miércoles, 16 de diciembre de 2020

¿Rebaños sin pastor? Sobre un interrogante de Wanderer

 

por el Padre Ducadelia


Cuando el Señor vuelva de la boda debe encontrar a todos sus siervos despiertos y atentos para recibirlo. Y al encargado debe sorprenderlo también administrando las raciones a los que le han sido encomendados. Aunque el acento de la parábola recaiga sobre la espera de los fieles en general y de los pastores en particular, puede atenderse a que todos ellos deben permanecer en la casa de su Señor. “Que nadie abandone la era antes de la cosecha con la excusa de que le es imposible aguantar a los pecadores. No lo haga, no sea que al encontrarse fuera de la era, lo recojan los pájaros antes de llegar al granero” -conminaba San Agustín-.

Los interrogantes de Wanderer para el futuro (“comunidades” organizadas por los católicos laicos en torno a sacerdotes fieles, y desligadas del obispo”) me dejaron un gusto amargo. Una iglesia sin obispos o donde éstos son alguien abstracto que necesito más como título de legitimidad que como testigo, sacerdote y gobernante… ¿es esto aún Iglesia católica?

Esos sacerdotes fieles junto a sus feligreses... La experiencia muestra que estos grupos tienen una gran tendencia a degenerar tanto en idolatría de un cura carismático como en privatización del sacerdocio en favor de una condesa adinerada o un grupo selecto. Y tanto en un caso como en el otro se afirma progresivamente el espíritu de capillismo que Lewis sufrió en el protestantismo y tan bien describe en las Cartas del diablo.

Sin embargo que esta nueva situación tenga sus riesgos no la condena en sí y del peligro no puede concluirse necesidad. Podría atribuir esta precaución al espíritu de Hildebrando velando por la libertad de su Iglesia. Pero es mucho más cercano a nosotros el populismo peronista que también es causa suficiente de esta reacción. Busquemos si no hay algún principio que la justifique entonces.

Comunidades de fieles que no se unan en un obispo que a su vez busque constantemente estar unido a una comunión de obispos que guardan el depósito que Cristo les encomendó carecen de la universalidad de la vocación cristiana, comienzan a dejar de ser católicas en el sentido propio del término. La Iglesia es pública por su misma naturaleza, no encontró lugar en la legislación romana justamente porque siempre rehusó colocarse entre las asambleas cultuales privadas. Entiendo que no se niega esto y que se plantea algo similar a lo que sucedió con las persecuciones del Imperio. Pero no es igual: los cristianos y sacerdotes dispersos por la ciudad tenían una unidad visible y era su obispo. Del mismo modo que daba unidad a la región el gobernador, así también el sucesor de los apóstoles la expresaba y la realizaba en cuanto al orden sobrenatural.

No hay que perder de vista que Jesús viene a formar un pueblo sacerdotal, ser salvado es empezar a ser miembros de Cristo, hijos en el Hijo. ¿Por qué puedo considerarme liberado de mis pecados y con capacidad de obrar justicia? Porque estoy unido al Señor que me hace uno con Él por medio del don del Espíritu. Don y gracia que se me comunica en la recepción del Bautismo y en la participación a la Eucaristía.

Es acertado centrar en la celebración de la Eucaristía la pervivencia de la Iglesia. Por el don de la fe en ella nos hacemos uno en el Señor y recibimos su vida. Pero esa Eucaristía al igual que todos los sacramentos no pueden ser celebrados al margen del obispo, porque no pueden ser celebrados sin el Señor.

Que el desproporcionado desarrollo de las ciudades y el crecimiento de las diócesis haya centrado la vida cristiana alrededor de las parroquias no puede dejar en el olvido que la sagrada liturgia es la celebración del todo el pueblo fiel, presidido por su obispo y acompañando por su presbiterio.

Una Iglesia sin obispo es una Iglesia sin sacerdocio y por ende sin sacramentos. El obispo comunica el orden sagrado que ha recibido y sigue siendo siempre la fuente de ese orden que ha conferido. Un sacerdote desvinculado del obispo comienza a desvincularse de la autoridad de Cristo. Empieza a no entrar por la puerta al corral de las ovejas.

¿Pero si el obispo se separa de Cristo? ¿Si no es fiel al depósito? Entonces el fiel debe resistir sus errores pero hay que tener cuidado en no precipitarse a declarar su dimisión. También San Agustín tuvo que combatir contra aquéllos que declaraban nulos los sacramentos administrados por un ministro pecador. Es Jesucristo el que bautiza y es Jesucristo el que preside, si bien no es el Señor el que yerra o traiciona sino este o aquel ministro. El obispo sigue enseñando, santificando y gobernando en nombre de Jesucristo a pesar de sus ambivalencias y pecados.

¿El sucesor de los apóstoles no puede perder su autoridad? ¿No puede ser destituido? Sí puede, concilios regionales han depuesto obispos por herejía y por otras razones. Pero son los otros obispos que en virtud de la comunión en la fe y reclamando la sucesión apostólica juzgan a su par. Y cuando el que fue demitido gobernaba una sede principal, Antioquía por ejemplo, debieron también pedir la aprobación de Roma, sede primera.

La fidelidad al depósito debe ser también fidelidad a los que el Señor lo encomendó. Lo que es más fácil con pastores santos y prudentes y se dificulta mucho con los necios e interesados. No puede prescindirse de ellos porque son enviados por Jesucristo que fue enviado por el Padre. No recibir a Pedro con su acento norteño y todo es no recibir a Jesucristo. Hay que tomar el fruto -decía el obispo africano- y cuidarse de las espinas.

Sí, creo que frente a los tiempos tormentosos que vivimos debemos tener una tenaz esperanza. Dios está con nosotros y Dios vuelve, a pesar de que las olas arrecien contra la nave y el mismo Pedro parezca hundirse en el lago. Lo que enseñaba San Agustín (otra vez y de nuevo a mi modo) huir de los lobos con pieles de oveja, aprovechar y soportar a los mercenarios, seguir y pedir nos sean dados buenos pastores. Pero el que pastorea es el Señor.

59 comentarios:

Wanderer dijo...

