martes, 27 de octubre de 2015

Una vuelta de tuerca

Ayer tuve una larga charla con uno de los consultores más antiguos y prestigiosos de este blog, buen conocedor de los vericuetos vaticanos y también de la singular psicología del papa Francisco. Él plantea una vuelta de tuerca con respecto a algunos puntos del análisis de los resultados del sínodo que publiqué en el post anterior. 
Hay acuerdo con respecto a los cinco primeros puntos del análisis, pero no con respecto al resto. Bergoglio no fue sorprendido por una inesperada resistencia conservadora. Más bien, él mismo la posibilitó, la armó y contaba con ella para su estrategia. La resistencia sinodal, es decir, el grupo de obispos conservadores dispuestos a defender la doctrina de Cristo, es a Bergoglio lo que el ISIS es a USA: Obama les tira un par de bombas para que el mundo vea que los combaten pero, en realidad, si Estados Unidos quisiera, el ISIS no existiría. Pero existe porque le es funcional. Es decir, a Bergoglio le resulta funcional una resistencia conservadora  porque lo legitima. En alguna homilía o discurso le tira algunas bombitas de agua, que la Piqué y lo suyos se encargan de trasnformar en napalm, pero los mantiene. De hecho, Francisco es monarca absoluto y podría haber acabado con ellos si esa fuera su intención, y no lo hace.
Esta ha sido la estrategia que jugó desde la preparación del sínodo ya que es el único modo de entender que haya puesto a Kasper en el candelero, siendo que el alemán es la quintaescencia de lo que Bergoglio desprecia: un intelectualoide burgués viviendo en una burbuja de cristal, sin jamás pasearse por las periferias. Por otro lado, un buen estratega político -y Bergoglio lo es- nunca pondría como líder de una facción a alguien que generara tantas resistencias si efectivamente quisiera conseguir algo. Sería caer en el error en el que cayó Cristina Kirchner: poner como candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires a Aníbal Fernandez o a Carlos Zannini como candidato a vicepresidente: perdió todo.
¿Por qué lo hace entonces? ¿Qué persigue con todo esto? Hay que partir de un hecho que hemos discutido aquí en más de una ocasión:  a Bergoglio le importa un comino que los divorciados comulguen, o que comulguen los homosexuales y las mascotas, o que los marcianos se bauticen. Ni siquiera le importa que la Iglesia se reforme o se “abra”. Bergoglio es puro intelecto práctico y lo que quiere es poder (un “ávido del poder”, lo definió alguien que lo conoce bien), y ese poder está condicionado por los alemanes que son quienes los hicieron papa a cambio de reformas que él prometió solemnemente llevar a cabo. Pero a Francisco no le importan las reformas, y mucho menos si ellas debieran pagarse con el costo de un cisma; lo que le importa es librarse del límite a su poder que le imponen los germanos. 
Y es así que pergeñó la farsa del sínodo: puso como líder del área progresista al Aníbal Fernández eclesial y se preocupó de consolidar una abigarrada resistencia conservadora. Más aún, no me extrañaría que haya sido él mismo quien propiciara la “apertura” hacia la homosexualidad -lo cual estaba destinado al fracaso-, a fin de tensar aún más la situación y provocar que el grupo conservador aumentara y se aglutinara. De eso modo, ocurrió lo que ocurrió: fue “derrotado”.
Pero era eso lo que justamente buscaba: ser “derrotado”, porque es el modo de librarse de los alemanes y de aumentar su poder. Con toda verdad -verdad bergogliana por cierto-, podrá decirles: “Miren lo que me hicieron: me derrotaron. Yo quise cumplir el pacto pero no pude”. 
Pensar que el papa Francisco expresa su furia en discursos y homilías es ingenuo. Eso queda para un principiante en las lides políticas. Muchos argentinos sabemos que, cuando Bergoglio se enoja seriamente, desaparece por un tiempo, se esfuma; nadie lo ve. Jamás permitiría que se descubrieran sus debilidades. Su dominio y su formación jesuítica le impiden demostrar en público sus verdaderos sentimientos: sus discursos furibundos son pour la gallerie.

Creo que me convenció.

47 comentarios:

Anónimo dijo...

