miércoles, 16 de septiembre de 2015

Sinceramiento o sincericidio

Un lector dejó ayer un comentario en el que citaba al padre José María Iraburu definiéndose sobre la posibilidad de la elección de un papa hereje. Decía el preste: “Desde las hondas profundidades de mi ingenuidad le diré que si en un Cónclave los electores eligen a uno que es hereje, cosa que puede permitir Dios, no se produce un Pastor necio, falso, precursor del Anticristo: sencillamente la votación aunque, aunque haya sido unánime, es nula e inválida. Hay ‘error in persona’ . No hay Papa. Hay sede vacante. Y ya la providencia de Dios verá los medios para remediar el desastre y asegurar un Papa verdadero en la Sede de Pedro, que es Roca indefectible, sobre la que Cristo edifica su Iglesia, aunque las fuerzas infernales atenten contra ella”.
Como ya bien respondió Ludovicus, el p. Iraburu es el abanderado de los neocones que, durante el pontificado de Benedicto XVI, acuñó la clasificación de “filolefebvristas” y otras sandeces más por el estilo, a fin de encasillar en ellas a los que osaban pronunciar la mínima crítica al magisterio pontificio, ya fuera una encíclica o el comentario papal a un guardia suizo. Ahora, espantado, no sabe qué hacer con el Papa Francisco, y está abriendo el paraguas por el chaparrón que se avecina.
A mí se me ocurren algunas reflexiones:
1. Es notable la coincidencia de las posturas de Iraburu y de todo el neoconismo vaticanosegundista con las de la Fraternidad San Pío X. Ambos contribuyeron, a su modo, a crear un monstruo que se volvió inmanejable: el Papado. La hipertrofia que sufrió en los últimos siglos la figura del papa romano condujo a esta situación. Ya señalamos hace algunos años en este blog los problemas que se generaron a partir de la Reforma protestante y de la respuesta católica: la reforma tridentina. Uno de ellos fue el circunstancialmente necesario agigantamiento y autoridad del Sumo Pontífice como medio de mantener la unidad de la fe. El problema se generó cuando esa autoridad se fue acrecentando a punto tal que, con Pío IX la Iglesia comenzó a padecer de hidrocefalia: recordemos al Papa Mastai Ferretti aplastando con su sagrado pie la cabeza de un obispo de rito oriental que se oponía a la proclamación del dogma de la infalibilidad pontificia o, mejor aún, su rabieta con el cardenal Guidi: el 18 de junio de 1870, este cardenal de la Curia le sugirió a Pío IX que, antes de redactar la Pastor Aeternus, “debería informarse sobre el sensus ecclesiae y sobre la tradición de las iglesias, antes de una decisión doctrinal infalible”. Esto provocó una enorme rabieta en el Papa quien pidió explicaciones al purpurado. Y éste, que no era ningún tonto, se las dio de un modo irrebatible con argumentos de Santo Tomás de Aquino y de San Roberto Bellarmino. Pío IX, vencido, acalorado y furioso, gritó: “ ¡Yo, yo soy la tradición; yo, yo soy la Iglesia!”. Y, mientras tanto, el bueno de San Juan Bosco declamaba la insensatez de los “tres amores blancos”, poniendo al Papa a la misma altura que la Eucaristía y la Santísima Virgen.
La enfermedad no se detuvo, sino que se acrecentó. San Pío X, un papa ortodoxo pero de ningún modo tradicional, cambió a su antojo la disciplina plurisecular de la Iglesia sobre la frecuencia de la comunión, y a su antojo también reformó el breviario romano, primera y catastrófica reforma que anticipa, casi puntualmente, la reforma posterior de la misa. Y para quienes dudan o piensan que exagero, pueden leer el reciente libro de Honoré Vinck al respecto, o leer aquí un buen y extenso resumen en inglés.
Con Juan Pablo II y su carácter histriónico; con el pulular de institutos neocones como el Opus Dei, Legionarios de Cristo, Fasta, IVE, Miles Christi, etc., etc.; con la universalización invasiva de los medios de comunicación, el Papa se convirtió en un semidios, intocable, impoluto, santos súbito por derecho propio - los últimos papas están todos en los altares- y con una multiplicación inaudita de “actos magisteriales”, -peroratas en la mayoría de los casos-, que esos mismos institutos neocones, y el P. Iraburu, se ocupaban de catalogarlos como magisterio ordinario, al que no pertenecían, o luego incluían directamente en la infalibilidad pontificia (hay una tesis doctoral escrita sobre eso).
Si alimentaron ese monstruo; no pueden quejarse que ahora el que ocupa la sede pontificia sea Bergoglio. Nadie aseguraba que siempre estaría allí un teólogo de fuste como Ratzinger o, al menor, una persona con fe católica. 
Ahora, a aguantarse y a joderse porque se les despertó Frankestein.
2.  La FSSPX se regodea con este papismo hipertrofiado hasta Juan XXIII, cuando dejó de gustarles. Y tienen razón en eso. Pusieron el freno en los ’60. Aumentaron la intensidad de la criongenización del monstruo y lo preservan tal como estaba hasta el pontificado de Pío XII. Alguna vez escuché un argumento para justificar esta actitud: los papas posteriores -o quizás sólo se referían a Francisco- han renunciado a su munus pontificio. Es decir, de algún modo “no ejercen el poder pontificio”. ¡Mamma mia! ¡La solución es que ejerzan mayor autoridad!  ¿Se imaginan qué haría Bergoglio con más autoridad? ¿O, por caso, alguien cree en su versito de la humildad y que él es apenas el obispo de
Roma? Pregúntenle al difunto Mons. Livieres lo que es sentir la autoridad pontificia bergogliana. ¿Que Bergoglio ha renunciado al poder de enseñar como maestro universal? Si se la pasa el día hablando y concediendo entrevistas. Es verdad, ya no son breves pontificios, ni exhortaciones apostólicas, ni encíclicas, pero poseen tanto o mayor efecto -que es lo que él le interesa- que los documentos oficiales.
3. Finalmente, convengamos que el Papa Francisco está sincerando la Iglesia. Las barbaridades que dice, que en muchos casos atentan contra la misma fe, son las mismas que piensan y dicen desde hace décadas el 80% de los obispos y el 70% de los curas del mundo. Y a esos obispos los nombró Juan Pablo II y Benedicto XVI, y a esos curas los ordenaron esos obispos. Bergoglio es un exponente del término medio de los obispos católicos de la actualidad o, quizás, sea bastante mejor que muchos de ellos. Aunque sea doloroso, no podemos dejar de reconocer que la media doctrinal, la media litúrgica, la media en seriedad, y muchas medias más de la Iglesia de la hoy es Bergoglio. Es el emergente de lo que hay y, a su modo, ha cargado con la tarea del sinceramiento, o del sincericidio, de la Iglesia. Y para muestra basta un botón: la cuestión de las nulidades matrimoniales, que tanto razonable escándalo a levantado. ¿No era, acaso, lo que en la práctica se venía haciendo en todas las diócesis del mundo? Que levante la mano quien conozca que una nulidad haya sido negada por algún tribunal eclesiástico. Y que levante la mano también quien conozca un caso en que la segunda sentencia no haya confirmado la primera. Todas, o al menos una gran mayoría de las nulidades, que se solicitaban, se concedían, porque los abogados canonistas siempre le encontraban la vuelta. Es decir, la Iglesia, con sus obispos y jueces togados, consentían en la trampa y, de hecho, practicaban el divorcio encubierto. Lo que agregó el Papa Francisco es el fast track y la gratuidad, lo cual es un guiño al mundo y un problemón para los obispos, pero a él esas menudencias no le preocupan.


