jueves, 11 de mayo de 2017

Retiros


Hace algunos días incluí un comentario en una entrada anterior que decía: “Estoy de acuerdo con usted: cuidado con los retiros espirituales, sobre todo si son ignacianos. Vade retro!”. Recibí como respuesta un par de acotaciones de lectores del blog que muy enfáticamente me advertían acerca de los riesgos de mi condenación eterna por expresarme de ese modo. He pensado entonces que vendría bien exponer cuál es mi opinión sobre el tema. 
Da la impresión que mucha gente conservadora o tradicionalista considera que los retiros espirituales son indispensables para la salvación eterna. Y es falso. En primer lugar, porque la Iglesia en ninguno de sus preceptos nos manda hacer retiros y porque tampoco lo mandan los mandamientos. Por otro lado, tenemos una buena cantidad de santos que nunca hicieron retiros espirituales y, sin embargo, alcanzaron la salvación. Ya demasiado tenemos con diez mandamientos y cinco preceptos que cumplir para que nos quieran añadir otros. Se trata de un caso análogo al de mucho que están deseando que el Papa se dedique a definir dogmas anualmente, y cuantos más tengamos mejor... como si creer fuera cosa fácil, y como si no fuera ya suficiente con adherir a lo que proclamamos en el Símbolo de la fe. 
Que los retiros espirituales no sean obligatorios no significan que no sean recomendables. Claro que lo son, y creo que todo buen cristiano debería procurar dedicar algunos días al año, o algunas horas al día, a retirarse espiritualmente. Y aquí entra a tallar otra cuestión que tiene que ver con el tipo de retiro espiritual que se trata.
Si nos referimos a lo que podemos denominar retiros espirituales estructurados (en los que el “ejercitante” recibe varias prédicas por día por parte de un sacerdote y sobre las cuales debe meditar), hay que decir que son una invención moderna, cocida a las brasas de la devotio moderna. No conozco los datos históricos concretos -y si alguien los tiene le agradeceré que nos los pase- de cuándo comenzaron, pero se me hace que no será antes de los siglos XIV o XV. Es decir, apenas si ocupan un cuarto de toda la historia de la Iglesia. 
Por cierto que anteriormente existían los retiros espirituales, pero no del modo estructurado o moderno: consistían, simplemente, en que el cristiano se retiraba algunos días a un monasterio y allí, siguiendo los oficios litúrgicos y bajo la guía ocasional de algún monje, hacía su retiro. Era un modo mucho más natural y libre de retirarse del mundo, porque tampoco tiene mucho sentido alejarse de los ruidos seculares para caer presa de los ruidos, y de las peroratas, clericales. Y esto se dio a lo largo de toda la primera etapa de la cristiandad. Cuenta Paladio en su Historia láusica, que Evagrio Póntico, cuando dejó Constantinopla, se retiró a un monasterio en Jerusalén donde tomó la decisión de instalarse el desierto egipcio. Y cuenta el amigo y biógrafo de San Elredo, que éste se retiró al monasterio de Rieval mientras era funcionario de la corte del rey David I de Escocia, y fue allí donde decidió hacerse cistercience. Es decir, la historia nos dice que un santo del siglo IV y otro del siglo XII hacían retiros espirituales no estructurados: simplemente, se retiraban a un monasterio, y como el caso de ellos, habrán miles.
¿Todos los que hacían retiros encontraban allí la vocación religiosa? No; lo que ocurre es que nos han llegado los datos históricos de aquellos que no solamente tomaban estado de vida religioso sino que, además, sobresalían en él. Esto no implica, sin embargo, que los seglares acudieran en masa a los monasterios para retirarse. Tengamos presente que se trataba de una época en la que se respiraba la cultura cristiana y donde, quien más, quien menos, cumplía sus deberes religiosos. Por otro lado, la vida de las ciudades -que eran de dimensiones reducidas- y de los pueblos y villorios, donde vivía la mayoría de la población, estaba regida por la liturgia que actuaba como una suerte de retiro permanente. Sin pretender idealizar, lo que quiero decir es que la necesidad de retirarse del mundo es mucho mayor hoy que en la Edad Media. O  pongámoslo del revés: El hombre contemporáneo está más alienado en las cosas del mundo que lo que lo estaba el hombre medieval, y por eso necesita con más urgencia el retirarse.

Que todos los monasterios tuvieran hospedería y que San Benito dedique unas cuantas páginas de su Regla a hablar de los huéspedes, está indicando que era función importantísima de los monjes recibir a los peregrinos. Muchos acudirían simplemente como una posta en un largo viaje, otros porque no tenían donde ir y otros porque necesitan retirarse. Y el retirarse consistía fundamentalmente en participar en los oficios monásticos. Recordemos que pocos eran los laicos que sabían leer y, quienes sabían, no siempre tenían acceso a los libros -porque eran extremadamente costosos-, por lo que tampoco se trataba de un retiro dedicado a leer las Escrituras o los sermones de San Agustín. Para eso habrá que esperar a la imprenta. Retirarse era dedicar tiempo a Dios participando de su culto en la liturgia y en el corazón.
Estos son, en mi opinión, los mejores y más fructíferos retiros espirituales: buscar un monasterio, hospedarse allí tres o cuatro días, participar de los oficios, tener algún buen monje a mano para hablar si resulta necesario y, ahora que todos sabemos leer y tenemos fácil acceso a los libros, llevarse la Biblia y un par de buenos libros de autores espirituales, y dedicar así tiempo a la lectura sosegada y receptiva a la voz del Espíritu que sopla en la brisa monástica. Esto es un retiro tradicional, o un retiro tal como lo entendió la tradición de quince siglos de la Iglesia.
Aquí, claro, hay un elemento fundamental para tener en cuenta, y es que no todos están preparados para este tipo de retiros. Es necesario que la persona tenga un cierto camino recorrido en la vida espiritual para que esos días de apartamiento le sirvan de algo. Si largamos a alguien que vive inmerso en el mundo a un monasterio con cuatro o cinco libros y el horario de las horas canónicas para que vaya a rezar con los monjes, lo más probable es que pierda el tiempo. Como decían los Padres del Desierto, en las soledades monásticas, la distracciones y ataques de los demonios no vienen de las cosas -que son muy pocas-, sino de los pensamientos. El pobre hombre no hará más que aburrirse y distraerse durante sus días de retiro. Por eso mismo, en estos casos lo más conveniente es recurrir a los retiros estructurados. Y esto es un problema espinoso porque estos retiros pueden ser no ya una pérdida de tiempo, sino un verdadero peligro para la fe o para el equilibrio psicológico de quien los hace. 
No es necesario aclarar que, si el retiro lo predica un cura progresista, no servirá absolutamente de nada más que aprender algo de sociología barata y derechos humanos en liquidación. Todo permanecerá en la horizontalidad de lo humano a lo que esta gente ha reducido la religión. Y por esta razón, muchos dirán: “Que haga un ignaciano, que tienen éxito garantizado”. Pero yo no estaré de acuerdo.
Reconozco que tengo tirria a los ejercicios ignacianos aunque creo que no es una aversión injustificada. Hice muchos durante muchos años: de una semana e, incluso, de mes: jamás me sirvieron de nada; más aún, en la mayor parte de los casos me hicieron daño. Lo más probable es que se deba a mis defectos. Sin embargo, cuando descubrí para mi sorpresa que había otra clase de retiros que no eran ignacianos, e hice uno de ellos -en este caso predicado por un sacerdote del Opus Dei- fue un bálsamo y un enorme alivio espiritual. Y de allí en más, siempre fue así. Por este motivo, tengo muchas reservas con respecto a la actitud de muchos que creen que arreando a la gente a hacer ejercicios ignacianos lograrán indefectiblemente un bien. En todo caso, restrinjo mi reserva: una cosa es ser arreados por el Santo Cura Brochero, y otra por un curita cualquiera. Recuerdo que en mi época de juventud, en ciertas diócesis que pasaban por conservadoras, se predicaban varias tandas de ejercicios por año, para varones y para mujeres, y lo más asombroso de todo es que los predicadores eran buenos muchachitos con dos años, o dos meses, de ordenados. ¡Qué disparate! Un joven de 24 años es un joven de 24 años por más cura que sea y por más libreto ignaciano que tenga en las manos y, por eso mismo, es un mono con navaja. Todos sabemos que el ambiente que se crea en los retiros por lo general deja a la persona muy vulnerable a nivel emotivo y, por eso mismo, con muchas posibilidades de ser manipulada, aunque sea con la mejor de las intenciones del predicador. ¿De qué otra manera se explican si no, la carrada de “vocaciones” que sacaban los sacerdotes de cierto instituto religioso destinado a encarnar la cultura, sino por la manipulación lisa y llana que el fundador y sus secuaces ejercían sobre los pobres jóvenes que se avecinaban?

Por eso -y esta es mi opinión y no es más que eso-, digo que el mejor retiro y más acorde a la tradición, es retirarse a un monasterio. Si por un motivo u otro se considera conveniente embarcarse en un retiro estructurado, mirar bien qué tipo de retiro se busca, -y esto se sabrá de acuerdo a la espiritualidad de cada uno, porque es bueno saber que la escuela ignaciana es sólo una de tantas escuelas de la espiritualidad católica- y, sobre todo, quién lo predica. Insisto, aquí es donde reside el peligro del que hablaba en mi comentario que dio pie a esta entrada. Aún cuando el predicador tenga la mejor de las intenciones, es capaz de hacer mucho daño. Se necesita un abba, es decir, un padre. Y abba se hace, no se nace, ni se consigue con la sola imposición de manos. 

Escolio 1: Un dato que vale la pena recordar. Más de una vez escuché decir que la Santísima Virgen era la que habían inspirado a San Ignacio de Loyola los Ejercicios Espirituales en la cueva de Manresa. Lo cierto es que, si hubo un inspirador, fue García de Cisneros, abad de Monserrat. Está claro que el libro de los Ejercicios es una buena copia o adaptación si se quiere (los jesuitas lo llaman “recreación”) del Ejercitatorio de vida espiritual, escrito por Cisneros, y mediado por un resumen  realizado por un monje anónimo de la misma abadía de Monserrat, llamado Compendio breve de ejercicios espirituales. Concretamente, lo de San Ignacio es el resumen de un resumen. Y esto no va en su desmedro. Era una práctica muy habitual aprovechar lo que otros habían escrito, y eso no significaba ni plagio ni deshonestidad. Pero lo cierto es que los ejercicios ignacianos, de “ignacianos” tienen menos de lo que se cree. 
Escolio 2: Resulta casi enternecedora la ingenuidad con la que un anónimo sacerdote del Instituto del Verbo Encarnado escribió la entrada de Wikipedia sobre Ejercicios espirituales. Además de ser  elemental e incompleta, no se priva de afirmar que, quienes los predican, son los jesuitas y los miembros del IVE y, además, deja un link para que los interesados pueden hacer los ejercicios ¡de modo virtual!, por supuesto, con un sacerdote de ese instituto. Pero lo más asombroso de todo es que dice: “Un Instituto religioso que sigue esta espiritualidad y practica los Ejercicios durante el noviciado y cada 10 años, es el Instituto del Verbo Encarnado”. Flaco favor le hacen a San Ignacio y pocas técnicas de marketing tienen porque si la práctica de la espiritualidad y de los ejercicios ignacianos es la propia del IVE, estamos en el horno: el fundador, predicador serial de ejercicios ignacianos durante décadas, está condenado por la Santa Sede por abuso de sacerdotes y seminaristas, y de todos los sacerdotes que hicieron puntualmente sus ejercicios ignacianos durante años, alrededor de doscientos han dejado el Instituto y, de esos, noventa han abandonado el ministerio, lo cual representa el 30% del total de miembros. Y mejor arrojemos un manto de piedad a lo que ocurre con la rama femenina del Instituto. 

