lunes, 10 de julio de 2017

Bautismo para todos y todas


Conservar la fe es uno de los puntos centrales que San Pablo señala: “He combatido el buen combate, he conservado la fe”, dice en la carta a Timoteo. Consecuentemente, perder la fe es un peligro del que debemos cuidarnos tanto como perder el buen combate. Y la fe no se pierde de un día para otro, ni tampoco resulta tan clara para el sujeto como para los demás que la fe se ha perdido. Es decir, no es necesario un acto público de apostasía.
Probablemente, uno de los primeros síntomas que aparecen como indicativos de un fe tambaleante es el menosprecio o desprecio de los sacramentos. Y esto ocurre porque los sacramentos son de los elementos más “mágicos” que tiene la Iglesia: agua que borra el pecado original, palabras que borran los actuales, pan que no es pan sino el Cuerpo de Cristo, aceite que cura las enfermedades y fortalece el alma, etc. Aquél cuya fe sea débil comenzará a ver en estos signos no más que resabios de una mentalidad primitiva o bien, meros signos que no poseen en sí mismos capacidad transformadora o performativa sino solamente un modo de manifestar “algo” socialmente relacionado con el cristianismo. Y cuando esto sucede -y sucede cada vez con más frecuencia-, el sacerdote deja de cuidar y prestar atención a los requisitos, condiciones y demás detalles de los sacramentos porque, en definitiva, lo importante es que el signo sea adecuado para manifestar públicamente lo que se busca. En definitiva, la performatividad del sacramento ya no es personal sino comunitaria. 
Es por eso que ante la carta del cardenal Sarah aparecida hoy en la que se recuerda a los obispos las condiciones que debe tener el pan y el vino aptos para la celebración de la Santa Misa, los medios han salido con interpretaciones propias de quien no tiene fe (ver aquí un ejemplo), aunque la realidad es que buena cantidad de clérigos comparten esa opinión y harán poco o ningún caso a la disposición vaticana.
Algo similar ocurre con el bautismo. Buena parte de los sacerdotes que lo celebran no ven en él más que un signo con performatividad social por la cual un niño se asocia a una comunidad cristiana y que, de paso, sirve como ocasión de encuentro familiar y para estrechar lazos de amistad. Solamente eso. No le hablen de exorcismos ni de lavado de la culpa original porque sencillamente no lo entienden. Como tampoco entienden los requisitos y condiciones que se exigen a los padres para acceder el bautismo del niño y a los padrinos para serlo: si el efecto del sacramento es meramente social, lo importante e imprescindible es que el grupo social pueda apropiarse del significado del signo. En pocas palabras, se perdió la fe.
Veamos lo que ocurrió hace pocos días en la noble y benemérita ciudad de San Miguel de Tucumán. La iglesia dispone que, para el caso del bautismo, “Téngase un solo padrino o una sola madrina, o uno y una” (c. 873), es decir, un varón y una mujer. Y en el canon siguiente exige dice que el padrino o madrina “sea católico, esté confirmado, haya recibido ya el Santísimo Sacramento de la Eucaristía y lleve, al mismo tiempo, una vida congruente con la fe y con la misión que va a asumir”. Son cuestiones del más mínimo sentido común para un cristiano que tiene fe; para el que la ha perdido, no son más que regulaciones que pueden ser obviadas porque llevar una “vida congruente con la fe” es una expresión vaciada completamente de sentido.

Así las cosas, se filtró un video en el que un señor que por algún motivo se viste de mujer y se comporta como tal y, por lo que parece, su conducta no queda en meros maquillajes, hormonas y puntillas, va a ser padrino -él dice “madrina”- de bautismo, pero pide silencio porque el cura de la parroquia les ha pedido que no digan nada. Claro, un travesti no lleva una “vida congruente con la fe” y, por tanto, no puede cumplir el rol de apadrinar a un niño. 
Lo que podría haber sido no más que una expresión de deseos o una patológica imaginación calenturienta, era real. Aquí tienen ustedes las fotografías del momentos en que este señor es padrino de bautismo de una pobre criatura y tienen también ustedes al sacerdote que se prestó a esta irregularidad, un sacerdote que ya perdió la fe en los sacramentos.

