viernes, 9 de noviembre de 2012

Super flumina Babylonis


Super flumina Babylonis
illic sedimus et flevimus
cum recordaremur Sion…
Si oblitus fuero tui Ierusalen,
oblivioni detur dextera mea!

Intentaré responder a la objeción de un Anónimo y a la de CEG. Se trata de una discusión que hemos tenido varias veces en este blog pero que sigue irresuelta y tiene que ver, en el fondo, con el carácter del cristianismo.
Dice el Anónimo: El problema existencial que se le impuso al hombre es el de resolver este Puente, el de establecer la Relación que pueda sortear este abismo: Cristo mostró el camino por medio de una Epopeya cruenta. Pero exigió a cada uno asociarse a Su esfuerzo, realizar su propia epopeya, tender su propio puente; buscar a Dios; y esto no es soplar y hacer botellas. Esa epopeya se libra en el presente, mejor dicho en el Instante, donde el abismo entre lo eterno y lo temporal parece acortarse hasta desdibujarse... Creo que pocos no coincidirán en que la única gran epopeya es la de Cristo; pero si no acertamos a resolver nuestro Instante (el aqui y ahora con los K o sin ellos, por ejemplo ), como Dios prevé que lo resuelva, de poco sirve que sepa aquello. Y no errar en esto ya es toda una epopeya.
Me parece acertado el principio que plantea y estoy totalmente de acuerdo. Sin embargo, objeto la aplicación que usted hace del principio. En efecto, asocia, a mi entender injustificadamente, nuestro Instante, con un instante político. Es decir, según usted, resolver el instante -el kairós o momento oportuno en el que, en definitiva, termina resolviéndose toda nuestra vida- pasa para una instancia política. Definitivamente, no es así. La resolución del kairós tiene que ver con mi existencia individual y particular que está sumergida en un proceso de un autorealización que consiste en develar la potencia por el acto o, dicho de otro modo, en la sotería o salvación de la potencia por el acto. En lenguaje cristiano, la salvación del instante es elegir hic et nunc -el instante- mi perfección como hombre, es decir, elegir la virtud y desechar el vicio, o elegir a Dios y rechazar el pecado.
Por cierto que, ocasionalmente y en algunos casos concretos, los K., el 8N o el 7D, tienen algo que ver con todo esto. Pero siempre será una relación marginal y momentánea. Reducir el Instante a la acción política concreta, o hacerlo depender de ella, no es correcto y, me animaría a decir, tampoco es cristiano.
Y frente al problema del Instante siempre existe la gran tentación del "escapismo" sobrenatural, mas consolador y soporífero cuanto mas piadoso parece. ¿Quien puede decir que tiene la precisa sobre este asunto.? Renunciar a la propia epopeya del Instante y refugiarse en la de Cristo por temor a equivocarse, es como el "disolverse en dios" de los orientales.
El error anterior lo lleva a calificar de piadosones orientalisantes a los que no asocian el propio Instante a la acción política. Quisiera yo saber qué se entiende por “escapismo”. ¿Ocuparse de lo único importante es ser “escapista”? Porque en el cristianismo hay una sola cosa importante, y es salvar el alma. Y por una razón muy sencilla, que la dio Nuestro Señor cuando era interrogado por un político: “Mi Reino no es de este mundo”. Si el Reino que los cristianos buscamos fuera de este mundo, ¿no mandaría el Señor algunos cuantos ángeles para que resolvieran la cuestión política con rapidez y eficacia? Pero nuestro Reino, el que ya está entre nosotros, no es de este mundo. No creo yo que la perla de gran precio o el tesoro escondido que movió a sus descubridores a vender todo lo que tenían para hacerse de ellos, sea una Argentina católica y libre de K. o de Macris. La perla y el tesoro tienen que ver con el verdadero Reino que ya ha comenzado y sólo espera su manifestación final.
Respondiendo ahora a CEG, que expresa de un modo más desembozado la misma argumentación, concluyo mi idea.
Estoy de acuerdo con él en que con un clero santo solucionamos algo, pero no mucho. Esta vez no estoy de acuerdo con Crux Australis. Pero sigue CEG, “La Religión es lo mas importante; pero la Política es lo más urgente (por lo menos en la Argentina que nunca la tuvo). Pregunto yo, ¿quién dice eso? ¿Con qué autoridad se afirma? Le pido que me señale qué Padre de Iglesia, qué Doctor, que autoridad teológica, hace tal afirmación (por cierto, me diego a incluir en ese grupo a Charles Maurras). Si usted se toma el tiempo de estudiarlo, verá que nunca el cristianismo propuso cosa semejante. Más aún, ningún Padre y ningún Doctor se interesó jamás en la política, en el sentido que usted le da el término. Qué mejor momento para ello hubieran sido los primeros siglos, en medio de un Imperio decadente peor que el actual reino K, y sin embargo, entre persecución y persecución y entre martirio y martirio, los Santos Padres se dedicaban a contemplar y tratar de decir algo del misterio trinitario o de la maravilla inexplicable de un Dios que se hacía hombre. ¡Terriblemente escapistas eran los Padres! En vez dedicarse a ordenar la política según los principios cristianos, se ocupaban de comentar los Salmos y el Cantar de los Cantares. ¡Piadosones!
Y sigue CEG: Cuando muy "piadosamente" se aniquila lo "natural", lo que queda no es lo "sobrenatural"; sino lo "antinatural". De acuerdo con esta frase que no por cliché es menos cierta. Pero la cuestión aquí es qué entiende CEG por natural. Sospecho que me diría que, siendo el hombre un animal político según la sentencia aristotélica, es natural que se ocupe de política. De acuerdo, pero ¿sabrá CEG qué entendía el Estagirita por política? La política era una de las actividades del hombre libre y adinerado, que no tenía que ocuparse por sus necesidades porque para eso estaban sus esclavos, y que se reunía diariamente en el ágora local a discutir los problemas de su polis, es decir, su ciudad de algunos cientos de habitantes, a fin de que la cosas se ordenaran de tal modo que le permitiera a sus ciudadanos alcanzar y practicar la virtud a fin de poder dedicarse a lo única actividad importante del hombre, y la que lo defie como tal: theoría o contemplación. Es decir, lo natural en el hombre es la contemplación. La política, un medio para ella, y reducido siempre al ámbito acotadísimo de la polis. Entre esta idea aristotélica y la formación para la acción, en la acción que propone CEG, media un abismo bastante amplio.
Y termino con un argumento ad hominem y una aclaración. Cuando estos cultores de la acción política directa y detractores del escapismo piadoso que nunca terminan de definir, tuvieron la oportunidad de poner en práctica sus enseñanzas, con todos los medios a su alcance (apoyo político-militar incondicional, todo el dinero que necesitaran, la educación a su servicio, el apoyo de buena parte de los obispos, etc.) no pudieron hacer nada. No digo que no quisieron. Claro que quisieron, y dejaron los mejor de sí en el empeño. Lo dije en el post anterior, y lo repito: fueron hombres, a su modo, ejemplares; me formé con ellos, y los reverencio y reconozco por todos los méritos que tuvieron, que fueron muchísimos, ciertamente muchos más que los míos. Pero se equivocaron; fue una dulce tentación, ese no es el camino.
Y aclaro que no soy contrario de la acción política de modo absoluto. Creo que es posible una política en el ámbito en el que Aristóteles la pensó y en la que todavía puede ser efectiva: los ámbitos pequeños y acotados, en los que no sea necesario involucrarse con el sistema político para actuar. Por ejemplo, un colegio, la universidad, alguna ONG, una pequeña cooperativa, pero no más que eso.