Concluyamos: el Papa Francisco puede hacer lo que está haciendo porque la “tradición” hiperpapista nacida hace ciento cincuenta años se lo permite. La Tradición católica jamás se lo hubiera permitido. Frankenstein se comenzó a gestar hace muchas décadas. 

56 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues usted tiene razón, de aquella papolatría vienen ahora estos lodos. Ahora todos los neocons están asustados y no saben más que repetir como mantras, que hay que rezar por el Papa, como si este estuviera obligado por fuerzas extrañas a hacer lo que él no quiere. Yo admiro a uno de estos grupos y me siento muy próxima, pero si les observo que sólo en sus charlas repiten lo que es repetible del Papa y lo otro se lo callan.
En cuanto al divorcio, el que siembra viento recoge tempestades. Yo no puedo hablar por todo el mundo, pero si por lo amplio que he visto. En realidad la gente casada por la iglesia y que se divorcia, ni tienen intenciones de comulgar, ni se les ocurre pedir la nulidad, porque es gente que nunca ha frecuentado la iglesia, salvo en ocasiones puntuales. Si alguno tiene datos la mayor parte de las nulidades, expceptuando cuatro famosos, se han dado entre estos grupos de neocons, el resto se divorcian se juntan y ni tan siquiera se casan ni por lo civil. Ahora estos grupos repiten como loros que la gente se casaba sin ninguna preparación y que esos matrimonios no eran válidos. ¡qué Dios nos ampare!

Anónimo dijo...

Y éste, que no era ningún tonto, se las dio de un modo irrebatible con argumentos de Santo Tomás de Aquino y de San Roberto Bellarmino. Pío IX, vencido, acalorado y furioso, gritó: “ ¡Yo, yo soy la tradición; yo, yo soy la Iglesia!”

Podria facilitarnos esos argumentos?

Anónimo dijo...


Humano… demasiado humano.

Estimado Wanderer,

Hace un tiempo que estoy siguiendo con interés tu blog. Supongo que te alegrará saber que eso no se debe a que esté de acuerdo borreguilmente con todo lo que escribes ni tampoco a que comparta necesariamente tu visión general de la Iglesia, sino a que expresas inquietudes muy fundadas que compartimos, a que te veo bien formado (e informado) y a que aportas datos de interés. Pero la verdad es que el post de hoy me ha dejado descolocado.

Parece que te cargas todo lo que ha sucedido en la Iglesia desde hace ciento cincuenta años. Tus razones tendrás. Pero como algunos no tenemos tanto conocimiento –o tanta paciencia para estudiar el tema- como para saber cómo estaba la Iglesia por aquel entonces, resulta que como no nos lo expliques tú no nos enteramos.

Seguro que todos los papas a lo largo de la historia cometieron algunos errores. Pero eso no quiere decir que a ninguno de ellos les faltase la asistencia del Espíritu Santo, quien en última instancia deja a cada hombre la libertad para actuar o no según sus designios.

La tarea de hacer un análisis del devenir de la Iglesia desde los presupuestos de las ciencias humanas (la historia, la psicología, la antropología…) es perfectamente inútil. Sabemos –y eso es algo que todo católico conoce- que la Iglesia es de Dios y los Tiempos son de Dios. Pero lo que también deberíamos saber por las escrituras, y desgraciadamente es algo que se calla por completo, es que los Tiempos son una batalla sobrenatural entre el Bien y el Mal, entre Dios y su némesis, el Demonio.
Recalco lo de sobrenatural, porque eso quiere decir que este devenir se corresponde a razones que exceden con mucho nuestra inteligencia y conocimiento. Así que sobre este tema lo que conviene es callar. Cualquier otra cosa es caer en el orgullo espiritual, que es el pecado, precisamente –no lo olvidemos nunca- de Satanás.

Si el humo de Satanás se infiltró en la Iglesia, ya fuese en tiempos de Pablo VI o hace ciento cincuenta años, fue porque el Señor así lo quiso. Es más, el catecismo de la Iglesia habla de la Gran Apostasía del fin de los tiempos como algo que habrá de suceder previo a la Segunda Venida. Así que –con una visión sobrenatural de las cosas- no nos escandalicemos tanto de lo que es necesario que ocurra, porque la Parusía está ya cerca. Como me dijo una persona sabia, el Demonio trabaja para Dios. Pongamos cada uno personalmente los medios para rechazarlo y triunfaremos, en la confianza de que ésa es Su promesa.

Anónimo dijo...

yo creo que en el tema del Papa sólo hay que atender a la infalibilidad y en esto sigo al Padre Castellani. Es la manera de no hacer crecer al monstruo.

Anónimo dijo...

Don Wanderer, le hago una pregunta del tipo "metodológica", si se quiere. Usted es capaz de "probar" con algunos ejemplos que el papado ha sido "hipertrofiado" en los últimos 150 años. Ahora bien, para verificar esa tesis deberíamos ver cuántas veces el Papa ha ejercido su autoridad magisterial antes de estos 150 años, de qué formas, etc., etc., y cuántas veces lo ha hecho durante, y de qué forma, durante ese periodo que usted sostiene. En lo personal, creo que falta fundamentar más su postura, ya que, de lo poco que conozco de la historia de la Iglesia, pueden rastrearse muchas acciones en las que se ejerce gran autoridad, muchísimas.

Podríamos sostener que antes el tema es que existían obispos más corajudos y mejor formados que eran capaces de "frenar el carro" en muchos casos, aunque a veces ellos mismos fueron castigados sin mucha misericordia que digamos. Pero este excede el análisis de este artículo.

Yo respeto muchos de sus postulados y comulgo con una gran cantidad de ellos, pero con este en particular, no: usted critica a toda la Iglesia desde la actualidad hasta casi unos 500 años para atrás...sí, reconoce que hace dos siglos estábamos mejor que antes, pero para explicar la crisis actual retrocede muchos siglos antes. No sé y todavía no entiendo qué Iglesia es la que ustede desea, por decirlo de alguna manera.