Estimado Padre Ducadelia, algunos breves comentarios sobre su post:
1. Creo que tiene mucha razón al alertar sobre el peligro que significa el surgimiento de una suerte de iglesia rebelde, quizás por justas causas, y que pronto termina convirtiéndose en grupos sueltos detrás de un líder carismático. La lectura de "Entusiasmo" de Ronald Knok muestra cómo comenzaron y terminaron este tipo de surgimientos a lo largo de la historia de la Iglesia.
2. Más peligroso aún si cabe, es que este movimiento esté liderado por sacerdotes. Es decir, que sea un "movimiento presbiteral". Mucho me temo que en pocos años terminará convertido en "movimiento presbiteriano", y sólo le faltarán usar kilts, tocar la gaita y leer al otro Knox, John.
3. Quizás podría considerarse que este tipo de situaciones pueden ser distintas cuando están encabezadas por obispos. En la historia de la Iglesia hay ejemplos para todos los gustos, y quiero estudiar el caso de San Atanasio y los arrianos que, me parece, fue algo similar. Otro caso mucho más cercano es el de Mons. Lefebvre. Encabezó un movimiento de rebeldía hace cincuenta años y la FSSPX, aunque ha tenido (por ejemplo, con Mons. Williamson y la resistencia) y tiene tensiones extremistas que bogan por una ruptura total con Roma, lo cierto es que ha conservado la fe católica y el culto, lo cual no ha sucedido en buena parte de las diócesis en regla y alineadas con la sede romana. Puede aducirse con razón que cincuenta años es poco tiempo y que no sabemos cómo terminará el experimento. Lo que sí sabemos con certeza, en cambio, es cómo terminó el experimento del concilio Vaticano II.

Anónimo dijo...

Me parece que los peligros y riesgos que ve el autor del post en la conducta de los que se alejan de la jerarquía (para permanecer fieles a la Iglesia, a la Fe recibida y en definitiva al único Señor) son menores a los que entraña permanecer demasiado cerca de los lobos con piel de oveja. No se trata de que sean más o menos pecadores, que todos lo somos, sino de que no transmiten la Fe íntegra, la adulteran. Y ese es el principio de todos los otros males.
Hilbert

Anónimo dijo...

Falta un dato esencial y precioso: Saber si esa rebeldía puede haber sido suscitada por Dios para salvar a su pequeña grey, como la de Atanasio santo y quizá la de Mons. Lefebvre, por usar las dos mencionadas. Aquí no está fallando la feligresía especialmente, sino la jerarquía mayoritariamente. Con Ojeas y Bergoglios no mantenemos la Iglesia de pie, así que Dios, seguramente, sacudirá fuerte para sacárselos de encima si no se quieren convertir, como ya ha hecho antes.
Esas tentaciones centrífugas que cuentan que dice Knox (a quien ni he leído ni acaso leeré jamás) no son del mundo católico y, como tales, solo han tenido andadura en países con tendencias bárbaras, no en los países civilizados de raiz latina, cuyos conatos han durado un suspiro de mosquito, para desaparecer en la oscuridad de la noche. Así los albigenses, los valdenses y todos los enses y "sitas" cuyas reliquias todavía andan por allí.
No sé; no creo que éste sea el peor peligro. Creo que sí lo es la disgregación, la dispersión, como dice la Sagrada Escritura: "heriré al pastor y se dispersará la grey". Ese sí es un peligro real y por eso está en las Letras Sagradas.

Anónimo dijo...

Estimado P. y don Wandeder:
Creo firmemente que el P. tiene su razón y Wanderer la suya, pero en síntesis lo que se refleja es esto: somos fieles a Dios o a los hombres. Mons. Lefebvre hizo lo que se hacía siempre en la Iglesia, antes del CV II y posteriormente, esa es la diferencia ya que no se contradice. Sino lo hubiesen tildado de cismático y hereje antes del Vaticano II y sin embargo era delegado del Papa en África, un hombre muy querido e importante en la Iglesia.
El tema está en no reconocer la autoridad jerárquica de la Iglesia, como las posiciones sedevacantes; pero si no tomamos el contexto actual de la crisis eclesiástica no tiene sentido la cuestión, porque es una contradicción estar en comunión con los que no están en comunión con la fe católica bimilenaria. Para ello escuchamos las voces que claman en el desierto que son Mons. Schneider y Viganó, sumado a algunas otras más.
Hay que quedarse con lo bueno como decía san Pablo, aunque la infiltración gramsciana haya llegado estrepitosamente a la jerarquía.

Anónimo dijo...

Esto parece ser ( a priori ) de un Buen Pastor ..


http://www2.jus.mendoza.gov.ar/listas/proveidos/vertexto.php?ide=7918456836

L.C.

Fuenteovejuna dijo...

La idea de una Iglesia siempre unida donde los fieles son asistidos por los presbíteros y todos juntos guiados por el obispo pastor, es muy bonita, pero dudo mucho que esa estructura armónica haya podido funcionar siempre sin tropiezos durante los primeros siglos de persecución imperial.
Aún así, creo que los peligros que acechan a la Iglesia son mucho más terribles que la terrible persecución que sufrieron los primeros mártires.
¿Qué tal si una comunidad fiel tiene un presbítero como Zanchetta y un obispo como McCarrick?
¿Y qué tal si esa comunidad de fieles tiene un presbítero santo pero es guiada por un obispo pastor como el Beato Monseñor Angelelli? ¿Se guardaría bien el depósito de la fe?
¿Y qué pasa con una Iglesia que tiene un papa que beatifica a un obispo terrorista como Monseñor Angelelli? ¿Conserva bien el depósito de la fe?
San Luis María Grignion de Monfort decía que los santos y los mártires de los últimos días serán más grandes que los de los primeros siglos, porque mientras estos lucharon y vencieron al Imperio Romano, aquellos lucharán contra el Anticristo y también lo vencerán.
En esos días postreros no creo que pueda mantenerse la comunidad ideal de fieles, presbíteros y obispos que con buena intención nos describe el Padre Ducadelia.


Anónimo dijo...

Sinceramente, creo que hay demasiado temor de "quedarse afuera" en términos humanos (sin guita, papeles, reconocimiento, amigos, familiares, fiesta parroquial, etc.). No veo ningún temor seriamente espiritual de perder la guía pastoral de nuestro querido compatriota. Seamos sinceros, nadie quiere enfrentarse al mundo.

Por otro lado, recuerdo el cuento de Stevenson "La casa de los mayores", en que el protagonista logra su cometido, pero a un costo muy alto... y aún asi, vuelve al rato el mal que tanto le costó erradicar. En ese sentido, hasta la Parusía, no hay una esperanza real de victoria. Todo son batallas, pero ganadas o perdidas, son ganadas ante Dios y para la eternidad nuestra.

Sebastián M. S.

Agustín dijo...

No entiendo qué pretende el cura que hagamos cuando el obispo es cismático (y no me refiero a no reconocer la autoridad del Papa) y lleva a la perdición a sus fieles, más que desoírlo y salvar lo que se pueda salvar (o sea, "abstraerlo" como si la sede estuviese impedida).

