martes, 12 de enero de 2021

Los particulares abusos de un obispo

 

por Luisella Scrosati 
    No está claro según qué lógica, Mons. Moscone, cree que la recepción de la Eucaristía en la lengua es una manifestación de "falsos espiritualismos" y por eso se siente llamado a utilizar todo su celo para combatir esta "plaga"; hasta el punto de que, al final de su breve intervención después de la homilía, no sin exaltarse un poco, vuelve a recordar a los fieles no caer en el falso espiritualismo de la Comunión en la lengua, sino acoger la carne y la “fisicalidad” con la que Dios se hace presente. 
    Sin embargo, en la Instrucción Memoriale Domini, que regula el modo de distribución de la Eucaristía, se afirma exactamente lo contrario de lo que infiere arbitraria e ideológicamente el señor obispo, a saber, que "este respeto [la deposición de la partícula directamente sobre la lengua de los fieles] significa que no se trata de “comida y bebida común”, sino de la Comunión del Cuerpo y de la Sangre del Señor ». Este modo de recepción de la Eucaristía, que, como dice la Instrucción, "se apoya en una tradición multisecular" y "expresa y significa el respeto reverente de los fieles por la Sagrada Eucaristía", es, por tanto, la expresión gestual adecuada del reconocimiento de Dios venido en carne, que se ofrece a sí mismo como alimento a los hombres. Por ende ¿dónde estaría el falso espiritualismo? 
    El obispo de Manfredonia, después de haber dejado claro a los fieles, con una especie de delirio de omnisciencia, que él, en su diócesis, lo ve todo y lo sabe todo, indica dos razones por las que quiere absolutamente que en los territorios de su competencia no se reciba la Eucaristía en la lengua, finalmente revelando que la excusa de Covid es toda una mentira. De hecho, tras haber recordado de pasada "que en este momento no podemos hacer esto y no debemos hacerlo por obediencia a una situación especialmente importante y de salud", añade de inmediato: "pero aunque no fuera así, encuentro una motivación bíblica muy clara. En el Evangelio, en los evangelios sinópticos, que relatan la institución de la Eucaristía, Jesús dice: "Tomad y comed". No dice: "Tragad". ¿Y con qué se toma? Se toma con las manos, que es el órgano que toma, que aferra, que llega hasta brazo”. 
    Por supuesto que no, Jesús no dice en el Evangelio "tragad"; de lo cual deberíamos deducir que, quien toma la comunión en la mano, debería llevarla a casa y guardarla en un relicario, ya que el Señor no mandó que se la tragara... Por eso Jesús no dice: "Tragad". Pero de por sí no necesariamente dice "tomar" en el sentido de "agarrar con la mano". El verbo griego λάβετε (de λαμβάνω), así como su correspondiente en latín accipite (de accĭpĭo), indican la recepción, la bienvenida, la aceptación (matiz que también está presente en el verbo italiano, como cuando se dice que se recibe un diploma, el salario o una bofetada). Subrayando y traduciendo esta dimensión de la receptividad, presente en el término en cuestión, está la práctica constante de la Iglesia, reafirmada por la Institutio Generalis Missalis Romani, según la cual "los fieles no pueden tomar el pan consagrado ni el cáliz sagrado por sí mismos"(nro. 160). Por tanto, basar la práctica de la Comunión en la mano en el texto evangélico es un poquito presuntuoso y engañoso, especialmente cuando se impone a los fieles, no sin una visible arrogancia; un análisis muy aproximado y engañoso del texto evangélico, no sin cierta arrogancia visible, desprendida de cómo la Iglesia la ha traducido en la práctica durante siglos. 
    Mons. Moscone, sin embargo, prosigue yendo más allá de los límites de lo permitido: «Estoy convencido, según mi pensamiento, de que es más, por así decirlo, un abuso recibir la Comunión en la boca que en la mano. Muchos me han dicho: "Es un abuso recibir la Comunión en la mano". Afirmo exactamente lo contrario: es un abuso porque hemos espiritualizado falsamente lo que Jesús quiso como materia y como físico, como carne para nosotros porque nosotros somos carne”. 
    Considérelo reconciliando su afirmación con lo que Memoriale Domini reconoce como una "tradición plurisecular", que "ciertamente debe conservarse", es decir, la Comunión en la lengua. Aquí nos limitamos a observar que, como mínimo, la exteriorización inapropiada del obispo de Manfredonia se sitúa en abierta ruptura con la Iglesia, tanto en la línea diacrónica como sincrónica, desde el momento en que Pablo VI, respetando "el pensamiento de la gran mayoría de Obispos », ordenó que «la disciplina actual no debe sufrir cambios; al contrario, un posible cambio supondría un serio desencanto para la sensibilidad de la orientación espiritual de los obispos y de muchos fieles ”. 
    La Instrucción de 1969, así como la mencionada Institutio y la Instrucción Redemptionis Sacramentum aún más reciente, confirmaron que los fieles "siempre tienen derecho a recibir la Sagrada Comunión en la boca de su elección" y "en las regiones de que la Conferencia Episcopal, con la confirmación de la Sede Apostólica, le haya permitido, [quien] quiera recibir el sacramento en la mano, se le distribuya la hostia sagrada "(n. 92), cuidando de observar que esto es bien hecho. La Instrucción de 2004 confirma claramente que los fieles siempre tienen derecho a recibir la Comunión en la boca, mientras que pueden recibirla en la mano, donde se ha concedido el perdón o el permiso. 
    ¿Ha incluido la Iglesia durante siglos, hasta ahora, por lo tanto, siempre "falsamente espiritualizado" el mandato del Señor? ¿Han perpetrado por tanto decenas y decenas de papas y obispos un grave abuso, que finalmente ha denunciado el ilustrado obispo de Manfredonia? 
    Para el escritor, parece que usted, querido Mons. Moscone, como dicen hoy, es muy divisivo y causa de escándalo para muchos fieles. 