Por último, en este aspecto del papado yo siempre me he basado en lo que sostiene el Cardenal Newman en ese extracto que publicó usted hace muchos años en el arcón de los archivos (Pensamientos sobre la Iglesia). Me parece una postura bien fundamentada teológicamente hablando y clarifica algunas cuestiones para salvar de las posibles dudas o tribulaciones. Y más allá de todo, el cardenal demuestra un grandísimo respeto por la figura del Papa, sin caer en el servilismo ni la papolatría, y no por esto creo que podríamos decir que "hipertrofia" el papado... No sé, ese anticlericalismo (desde las más altas jerarquías hasta el curita de la parroquia) que promulga, nunca me terminó de cerrar.

Si pudiera aclararme un poco más estas posturas, o al menos remitirme a posts anteriores, le agradecería mucho.

Aclaración: perdón el desorden de las ideas, pero soy joven y todavía no tengo todo bien organizado en el marote. Estamos en eso.

Jack Tollers dijo...

Por eso los ultramontanos siempre resultan, a la corta o a la larga, funcionales a los progresistas. Newman lo vio y lo dijo claramente hace un siglo y medio atrás.

Hay que releer su "Carta al Duque de Norfolk" y "El oficio profético de la Iglesia" que traduje y que se puede encontrar acá: http://www.etvoila.com.ar/newmanias.php?id=3

J.T.

Anónimo dijo...

Opino que es un fenómeno de la modernidad: hoy cualquier presidente democrático tiene más poder fáctico sobre sus ciudadanos que el que tenían los luises.
El poder moderno se centraliza en una cara visible (un papa, un presidente), pero es esencialmente impersonal y de aparato anónimo. Es la ventaja que tiene el que gobierna según la soberanía del pueblo, de la Voluntad General, que somos todos, que no es nadie. Así que en última instancia, "nadie fue", y ¿"qué te hicieron"? La Iglesia en Occidente no ha escapado a este fenómeno, aunque como decía Martini, va 200 años atrasada, por eso la exclamación de Pio Nono es la de Luis XIV, y Bergoglio es Robespierre... o Danton, que era más peroncho. Los dos terminaron guillotinados.

J.-

Crownwell dijo...

Como estáis los papistas.....

Anónimo dijo...

Muy bueno, es asi! Pero agarrese, porque los Lefes se le van a ventir con todo....

aprendiz de seductor dijo...

Es verdad, se le ha dado al Papa mucha más importancia de la que tiene, pero permítame unas aclaraciones.
La hipertrofia del papado y de muchas cosas más es un signo distintivo de este tiempo.
¿Qué sería de Tinelli sin hipertrofia?
Margarito Tereré ya era una garompa y no sabe el éxito que consiguió por mi niñez. Mi madre me llevó al Gran Rex.
La Iglesia tiene su parte divina y su parte humana. Por esta última, pretender que ciertas pendientes no hagan a todos rodar por igual, es pedirle a las cosas creadas lo que no dan.
Este sitio también tiene hipertrofia de Francisco. Una inflazón diferente a la de otros sitios, apuntando a otra cosa, pero casi siempre sobre el Papa y sus travesuras.
Y si uno quiere desinflarse quita la tele y a los diarios los lee al voleo, pero no se desinfla porque gratis mira las series de la BBC y termina como una pelota. ¿O no?
Sin embargo hay dos hechos insoslayables y son que hasta la época de esos papas que a usted no le gustan la Iglesia habló muchas veces en un grado magisterial que como católico me obliga. Me podrá gustar o no, será hinchazón o no, pero no puedo otra cosa que quedarme chitón. O qué propone.
Pero -y hete aquí el meollo del 2015 que nos toca transitar-, es muy raro que en una reunión de muchos lefes (estuve en una hace un par de días), alguien hable de Francisco, de su reforma al código, del sínodo y de todo lo demás.
Al lefe no le importa. Son los hechos. Se diga o no sedevacantista, está fuera. No hace el esfuerzo por no hablar, simplemente no habla, se pide otra birra o algo por el estilo. Porque de lo contrario se quedará hablándole a la pared, se van todos, lo tildan de pesado y no lo invitan más.
Compruébelo usted mismo. Vaya a los 5 o 6 focos lefes de este ispa y trate de ver cuánto escucha sobre el Papa.
Entonces -lo que son las paradojas-, quedó usted más hinchado que yo. Es un hecho, un dato duro.
¿Ve lo que le digo? La pendiente es la pendiente. Mientras haya ley de gravedad...

El minimalista dijo...

Mi entendimiento del alcance de la "garantía" incluida en la asistencia divina prometida al sucesor de Pedro podría calificarse de minimalista, y es éste: lo garantizado por esa asistencia es solamente que un Papa nunca va a definir de manera solemne y definitiva un error. Recordemos que en sus 26 años de pontificado Juan Pablo II definió solemnemente sólo dos cosas:

"Por tanto, con la autoridad conferida por Cristo a Pedro y a sus Sucesores, en comunión con los Obispos de la Iglesia católica, confirmo que la eliminación directa y voluntaria de un ser humano inocente es siempre gravemente inmoral. Esta doctrina, fundamentada en aquella ley no escrita que cada hombre, a la luz de la razón, encuentra en el propio corazón (cf. Rm 2, 14-15), es corroborada por la Sagrada Escritura, transmitida por la Tradición de la Iglesia y enseñada por el Magisterio ordinario y universal."

"Por tanto, con la autoridad que Cristo confirió a Pedro y a sus Sucesores, en comunión con todos los Obispos —que en varias ocasiones han condenado el aborto y que en la consulta citada anteriormente, aunque dispersos por el mundo, han concordado unánimemente sobre esta doctrina—, declaro que el aborto directo, es decir, querido como fin o como medio, es siempre un desorden moral grave, en cuanto eliminación deliberada de un ser humano inocente. Esta doctrina se fundamenta en la ley natural y en la Palabra de Dios escrita; es transmitida por la Tradición de la Iglesia y enseñada por el Magisterio ordinario y universal."

Por lo tanto, mientras un Papa no use esa fórmula, la promesa de asistencia divina no es incompatible con que diga y escriba sanata tras sanata, como en el caso del pontífice (ya no tan) jocosamente reinante.

Anónimo dijo...

Me hace mal y bien este artículo.
Se ve que he sido neocon, che.
Pero ¿qué chances tenía? O no, es excusa.
Bueno.
Está demasiado claro.
¿Y no se sale de esto por medio de santos, no?
¿De esto se sale con una buena paliza histórica?

José Lima dijo...