Capitán Dalroy dijo...

Mr. Wanderer, llego tarde y no me importa, lo digo ahora: tremenda su manera de recrear el diálogo de Gabino y sus amigos embebidos de tabaco, horizonte y aroma a tilo. ¡Gracias! No deje de contarnos esas grandes minucias de San Etelberto.

Por lo demás, entiendo los reparos y advertencias de Ducadelia; aunque -sin saber muchas teologías pero con una mirada más o menos perspicaz- me inclino a pensar que lo posible, son justamente esas pequeñas comunidades dispuestas a vivir y a morir por la Fe de Jesucristo y su Iglesia.
Los peligros son bravos y exigen mayor claridad y prudencia, ¡qué va a hacer! Pero conseguir un obispo que al menos no nos arrebate la ortodoxia, eso sí que es difícil mi amigo.
Como fuere (creo que ya se dijo más arriba), no se trata de negar ni desconocer ninguna autoridad establecida, sino de guardar nuestra fidelidad a pesar de ellos.

El naufragio es inminente y el velamen incierto. Agárrese de donde pueda Ducadelia, mientras seguimos velando y trabajando... y conversando.

Desde alta mar y agradecido,

Capitán Dalroy.-

Anónimo dijo...

Lo que dice el P. Ducadelia parece muy bien. Y lo que dice Wanderer, tambien.

En estas cosas del espiritu, dicen que lo que cumple es el "et / et".

Cuidarse de la "mala doctrina" de los obispos socialistas. Y cuidarse del "espiritu de secta" de los grupos de electos.

Que bien este blog q abre discusiones interesantes, y que se oyen campanas y contracampanas. Como quien dice, un contrapunto entre buenos payadores.

Juancho, el de Marmol.

Anónimo dijo...

¿Y que hacemos con la Carta de Navidad enviada por parte de la Conferencia Episcopal Argentina al abortista que tenemos de presidente? o mejor dicho debería preguntar que hacemos con esos obispos. ¿Qué hacemos los que vivimos en la Diócesis de Lomas de Zamora con nuestro obispo filo abortista?

Anónimo dijo...

La cuestión es que el Papa es como la autoridad de los reyes de España desde América colonial.
Mientras sea posible el "se acata pero no se cumple" no puede haber cisma.
Nadie está obligado a aceptar Amores Laetitia.

Pablo Segura dijo...

Es un hecho que la gran mayoria de la Jerarquia eclesiastica es heretica, en algunos casos, y otro tanto es apostata. Su andar erratico, divagante Y absurdo para confirmar a los fieles en la FE es prueba de esta triste realidad. Pero siguen siendo la autoridad, porque Dios asi lo dispuso. En tales circunstancias, los fieles preocupados por mante er lo recibido en materia doctri al, la sana y peremne doctrina inmutable, se han puesto a buscar a aquellos sacerdotes que aseguran dicho anhelo. Estos tiempos, donde la pandemia y la cuarentena a mostrado como la mayoria de Obispos se han escondido y han abandonado la grey, dejandolos sin sacramentos o prohibiendo los mismos sin mas excusas que un sanitarismo barato o una obediencia servil al estado, los sacerdotes, verdaderos Cristos, son los que han mantenido viva la actividad religiosa y espiritual de los laicos. Actividad en templos o casas a escondidas de la autoridad civil y eclesial, verdaderas catacumbas actuales. Creo entender que ha eso se refiere con la comunidad de fieles y sacerdotes. Una comunidad o Iglesia pre parusiaica, que sin dejar de reconocer la autoridad jerarquica, debe actuar con sigilo para llevar adelante el buen combate, manteniendo la Fe y salvar el alma. MARANTHA

Chapado a la antigua dijo...

Hoy el P Ducadelia, con una enorme conciencia de Iglesia, nos ofrece su acuciante planteo.
El problema: ¿qué actitud se debe adoptar, si el obispo se separa de Cristo? ¿Si no es fiel al depósito?"
Respuesta equivocada: "comunidades organizadas por los católicos laicos en torno a sacerdotes fieles y desligados del obispo".
El juicio crítico: "Una Iglesia sin obispos o donde éstos son alguien abstracto que necesito más como título de legitimidad que como testigo, sacerdotes y gobernante … ¿Es esto, aún Iglesia Católica?"
Posibles riesgos, aunque no necesarios: "Estos sacerdotes fieles, junto a sus feligreses … La experiencia muestra que estos grupos tienen una gran tendencia a degenerar tanto en idolatría a un cura cismático, como en privatización del sacerdocio".
Juicio prudencial: "Comunidades de fieles que no se unan a un obispo, que, a su vez, busque constantemente estar unido a una comunidad de obispos, que guardan el depósito que Cristo les encomendó, carecen de la universalidad de la vocación cristiana, comienza a dejar de ser católica, en el sentido propio del término".
Frente al obispo que se separa de CRISTO: "el fiel debe resistir sus errores, pero, hay que tener cuidado en no precipitarse y declarar su dimisión".
Actitud a seguir: "Lo que enseñaba San Agustín, esto es, huir de los lobos con pieles de oveja, aprovechar y soportar a los mercenarios, seguir y pedir nos sean dados buenos pastores. Pero, el que pastorea es el Señor".
Doctrina: "La fidelidad al depósito debe ser también fidelidad al que el Señor encomendó… No puede prescindirse de ellos, porque son enviados por Jesucristo, que fue enviado por el Padre".
"No recibir a Pedro, es no recibir a Cristo"
Mi opinión personal: "Nihil novum sub sole". Sin duda, antes, como ahora, la Iglesia siempre tuvo sus problemas. Aunque, mucho me temo, que quizás, ahora los problemas se hayan agravado sensiblemente y sean mucho más acuciantes. Pero, el remedio no puede ser distinto al recomendado por San Agustín, a saber, pedir a Dios santos pastores.
¡Gracias Wander por este sanador regalo! ¡Alabado sea Jesucristo!

Anónimo dijo...

Absolutamente en desacuerdo, según esta bonita tesis, si es aceptado el casamiento en civil del Gaymonio como dijo su Santidad a un director Gay, hay que acatarlo, ej. hoy leí del Obispo de Lituania que así lo propone, por consiguiente las opiniones heréticas son acatadas.
Sino puedo acatar LG 8, y visitar a los Ortodoxos, o no? Los frutos vienen cargados.
Mejor seguir la Sana Doctrina, a tiempo y destiempo.
Marcelo Bs As.