Es posible, pero no me cierra que "ser derrotado" le de más poder. Le da una excusa para incumplir el pacto que posibilitó su ascenso al trono, pero ciertamente no le da más poder. Ahora está desacreditado ante Tiros y Troyanos.

Anónimo dijo...

Me cierrra mejor la explicación anterior. Que desprecie a Kasper, seguro. Porque Kasper gana una carrada de Euros por mes y esas cosas para el resentimiento de Bergoglio son centrales. Pero él necesita la plata alemana para consolidar su poder en las Américas. Y las ideas "aperturistas" (alemanas) lo ponen como jugador importante en la política norteamericana y en las relaciones de la política norteamericana con respecto a Latinoamérica.
Y la ONU le importa mucho. Europa no le importa un pito.

Anónimo dijo...

A sólo 3 días del Sínodo aceptó la renuncia de Cafarra, uno de los 13 cardenales. Parece molesto o quiere dar la impresión que lo está. Pero ustedes lo conocen mejor. Como sea, los conservadores están envalentonados porque saben que son mayoría y eso es bueno.

Anónimo dijo...

La psicología bergogliana es realmente una ciencia abstrusa e intrincada, empezando por sus problemáticas condiciones de posibilidad, porque ¿Bergoglio tiene alma? Y si la tiene, ¿puede ser conocida, entendida y racionalizada?

Tengo dos preguntas para ese amigo suyo, don Guánder. Para mí está claro que Bergoglio no teme a Dios, al juicio de Dios: ¿estoy en lo cierto? Y la otra: ¿Le importa el juicio de la historia? Digo el que se formarán sobre él los hombres, los hombres mundanos que dentro de unos años estudien la historia de su reinado.

Blas dijo...

Demasiada inteligencia y sutilezas para Bergoglio y mucha estupidez por parte de los alemanes.
Sería una especie de sargento Sanders de Combate, destruyendo el solo una compañia de alemanes.

Gratal dijo...

Yo lo veo más como a Zapatero que como a un político peronista. Quizás es que porque la política argentina me cae muy lejos.
Hoy ha aceptado la renuncia del Card. Caffarra. Cierto que después de dos años de prorroga, pero no deja de ser llamativo que ocurra justo dos días después del sínodo.
Dentro de la tesis de este post, la aceptación de la renuncia de Caffarra podría explicarse como gesto para parecer contrariado con el grupo de los 13 cardenales de la carta.

Anónimo dijo...

Si. POdría ser factible lo que dice. A mí me pareció raro lo del enojo de Francisco cuando se hizo pública la carta de los 13 cardenales. Si ya sabía lo que decía (se supone que la había leído) y conociendo como se manejan en el Vaticano, ¿No supuso que era muy probable que esa carta se diera a conocer? Es más, recuerdo que cuando fue lo del enojo, le dije a mi mujer: y si fue el mismo Francisco el que la dio a conocer?? Los cardenales le mandaron una cara reservada y Francisco la da a conocer. Quién salió favorecido? Eso es lo que mide Francisco. Como dicen en el artículo, a él no le importa quien comulgue. QUiere poder.










Anónimo dijo...

De las tres posiciones (a grandes rasgos) que hay en la Iglesia, la pelea se está dando entre progresistas y tradicionalistas, para inclinar a su lado a los que están en el medio (llámenlos neoconoes o como sea). Y por eso tanto palabrerío ambiguo. Francisco quiere el poder que le puede dar la cantidad. Y necesita ganarse a los que están en el medio (aprovechandose de su papolatría).

Anónimo dijo...

No sé cuanto más pueda estar sin decidirse. Le mostró al mundo una caja de dulces. Con su ambigüedad estira el momento de entregarla. Pero de algún modo u otro se va a tener que decidir. Para bien o para mal. Pero decidir al fin. A Benedicto lo presionaban pero no esperaban nada de él. De Francisco esperan todo.

Anónimo dijo...

Me convenció a mí también.

En la misma línea está lo de la "descentralización"... no lo va a hacer jamás !!! Eso sería "compartir" y por tanto perder poder, y eso no lo va a hacer nunca.

El sanjua

Anónimo dijo...