Vaticano I y Vaticano II: dos concilios que desgraciadamente nunca deberían haber ocurrido, por todos los equívocos y confusiones que generaran.

Anónimo dijo...

wanderer,
no sabe el enorme bien que hace al publicar estos textos.....

Un lector en vías de conversión al Catolicismo (aún no supero eso de "Dios hazme bueno, pero todavía no")

Anónimo dijo...

Repito la respuesta a Ludovicus:
Me parece que Iraburu cuando dice 'error in persona' se refiere a la Bula CUM EX APOSTOLATUS OFFICIO de Pablo IV.
.
"Agregamos que si en algún tiempo aconteciese que un Obispo, incluso en función de Arzobispo, o de Patriarca, o Primado; o un Cardenal, incluso en función de Legado, o electo Pontífice Romano que antes de su promoción al Cardenalato o asunción al Pontificado, se hubiese desviado de la Fe Católica, o hubiese caído en herejía. o incurrido en cisma, o lo hubiese suscitado o cometido, la promoción o la asunción, incluso si ésta hubiera ocurrido con el acuerdo unánime de todos los Cardenales, es nula, inválida y sin ningún efecto; y de ningún modo puede considerarse que tal asunción haya adquirido validez, por aceptación del cargo y por su consagración, o por la subsiguiente posesión o cuasi posesión de gobierno y administración, o por la misma entronización o adoración del Pontífice Romano, o por la obediencia que todos le hayan prestado, cualquiera sea el tiempo transcurrido después de los supuestos antedichos. Tal asunción no será tenida por legítima en ninguna de sus partes, y no será posible considerar que se ha otorgado o se otorga alguna facultad de administrar en las cosas temporales o espirituales a los que son promovidos, en tales circustancias, a la dignidad de obispo, arzobispo, patriarca o primado, o a los que han asumido la función de Cardenales, o de Pontífice Romano, sino que por el contrario todos y cada uno de los pronunciamientos, hechos, actos y resoluciones y sus consecuentes efectos carecen de fuerza, y no otorgan ninguna validez, y ningún derecho a nadie"
.
De Mattei abordó el problema en este artículo: http://www.adelantelafe.com/de-mattei-pablo-iv-y-los-herejes-de-su-tiempo/
.
Que la fobia que le tienen a Iraburu no les impida ver que lo que dice tiene sustento en el magisterio de la Iglesia.

Anónimo dijo...

Creo que el neoconismo se está aproximando al sedevacantismo, no a la FSSPX que se mantiene donde siempre estuvo (reconocer y resistir). Y eso no deja de ser un fenómeno nuevo y peligroso (¿nombrarán Papa al Cardenal Burke?...)
Lo del "munus pontificio" supongo que apuntaba a que se hiciera uso del carisma de la infalibilidad (por tanto, para el bien)o que se intentara el mismo para 'definir' alguna de las novedades conciliares porque de seguro Dios se lo impediría y saldríamos de dudas...
Que el Papa está sincerando a la Iglesia, sí (alguien dijo que esto es la "metástasis" de los errores conciliares).
Pero la conclusión no es la del autor. Antes, con Pío IX y hasta Pio XII se ejerció un magisterio que no escatimó el extraordinario pero que repetió, en su magisterio ordinario, lo que la Iglesia siempre y en todas partes enseñó, de suyo infalible. Lo de ahora no es ejercicio de la autoridad sino abuso de autoridad.

Anónimo dijo...

Wanderer, la Iglesia ha pasado por varias crisis, la siguiente es una carta de San Alfonso María de Ligorio al cardenal Castelli del 24 de octubre de 1774:
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«Para sacar a la Iglesia de la relajación y la confusión en que se encuentra universalmente en todos sus niveles, no bastan la ciencia y la prudencia humanas, sino que hace falta el brazo de Dios todopoderoso. Entre los obispos, son pocos los que tienen verdadero celo por las almas. Las comunidades religiosas están relajadas en casi todos los casos, o incluso sin el casi, porque en ellas, en medio de esta confusión, falta la observancia y se pierde la obediencia. En el clero diocesano, las cosas aún están peor y, por lo tanto, se hace necesaria una reforma general de todos los eclesiásticos, con el fin de reparar la gran corrupción de las costumbres que existe entre el clero diocesano».

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«Así pues, debemos orar a Jesucristo, de modo que nos dé para dirigir la Iglesia a alguien que, más que de cultura y de prudencia humanas, esté dotado de espíritu y celo por el honor de Dios, y sea totalmente ajeno a partidos y respetos humanos. Si, para nuestra desgracia, tuviésemos un Papa que apenas tuviese los ojos puestos en la gloria de Dios, poco le ayudaría el Señor y las cosas, tal como están en las circunstancias actuales, irían de mal en peor».

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«Las oraciones pueden obtener un remedio para muchos males, consiguiendo de Dios que Él mismo extienda la mano y los arregle ... Me gustaría ver reformados tantos desórdenes presentes ... En primer lugar, me gustaría que el próximo Papa escogiese, entre aquellos que se le propongan, a los más doctos y celosos por el bien de la Iglesia ... Que se escogiesen cuidadosamente los obispos (de los cuales depende principalmente el culto divino y la salvación de las almas), solicitando información sobre su vida digna y la doctrina necesaria para gobernar las diócesis. Y que, también en relación con los obispos que ya están en sus diócesis, se pidiese discretamente información a sus arzobispos metropolitanos y otras personas, sobre aquellos que apenas se preocupan por el bien de sus ovejas ... Por encima de todo, me gustaría que el Papa devolviese universalmente a todos los religiosos a la observancia de su primitiva regla o constitución, por lo menos en las cosas principales ... No hay nada que podamos hacer al respecto, sino rezar al Señor para que nos dé un Pastor lleno de su espíritu, que sepa llevar a cabo estas cosas que he mencionado brevemente, de la forma más conveniente para la gloria de Jesucristo»

Anónimo dijo...

desde ese punto de vista, es como si estuviera ayudando a identificar el trigo y la cizaña. Todo se pone de manifiesto, quién es quién.

Anónimo dijo...

Si no ocurre un imprevisto muy grande, antes de fin de año tendremos dos designaciones episcopales para la Argentina. Muy desafortunadas. A diferencia de lo que ocurre con otros países, donde el Papa por falta de conocimiento directo, termina nombrando lo que le proponen, respecto a la Argentina tiene sus filias y fobias personales. A esta altura la CEA está colonizada en un 70 % por bergoglistas natos. Los mas ignorantes y desaprensivos son un 30% que todavía no muestra su peso. En la CEA se acostumbra que los muy nuevos no hablen mucho, pagan derecho de piso por ser de reciente data. Por ahora en la cabeza están algunos mas sensatos.Pero el tiempo corre. El futuro cercano es muy desalentador.
Suipachino (R. E.)

