lunes, 8 de febrero de 2016

Tiberius et Franciscus, Pontifices Maximi

[R]esentirse [...] es un veneno y no una coquetería, que no es amor sino odio, o más exactamente es ira ulcerada, a veces mezclada de envidia y ainda mais de soberbia y encima a veces de pereza, puesto que los vicios capitales son amigos de llamarse unos a otros. El “ressentiment” en el sentido técnico y nietzscheano es un veneno psicológico, es un veneno activísimo sutil e invisible, es un veneno que está untado por todas partes hoy día y nosotros nos untamos y untamos a otros, como en la peste de Milán descrita por Manzoni, que el vulgo creía que había untadores de la peste. 


No debe ser casualidad pura que Cristo fuese crucificado  -el crimen más bárbaro y cruel de la Humanidad, aun naturalmente mirado-, bajo el Emperador Tiberio, hombre fríamente cruel que no perdonó ni a su propia madre, y gran inteligencia política por otro lado.

Tiberio nació en una familia toda barajada y con tremendas deshonras familiares. El ambiente familiar alterado que decíamos la otra semana, caldo de neurosis y perversiones, lo volvió resentido incurable.

¡El mal ambiente familiar! Esas desgracias incomprensibles y funestas para el niño, esas desavenencias o discordias o escándalos o vicios sucios de los padres, que se filtran no se sabe cómo hasta su conciencia aunque se trate de ocultarlas, que impregnan las paredes y el aire de una casa; y después, cuando adolescente reflexivo y ya sensibilizado, esas injusticias contra las cuales no hay nada que hacer, situaciones dolorosas o humillantes impuestas por la fuerza sin una palabra de explicación, impuestas por las personas más allegadas [...]

Basta este ambiente familiar deshonrado, entristecido y sin amor para explicar el terrible carácter del futuro Emperador, duro como una piedra, inhumano, tortuoso, hipócrita, refractario al agradecimiento y a todos los “móviles de la liberación”, al afecto, a la ternura, a la unión familiar. El carácter del gran resentido que es intelectual -instintivo sin sentimientos-, como si estuviese amputada toda la parte media del psiquismo; sin corazón, como dice el pueblo con mucha razón; y en el caso del resentido, con mal corazón, con el corazón envenenado.

Las crueldades de Tiberio ¡no hay tiempo para describirlas! y son demasiado conocidas [...] refractario a toda gratitud y aun enconado por los beneficios, como es propio del gran resentido: “En mi juventud viví tristemente bajo la ESCLAVITUD del agradecimiento”, palabra abismática de Robespierre; y no sólo por necesidad política, como Rosas, sino simplemente por gusto, por maldad, por temor al pueblo; porque el resentido, siendo duro, es cobarde [...] Tiberio se reía de las leyes romanas, siendo el Supremo Legislador, y se reía de la religión romana, siendo un Pontifex Maximus; y de toda la humanidad en general cuando estaba en sus accesos de temor morboso y de rabia blanca, y lo estaba siempre.

La más innoble delación, el espionaje de las conversaciones privadas, las venganzas y las insidias clandestinas sembraron por muchos años el temor y la tristeza en Roma [...]

El terror del resentido viene de que no conoce a las personas; y por tanto debe desconfiar de todos como de enemigos. Y no puede conocer a las personas, porque carece de “identificación afectiva”, no puede salir de sí mismo y meterse en otro, EMPATÍA; carece de móviles de liberación y abunda en móviles de retracción. Todos los rasgos del gran resentido campean en él: 1°, el resentido suele ser inteligente; 2°, el resentido es tímido, cobarde y cauteloso; 3°, es taciturno, mistificador; 4°, es escéptico y no se entusiasma por nadie; 5°, es insaciable en su venganza perenne; 6°, es generoso con los lejanos y malo con los próximos; afecta amor a unos, que es simple odio disfrazado a otros: así Tiberio vivía entre sus soldados en Germania y los halagaba demagógicamente para hacer despecho al cuerpo de oficiales, a los generales y a los nobles.

Despreciaba altamente a la religión oficial de la cual era Pontífice Máximo; y vejaba a los sacerdotes, arúspices y adivinos.

Sus actuales panegiristas [...] aducen el hecho de su rehúse a que le erigiesen templos como prueba de su ánimo magnánimo y adverso a la adulación; pero la manera violenta con que rechazaba las adulaciones (pues en verdad las rechazaba) muestra la desconfianza del resentido (que teme le tomen el pelo cuando lo alaban) más bien que la modestia del magnánimo.


La moral de Tiberio, reconozcámoslo, tenía las virtudes de su clase y sobre todo las virtudes del resentido, las virtudes de Robespierre y de Torquemada: el puritanismo, la regularidad y la corrección burocrática, la disciplina, la sobriedad y la castidad del soldado (castidad que se explica por su frigidez, no es raro encontrar castos entre los crueles, antes nombré a dos), la observancia legal del fariseo y la FILANTROPÍA, que no es lo mismo que la caridad: hacía donaciones ostentosas cuando el incendio del Monte Cello, o en las hambres que pasó Roma; pero era tacaño para la caridad individual e incluso escatimaba el viático a sus servidores; ¡la filantropía! que justamente como sustituto de la caridad en nuestra época, Max Scheler denuncia como uno de los frutos más típicos del resentimiento. La filantropía es la beneficencia de la cantidad; la caridad es la beneficencia del corazón. Sus soldados lo idolatraban; pero su camaradería con el soldado es sospechosa ante la falta de camaradería con su “staff”, con sus iguales. Él pertenecía a la más rancia aristocracia de Roma; pero aborrecía a la aristocracia, no solamente a la aristocracia advenediza y corrompida de los Herodes Agripa y los Mesalino Cota, sino a toda la aristocracia, por ser aristocracia [...]