107 comentarios:

Lefe Estepario dijo...

Mi experiencia fue esta: el 2014 hice ejercicios de semana con un jesuita viejo, progre obviamente, pero que no podía salirse del esquema básico de las meditaciones principales (banderas, binarios, etc.). En mi caso fue provechoso porque creo haber obtenido justamente lo que Ignacio señala como fin de los ejercicios: “ordenar la vida”, en el sentido de que pude clarificar varios asuntos que estaban confusos y mezclados, comprender el origen de muchas caídas. Y en lo más afectivo, reafirmó mi fe en la misericordia divina, sobre todo con la meditación del “proceso de los pecados”, que a todos recomiendo.
Ciertamente, no cambiaron mi vida pues el poco andar volví a las mismas huevadas, pero en 3 años harta agua ha pasado y veo que algunas de las conclusiones que anoté de algún modo influyeron en ciertos cambios
Pienso que probablemente el contrarreformismo ha distorsionado el objetivo de los EE.EE., que no fueron pensados para “hacer santos” via cadena de montaje. El propio texto ignaciano da a entender que su fin es ofrecer un marco para la elección de estado o bien la reforma del estado en que se vive. Una de las poquísimas cosas buenas del jesuitismo posconciliar es que se ha entendido esto de mejor modo.

Anónimo dijo...

Por encima de todo, pretender que Dios me ilumine y me de tres o cuatro gracias en poco más de 48 hs (medio viernes, sábado y poco más de medio domingo) para hacer "resoluciones de vida" o un "discernimiento" sobre un tema grave, me parece que es tomarle el pelo a Dios.
Pensar que hay monjes que buscando el rostro de Dios pasan semanas y hasta meses -por no decir años-- ayunando, impartiéndose penitencias y orando sin cesar, a veces en la peor aridez y en la noche más oscura.. Y nosotros pretendemos salir de la oficina el viernes, "meternos" en los Ejercicios el mismo día y salir el domingo con temas solucionados y resoluciones adoptadas.
Que no me digan que ahí no hay aalgo de voluntarismo.
Y ni que hablar de esos pibes que en un fin de semana toman la decisión de entrar el lunes al seminario, en medio de un insano clima de exaltación psicológica y sentimentalismo, donde el discernimiento de espíritus se convierte en un inmaduro e imprudente "siento que.." cual adolescente en Pascua Joven.
Lo mejor son los retiros de Lectio divina, o los "libres" en un monasterio, participando del Oficio y la Misa.

Anónimo dijo...

En el Opus Dei, al terminar una meditación:
"Te doy gracias, Dios mío, por los buenos propósitos, afectos e inspiraciones que me has comunicado en esta meditación. Madre Mía Inmaculada, San José mi Padre y Señor, Ángel de mi Guarda, interceded por mi."
Esa oración de San Josemaría tiene una clara inspiración ignaciana.

Alberto

Anónimo dijo...

Creo que es verdad que hubo y hay muchos abusos en el tema de los ignacianos, pero me atrevo a decir algo en honor de San Ignacio, y es que creo que ha sucedido con él algo similar a lo de Santo Tomás (simplemente similar). Y es que así como muchos "maestros" se dedicaron (y dedican) a fabricar seguidores de Santo Tomás en vez de enamorados de la Verdad, me parece que sucede algo así con los "predicadores" que han creado seguidores de San Ignacio y no personas con anhelo profundo del encuentro con Dios. De los que lo usan para manipular no me interesa ni siquiera hablar...
Digo esto en honor de San Ignacio porque al ser tan estructurado uno corre el riesgo y tiene la tentación de quedar como deslumbrado ante el índice de materias que se tratan, los métodos, etc. Pero puede llegar a no darse cuenta de que hay ciertos principios que muestran que la estructura es simplemente para crear un climax para la oración, para el encuentro con Dios, y éso se ve claro cuando se nos dice que allí donde se halle fruto, ahí hay que quedarse y aprovecharlo al máximo, y no hace falta "terminar la meditación" según los pasos, y se rompen las estructuras. En el fondo todo lo que intenta San Ignacio es que las personas se pongan frente a Dios aprendan a rezar (de hacho cuando había personas que estaba haciendo mal los ejercicios no exigía retenerlos, al contrario él decía que lo manden devuelta a su casa después de haberle dado algunos consejos sobre la oración personal).
No creo que tenga una originalidad absoluta, y él no buscaba tenerla... no obstante, él buscó hacer algo que tenga cierta universalidad: ponernos de cara al creador y al fin para el cual nos creó, ponernos frente al misterio de Cristo y culminar siempre en ese tratar de amistad con aquél que sabemos que nos ama.
No es la única forma de hacer retiros espirituales, pero creo que sobre todo en los comienzos pueden hacer mucho bien. Pero hay que conseguir un buen predicador,y eso es todo un tema... algo esencial es que tenga cierta santidad de vida (o que sea un abba como dice el post), santidad real y no de adorno.

LSVZN

el pibe de rivendel dijo...

La posta bien calibrada sobre todo lo vinculado a la Compañia de Jesús (que ya no es lo que era, pero nació bien), la dijo Roberto de Mattei hace poco en una nota que publicó Adelante la Fe. Fundamentó sus dichos y terminó redondeando de un modo muy diferente a como aquí se hace habitualmente (y eso que no me gusta un pomo de Mattei, quien creo que algo se esmeriló al haber rozado la FTP, como a todos los que por allí pasaron).

Los Ejercicios Ignacianos, que nunca hice (en verdad, nunca hice un retiro en mi vida ni lo voy a hacer porque me amaco todo el día para ganar guita, cuando puedo me voy de vacaciones y los fines de semana no acepto más compromisos que ir a Misa, comer asado y divertirme con mis hijos, que son unos cuantos, lo que justifica lo de hacer biyuya, lo de comer asado y lo de divertirse), más bien depende.

Veamos: no conozco nada que esté fuera de la FSSPX, ni lo necesito, ni me importa (esa es la verdad), pero los retiros que se realizan allí, aunque ignacianos, no han sido usados para inventar o forzar vocaciones ni hacer daño. Conozco a varios que decidieron no meterse de seminaristas luego de estos retiros.

Y lo mismo sucede con los "retiros tradicionales", como usted los llama: es normal que los prioratos apartados o seminarios reciban muchos visitantes para Semana Santa y no me consta, en muchos años, que nadie haya salido de allí medio loco; mientras sí me consta que le ha hecho bien a mucha gente.

Es como lo del director espiritual (algo que nunca tuve, pero entiendo que las mujeres a veces los necesitan, más que nada para torturar a los curas confundiéndolos con psicólogos). Estos pueden causar mucho daño, pero la dirección espiritual, en sí, es buena y no conocí quejas.

Anónimo dijo...

Lucardo, muchas gracias por la informacion.

Capitan Ryder

Wanderer dijo...

Pibe de Rivendel, es tal como usted dice.
Alberto, en efecto, esa oración tiene clara inspiración ignaciana, y benedictina, y bernardiana y crisitiana.

Anónimo dijo...

Más del mismo arqueologismo al que nos tiene acostumbrados. Ya hasta se pone aburrido criticarlo..

Anónimo dijo...

Lo mejor son los retiros de Lectio divina, o los "libres" en un monasterio, participando del Oficio y la Misa.

Totalmente de acuerdo.

Anónimo dijo...

Que digan que "las mujeres necesitan" dirección espiritual y no todos, es violencia de género.

Paulus Albus dijo...

He hecho retiros espirituales con el Opus Dei durante los últimos 11 años. No conozco los ejercicios ignacianos (soy quizá demasiado joven, y lo cierto es que tal y como están las cosas ahora no es que sienta muchas ganar de probarlos), pero creo que el peligro, como bien dice, de los retiros del O.D. puede ser el mismo: centrarse casi exclusivamente en los actos del retiro (meditaciones, Rosario, Vía Crucis, lecturas, charlas, sacar propósitos) que además suelen hacerse en grupo, para más inri, y olvidarse un tanto de que al retiro se va precisamente para eso, para retirarse y escuchar a Dios con tranquilidad.
Recuerdo que en mis primeros retiros (17, 18, 19 años...) casi me parecía un crimen no haber sacado al menos un punto de mejora en mi vida interior, o no hacer una confesión general, o no rezar el Vía Crucis o... Con los años y la madurez que da la vida uno va conociéndose mejor, tomando aquello que más le beneficia y desechando lo accidental. Yo, personalmente, he dedicado mi tres últimos retiros a la lectura pausada de los Profetas, al rezo de laudes y vísperas (primero con la Liturgia de las Horas, estos dos últimos ya con el Breviario Romano anterior a la reforma) y al Rosario, además, por supuesto de la oración ante el Santísimo y algunas meditaciones, hablando con el sacerdote sólo si lo estimo necesario. Mi ilusión sería poder retirarme en algún monasterio y gozar de la liturgia y la soledad como Durtal en "En route", pero mucho me temo que mis circunstancias personales no son las más propicias. Por el momento seguiré en esta línea, que de por sí no es mala: al fin y al cabo conviene tener una cierta estructura que ayude a repartir las horas, especialmente si se es un chico joven con más ganas de perderse por el caserón y sus aledaños que de escuchar una plática sobre los novísimos. Pero, como en todo, cada quién tiene su propio estilo y sus necesidades. Excelente post, como siempre. Le mando un fuerte abrazo y mi más sincero agradecimiento por su labor, que tanto me está ayudando. Rezaré por usted.
Pavlvs

Jorge Rodríguez dijo...

Concuerdo con el Anónimo 9:52 que hay algo, yo diría bastante, de voluntarismo en esto de querer "ejercitar" el espíritu, es como querer dominar el viento, una cosa es poner un molino y esperar que el viento lo mueva, y otra cosa es querer que el viento sople cuando uno quiera.
Juan 3:8 El viento sopla donde quiere; tú oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene, ni adónde va. Así acontece con todo aquel que ha nacido del espíritu." (viento y espíritu son la misma palabra en griego)

Anónimo normando dijo...

Un Wanderer de colección. Para el pibe delas 12.26: si algo no hay aquí, es justamente "arqueologismo". Lo que ocurre es que hace pensar. Y rezar. En lo que hay de bueno en los retiros, y en los grandes curas que los predicaron, se ceban los buitres y los paródicos de que habla Castellani. Corruptio optimi pesima. Qué mala noticia para los robotizados que se desayunan... Un retiro: la solución mágica, que funciona ex opere operato y todo lo cura, y si no la culpa es del ejercitante, o del demonio, o de quién sabe qué.
Bien, Wanderer...