Tucu dijo...

Cuando el obispo Cauchon condenó a Juana de Arco, ella era la Iglesia y él estaba afuera.

Luis Fernando dijo...

En tiempos de cumplimiento escatológico hay que aplicar métodos escatológicos.
A la gran apostasía no se la combate con el código de derecho canónico.
San Pablo fue claro en Gálatas. A los apóstatas no se les debe obediencia sino anatemas.

La pregunta es, ¿estamos en esos tiempos?
No tengo la certeza absoluta. Ya se verá.

Anónimo dijo...

Pero si desde las mas altas jerarquías rehusan a los fieles los Sacramentos, sobre todo el de la Eucaristia que, luego del Bautismo, nos hace “hijos en el Hijo”; que deben hacer los pocos que en cambio quieren estar unidos a Cristo? Alrededor de quién se deben reunir para poder recibir los Sacramentos?
Valentina

Anónimo dijo...

Luis Fernando ...

Mientras tanto , ¿ Obedecemos o NO obedecemos .....

Anónimo dijo...

Tucu ..

Pero Juana de Arco le obedecía , y también le pidió que la confesará ...

Anónimo dijo...

El problema estimado señor, es que el Apocalipsis habla de una humanidad pasiva ante las señales y advertencias. Nuestro Señor pregunta si hallará Fe a su retorno, y habla de tiempos de Noé y las Virgenes prudentes. Todo indicando que llegue cuando llegue el final, la preparación debe ser todos los días.

¿Estamos esperando la Segunda Venida para desconocer a la jerarquía que desconoce a Cristo? Los primeros Concilios no guardaban silencios decorosos sobre casos similares a los que ahora "siguiendo el ejemplo de Sem" se les hecha un manto de piedad (argumento muy habitual entre conservadores) sino que se declaraba anatema. Ser parte de la Iglesia era entendido como rl fruto de un gran sacrificio y no un derecho.

Hoy en día seguimos procrastinando y ya queda muy poco por profanar, mientras seguimos tirándonos regulaciones canónicas y buscando casos históricos en que la postura correcta fue no hacer nada.

Y sí, podemos hacer algo, debemos hacerlo, que es abandonar babilonia. Si los templos se llenaron de adoradores del comfort y la pacha mama, y no hay forma de recuperarlos, a seguir el clero fiel y levantar otros. Es un argumento muy pobre considerar legítima a la iglesia por sus propiedades. Así mucha gente terminó anglicana o luterana: siguieron yendo al mismo templo y obedeciendo.

Si realmente cree que hay que hacer algo, no espere al Juicio para hacerlo. Ahora es el momento de ganar mérito ante Dios!

Sebastián M. S.

Anónimo dijo...

Todo tiempo es nuestro tiempo escatológico.

Anónimo dijo...

Sería interesante preguntarle a P. Ducadelia que opina de la renuncia de Bergoglio a ser Vicario de Cristo. o será una confirmación de la sede vacante?

Walter E. Kurtz dijo...

El Papa es infalible, pero no en todo. Cuando declara solemnemente las cosas de la Fe, cosa que hace pocas veces, por cierto. Pero pretender como hace muchísima gente aquí que todos los Papas o tal Papa particular son maravillas de inteligencia y de rectitud, hasta llegar a renunciar al propio sentido moral, cerrar los ojos ante un error y una iniquidad manifiesta, y dar como anticatólico, o poco católico, o no católico al que no puede cerrar los ojos así, al que no puede renunciar a su sentido moral, eso es inventar un nuevo dogma, eso es rendirse a una superstición, eso es morar en plena exterioridad.

"Los romanos que son muy religiosos y veneran mucho al Papa, también son muy inteligentes, inventaron una anécdota sobre la infalibilidad que se la colgaron a Pío XI. Contaban que el Papa se dormía por la mañana porque trabajaba de noche; y que buscó un viejito del Asilo San Michele para que le hiciera de sereno y lo despertara por la mañana a las ocho. Así que el primer día el viejito abrió la puerta y dijo: 'Santísimo Padre, son las ocho y hay buen tiempo'. Y el Papa contesta 'Giá lo sapevo', y se levantó. Al otro día lo mismo:'Son las ocho y hay buen tiempo'. 'Giá lo sapevo'. El tercer día ocurrió que el viejito mismo se durmió, se levantó muy apurado y fue corriendo a despertar al Papa; y con el apuro y la costumbre le dijo la misma fórmula: 'Santísimo Padre, son las ocho y hay buen tiempo'. Y el Papa dijo: 'Giá lo sapevo'. Y entonces el viejo le dijo: '¡Non lo sapevate un corno: sono le dieci e piove a finimondo!'.

"En otros tiempos, cuando el Papa se equivocaba, los santos de aquel tiempo le decían tranquilamente: 'Non lo sapevate un corno', y el Papa mismo rogaba que se lo dijeran. Había más caridad. Había comunión."


Leonardo Castellani, San Agustín y nosotros.

Eduardo dijo...

Andreas.

(Comentario referido a la entrega “La entropía y la gracia”)



No he leído hasta hoy mismo y sólo por casualidad su último comentario dentro del “hilo” “La entropía y la gracia” (creía que se cerraban las intervenciones cuando se abría un nuevo) y no quisiera haberle parecido descortés ignorando su crítica. Así que, muy brevemente:



Gracias por obligarme a precisar que he pensado en todo momento en términos de libre albedrío y no de libertad, distinción importante en este contexto.

Sigo pensando que Dios “se ata”, digamos “las manos” para que no sea su Creación un simple “juego” sin consecuencias.

“Historia”, así escrito, significa para mí el plan de Dios (y nosotros en él) en el tiempo y en el espacio.



Finalmente, respecto a la Parusía, núcleo de nuestro diálogo, tengo que suscribir todo lo que usted tan eficazmente me recuerda sobre lo que la Revelación nos dice (vienen a mi memoria las desoladoras últimas páginas de “El Señor del mundo”) y, sin embargo… Ya que se ha hablado en este “hilo” de entropías, mecánicas cuánticas, relatividad…, déjeme exponerle mi “incómoda” posición intelectual en esta cuestión refiriéndome a la que fue en su día la del señor Einstein, incapaz de aceptar la teoría cuántica si no era porque una nueva teoría fuera capaz de integrar ésta con su relatividad, superando ambas (Dios no juega a los dados con el universo). De manera similar, No puedo, en mi caso, entender que, si somos en el plan de Dios el centro y la culminación de su Creación, pueda colapsar ésta tras sólo muy pocos miles de años de nuestra emergencia como “sapiens” (y sólo 2.000 desde la primera Navidad), mediante una especie de “Deus ex Machina” que, a mi entender, interrumpe de una manera desconcertante el “relato” de la sobrecogedoramente hermosa obra creadora de Dios.