Pero como bien dice un refrán popular, “la culpa no es del chancho sino de quien le da de comer”. Hoy mismo el sitio Rorate Coeli trae la siguiente noticia que reporta Marco Tossati: “El primer escalón del calvario del cardenal Müller fue un desconcertante episodio ocurrido a mediados de 2013. El cardenal estaba celebrando la Misa en la iglesia que se encuentra junto al palacio de la Congregación para un grupo de estudiantes y profesores alemanes. Su secretario se acercó al altar y le dijo: “El Papa quiere hablar con usted”. “¿No le dijo que estoy celebrando la Misa?”, preguntó Müller. “Sí”, le respondió el secretario, “pero dice que no le importa. Que quiere hablar igualmente con usted ahora mismo”. El cardenal se dirigió a la sacristía y encontró al Papa que, de muy mal humor, le dio algunas órdenes y un dossier concerniente a uno de sus amigos, también cardenal. Por supuesto, el cardenal quedó estupefacto”.
Si el mismísimo sucesor de Pedro no tiene respeto por la Santa Misa y no le importa interrumpir su celebración a fin de satisfacer una de sus habituales rabietas, no podemos pedir mucho más a un pobre cura tucumano. 

43 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente entrada Wanderer.
Y se suma a lo que se viene viendo cada vez con mayor claridad: la gran mayoría del clero católico -jerarquía incluida- ha perdido la Fe, ha perdido la capacidad de razonar con consistencia, y ha perdido la decencia (pues de tener decencia, sabrían que no deben sin Fe seguir ocupando sus puestos, y renunciarían a ellos para ganarse la vida de manera decente en alguna otra cosa).
La situación es desoladora, y no se le ve salida humana posible.

Anónimo dijo...

El año pasado comence con mi hija la patetica "catequesis familiar" para su primera comunion en una parroquia. Alli me pidieron la fe de Bautismo de la niña, lo cual es natural y obvio. Luego, por cuestiones que no vienen al caso, dejamos esa catequesis. Este año comenzamos en otra parroquia. Le pregunto a la "catequista" de padres si debo llevarle la fe de bautismo, y ante mi sorpresa me dice que NO!!! Sera que para este párroco tener el sacramento del bautismo es un detalle burocratico cuya constatacion puede obviarse? Por el tenor de estos encuentros, me sospecho cualquier cosa. Lamentablemente las catequesis familiares son desastrosas en todos lados, o casi en todos. Pero no hay forma de zafar de ellas, a la mayoria de los parrocos les importa un rabano las barbaridades que dicen los catequistas, pero ay! si a uno se le ocurre pedirles preparar al chico uno mismo. La respuesta es un NO rotundo, porque lo importante es la "comunidad".

Anónimo dijo...

Y ese cura está en comunión...Dios nos libre de la plena...
Hilbert

Anónimo dijo...

Pero el tema es que el sacerdote encargado en el tribunal interdiocesano de Tucumán para estos casos, dió el ok diciendo que el bautismo no puede negarse a nadie bajo ninguna condición , cosa que no entraba en juego porque de lo que se trata es del padrino, no del niño. Y si quiere hasta le doy los nombres de los responsables, pero no viene al caso...

El tucumano desterrado.

mjbo dijo...

No sé en qué parte de la Misa estaba el Cardenal Müller pero también hizo mal en abandonarla... Como si ya no le diera el valor que tiene...

Anónimo dijo...