Anónimo dijo...

No es que la Obra sea ignaciana, es que es devotio moderna voluntarista.
Ojo, no todo lo que brilla es oro. Vean cuantos ex numerarios con el cerebro quemado hay. Wanderer, no haga proselitismo por favor.

Un Ex.

Wanderer dijo...

Anónimo de las 12:06: Si opinar acerca de la conveniencia de realizar retiros espirituales como los que se realizaban en el siglo XIV es arqueologismo, me pregunto si luchar para que mantenga la Misa que se celebraba en ese mismo siglo no lo será también. Si la respuesta es afirmativa, estamos en un problema.
En realidad, el problema es etiquetar; por supuesto, que todo es más fácil cuando así se hace.

Anónimo dijo...

Buena caracterizacion. Hay mucho para decir, pero lo q mas me sorprende es la connotacion casi magica de esa fusion discutible: EE y direccion espiritual. Las crisis y los escandalos, los fracasos de muchos sacerdotes, vienen de ello: creer q con un director se arregla el problema, cuando a veces solo se lo orienta hacia practicas superficiales. La tradicion de la Iglesia es mucho mas sabia. Evagrio puede ser mas complicado, pero Casiano es un gran interprete al alcance de todos.

Anónimo dijo...


Enciclica " Mediator Dei " de Pio XII


Sin embargo, es cosa probada que los ejercicios espirituales, que se practican según el método y la norma de San Ignacio, fueron por su admirable eficacia plenamente aprobados y vivamente recomendados por nuestros predecesores. Y también Nos, por la misma razón, los hemos aprobado y recomendado, y lo repetimos aquí de buen grado.

Anónimo dijo...


TODOS los Tradicionalistas , los Lefebvristas ( afirmaría , sín excepción ) de España , de Francia , de Argentina entre otros paises han recibido formación Ignaciana de los "Cooperadores Parroquiales de Cristo Rey " desde los años 50 / 60 . Ousset , Madiran , Thibon , Salleron , Hamish Fraser , Molnar y muchos otros han recibido de ellos .
Los predicadores , eran sacerdotes con experiencia , cuyo carisma era la predicación de los Ejercicios Ignacianos .
Personalmente los hice 14 veces con ellos y NO lo lamento .

JPB

Anónimo dijo...

Excelente lo del anónimo de las 17:45. Diría que prefiero lo que dice Pio XII a la simple opinión de wanderer.

Eck dijo...

Hay mucha gente que está obcecada con que ciertas devociones son necesarias para la salvación o son signos de ellas (al modo calvinista). A mi me pasa con el Rosario, devoción muy pesada para mi, me deja en blanco y no saco ningún fruto excepto modorra. Yo prefiero rezar el oficio parvo de la Virgen, pues decirlo y se cierran mucha gente contra mi. Ya puedes argumentar lo que sea que ellos tienen en la cabeza que es el octavo sacramento y necesario para salvarse. Con los ejercicios lo mismo cuando son un punto de inicio para poner orden en la vida para comenzar la vida del espiritu. De hecho están concebidos como una instrucción militar a reclutas, no como una receta para hacer santos, o vocaciones sacerdotales que imprudentemente tantos movimientos utilizan para ello.

Evaristo Prim dijo...

Wanderer. Llevo hace un tiempo leyendo su blog y lo tengo como icono preferido en la pantalla de mi móvil y cada tres días consultó el blog para sacar provecho a tan profundas reflexiones. Aún así el arqueologismo al que se han referido anteriormente no lo etiquetaré yo como tal pero si he percibido en su pensamiento que a partir del siglo XIV comienza un leve descenso a nivel espiritual, monacal y litúrgico en la historia humana, la constante critica a la devotio moderna (la cual comparto) etc, etc. Toda reglamentación u ordenamiento en cualquiera de estos órdenes hace sonar la alarma de "todo tiempo pasado fue mejor" porque existía y había mayor variedad y espontaneidad en la espiritualidad cristiana. ¿No cree usted que a lo mejor el Espíritu Santo inspira a veces cosas que son necesarias para el bien de los tiempos que corren?
Para el caso que nos atañe: San Ignacio. Según comenta no fueron inspirados por la Virgen. La pregunta es:

1)¿Cómo es posible que se difundieran los suyos y no los otros anteriores supuestamente similares escritos por qualumques?

2) Es cierto que nacen bajo al amparo de la devotio moderna pero incluso dentro de la devotio moderna hay cosas que son rescatables y buenas para el alma como el caso de los EE. Nadie podría negar que, BIEN hechos unos ejercicios ignacianos con un buen cura, inspiran y enardecen el alma a más de uno. ¡Cuántos santos y mártires habrán desfilado por esos ejercicios! Cientos creo yo.

3) Creo que cuando los frutos son de santidad (no de cantidad y he aquí la diferencia con los movimientos modernos del siglo XX) y son manifiestos podemos hablar de inspiración divina. No hago una defensa a ultranza de los ignacianos pero tampoco se les puede quitar 'mérito'. Yo creo que son muy recomendables cuando están bien hechos pero de la misma manera digo que uno puede retirarse espiritualmente por libre en un monasterio y acabar 'demasiado libre'. He conocido a algún crítico enfervorizado de la devotio moderna que acabó por dejar de ir a misa los domingos...

4) Hay veces que muchas almas necesitan estructurar, ordenar su vida para orientarla espiritualmente hablando. Y por cierto que uno puede ir madurando y realizando ejercicios de otro estilo como los de retirarse a un monasterio y encontrar el remanso más adecuado para su alma.


lucardo dijo...

En desacuerdo .....con parte de lo escrito.

El hombre moderno los necesita con desesperacion , tal como dice Wanderer, pero con eso caen los argumentos de la antigüedad sin retiros, y que tenemos demasiado con los mandamientos y los preceptos, .
Y no tenemos demasiado con los mandamientos y los preceptos, si acaso se pudieran sumar,al contrario , tenemos precisamente lo que Dios quiere.

Con esto solo, puede reducirse el artículo a la mitad, y nada se pierde.
La parte final de la estadística del IVE , se puede sacar también, es un ataque que no corresponde al tema e injusto con ese 70 por ciento que queda aunque quedara un 10 por ciento.

Con respecto a los retiros , hice algunos.
Recuerdo dos ignacianos y dos con el Opus Dei , estos , con el mismo sacerdote separados estos dos 17 años que aproveche.
Y dos más con el padre Moledo.

Cuando leo estructurado, hablamos de un retiro o ejercicio con estructura , y si es buena la estructura bien venida sea.
Es exigente, pero vale la pena.
Son , en el caso de los Ignacianos, bien completos, toman la vida entera del cristiano en Cristo.

Hablando de los dos Ignacianos , uno lo hice con Monseñor Cassaretto, en el 97 que como dice acertadamente Wanderer , cuando crítica al predicador, aprovechó la apertura de corazón y mente de los predicados para decirnos , al final del retiro un par de barbaridades, para , la verdad , pervertir lo que Cristo manda, para convertirnos al revés.
Gracias a Dios , me di cuenta , poco a poco.
Recuerdo la cara de furia que puso cuando en la Misa final fui monaguillo y comulgue en la boca.
Tarde unos años , y con la ayuda de otros , terminar de darme cuenta de su labor destructora en la Iglesia de San Isidro y en su irresistible afán "social" , equivoco, que nada tenía que ver con su misión como Obispo, que nunca debió ser.

En cambio, el año pasado hice uno ignaciano con un sacerdote del odiado IVE , y fue el mejor , lejos , de todos los que hice.
Al sacerdote no lo voy a nombrar, para que no sea criticado públicamente , por tal o cual cosa, pero si voy a nombrar a La Hermana Guadalupe que estaba en el retiro , venia por unos días de su misión en Siria, en Aleppo, en medio de la guerra.
Todo fue una maravilla , mal que le pese a los detractores.

Sintetizando, el esquema ignaciano , me pareció muy bueno, y la clave del retiro está en el predicador, como siempre, la clave es personal y en la persona de uno mismo, cuando se deja actuar a Nuestro Señor.

Eso de confiar en uno mismo, solamente, sin buena guía , y retirarse , puede ser bueno, pero vamos, uno se tienta, y se acomoda a sus cosas, y la conversión se hace más rara, ni que decirlo , en este mundo moderno, con todo dado vuelta.

Anónimo dijo...

Estuve en retiros de silencio ignacianos, retiros de 4 días dirigidos por Jesuitas pero que no eran ignacianos (no sé bien qué eran), me retiré a monasterios benedictinos, peregriné por 2 meses a Compostela (una especie de retiro silencioso y de a pie, por qué no), me aislé en un bosque, estuve en un retiro carismático (Dios me libre de revivir algo así). Podría decir que probé un poco de todo.

Me quedo con el bosque, el silencio, la soledad, la oración, la contemplación. Un camino seguro.

Anónimo dijo...

Qué manía de poner etiquetas y anatematizar sin fundamento que tienen algunos. Lo digo por el ignorante que habla de “arqueologismo” y el otro que cita a Pío XII como opuesto al contenido de esta entrada. No les vendría mal repasar el catecismo, pensando un poquito en qué cosa es “de precepto” y qué cosa es “de consejo”.
Si los ignorantes estuvieran en lo cierto habría que decir que toda escuela de espiritualidad que no contenga ejercicios espirituales estructurados entre sus prácticas y devociones, que existe en la Iglesia desde hace siglos, que ha continuado dando frutos en paralelo con las escuelas que sí incluyen EE, sería arqueologista y contra la mens de Pío XII.

Anónimo dijo...

Para Pío XII ARQUEOLOGISMO es RECHAZAR las NORMAS que establecen PRECEPTOS:
81. Lo mismo que ningún católico de corazón puede refutar las SENTENCIAS de la doctrina cristiana, compuestas y decretadas con gran provecho en épocas recientes por la Iglesia, inspirada y asistida del Espíritu Santo, para volver a las fórmulas de los antiguos Concilios; ni puede rechazar las LEYES vigentes para volver a las prescripciones de las antiguas fuentes del Derecho Canónico; así, cuando se trata de la Sagrada Liturgia, no estaría animado de un celo recto e inteligente el que quisiese volver a los antiguos ritos y usos, rechazando las nuevas NORMAS introducidas, por disposición de la Divina Providencia, debido al cambio de las circunstancias.
Nada que ver con no seguir CONSEJOS. Tampoco con preferir alguna ESCUELA espiritual en vez de otra. O un rito en lugar de otro.
Ahora falta que los mentecatos vengan a decir que para ser buen católico es obligatorio tenerle devoción a la Virgen en su advocación de N.S. de Fátima o entronizar el Sagrado Corazón.

Anónimo dijo...

Pibe de Rivendel :
Tiene razón respecto a eso de torturar a los curas .Pero la Gracia funciona (el psicólogo no la da).
Tarde o temprano cae la teja y uno deja de verle como psicólogo y le ve como lo que es : otro Cristo.

Lucardo:
No está confiando en sí mismo.

Anónimo dijo...