Anónimo dijo...

"padre José María Iraburu definiéndose sobre la posibilidad de la elección de un papa hereje"

Defendiéndose de la posibilidad... O sea, hay una falta de certeza interior o interioridad al tratar de hacer esa defensa (en cuanto posible). Con semejante defensa Iraburu mismo impide que la verdad aparezca, no la verdad para nosotros, sino para él mismo.

Desde Judas que existe esa posibilidad. No hace falta una defensa. Es algo que puede suceder normalmente en el mundo moderno sin fe.

Saludos

Anónimo dijo...

Gracias don Wanderer. Esto es tener amor a la verdad y tener cojones.

Anónimo dijo...


Don Wander, cómo era antes eso de "la frecuencia de la comunión" ?

Anónimo dijo...

Su análisis es simplista: los neocones son los culpables!
.
El catecismo no hace más que repetir lo que dicen las Escrituras:
"Pero el Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos apostatarán de la fe, prestando atención a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios" 1 Tim 4, 1
El Señor Jesús se pregunta si hallará fe en la tierra cuando regrese.
Esta apostasía sirve para un propósito divino: la conversión del pueblo de Israel.
.
Benedicto XVI intentó reformar la Iglesia pero le hicieron la guerra.
Renuncia y los cardenales eligen a Bergoglio sin conocerlo (y falta averiguar si hubo cabildeo) Si en lugar de Bergoglio hubieran elegido a Burke estada entrada no existiría...


Anónimo dijo...

Anónimo 5:34, lo de rezar por el Papa es muy antiguo, no entiendo por qué se escandaliza.

Anónimo dijo...

"La tarea de hacer un análisis del devenir de la Iglesia desde los presupuestos de las ciencias humanas (la historia, la psicología, la antropología…) es perfectamente inútil."

Depende de qué plano del devenir de la Iglesia es analizado. Si es el espiritual, es así. Si es el metodológico temporal, no necesariamente.

"Sabemos –y eso es algo que todo católico conoce- que la Iglesia es de Dios y los Tiempos son de Dios."

La Iglesia es una realidad a la vez sobrenatural y humana. Lo humano puede ser analizado con criterios humanos, iluminados por supuesto desde el plano sobrenatural.

"Recalco lo de sobrenatural, porque eso quiere decir que este devenir se corresponde a razones que exceden con mucho nuestra inteligencia y conocimiento."

No todo lo que sucede en este devenir "corresponde a razones ...".

"Si el humo de Satanás se infiltró en la Iglesia, ya fuese en tiempos de Pablo VI o hace ciento cincuenta años, fue porque el Señor así lo quiso."

Posible primera confusión: de voluntad divina positiva con voluntad divina permisiva.

"Así que –con una visión sobrenatural de las cosas- no nos escandalicemos tanto de lo que es necesario que ocurra, porque la Parusía está ya cerca."

Posible segunda confusión: de apostasía/pecado con error metodológico/torpeza. La hipertrofia del papado que señala Wanderer pertenece a lo segundo. Lo cual lleva a la ...

Posible tercera confusión: de lo necesario en el plan divino con lo contingente.
Como no podemos saber qué pertenece a cada plano, elevar todo pecado y todo error metodológico a la primera categoría no tiene fundamento.

Y finalizo con la cuarta confusión: la seguridad de la cercanía de la Parusía. ¿Tuvo Ud una revelación privada para saber que no será dentro de docientos o mil años? Observación ésta última que de ningún modo induciría a alguien sensato a olvidar la exhortación de Mt 24,42-44. Particularmente en Buenos Aires, donde en todo radio de 10 km hay mil asesinos en potencia con un arma dispuestos a pegarle un tiro a quien se interponga en su robo, y diez mil asesinos en potencia con un volante dispuestos a pasarle por arriba a quien se interponga en su trayecto.

Anónimo dijo...

En temas de Derecho Canónico es posible que el nuevo secretario personal del papa, el argentino Fabian Pedacchio, tenga alguna ingerencia, ya que es experto en cánones....ver en Wikipedia

FABIAN PEDACCHIO LEANIZ
nació el 12 de abril de 1964 en la ciudad de Buenos Aires en el barrio de Villa Luro. Siendo joven planificó realizar sus estudios universitarios, trabajar, casarse y formar una familia. Entró en la universidad para estudiar economía, pero abandonó sus estudios universitarios al descubrir su verdadera vocación hacia el sacerdocio. Entró en el seminario de Buenos Aires donde realizó sus estudios eclesiásticos. Fue ordenado sacerdote el día 7 de diciembre de 1991.4 Inició su ministerio sacerdotal como vicario parroquial entre los años 1992 y 20064 fue vicario en Nuestra Señora de Caacupé, Espíritu Santo, Santa Adela, Inmaculada Concepción, y Virgen Inmaculada de Lourdes. Entre mayo de 2006 y abril de 2007 fue cura párroco de la parroquia Santa Margarita Alacoque.4

Se especializó en Derecho canónico,5 trabajó como secretario de la Sociedad Argentina de Derecho Canónico (SADC) y también en el Tribunal Eclesiástico de la Argentina. Fue defensor del Vínculo del Tribunal eclesiástico nacional entre el 26 de agosto de 1998 y el 1 de mayo de 2007,4 y canciller en el Tribunal eclesiástico nacional de segunda instancia entre 2004 y 2007.4

En el año 2007 se trasladó a la diócesis de Roma por recomendación del cardenal Jorge Mario Bergoglio

Anónimo dijo...

Socci, más claro echale agua.

http://rorate-caeli.blogspot.com/2015/09/socci-with-papally-mandated-catholic.html

Tomás Fisher dijo...

Cuando se presenta un problema grave, el experto en practicidad mundana suele proponer un atajo, una estrategia ingeniosa que ahorrará tiempo y fatigas; el prudente, en cambio, sabe que los buenos frutos, incluso en orden a los fines inmediatos, derivan del ser fieles a la Verdad. Hace ya tiempo que prima en el mundo el primero de los criterios; ante una encrucijada, quien cuestione al estratega mundano invocando la fidelidad a los principios -a la verdad profunda de las cosas- será tachado de utópico y de vivir fuera de la realidad. "Lo mejor es enemigo de lo bueno." El tiempo, sin embargo, termina dándole la razón.
Todo centralismo, me parece, deriva en parte de ese espíritu pragmático y simplista.

En cuanto al caso puntual de Bergoglio, creo, como dice Wanderer, que ha ayudado y ayudará a muchos a poner en su justo lugar la autoridad del Papa, y a dejar de interpretar un mero estornudo como dogma de Fe.