El sacerdote tucumano en cuestión, y su Obispo, y etc., son causa sí, pero también son consecuencia, de la calidad de la Fe de los católicos argentinos (calculo que afuera es más o menos lo mismo, pero hablo de lo que mejor conozco). No tenemos el menor concepto de lo Sagrado. Nos es un concepto ajeno. Ese concepto del Dios distinto del Hombre, Trascendente, que empapa ambos Testamentos -el Dios que se revela a Moisés en la zarza ardiente- no lo entendemos, no nos interesa, y nos deja completamente fríos. Nos es algo absolutamente ajeno. Así que vamos a los Templos de Dios a ofenderlo, a hacer lo que específicamente nos prohíbe, a morirnos de risa en su cara (a nuestro propio riesgo, claro). Ese Dios Trascendente a nosotros no nos interesa en absoluto. Y nos molesta –nos agrede- que alguien nos lo venga a mentar.
Sería un interesante ejercicio intelectual tratar de entender cuál es el objeto de nuestra religión. Qué es lo que nuestro culto adora. Lo más probable es que sea cierta idea de nosotros mismos.

Anónimo dijo...

Tucunabi desterrado en i opinión el bautismo de ese niño debería estar en discusión. Hay fundadas esperanzas que sea educado en la Fe de la Iglesia? Esta es una condición necesaria parabautizar a un niño.

Anónimo dijo...

Tucumano desterrado: Habría que explicarle al cura que en determinadas circunstancias es mejor (en el sentido de menos grave) negar el bautismo ya que si no existe (razonablemente) posibilidad de que la persona bautizada reciba luego una adecuada formación católica, en realidad lo único que están logrando, es que si esa persona se condena, tenga mayor pena en el infierno, ya que la misma se agrava para los miembros de la Iglesia.

Marcelo

Anónimo dijo...

Apreciado Don Guander

Hace años, en una mesa en el Boliche de Riccitelli de La Ernestina, un paisano muy compuesto y que se las daba de léido pretendiendo ser original protestó: "yo no creo en los curas".
Mi respuesta no se hizo esperar: "Vea paisano, yo tampoco!".
Y agregué: yo creo en el Símbolo de los Apóstoles que también lo llaman Credo.
Es que los frailes, continué, nunca fueron ni serán objeto de creencia en si mismos. Los ha habido santos, maulas, tuertos, zainos y embrollones y que cada uno rinda cuentas cuando haya menester. Y ser anticlerical o paraclerical no es una cuestión mayor que discutir si Bols o LLave a la hora de pedir Ginebra. ( aunque yo prefiero la De Cuyper).
Últimamente con el aluvión de curas degenerados ( no se me ocurre otro adjetivo) y el silencio jerárquico revive la cuestión.
Mire usté. hace unos años la basura bien reinante, comunicante y pensante (?) destripó públicamente al entones Obispo Castrense por recordarle con dignidad, a un ministro, la admonición del Señor frente al escándalo de los pequeños.
De más esta decir que cabía alinearse con el valiente y solitario purpurado.
Pasó el tiempo y el pobre Baseotto, menospreciado por el mundo y bien empujado por alguno de de sus colaboradores, marchó al digno destierro.
Sin embargo esa valiente actitud era sólo frente a la simple opinión de un político oportunista.
Volviendo al caso de los curas maulas que superan, en mucho, el despropósito del pobre funcionario, no se ha escuchado de parte de nadie de la Iglesia (incluido a quien funge de Papa) similar recuerdo pùblico de la terrible amenaza de Cristo frente a tales tropelias.
Seguramente o bien los pastores desconocen el principio de "Iota Unum" o su corrección política los lleva a pensar que la admoniciòn del Señor sólo se aplicarìa hoy a las bestias del Isis o a quienes generan daños ecológicos.
Lo explica sin embargo la naturaleza humana. Es más fácil agarrárselas con alguien lejano en el tiempo o espacio que encarar al malvado. la culpa es del Gordito de Corea o de Hernán Cortes.
Por eso sigo "sin creer" en los curas. Del mismo modo que creo en la Defensa de la Patria y la Justicia y no creo ni en los militares ni en los jueces.
le parece que me explico?
Con mis respetos de siempre
Puestero del Oeste


Anónimo dijo...

