jueves, 2 de enero de 2014

Don Gabino y los filósofos griegos

A don Gabino se le había dado por poner un poco de orden en su inmensa biblioteca. Los anaqueles estaban llenos no solamente con libros alineados uno al lado del otro, sino también por otros superpuestos o, lo que sucede con frecuencia, con pequeños y delgados volúmenes que se filtraban detrás de los libros mayores y quedaban allí escondidos durante años.
Sacando el polvo acumulado en los lomos de las obras de Plinio el Viejo, vio detrás de ellos algunos tomitos de una viejísima colección de historia y literatura griega que había comprado hacía décadas en un librería de viejos de Barcelona. El primero que tomó era: Historia de los Filósofos Griegos más Humildes y Sabios, de Tuchónides de Ucaloca, editado por Gnocchi y Palmaro en 1917. El segundo, Elegía al gran e incomparable patathás de Illiria, de Tausígenes el Fiel, por la misma editorial y año. Comenzó a hojear el primero y le pareció que el librito era lo suficientemente interesante como para convocar a una pequeña reunión de amigos, más allá de que fuera un día de semana. Hizo correr la voz de que serviría el “Benedictine” que tenía guardado para ocasiones especiales, y para las 20:30 hs. ya estaban en su casa los amigos más fieles e instruidos.
- Esta vez, mientras ustedes toman el licorcito, yo les leeré algunas de las semblanzas que Tuchónides escribe en este librito que acabo de encontrar. Se trata de filósofos griegos poco conocidos pero de una gran humildad y sabias enseñanzas.
- Empiece nomás, don Gabino-, dijo Bulgarovich mientras servía el famoso licor monacal.
Y empezó el viejo a leer:

Césquides de Hipómene  tenía la fama de ser el filósofo más humilde y pacífico de la Hélade, pero había quienes disentían con sus doctrinas o su ejemplo de vida. Sus secuaces, exacerbados, invadían los templos y las ágoras para demostrar con argumentos y si hacía falta, a la fuerza, la humildad y mansedumbre extremas de su maestro. Llegaron a obligar a beber la cicuta a un sabio que las puso en leve cuestionamiento.
 La duda de este sabio respecto de Césquides era la siguiente: "Si es tan humilde, ¿por qué permite que sus seguidores y amigos lo proclamen, lo alaben y consideren a quienes se atreven a cuestionar alguno de sus postulados como los más peligrosos enemigos de la humanidad?" y "Si es tan manso, ¿por qué permite que repriman a los que lo critican, primero con dicterios sobre castigos divinos y luego incluso con los ostracismos, las prohibiciones para participar en las 'teorías' y las censuras?”. Se sabe, en efecto, que varios de sus críticos habían perdido sus bienes y habían sido expulsados de las ágoras e incluso de las ciudades.

Epiménides el Seautón odiaba la mera referencia a sí mismo, y fundó la Escuela de la No-Seautonomía, donde enseñaba a los seguidores, día tras día, a olvidarse de sí mismos y salir en busca del Otro. Tal búsqueda no se concretaba, debido a que los complejos ejercicios de destrucción del yo impedían a los secuaces salir de sí mismos, ocupando todos sus esfuerzos y tiempo. El Otro, a la postre, se cansaba de esperar. Esto tampoco fue advertido por Epiménides, concentrado en destruir su propia referencialidad. La Escuela feneció por falta de novicios.
 - Les leo también la interesante nota que añade a pie de página el editor del libro- dijo don Gabino. Y continuó: “Si es por oxímoros de la historia del pensamiento, legendario es el caso del filósofo alemán del siglo XVII Hans Keinenwort, un gran propulsor de la vida silenciosa, vindicador de un mundo que se entienda por los gestos y no por las palabras, que matan como insiste el Apóstol. Su fatigoso y minucioso tratado Silente iniciación a la Logoclasia consta de catorce volúmenes de 745 páginas cada uno”. Pero sigamos con lo griegos:

Eros de Megara proclamaba que nadie debía considerarse superior a nadie, y que quien hacía lo propio merecía nada menos que la muerte. En una de sus diatribas, dijo que quienes se sentían superiores y perfectos eran seres inferiores, indignos de vivir con los Puros como él que no se consideraba superior a nadie. Cuando uno de los oyentes le señaló la contradicción, corrió hacia el acantilado cercano a la ciudad y se arrojó al mar. Es este uno de los casos más trágicos de entre los filósofos griegos.

