moderna hubo una cosa, y en la actualidad hay otra. Porque de pesimista no tengo más que lo que tiene un conservador al estilo de Burke (el cambio, por si mismo es malo, pero no en términos absolutos), porque creo que "No se puede hacer nada" (en sus palabras), más allá de que crea que, humanamente posible no todo está perdido. Porque espero la Segunda Venida... como San Pablo, como nos enseña Cristo en su Oración, como la Iglesia toda.
La verdad creo que Cristo vuelve, y no se cuando, pero espero y pido que sea pronto, como es mandato apostólico le pese a Ud. a Monseñor Panchampla, a los militantes de la política diaria y diurna o a quien fuera.

Le respondo eso, y no lo que importa a este posteo, porque, en reglas generales y como ya le dije, coincido con Usted. Lea lo que puse.

El Séptimo Rey Mago (que no existe)

PD: Si realmente lo que pasó entre el 39 y el 45, el 45 y el 62, y el 62 y el 65 (y así podría seguir) no explican un poco de lo que pasó en éste país entre el 70 y el 79... no se qué lo explica.

PD2: Léase en sentido estricto lo de "explican un poco".

PD3: Che Wanderer, ya que somos amigos (o eso dicen), ¿no me invita a tomar unos whiskies? Hace tanto tiempo no nos vemos... tanto que pareciera como si no tuviera ni la más remota idea de quién es usted (que no tengo).

PERPLEJO dijo...

Coincido,en general,con el espíritu del post de Wanderer. Pero con la particularidad de sostener que ni los Militares ni los Zurdos tenían razón. En efecto, prácticamente desde el 25 de mayo de 1810 Argentina vivió en un virtual estado de guerra civil intermitente (con lapsos de relativa tranquilidad alternados con lapsos de sangrienta violencia). Antes de que la izquierda comenzara con su experiencia de guerrilla rural y luego urbana (y sus crímenes)el país no era un vergel (no olvido que en 1955 aviones navales bombardearon la Plaza de Mayo e inmediaciones con centenares de muertos y heridos; ni que en 1956 numerosos ciudadanos civiles y militares fueron fusilados sin juicio previo). Hablamos -y con razón- de "guerrilla marxista" pero...los Montoneros ¿quién los inventó? (según los amigos del entorno del Tte. Gral.Aramburu, fueron inventados en el entorno del Tte. Gral. Onganía...). Si la excusa de la violencia guerrillera era la ilegitimidad política en que estaba sumido el país, con el restablecimiento del orden constitucional (y un presidente electo por el 62% de los votos) se les terminó el argumento. Pese a ello, siguieron asesinando gente como moscas, alzados en armas contra las autoridades legítimamente constituidas. En consecuencia, la orden de reprimirlos hasta su aniquilamiento era de perfecta legalidad y justicia. A principios de 1976 la guerrilla estaba operativamente vencida; entonces ¿para qué implantar el proyecto de "matar 7.000 u 8.000 personas"?. Lo que llevó a cabo el Proceso de Reorganización Nacional en esa materia fue un crimen escandaloso e innecesario y justo es su castigo. Pero lo que me amarga es preguntarme ¿toda esa carnicería para entronizar en el poder económico del país al Dr. Martínez de Hoz y la mafia financiera...?. En fin, parafraseando a Borges: "es la historia de Caín que sigue matando a Abel".