miércoles, 17 de septiembre de 2014

La yihad de Francisco

El papa Bergoglio sigue cortando cabezas, como los yihadistas del califato iraquí. Y esta vez parece que guillotinará a una de las más importantes y prestigiosas que quedaban en Roma: la del cardenal Burke.
Mientras se rodeas de maricas escandalosos como Ricca; de obsequetes impresentables como Karcher y, seguramente, como protegerá al corrupto -por decir lo menos- secretario del cardenal Mejía luego del escándalo de los cuatro quilos de cocaína, aleja de la Curia a un personajes intachable en su moral, sin la menor sospecha de corrupción ni de carrerismo, con eximios antecedentes pastorales que lo llenan del "olor a oveja" que le gusta a Francisco. 
Esta es la triste noticia con la que nos desayuna hoy Sandro Magister.


Diario Vaticano / Exilio en Malta para el cardenal Burke

De impecable prefecto del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, está a punto de ser degradado al rol puramente honorífico de "patrono" de una orden de caballería. Por voluntad del papa Francisco

por Sandro Magister



CIUDAD DEL VATICANO, 17 de setiembre de 2014 –  La “revolución” del papa Francisco en el gobierno eclesiástico no pierde su empuje propulsor. Y así, como acontece en toda revolución que se precia de tal, siguen cayendo cabezas de eclesiásticos considerados merecedores de esta metafórica guillotina.

En sus primeros meses como obispo de Roma, el papa Bergoglio procedió rápidamente para transferir a cargos de menor rango a tres destacadas personalidades curiales: el cardenal Mauro Piacenza, el arzobispo Guido Pozzo y el obispo Giuseppe Sciacca, considerados por su sensibilidad teológica y litúrgica entre los más “ratzingerianos” de la curia romana.

También parece signada la suerte del arzobispo español Celso Morga Iruzubieta, miembro del Opus Dei y secretario de la Congregación para el Clero, destinado a dejar Roma por una diócesis ibérica que no es de primer nivel.

Pero ahora estaría por producirse una decapitación todavía más notable.

La próxima víctima sería efectivamente el purpurado estadounidense Raymond Leo Burke, quien de prefecto del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica no sería promovido – como fantasearon algunos en el mundo web – a la difícil pero prestigiosa sede de Chicago, sino que sería degradado al pomposo – pero eclesiásticamente modestísimo – título de “cardenal patrono” de la Soberana Orden Militar de Malta, reemplazando al actual titular Paolo Sardi, quien hace poco cumplió 80 años de edad.

Si se confirma, el exilio de Burke sería todavía más drástico que el impuesto al cardenal Piacenza, quien ha sido transferido de la importante Congregación para el Clero a la marginal Penitenciaría Apostólica, aunque de todos modos ha permanecido a la cabeza de un dicasterio curial.

Con el desplazamiento en ciernes, Burke sería desplazado totalmente de la curia y colocado en un cargo puramente honorífico y sin ninguna incidencia en el gobierno de la Iglesia universal.

Este sería un movimiento que no parece tener precedentes.

En efecto, en el pasado el título de “cardinalis patronus” de los Caballeros de Malta, en vigor desde 1961, así como el anterior de Gran Prior de Roma, ha sido asignado siempre a cardenales de primer o primerísimo plano como un cargo superior respecto al principal.

Sucedió así con los cardenales Mariano Rampolla del Tindaro (nombrado Gran Prior en 1896, pero permaneciendo como secretario de Estado), Gaetano Bisleti (en ese momento prefecto de la Congregación para la Educación Católica), Gennaro Granito Pignatelli (cardenal decano y obispo de Albano), Nicola Canali (gobernador de la Ciudad del Vaticano), Paolo Giobbe (en la conducción de la dataría apostólica), Paul-Pierre Philippe (también prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales hasta que cumplió 75 años de edad), Sebastiano Baggio (removido de la Congregación para los Obispos pero mantenido como gobernador de la Ciudad del Vaticano y camarlengo), Pio Laghi (hasta los 77 años de edad también prefecto de la Congregación para la Educación Católica).

Dos casos distintos ha sido los del cardenal Giacomo Violardo, quien dos meses después de haber recibido la púrpura al término de un largo servicio curial, a los 71 años de edad reemplazó como patrono al octogésimo nono Giobbe, y del saliente Sardi, nombrado a los 75 años pro-patrono en el 2009 y creado cardenal en el 2010, luego de haber sido durante muchos años el responsable de la oficina que redacta los documentos pontificios.