La interpretación es, ciertamente, sutil, pero quizá no tiene en cuenta que además del bloque progresista alemán está la Compañía, que comparte anhelos y objetivos con ese grupo.
¿Entre Francisco y la Compañía no existe una sintonía total?
Pero tal vez la interpretación sea correcta y Francisco pretenda librarse así de las prisas y el "aventurerismo" al que le acuciaban y le seguirán acuciando tanto el progresismo alemán como su Compañía. Al fin y al cabo, por lo que señalan los que lo conocen bien, Francisco , antes que progresista e incluso antes que jesuita, es bergoglista. Quizá ha percibido ahora que demasiada aceleración en los cambios se lo puede llevar por delante.

Hermenegildo dijo...

He leído por ahí que el Cardenal Cafarra había pedido reiteradamente que se le aceptara su renuncia y que su relevo estaba decidido hace semanas, pero se ha esperado a que terminara el Sínodo para permitirle participar.

Anónimo dijo...

No me convence. Bergoglio quiere el poder, pero para hacer daño, y hará todo el daño que pueda. No es tan así que como monarca absoluto pueda cargarse a todos los obispos que se le opongan. Debe guardar las formas porque caso contrario se le vería el plumero, y correría el riesgo de ser depuesto él. Hace todo el daño que puede, y vaya si ya hecho estragos. El poder ya lo tiene. Lo que quiere es usarlo, para el mal. Está loco o endemoniado.
Saludos.
Rodion

Hermenegildo dijo...

En cuanto al análisis de la presente entrada, me parece poco realista. Es cierto que el Papa tiene poder en teoría para aplastar la resistencia conservadora y cualquier resistencia, pero ningún papa actúa así, por muy consciente que sea de su poder. Haberlo hecho supondría haber provocado un cisma y no creo que Francisco desee pasar a la Historia por ello.

Matias Eduardo Gramuglia dijo...

Es muy astuto Bergoglio...les hace creer a las mentes mas formadas de la Iglesia, de que es un perfecto imbécil...

Y esto sucede, primero porque falta humildad...pero segundo y quizás igual o mas importante que lo primero, porque la intelectualidad católica argentina y española, están demasiado ebrios de leer novelas, muy buenas, pero novelas al fin: el Quijote, Tolkien, el Dante (un poema novelado) nuestro Marechal, el Padre Castellani, el bueno de Chesterton, Benson, Wast, Soloviev, etc

Entonces, como Bergoglio no es Saruman o el genio religioso que entrevió Castellani para su Falso Profeta, niegan el carácter apocalíptico del sujeto en cuestión y lo reducen a un pobre tonto que se quemo con la sopa...

Muchachos: se los esta devorando..

Anónimo dijo...

¿Le parece que el porteño se puede fumar a los alemanes y a los intereses mundialistas?

Anónimo dijo...



De Mattei

parece un poco paranoico ......

A.C. dijo...

En parte de acuerdo.

Creo que lo que Bergoglio quiere es lo que estamos haciendo aquí: que se hable de él.

Me parece prudente dejarlo de lado.

Es el Papa? Sí, pero me importa tanto cuanto le importa a él: un carajo!

Bernabé del Rio dijo...

Y el amor a la Iglesia? Y la voluntad de Dios? Donde quedó todo eso?

Benign_o dijo...

Poder para que?
Con 75 años, de que le sirve?
Si no busca destruir/reformar la Iglesia, por que lo hace?
El poder por el poder mismo?
sin ninguna otra motivación, que sentido tiene?

Anónimo dijo...



Anónimo del



27 de octubre de 2015, 14:40


Como es eso que dices " .. conociendo como se manejan en el Vaticano, "

El sínodo, como el islam, tiene semillas de verdad, dijo dijo...

A mí no me convence en absoluto esta intrincada maniobra, digna de un novela inglesa.
No creo, sinceramente, que Bergoglio alcance a tanto.
Que no es Bergoglio solo, que le asesoran sus correligionarios jesuitas.
Se trata de una guerrita más, una batalla en la que ha participado después de crearla, y, a mi juicio, lo ha dado todo por ganarla. Y lo seguirá dando.
Todos sabemos que el sínodo no es nada, meramente consultivo, lo importante será lo que él diga cuando mejor le convenga. La victoria la tiene en su mano, y recompensará a Kasper, el genuflexo

Anónimo dijo...


Las preguntas que me hago son las siguientes:

1) qué más poder puede pretender quien llegó a Papa y lo tiene todo ?