Esa es mi contradicción, ese mi desconcierto.



Saludos y gracias por sus comentarios.

Anónimo dijo...

Creo que pretende que los fieles no se agrupen a simples sacerdotes buenos, que a su vez no están bajo uno obispo bueno. Tampoco pretende que los sacerdotes de unan entre sí para formar una "hermandad" sin estar bajo un obispo bueno. Por qué? Porque es pan para hoy y hambre para mañana. En mi opinión, deberían agruparse, tanto fieles como sacerdotes buenos, detrás de los obispos de la fraternidad, ya sea siendo fieles, ya sea soy siendo miembros, ya sea formando una hermandad bajo la tutela de un n obispo de la fraternidad, lo que equivale decir, bajo un obispo católico. Y los que tienen dudas, que se dejen de joder con el papelito de la jurisdicción ordinaria. Es imposible querer ser fiel a la Iglesia y tener los papelitos en orden. Una cosa o la otra

Anónimo dijo...

El escándalo, las herejías, los anatemas, se denuncian
Sino preguntenle a Juan el Bautista

Anónimo dijo...

Vuelvo a decir algo, en este caso algo que me dijo el Sr. Tollers hace unos 10 años una vez que almorce con èl.

Que habia que cuidarse del espiritu de secta. Y que la Iglesia es "catolica".

Y que èl, que queria ir o estaba yendo a las carceles a hacer apostolado, no se iba a buscar a un cura "del palo".

Sino el que toca, toca, que la suerte es loca.

Y que èl, Mr Tollers, iba a ir con el ignoto cura, que tenia que catequizar a los presos.

Y que, cuando le tocaran puntos de doctrina con los que los "buenistas" se las ven dificiles (ejemplo, el juicio final), bueno, en fin... Peor para el cura.

Porque nosotros, los que supuestamente tenemos la buena doctrina, tenemos que dar testimonio de la misma, en primer lugar, como hizo Ntro Señor al ppio, a "las ovejas perdidas de la casa de Israel".

El tema es cuando sos laico, le hablas a otro laico, y el otro laico te dice: "ahhh, pero el Padre Fulano enseña otra cosa" "en el seminario catequistico dicen que hay que ser abiertos", "ahora el papa Francisco permite xxxx".

Y ahi chau, violin en bolsa, rezar por todos, y a otro lado.

Porque, siendo la Iglesia "Jerarquica", el q tiene el Orden Sagrado "pisa" al que no lo tiene. Así para el comun de la gente. Porque esta lo "jerarquico" y lo "carismatico". Y es mejor escuchar a San Francisco (diacono) que a un Obispo errado.

En fin, cosas complejas que nos tocan vivir hoy.

Juancho, el de Marmol.

Alberto Ramón Althaus dijo...

Lastima que menciona a San Agustín y no la Sagrada Escritura y que no recuerda a San Atanasio que dijo que ellos se quedaban con los templos, o sea, habían dejado los templos para quedarse con la fe, y que confunde pecadores con herejes, no pueden convivir herejes y católicos en un mismo templo porque ello da lugar a caída de los católicos y a confusión, he ahí un lobo con piel de oveja.

Tucu dijo...

Santa Juana aceptó la sentencia. A dónde iba a escapar. Eso no es obedecer. Ella es el ejemplo de la obediencia a Dios antes que a los hombres. Y si pidió que la confesara es porque ella tenía fe en el sacramento y en el sacerdocio a pesar de ser Cauchon un mal obispo.

Anónimo dijo...

Un Patriarca puede ser defenestrado por otros tres o por doce Obispos de su Iglesia. El Papa nunca renunció a su título de Patriarca... y las actas Apostólicas nunca fueron abrogadas.

Sebastián M. S.

Anónimo dijo...

Eduardo dijo: "De manera similar, No puedo, en mi caso, entender que, si somos en el plan de Dios el centro y la culminación de su Creación, pueda colapsar ésta tras sólo muy pocos miles de años de nuestra emergencia como “sapiens” (y sólo 2.000 desde la primera Navidad), mediante una especie de “Deus ex Machina” que, a mi entender, interrumpe de una manera desconcertante el “relato” de la sobrecogedoramente hermosa obra creadora de Dios."

Tal vez pueda entenderlo a la luz de la pasión y crucifixión de Jesucristo, la cual interrumpió de una manera desconcertante el “relato” de la sobrecogedoramente hermosa obra salvadora del Hijo de Dios hecho hombre.

Secundariamente, su objeción a la cantidad asimétrica de años alrededor de la vida de Jesucristo se soluciona teniendo en cuenta que el contenido de historia humana de cada año, su "peso historico" podriamos decir, depende de cuantas personas viven sobre la tierra ese año. Por ejemplo, si la poblacion mundial era 5 millones en 8.000 a. C., el año 1987, cuando la poblacion llegó a 5.000 millones, pesó tanto como los 1.000 años centrados en 8.000 a. C.

Tomando la estimación más alta de poblacióon en la antiguedad (HYDE 2010), es fácil ver que el intervalo 1950-99 pesó tanto como el 300.000 a. C - 10.500 a. C., que el intervalo 2000-17 pesó tanto como el 10.500 a. C. - 2.500 a. C., y que el intervalo 2018-41 pesará tanto como el 2.500 a. C. - 500 a. C.

Alberto Ramón Althaus dijo...

Todos los sitios católicos están apoyando por sacerdotes y obispos, tiene derecho el dueño del sitio a elegir sus invitados, a impedir ciertos comentarios e incluso a comentar los artículos de sus invitados diciendo qué está bien y qué está mal pero si es así como actúa ¿Hay, en realidad, un espacio para el diálogo y la intelectualidad católica? Si el diálogo y la disputa la permite y la termina dueño del blog cuando quiere.
Supongamos que el dueño del blog invita a un sacerdote y éste sugiere que en los últimos tiempos entre los elegidos van a existir obispos, sacerdotes, cardenales e, incluso, papas.
Cualquiera con dos dedos de frente (no hay muchos católicos que reúnan esas condiciones) preguntará: ¿de dónde este hombre sacó esas ideas? ¿Dónde en las escrituras aseguran eso?
¿Porque la Iglesia de los últimos tiempos va a estar formada por obispos y sacerdotes? si hay 5000 obispos y un millón de sacerdotes y a la vez que va a ser un pequeño rebañito ¿no es eso contradictorio?
Nadie serio que conozca las Sagradas Escrituras y los cinco apocalipsis Daniel, sinópticos y San Juan asegura que va a haber obispos ni que va a haber sacerdotes en los útlimos tiempos sólo dice que las puertas del infierno no prevalecerán que cesará el sacrificio perpetuo que en el templo habrá abominación y desolación que las naves y el atrio serán destruidos y sólo se salvará el tabernáculo. ¿Qué sentido les dan a estas frases sin ser muy rebuscados en el momento actual?
El clero escucha a los que lo elogian y no confronta y promete cosas que no puede saber pero que Cristo Vuelve Pronto eso casi no lo menciona. ¿Es esa enseñanza correcta desde la fe de siempre?