Leonardo Castellani, Psicología Humana.

8 comentarios:

Denisovic dijo...

Incisiva, lapidaria y, hasta cierto punto, visión demoledora de Castellani sobre ciertos aspectos de la psicología humana, o mejor dicho, sobre determinadas actitudes que caracterizan a no pocas personas en nuestro tiempo.
Sin embargo, el título que nos afecta en este artículo, y las polémicas existentes entorno al actual Papa, no sería comprensible todo esto, si no analizamos el entorno social que envuelve por completo nuestra sociedad: la vulgaridad, la cual, viene acompañada de un mediocridad que, socialmente, se ha convertido en una terrible metástasis. La Iglesia, en el momento actual, presenta los signos inequívocos de una metástasis irreversible. Puede que la imagen que presente el actual Pontifeces Maximi, no sea sino el culmen de esta imagen que de forma irreversible, muestra a su vez la propia sociedad.
Una sociedad formada por fieles notablemte infantiles, es la que ha podido crear un Pontífice que asume a esa sociedad de fieles, no solo frágilmente creyentes, sino también profundamente infantilizados, carentes a su vez de formación religiosa y de principios eticos.
Esta es, de manera muy resumida, la triste situación de la Iglesia en el presente, en cuya cabeza, hay un pontífice que, de alguna forma, intenta aglutinar a todos, pero carente de disciplina y de un pensamiento teológico sólido, está convirtiendo la nave de Pedro en una barca, la cual, carente de vientos favorables, el piloto que la dirige, no parece vislumbrar un puerto seguro donde amarrar la nave.

Fred dijo...

Ya ha salido "El video del Papa 2", http://thepopevideo.org/es.html

Para un católico, es muy chocante que el Papa, en vez de predicar a toda la humanidad, la conversión a Jesucristo, y a señalar el pecado como origen de todo mal, se dedique a la ecología y al buenismo interreligioso, como cualquier vulgar político de poca monta.

Esto tiene pinta de que va acabar muy mal.

The International Péronist dijo...

El resentimiento, un estado de ánimo como motor de la política. Me ha tocado conocer muchos personajes con historias personales que nadie desearía, y constatar en algunos casos como es posible suavizar la tensión en su forma de pensar mediante la amistad y la cordialidad.

El texto alude a Juan Manuel de Rosas, prócer argentino titular de las relaciones exteriores y lider del primer capítulo de la organización institucional del país. Quizás pueda matizarse la impresión que queda al mencionar su nombre en un texto sobre un estado de ánimo.

Una de las contribuciones originales de Julio Irazusta, historiador de la época de Rosas, fue descubrir el ánimo negociador del personaje hacia el final de la contienda con Francia e Inglaterra. En el tomo VI de su monumental "Historia Política de Juan Manuel de Rosas a través de su correspondencia", Irazusta reproduce la correspondencia cambiada con los representantes de ambos países, así como la remitida por estos a sus respectivas cancillerías. Tan fijada siempre estuvo la idea de un Rosas definido por estados de ánimo, que hasta el mismo Irazusta deja entrever su sorpresa al comprobar la inteligente flexibilidad que mostró el titular de las relaciones exteriores.

La lectura de este tomo VI, que emprendí hace poco con heroísmo, es amena pero densa, por la abundancia documental que aporta el autor. HAgo esta aclaración porque a muchos resultará una apología vacía destacar este aspecto del gobierno de Rosas.

Y pido disculpas si el comentario no va directamente al tema del post, pero lo envío conociendo la libertad que nos da el moderador, interesado en todo lo relacionado con la cultural.

Anónimo dijo...

Quizás sea un aporte al estudio psicológico. Quizás no. Pero lo cierto es que no parece estar lejos de la verdad.
Aunque me pregunto, en la Neo-lengua y en la Ing-soc planetaria, ¿La verdad no era lo que el Gran Hermano y el Partido dicen que es? ¿La muerte no es la vida? ¿El odio no es el amor? ¿El resentimiento no es la caridad y la misercordia juntas? ¿O era al revés?
http://adelantelafe.com/blanco-negro-del-papa-francisco/
Winston Smith, a pocos días (44) del inicio de la Semana del Odio. Frente al Habla-escribe y reescribiendo la historia del único ejemplar del Times, mientras rehago las fotos y se evaporan todos aquellos que desde -que recibí la orden hace un ratito- pasaron a ser traidores y por eso ya no deben estar.

Anónimo dijo...

Fred yo pienso lo mismo que tú, si ya el papa sus mensajes mensuales son ecología, pues nada como cualquier político, esto tienen pinta de que va acabar fatal.

Anónimo dijo...

Angelus de ayer

Resumen de la historia de la Salvación ...

Es lo que quiero del Papa ...

Anónimo dijo...


Resumen de la historia de la Salvación ...

http://www.revistaecclesia.com/angelus-del-papa-francisco-domingo-7-2-2016-mision-de-la-iglesia-es-que-todos-encuentren-la-misericordia-de-dios/

Anónimo dijo...

anónimo 22:16 vaya a otro con ese cuento dialécitco, la verdadera misericordia levanta de la miseria, no hace falta tanta palabrería vacía.