17 comentarios:

Guillermo Alfano dijo...

Basar la práctica de la Comunión en la mano en el texto evangélico amen de presuntuoso y engañoso, es una acción típicamente protestante, basándose en la libre interpretación de las escrituras y no siguiendo el Magisterio de la Iglesia (non serviam) que es unánime en la recepción en la boca (ver varios Concilios Ecuménicos y las citadas Institutio e Instrucción Redemptionis Sacramentum) .

Unknown dijo...

Puede ser tan ignorante un obispo?
El ABC de la Filología es no hacer la interpretación de traducciones sino del idioma original. Cristo no dijo " tomad y comed" exactamente, aunque esto valga para una buena traducción. Lo que dijo, lo dijo en arameo y por ello los gigantes de la Filología, que fueron los Padres de la Iglesia, fundamentalmente San Jerónimo, hicieron excelentes traducciones. Creo que el obispo no es tan burro como astuto: habla para convencer a los que no saben ni tienen por qué saber. Lobos disfrazados de pastores.

Anónimo dijo...

Tengo entendido que la iglesia prefiere la comunión en la boca porque con los siglos determinó que es lo mejor y más reverente. No porque fuera lo más antiguo.

Según este artículo de la enciclopedia católica, gran del primer milenio hasta era común que la gente se llevara un trozo de pan consagrado para comunión privada en sus casas.

(1) During the third century, in Africa at least, as we learn from Tertullian and St. Cyprian, the practice on the part of the faithful of bringing to their homes and reserving for private Communion a portion of the Eucharistic bread, would appear to have been universal............
here can be question here only of the species of bread, and the same is true of the two stories told by St. Cyprian: the one of a man who before Communion, had attended an idolatrous function, and on retiring from the altar and opening his hand in which he had taken and carried the Sacred Species, found nothing in it but ashes............
This custom owed its origin most probably to the dangers and uncertainties to which Christians were subject in times of persecution, but we have it on the authority of St. Basil (Ep. xciii, P.G., XXXII, 485) that in the fourth century, when the persecutions had ceased, it continued to be a general practice in Alexandria and Egypt; and on the authority of St. Jerome (Ep. xlviii, 15, P.L. XXII, 506) that it still existed at Rome towards the end of same century. It is impossible to say at what precise period the practice disappeared......
In the East the practice continued long after its disappearance in the West, and in the eighth century the faithful were able to avail themselves of it as a means of avoiding association with the Iconoclastic heretics.....

https://www.newadvent.org/cathen/04175a.htm

Un Nostálgico Lector dijo...

En el Episcopado moderno, todo tipo de abusos es permitido (de autoridad, sexuales, litúrgicos, etc). Solo no se permite el abuso mayor, el mas malvado e intolerable: La piadosa costumbre de la Comunión de rodillas y en la boca.

Kyrie Eleison

Publicano dijo...

Hay que reconocerlo, es astuto como uns raposa

Anónimo normando dijo...

Conviene recordar aquí lo que oportunamente señalara la Madre Teresa de Calcuta.

Anónimo dijo...