Anónimo dijo...

O sea ¿Dios manda a que por obedecer a Él obedezcamos a quien lo contradice y actúa contra su voluntad? ¿Se resumen todos los mandamientos y la certeza de ser salvo en obedecer al Obispo de Roma? No me cierra mucho. ¿No se salvaba nadie antes del primer Papa? ¿Durante las Sedes Vacantes todos iban al infierno? ¿No puede haber nuevos antipapas? ¿Porqué?

Y por último, si era tan esencial e importante la obediencia ciega y acrítica al Obispo de Roma*, ¿Porqué no está en credo de Nikea-Constantinopla?

Sebastián M. S.

* El actual ocupante de la sede romana se denomina así.

Anónimo dijo...

Lo que dice el P. Ducadelia suena muy bien, el problema es que es abstracto. No es este obispo o aquél: son todos, con remotas excepciones en Kazakhstan o lugares así. La Iglesia es concreta y los obispos siempre fueron hombres con defectos, pero esto ya tiene otra naturaleza . Quizás el P. Ducadelia no logra darle cabal dimensión al problema concreto que tenemos los padres de familia frente a esta situación. Debo reconocer que me dió mucha bronca leerlo, porque esa actitud (no quisiera llamarla clericalismo) también se siente como un abandono.

Anónimo dijo...

P.Ducaeelia escribe parecido en ideas a obispo emerito conservador mas "obediente" que pamperito cuando llevaba a dormir a isidorito.

Falta sentido de la realidad, obispos argentinos catolicos..nombre 1 y se lleva premio.

Anónimo dijo...

Que no haya obispos argentinos que sean catolicos no quiere decir que no haya comunidad catolica en argentina que tenga obispos y sacerdotes catolicos, esa es la opcion para el laico catolico actualmente por estos lares.
En la FSSPX, ahi si hay obispos y sacerdotes catolicos solo que hay que ser humildes para reconocerlo ...aunque lleve a desandar lo andado, tal como nos paso a muchos.

Unknown dijo...

El problema es diabólico, por gramsciano. O cisma por expulsión o dejar hacer maricomplejista. El modelo es la derecha que nunca revierte la ingenieria social de la izquierda. Isabel I de Castilla y el Cardenal Cisneros tuvieron la capacidad de reformar la Iglesia en España y gracias a ello la universal. Ahora estarían misericordiados.

Anónimo dijo...

Es curioso ver como muchos lefes, antes de ser lefes son en realidad anarcos-tradi-individualistas.
El histrionismo encuentra finalmente en la FSSPX el lugar ideal para desplegar con gusto el narcisismo doctrinal y el afán de exclusividad, desde donde pretenden dar cátedra a todo el universo católico; lo cual es muy razonable: ellos son la verdadera Iglesia Católica; la única institución depositaria de la Tradición, donde el privilegio de pertenecer te hace acreedor al carnet de “miembro del resto fiel”; una especie de Jockey Club de la ortodoxia. En fin: un gueto

Lo paradójico es, que siendo anárquicos por naturaleza, aceptan y promueven un modelo de iglesia basado en un insufrible clericalismo barroco y un verticalismo despersonalizante que pretenden extender a toda la sociedad seglar porque, como es bien sabido, sería una catástrofe no disponer las 24 horas de un cura “verdaderamente ordenado” entre las sábanas del lecho nupcial, o un obispo de la “resistencia” que nos indique a cada momento que ideas políticas se pueden sostener o a que “marcha” se puede concurrir.

Esta especie de “jesuitismo bergogliano” tradi que proponen, por más preconciliar que sea, es lo más parecido a la “universalidad estrecha y la eternidad pequeña” de las que hablaba Chesterton. Nada que exista o se diga fuera de su “gran pequeño-universo” tiene valor.

Si hasta se les podría aplicar (cuidémonos de no caer) aquello de Hardouin, aunque adaptado:
“Son ortodoxos como ángeles y soberbios como demonios”

Así y todo, no dejan de ser gente colorida y simpática, para quién quiera ejercer la paciencia.

Anónimo dijo...

Off topic (y no tanto). En este tipo de discusiones se suele citar el ejemplo de la persecución durante la crisis arriana para demostrar que un pequeño, pero firme grupo de católicos, puede tener razón ante una mayoría de obipos y sacerdotes heréticos.
Pero no. Cualquiera que haya estudiado un poco en profundidad la mencionada crisis habrá notado que la realidad fue muy distinta.
El arrianismo, aun apoyado por el emperador, nunca fue mayoría. Y Atanasio nunca peleó solo contra el mundo. Tenía un nutrido grupo de obispos, tanto en Egipto y todo el norte de África como en Occidente que lo apoyaban. La idea de una iglesia oficial arriana contra una subterránea y verdaderamente católica no tiene nada que ver con la historia, más allá de la retórica frase de Jerónimo al decir que "todo el mundo se despertó arriano". Los mismos obispos que en Rimini firmaron un credo de tendencia arriana, cuando escaparon de las manos del emperador siguieron profesando la fe nicena.
Atanasio mostró una notable flexibilidad para mantener esos apoyos y encontrar otros entre aquellos a los que en un primer momento denunció.
Quienes al final rompiendo la eclesialidad, evitaron cualquier acuerdo y ordenaron obispos contra el parecer de la mayoría, terminaron aislados y olvidados. Es el caso de Lucifer de Cagliari.

Chapado a la antigua dijo...