2) Bergoglio nunca fue un Obispo principesco sino un cura metido en el barro,
y ahora que lo tiene todo vive como un cualquiera. Ni siquiera se toma vacaciones en Castelgandolfo, ni se mueve en un Mercedes Benz. Yo no entiendo lo que Uds dicen sobre su "ambición" descontrolada. ¿A qué se refieren con ésto?

3) Esas giras maratónicas y extenuantes que hace (Sudamérica, Cuba y USA, Filipinaas) dejándose tocar por miles de personas... ¿con qué necesidad ?
Yo me quedaría tranquilo en el Vaticano, disfrutando del poder a los 78 años.

4) No creo que Bergoglio sea un "ávido de poder", porque de hecho siempre habla de la reforma del Papado, de la descentralización y del "primus inter pares".

Yo creo que Uds siempre piensan lo peor de Francisco, y ésto les distorsiona el juicio. Un día dicen que es el idiota de la película "Desde el Jarcín", y otro día lo juzgan un estratega inteligentísimo pero malvado. Un dia es Zelig y otro día un Maquiavelo que tiene objetivos muy claros. Disculpen pero miren un poco la trayectoria del hombre, que nunca fue un canónigo-funcionario ni un chancho burgués. Yo lo juzgo un progresista que quiere introducir cambios que no me gustan, pero también entiendo que hay que estar en ese cargo para conocer las "internas" y las presiones y los mil problemas que un Papa debe solucionar. No debe ser nada fácil, y todo lo que ha hecho Francisco hasta ahora es ponerse encima un montón de problemas....¿con qué necesidad, si puede quedarse en el molde, durmiendo la siesta y custodiado por los suizos?

Anónimo dijo...

Me parece demasiado rebuscado el argumento. Es demasiado conspirativo. No creo que Bergoglio calcule tanto. Es un democrático nada más ... y nada menos. Cree en dialogar y consensuar y toda esa farsa... Cree en la inclusión, rechaza la discriminación. Todos valores democráticos actuales, defendidos en nombre del Evangelio. Creo que ahí está el problema o, si se quiere, la malicia del asunto. No se trata de consagrar el mundo al Dios eterno, sino de mundanizar lo sagrado. Puede que sea un gran profanador.

Anónimo dijo...

Creo que Bergoglio, sencillamente porque es un hombre, es más complejo que eso. No lo veo como un maquinador frío y calculador, como lo pinta su amigo. No porque él en particular no pueda serlo, sino porque nunca en mi vida conocí a alguien así. Esos personajes son de las películas.

¿Por qué no pensar que el tipo genuinamente se tragó la teología moderna, y que desea que el mundo lo admire? Son ciertamente defectos en los que cualquier hijo de vecino, sin prisa pero sin pausa, puede ir cayendo con los años.

Lo imagino un tipo que se metió con Fe en el seminario y que luego fue cayendo en estas cosas. Conocí a muchos así, seminaristas o no. Judas seguramente fue así. Todos somos un poco así, al menos por momentos.

El tipo ya es Papa. ¿Cuánto más poder quiere? Y sobre todo, ¿para qué?. El post sugiere que no es una reforma lo que desea. ¿Qué otra clase de cosa puede pretender alguien que tiene sbre la Iglesia el poder que el Papa tiene? El mismo post dice que si quería aplastaba a los conservadores. Si así fuera, el poder ya lo tiene.

Yo pienso que, quizá de buena fe, el tipo quiere imponer la teología moderna sobre la Iglesia, y que no pudo. Astuto, está reacomodandose.

Bergoglio es pasajero, un peón que seguramente ni sabe lo que es el ajedrez. El tema es el demonio, que desde atrás está buscando el jaque mate.

Capablanca.

Walter E. Kurtz dijo...

Sanjua,

En Administración es un díctum que la autoridad se delega pero no la responsabilidad. Bergoglio delegará la responsabilidad pero no la autoridad. Así lo hizo en Bs. As. con las parroquias.

Unknown dijo...

http://www.firstthings.com/web-exclusives/2015/10/letter-number-twenty-two

Anónimo dijo...