Sobre los canales de Babilonia,
nos sentábamos a llorar
 cuando nos acordábamos de Sión…
Que se me paralice la mano derecha
si me olvidara de ti, Jerusalén.

53 comentarios:

Walter E. Kurtz dijo...

Totalmente de acuerdo.

Igualmente, hablando de Babilonia, no sé si no es más aplicable otra cita, la de Ap. 18,4:

Et clamavit in forti voce dicens: "Cecidit, cecidit Babylon magna et facta est habitatio daemoniorum et custodia omnis spiritus immundi et custodia omnis bestiae immundae et odibilis"

(Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas.)

Martin Ellingham dijo...

La idea maurrasiana, luego aclarada (o rectificada) por Maritain, de que la política no tiene primacía pero es prioritaria, tenía un contexto que ya no existe. Suele ponerse mucho énfasis en cosas tomadas de "Para que Él reine" y se olvida "La acción", del mismo autor, que tiene un capítulo dedicado a las modernas sociedades pluralistas, que son hoy la totalidad. Aunque uno se mueva dentro de las coordenadas de la "Ciudad Católica", no lo hará bien -prudencialmente- si está fijado en la década de 1950, y cree, por ejemplo, que la Argentina es una nación católica gobernada por una pequeña élite descristianizadora, a la que hay que desalojar del poder para colocar en su reemplazo a la gente "del palo". La Argentina es una sociedad pagana post-cristiana, en la que hay una minoría cristiana cada vez menos relevante.
No basta con reiterar los grandes principios de la política cristiana como hace un cura navarro. Porque por más claros y operativos que estuvieran esos principios, seguiría siendo un hecho incontrastable que serían patrimonio común de una minoría insignificante, sin peso en la política real. Además, la exposición de esos principios suele olvidar la tensión esjatológica, cosa en la que insistió mucho el gran Castellani.
Como somos naturalmente sociales y políticos no podemos desentendernos por completo de la sociedad en la que vivimos. Todos tenemos deberes respecto de la comunidad política. Sin embargo, la conciencia de esos deberes tiene un límite: ad impossibilia nemo tenetur. No estamos obligados a lo imposible, Dios no nos lo pide, no tenemos imperativos kantianos respecto de la política.
Tenemos, sí, el deber de contribuir al bien común posible. Y en tanto posible, ese deber supone una gran dosis de paciencia respecto de cosas sobre las que no podemos incidir. Unas veces con imposibilidad física y muchas otras con imposibilidad moral.
En una di-sociedad como la actual lo posible en el campo político para los cristianos se limita a algunos objetivos sociales concretos, sabiendo que en el contexto actual estamos lejos del bien común integral.

Anónimo dijo...

Wanderer, estoy de acuerdo en todo. Pero cuando afirma hacia el final de su entrada que sí se puede hacer política en las universidades, me parece que deberíamos tener en cuenta que no todos pueden hacerlo y no en todas las universidades. V.g., los alumnos que quieren participar en centros de estudiantes en muchas ocasiones no es conveniente que lo hagan, en otras sí lo es. Un caso de esto último puede darse en algunas de las univ. privadas en dónde la lucha político estudiantil no existe o es mínima y entonces el hecho de ser parte de un centro de estudiantes es algo accesible, deseable y hasta se puede hacer mucho bien sin entrar en la política sucia. Pero en una universidad pública es cuasi imposible que los estudiantes quieran participar de los mismos o ganar uno de estos centros con alguna agrupación de “buena línea” sin perder de vista su deber de estudiantes y sin entrar, tarde o temprano, en la lógica de la lucha política estudiantil que, se lo aseguro, es bastante brava.
Saludos

Anónimo dijo...

El cristiano está obligado a realizar lo imposible.
Saludos

Anónimo dijo...

W, ¿a qué se refiere con hacer política en un colegio?

Juana dijo...