Posdata nacional: Imbuidos de practiconería y desentendidos de la verdad de las cosas, los argentinos somos expertos en atajos. Fácilmente podría poner cinco o seis ejemplos de nuestra historia política (no lo haré para evitar que la discusión descienda a ese terreno). Por desgracia, no hemos aprendido nada de sus catastróficos resultados.

Anónimo dijo...

Claro. Pero la verdad de las cosas habla de cosas, de realidades concretas.
Y lo concreto referente a lo que me toca no anda por Roma. Es mucho mas cercano.

Aristoteles.

NB. Bien por Fisher (salvo que haya querido decir lo contrario; vaya a saber uno lo que piensan estos tipos medio filosofantes que pudiendo hablar claro meten intriga. Porque eso de "no al atajo" a veces termina pegado a lo abstracto y de ahi a darle mas bola de la justa al Papa por la JMJ o por lo que diga o firme hay un paso. Y todo sea por no simplificar...).

Anónimo dijo...





¿....SOCCI es un Dogma Infalible ....???¿??

Anónimo dijo...

Estimados, un gusto leer el artículo y los comentarios.

EN primer medida, considero que no hay que cargarse al papado de los últimos 150 años. Pregunto si recuerdan los siglos de papado guerreros que ha tenido la historia de la humanidad sobre todo en los siglos XIII, XIV y XV.
Otra pregunta si alguien me puede aclarar: ¿solamente los católicos cristianos tenemos ángel de la guarda?
Si la respuesta es negativa, la pregunta sería porque Dios concede un ángel de la guarda a alguien que por no ser cristiano católico romano se va a condenar directamente.

Muchas Gracias
Luc

Junípero dijo...

En esta página amiga he demostrado, con mi nombre, que la reordenación del Psalterio para uso del Breviario realizada por el Santo Papa Pío X no alteró realmente nada substancial; y que no fue, pues, nada semejante ni comparable, ni como práctica ni como antecedente doctrinario, a la tragedia litúrgica que ocurriera al final de la década del sesenta en la Iglesia Católica. Tragedia que no solamente perdura sino que ha cumplido, hasta donde lo humano pueda ser capaz de destruir o demorar la obra de Dios, el probable fin impuesto por sus creadores: la pérdida de la Fe, a través de la desacralización.
Nada de lo cual puede afirmarse -ni en justicia debería decirse- de las reformas completadas por los Papas anteriores al Concilio V. IIº, y en especial las de San Pío X. No he leído el libro que Ud. recomienda aunque lo buscaré en mi próximo viaje; de todas formas, sí conozco bien la reforma del Breviario y sus detalles precisos, de modo que -si tuvieran la bondad de leer el enlace que les remito- podrán ver que no exagero nada cuando digo que no existe parentesco alguno entre lo ocurrido en 1969/1971 y la modesta reordenación del Papa Sarto. Gracias.

Anónimo dijo...

En respuesta al anónimo del día 16 a las 17:36.

Gracias por detenerse a contestar a mi comentario de las 7:25.

Ciertamente, por el bien de la Iglesia hay que hacer crítica a los papas (siempre constructiva) y corregirlos cuando es menester. Así lo hicieron muchos santos a lo largo de la historia. Pero eso no quiere decir que esos mismos santos, de ser papas, no hubiesen cometido, si no ésos, otros errores.

Si el Espíritu Santo, para elegir a alguien, hubiese de esperar a encontrar a alguien perfecto, es obvio que no habría papas. Así que elige a alguien no sólo por sus virtudes sino también porque sus defectos y errores le sirven para un bien mayor que es su plan de Salvación en la historia. La diferenciación que usted hace entre voluntad divina positiva y voluntad divina permisiva es útil porque, como decía Santo Tomás, nosotros humanos sólo podemos hablar de Dios por analogía. Pero me temo que se queda corta en estos tiempos de cataclismo, en que todo lo que está ocurriendo desafía a la misma lógica humana. Hoy por hoy sólo nos queda la fe y la confianza desnudas en la providencia divina y en su Palabra. El Signo de los Tiempos –estos tiempos- debería hacernos abandonar todo orgullo y reconocer humildemente que no podemos entender la causa última de lo que pasó ni de lo que pasará. Cualquier otra cosa es necedad, y en esta acusación me incluyo a mí mismo que aún caigo en estos errores.

Bergoglio no es un papa válido. Fue elegido por conchaveo, como sugirió alguien más arriba. Es el Falso Profeta del que habla el libro del Apocalipsis. Todo lo que está haciendo no es por incapacidad sino siguiendo un plan cuidadosamente planificado para destruir la Iglesia desde dentro y entregársela al Anticristo, personaje que ya anda por el mundo y se dará a conocer en breve. No como tal, obviamente.

¿Qué cómo sé todo eso? Pues sí, es por revelaciones privadas, pero no mías. Creo en los mensajes de María de la Divina Misericordia, tan fustigados por algunos. Además conozco personalmente a otra vidente que me dice lo mismo. ¿Por qué creo en esos mensajes? Pues –entre otras muchas razones- porque sé ver el Signo de los Tiempos.

Anónimo dijo...

Antes habia que rezar por las intenciones del Papa y la conversion de Rusia....ahora, por las intenciones de Rusia y la conversion del Papa..

Anónimo dijo...

La apostasía está escrita, es inevitable porque sirve para un propósito divino: la conversión de Israel.

El cardenal Journet lo entiende y explica así:

“Vengamos ahora al tema del repudio de los judíos tal y como está tratado en la Epístola a los Romanos, capítulos IX y XI: “Porque la salud viene de los judíos”, había dicho Jesús a la Samaritana. Dios había preparado a ese pueblo –privilegiado entre todos los pueblos del mundo- como una cuna para la Encarnación. Los privilegios, ya lo tengo dicho, no son lo principal. Lo principal es el amor que Dios dispensa a todos a causa de la muerte en cruz de Cristo, y que cada uno es libre de acoger o de rechazar. Pero, en fin, la salud mesiánica, el honor de anunciar y de recibir al Mesías, se ofreció primeramente a los judíos. Y he aquí que cuando el Mesías viene, los judíos en su conjunto le desconocen, pasan de lado. ¿Qué hará Dios? Podría decir: ¿No han aceptado mis atenciones? Yo me las reservaré. Pero Dios no hace eso nunca. Cuando el don de su amor es rehusado por un alma o por un pueblo, lo transfiere a otras almas o a otros pueblos. No cierra las puertas del festín: en lugar de los primeros invitados, manda buscar a los pobres, los mancos, los ciegos (Luc. 14, 21). En lugar de los judíos se llama a la inmensidad de los gentiles. Así la culpa de los judíos se convierte en la salvación de los gentiles. “Gracias a su transgresión obtuvieron la salud los gentiles…., su menoscabo es la riqueza de los gentiles” (Rom, 11, 11-12). Y cuando los gentiles que han acogido esa luz comiencen a entibiarse, Dios hará que vuelvan los judíos. La masa de Israel –lo que no quiere decir todos los judíos, sino el conjunto de los judíos- llena de envidia al ver que otros pueblos le han sido preferidos, entrará al fin en la Iglesia. Y las conversiones del judaísmo, que en el transcurso de los tiempos tienen lugar constantemente, muestran el camino por el que, un día, llegará la multitud de los judíos. “Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio para que no presumáis de vosotros mismos: Que el endurecimiento vino a una parte de Israel hasta que entrase la plenitud de las naciones; y entonces TODO ISRAEL SERÁ SALVO” (Rom 11, 25-26). Es entonces cuando el apóstol exclama “¡oh profundidad de la riqueza, de la sabiduría, y de la ciencia de Dios!” ¡Cuan insondables son sus juicios e inescrutables sus caminos!” (Rom 11, 33) " -Cardenal Journet