No es ingenuo pensar que Bergoglio expresa su furia en homilías:

De Mattei:
"La imagen de Francisco no sale reforzada de la asamblea de obispos, sino empañada y debilitada. El documento que había avalado fue rechazado abiertamente por la mayoría de los padres sinodales el 23 por la mañana, que fue su jornada negra. El discurso de clausura pronunciado por Bergoglio no expresaba el menor entusiasmo por la Relatio final, sino una reiterada crítica de los padres que habían defendido las posturas tradicionales. Por dicho motivo, dijo entre otras cosas el Papa en la tarde del sábado:

«Concluir este sínodo significa también haber abierto los corazones sellados que con frecuencia se ocultan incluso tras las enseñanzas de la Iglesia, o tras buenas intenciones, para sentarse en la cátedra de Moisés y juzgar, a veces con superioridad y superficialmente, los casos difíciles y las familias heridas. (…) Significa haber intentado abrir horizontes para superar toda hermenéutica conspirativa o cerrazón de perspectivas, para defender y difundir la libertad de los hijos de Dios, para transmitir la belleza de la novedad cristiana, que a veces está cubierta por el óxido de un lenguaje arcaico o simplemente incomprensible».

Palabras duras, que expresan amargura e insatisfacción. No son las palabras de un vencedor"

Jorge Rodríguez dijo...

Podría ser...
Dicen que Bergoglio es un lector de Maquiavelo, y uno de los consejos de Maquiavelo es que cuando el Príncipe llega al poder, su primera tarea es eliminar a aquellos que lo pusieron en el poder, a los que les debe el haber "llegado", mas o menos lo que hizo el Nestor con Duhalde, así que podría ser que haya hecho estos cálculos.

El sabe que está blindado por los Mass Media y con el recurso peroncho de hacerse la victima de los "conservadores de la curia" zafa de todo ante la opinión pública. le falta decir "y sí no me tienen fe..." o "les hablé con el corazón y me contestaron con la doctrina"

Ahora bien ¿que es lo que lo mueve? porque despliega una energía descomunal...

PD: Hace unos meses puse un comentario diciendo que Scioli ganaba caminando, vaya sorpresa me dieron, pero me alegro

Anónimo dijo...

Me llama la atención los que dicen "ya es papa, ¿qué otro poder puede querer"? Como si el poder tuviera un límite. Como si el deseo de adulación pudiera ser rápidamente saciado. Creo que no es sobre todo un cruzado del progresismo, sino un ser ávido de poder y de reconocimiento, con gustos e inclinaciones progresistas.

Pero por otro lado pienso en todo lo ocurrido en el sínodo, y creo que, si no logró lo que quería, estuvo muy cerca. Es decir, creo que en su cabeza sabía muy bien que no era posible lograr nada relevante con relación a los trolos. Y con respecto a los divorciados vueltos a casar, lograr que comulgaran era casi imposible, más allá de todo el circo de Kasper y cía. y los medios. Sabía que no posible cruzar ese límite, a no ser a costa de un cisma que tampoco le interesa. Por tanto, todo logro en este campo, como ya se ha dicho en este blog varias veces, iba a ser el de la repercusión mediática con todas las tergiversaciones maliciosas acostumbradas, y toda la confusión traducida en una práctica pastoral heterodoxa. Hay que tener mucho huevo para buscar un cisma. Y además es muy trabajoso.. cuesta mucho. El cisma que lo provoquen los que realmente quieren un cambio radical. El solo quiere poder. No le sirve a JB una iglesia dividida formalmente, porque implica una división de su poder. Los neocones y los progresistas son absolutamente funcionales al plan de Bergoglio, y son mayoría aplastante en la Iglesia hoy. ¿Para que arruinar eso?

Martín.

Anónimo dijo...

Bergoglio queriendo el poder porque sí, vacío de objetivo, no es creíble. Es un astuto y taimado sujeto que ya reconoció a sus posibles contradictores y cuando llegue el momento de manifestar al público sus reformas y encuentre en los tildados de conservadores críticas, les endilgará ser crueles, inhumanos y anticristianos, de lo que ya las masas están enteradas: que en el Vaticano, cueva de intrigantes, existe un grupo de malvados y corruptos burócratas que se oponen al viento fresco que el pobre papa Francisco, guiado por el Espíritu Santo, trata de traer a la Iglesia. Ya el papa valiente y santo les dijo en la cara las enfermedades de la curia.
Con las frases que Bergoglio esparce desde las homilías diarias en la Casa Santa Marta (él ha dicho que son magisterio), no debe sorprender lo que se avecina: la nueva constitución que reforma la curia, la exhortación apostólica postsinodal y las reformas a la doctrina de la Iglesia, en el Año de la Misericordia. El cisma está muy próximo.