Que el madrino sea un travesti o personaje equivalente no significa que el niño no vaya a tener una (adecuada) formación católica. Me parece absurda la especulación de su presunta condenación cuando apenas ha sido bautizado. Distino es si fuera hijo de una yunta homosexual o cosa parecida, en donde realmente la certeza de que vaya a ser educado en la fe católica es al menos dudosa.
Por último hago recordar el bautismo de tantos indígenas en nuestras tierras, tanto niños como adultos, que eran a menudo bautizados más por celo apostólico misionero y para salvaguarda de su condenación que guiados por certezas y complejos discernimientos. Podrán decirme que cómo puedo hacer semejante comparación y tan anacrónica.
Pero venga que el bautismo es el bautismo, y se está jugando con el carácter de la filiación divina.

Anónimo dijo...

A ud le parece que puede haber una adecuada formación católica de parte de progenitores que eligen como "madrina" a un degenerado como ese?? Por más triste que sea no quiera negar lo evidente estimado.

Marcelo

Blas dijo...

EL requerimiento para el bautismo de un niño incapaz de entender el sacramento no es suponer, esperar o adivinar si va a ser educado en la Fe. El requerimiento es tener fundadas esperanzas. ¿En que funda Uds su esperanza en una educación católica de ese niño?

Carlo - dijo...

Estoy de acuerdo con Marcelo. La elección de la "madrina" por parte de los padres nos hace sospechar que, más que un deseo sincero de salvación de su vástago, su principal objetivo es desafiar la "obsoleta y patriarcal moral binaria" de la Iglesia y/o atraer publicidad.

Anónimo dijo...

Anonimo de las 11:35, 11/7, te lo digo de "onda", sin animo de insultar. Sos TORRIBLE. Si llegamos a este umbral de la abominacion desoladora fue por ese tipo de pensamiento. Y te lo digo yo que pensaba asi. No se puede tapar el sol con el dedo. No se puede. Vas derecho al precipicio. Volantea! Per carita!!! Como decia el de los peibes y tijeras.

Anónimo dijo...

El que juega con el carácter de la filiación divina es el cura, y el madrino...joer !!!
Hilbert

Anónimo dijo...

Marcelo: vi nuevamente el video y ud. tiene razón. Sin embargo no nos pongamos a especular si el crío se va a condenar.

Anónimo del 11 de julio de 2017, 11:35

Anónimo dijo...

Fui censurado en mi comentario y no me quejo. Aducía yo que el escribiente del artículo no comprendía bien las dimensiones del sacramento y tampoco comprendía la unción de los enfermos. Y su referencia a la "magia" decía yo que era muy poco feliz. Quienes trabajamos en territorios de verdadera misión confiamos en que el sacramento, aunque sin visión provisoria del fruto, vale por su eficacia. Eso no significa aceptar cualquier padrino. Pero Francisco Javier y otros como él (algo dijo un comentarista sobre nuestros indígenas) esperaba que la Iglesia pudiera suplir. Conozco niños que han muerto antes de llegar a poder confesar su fe, aunque no fueran bautizados en riesgo de muerte. Y otros que a la edad de la catequesis han podido ser acompañados. El bautismo se los permitió. Saberse bautizados los acompaña siempre. Y la Iglesia está cercana de múltiples formas. Entonces (no para el caso particular de un padrino contestatario) se puede ser condescendiente. En muchísimos casos es imposible encontrar un padrino en condiciones canónicas aceptables en el entorno familiar. Por eso se puede confiar en el sacramento y su eficacia abandonándose a la Providencia e incluso disponiendo medios de acompañamiento a mediano plazo. Es lo que se suele hacer mal que les pese a muchos críticos. De todas maneras es innecesario también este mensaje. Gracias a Dios Èl obra más allá de los expertos en opinión teológica y canónica que tampoco lo son como queda demostrado. Y si para ellos no queda demostrado qué más da. Estamos para salvar. O para confiar en Cristo que salva.

Juancho dijo...