Coincido en gran parte con Lucardo. Hice retiros ignacianos con Torres Pardo, con Grasset, etc. que fueron excelentes. También hice con varios del IVE y me parecieron muy buenos, en especial uno cuyo predicador no voy a nombrar pero que me pareció brillante. Tampoco entiendo lo del ataque final al IVE y las estadísticas que presenta son falsas.

comentadora censurada por enésima vez dijo...

cómo se ve que no tienen nada que hacer algunos y que les sobra la guita!!! van y se internan en un monasterio a "encontrarse con sí mismos"; otros van dos veces a Compostela...mierd. Son unos burgueses que lo único que les interesa es estar bien , estar cómodos. Y en cuanto a aprovechar para echarle bosta al ive con motivo de los ignacianos, lamentable!!!

Wanderer dijo...

Comentadora censurada, además de un lenguaje grosero muy impropio de una dama, su mensaje deja traslucir cierto resentimiento. ¿Puede ser?

Wanderer dijo...

Anónimos de las 5:11 y 6:12: Pegar etiquetas es el proceso más fácil: se soluciona el pensar. Simplemente se sigue un nombre que no se sabe bien, ni interesa, de dónde salió.
Usan entonces "arqueologismo" sin haber leído nunca la "Mediator Dei" y sin saber tampoco el contexto teológico de esa encíclica. Lo usan porque lo escucharon usar a alguno u a otro, y porque viene bien y tranquiliza, en la comodidad de quedar en la "Tradición" de los '50.

Martin Ellingham dijo...

Conozco a un predicador de EE (más de 30 años de sacerdocio dedicado a este ministerio) que firmaría esta entrada. Recuerdo ahora una charla en la cual me dijo que los ejercicios y la espiritualidad ignaciana no son para todos. Precisando más, a modo de ejemplo, señaló que hay temperamentos a los cuales la introspección ignaciana les hace mal.
Saludos.

Wanderer dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Wanderer, cuando habla de la "tradición de los 50",¿está insinuando que dicha Tradición no se condice con LA TRADICIÓN CATÓLICA? No entiendo por qué habría de referirse de esa manera.

Anónimo dijo...

Wanderer: en mi opinión realizar un retiro espiritual es un lujo y de agradecer.Poder parar, de la vida diaria, de los agobios,de los ruidos....y dejar que en el silencio hable Dios es en mi humilde criterio hasta necesario.
He acudido a varios y SIEMPRE HAN SIDO POSITIVOS.

Anónimo dijo...

Lucardo: Yo me lo crucé a Casaretto varias veces cuando intentó "recluirse" en Santa Escolástica. Cada vez que le estrechaba la mano, acercaba su mano y le besaba el anillo. Imaginese la cara de desagrado que ponía, apartando rápidamente la mano.. Y un tío salteño que no lo conocía por entonces, allá por la década del ochenta llegó a hacerle la genuflexión y a besarle el anillo. La cara de pavor debió ser épica.

Wanderer: creo que he visto una hoja de Excel de deserciones como la que menciona. Pero no recuerdo dónde (será en las Cuadernas..?). Hace poco me enteré de que una vez encontraron a un vagabundo por la calle... que resultó ser un ex cura del IVE que "se había ido a EE.UU."!

Anónimo dijo...

Es que la comentadora censurada no conoce la lengua hispánica porque en todo caso estarán consigo mismos y no con sí mismos. Se escribe como se piensa y viceversa. Hasta Noam Chomsky lo reconoce.

Wanderer dijo...

Anónimo de las 10:46: Lo que quiero decir con esa frase es lo que en el mundo anglosajón se conoce como "back to the '50", y sería la idea de algunos grupos tradicionalistas que consideran que retrotrayendo todo a la década del '50 estaría todo bien, como si todos los problemas que estamos sufriendo ahora no se hubiesen gestado en esos tiempos, y como si todo lo que entonces se hacía, decía y celebraba, era inmaculado.
Lo quiero decir es que la Iglesia tiene más de 500 años, o que antes de Trento hay 1500 años de historia y de doctrina que atender.

Ismael dijo...

En muchos comentarios se ve el peligro que señala el articulista: querer manipular y decirle a todos lo que tienen que hacer, según lo que a mí se me cante en ese momento.
Eso es de terror y trae problemas morales enormes.
Hay que tener mucho cuidado de no erigirse en profeta privado de una persona.

Wanderer dijo...

Evaristo Prim, a su primera pregunta respondo que fueron varias las causas de la expansión de los EE Ignacianos y la disminución de otro tipo de retiros: el apagamiento de la vida monástica y el florecimiento de las congregaciones de vida activa y misionera es uno, y la explosiva expansión debida a artes propias de la Compañía de Jesús que expandió su espiritualidad por todas partes.
A sus preguntas 2, 3 y 4, respondo que estoy de acuerdo, y que es eso justamente lo que digo en el blog.

Wanderer dijo...

Anónimos 17:45 y 19:29: Es lo correcto. Entre mi humilde opinión y la recomendación de un papa creo que está muy bien que opten por esta última.
Me permito simplemente señalar el arma de doble filo que significa hacer descansar, sin pensar o discutir, una cuestión en una mera recomendación pontificia. El papa Francisco, que es tan papa como Pío XII, ha hecho en los últimos cuatro años varias recomendaciones, incluso en documentos magisteriales de la misma jerarquía que la Mediator Dei, que yo prefiero pasar por alto.

Carlo dijo...

Yo estoy completamente de acuerdo con el Wanderer. Desde mi experiencia personal no vi que los retiros "estructurados" hayan sido dañinos, pero sí inútiles. Por otro lado, los "libres" me son más provechosos, y por eso trato de ir una vez por año al monasterio trapense de Azul, como ya escribí en un comentario en una entrada anterior. La primera vez que fui no me fue útil, aproveché el silencio y la tranquilidad para dormir bastante (cosa imposible para un padre de hijos pequeños), charlar con otros huéspedes, pasear, no fui a muchos oficios. Me sirvió para descansar y relajar, como una escapada rural, pero espiritualmente para nada. Uno tiene que ponerse cierta disciplina: ir a todos los oficios (inclusive Vigilias a las 3:30 de la madrugada - en mi opinión el más bello y fructífero), aprovechar el sacerdote que sábado y domingo está disponible para confesiones, rezar el rosario todos los días con uno de los monjes fundadores (un yanqui que debe de tener unos 90 años), y tratar de respetar el silencio que los monjes tratan de difundir inclusive en la hospedería (en todos lados pusieron carteles que dicen "silencio") y charlar lo menos posible con otros huéspedes, por lo menos evitar conversaciones triviales, personales, políticas, que siempre pueden aparecer. Y pasear por las sierras con espíritu contemplativo, porque el lugar realmente es bello. Cuando uno se impone esa disciplina y hace todo eso, me parece más fructífero que un retiro "organizado".

Anónimo dijo...

Wanderer no compare a Pío XII con Francisco por favor. Sólo en un aspecto muy superficial se puede llegar a marcar una similitud.
El Papa Pío XII sí ejercía su magisterio a diferencia de Francisco

Anónimo dijo...

Los Ejercicios Ignacianos son como el viejo método Ilven de lectura veloz. "Aprenda a ser santo rápido, de prisa, a las corridas. Llévese nuestro título de santo súbito en 5 días". ¡Por favor! La espiritualidad católica es demasiado seria para dejarla en manos de estos cuadriculadores coactivos de la vida interior. Y un plus: en nuestro palo los E.I se han usado como ocasión de:a)fabricarles vocaciones sacerdotales a los pibes; b)sacarles guita a los ejercitantes acomodados y solventes; c)fragotear un poco

Wanderer dijo...

Anónimo de 16:57: ¿Por qué no puedo comparar a Pío XII con Francisco? ¿Es que uno es menos papa que otro? Claro que uno me gusta más y otro me gusta menos, pero ambos ocupan la Sede petrina por igual y con igual derecho.
¿Y quién le dijo a usted que Francisco no ejerce su magisterio? ¿No le parece suficiente con todos los documentos magisteriales que ya ha sacado en estos cuatro años? ¿O será que el ejercicio del magisterio se da según la cara del que lo ejerce y el gusto del que lo recibe?

Anónimo dijo...


El Padre Grasset y el Padre Torres Pardo eran "Cooperadores Parroquiales de Cristo Rey " De allí la excelencia....... Hay alguien para decir el contrario ?..

Anónimo dijo...



De acuerdo con Martín E. , los Ignacianos no son para todos ..

Profesor Neurus dijo...

Me parece que el anónimo del 12 de mayo de 2017, 17:08 dio en el clavo. Todo el resto es adorno.

Con respecto a Pío XII - Francisco: ambos grandes histriónicos. Claro que uno noble y otro plebeyo. Uno claramente católico y otro no se sabe. Ambos sabedores de la importancia del gesto. Uno con ciertos límites y otro sin límites. Pero la matriz es la misma. Ambos pensaban que detentaban un poder absoluto en la tierra. Uno autoproclamado "pastor angélico" y otro autoproclamado "el obispo que viste de blanco".

Si siguiéramos la mentalidad del típico oficialista podríamos decir que cada uno fue un papa acorde a los tiempos.

En fin. Para reflexionar.

Anónimo dijo...

Wanderer:
¿Lo que dice Francisco es magisterio? ¿tengo que asumirlo como tal?.
Tengo que decirles a todos,a vd.incluido que he dejado de ser católica.
Corrijo: ¿ lo que dice Francisco es magisterio católico? , entonces no se que fe recibí desde que me enseñaron a hacer la señal de la Cruz.

Hace unos días le felicite por una entrada,donde recomendaba no dejarre llevar por la ira.Bien. Ahora argumenta que es magisterio,un cúmulo de disparates,que se vienen produciendo desde hace cuatro años.

Nada,de verdad no comprendo nada de lo que pasa, de lo que se dice,de lo que se escribe.Qué Dios me ayude a permanecer lúcida.

Si no comprendí su argumentación, le ruego me la explique.Gracias

Anónimo dijo...

Obviamente no he pretendido con mi comentario decir que Francisco​ es menos Papa que Pío XII (o no por lo menos en el sentido que ud alega). Pero sí le marcaba que únicamente en un aspecto muy superficial son comparables. Evidentemente ambos son Papas de la Iglesia Católica pero fuera de eso la diferencia es abismal. Francisco ha defeccionado de la doctrina tradicional de la Iglesia en innumerables ocasiones y Pío XII no lo hizo jamás.
Ud en su comentario anterior decía: "El papa Francisco, que es tan papa como Pío XII, ha hecho en los últimos cuatro años varias recomendaciones, incluso en documentos magisteriales de la misma jerarquía"
¿A ud le parece que tienen la misma jerarquía? Francisco literalmente ha dicho "quien soy yo para juzgar" en un tema tan claro como la homosexualidad. El mismo ha abdicado de su autoridad, al igual que los demás Papas conciliares.
Y no sea absurdo, el magisterio claramente no depende de la cara ni de la recepción de nadie. Es una cuestión objetiva que no puede contradecir la Verdad Revelada. Pero después del CVII la mayoría, por no decir todos, los documentos papales han caído en esa nefasta contradicción.
No me venga con que tienen la misma autoridad, ya que si bien pueden ser recomendaciones como ud. señala no "obligan" de igual forma. Hago una analogía para ser más claro: no es lo mismo la recomendación de un hombre virtuoso que la recomendación de un dorgadicto.
¿No se da cuenta de que está destruyendo el concepto de magisterio con lo que pretende?