 Clezómenes de Palmira era amante de la sencillez, sostenía el culto de la diosa Epojé, que tradujo en cincuenta mil hexámetros en jerga palmiriana y chabacana, que sus pedisecuos debían memorizar para mostrar su desinterés de todo, salvo de sus versos. De allí se origina el refrán, popular en Jonia, "Los despojados nunca sueltan los despojos".

Biófanes de Bizancio tomó por objetivo vital sembrar la paz entre sus conciudadanos, presentándose como prenda de unión y basileus en la Asamblea de la Polis y proclamando la doctrina de la Vida Recta u Ortopraxis, con prescindencia de esquemas doctrinarios rígidos y arcaicos. Inmediatamente se unieron a él miles de seguidores, pero otros tantos se opusieron con pertinacia a su persona y otros no menos odiosos permanecieron indiferentes. Él insistió en acabar con la murmuración y la psicofantía, aludiendo a los perpetradores de división e instando a separarlos de la comunidad, pero sin precisar claramente quiénes eran los vitandos y quiénes los que marchaban por la Vida Recta, quiénes los doctrinarios rígidos y quiénes los flexibles. De este modo, la división se hizo más profunda aún y llevó a una discordia permanente, en medio de una confusión generalizada. En Bizancio subsistió hasta la caída de la Ciudad el dicho "Con B de Babel, Biófanes".

Ponócrates de Sínope, discípulo de Diógenes, llevó al ápice el desprecio a las convenciones y el protocolo de las Stoas, al punto que mandó a todos los cínicos cambiar sus pobres atavíos por ropas aún más andrajosas. Como no las había en la polis, contrataron a varios diseñadores y sastres, y compraron centenares de metros de género, el cual debidamente rasgado y sucio, se convirtió en el emblema de pobreza de la Escuela. La operación fue costosísima y casi arruinó a la comunidad.
Para mostrar su desprecio al saber y a los estudios, Ponócrates escribió un largo Tratado plagado  de peticiones de principios, anacolutos y falacias. Cuando se las señalaron, respondió que su misión era dar de comer al demos de Sínope y del Ática, no argumentar, y que la comida saldría de los desperdicios que los ricos intemper

antes arrojaban. Eso le valió la crítica de Licínides, que señaló que no se podía criticar la intemperancia y al mismo tiempo pretender que ella tuviera efectos virtuosos.
No obstante su demofilia llegó al extremo de pedir la hospitalidad para persas, sirios y caldeos que querían entrar a la polis, lo que le valió la inquina de sus conciudadanos y del mismo Alejandro Magno, que le pidió que no fomentara las mezclas de pueblos. Denunció entonces a Alejandro, y para demostrar que no se subordinaba a los poderes, envió una embajada a Darío, que tuvo poca fortuna.



Todo el grupo se quedó pensando en silencio un largo raro, mientras bebían despacito los restos de Benedictine. Como al día siguiente había que trabajar, se despidieron y cada uno regresó a su casa.

Los debidos créditos a Ludovicus y otro colaborador del blog.

18 comentarios:

Anónimo dijo...

Según algunos autores dignos de fe, Tuchónides de Ucaloca fue favorecido con altas dignidades académicas e incluso religiosas. Esto provocaba el desconcierto pues no solo carecía de méritos objetivos, sino que sus propias enseñanzas y decisiones tenían un rumbo ruinoso en sus destinatarios. Hasta el presente no se pudo saber con certeza cuá fu su final. La tradición oral sostiene que una vez que cayó en desgracia su favorecedor, entró en una profunda depresión y sus desatinos se acumularon al infinito. Para mayor información cfr. Niel Fussballweltmeister, Untersuchungen über Tuchonides de Ucaloca. Verlag Allescwhangen. Hamburg 1898

Walter E. Kurtz dijo...

Amigo y colaborador de Tuchónides fue el famoso Diademo de Puerto Xylon, aquél que solemnemente afirmara que tenía la profunda certeza de que las certezas no sirven para vivir. Esto lo dijo luego de que fuese designado al frente de la escuela dedicada a Aquinate de Neápolis, a quien Diademo se aseguró de dejar en el olvido.