Hay algo que cronólogicamente precede al derecho canónico: el sentido común. Es básico.

No se puede realizar una ceremonia solemne con mamarrachos.

Una persona que propone a un travesti de padrino, no se puede proponer nada serio.

Anónimo dijo...

Después de su sorprendente conversión el poeta antes judío Max Jacob buscó padrino en el grupo de amigos bohemios del bar de París (el de la película de Woody Allen). Al final el único que estaba dispuesto era Pablo Ruiz Picasso. El cura lo aceptó. Y Max Jacob se hizo santito (o algo así) en Saint Benoit sur Loire (hoy 11 de julio, donde descansan los segundos restos del Padre de Monjes).

Anónimo dijo...

Gracias por su testimonio, Anónimo de las 17:40.

Juancho: a veces la realidad va más allá de los cánones de lo que nosotros consideramos "serio", "ordenado" o incluso lógico. Las miserias del mundo son máximas; al punto que han hecho perder la fe (la esperanza) a muchas rocas bien cimentadas.
Por supuesto que este caso en cuestión es de un desorden evidente. Pero si vieras las situaciones a las que tiene que enfrentarse un capellán de colegio u hospital, un párroco con celo de las almas a él confiadas, o un obispo comprometido... y no siempre es sencillo hacer un discernimiento cabal de las situaciones, como explicaba la persona de territorio de misión.

De mi experiencia en contacto con una secretaría parroquial de una localidad de clase media acomodada, las condiciones de los candidatos a los sacramentos en su mayoría dejan muchísimo que desear. La gran mayoría son regularizaciones, y de personas que a veces ni siquiera han tomado la primera comunión o se han confirmado.. Muchos bautismos son patrocinados por abuelas y con no poca disconformidad o indiferencia de los padres de la criatura (que en muchos casos ya tiene 2, 3 o 4 años); los padrinos a veces son lo más "rescatable" de la familia, al igual que los testigos del matrimonio. Y rescatable por decir mucho.

Anónimo dijo...

Anónimo de la 17:40 si las cosas son así porqué entonces no bautizamos a todos aun los que no piden al bautismo? Tres catolicos con agua bendita entran a las maternidades y dismuladamente salpican a los niños en los pasillos.
Ah, avisnle a la curia romana que cambie el catecismo y el codigo de derecho canónico.

Ludovicus dijo...

Es gracioso. Los que defienden aquí el bautismo a cómo dé lugar invocan que Dios obra "mas allá de los expertos en cuestiones teológicas" y que hay que abandonarse a la Providencia.
El argumento prueba demasiado a poco que se piense y se aplique al bautismo en sí.

Anónimo dijo...

Anónimo de las 19:43,
la pregunta que usted hace es buena. Muy buena.

Anónimo dijo...

Señores, creo que la conversación ha degenerado (de uno estamos hablando...) Una cosa es bautizar chicos sin tener la menor certeza sobre su futuro por hallarse en medios paganos o no cristianos, tierras de misión, y otra muy diferente es el Sacramento del Bautismo para el pobre angelito que vive en un medio totalmente degenerado y decididamente anticristiano, empezando por el propio cura, personaje tan nefasto como los demás por consentir y hacerse cómplice de semejante porquería. En las Sagradas Escrituras, la retambufa es pecado nefando y abominable y Dios siempre reacciona contra él de modo violento, sea en Gomorra, Sodoma, Nueva Orleáns o Tucumán... ¿Y "eso" es el "madrino" del pobrecito chiquitín, y no produce repugnancia natural y espontánea en alguno de los lectores...? Eso es una burla al Sacramento, un verdadero sacrilegio; y si no estuviéramos ya al fin-final de la mundanal carrera -esto último es mi modesto parecer- una porquería como esta sería motivo suficiente para cancelarle la patria potestad a los padres y echar al cura a patadas. Arcadio Venidoamenos.

Anónimo dijo...