Estimado Wanderer, gracias por introducir estos temas de interés e importancia. Recuerdo, a propósito de lo que está en discusión, la Epístola a Diogneto, V:
"Porque los cristianos no se distinguen del resto de la humanidad ni en la localidad, ni en el habla, ni en las costumbres. Porque no residen en alguna parte en ciudades suyas propias, ni usan una lengua distinta, ni practican alguna clase de vida extraordinaria. (...) Pero si bien residen en ciudades de griegos y bárbaros, según ha dispuesto la suerte de cada uno, y siguen las costumbres nativas en cuanto a alimento, vestido y otros arreglos de la vida, pese a todo, la constitución de su propia ciudadanía, que ellos nos muestran, es maravillosa (paradójica), y evidentemente desmiente lo que podría esperarse. Residen en sus propios países, pero sólo como transeúntes; comparten lo que les corresponde en todas las cosas como ciudadanos, y soportan todas las opresiones como los forasteros. Todo país extranjero les es patria, y toda patria les es extraña."
Sin entrar en las múltiples y ricas reflexiones que se podrían deducir de este texto, entiendo que se plantea aquí la paradoja de la pertenencia y la extranjería con relación a los asuntos de este mundo, en particular, para este caso, la actividad política. El cristianismo tuvo desde antiguo la extraordinaria capacidad, fundada en las palabra y hechos de JesuCristo, de liberar un espacio para lo profano, evitando así la identificación entre la confesión religiosa y cualquier institución o ideologema mundano, pero marcando, sin embargo, que el tiempo y el espacio de esta vida, sin ser definitivos, nos plantean los desafíos y responsabilidades propias del tiempo y espacio de nuestra peregrinatio. Se trata de la paradoja de una pertenencia "en movimiento", en peregrinación: cualquier patria es la nuestra, pues en todas somos extranjeros en cuanto a una pertenencia absoluta, inmóvil. Entiendo que la fidelidad al unum necessarium se juega en esa tensión, en ese discernimiento. Si las formas de nuestro camino temporal ya estuvieran resueltas de una vez y para siempre, el peligro de la idolatría nos acecharía a cada paso -si eso sucede es porque no estamos entendiendo ni haciendo bien-.
Tal situación, -considerada de modo más general-, es para mí una enfermedad epocal: la perversión de lo efímero que quiere trocarse en eterno bajo diversas figuras y estrategias. A esta perversión la llamaría, más allá de otras calificaciones de uso, "principio fáustico".
Así las cosas, sabemos que la palabra del Señor es "siempre mayor" e indica un horizonte que ninguna, reitero, ninguna, ideología política o forma de organización del poder puede contener: el amor extremo cuyo testimonio viviente es la Cruz, y no meramente "amar al prójimo como a sí mismo", y la prioridad de los pequeños de este mundo -entiéndase prioridad como una perspectiva (decisiva) de la mirada-, como lo enseña el Evangelio en tantos lugares, sólo para nombrar uno, el que tradicionalmente se asocia a las obras de misericordia. En estos puntos se "encarna" la paradoja de modo paradigmático, de acuerdo a ellos seremos juzgados en el último día.
Por lo dicho "los cristianos" de conjunto no tienen porqué intervenir en política en términos de un partido específico, o de modo corporativo...tampoco el cristianismo tiene un objetivo político, ni siquiera social en sentido estricto, pues la llamada DSI surge como consecuencia de la antropología bíblica y de la tradición de Padres, Doctores y Maestros, ese es su alcance y su límite -positivo, desde mi punto de vista-.
Pero, ciertamente, los cristianos tenemos una responsabilidad política que cada cual habrá de canalizar según su condición y vocación.
En fin, lo cortés no quita lo valiente, pero la "valentía" en sí misma no exige cortesía, a veces sí, a veces no... pues como decía el viejo Aristóteles: "el bien se realiza de muchas maneras".
Un cordial saludo
Juana

Wanderer dijo...

Juana: Excelente, totalmente de acuerdo. Y creo que también sirve de respuesta al Anónimo de las 13:04 hs.: no sé si siempre o a veces es posible hacer política en el ámbito universitario. Es una cuestión que deberá resolver cada uno, hic et nunc, de acuerdo a su prudencia. Al respecto, no hay recetas.
Y al Anónimo que pregunta, no quise decir que "hacer política" en el colegio implicara crear centro de estudiantes, por ejemplo. La idea fue que, pongamos por caso, un grupo de padres se reuniera y creara un colegio para sus hijos.

Walter E. Kurtz dijo...

Un comentario al margen.

En cierta facultad de la UBA (¡la UBA!), hay muchachos y chicas del palo que pelean el centro de estudiantes y lo hacen muy bien.

No hay que olvidarse que la virtud de la prudencia incluye también el arrojo y la valentía.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo en lo esencial: la naturaleza social del hombre lo llevará inevitablemente a relacionarse con el prójimo y a un entramado de pequeñas instituciones que por ser cristiano hoy no le permitirá elevarse como antaño al nivel estadual de este estado moderno, pero que no deja –aun hoy- de permitir una sana –y tradicional- subsidiariedad que le ofrece una atmósfera respirable en este cochino mundo. Y todo sin olvidar que en primerísimo lugar Cristo reina en los corazones.

Pero, no me vengan con interpretaciones de Maurras que poco tienen que ver con el espíritu con que él las mantenía: “primero la política” era una primacía práctica frente a la economía, era decirle a los judíos “van a hacer lo que el Gobierno les permita y no el Gobierno lo que la economía le imponga”. Y esto es sano. No era, en absoluto, una primacía ontológica en el sentido “primero es la política, luego Dios y el resto”.

Entender bien a Maurras nos debería mover a cierta ternura, o por lo menos simpatía (yo voy más allá, lo tengo en mis letanías; también a Sócrates). Fue la Acción Francesa el último movimiento político que existió en el mundo de cuño latino que podemos aceptar como cristianos y que tuvo posibilidades de éxito. No así los fascismos, plagados de errores y en el fondo totalitarismos contrarios a la naturaleza humana. Por más mussoliniano que haya sido el P. Pío.

Calderón Bouchet, luego de reflexionar mucho sobre los fascismos llega a una conclusión irrefutable: la actividad política debe estar atada a una concepción sacramental del universo y en su misión temporal, ligada a la continuidad dinástica para que el caudillo fascista no quede solo en el ejercicio del poder y para que pueda luego sucederlo pacíficamente su heredero. Otra cosa no funciona y lo demuestra la historia.