Alejandro.

Pirulo dijo...

Anónimo del 27 de octubre de 2015, 19:25: si Ud cree en caperucita roja, todo bien. Pero sepa que la avidez de poder y la avidez de lujo no es lo mismo. No juzgue a los demás según sus propios gustos.

Anónimo del 27 de octubre de 2015, 20:02: si conociera mínimamente a Bergoglio no diría ni a palos que es hombre de diálogo ni menos democrático.

Anónimo dijo...

Son todas lucubraciones que se pueden entender hasta en un club de barrio o en un consorcio de un edificio Torre. Pero que correspondan al gobierno de la piedra sobre la cual Nuestro Señor edificó la Iglesia me parecen una enormidad, vistas desde las consecuencias y desde su significado.
Algo muy malo es lo que está ocurriendo y peor lo que se deriva o avecina de todo ello.

Anónimo dijo...

Quiere la unificación de las iglesias cristianas. Y para eso hay que descafeinar a la Iglesia Católica .Y quiere unir a las " diferentes tradiciones religiosas " bajo un programa de mínimos .
Deje la misma manera que concluyó la Laudato Sii con oraciones a la carta puede sacar una exhortación final con distintas conclusiones.
Confieso que le tengo auténtico miedo.

Anónimo dijo...


Bergoglio es el último Papa Conciliar.

Es él último Papa que va a tener vivencias de dicho concilio cuando se preparaba en el seminario para el sacerdocio.

Es muy humano seguir empujando en aquello que firmemente crees hasta el punto de deshumanizarte. De no querer ver que no se ha sido fiel al Concilio desde el minuto uno.

Lo que hay detras de todo esto no es más que un hombre viejo y una Iglesia que se aferra a la rosa del CVII sin querer jamás que la flor de la Gracia que es la rosa viene siempre con espinas.

La Iglesia o Bergoglio se olvidaron de las espinas de la cruz y solo quieren la rosa de la resurrección.

Todo lo demás que ustedes dicen, que si es maquiavelista, que si quiere el poder, que si quiere hacer daño, ... todo eso puede ser cierto pero es accidental.

Es un viejo que sabe que se muere pero que no quiere ver morir aquello por lo que vivió. Por mantener con vida en un invernadero a la Iglesia posconciliar Bergoglio sería capaz de hacer todo de lo que ustedes le acusan.

No habido hermenéutica de la continuidad. Y como no han querido hacerla porque quisieron implantar el Concilio de prisa y corriendo, por lo que descartaron lo que había que necesitaba ser continuado.

Ahora ya es tarde y simplemente quieren dar un paso más en el vació con la esperanza de consolidar el paso en falso que se ha dado en el posconcilio.

Piénselo. Debe ser muy duro observar como la Iglesia desaparece durante 50 años al tiempo que te esforzabas por desarrollar la teología y pastoral conciliar, y cuando estás para morirte comprobar que lo de antes se niega a morir y reverdecía a poco que la Iglesia no lo ahogara.

Piensen en los religiosos de la Inmaculada y el futuro que les deparó el Papa Francisco. Esos religiosos disciplinados por Roma son el fracaso de la Iglesia Posconciliar que es anticonciliar.

A Papa Francisco hay que entenderlo así. Es un conservador/progresista del posconcilio. Conservador porque lo quiere conservar por ser la obra de su vida. Progresista porque tiene que hacer cambios para que no muera.

Papa Francisco es un político.

Anónimo dijo...

LA CONFUSIÓN...YA LA LOGRÓ. ME DICEN QUE EN UNA PARROQUIA DE TUCUMÁN,DOS CATEQUISTAS JEFES, AFIRMAN QUE SE PUEDE RECIBIR LA EUCARISTÍA AÚN ESTANDO DIVORCIADOS Y QUE SE APROBÓ ESO EN EL SÍNODO. QUÉ TAL? RÁPIDOS NO?

Anónimo dijo...

errata en mi comentario de las 5:36 " deje la misma manera... " debería ser " de la misma manera..."
Perdón

Anónimo dijo...