A Tuchónides, como a su antecesor, Alópex de Ucaloca (posteriormente de Tucmania), se opuso la pequeña secta de los prometeicos. Éstos acusaban a Tuchonides, Diademo y Alopex de haber traicionado la memoria del fundador de Ucaloca, el legendario Derisio de Pérgamo.

No será hasta que el Oráculo Mayor lanzara desde la Magna Grecia una condena a los prometeicos que no terminaría el conflicto de Ucaloca. Aunque dicen algunas crónicas que algunos de los prometeicos sobrevivientes dispersados se reunieron en torno a la bitácora de Odiseo.

Anónimo dijo...

Del libro "Historia de los Filósofos Griegos más Humildes y Sabios", de Tuchónides de Ucaloca, hay traducción al español de Nicolasio Fundario, en papel de diario y tapas de cartón corrugado, editado por ñoqui y palmado, un imprint de la editorial Exuca, Buenos Aires 2012. El mismo tomo incluye "Dejémonos de Joder", alta obra de la metafísica occidental injustamente olvidada.

Exuca es la misma casa editorial del bestseller "Franquito el Pequeño: Una ficción biográfica" de Doña Piqueta. Están preparando las obras completas del rabino Giorgio Bar-Hochmut, que incluye éxitos como "Dejate misericordiar".

Kerim dijo...

Uno de los problemas capitales es la multitud, el grueso de los hombres vivos. Los desorientados, los perdidos, los confundidos, los acarreados, los aplastados, los ignorantes, los tontos, los torpes, los fatuos, los desesperados. Todos esos miserables, esa masa, esa gilada sin nombre que le da un contexto indeseable a nuestras vidas, como diría cualquier bastardo con ínfula. Quien piensa así, quien siente así (por más que pronuncie lo contrario), sabrá mucho, sabrá de todo, pero no es más que él mismo un miserable. Es lo que acusa.

LUPUS
http://caminante-wanderer.blogspot.com.ar/2007/12/el-aullido-del-lobo-contra-tollers.html

PD: Espero ansioso la vuelta de ese tipo de post.

Anónimo normando dijo...

Como se ve una vez más, Wanderer, el mito es más eficaz que un desarrollo teórico sistemático -homenaje al Athonita. Por eso Nuestro Señor habló en parábolas y no escribió un manual de teología.
En su galería de próceres falta alguna Silvana Polluelo, la teóloga que aparece en el Sancho de Castellani.
Aparte y con verdadero aprecio: amigo Kerim, deje Ud. esa pose de Pepe Grillo. Todas esas obvias y atinadas reflexiones suyas... ya las sabemos. Sí, pero no las viven!!! se dirá Ud. Hay un alguillo de presunción por allí, quizá?

Urbano Bandieranera dijo...

Aquí hay uno que no es muy filósofo que digamos pero (la vida te da sorpresas, que lo parió..) te la dice derechito y sin anestesia. Para la banda de filósofos mega humildes, aprendan.: "El presidente del Ecuador, que amenazó con renunciar si se despenalizaba el aborto en su país, dijo que sostener que no existen hombres y mujeres y que "todo es construcción cultural, no resiste el menor análisis".
Filosofía cruda y dura, algo parecido al si, si , no, no evangélico anterior al panchismo.

Anónimo dijo...

Kerim, Lupus no lo acusa a Tollers de nada. Relea el post al que usted mismo remite, y sobre todo a los comentarios.

Es más, Lupus y Tollers son viejos amigos y lo de ellos no es más que una amigable conversación, en donde uno enfatiza un aspecto, y otro, otro.

Y quiera Dios que entienda esto de la amistad, esto de conversar como amigos. Va mucho más allá de cualquier bando, de cualquier bandería.

Y no necesariamente quiere decir que desprecien a los que no participan (porque no pueden o porque no quieren) de la conversación.

Anónimo dijo...

El presidente ecuatoriano Correa tuvo formación católica clásica, era boy scout, con doctrina tipo Acción Católica de los 50'. De ahí le viene sus sensibilidad por la justicia y los pobres. Es político y baila algunos compases del contexto sudamericano, pero no come vidrio. El problema es que la derecha tilingo-capitalista-filo-yanqui de su país a veces lo empuja a recostarse más de lo que él quisiera en algunos vecinos. Pero es buen tipo y amigo de cosas básicamente buenas.