Y eso quiso Maurras, y fue el último. Por ello el águila que fue Pío X lo quiso tanto.

Lo demás fueron remiendos. Y no me refiero solo al nacionalsocialismo, que aunque le podamos reivindicar más de una cuestión de fondo fue una merienda de negros neopaganos integrada por blancos insulsos atragantados con el Parsifal de Wagner y esas pendejadas panteístas tan del gusto del romanticismo de Ernest Jünger, quien creía alimentar su espíritu con la sabia de los bosques germanos y su estúpida mitología nórdica; donde mezclaron malamente lo que es bueno para la literatura (que en definitiva es un gustoso pasariempo)
con la política y el fin del hombre.

"El corazón de los árboles" de Hölderlin, que plagiaba Borges bellamente en "El espíritu de los pinares", va bien para pasar el rato o para levantarse minas, pero no como sustento de la política.

Me refiero a todos, todos los nacionalismos menos a la Acción Francesa. Por ello, al menos, un poco de simpatía.

El Carlista.

Wanderer dijo...

Carlista, de acuerdo y, por eso mismo, indico que me referencia a Maurras es al Maurras ad usum "Ciudad Católica". Y, a diferencia suya, no lo ubico en el grupo de los Padres de Iglesia.

Mary Lennox dijo...

Esta Gente que seculariza el Instante... solo quieren volver verosimil a la Paradoja. Pequeñas Martas que no se dan cuenta que Maria ha Elegido la mejor parte. Ojo eso no quiere decir que Marta no sea importante, sólo que tiene que Ubicarse.
De todas maneras basta de buscar soluciones mágicas en sistemas políticos ¡no las hay! ¿Cuando van a entender que la cuestión Politica es algo prudencial y no a priori?
Toto Corde
Mary Lennox

Anónimo dijo...

El cristianismo no nació fuerte políticamente, no es como el Islam en el que Mahoma en vida unificó a las tribus árabes y sus sucesores conquistaron la tierra entre España y la India.

Tenemos el modelo de los primeros cristianos que fueron una minoría intermitentemente tolerada o perseguida por siglos.
Por eso valoro la libertad religiosa, por lo menos en esta época, eso nos va a permitir convertir gente, y que estos puedan convertirse. En los países musulmanes es imposible, porque la apostasía se castiga con la muerte.
Cuándo todos los occidentales eran católicos tenía sentido oponerse a la libertad religiosa, cualquier herejía incipiente podía ser aplastada antes de que se expanda como un cáncer, pero ahora sería contraproducente, hay cientos de millones de protestantes, y oponerse a la libertad religiosa dificultaría el esfuerzo misionero en los países no cristianos.

La gran duda práctica, concreta, de la vida real que tengo, es cuándo está justificado emigrar, salir de Babilonia, y cuándo no?. Los progresistas dan por descontado que en menos de una década tendremos aborto legal y "gratuito" pagado por impuestos.

Creo que tenemos que quedarnos en Argentina a no ser que nos persigan, incluso si usan el dinero de nuestros impuestos en crímenes aberrantes.
Cristo nos llamó a ser una lámpara en un candelero, no debajo de una mesa, a ser cristianos entre no cristianos y que se note que somos distintos, aunque les choque.
Creo q eso es lo único a lo q estamos obligados políticamente.

Además, sabemos que Dios habría perdonado a Sodoma si hubiera encontrado 10 hombres justos, quedarse en una forma de evitar la destrucción.

Saludos

Ex Luterano

Anónimo dijo...

Estimadísimo W: una pequeña precisión , pero importante: esos maestros nuestros, que tanto bien nos hicieron por cierto, nunca tuvieron ni por pienso “todos los medios a su alcance (apoyo político-militar incondicional, todo el dinero que necesitaran, la educación a su servicio, el apoyo de buena parte de los obispos, etc.)”. Estaban colgados del pincel de milicos liberales, capitalistas salvajes, popes de la cultura más bien zurdos, y obispos progres o brutos. Los nacionalistas y católicos tradi eran, como decía un camarada, los “primos pobres”, impresentables para los que en serio tenían el poder, y apenas tolerados. Les tiraban algunos mangos en algún caso, y algún puestito en tercera línea. Más o menos como al principio de Néstor. Así fue en realidad. Cordialmente
NB

Anónimo dijo...

Con qué facilidad se mezclan los planos cuando se atragantan con Kierkegaard, tan atragantable, si no se lo pone en sus justos límites, como las leyendas de vikingos.
Y ya atragantados, ¿para qué limitarse a observar los hechos históricos, si todo es instante, paradoja, misterio, repetición, estética, angustia, cartas a Regina, temor y temblor?
Es una lástima, porque "todo", no es.

Anónimo dijo...

"cualquier herejía incipiente podía ser aplastada antes de que se expanda como un cáncer, pero ahora sería contraproducente, hay cientos de millones de protestantes, y oponerse a la libertad religiosa dificultaría el esfuerzo misionero en los países no cristianos."

¿Sería más contraproducente que la misma herejía? ¿Que el mal se haga más evidente sería peor?

Saludos

Anónimo dijo...

Eso es lo que pretendo sostener desde hace tiempo, Mary, que la Política es del orden prudencial. Por lo visto lo hago mal, ya que no se entiende.Pero con el afán que se demuestra por cerrar definitivamente el "caso", se deducen algunas cosas:
1- el tema de lo temporal irrita, porque no sabemos como resolverlo.
2.- se pretende "ubicar" a Marta, pero en realidad se la quisiera ver bajo tierra.
3- se hace de lo prudencial una cuestión de principios, por lo tanto no se admiten matices. Se "dogmatiza" lo prudencial corriendonos con el "garrote sobrenatural". Para mi no es un problema de "principios", sino una cuestión de "énfasis", en donde se discute sobre las dos caras de una misma moneda. Por lo tanto, las soluciones mágicas del "escapismo trascendente" me cierran tan mal como la "secularización" del Instante.
4- El "principio de autoridad" es el mas débil a la hora de enfrentar la Realidad. No lo digo yo; lo dice Pipper que dijo Santo Tomás. La regla próxima del obrar (entre lo que esta el pensar) es la poca o mucha luz que Dios nos dio para buscar la Verdad, o sea, a El. Esa es toda la autoridad que nos sostiene para hablar sobre lo opinable.Si nos priva de ese derecho, d. W nos volvemos como los kukuses que tanto lo irritan.
5-si no gusta lo de "la Religión es importante , pero la Política es primero", agarrensela con Castellani y no conmigo, salvo que el argumento de autoridad aquí no valga.
6- el que este libre de cliché en esta "comarca" virtual, que tire la primera piedra.
Atte

Wanderer dijo...