Además, la jubilación de Sardi no sería una acción obligada, dado que para los cargos extracuriales no vale el límite de los 80 años de edad. En efecto, con la excepción de Paolo Giobbe, todos los cardenales patronos arriba citados pasaron a mejor vida “durante munere”.

Burke tiene 66 años, es decir, está en la plenitud de la edad. Ordenado sacerdote por Pablo VI en 1975, trabajó en la Signatura Apostólica como simple sacerdote con Juan Pablo II, quien en 1993 lo hizo obispo de su diócesis natal de LaCrosse, en Wisconsin. También el papa Karol Wojtyla lo promovió en el 2003 como arzobispo en la prestigiosa sede, alguna vez cardenalicia, de St. Louis, en Missouri. Benedetto XVI lo llamó a Roma en el 2008 y lo creó cardenal en el 2010.

Personalidad muy piadosa, se reconoce también en él la rara virtud de no haber negociado jamás para obtener promociones o prebendas eclesiásticas.

En el campo litúrgico y teológico está muy próximo a la sensibilidad de Joseph Ratzinger. Ha celebrado muchas veces según el rito antiguo, revestido también con la “capa magna”, como por otra parte lo siguen haciendo también los cardenales George Pell y Antonio Cañizares Llovera, sin que por esto hayan sido castigados por el papa Francisco.

Gran experto en Derecho Canónico, por eso mismo nombrado en la Signatura Apostólica, no teme extraer las consecuencias más incómodas, como cuando a tono con los artículos del Código – precisamente el 915 – sostuvo la imposibilidad de dar la comunión a los políticos que pertinaz y públicamente reivindican el derecho al aborto, razón por la cual se ha ganado la recriminación de dos colegas estadounidenses valorados por el papa Francisco: Sean Patrick, de Boston, y Donald Wuerl, de Washington.

Libre en sus juicios, ha sido uno de los pocos que desarrolló anotaciones críticas sobre la "Evangelii gaudium", señalando, a juicio suyo, su valor programático pero no magisterial. Y en vista del próximo sínodo de los obispos reiteradamente ha tomado posición contra las tesis del cardenal Walter Kasper – notoriamente agraciado por el papa Francisco – favorables a la comunión a los divorciados que se han vuelto a casar. 

El dicasterio presidido por Burke, eminentemente técnico, ha aceptado recientemente un recurso de las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada contra una medida tomada respecto a ellas por la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apóstolica. Un valiente movimiento a contramano por parte de Burke, que se sitúa en el interior de la acción punitiva emprendida por la Congregación vaticana contra una de las realidades más emblemáticas del tradicionalismo católico, acción que el papa Francisco ha avalado aprobando en forma específica la decisión de la Congregación de impedir a los frailes de la Inmaculada la celebración de la Misa según el rito “tridentino”. Efectivamente, sólo con este tipo de aprobación pontificia un decreto de la curia puede contradecir la ley vigente y, en este caso específico, el motu proprio "Summorum pontificum", de Benedicto XVI.

Es difícil individualizar entre estos antecedentes a los que pueden haber influido en la suerte del cardenal Burke.

Pero es fácil prever que esta degradación definitiva provocará tanto una tumultuosa reacción en el mundo tradicionalista, donde Burke es considerado un héroe, como una oleada de júbilo en el mundo opuesto, donde por el contrario es considerado un esperpento. 

Respecto a esta segunda vertiente se puede recordar que el comentarista católico "liberal" Michael Sean Winters, en el "National Catholic Reporter" del 26 de noviembre de 2013, había pedido la cabeza del cardenal Burke, en cuanto miembro de la Congregación para los Obispos, por la nefasta influencia, según su criterio, que él ejercía sobre los nombramientos episcopales en Estados Unidos. 

En efecto, el 16 de diciembre el papa Francisco humilló a Burke eliminándolo de los miembros de la Congregación, entre los hosannas del catolicismo "liberal" no sólo estadounidense.

Por cierto, el Papa no lo hizo para obedecer a los deseos del "National Catholic Reporter".

Pero ahora parece justamente que está a punto de dar curso a la segunda y más grave degradación de una de las personalidades más ejemplares que conoce la curia vaticana.

15 comentarios:

Anónimo dijo...

Empecemos a decirlo fuerte y en todos lados desde Argentina.

Argentinos católicos contra Francisco. No importa quedar como unos freaks. Hay muchos buenos católicos de toda su vida que no pueden ver los desastres de este Sr.

El Papa Bergoglio fue lo peor que le pasó a la Iglesia. Hay que ir a los medios, etc. Siempre algo queda.