Yo creo que no va a llegar muy lejos, soy española y no le conozco como ustedes, pero apunta maneras de dictador y de megalómano Yo creo que lo que quiere este personaje es poder, ya lo ha alcanzado siendo Papa, pero lo que ambiciona es el reconocimiento de los medios de comunicación, y el aplauso del mundom el acudir a todas partes como un invitado especial, a la ONU, a los Congresos de las Naciones, a sus Parlamentos. Ahora creo que está como invitado especial en un congreso internacional judío, mañana será otro evento. Es un poco como Zapatero, que lo que quiere es que el mundo escuche sus diarreas y ocurrencias mentales. La última es que acaba de abrir el cielo a todo el mundo como si el fuera el Mesías y además ya nos da consejos para ser felices. Yo creo que eso es lo que quiere que todo el mundo le escuche y le reverencie. Por eso creo que no se atreverá a tocar más la doctrina, porque entonces ya no sería el Papa de toda la catolicidad y no le invitarían ni le haría tanto caso el mundo. Pero ustedes le conocen mejor, y quizás esa ansia de poder puede llegar más lejos todavía, ya se sabe que la ambición no tienen límite.

Anónimo dijo...

Al anónimo del 27 de octubre de 2015, 18:20:

¿La VOLUNTAD DE DIOS? Hace poco escuché una homilía de uno de estos sacerdotes progresistas, y éste es el lugar que le dio a la voluntad de Dios:

"La voluntad de Dios es que seamos libres. Ser hijos de Dios es ser libres para elegir, sabiendo que el Espíritu Santo nos ayudará a lograr lo que elijamos. Porque somos hijos de Dios, no sus esclavos."

psicólogo eclesial dijo...

Benigno, siempre se puede ir por más.
Ya es papa, pero aun no es santo.
Pretende ser canonizado a su muerte.
¡Y le va a salir!

Anónimo dijo...

Para entender el comportamiento del papa Francisco hay que conocer la historia y la praxis del peronismo: un conglomerado de ambiciosos, vivos pero sin inteligencia, movidos por la regla de la verticalidad militar para llegar al poder y mantenerse en él adoptando las ideas que circunstancialmente estén de moda.
Es una clara muestra del POPULISMO Y LA DEMAGOGIA. Los peronistas actuales (Néstor y Cristina Kirchner) han convencido a los pobres que ellos le otorgan subsidios por la mitad del dinero que previamente les han quitado con impuestos ocultos y con una inflación clandestina, oficialmente negada.
Ejemplo de la peronización de Bergoglio. Lean el motus propio sobre la reforma de la curia vaticana. Son instrucciones indescifrables, propias de alguien que ordena algo que no entiende ni nunca ha estudiado. Comparen esas instrucciones administrativas con las que aconsejan los mejores expertos del mundo en materia de "management": Peter Drucker, Harold Koontz,Heinz Weihrich,Chester Barnard,Ernest Dale,Henri Fayol,Frederic Taylor,Lee Iacocca, Michael PorterHerbert Simon,Cyril N.Parkinson. Se darán cuenta que el reciente "motu propio" a mons. Parolín no tiene ni la más pálida idea de lo que está disponiendo.
Bueno, pues lo mismo le ocurre a Begoglio en materia de ECONOMÍA, de TRADICION vs. REVOLUCION, de ECOLOGIA, etc. Se trata de un hombre práctico, nada estudioso, que recoge ideas ajenas (mons. Tucho Fernández) sin profundizarlas, pero que tiene la viveza innata del argentino-peronista para llegar al poder y permanecer en él halagando a quienes lo sostienen y "combatiendo al capital" como dice la marchita peronista.
Esto quizás les ayude a entender algo de lo que está sucediendo en Roma.
Pero la permanencia de la BUENA DOCTRINA en medio de este tembladeral es la más contundente prueba de que la IGLESIA es obra de Dios y las fuerzas del infierno no prevalecerán sobre ella.
AQUINATE ESTARGIRITA.

Anónimo dijo...

Creo que hay consenso en que Bergoglio no se atreverá a provocar un cisma, ya sea por conveniencia o por temor, el recurso que le queda para tener contentos tanto a progresistas como conservadores es la ambigüedad. Hasta cuando, Dios mío?

Anónimo dijo...