Anónimo de las 18:56 hs.: El mejor argumento que encuentro en su respuesta es la ortografía.

Anónimo dijo...

Anonimo de los puntos,

Con toda solemnidad, y claridad además, le digo, sinceramente, que no le entendí un carajo.

El Séptimo Rey Mago

Anónimo dijo...

Medio enroscado para argumentar el anónimo de las 18:56. A propósito, ¿dónde dice Castellani que la política es primero?

Anónimo dijo...

10 de noviembre de 2012 10:42
Justamente, desde una perspectiva histórica Kierkegaard está en el punto más alto del desarrollo de la filosofía Alemana, la cual ha sido responsable de gran parte de la configuración del mundo actual. Digamos que está en una situación intermedia del desarrollo de la filosofía moderna. Es bueno estudiarlo, por su obra y por donde está parado históricamente, y contra qué está luchando. Igual Chesterton, le guste o no, en Inglaterra.
Saludos
Cuestión aparte:
Se remarca que en Santo Tomas no está lo histórico. Lo que no entiendo es por qué lo remarcan.

Anónimo dijo...

El tema:
Este es el gran tema no resuelto que desgarra al catolicismo, me ha extrañado que no se haya nombrado la detiba política de la teología de la liberación. Se da por sentado que una vez metidos en política el bando será el bando católico; pero el bando católico tiene tantas visiones políticas como cristianos hay.
Salo

Anónimo dijo...

No niego que sea bueno estudiarlo y no sé si estudié su obra, pero al menos la leí con atención y gusto.
Lo que dije y mantengo es otra cosa: hay quienes con Kiekegaard se atoran y de tanto "dar saltos" y parlar de "instantes" caen en una afectación lírica que no pasa a mayores en las mujeres, pero que en los hombres es más grave, pues en tanto que tales, deben serlo y parecerlo.
Castellani estudió su obra, pero sienpre sonó a varón. Aun en su Kirkegor evitó perderse en esas palabritas.

Por otro lado, el lirismo, metidos en la faena histórica, no tiene lugar.

Anónimo dijo...

¿Kirkegor como desarrollo más alto de la filosofía alemana?
No puede ser, era danés.
Con estos kirkergordianos estamos fritos en el refrito intelectualoide de nuestro tiempo.
Y no es filosofía alemana por más que se atienda a su denodada lucha intelectual contra Hegel.

Turco a pesar de argentino.

Anónimo dijo...

Comparto la cuestión respecto el lirismo como "flaw" en una sana hermenéutica de la historia, fuera de ello, sigo sin entenderle un carajo.

El Séptimo Rey Mago

Anónimo dijo...

Si bien nadie niega que "en principio" la política va por los carriles de lo prudencial, por lo que dogmatizar en este ámbito es un error, tampoco hay que olvidar 2 cosas:

a) Las enseñanzas de la historia: Si ya se vieron todos los regímenes posibles con sus éxitos y fracasos no es un a priori sacar conclusiones definitivas, sino constatar hechos que ofrecen sobrados argumentos para dar por ciertos los eventuales fracasos de futuras repeticiones (son conclusiones a posteriori),

y b) cuando se pretende "seguir probando que en lo prudencial podríamos llegar a acertar en el futuro" se pierde de vista el proceso histórico completo desde Cristo a hoy. Esto sucede cuando se ve a la historia profanamente, como hechos atinentes a compartimentos más o menos estancos y -a pesar de ser cristianos- no se llega a observar la curva espiritual que sobrevuela desde la Encarnación a hoy y fundamentalmente desde la Revolución. No es una mirada cristiana de la historia la que no pone la lupa en su parte más importante, la del espíritu que causó los hechos. Ni es una mirada inteligente la que quiere entrever el futuro olvidando el espíritu que lo acompañará. No es más que una quimera.

Anónimo dijo...

Anónimo de las 23.37: disculpe, pero ¿cómo puede estar en la cima de la filosofía alemana un dinamarqués?.

Anónimo dijo...

Anónimo galimatiático,

A mi juego me llama. Su punto a. y su punto b. son contradictorios, excluyentes entre sí. Amén de ello agrego:

La historia, mi querido amigo, NO SE REPITE. De hecho, sería importante definir "historia" para poder avanzar en la cuestión (como también sería bueno definir qué es lo alemán, considerando que Ud. misteriosamente incluye un danés en la bolsa). Ahora bien, si la entendemos a la "historiador cristiano", al estilo de Marrou digamos, es el estudio (la ciencia histórica, o disciplina, como prefiera) del pasado del hombre en función social. Tal definición, aunque precaria, al menos aclara un par de puntos (la necesidad de la relación entre individuos en un período pretérito). Ahora bien, no me alcanza para justificarme respecto la no repetición de la misma. A ver que sale:

La historia, que es esencialmente una sola (una cosa, desde la Creación al fin de los tiempos intrahistóricos que vivimos con los Nuevos Cielos y Nueva Tierra que profetizara San Juan Apokaleta) no puede "repetirse" en tanto que es una una sola cosa. Los hechos históricos, procesos del pasado, pueden ser similares, análogos, pero al estar "ubicados" (si me deja) en una "parte" de la Historia, no podrían repetirse realmente, completamente. Asimismo la multicausalidad inconmensurable de los hechos históricos (si, inconmensurable) hace imposible la idea de que alguien considerara un proceso histórico dado como IGUAL a otro. Tal cosa es, como dice Ud, una quimera.
En lo que respecta a los regímenes políticos comparto en tanto que se insertan, como procesos, en el decurso de la Historia con sus causas profundas y múltiples y sus tan múltiples consecuencias (que son causa de otros). Yo, que soy un monárquico, no dejo de ser un monárquico en mi nostalgia crónica y no en términos políticos reales, concretos, para el hoy. No porque "los tiempos cambiaron che!", sino porque, sencillamente, LOS TIEMPOS CAMBIARON (aunque quizás, en mi visión, para mal, claramente). No pretendo restauración de casas reales, restitución de Imperios, Reinos o lo que fuera del pasado ni nada que se le parezca por la sencilla razón de que NO ES POSIBLE. Es decir, un tipo que se come una manzana verde en 1243 no es igual a un tipo que se come una manzana en 1842 porque, SENCILLAMENTE, el contexto ha cambiado, es otro aunque la manzana y el tipo sean "iguales".
Ahora bien, no se qué tiene que ver todo esto con lo que dijo más arriba. Quizás, como no le entendí ni jota, la explicación sea que yo he captado su idea o ideas, quizás, hablando mal y pronto de nuevo, no entendí un carajo.

El Séptimo Rey Mago

Juana dijo...

Fuera del tema propuesto por el post, y pidiendo disculpas de antemano por tomar la palabra siendo paupercula mulier, he de decir que me asombra el "candor" filosófico del Anónimo de las 13.06.
¿Así que el "atoramiento" kierkegaardiano provoca devaneo lírico?...verba vana....
Luego, el problema filosófico del nunc stans, o la noción de paradoja ( es asunto arduo comprender el sentido de παραδοξον en la Ep. a Diogneto, para el caso que me compete) merecen una consideración más aguda que la realizada por el Anónimo en cuestión. Me refiero a procurar entender más que perorar en lo que concierne a la "faena conceptual"...
Valete

Anónimo dijo...

La decisión de cruzar la calle por determinada esquina que aunque tenga senda peatonal, por carecer de semáforo, la hace peligrosa, no deja de ser prudencial; pero, si cada vez que por allí se cruzó el peatón fue embestido por el 60, no es dogmatizar y mucho menos juzgar a priori en materia prudencial el recomendar el cruce por la otra cuadra.

Posteriori.

Un lector de Solovyov dijo...

Marta vindicada:

“Santa era Santa Marta, aunque no dicen que era contemplativa; pues ¿qué más queréis que poder llegar a ser como esta bienaventurada, que mereció tener a Cristo Nuestro Señor tantas veces en su casa, y darle de comer, y servirle, y comer a su mesa? Si se estuvieran como la Magdalena, embebidas, no hubiera quien diera de comer a este divino Huésped. Pues pensad que es esta Congregación la casa de Santa Marta, y que ha de haber de todo...”
Santa Teresa de Jesús, Camino de perfección, capítulo XVII

Sobre este tema que reaparece continuamente en este blog, la acción social del Cristianismo, Solovyov tiene cosas importantes que decir.

El texto completo se lo enviaré a Wanderer por correo. Un resumen: "negar el Cristianismo como fuerza social", "reducir toda religión a un hecho consumado, a una fórmula dogmática y a una ceremonia litúrgica" o a "una piedad personal que considera la oración como la obra religiosa única" es un truncamiento, una reducción del Cristianismo [que en casos graves Solovyov llega a llamar "anticristianismo" y "herejía práctica"] Consecuencias: Santa Sofía convertida en mezquita. Solovyov no llegó a ver la Catedral de Cristo Salvador demolida por los bolcheviques. Sal sosa arrojada a a la calle para que la pisoteen.

Martin Ellingham dijo...

Para que no se malinterprete lo que he dicho sobre Maurras y Maritain transcribo unas palabras de Ayuso en las que estaba pensando cuando dejé mi mensaje. Sirven para comprender cómo se veía este tema desde dentro de la "Ciudad Católica". La "prioridad" de la política era una opción prudencial y condicionada por circunstancias que, a mi entender, se han alterado profundamente en los últimos decenios.

Saludos.

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"Con estas salvedades se puede emprender el análisis del lema en cuestión. Fue el propio Jacques Maritain quien lo comentó de modo espléndido en un folleto, del que acabamos de citar unas palabras, titulado Un opinion sur Charles Maurras et le devoir des catholiques. Aunque posteriormente el autor cambiara de criterio y renegara de las ideas allí vertidas, escritas quedarán estas magnificas páginas que, a pesar de su extensión, transcribimos:

La misma génesis de las ideas de Maurras, su carácter empírico e inductivo, también nos explica el sentido con que conviene entender su fórmula Politique d'abord.
En sí, y según el orden esencial de las cosas, la polltica está subordinada a la moral. Subordinación completa e incluso infinita, fundada en la misma en la subordinación de los fines: porque el fin de la polltica no es el mismo Dios y, por tanto, por muy elevado que sea por otra parte, está infinitamente por debajo del fin de la moral, que es el propio Dios, máxima beatitud del hombre ( ... ).
Mas Maurras, por razón de la misma fuerza de su proceso empírico, no habla de jerarquía de las esencias ni de subordinación de los fines, no se propone descender de los principios a las consecuencias, sino que quiere remontarse de los efectos a las causas. Dicho de otro modo, porque en un terreno práctico el fin es el que desempeña el papel de principio (y habría que evocar aquí todo el Tratado de la Prudencia), él no se coloca en el orden de la intención, sino en el orden de la ejecución, y es a lo que deriva en primer lugar de este orden a lo que aplica su atención, al medio que condiciona humanamente la eficacia de los otros y que hay que presuponer para asegurar el porvenir de la inteligencia y la restauración del orden...