No me refería a eso mi amigo, sino a que lo que se planteaba no era el bautismo del niño sino el padrino trolo vestido de mujer. En el caso concreto es obvio que no hay mucha esperanza de que sea educado en la fe, y por lo tanto no se debería administrar el bautismo. El canonista mandamás de ahí autoriza y alienta cosas así, y además es lo que enseña en sus clases en el seminario según tengo entendido... Confirmando en el error a todos los burros que después serán ordenados.

El tucumano desterrado

Anónimo dijo...

Más allá del poco edificante espectáculo de este esperpento que nos han regalado los tucumanos, el asunto de no bautizar a un niño en atención a la mayor o menor catolicidad de su familia no me resulta del todo convincente. La mucama católica de la familia Mortara bautizó al niño Edgardo, aún sabiendo que su familia era judía. Y Pio IX le dio la razón (claro que -en una vuelta de tuerca a la necesaria catolicidad de la familia- Pio IX lo sustrajo a su familia de origen, para asegurarle una crianza católica).
Edgardo Mortara

Juancho dijo...

11 de julio de 2017, 18:59

En este caso concreto el padrino no es lo más rescatable de la familia, es un mamarracho aún para el mundo.

Se podrá bautizar al niño, pero ese caballero no puede ser padrino.

El tema es que esta gente reconoce a la Iglesia la facultad de instituir padrinos pero no la de decir quienes son aptos y más que querer que se le administre el bautismo quieren que se instituya padrino al susodicho.

El canon pide que en lo posible se tenga un padrino o una madrina o uno y una. Bueno habrá un solo padrino o no habrá ninguno. Se bautiza y listo. Pero no con el mamarracho faltando el respeto al sacramento.

Sobre lo otro que Ud dice es así, pero tener que lidiar con bárbaros no me tiene que hacer bárbaro.

PD: no confíe en las secretarias parroquiales, suelen ser bastante chismosas.

Anónimo dijo...

Por cierto que eso que Ud dice es lo que hago y hacen mis colaboradores con bautismo de deseo explícito y de agua en peligro de muerte. Obviamente. Conoce poco de la voluntad salvifica universal comunicada a la Iglesia.

Anónimo dijo...



El Bautismo borra el Pecado original ...con eso suficiente . El resto es accesorio ..

Anónimo dijo...

Sí es cierto lo que dice ud es un temerario. Le recomiendo hablar con un buen sacerdote sobre el tema urgente. No es tan fácil como ir a Afganistán gritando gritando viva Cristo Rey...

Anónimo dijo...

Acaso a ud todo le tiene que parecer convincente para creerlo?? Estudié el tema y verá que es así a pesar de su disgusto

Anónimo dijo...

El anónio que habla del caso Mortara no entiende que ese ejemplo es justamente contrario al bautismo para todos y todas. El "bautismo" de niños judios a escondidas de sus padres estaba prohibido en los Estados Pontificios. La mucama de los Mortara administro el agua del socorro al niño que había sido desauciado por los medicos y este se recuperó. Si esto no hubiese sido así el bautismo no hubiese sido válido y Pio IX no se hubiese metido en ese lío.

"El Bautismo borra el Pecado original ...con eso suficiente . El resto es accesorio .."

El bautismo válido borra el pecado original con eso es suficiente. EL resto será accesorio mientras no quite validez al bautismo.

















Anónimo dijo...

Gracias por si consejo. Ahórreselo. Yo soy sacerdote y se lo que hago para salvar en Cristo. Veremos cuántos salva Ud.

Anónimo dijo...

Anònimo del


12 de julio de 2017, 9:10

La condición para el Bautismo las da la Iglesia , no Ud .

Anónimo dijo...

Anónimo de las 9:10 hs.,
dudo que esté al alcance del Papa declarar inválido un bautismo que cumpla con la materia y la forma del sacramento. El Papa podrá decir que tal bautismo, en ciertas circunstancias, es ilícito. Pero no inválido.
Si la mucama quiso hacer lo que hace la Iglesia al bautizar, usó agua, y pronunció la fórmula trinitaria, bautizó. Independientemente de que Edgardo estuviera o no moribundo. Con lo cual, en cualquier caso, Pio IX se hubiera encontrado en el mismo predicamento.