Don Wander: ¡Qué tiempos difíciles éstos! Creo que ya sea por los errores que vemos en la Cabeza de la Iglesia, ya por la exigencia de quienes lo rechazan, podemos caer en una trampa mortal como lo es el caer en la desesperanza de que no se halle santidad alguna en la jerarquía de la Iglesia, o, lo que sería aún peor, abandonar. lisa y llanamente, la Iglesia de nuestros Padres en la fe, por considerar que ésta, a fuerza de pecar y de separarse "progresivamente" del Depósito de la Fe, ya ha terminado por perder todo su sabor de verdad. Quizás haya llegado, también, el momento de preguntarse, ¿a quién estamos mirando cuando miramos a la Iglesia y a su Cabeza? ¿Al hombre que la preside en virtud de sus condiciones puramente humanas, por el sólo hecho de contar con el "fuego fatuo" del apoyo de otros hombres de misma condición humana? ¿O, a quién, en rigor, le fue conferida la sagrada misión de continuar la labor apostólica iniciada con Pedro, contando con el seguro apoyo de quien dijo: "yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo"? ¿Qué duda cabe de que, si se piensa en lo primero -"maldito el varón que confía en el hombre, y pone en la carne su apoyo, mientras su corazón se aparta del Señor"(Ier. 17, 5)- se caerá en el error de Lutero de suponer que un cuerpo puede vivir sin cabeza? ¿Qué hacer,entonces? Lo que la Iglesia recomienda siempre, en tiempos de aflicción y honda contradicción, esto es, por cierto, poniendo toda nuestra esperanza en el auxilio del Señor, hacer penitencia, oración y sacrificios, pero, al ismo tiempo, predicar la verdad de la que debemos ser testigos fieles. Ésta, al menos fue, la providencial actitud de Santa Catalina de Siena, cuando, en el dramático marco de la consumación del "Cisma de Occidente", acaecido en el siglo XIV, suplica personalmente, a Gregorio XI, a volver a Roma. ¡Alabado sea Jesucristo!

Agustín dijo...

Los obispos de la FSSPX no aplican al planteo que hace el cura Ducadelia, porque carecen de una de las notas de la sucesión apóstolica que es la jurisdicción ordinaria. Ellos son simplemente auxiliares, para conferir las Sagradas Órdenes y la Confirmación, no tienen poder de gobierno.

Dominus silentii dijo...

La Pervierten, mejor.

Anónimo dijo...

Señor humilde, siendo que usted sostiene que los lefes, y aclaro que no lo soy, son anarquicos, clericalistas, narcicistas, soberbios como demonios y otros tantos prejuicios.

Le pregunto: ¿Donde se puede ir a una Misa en Argentina que le den la doctrina catolica y los sacramentos como corresponde? Si los obispos han misericordiado a todo cura conservador que queria hacer las cosas bien, o no es asi?

Los pocos obispos conservadores que habia se llamaron al silencio renunciando sin levantar la voz o no?

Y otros tantos sacerdotes o monjes han terminado en escandalos de tipo sexual o no?

Buenos sacerdotes y seminaristas conservadores que han sido misericordiados han ido a tocar la puerta a la FSSPX y han sido muy bien recibidos.

No, no es como usted dice.

Al menos en Argentina, lamentablemente, no hay otra opcion catolica, le guste o no le guste a usted esa es la realidad.

La FSSPX no es la Iglesia, sino parte de la misma asi lo han referido los mismos sacerdotes siendo que varios otros reparten su misma falsa mercancia.

No es anarquica, es jerarquica y reconoce a Francisco.

Esta es la verdad, aunque quisieramos ver a jesuitas, agustinos, dominicos que den doctrina y liturgia catolica,hoy no estan predicando la verdad. La FSSPX si y eso no la hace soberbia, al contrario.

Deje sus prejuicios de lado, no se engañe ni engañe a otros, que estamos en tiempos dificiles para andar embroncados entre nosotros.


Anónimo dijo...

Eduardo, existe una idea antiquísima, aunque tal vez sin valor alguno, que asocia a la segunda venida o al reino de mil años, con los 6 días que Dios trabajó y el séptimo en el que descansó, siendo cada día un milenio.
Los judíos están en el 5780.

Anónimo dijo...

Un patriarca puede ser depuesto por su Sínodo o por el Papa si está en comunión con Roma. El título "Patriarca de Occidente" fue puramente nominal, el Papa es Obispo de Roma y nada más.

Anónimo dijo...

La FSSPX cumple una tarea de suplencia muy interesante, por falta de instituciones sanas. Eso es innegable.
Hay gente que necesita un carnet de pertenencia y también lo otorgan.
Qué culpa tiene Mons. Lefebvre que a la gente (curas incluidos) les guste ese carnet?

Ricardo Manuel dijo...

Es q no son papelitos. Es el poder que él mismo Cristo les dio a los obispos “lo que ates en la tierra...”. Y no es pavada q el único q te dio algún papelito es quien le dio papelito de beato a Angelleli. Es todo muy confuso

Anónimo dijo...

No hay otra opción católica? Estamos todos locos. No se puede creer. No hay otra opción católica. Lo volví a leer por si era una confusión.

Anónimo dijo...

No se equivoque mi amigo.

Son los lefes los que nacieron ya “embroncados” contra todo el universo católico: con la “neo-iglesia”, la “misa bastarda”, la “jerarquía conciliar”, los “líneas media”, la “Roma apóstata”, la “cátedra del anticristo”, etc; nacieron de una “bronca” y hacen de ella “el alma de todo apostolado”. Como la marchita de Pedro y Pablo: “es mejor tener el pelo libre - que la libertad con fijador”... romano (aunque después, impongamos el “burka” de la frater como signo de verdadera catolicidad)

Y así, con esas curiosas piruetas de la “desobediencia aparente” y el “estado de excepción” (que ha devenido más en “estado” que en “excepción”) establecieron el principio supremo de la “insubordinación fundante”, sello y garantía de verdadera ortodoxia.
Que usted me diga que la fraternidad es jerárquica, que reconocen a Francisco o que rezan por el papa, es lo mismo que me diga que Cristina es republicana, respeta la Constitución y la división de poderes, y lleva un ejemplar en su cartera como muestra de veneración.

Como dije, los lefes no me embroncan. Son un curioso decorado en el almacén de ramos generales que es el mundo católico, con afanes de “destino manifiesto”
Solamente, “he relatado a mi modo - males que conocen todos - pero naides contó”
Y, mientras no pierdan el juicio disparando dentro de la propia trinchera (cosa que hacen a menudo), reitero, hasta pueden resultar simpáticos si se dispone de algo de paciencia.

Anónimo dijo...


Et UNAM , sanctam, catholicam et apostolicam Ecclesiam!....

Nadie tiene problema o discute sobre lo " sanctam, catholicam et apostolicam .."..

Pero con el " UNAM " hay muchas opiniones ...Eso es prueba de las divisiones ...

L.C.