Si tuviéramos -de todos modos- que nesumir en breves palabras lo relativo a esta cuestión, diríamos que la política puede tener prioridad (priorité) mas no primada (primauté).
Lo que es como decir que, ontológicamente, es superior la religión sobre la política, pero que cronológicamente la política puede ser prioritaria para ayudar a la salvación de las almas.

Anónimo dijo...

Estoy con el Anónimo de 13:06, hay que ser y parecer y tanta palabreja que puede ser reemplazada por mejor semántica contribuiría a ello.

No debería enojarse tanto la señora, que la afectación es constatable. Como un disfrute en usar aquel léxico. Pero, como se dijo, se agrava si en aquello cae el hombre.

No pasa por lo conceptual, sino por lo mal que suena. Lo mismo sucede con el exceso de disandrismo. Se forma una melaza pegajosa.

Firma: Instantáneo Àureo Epifánico.

Anónimo dijo...

No estoy diciendo que Kierkegaard fuera alemán.
El post está bastante claro por demás. No sé quien se perdió en la distinción. Que relean el post.
11 de noviembre de 2012 13:06
Por lo demás usted tiene razón en cierto aspecto, y basta con citar a Kierkegaard, como que él mismo lo vio, pues al igual que Sócrates “no dejo nada a partir de lo cual una época posterior pudiera juzgarle”:
“Oh, hay sin embargo algo que es más triste que lo que los hombres son propensos a considerar como lo más triste que pueda sucederle a un hombre: perder la razón; hay algo más triste. Se da una desidia con respecto a tener que ser un hombre de carácter, una necedad de la falta de carácter que es más tremenda que la de la razón, quizás también más difícil de curar. Y lo más triste que quizás pueda decirse del hombre es que no puede ser elevado, que su propio conocimiento no puede elevarlo. Como el niño que remonta su cometa, el hombre deja ascender su conocimiento. Seguirlo, seguirlo con la vista resulta interesante, pero – a él no lo eleva, el permanece en el barro, cada vez más enfermo de lo interesante.
Por eso, sea quien fueres, si de algún modo éste es tu caso: Avergüénzate, avergüénzate, avergüénzate. “
EL INSTANTE N7 SOBRE EL INTERES QUE DESPIERTA MI CAUSA.
saludos

Mary Lennox dijo...

Estimado Anónimo que habla del Lirismo Kierkegardiano y a los demás que Discuten sobre el Danés: Si alguien que lee a Kirk no supera lirísmo, sea varón o mujer, en simples términos no entendió papa.... (Cfr Postcriptum)
Por lo demás no hay que discutir donde situarlo a Kirk en la filosofía y sus influencias y bla bla bla... quienes discuten eso también no han entendido papa, y no son pensadores serios, son pensadores objetivos.
Kierkegaard como tantos otros en este Blog desde quien lo escribe hasta quienes escriben, fue un caminante, y es para quien lo lee, o debría ser, un compañero de viaje que nos hace reflexionar acerca del misterio. Una ocasión, él mismo no es importante porque es sólo un caminante como nos y no el Maestro. Quien no lo lee de esta manera está recibiendo con la mano derecha lo que él dió con la izquierda y viceversa, en palabras sabias de Castellani No entendió papa.
Ex Corde
Mary Lennox
P.S.: Totalmente de acuerdo con Reinvindicar a Marta aún en su resonancia negativa. Y de acuerdo con el anónimo de las 18:56 que le entiendo. (tampoco es tan complicado lo que dijo).

Anónimo dijo...

No entendi "papa",

El Séptimo Rey Mago

Anónimo dijo...

Cierto; si supiera cómo y donde escribo. Y es que no dispongo del tiempo que en buena hora lparece sobrarle a Ud.

Anónimo dijo...

Qué tendrá que ver Wagner...

Adolfito.

Anónimo dijo...

Adolfo, me extraña araña. Sabe usted mejor que nadie que un poco de los héroes del gran músico, sazonado con el Volksgeist de Fitche y Herder, una poca de Goethe y algo del Espíritu Absoluto, lograron una mixtura más entusiasta que inteligente.

Mary Lennox dijo...

Septimo Rey Mago:
Cuando era más pequeña me enojaba ahora me arrancado una sonrrisa :-)Gracias porque es Lunes!
Anónimo de las 20:36
Si no dispone de argumentos no esgrima falacias ad temporem que se contradicen en términos. Quien no tiene tiempo ni comenta ni lee. Y quien sabe administrar el tiempo hace lo que puede con el tiempo que tiene.
Y cómo perla para los que quieran les dejo este video, es pa yankilandia pero creo que algunas cosas aplica:
https://www.youtube.com/watch?v=E7l5Q6aehF4
Enjoy!
Ex Tempore
Mary Lennox

Anónimo dijo...

Me resulta curioso si, aquellas dedicatorias a “aquel individuo singular” no se referían, después de todo, como guía a un individuo realmente singular. Hay cierto problemilla en relacionar a Kierkegaard con Castellani, pues digamos que trasladamos la cuestión a Castellani, y así sucesivamente.
Adolfito, muy gracioso.
Saludos

Anónimo dijo...

Estimada Mary,

Antes, cuando era más pequeña (y hasta lo indicaba en su seudónimo), se enojaba, es verdad, lo recuerdo (¿cuantos meses pasaron? ¿como 30?). Me alegra que ahora la alegre. Sepa, igualmente y por las dudas, que no fue un comentario ácido contra Ud. me refería, claramente al Anónimo de marras que parece haberse comido un mapa conceptual, regurgitándolo, a posteriori, todo desordenado. No le entendí papa.

Ah, otra cosa, Kirkegaard medio que me aburre pero bueno, para gustos...colores.

El Séptimo Rey Mago

El Séptimo Rey Mago dijo...