Cuando los gentiles que han acogido esa luz comiencen a entibiarse, Dios hará que vuelvan los judíos. El VII, el cansancio de Benedicto XVI y su renuncia, la elección de Bergoglio, quien soy yo para juzgar, la cruz comunista, la reforma de nulidades, etc, etc, todo esto es inevitable, la fe de varios obispos se ha enfriado, es inevitable, todo está previsto y cumple un propósito divino.

Los que culpan a los neocones y a Juan Pablo II y a Benedicto XVI de la crisis de la Iglesia son como los amigos de Job.

Martin Ellingham dijo...

Lo que dice Iraburu NO tiene sustento en el Magisterio de la Iglesia, sino en una discutible opinión teológica apoyada en Bellarmino y Wernz. En contra de dicha opinión, la escuela dominicana: Cayetano, Juan de Santo Tomás, Soto, Bañez, Passerini, Billuart, Garrigou-Lagrange, et al.
Y no rompan más las bulas con la Cum ex apostolatus porque está abrogada y no contiene definición magisterial sobre un punto en el cual la ley divino-positiva está indeterminada, i.e. si la elección de un bautizado hereje o cismático es nula ipso facto o si no lo es por alcanzar el carácter bautismal como título para recibir válidamente la jurisdicción.
Me tienen las bulas al plato magisterializando disciplina…

Anónimo dijo...

"La diferenciación que usted hace entre voluntad divina positiva y voluntad divina permisiva es útil porque, como decía Santo Tomás, nosotros humanos sólo podemos hablar de Dios por analogía. Pero me temo que se queda corta en estos tiempos de cataclismo, en que todo lo que está ocurriendo desafía a la misma lógica humana."

Consideremos otro tiempo aún más decisivo que éste, el tiempo de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, durante el cual cualquier Apóstol podría haber dicho que "todo lo que está ocurriendo desafía a la misma lógica humana".

Para entender los acontecimientos de ese tiempo, la distinción entre voluntad divina positiva y voluntad divina permisiva es no sólo útil sino esencial. De los actores de esos acontecimientos, los únicos que hicieron la voluntad positiva de Dios fueron: Jesús y su Madre, plenamente, el Apóstol Juan y las mujeres al pie de la Cruz, en gran medida, y el Buen Ladrón en sus últimos momentos. Ninguno de los demás actores - príncipes de los sacerdotes, guardias del Templo, miembros del Sanhedrín, Pilato, soldados romanos - hizo la voluntad positiva de Dios, sino que Dios permitió sus actos, a los que en su infinita sabiduría había previsto.

Anónimo dijo...

SE INAUGURO EN ROMA LA PLAZA DE LUTERO

Entre otros estaban presentes el presidente de la Federación de Iglesias Pentecostales (FCP) Remo Cristallo o el presidente de la Alianza Evangélica Italiana (AEI); el pastor Stefano Bogliolo. Llamó asimismo la atención la presencia de autoridades alemanas, como la embajadora Susanne Wasum-Rainer o Jutta Fischer, el alcalde de Eisleben, el lugar de nacimiento de Lutero.

También la presencia católica representada en la figura de Angelo De Donatis, obispo auxiliar de Roma.

Tomás Fisher dijo...

Estimado Aristóteles: Perdón si no fui claro. Lo del atajo es a raíz de la discusión entre Pío IX y el cardenal Guidi. Y en cuanto a ocuparme de lo que está a mi alcance y no darle más bola de la necesaria a los actos y dichos del Papa, créame que lo intento. Pero las noticias me llegan igual, y éste me parece un buen ámbito para entenderlas mejor. Le aseguro que mi dedicación al tema no va más allá.
PD: Lo de Roma es bien concreto; lo que pasa es que lo único que puedo hacer al respecto en el terreno práctico es rezar.

Anónimo dijo...

http://www.breitbart.com/big-government/2015/09/16/white-house-invites-trio-catholic-dissenters-greet-pope-francis/

Anónimo dijo...

Anon de las 11:39, que Dios haya dispuesto que, ante el rechazo de los judíos, la predicación apostólica se orientara a los gentiles, no significa que, si los judíos hubiesen todos creído en Jesucristo, el Evangelio no habría sido jamás predicado a los gentiles. El rechazo judío dió de hecho lugar a que la predicación llegara a los gentiles, pero no era condición necesaria para que eso ocurriera. En otras palabras, si bien Dios puede sacar bienes de los males, es evidente que también puede sacar bienes de los bienes!

Similarmente, si bien Dios puede hacer que un enfriamiento de la fe entre los católicos de hoy dé lugar a la conversión masiva de los judíos, es evidente que también puede hacer que un aumento del fervor de los católicos dé lugar a esa conversión. Creer que el enfriamiento de la fe de la mayoría de los católicos es absolutamente necesario para el cumplimiento de la promesa de la conversión de los judíos no tiene fundamento, y creer que tal enfriamiento es positivamente querido, y no tan sólo permitido, por Dios, es heterodoxo.

Anónimo dijo...

Su repaso de historia de la Iglesia es interesantísimo. ¿Podría recomendar algún libro de historia que ahondara en este período al que usted se refiere? Gracias.

Anónimo dijo...

hoy leía en una nota de mi Biblia un comentario acerca del "tiempo de los paganos" (el tiempo que termina con la invitación al Reino de Dios para toda la humanidad, y que incluye la conversión de los hijos de Abraham que no habían aceptado el Evangelio)....quizás estemos llegando a ese momento?

Dios quiera

Anónimo dijo...

Anónimo 17:46, no sé de donde saca que he dicho: 1. que si los judíos hubiesen creído en Jesucristo no habría sido jamás predicado el evangelio a los gentiles, y 2. que el enfriamiento de los católicos es positivamente querido por Dios.