Wanderer dijo...

Anónimo de las 20:35: Cuando decía "de la misma jerarquía", me refería a la misma jerarquía de documentos pontificios. Una encíclica o una exhortación apostólica tienen la misma jerarquía jurídica, nos guste o no, si la firma Pío XII o si la firma Francisco.
En segundo lugar, ¿quién le ha dicho usted, o cómo deduce con fundamentación teológica seria y no mero voluntarismo, que Francisco y los demás papas conciliares "han abdicado de su autoridad"? ¿De dónde sacó eso? ¿A usted le parece sinceramente que Bergoglio abdicó de su autoridad cuando ha demostrado ser uno de los papas más autoritarios de los últimos tiempos? El suyo es un argumento que sirve para tranquilizar conciencias pero que no tiene ningún fundamento teológico serio. E insisto: ningún fundamento teológico serio.
Usted aduce una analogía entre el hombre virtuoso y el drogadicto. ¿Quién determina que Francisco es el papa "drogadicto"? ¿Usted, yo, el padre X o Mons. Y? Si la validez de las recomendaciones o enseñ anzas magisteriales dependieran de las virtudes del papa que las emite, ¿todo lo que dijo o enseñó, por ejemplo, Alejandro VI estarían desautorizadas? Y podríamos citar aquí un largo listado de Sumos Pontífices que no fueron para nada virtuosos. Per aún si así fuera, ¿quién determinaría la medida de virtud suficiente para que una enseñanza o recomendación sea aceptada o rechazada por los fieles?
En lo que estamos de acuerdo, es en su última sentencia: el problema es el famoso magisterio y el famoso papado romano tal como lo terminó de entronizar Pío IX: el papa es una suerte de semidios indiscutible, cuya palabra estaba siempre inspirada, o casi, y a quien había que obedecer servilmente. Pues bien, todo eso podía funcionar más o menos bien mientras los papas fueran, como usted dice, virtuosos o católicos. Pero ¿qué podía ocurrir si no lo fueran? Los resultados están a la vista.
Justamente, lo que urge es volver a la idea católica y verdaderamente tradicional de magisterio.

Wanderer dijo...

Anónimo de las 18:37: Varias de sus preguntas creo que están respondidas en mi comentario anterior. El problema es qué entendemos por magisterio, y el problema es pretender el magisterio es fuente de Revelación.
Lo que todo católico debe aceptar y creer es aquello que le fue revelado por Dios. Y Dios se reveló por dos canales: la Sagrada Escritura y la Tradición. El magisterio del papa y de los obispos está para "custodiar" ese "depósito de la fe". Nada más que para eso.
Si usted me pregunta si lo de Francisco es magisterio, primero deberíamos ponernos de acuerdo en qué entendemos, y qué pretendemos, que sea el magisterio. Si lo que Francisco dice en sus escritos o alocuciones no es magisterio, entonces me pregunto por qué lo que escribió Pío XII o San Pío X sí son magisterio. Porque los tres fueron papas, a no ser que usted considere que los papas posteriores al Vaticano II no lo fueron.
¿Cuál es la regla entonces para determinar lo que entra en la categoría "magisterio" y lo que no entra? ¿Quién establece esa regla? Si esta pregunta tuviera respuesta, la única que se me ocurre es: el concilio ecuménico.
Pero el problema no es ese. El problema es el concepto de magisterio y su sobredimensionamiento.
Creo que este va a ser uno de los méritos del pontificado de Francisco: cuestionar el concepto de "magisterio pontificio" y urgir a que la Iglesia vuelva a lo que fue su concepción tradicional.

lucardo dijo...

Wanderer, espero que me publiqué esto.
Su respuesta a mi entrada está equivocada, y lo está porque no leyó con objetividad lo que puse.

No voy a replicar su respuesta, que fue injusta por no atenerse a lo que escribí y a su sentido.
No es mi intención "tener razón", pero lo invito a releer lo que escribí, y su respuesta.

Aparte de esto, voy a señalar algo que ayer borre, una vez escrito, para evitar enojos estériles, pero ahora debo hacerlo.

Su dicho " Pio XII es tan Papa como Francisco" , con el agregado ¿Por qué no puedo comparar a Pío XII con Francisco? ¿Es que uno es menos papa que otro? Claro que uno me gusta más y otro me gusta menos, pero ambos ocupan la Sede petrina por igual y con igual derecho.
¿Y quién le dijo a usted que Francisco no ejerce su magisterio? ¿No le parece suficiente con todos los documentos magisteriales que ya ha sacado en estos cuatro años? ¿O será que el ejercicio del magisterio se da según la cara del que lo ejerce y el gusto del que lo recibe?

A esto le han contestado con acierto a las 18:37 y a las 20:35.

Es extrañísima, tratándose de Ud y lo que ha escrito en el pasado.


Pero esto no es nuevo, se viene notando de hace un tiempo, en la entrada anterior, por ejemplo y en otras.

Usted parece "otro" desde hace un tiempo.

Es una pena, y espero estar totalmente equivocado, que sea yo el raro, el cambiado.

Quisiera leer de nuevo lo de antes, lo que escribía "tradicionalmente".

Uno de sus blogs favoritos , que empecé a frecuentar gracias a Ud, "Mundabor", puede ayudar.

Sin que Mundabor sea infalible , o magisterio ( que significa en el caso de un Papa " Maestro de la Fe y la Moral"....)
un titulo de una de sus últimas entradas es :

"Mi gato es más católico,que Francisco"

No pude menos que soltar una carcajada, por su chispa , posiblemente certera.

Wanderer dijo...

Lucardo, la verdad es que 18:37 y 20:35 no me han contestado con acierto. Yo les he contestado a ellos.
Y usted tampoco me da argumentos. Me da buenos deseos, los cuales agradezco sinceramente.

Anónimo dijo...

comentarista censurada, algunos que recurren a los retiros/experiencias no tienen más dinero que otros. Algunos ponen toda la carne al asador, abandonándolo todo, como hicieron los apóstoles, como recomendó el Señor. Todo, para encontrarlo a Él. Apostando trabajo, sueldo, y estabilidad a cambio de Vida eterna. Creo que vale la pena.

Al menos yo no lo cambio por nada material o temporal.

Anónimo dijo...

Wanderer:
Está sumamente demostrado como el CVII destruyó la autoridad del Papa a través de la Colegialidad. Para entender esto lo invito a leer "La lámpara bajo el celemín" y "Prometeo" del R.P. Álvaro Calderón dónde está por demás explicada la cuestión. Es él quien "me lo dijo" y quien deduce con una fundamentación teología seria lo expuesto.
Con respecto al autoritarismo de Bergoglio le digo que es una autoridad vana, en materias que no hacen a la tradición católica, que es lo que aquí interesa. O que en tal caso la afectan por contradecirla. Pero a lo que iba con la abdicación de su autoridad, es a que ellos (los Papas conciliares) no enseñan con autoridad como fieles maestros católicos. No les interesa hacerlo porque han reconocido formalmente el liberalismo en materia religiosa, política, de conciencia, moral, etc.
Y con la analogía quería decir simplemente que no puede comparar un consejo de Francisco con uno de Pío XII porque el primero con sus ideas contradice abiertamente la doctrina católica y el segundo no. No hace falta que nos pongamos a discutir eso, me parece que es evidente y objetivo. Es algo que puede determinar cualquier católico con un catecismo a mano.
Y le repito, lo que ud pretende destruye el concepto de magisterio. Espero sinceramente que pueda comprenderlo ya que le haría muy bien a ud y a quienes tanto confían en su criterio.
Saludos.

Anónimo dijo...

La Sagrada Teología es una ciencia, la más ardua, la más lejana a nuestra inteligencia humana. Algunos de sus contradictores opinan sin haberla estudiado. Mándelos a estudiar, Wanderer. Ud. les explica un punto aquí y mañana estarán emitiendo una nueva y errada opinión sobre otro punto allá, basados en lo que leyeron o lo que escucharon pero sin jamás haber sido llamados por esta ciencia al orden. La ignoran y no saben que la ignoran. ¡Al Arcano de nuevo!

Tesplico dijo...

Guanderer, tesplico:
El magisterio conciliar y posconcilar, Francisco incluido, no tiene intención de imponer sus novedades con autoridad, me refiero a la autoridad doctrinal que posee en razón de la «potestas docendi». La jerarquía se abaja a la altura de los simples fieles para dialogar con ellos, renunciando al gravísimo deber de ejercer la autoridad magisterial. Y lo hace así porque la jerarquía se ha vuelto liberal.
Si los papas tuviesen esa intención de imponer, no podría darse siquiera un caso en que simples fieles (como vos y tus seguidores) pudieran poner en pública discusión la sentencia del magisterio auténtico.
Nosotros, en cambio, nos alzamos contra el abandono del ejercicio de la autoridad, contra la anarquía liberal que introduce el neo-magisterio 0º (cero grado).

Pepe dijo...

Anónimo de las 20:35
El dictum bergogliano “quién soy yo para juzgar” fue pronunciado en una rueda de prensa. Deducir del mismo que el papa ha abdicado de su autoridad doctrinal denota que no tiene idea de qué cosa sea el magisterio pontificio. Es que no da lo mismo una exhortación apostólica que una entrevista. ¿No se da cuenta de que está destruyendo el concepto de magisterio con ese ejemplo?

Anónimo dijo...

Creo que hay un debate a partir de un concepto no preciso. Cuando nuestro amigo -12 de mayo de 2017, 16:57 -, afirmó que “El Papa Pío XII sí ejercía su magisterio a diferencia de Francisco”, entiendo que se refería a su función, la propia del ministerio petrino, que es «confirmar a los hermanos en la Fe», algo que no hace Francisco I y sí hacía el Venerable Pío XII.

En cuanto al magisterio propiamente dicho, la doctrina católica establece que un magisterio papal no puede contradecir el Magisterio de la Iglesia. Por esta razón, y si se está de acuerdo en que el magisterio (enseñanzas orales y escritas) de Francisco I lo contradice, entonces se trata de magisterio no válido, y por lo tanto, no es comparable con el magisterio de Pio XII, acorde con el Magisterio de la Iglesia.

Anónimo dijo...

Pepito no seas tan limitado. Fue un simple ejemplo de varios que existen. No ejerce su autoridad ni si quiera cuando hace una exhortación apostólica.

Anónimo dijo...

Gracias por aclarar, justamente a eso me refería en las entradas anteriores.
He tratado de explicarme mejor en una respuesta a un comentario de Wanderer del 12 de mayo de las 21:23

Anónimo dijo...

He procurado contestarle más arriba Wanderer

Caraqueño dijo...