Excursus:

Cuando chico, un día, de visita en casa mi abuelo, sonaba a la mañana la radio; música. El tema que pasaban era "Rivers of Babylon" cantado por alguno de esos grupos de grones. Mi Yo, si mal no recuerdo, me puse a tararear la canción porque no conocía el idioma. Tendría no se, ocho o nueve años. Súbitamente mi abuelo (que se jactaba en su nacionalismo de NO USAR TÉRMINOS INGLESES NI TAL IDIOMA JAMÁS DE LOS JAMASES) me mira y me dice
- XXXXXXX, esa canción está mal traducida. O algo así.
Yo lo miré seguramente con la cara que le ponía cuando afirmaba cosas (era para mí algo así como un oráculo el viejo) y le dije algo parecido a
- ah... y como es? a lo que el viejo respondió con unos latines que sonaron aún más raros para mí.
Pasó el tiempo, los años y un día, leyendo los salmos aparece nuevamente esa frase "Super flumina Babylonis illic sedimus et flevimus, cum recordaremur Sion". Me sonreí, me acorde de eso de "by the rivers of babylon, there we sat down, yeah, we wept, when we remembered Zion"...y del viejo.
Tenía razón; la canción estaba mal traducida.
Lo volví a asociar todo después de leer el post del Wanderer, hoy recién.

No sé, no importa en absoluto pero, de paso, se los cuento a uds.

El Séptimo Rey Mago

Anónimo dijo...

No sé si se enteraron, parece que Gabriela Michetti dijo algo que no les gustó a los militantes homosexuales (creo q dijo q si ella muriera, preferiría que sus hijos sólo como último recurso sean adoptados por una pareja gay)

Entonces salieron todos a criticarla, y ella dijo que por culpa de eso pasó toda una noche sin poder dormir, rezando y con culpa.

Tal vez los católicos necesitamos gente que tenga tan poco vergüenza de ser anti moderno como un judío ortodoxo.

Ex-Luterano

Anónimo dijo...

uyuyuy....Si asi quedan de enredaus leyendo al kierkegard ese ni molestarse en leerlo.

El Séptimo Rey Mago dijo...

No hay nada más moderno que un judío ortodoxo o, mejor dicho, no hay nada más judío ortodoxo que lo moderno.

El Séptimo Rey Mago

Mary Lennox dijo...

Septimo Rey Mago:
Justamente porque entendí es que me sonreí. Una de las cosas que pasa cuando uno crece es que gana la perspectiva del alejamiento, porque todo crecer es un abandonar algo para luego reencontrarlo. No dejo de ser pequeña, pero en ese tiempo que me fui pasó tanto...los tiempos corren tan rápido que un año parecen 10 días y en 10 días pasa lo que pasa en diez años, Cronos está cada vez más cerca de nosotros.
Por Kierkegaard, Gracias a Dios no es obligación leerlo, por suerte para el anónimo que tiene miedo a embarullarse. Que si con esas andamos mejor no leer ni las fabulas de Esopo mucho menos el Evangelio con sus multiples capas de significación, al menos 4 decía el Aquinate y el resto de la tradición.
Los autores nos llegan a todos distinto y gracias a Dios no son para todos y todas, sino para todos y cada uno. O sea para cada individuo, si quiere leerlo y le ayuda.
Ex Juventutem
Mary Lennox

Anónimo dijo...

Parece que José María Arancibia, por renuncia (75 años en ejercicio), tiene reemplazo: Carlos María Franzini, 60 años, de Rafaela (ahí estuvo 12 años), Santa Fe. Asume el 9 de febrero del 2013, como Arzobispo de Mendoza. Lo designo el Papa. Quizás W nos puede decir algo.
Saludos

Anónimo dijo...

Disiento con los anónimos de las 13 y pico!
En la Universidad Nacional de Córdoba, un grupo de jóvenes llamados "Universitarios por la vida" YA ORGANIZO DOS CONGRESOS PROVIDA en la UNC Derecho, con apoyo de la Decana de esta facultad,Y DOS AGRUPACIONES de esta misma facultad, empapelaron para este ultimo congreso toda la ciudad universitaria, llenaron en Agosto el Aula Magna Derecho con cientos de pibes de todas las facultades...y hasta la izquierda se hizo presente para intentar boicotear las conferencias con bombas de olor y panfletos en la puerta...uno de los dirigentes contó antes de terminar SEMEJANTE CONGRESO, que habían podido solventar todos los gastos con colectas a la salida de Misa los domingos del mes de julio, juntaron mas de 25.000$!Eso es HACER PATRIA, bien por Monica del Rio por apoyarlos y estar presentes estos dos años!
Estos pibes no son ningunos naranjitas, se dicen grupo provida universitario católico...muy serio su laburo!

Anónimo dijo...

"Las tradiciones helenolatinas son tan inocentes como el genio católico romano medieval. Los padres de la revolución están en Ginebra, en Wittemberg, más antiguamente en Jerusalén; provinen del espíritu judío y de las variedades de cristianismo independiente, nacidas en los desiertos orientales o en los bosques germánicos, hogares diversos de la barbarie".

Charles María Focio Maurras.

Anónimo dijo...

Wanderer, vio esto????
http://statveritasblog.blogspot.com.ar/2012/11/el-vaticano-impone-liechtenstein-el.html

sin palabras, mudo.

Perplejo

Anónimo dijo...

Perplejo,

Se llama Concilio Vaticano II.

El Séptimo Rey Mago

Anónimo dijo...

Wanderer, para cuando un post dedicado al cisma ucraniano? Es confuso el tema de IGCU y la IOGCU, además de tener mucho que ver con la situación de occidente, y la reintegración visible de la fsspx.

Rogamos su pluma.

El gato con botas

Blas dijo...

Concuerdo con su post, pero se ha soslayado lo que creo es un minusculo error que lleva a toda la debacle:

"Pero exigió a cada uno asociarse a Su esfuerzo, realizar su propia epopeya, tender su propio puente; buscar a Dios;"

Esto no es cierto, o mejor no es católico. Jesus es el único puente a Dios, la única epopeya que nos une al Padre. Jesus no nos pide una epopeya personal, nos pide estar unidos a Él en Su epopeya. Eso puede implicar una epopeya personal pero es siempre su epopeya, no hay otra.