Creo que no se ha dado cuenta que he copiado la interpretación del teólogo y cardenal Charles Journet de la parábola de la invitación a la cena (Lucas 14, 16-24) donde relaciona la apostasía anunciada y la conversión de los judíos. Si los judíos rechazaron la invitación y si la fe de los católicos se enfría, en ambos casos es permitido por Dios, no positivamente querido.

Anónimo dijo...

Anonimo de 17:46.
Segùn tengo entendido por los comentaristas del Apocalipsis, la conversión de una parte importante de los hebreos sucederá inmediatamente antes de la Parusía y para aquel entonces fue cuando Cristo preguntó retóricamente si cuando el Hijo del Hombre regresase hallaría Fe en la Tierra, con lo cual parece que un signo de loa tiempos finales es la Gran Apostasía de las masas que coexistirá con la conversiaan de los judías.

Anónimo dijo...

Alguien me puede enseñar como distinguir Voluntad Permisiva Divina de Voluntad Positiva, sacando el sencillo ejemplo de los Milagros. Gracias.

Anónimo dijo...

He podido ver como los lefes llegaron a un punto que les importa un higo todo.
Salvo cinco, diez o veinte que andan por la web (y de ellos hay varios que tampoco les importa), a nadie le importa nada de Roma.
Fallay lo ha visto y por ello es que hace años se preocupa por un acuerdo de modo aceptable. Dijo temer a cierto modo de ver las cosas que sin ser el del cisma se le parece mucho en los hechos. Es el mismo motivo por el que parece gastar saliva ante la Santa Sede aunque por ahora no pueda haber un acuerdo. En el fondo lo que busca, antes que el acuerdo, es el "gesto" de demostrar que a la Fraternidad aun algo le importa de Roma.

Leopoldo.

Anónimo dijo...

Facil: el pecado.

Anónimo dijo...

Es gracioso, los judios tenian la claridad de la dtina y la ley... pero la caridad en la parabola y los testimonios publicos, no: los daban los samaritanos y los paganos.

El movimiento Lefe esta viviendo una cristalización de practicas y un enfriamiento de todo, pura riguidez, con su necesarios excesos ocultos, inevitables... escondanlos si quieren, pero no hay nada nuevo bajo el sol, forzar la maquina la rompe y salta para cualquier lado.

Sus allegados, muchos, creen en una justificación ex opere operato por ir a la UNICA misa valida. La baranda a soberbia se hara dificil de aguantar para la vida de gracia sin volverse un trastornado obsesivo de doble personalidad.

Ojala puedan revertir el proceso... se estan yendo al recontrarrecarajo.

Anónimo dijo...

Soy el Anon de las 17:46.

Al Anon de las 23:23: Ahora estamos de acuerdo. De paso, mi comentario anterior no era por el pasaje del cardenal Journet sino por el párrafo suyo que lo seguía, el cual podía entenderse de un modo incorrecto, posibilidad descartada por su último comentario.

Al anon de las 0:28: Totalmente de acuerdo.

Al anon de las 0:50: La distinción entre voluntad divina positiva y permisiva se refiere exclusivamente a criaturas dotadas de libre albedrío, o sea ángeles y hombres.

Lo que Dios manda hacer a esas criaturas es voluntad divina positiva. Ejemplos:

"Este es mi Hijo, el Amado: escuchadle." (Mc 9,7)
"amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas." (Mc 12,30)
"Amarás a tu prójimo como a ti mismo." (Mc 12,31)

Lo que Dios permite que esas criaturas hagan en contra de su voluntad positiva es voluntad permisiva. Ejemplo:

"Porque verdaderamente en esta ciudad se han aliado Herodes y Poncio Pilato con las naciones y los pueblos de Israel contra tu santo siervo Jesús, a quien has ungido, para realizar lo que en tu poder y en tu sabiduría habías predeterminado que sucediera." (Hechos 4,27-28)

no juzgueis... dijo...

"un enfriamiento de todo, pura rigidez"...

Este chico debe conocer a tres o cuatro lefes y le alcanza para sentenciar, si total es gratis...

Anónimo dijo...

Fui Lefe varios años, en 2 lugares distintos. Chica es mi ahijadita...

Nada es gratis, ante Dios no hay anonimato que valga.

En el Seños.

Anónimo dijo...

que positivo ni nada, basta de retórica
estos son man da mien tos...

"Este es mi Hijo, el Amado: escuchadle." (Mc 9,7)
"amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas." (Mc 12,30)
"Amarás a tu prójimo como a ti mismo." (Mc 12,31)

Anónimo dijo...

0:28 san Agustín era un rétor no Cristo..

Anónimo dijo...

Estimado Wanderer.
Sigo su página desde hace tiempo y coincido plenamente con la visión catastrófica por la que atraviesa nuestra Iglesia guiada por pastores ciegos o por los “perros mudos” del profeta Isaías.
Debo discrepar, sin embargo, de parte de las opiniones vertidas en su último artículo referidas a las nulidades matrimoniales que declara la Iglesia.
Soy abogado, juez laico de un tribunal eclesiástico en el que se tramitan este tipo de causas. El trabajo que desempeñamos es serio y honesto procurando alcanzar siempre la verdad, acogiéndonos a la luz del Espíritu Santo para que nos asista en esta delicada labor.
Cuando las pruebas son contundentes (documentales, testimoniales, periciales y otras) y nos asiste la convicción de que un matrimonio es nulo, así lo declaramos. Esto no siempre sucede y cuando las probanzas son insuficientes, rechazamos la demanda, cosa que se ha verificado en varias ocasiones.
Nuestras sentencias son revisadas por un tribunal superior que, ordinariamente, las confirma sean afirmativas o negativas. No recuerdo que una sentencia negativa nuestra haya sido revocada por el tribunal de segunda instancia.
No obstante lo anterior, es un hecho que la modificación del proceso de nulidad por parte del papa traerá consigo graves daños al sacramento matrimonial, cuando no, su extinción. Tal como está concebido, será un trámite administrativo con apariencia judicial, sobre todo tratándose del llamado “proceso breve”.
Sabido es que nuestros obispos y sacerdotes no tienen idea de derecho. Mal pueden fungir estos últimos como jueces; sería lo mismo que pedirles que extrajeran una vesícula o diseñaran un edificio. El aforismo jurídico “Iura novit curia”, no se dará en estos casos los que serán resueltos administrativamente, con criterios pastoralistas y no jurídicos.
Creo, sin temor a equivocarme, que somos testigos de la crisis más grave por la que atraviesa nuestra Iglesia desde sus inicios.
Fraternalmente,

Anónimo dijo...



Me llama la atención que varios comentaristas , usan esta expresión ..:

" ..sin temor a equivocarme ..."