Estimados amigos del blog: No soy de Argentina pero vengo leyendo con mucha atención la discusión que ha propuesto nuestro anfitrión en esta entrada. La verdad es que naturalmente me inclinaba por los argumentos presentados por Lucardo y algunos otros comentadores pero la objeción planteada por el Wanderer me hizo pensar. Allí decía:
"¿quién le ha dicho usted, o cómo deduce con fundamentación teológica seria y no mero voluntarismo, que Francisco y los demás papas conciliares "han abdicado de su autoridad"? ¿De dónde sacó eso? ¿A usted le parece sinceramente que Bergoglio abdicó de su autoridad cuando ha demostrado ser uno de los papas más autoritarios de los últimos tiempos? El suyo es un argumento que sirve para tranquilizar conciencias pero que no tiene ningún fundamento teológico serio. E insisto: ningún fundamento teológico serio".
Veo que un anónimo madrugador de las 2:11 hs. responde con la fundamentación teológica seria que pide el Wanderer. Allí dice:
"Está sumamente demostrado como el CVII destruyó la autoridad del Papa a través de la Colegialidad. Para entender esto lo invito a leer "La lámpara bajo el celemín" y "Prometeo" del R.P. Álvaro Calderón dónde está por demás explicada la cuestión".
El problema que tengo yo ahora es que no conozco al P. Calderón. ¿De qué siglo es? ¿Quiénes fueron sus maestros? Disculpen mi ignorancia en materia teológica, pero estoy más que interesado en leer su obra completa. ¿Alguien puede darme datos de dónde y cómo conseguirla?
Les agradezco desde la castigada Venezuela, y les pido una oración por mi país.

Âνδρέας dijo...

Lo acertado del análisis de Wanderer sobre los ejercicios espirituales, paradójicamente, se muestra más claramente en la deriva que ha tomado esta serie de comentarios. Me explico:
así como hay quienes canonizan los EE.EE. de San Ignacio, desconociendo en parte o en todo otras formas de espiritualidad, y elevándolos a la categoría de «precepto», como si ejercitarlos fuera condición sine qua non para ser "un buen católico tradicional", así hay otros que, criticando sensatamente a Francisco y sus predecesores "post-conciliares" (hablando de etiquetas, esta división entre "pre" y "post" es una de las que más detesto), canonizan y deifican a Pío XII o, algunos también, a los Papas desde el CVI hasta 1965...
El punto de todo esto es el simplismo con el que ciertas personas eligen una espiritualidad u otra, y la maldita manía de convertir la elección propia en "la única adecuada para todos", y si fuera necesario, convertirla en "signo de los tiempos", "inspiración del Espíritu Santo" y por supuesto libre de todo error (como si los hombres que iniciaron esos caminos espirituales no hubieran estado sujetos a la condición humana).
Francamente, hay algunos aquí que pretenden hacerle decir a Wanderer lo que no dijo, porque, como siempre, es más fácil criticar desde polarizaciones y "entrelíneas" que tomando todo y el contexto con mesura.

Para los adoradores de Pío XII, a ver si alguno explica la reforma de la Semana Santa, aprobada por Pío XII pero fraguada por el mismo destructor de la Liturgia Novus Ordo, esto es, Annibale Bugnini. Y que expliquen también cómo es que Pío XII no tuvo problemas en reformar, cuando la bula de promulgación del Misal de Pío V a todas luces parece indicar la irreformabilidad del Rito promulgado.

Wanderer dijo...

El R.P. Álvaro Calderón, a quien he tenido el gusto de encontrar más de una vez, es profesor desde hace muchos años en el seminario que la Fraternidad Sacerdotal San Pío X tiene en Argentina y donde se forman todos los sacerdotes de habla hispana de esa congregación. Seguramente sus libros se pueden conseguir con cierta facilidad aunque no sabría decirle dónde, pero estoy seguro que otros lectores del blog podrán darle esos datos.

Anónimo dijo...

El Padre Calderón es un sacerdote contemporáneo de la FSSPX, netamente tomista y formado a la luz de la filosofía​ y la teología del Dr. Angélico. Ha dedicado gran parte de su vida al estudio de los problemas del CVII. Lamentablemente no sé cómo podría conseguir su obra en Venezuela.
Lamento profundamente la situación de su país. Rezaré por su causa. Saludos.

Tesplico dijo...

Guanderer, te sigo esplicando:
Los papas concilares son verdaderos y la Sede no está vacante. Pero la Cátedra ya no enseña más con una autoridad que se imponga. Ahora la Cátedra opina y dialoga. Porque el liberalismo que profesa le ha hecho abdicar de la intención magisterial. Algo parecido a lo que pasó a los anglicanos, que por la herejía perdieron la intención de hacer lo que hace la Iglesia y no tienen sacramentos válidos. Bueno, los conciliares perdieron la intención de obligar a los fieles con el Magisterio, no tienen Magisterio válido. Como podes ver, ningún subjetivismo que descanse en la conciencia de los simples fieles.

Jorge Rodríguez dijo...

Evidentemente hay una contradicción entre Reconocer a Francisco como Papa y Resistirlo en sus variadas formas, como decir que no hace magisterio (cuando se la pasa dando doctrina en sermones, exhortaciones y encíclicas), o que no ejerce la autoridad, cuando manda como un verdadero tirano.
Sí hace magisterio, uno que es contrario al magisterio de la Iglesia preconciliar, y ejerce la autoridad también con objetivos de sentido contrario a lo tradicional. Pero que no vaya a entrar la duda en la cabeza de alguien que puede ser un antipapa no, cualquier cosa menos eso, por favor.

Anonimo dijo...

Grasset no.

Wanderer dijo...

Don Tesplico, usted dice que los papas "conciliares perdieron la intención de obligar a los fieles con el Magisterio, no tienen Magisterio válido".
Dígame usted quién dice que eso, con qué autoridad lo dice y en qué autoridades de la Tradición basa su argumentación. Porque si es cuestión de inventar teorías para justificar mis propias opiniones, yo también podría proponer alguna.
Pero aún cuando ese argumento fuera válido -cosa que dudo porque no encuentro ningún sustento en la Tradición que lo afirme-, debiera existir una autoridad que definiera de un modo claro e indubitable que los papas conciliares perdieron la intención de obligar a los fieles con el Magisterio. ¿Quién es esa autoridad? ¿Los cardenales reunidos en consistorio? ¿El Concilio Ecuménico? ¿Todas las conferencias episcopales? Porque en cuestión tan seria y delicada, no es admisible que la acusación la lancen dos o tres obispos, dos o tres teólogos o cuatro o cinco laicos.
Fue exactamente de ese modo como empezaron todos los cismas y todas las herejías.

Anónimo dijo...

Estimado Wanderer, no comprendo porque ha censurado mí comentario realizado a La 1:15am. En ningún momento le falte el respeto y si dije algo equivocado me hubiera gustado que me corrija para así poder aprender. Espero que otra ocasión me pueda corregir si es que estoy en el error.
Saludos.

Marcelo dijo...

Tesplico,
Decir que los "papas conciliares" no tienen intención de obligar a los fieles con su magisterio es un error. Lea ud. los documentos tanto del Vaticano II como los de Paulo VI, JPII, BXVI, o Francisco, y verá claramente que pretenden ejercer magisterio y obligar a los fieles.

Ese argumento, al parecer sacado del P.Calderón de FSPX, es insostenible, por la sencilla razón de que no concuerda con los hechos y los documentos.

Paulo VI y JPII reformaron todos los rituales de los sacramentos, la misa y el Código de Derecho Canónico, y lo impusieron urbi et orbi al menos en los ritos latinos que abarcan la mayor parte de los fieles. Claramente ejercieron su autoridad pretendiendo obligar a los fieles, y también a los obispos y sacerdotes.
Lo de la opinión y diálogo no se aplicó nunca a todo eso. El dialogo lo practican con las otras religiones, pero el Vaticano II y lo demás lo impusieron a los fieles con toda la fuerza que emana de los cargos que detentan.

El problema pasa por otro lado,esto es, cuando ese magisterio se opone al anterior y a lo enseñado por la Iglesia antes de ellos, y que es lo que pasa con la autoridad (¿existe?) de quiénes enseñan doctrinas contrarias y/o contradictorias a las de sus predecesores.

Wanderer,
creo que es cierto,al menos desde la historia, que el poder del papado fue creciendo con el paso de los siglos y su entronización culminó en los ultramontanos,
Pío IX y el Vaticano I. Y así sigue después, más allá de cualquier "colegialidad" que se invoque.

Pero me gustaría que ud. explique donde quedan (en el criterio que expone ) las definiciones dogmáticas ya realizadas en el Vaticano I. La infalibilidad pontificia -aún sin consentimiento de la Iglesia- y la jurisdicción inmediata y personal de los papas fue allí definida.

Saludos

Anónimo dijo...

Wanderer eso es también lo que indica el Padre Calderón en los libros referidos anteriormente. Le recomiendo nuevamente su estudio para entender mejor este tema.
Y le aseguro que lo dice con una autoridad moral muy grande y con fundamentos en la doctrina tradicional de la iglesia.
Los Papas postconciliares han dejado de ejercer el magisterio. Todo es opinable desde el Vaticano II. El mismo Concilio tuvo un celo particular para no definir dogmáticamente nada y es en ese sentido en el que han actuado los Papas posteriores. Como decía Tesplico ahora se dedican a dialogar respetando las opiniones diversas. Todo se permite, todo se dialoga, todos pueden expresarse. Incluso han reconocido el derecho al error.
¿Cómo puede entonces seguir habiendo autoridad donde reina la anarquía intelectual, moral, dogmática?
Han renunciado a la verdad y a todos los derechos que ella confiere (entre ellos el derecho a imponerse con autoridad) al reconocer el derecho al error. Se ha igualado la verdad y el error, por ende aquella ya no está sobre éste y no tiene justificación alguna para imponerse. ¿Como alguien que adhiere formalmente a este liberalismo pernicioso podría ejercer autoridad cuando todo está permitido?
Si ud. no reconoce esto no podemos seguir debatiendo..

Profesor Neurus dijo...

En la respuesta de Wanderer está el problema. Quién dirime esta cuestión.

Justamente el fundamento que da Tesplico es el de las ordenaciones anglicanas. La gran diferencia en todo este asunto es que ese "hecho dogmático" fue definido por León XIII, y este nuevo "hecho dogmático" es definido por el P. Calderón.

Y los lefevbristas se la pasan diciendo que hubo un papa que definió la pérdida de intención de los anglicanos y quieren hacer toda una teología de la intención. El problema es que estarían usurpando la autoridad de un papa. Porque Apostolicae Curae no es el 2x1 que se aplica automáticamente a otros casos y listo.

Âνδρέας dijo...

Don Tesplico, debiera recordar usted que "de internis neque Ecclesia iudicat". ¿Cómo, por tanto, se arrogaría alguien el derecho de juzgar sobre la "intención de obligar" de un pastor legítimo de la Iglesia?

Por otra parte, sería óptimo que el debate aquí volviera a su cauce, esto es, el tema del artículo, en lugar de seguir derroteros confusos y entreverados.

«De la conveniencia, oportunidad, método y peligros de los retiros espirituales. Criterios de discernimiento»... o algo así, entiendo que es el tema del artículo en cuestión. Y sería bueno aportar a ello, en lugar de divagar sobre las "intenciones de obligar" de uno u otro Pontífices (legítimos).

Anónimo dijo...