Anónimo dijo...

Supongo que si había una norma que prohibia los bautismos a escondidas, el caso Mortara no debe haber sido el único pero si es el único que fue llevado a Roma para ser educado.


Anónimo dijo...

Habría que ver que clase de sacerdote es... Hay varios que hacen más mal que bien..

Anónimo dijo...

No se trata de quién salva más almas estimado Padre.
Me atrevo a hacerle una consulta: Qué pasa si una de esas personas que ud bautizó termina adoptado por una pareja de homosexuales?
¿Y dónde lo podría encontrar Padre? Me gustaría hablar personalmente con ud.

el muerto dijo...

Señores: el que un niño tenga como madrino o padrina a un hombre travestido creo que nadie lo tiene como algo bueno. Aquí recae toda la responsabilidad sobre el cura, quien, es cierto, no da señales de haber conservado la Fe, ni la decencia, ni quizás los calzoncillos...Ahora bien, uno de los comentarios expresa sus dudas sobre la salvación o condenación del niño, fundado en las pocas garantías que se le ofrecen al pequeño de ser educado en nuestra religión. Lo que queda expresado en dicho comentario (el corazón me dió un vuelco cuando lo leí) es una temible muestra del más frío y duro fariseísmo católico, del cual abomino aún más que de los saduceos católicos... Si de la salvación de alguno hay que dudar, yo empezaría a dudar de la mía propia; y, consecuentemente, rogar a Dios para que me confirme en la Fe, no sea que termine como el cura arriba mentado. Después dudaría de la salvación del desgraciado cura (falso pastor, ladrón y usurpador) Aunque dudar de la salvación de Fulano o Mengano me parece propio de odioso fariseo. Cierto es también que por la Fe nos salvamos, y que cuando ella se pierde se pierde el alma y la vida eterna y la decencia...la cual pérdida puede sospecharse, entre otras cosas, en la apreciación,el respeto y la fe que se tenga en los sacramentos, a lo cual apunta don Caminante. En relación al comentario farisaico puede decirse también que el bautismo es válido e incorpora al niño en la dichosa y sobrenatural Ciudad de Dios, pues el carácter del sacramento es cosa seria porque es cosa divina, aunque sea administrado por manos indecentes. Si el niño era bautizado con la fórmula correcta, pongamos por caso, en una juntada evangelista o de cualquier secta, el bautismo es válido y ni el Papa de Roma puede invalidarlo; en lo cual apoyo al comentarista cura que recalca lo que hay que recalcar: el efecto real sobrenatural del sacramento, aunque incomode al fariseo que tuvo su madrina y su padrina devotísimos católicos.
Tampoco voy a dejar de notar que el supuesto cura del comentario mostró la hilacha de la sotana cuando afirma, como en una idiota competencia y en un grueso error doctrinario y moral, haber salvado más almas que otro; donde salta a la vista, nuevamente, que el mayor mal de la Iglesia hoy es el maldito fariseísmo. Dios salva las almas (y los cuerpos) y se sirve de los instrumentos a veces los más raros y despreciados, incluso de los curas... sin decencia. Y de paso, recomiendo al que quiera leer algo fuerte como el whisky, la novela THE POWER AND THE GLORY, del escritor yanqui Graham Green. Recomiendo la novela no a su autor; distinta cosa. Por si sale otro a criticar al yanqui. Como dijo Castellani el enemigo de Cristo es el fariseismo, el antagonista en su drama divino hummano. Hasta luego

Anónimo dijo...