Es un hombre que siente una fuerte inclinación hacia los débiles y los apartados del mundo, pero al modo de una predilección operacional, construida, irracional, que actúa como fiel de su balanza. A lo largo de su sacerdocio dobló en varias esquinas y al final llegó a un barrio del que se prendió no por sus habitantes, sino solamente por el barrio. Andando desarrolló una peculiar doctrina de acción, un dictum básico, recostado en el nivel inferior de la astucia, el resentimiento y la amargura, que ahora trata de concretar desde el trono, al que accedió con auxilios que ya no desea retribuir. Para él está él por encima de todo, él y su dictum, él y su evangelio singular, esa clase de vanidad turbia que nace del pasado triste y del ensimismamiento. Por momentos es un cristo operando como un anticristo; por momentos un anticristo operando como un cristo. No con mucha conciencia. No sabe bien qué ni cómo ni adónde, y tal vez nunca lo supo. El peronismo le sirvió de escuela y de soporte pero ya no le alcanza, mas no puede escapar de él, es lo que mamó y ya es tarde y no tiene cultura para aprender otra cosa. Quizás lo único que quiso siempre es el poder, pero también le fastidian muchos de sus requisitos. Lo maneja como un carretero que al fin conquistó la intendencia del pueblo. Le gusta que la gente lo toque y lo ame, pero no logra amar. No tiene amigos, podría afirmarse que no los tuvo nunca. Es un desamorado, y por eso mismo un extraviado. En el lugar del amor emplazó esa afección por el "desamparado" masivo, plural. Salvo que sirva para la galería, cada vez que se enfrenta a un individuo, a un objeto concreto de compasión, lo esquiva. Parece no sentir afecto ni verdadera pena por nadie. Tampoco quiere nada de nadie. Lo singular le resulta ajeno (repito: salvo que una llamada telefónica sirva a sus cálculos). No logra siquiera el afecto malo por un enemigo. Habrá leído varias páginas de Castellani, pero memorizó aquellas en las que el cura se despachó contra los fariseos y falsos doctores (en fin, para todos el fariseo es el otro). Su cara verdadera es la que vimos siempre; la sonrisa es parte del vestido papal. Depende del sentimiento, del rango del espíritu que lo invade en cada ocasión, ante el cual no quiere pero no puede dejar de reaccionar como monigote. Le importan un rábano tanto la tradición como el concilio. No es propiamente un progresista, no de manera deliberada: es un confusionista, un hombre confundido y confundidor. Un profanador, un entregador, sí, supongo, mal que le pese tal vez. Un reformador: eso sí le apetece. No obstante, en todo va por donde lo llevan sus efluvios, sus pensamientos cargados de malos recuerdos y de ideales abstrusos. Dicho sin ánimo de humillación: por momentos reacciona como aquellos hombres que fueron violados pero cuya amargura se ve centuplicada al recordar que se resistieron de manera poco viril. Y tal vez fue violado, aunque no carnalmente. Sí, peor. Analizándolo de manera completa y profunda, no sólo dentro del cuadro del poder y de la estructura eclesial o mundial, evitando consumirnos por él y por su propia consunción, entenderemos mejor y aprenderemos más. En definitiva, sin él, aunque con distinto ritmo, igualmente todo iría marchando hacia donde va. Él no es determinante, y bajo ciertos aspectos hace rato que es considerado un lastre, salvo que definitivamente se juegue, elija bando y deje de lado su balanza de almacén. Pero eso es difícil que ocurra.

Gracias, saludos

Domingo

Anónimo dijo...




Domingo ...

..que imaginación tienes ...!!!!

Anónimo dijo...

Pues me conoces, pillo informático, sabes que tengo imaginación, así que ten cuidado, que los realistas abundan y me place cascotearlos.
Domingo

Anónimo dijo...

Domingo, el tema es sencillo, es ley en las cosas del Espíritu que el que no avanza retrocede, nolli proficere, deficere est.
..y de reformador nada, ese término siempre tan mal aplicado a lutero, que no le cabe ni con calzador... reformadora y de aquellas Santa Teresa.


Reformar es volver a la forma original cuando algo se deformó.

Anónimo dijo...

De acuerdo hombre, póngale "deformador" si le apetece a ud., pero no esquive que yo estaba hablando de lo que le apetece a él. Más sencillo todavía, ¿ve? Cuac.
Domingo