El Gordo C., mi párroco vecino, es un mal pensado. Me llama por whatsapp, para no pagar, y me dice que lea el Wanderer porque hay un artículo que le pega en el ojo a nuestro amado pastor mons. Eduardo María. Yo diría que la crítica del artículo valen para las disposiciones de nuestro Ordinario. Pero no me parece que eso afecte su investidura, tan marcada por la humildad de la indignidad de su servicio (como lo proclama con claridad en cada celebración)y, sobre todo, porque tiene respaldo de arriba.

Anónimo dijo...

Sono arrivato a questo blog per consiglio di un caro amico in Argentina. Certo, mi costa anche se l'internet oggi è capace di tradurre quasi tutto, ma la maggior parte del tempo mi servo di questo amico per una opportuna traduzione degli "argentinismi".
Dobbiamo ringraziare il nostro vescovo, perché almeno parla chiaro. Cioè, dice che anche se non ci fosse il virus, lui crede di tutto cuore tutto quello che dice. Peccato! Poverette quelle suore che stanno lì a sentirlo... meno male che la mascherina copre quasi tutto il viso, altrimenti il santo uffizio che funziona soltanto per chi ha la fede avrebbe già fatto la bella figura.

Un caro saluto dalla lontananza.

Anónimo dijo...

Me gusta la casilla que lleva. Muy por encima de la media, de lo mejorcito.

Gabriel dijo...

E vero. Grazie

Raúl Benjamín dijo...

La realidad es que ellos mandan... así que no hay mucho qué hacer.

Anónimo dijo...

Estimado D Guander.
Creo que, en estos últimos tiempos, hemos superado el vaticinio de G.K.Ch.en cuanto a desenvainar la espada para sostener que el pasto es verde. En efecto, asistimos, en todos los ámbitos, a la criminalización del Orden Natural y la Tradición. Es que ya no se nos pide que toleremos la contranatura y la modernidad, sino que las exaltemos bajo pena de crimen.
Por otra parte, estoy seguro que el tal Moscone debe pasar por alto cosas muchísimo más graves y públicas en su diócesis de "Manfloronia"
Pero así viene la cosa.
Con el respeto de siempre
Puestero del Oeste

Anónimo dijo...

Mons.Moscone no fue ordenado sacerdote anteayer, ni fue ungido Obispo ayer.

¿Opinó así todos estos años, en oposición a lo establecido por la Santa Iglesia?
¿Estaba, entonces, en desacuerdo con el Papa Benedicto XVI que sólo daba la comunión en la boca y aun así no dijo nada al respecto?

Tal es la conducta de un político rufián, no la de un sucesor de los Apóstoles.

Anónimo dijo...

¿Quien es este Moscone? No puede pedirse mayor vacuidad debajo de una mitra. Lamentable boton de muestra de la Iglesia bergogliana.
Mario Caponnetto

Fuenteovejuna dijo...

Monseñor Moscone trata de convencernos de que en la Ultima Cena Jesús les dio a los Apóstoles la comunión en la mano, creyendo encontrar la explicación en las palabras de Cristo cuando les dijo "Tomad y comed" en vez de "Tragad".
Al respecto, creo que vale la pena recordar que la beata Ana Catalina Emmerick -una mujer extraordinaria que tuvo muchísimas visiones sobre las vidas de Jesús y de la Santísima Virgen y que gracias a ella fueron halladas entre otras cosas la casa de la Virgen María en Efeso y la ciudad de Ur donde nació Abraham- narra en los siguientes términos su visión de la Ultima Cena:
"Jesús tomó la patena con los pedazos de pan y dijo: Tomad y comed, este es mi Cuerpo que será dado por vosotros. Extendió su mano derecha como para bendecir, y mientras lo hacía, un resplandor salía de El. Sus palabras eras luminosas, Y EL PAN ENTRABA EN LA BOCA DE LOS APOSTOLES COMO UN CUERPO RESPLANDECIENTE. Yo los vi a todos penetrados de luz, sólo Judas estaba tenebroso".
Parece que para encontrar la verdad Monseñor Moscone busca entender por medio de la razón, sin saber quizás que más le valdría seguir el consejo de San Anselmo de Canterbury cuando dijo: "No busco entender para creer, sino que quiero creer para entender. Creo esto, porque si no creyera no entendería".

Anónimo dijo...

A veces siento q estamos enfrentados x estupideces y hacemos una cruzada x nimiedades.

Fred dijo...

El camino para desacralizar la Eucaristía, y convertirla en un pan cualquiera, no es ninguna nimiedad.