Anónimo dijo...

Al anónimo que critica a los lefebvrianos, aclaro que no soy de la FSSPX, pero la apoyo (hasta Mons. Viganó habló bien de ella). Voy a Misa Tradicional en el clero diocesano.
Con respeto pregunto, ¿Hubiese usted tildado de soberbia a san Pío V, s. Pío X, etc. o a toda la iglesia pre-conciliar? Porque eso es lo que hace la FSSPX. O incluso, ¿No fue Mons. Lefebvre delegado del Papa para África? ¿O Mons. Lefebvre tenía soberbia, anarquía e individualismo cuando celebraba la Misa de cara a Dios antes del CV II? Claro, cuando Mons. predicaba la doctrina tradicional en la Iglesia pre-conciliar estaba bien, pero en el post-concilio es soberbia pura. Un principio de la lógica es el de no contradicción.
No comprendo porque tanto empeño contra la FSSPX, pareciera que ellos son la causa de todos los males...

Anónimo dijo...

Además, yo he hablado con un cura de la FSSPX (no digo que toda la FSSPX piense lo mismo) y me ha dicho que los sacramentos novus ordo son válidos, pero se debe volver a la Tradición. Y eso es lo que creo que en la praxis se debe hacer, hay curas que celebran Misa Tradicional una vez a la semana (en el caso que conozco, es claramente porque celebrarla en el clero diocesano todos los días aparejaría conflictos episcopales). El tema es reconocer la Tradición de la Iglesia y usar del pragmatismo peronista para los tradicionalistas que no son de la FSSPX o FSSP o cualquier orden que no tenga inconvenientes con ello. Pero no por no celebrar ritos novus ordo eso es fariseísmo, es que eso es lo que debe ser y cada uno decide que camino tomar, si ser cura o laico diocesano y bancarse al "seminario" y al obispo o ir a la FSSPX, FSSP, etc. y que no te molesten doctrinal ni litúrgicamente.

nachet dijo...

El problema, padre, no son los obispos necios, o pecaodres, o incluso indignos. De esos la Iglesia siempre ha tenido, incluso en las mejores épocas. Los obispos politiqueros, o suntuosos, o abusadores psicológicos, o nepotistas, o incluso, Dios nos libre, los fornicadores de uno u otro sexo, son un daño para la Iglesia, pero no amenazan su existencia.

El problema son los obispos heréticos. En parte, en todo, en algunas cosas, a veces sin darse cuenta, a veces con herejías perfectamente elaboradas de tipo masónico o modernista, o a veces cayendo en herejía por repetir sandeces cuyo error ni ellos mismos detectan. Y nadie les corrije. La congregación para la doctrina de la fe calla la boca, y la autoridad suprema (cabeza de la Iglesia latina y de toda la Cristiandad) en vez de confirmar en la fe, crea más confusión cuando no directamente alienta la herejía.

Así que denos una solución para eso, padre, porque si hacenmos caso a algunos obispos, no es que caigamos en pecado grave, que de por sí ya sería suficiente, sino que nos pueden llevar a la apostasía.

nachet dijo...

Esta página tiene un defecto muy grande en la zona de comentarios, y es la costumbre de la mayoría de firmar como anónimo. No cuesta nada poner un seudónimo ("nick") sea en la casilla de identidad, sea al pie del mensaje, lo cual no viola ninguna intimidad, ni da dato alguno nuestro al NVO, pero sí facilita enormemente las discusiones.

En fin, al anónimo que de forma tan arrogante y soberbia denuncia la arrogancia y soberbia de la FSSPX le diría aquello de "lo que tu digas, pero Lefevbre tenía razón".

Y ahora se entiende muy bien su empeño por nombrar sacerdotes y obispos cuando tenía a todos en contra: su sentido de catolicidad era mucho mayor que el de sus compañeros obispos de entonces, y no digamos que del de los de ahora.

nachet dijo...

Sobre san Jerónimo y el arrianismo, el concilio de Rímini se celebró durante los escasos 7 años que los imperios de Oriente y occidente estuvieron bajo el mando de un emperador arriano, evento único en la historia del Cristianismo. Constancio II forzó esa convocatoria para obligar a los obispos occidentales, en su inmensa mayoría católicos, a firmar las conclusiones del conciliábulo oriental de Sirmio, donde la mayoría de obsipos, estos sí, habían publciado una confesión de fe arriana "diluida" para hacerla más tolerante a los ortodoxos.
Para conseguir que la aplastante mayoría de obispos occidentales acabara firmando aquel engendro se usaron todo tipo de treas: los cabezas del partido arriano introdujeron una fórmula confusa, que parecía contentar a todos, se prometió una modificación en sentido católico que nunca llegó, se invocó el riesgo de una guerra entre a mbos imperios por motivo religioso, para atemorizar a los delegados católicos con la responsabilidad de su desencadenamiento por su "obstinación". y por último, el cónsul Tauro, por orden del emperador, amenazó directamente a los recalcitrantes con penas y castigos si no firmaban (era frecuente en auqella época).

O sea, que Rímini fue una patochada ilícita por donde se mire, que además introducía una novedad doctrinal. Caonstancio II multiplicó los sínodos regionales y parciales por todo el imperio para imponer su visión del cristianismo arriano. Por cierto, que su padre el gran Constantino, se bautizó en el lecho de muerte por mano de un obispo arriano. Y su sucesor Valente también fue arriano.

Dicho esto, la realidad es que en Oriente los obispos arrianos o semiarrianos eran muchos, la mayoría. Y en aquella época, la parte Oriental del Imperio era muchas veces más importante en todos los aspectos que la occidental.
O sea, que el mundo entero no fue arriano, pero los arrianos no eran sólo la corte y cuator más: tenían apoyo, sobre todo entre el clero, en Constantinopla y en la escuela teológica de Antioquía.

Anónimo dijo...


Se confirma la idea de " anarquía"

Anónimo dijo...

Yo creo, Nachet, que el problema de los comentarios son los comentaristas que parece que escriben con dislexia...
De todos modos, hablar de arrianos y semiarrianos a esta altura del partido, no tiene mucho sentido. Muchos de los que llamamos semiarrianos eran perfectamente ortodoxos y repitieron una y otra vez que con Arrio no querían tener nada que ver.

nachet dijo...

Pues si toda la argumentación se basa en las erratas de una escritura evidentemente apresurada (no todos disponemos de horas ociosas para pulir florilegios), la dialéctica pasa hambre y sed por acá.
Pero bueno, qué le voy yo a enseñar sobre el arte al mayor autor literario de la historia...