Estimado finado: Soy Marcelo. Primero que nada quiero decirle que, como ud señanalaba, de la primer salvación que dudo, es de la propia. Lo que expresé con anterioridad, es simplemente lo que enseña la doctrina tradicional de la Iglesia, a saber: es necesario (cuando no media peligro de muerte) tener un mínimo de posibilidades de que la persona a bautizar, sea luego educada en la fe católica ya que si esto no es razonablemente previsible no conviene hacerlo (por lo menos no en ese momento) ya que son peores las consecuencias de una eventual condenación. ¿¿A ud enserio le parece prudente bautizar a los hijos del Florencio de la V??
Y con respecto a sus acusaciones a diestra y siniestra de fariseismo, me atrevo a recomendarle que sea más cauteloso. Hoy en día cualquiera que defienda la doctrina católica es acusado de fariseo ya que impera un "catolicismo light" en el cual hay que callar las verdades porque es menester ser "misericordioso" y "tolerante" con el prójimo.
No hay que tener tanto temor a decir las cosas como son...
Y créame que me compadezco mucho por la situación que le toca vivir a esa pobre criatura.

Wanderer dijo...

Sr. Muerto, una aclaración literaria: Graham Green era inglés, no americano. Y muy inglés además.
Y en cuanto a lo otro, no entiendo bien a qué viene aquí la cuestión del fariseísmo. Creo que tiene razón Guillermo: los niños deben ser admitidos al bautismo SOLAMENTE cuando hay presunción de que será educado en la fe. En caso contrario, el bautismo debe ser negado. Esta ha sido siempre la enseñanza tradicional de la Iglesia.

Anónimo dijo...

Estimado Wanderer,
le hago esta consulta sólo con ánimo de entender: si el bautismo -como todo sacramento- actúa 'ex opere operato', ¿no debería ser administrado siempre?. ¿No conferiría la Gracia al bautizado independientemente de cualquier otro factor?. ¿No puede asimilarse a un antibiótico que se administre a un hijo de esquimales aislados, y que curará aunque sus padres no entiendan lo que está ocurriendo?.

el muerto dijo...

Gracias por la corrección. Al no conocer al autor no quise recomendarlo. Leí dos obras suyas, la que recomendé y una que se me cayó de las manos después de leídas unas pocas páginas. En cuanto a la cuestión del fariseísmo viene a cuento de la duda que pone un comentarista sobre la posible salvación del bautizado, y luego, el otro comentario en el cual un cura dice salvar almas. Si busca en el Evangelio verán actitudes y posturas semejantes en los fariseos. No tengo el gusto de conocer a ninguno de los que emitieron dichos comentarios, con lo cual aclaro que no se trata de un ataque a las personas.
Ud. lo ha dicho: PRESUNCIÓN. Quede claro que de ningún modo pienso que debe hacerse a la ligera y sin ningún cuidado,como sucede en la mayoría de las parroquias, de lo cual soy tristísimo testigo. Por otro lado, una vez realizado el bautismo los efectos del sacramento son reales, si la fórmula correcta. Y poca presunción o nula puede haber, esta vez, sobre el destino humano y sobrenatural del niño; eso es asunto de Dios. Demás esta decir, creo, que ese bautismo NO debía ser realizado, y la culpa es total y absolutamente del cura. (y también de la comunidad religiosa donde se realizó el bautismo). Por otra parte, es mi parecer que los bautismos, en razón de las circunstancias catastróficas de la actualidad (argentina), mejor sería que se hagan a la edad adulta, o al menos se deberá trabajar mucho por la conversión de los padres del bautizando previo a bautismo, ya que este rito se vació y convirtió en mera costumbre y ocasión de comer un asado en familia, un acontecimiento social sin contenido religioso, como bien denuncia El Caminante en su entrada.
El catolicismo light lo conozco demasiado y a veces no me deja dormir y me hace difícil incluso vivir, si no fuera yo un muerto.
PD: creo más posible la conversión del travesti famoso que Marcelo nombra que la de muchos monseñores y recontrapurpurados de la romanísima Roma que están travestidos de religiosos y son más florencios que el otro.
PPD: nadie más ávido que yo en ser corregido o enseñado. ¡Odio estar equivocado!