Anónimo dijo...

El mismo Fussballweltmeister en sus investigaciones críticas sobre las obras de Tuchónides von Verrücktepäpstlicheuniversitát estableció que la mayor parte de la producción que figura bajo su autoría son pequeños opúsculos. Los mismos pertenecen al género de la epimeleia heautou o cuidado de sí mismo, pero en una versión banalizada tipo autoayuda. El mismo especialista admite que muchos de esos opúsculos son resúmenes libres de obras de otros autores no mencionados.

Anónimo dijo...

Correa habrá escuchado el testimonio de Amparo Medina (http://youtu.be/jRdzU6KjNRw) coterránea de el y reaccionó para el lado correcto.

Anónimo dijo...

Niel Fussballweltmeister, Untersuchungen über Tuchonides de Ucaloca. Verlag Allescwhangen. Hamburg 1898

2 de enero de 2014 19:08

jajajajaja
¿es chiste no???

Anónimo dijo...

Dall'ombra del Cuppolone les puedo contar algo sobre el llamado efecto carambola. Los que pusieron su empeño y diligencia en escribir a la Santa Sede contra Tucho para que no sea Rector, son los que impulsaron (sin quererlo) su elevación al episcopado. Apenas Francisco asumió pidió ver la carpeta de su protegido. La cólera le corrió por el cuerpo y el alma a medida que pasaba las hojas. Todos conocemos el resultado-reacción. Obviamente que nadie esperaba este cambio de escenario, mas bien calculaban el contrario. Pero así salieron las cosas y hay que aprender: cuanto más se critique peor será .......

Anónimo dijo...

Anche all'ombra del Cuppolone fa un freddo cane. Aprovecho que estoy despierto, por vieja maña nomás, para contarles algo mas. En la Curia hay mucha intriga por la figura del Tucho. El hecho de que el Papa lo haya citado en la Evangelii Gaudium, siendo un tipo joven, vivo y sin una obra de envergadura, genera mucha curiosidad y especulaciones. A cuanto argentino encuentran le preguntan de modo indirecto y elegante. Por aquí giran muchas caras del clero porteño. Se notan las vacaciones y los ahorros de las benefactoras. Algunos argentinos arromanados piensan que Francisco lo mantendrá a Tucho en la Argentina para que oficie de correo de doble vía (oreja y vocero). Pero también que más adelante lo traería para algún dicasterio como Educacion o de la Fe. El sainete argentino alimenta todos los días la comidilla. Pero todos dicen "com'é bravo il papa argentino". CRONISTA AD HONOREM

Ludovicus dijo...

Como Dios no les da hijos, el diablo les da nepotes, ¿no? Creo que Castellani lo recuerda en Juan XXIII (XXIV)

Anónimo dijo...

Un rasgo central de Tuchónides era el hacerse la víctima y así tapar sus agresiones a los demás. Le encantaba hacerse el persehuido, gimnpotear un poco y asestar sus dardos sobre el otro como si fuera Totalmente Otro sociológicamente hablando( nunca un prójimo si piensa distinto).
Los recolectores de aforismos populares dicen que la expresión más frecuente que el accionar de Tuchónides suscitaba en sus perjudicados era "y ahora ... que joraca hacemos?" También: "no nos dejemos garcar ad infinitum". Algunas investigaciones incluso consideran ue en esos ambientes se gestó la disquisición que después el P. Mariana sj escribió acerca del tiranicidio. Con lo cual es jesuita español no sería ningún original.

Anónimo dijo...

Falleció el Padre Jorge Oscar Schoeffer. Vale la pena conocer su vida.

Ciccio dijo...

Pancho I tiene 77 años y no creo que le quede cuerda para tantísmo.

El daño que hizo y hace es gravísimo pero no hay proyección para llevar dentro de algunos años a nadie.

Por otra parte nunca llevó a nadie a ningún lado.

Anónimo dijo...

setentisiete destructores años..... por más que le quede poco va a hacer todo el daño que pueda el muy desgraciado.