"el CVII destruyó la autoridad del Papa a través de la Colegialidad"

¿Y si el CVII devolvió al Papa a su lugar apropiado? (suponiendo que la tesis de que el CVII efectivamente "destruyó" la autoridad papal, lo cual descreo).
Téngase en cuenta que la Iglesia desde los primeros siglos fue fuertemente colegiada y sinodal, aunque sin ser conciliarista como proponen los ortodoxos, por supuesto. Es por culpa de los personalismos y el absurdo absolutismo papal que hoy estamos donde estamos.

Anónimo dijo...

Al Anonimoque dijo...


13 de mayo de 2017, 13:50

Grasset no. ¿ no que ?

Anónimo dijo...

En los prioratos de la FSSPX se encuentran los libros del P Calderón.
Más seguro en el Seminario.
El libro que toca este tema del Magisterio es difícil para el que no se encuentre empapado previamente de estos temas y del método escolástico.
El Prometeo es fácil, pero habla de otra cosa.
El que promete es el que está por salir en dos tomos, el primer tomo en unos meses más; pero también es de otra cosa, también teológica.

Bulgarov dijo...

Estimado Amigo:
De colección! Esta va a ser una "entrada" de esas a los que vamos a tener que volver en el futuro.
Sin embargo, y para que sea más entretenido, me permito no compartir los énfasis que usted ha marcado en su "post".
El tema de la conveniencia, peligros, etc. de los retiros (estructurados o no) depende fundamentalmente de la virtud de la PRUDENCIA.
De ésto último se desprenden varias aristas: la primera, en mi opinión, versa sobre el "padre" o "staretz" que lo predique.
Luego podría mencionar: edad, momento de la vida en la que uno se encuentra, correcta o incorrecta concepción de: la "gracia de estado", "deber de estado", "director espiritual", "oración"; si se está de novio o no, equilibrado o no emocionalmente, si se es influenciable o de carácter firme, si se va acompañado o aconsejado por un amigo (laico preferentemente) que tenga ya más años entrados que uno y sirva de filtro para algunas taras (es decir, de un prudente, dado que el joven por definición no lo es), y un larguísimo etc.
Durante años he realizado ambos estilos de retiros, por supuesto que me quedo con "los libres" o "tradicionales" (distinción que comparto absolutamente), pero me animo a arriesgar que cualquiera de estas modalidades puede hacer bien, si la PRUDENCIA reina en el ambiente.
Por supuesto, si usted me viene a hablar de la concepción IVE de los ignacianos, estamos en un problema, dado que esta gente no sabe lo que hace y utiliza esta herramienta como medio de captación proselitista y militonta. En mi opinión, siempre van a ser malos estos retiros, por muchísimos motivos que he insinuado más arriba y que no tengo el espacio aquí para explayarme.
Asimismo, otro ruido se debe a su frase: "porque es bueno saber que la escuela ignaciana es sólo una de tantas escuelas de la espiritualidad católica..."
Me parece sumamente desacertada, la única espiritualidad es la católica-monástica. Sobre el tema recomiendo que se den una vuelta por el blog THEOSIS, en especial, por los escritos del teólogo ruso Paul Eudokimov. Desde la experiencia, recuerdo de joven haber sido descubierto por la "Lectio" en un retiro en Kukusburgo, es decir que la espiritualidad monástica sopla donde quiere...
El ámbito para explayarse sobre este último punto, si me acepta el desafío, deberá estar enmarcado por la ahumada presencia de un "single malt".
In Domino!

Cacho dijo...

"Nunca juzgo a alguien sin escucharlo. Creo que no se puede hacer eso. Diré lo que pienso, él dirá lo que piensa" dijo el Papa en avión de vuelta de Fátima.

El que puede certificar esto es Mons. Livieres, quien fuera obispo de Ciudad del Este.

Anónimo dijo...

Estimado amigo Wanderer: coincido con el núcleo de su análisis y con varias de sus afirmaciones. Un par de acotaciones:

1. Castellani advierte del peligro de utilizar los ejercicios ignacianos como técnica manipuladora de las conciencias en su famoso libro sobre la catarsis espiritual. Ezcurra, que tenía un estilo nada invasivo en la dirección espiritual, siempre repasaba el libro de Castellani al predicar tandas de ejercicios;
2. Personalmente casi siempre hice retiros en el Opus Dei, antes, durante y después de mis 17 años como numerario. Efectivamente tienen el mismo peligro que los ignacianos. Pero para los que no tenemos vocación religiosa ni vinculada a ninguna espiritualidad religiosa y en cambio vivimos con naturalidad y libertad una espiritualidad laicales como la que enseño San Josemaria, las casas de retiro de la Obra pueden cumplir análoga función que los monasterios, salvo en la Liturgia. De hecho alguno de mis últimos retiros en el Opus Dei los hice asi, oyendo en todo caso alguna platica de Ezcurra con mi notebook, pero sin atarme al horario oficial. Todo con conocimiento del Director del retiro y del sacerdote que predicaba;
3. Lo que ahoga en la Obra el espíritu es la excesiva presión de la estructura institucional, algo que San Josemaria temía pero a lo cual cedió presionado por el contexto canónica y espiritual de su época y la crisis del pos Concilio, que lo llevó a apretar las clavijas por miedo a la desorientación doctrinal y espiritual;
4. No hay que olvidar los peligros del Opus Dei, sobre todo para los que se sientan atraídos por su espiritualidad, aunque no guarden relación necesaria con el carisma fundacional: me refiero a la manipulación de las conciencias, la confusión entre fuero externo y fuero interno, la instrumentalizacion de la amistad, la moral del éxito y la colusion con el liberalismo católico, a lo que habría que agregar ahora cierto descuido en la liturgia y en la ortodoxia teológica, en sinfonía con la moda neoconservadora. Puedo asegurar, sin embargo, que la lectura completa de los textos de Escriva (editados e ineditos) poco tienen que ver con estas desviaciones. Hay intentos serios de mejora en la Obra y honestidad en todàs las personas que conozco y que no son pocas, pero corren el peligro de quedar encerrados entre neoconservadores dogmáticos y progresistas elegantes. Como decía Ludovicus, un neocon es un progresista en cámara lenta;
5. Con todo, quedan sacerdotes y laicos de buena línea, aunque hayan muerto Livieres y Sanahuja. Pero hay que saberlos encontrar. En la Argentina conozco algunos. Al que le interese, que le pida mis datos personales a Ud., estimado Wanderer, que bien se que no es afecto a la Obra pero que también respeta la libertad de las conciencias.

Cordiales saludos

Xavier De Bouillon

Wanderer dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Wanderer dijo...

En adelante, publicaré solamente comentarios que se refiera al tema tratado en este artículo.

Anónimo dijo...

XAVIER DE BOUILLON:"las casas de retiro de la Obra pueden cumplir análoga función que los monasterios, salvo en la Liturgia". GASTÓN:¿Y le parece a Vd poco?

Martin Ellingham dijo...

Por los comentarios que he podido leer me llama la atención que se contrapongan tradiciones que no están llamadas a rivalizar.
Los retiros no estructurados son ciertamente muy antiguos, tal vez tanto como la vida monástica (siglo IV); y a pesar de lo que –erróneamente- pudiera suponerse la aparición de los ejercicios espirituales metódicos, estructurados, nunca supuso una supresión de los primeros, ni una interrupción de la espiritualidad que los inspira.
El surgimiento de los retiros ignacianos es posterior en el tiempo, pero no por ello se puede decir que sean algo malo.
Es llamativa y extraña la lectura que, al parecer, se hace de lo que dijo Pío XII sobre los E.E. Se trata de una recomendación, positiva, pero que no excluye otras modalidades de retiro. Como consejo positivo –no es precepto, como bien se ha señalado más arriba- es válido siempre pero no en toda circunstancia.
De modo que en la Iglesia cada uno es libre de hacer o no retiros. Puede decirse que, en principio, es conveniente hacerlo, aunque la decisión personal depende de circunstancias singulares. Y cada uno podrá elegir la modalidad (estructurada o no) que mejor se adapte a sus necesidades espirituales.
Saludos.

Anónimo normando dijo...

Bulgarov dice muy bien lo que yo apenas apunté con cierta liviandad.

Anónimo dijo...

Mi experiencia es variopinta:
Entre los 19 y los 25 debo haber hecho algo de 5 o 6 retiros en la diósesis del sur mendocino (casi todos los años); afortunadamente todos con sacerdotes diocesanos y no con el IVE. Sí debo reconocer que en uno de esos retiros (el primero) el cura me insistió un poco con el tema de la vocación, pero fue mesurado. Además el tema de los propósitos era bastante frustrante, sobre todo al regresar a la realidad (el principio de que la gracia supone la naturaleza creo que no lo tenían muy claro). Pero debo reconocer que en general fueron buenos, por lo menos para la edad que yo tenía en ese momento. Y si volviera el tiempo probablemente los repetiría aunque con un sacerdote experimentado y de conocida prudencia.
Luego hice otro ignaciano con los de Miles C. Éste fue para el olvido: rigorismo a la enésima potencia, exigencia de uniformidad de comportamientos, y lo que más me llamó la atención fue la insistencia de uno de los curas para que hiciera y repitiera la elección de estado; obviamente ya me quería cura. Yo ya estaba más cerca de los 30 así que lo saqué carpiendo sin mayores problemas.
Luego hice 2 retiros con el Opus. No me gustó para nada: no había silencio, las charlas eran para gente del mundo (que no hay que robar, ni coquetear con la secretaria, y muchas cosas de esa clase.). Los curitas sí me gustaron, noté mucho sentido común en la confesión.
Ahora me voy 3 o 4 días a un Monasterio y por lejos son los mejores retiros. Aunque es verdad que quizás a los 20 años no los hubiese aprovechado como lo hago hoy. No lo sé.
Es una simple experiencia que me parece coincide en algo con el Post.
Un abrazo

Anónimo dijo...

Un tal Bulgarov nos recomiendo a un tal Paul Evdokimov. El próximo paso es que algún Vladimir Ivanovich nos recomiende leer espiritualidad ortodoxa y oriental, como si más allá del Danubio hubiese pensamiento cristiano.

Anónimo dijo...

Muy interesante Wanderer. Comencé a realizar Ejercicios Espirituales ignacianos a mis 15 años. Hoy tengo 25, y hace 3 años aproximadamente que no los hago.
Recuerdo a mis 16 años denunciar ante el arzobispado de Córdoba a un sacerdote jesuita: en el retiro hizo lo que denominé "autoservice del cuerpo y sangre de Cristo", sumado a confesar -en medio de la Misa- a una joven que no se acercó a comulgar (para que esta, finalmente, pudiera hacerlo).
Desconozco honestamente cuán bien -o no- le han hecho a mi alma. Algunos "me gustaron" más que otros...
No obstante ello, si hay algo que siempre me hizo ruido (y no sé si es algo propio de los E.E. o de la tradición) es la famosa "Confesión general". En cada retiro promueven que uno se confiese por todos los pecados cometidos. Nunca lo entendí y creo que tampoco lo podré entender.
Si conozco los requisitos para una confesión válida, por qué voy a pedirle perdón a Dios si, supuestamente, "Él ya me los perdonó e incluso se olvidó de ellos?"
No lo entiendo.

In dubio pro reo

Anónimo dijo...