Cuando la resistencia y el rechazo empiece a llegar desde Buenos Aires, a un político como Bergoglio el tema le va a preocupar y quizás se empiece a frenar.

Si no lo hacemos, el monstruo va a seguir destruyendo todo lo que tiene por delante.

Sds.

Javier dijo...

Creo que las noticias de los últimos días -Danneels al Sínodo, el matrimonio trans, el secretario de Mejía- nos permiten ya seleccionar el tema musical de este Papado:

Dragostea Din Tei

Anónimo dijo...

¿ Cómo se pide el ingreso en los Caballeros de Malta ?

Anónimo dijo...

Además de rezar fervorosamente para que NS Jesucristo intervenga pronto para evitar mayores daños de los que ya ha producido este papado, además de eso, digo, es evidente que hay cosas que se pueden hacer. Y en las más altas jerarquías. Los cardenales, obispos, etc, con algo de fe, deben actuar en bloque. Deben tener una estrategia común que a la vez los proteja de esta persecución. O se los va a llevar puestos uno por uno.

Anónimo dijo...

Sí se toma al Papa como BXVI, cierra todo lo de Catalina de Emmerich (va un fragmento).

1.8 El Falso Ecumenismo

Vi, bajo una imagen de varios jardines formando un círculo alrededor mío, la relaciones del Papa con los obispos. Vi al Papa mismo sobre su trono, colocado como en un jardín. Vi en diversos jardines, los derechos y los poderes de estos obispos, bajo forma de plantas, flores y frutos, y vi relaciones, corrientes, influencias, como hilos o rayos yendo de la sede de Roma a los jardines. Vi sobre la tierra, en estos jardines, la autoridad espiritual del momento: vi en el aire, encima de ellos, la cercanía de nuevos obispos. Así, por ejemplo, vi en el aire (en el futuro), encima del jardín donde se encontraba el severo superior (el obispo de entonces, severo porque era firme en la fe), un nuevo obispo mitrado, la mitra y todo lo demás. Vi alrededor de él protestantes que querían hacerle descender en el jardín, pero no con las condiciones que el Papa había exigido. (AA.III.128)
Ellos buscaban infiltrarse por toda clase de medios: desordenaban ciertas partes del jardín donde plantaban malas semillas. Les vi tanto en un lugar, tanto en otro, cultivar, o dejar en baldío, demoler y no quitar los escombros, etc. todo estaba lleno de trampas y de ruinas. Les vi interceptar y desviar las vías que iban al Papa. (AAA.III.128)
Vi a continuación que cuando ellos introducían el obispo de la manera que se habían propuesto, él era intruso, introducido contra la voluntad del Papa y que no poseía legítimamente la autoridad espiritual. (AA.III.128)
Vi, por lo que creo, casi todos los obispos del mundo, pero un pequeño número solamente perfectamente sano. (AA.III.136)
Vi todo lo que respecta al protestantismo tomar cada vez más poder, y la religión caer en decadencia completa. (AA.III.137)
Había en Roma, incluso entre los prelados, muchas personas de sentimientos poco católicos que trabajaban para el éxito de este asunto (la fusión de las iglesias).
Vi también en Alemania a eclesiásticos mundanos y protestantes iluminados manifestar deseos y formar un plan para la fusión de las confesiones religiosas y para la supresión de la autoridad papal. (AA.III.179)
¡… y este plan tenía, en Roma misma, a sus promotores entre los prelados! (AA.III.179)
Ellos construían una gran iglesia, extraña y extravagante; todo el mundo tenía que entrar en ella para unirse y poseer allí los mismos derechos; evangélicos, católicos, sectas de todo tipo: lo que debía ser una verdadera comunión de los profanos donde no habría más que un pastor y un rebaño. Tenía que haber también un Papa pero que no poseyera nada y fuera asalariado. Todo estaba preparado de antemano y muchas cosas estaban ya hechas: pero en el lugar del altar, no había más que desolación y abominación. (AA.III.188)

Vladimir

Anónimo dijo...

Insisto, no es que Francisco es un improvisado, que no sabe lo que hace. El problema es que él y todos los que tiene detrás TIENEN MUY CLARO lo que hacen. Clarisimo. Si quieren entender el marco ideológico de este papado y el desmantelamiento de la Iglesia de siempre, vean este programa de Kliksberg:
http://www.encuentro.gov.ar/sitios/encuentro/Programas/ver?rec_id=120774

Alberto

Anónimo dijo...