Si se olvidara de ellos no habría purgatorio.
Y si verdaderamente comprendieramos la gravedad de cualquier pecado nos pasaríamos la vida pidiendo perdón por ellos.
Las confesiones generales durante los ignacianos son muy buenas para tomar conciencia de la gravedad de nuestros pecados.

Anónimo dijo...

Después de la muerte del Padre Sanahuja hemos quedado solos, sigo buscando a algún sacerdote que se le acerque y que tenga ese coraje y prudencia, sabiduría y serenidad, una mezcla que sólo lo vi en él.

Es una pérdida enorme, como lo extraño !
Como Dios puso a este Santo Padre en mi camino, le pido a Dios que ahora me cruce con otro que me ayude a seguir en este camino, se me esta haciendo muy duro.



Juancho dijo...

In dubio peo reo:

Me tomo el atrevimiento de contestarle en medio de gente mucho mas docta que yo.

La materia de la confesión es el pecado cometido por uno, haya sido antes confesado y perdonado o no.

Por eso, su ud habitualmente vive en gracia y solo confiesa pecados veniales, puede ayudarle a su humildad (y también a tener mayor dolor y contrición de los pecados) confesar cada tanto en confesión general todos los pecados graves de su vida.

Yo tengo 40 y esto lo aprendí hace poco.

Juancho.

Anónimo dijo...



http://www.lanacion.com.ar/2023746-vladimir-putin-rusia-piano-china-xi-jinping

Seminarista dijo...

En mi opinión, creo que el concepto de los EE como los planteó san Ignacio poco a ver tiene con lo que se acostumbra a vender (y añado que yo no he recibido nunca EE de mes).
Yo distinguiría Ejercicios Espirituales de Retiro Espiritual. Los EE en principio són para hacer una vez en la vida y el RE puede hacerse tantas veces como se quiera. Creo que es clave para la comprensión de los EE ver el testimonio de los primeros jesuitas.
Los Ejercicios Espirituales se hacen en principio uno solo, recibiendo alguna pauta por parte de quien dirige (generalmente, el director seguía con sus quehaceres mientras el ejercitante hacía lo propio). Los Ejercicios buscarían una orientación de la vida hacia Cristo, un inflamar de amor a Dios y después correr hacia la meta, por así decirlo. Paradigma de esto sería San Francisco Javier; afirmaba San Ignacio que un superior jesuita debía ser más de freno que de espuelas (siendo la dinámica devotiomodernista el espolear a base de cosas que no más bien frenar "locuras" de amor). No se trataba de grandes meditaciones, las hacía el ejercitante; las palabras del padre espiritual serían más o menos según la necesidad del ejercitado, lo solicitado, etc. Este mismo aspecto de la libertad hacía que no tuviesen duración fija, siendo más largos en unos que en otros.
El tema litúrgico era no menor en un principio pero no preceptuado; se daban indicaciones de hacer tal o cual ejercicio antes de oficios litúrgicos, san Ignacio dejaba libertad para que quienes quisiesen pudiesen participar de la Misa o de Vísperas y no por lo mandado). Propiamente (creo recordar) los ejercicios eran cinco al día de una hora... Todo quedaba en un marco de libertad (en esa dinámica de actuar movido por el amor a Dios).
Consideraría también que, distinto al retiro, en los EE no se busca tanto el descanso, sino un trabajo Espiritual. Después, fuera de Ejercicios, cuando lo considerasen necesario, se retiraría cada uno (siendo algo distinto de unos ejercicios).

Acerca de lo de la inspiración mariana de los Ejercicios, sí hay que decir que en Manresa (y después también) tuvo varias experiencias místicas san Ignacio, cosa que creo que no es muy conocida. Creo que es reduccionista comparar los EE con los libros de Montserrat.

Es muy fácil dar (recibir) mal Ejercicios; basta leer comentarios anteriores. Los "pseudo-ejercicios" nunca me han convencido, Wanderer mismo ha hablado del Opus, no me gusta su "curso de retiro", pero en general no me gusta el Opus; lo veo como un picoteo de cosas sueltas, hacer esta cosita, y ahora esta otra, y ahora un examen de conciencia, y ahora leo este librito... No digo que esté mal, pero me parece un concepto distinto a los EE o a un retiro serio (más aun siendo este CR algo a "cumplir"). Como retiro me parece raro, forzado; como EE me parece una tontería.

Querría terminar recomendado la biografía sobre San Ignacio, difícil de encontrar en castellano (webs de venda de libros antiguos) escrita por el jesuita Ignacio Casanovas. Creo que capta bastante bien el espíritu ignaciano. (Quizás en algún punto idealiza un poco, pero no deja de ser un buen libro.)

Disculpas por alargarme.

Anónimo dijo...

ay juancho para que remover toda la porquería de nuevo, no tiene sentido, eso no hace a la humildad, la Virgen María nunca cometió un pecado y fue el ser más humilde de toda la humanidad, es la salud del alma la que hace a la humildad y no haber pecado o haber profanado el alma con el pecado.

Anónimo dijo...

Estimado Seminarista: los cursos de retiro en el Opus Dei tienen poco que ver con los EE.UU ignacianos, como que responden a una espiritualidad laical y no religiosa. Esto es, sin desconocer la realidad del mundo como uno de los enemigos del alma, se pone mas el acento en el mundo como Creación, en el que los hombres están llamados por Dios para colaborar en la santificación de la vida familiar, profesional y social, procurando poner a Cristo en la cumbre de todas las actividades humanas. Santidad y apostolado en medio del mundo respecto de los cuales, las Normas de piedad - incluido un retiro anual o mensual - son medios, no fines. Medios importantes pero que no obligan ni siquiera bajo pena de pecado mortal. Y que, en todo caso, deben ayudar a que la persona vaya subiendo dese una simple presencia de Dios habitual hasta la contemplación, fruto de la Gracia, de la virtudes inufusas y de los dones del Espíritu Santo. El Opus Dei puede gustar o no, eso es algo muy personal. Pero no es algo desarticulado sino que se basa en algunas ideas bien concretas. Como fundamento de la vida espiritual, la filiación divina; como centro y raíz de la vida interior, la Santa Misa; como quicio alrededor el cual se procura crecer en las virtudes, el trabajo profesional; y todo en una compacta unidad de vida, teniendo alma sacerdotal y mentalidad laical.Las deformaciones que pueda haber de esto y los errores del Opus Dei son para otro post. Pero lo que digo es el núcleo o el centro de lo que es o debería ser un retiro en la Obra, en un clima de silencio,oración y recogiendo.
Cordiales saludos

Xavier De Bouillon

Anónimo dijo...

¿Wanderer por qué no publica los comentarios que critican al Opus?
¿Le da miedo que "san" Josemaría se enfade? Acuérdese de que él era un acérrimo promotor de la libertad de conciencia, no creo que le moleste una opinión.
¿O será que a ud le molesta porque no quiere quedar mal con sus amigotes?

Anónimo dijo...

Seminarista y Amigote:

1. Quise decir que las Normas de piedad no obligan ni siquiera bajo pena de pecado VENIAL. Algo que a San Josemaria le costó que la Santa Sede aprobara;

2. Wanderer ha escrito contra el Opus Dei, en varios puntos importantes no sin razón;

3. San Josemaria no hablaba de libertad de conciencia sino de libertad de las conciencias. La distinción es de Pío XI y Escriva la uso mucho. No es lo mismo la conciencia desvinculado de la verdad, error del liberalismo iluminisla, que la imunidad de coacción dentro del orden moral objetivo

Xavier De Bouillon

Anónimo dijo...

Y con respecto al laicismo que promueve el Opus tal como lo hacía su "santo" fundador que me dice?. Ya veo que con eso también estoy confundido..

Anónimo dijo...

San Josemaria defendía la confesionalidad del estado, como se advierte en la famosa carta que le escribiera a Franco al respecto. La puede encontrar en Internet. En todo caso Escriva hablaba también de secularidad como algo equidistante del clericalismo y del laicismo, es decir de esa sana laicidad que al decir de Pío XII no sólo no se opone sino que supone la confesionalidad católica de la comunidad política. Puede leer todo esto con detalle en el artículo "Los neomaritaineanos" de Fernando Romero Moreno, con quien debati largos años este tema y cuyas ideas comparto. Tambien se encuentra en internet. Ambos somos Cooperadores, no miembros del Opus Dei, pero estamos en desacuerdo con la deriva catolico- liberal de la Prelatura, aunque dentro de ella siga habiendo personas de pensamiento conservador, tradicionalista o nacionalista católico. En el pasado inmediato de la Argentina, figuras emblemáticas como el carlista argentino Don Manolo García Verde, Santiago de Estrada padre, Mons. Livieres, el P. Danilo Eterovic o el P. Juan Claudio Sanahuja. En la actualidad figuras de relieve como Juan Luis Gallardo o Jorge Scala. Pero la colusion actual de obras corporativas de la Prelatura con el Instituto Acton, a pesar de mi amistad con el Dr. Gabriel Zanotti, me produce un profundo rechazo. Tal vez el nuevo Prelado, que defendiera en tesis la confesionalidad substancial del estado, a diferencia de la laicidad aconfesional sostenida como ideal de máxima por la mayoría de sus cofrades, ayude un poco a mejorar las cosas. Al fin y al cabo, en sus ultimos años, Escriva no se canso de denunciar la mancha roja del marxismo, la verde del hedonismo y la negra del laicismo. Pero no me ilusiono mucho. La crisis de la Iglesia esta por todos lados. Yo no veo en el futuro más que dos opciones: Restauración o Parusia

Xavier De Bouillon

Anónimo dijo...

Wanderer qué pasó, no viste el otro comentario con el link que pegué?
O es qué te molesta la crítica?
Lo voy a volver a pegar en otro comentario para que lo publiques.
Si no lo haces, me puedo imaginar perfectamente el motivo

Anónimo dijo...

desde san antonio abad hasta los doctores misticos tenian alguien que los dirija. el aba espiritual es necesario. busquen cualquier santo y tenia alguien.
Evidentemente si es malo es el peor enemigo del alma como dice S. Juan de la Cruz.
ser tan "libre" en la historia de la iglesia no ha dado santos.

ahora bien si ninguno de los curas buenos. como los Saenz por ej. te vienen bien. desconfío de vos.

Anónimo dijo...

en vez de perder tanto tiempo en internet(y lo digo también contra mi) hay que leer san juan de la cruz. doctrina segura en lo espiritual.
y bajar la cabeza.
Doctor Mistico.

Anónimo dijo...

Soy sacerdote del IVE por más de 20 años y en cierto sentido son falsas las estadísticas, porque los que se han ido son más, y porque hay muchos que han pedido irse y no les dan permiso hasta que cubran sus puestos... y mientras tanto siguen fundando...

Anónimo dijo...

Un compañero mío fel IVE predicó un EE de dos días en el cual metió 20 charlas... formalisno puro. No habia nada de tiempo para meditar!!!! Una barbaridad total.

Anónimo dijo...

Ni nosotros en el IVE nos enteramos cuando se va alguien. Tapan todo, no sólo los abusos...

Vanselmi dijo...

Hola, me interesaría contactarme con Xavier De Bouillon porque me interesarían sus opiniones sobre quién queda de buena línea en la Obra, me podrán contactar por favor? Mi mail es vanselmi@gmail.com