Señor de las 10.00, de acuerdo. Como se puede empezar...?
Ojo al piojo con los que se nos vengan encima con "sedevacanistas", herejes, etc. etc.
Hay que frenarlo por...sentido comùn...!

Anónimo dijo...

Amigo de las 12:35

No sé cómo.

Una solicitada en el el diario La Nación, firmada por católicos, y no importa qué seamos los mismos de siempre.

Que alguno/s con plata, que hay, la paguen. O entre todos.

Y me parece que hay que decir que estamos escandalizados, aunque algunos se escandalicen por nuestro escándalo, por:

1.- La mugre de los divorciados que se le quiere permitir la ecuaristía.

2.- La mugre de Tinelli, Wanda Nara, Icardi recibidos en el Vaticano. Ahí lo que tenemos que decir que lo que esperamos de Roma es la censura de Tinelli por ser el gran pornógrafo y corruptor nacional de los últimos 20 años, y no caricias y guiños papales.

3.- La mugre de Karcher.

4.- La Mugre del bautismo de hijas de lesbianas.

5.- La mugre del domingo pasado.

6.- La mugre de la denigración desde los labios del Papa, de los católicos que pretenden ser ortodoxos.

7.- Y seguro hay otras mugres para señalarle al Pontífice, imputándole responsabilidad.

Y no estaría mal en terminar con un llamado a que no cesaremos de advertir, basados en el Código de Derecho Canónico, estos desvíos inadmisibles de la conducta del Papa, porque nos avergüenza como católicos y como argentinos.


¡Que le hace una mancha más al trigre! Bergoglio nos conoce a todos.


Saludos,

Anónimo dijo...

19.06 :

Parece bien el listado...
Deberìa ser visto por bogas que sepan del Derecho Canonico y del otro..
La Naciòn, masònica para muchos, a parte de cobrar platita, aceptara publicar esta solicitada...?

Anónimo dijo...

A mi este hecho del desplazamiento no me parece tan grave. Lo que si me parece grave es que el Cardenal Burke sea hoy en día la excepción y no la regla de la Iglesia. Porque si un montón de impresentables se apodera del Vaticano, la mayoría sana los puede vencer, pero hoy la mayoría son los cristianos educados por la teología del Vaticano II, por lo que el cristiano fiel es una rareza.

Anónimo dijo...

Anonimos, me sumo a la lucha, creo que somos más de los que creemos, los que nos espantamos con lo que pasa.

Igualmente, quizas sea mejor esperar un poco para conseguir mas "pruebas" que sin duda van a seguir surgiendo. Mas y mas personas van a darse cuenta lo que esta pasando. Todavia hay catolicos que creen en Francisco.

Hoy uno me dijo que es la Era de la Misericordia, que todo ahora es misericordia y que por eso Francisco esta DEMOSTRANDO EL AMOR DE DIOS a todos (y todas?).....dejemos que la careta se afloje un poco más, y nuestro grupo ya no va a ser tan pequeño.

Anónimo dijo...

Me sumo a lo propuesto por el amigo de las 19.06 y su solicitada. Algo de testimonio deberíamos a dar. Ojalá sirva, por lo menos, para iniciar un testimonio de resistencia a tanta debacle.

Anónimo dijo...

Me sumo a lo propuesto por el amigo de las 19.06 y su solicitada. Algo de testimonio deberíamos a dar. Ojalá sirva, por lo menos, para iniciar un testimonio de resistencia a tanta debacle.

Anónimo dijo...

Al listado de mugres que propone el amigo de las 19.06, yo agregaría que estamos escandalizados del silencio de TODOS los consagrados de este país. Curas, monjas, obispos, etc. que guardan un patético silencio. También agregaría algo sobre lo que esperamos que no pase en el próximo sínodo.

Anónimo dijo...

La solicitada podría tener un título en negrita muy grande que sea:

NON POSSUMUS

Si sale en La Nación, que si le pagan no va a tener problema, al otro día estará reproducida en todos los diarios del mundo.

La censura a Tinelli va a tener repercusión en todo el ámbito político nacional.

Ahora van los de La Cámpora, y siga la joda con Francisco y CFK.

También habría que decirle a Francisco que "nos cuiden a los Argentinos", no a Cristina.

O que nos cuiden a los argentinos de Cristina, a los católicos de Cristina.

Hay que ponerles problemas en las narices a este tipo de mierda encaramado en la sede papal. Se la estamos dejando fácil.

En eso hay que aprender de los montos, en 40 años no cesaron nunca de luchar. ¿Nosotros ya perdimos?

Saludos,