lunes, 25 de junio de 2018

Celebración del debate

por Jack Tollers
Si la memoria no me falla, el registro del debate más antiguo, del primer debate ever, tiene que haber sido el que convocó Lucifer, con la moción de que los ángeles votaran a favor del Non serviam qué el proponía, o, por el contrario si continuarían con el Quis ut Deus que decía San Miguel—y claro, que con esto se mostraba más conservador, más reaccionario, como que eso, hasta entonces, siempre había sido así. En cambio, lo de Lucifer era lo nuevo, lo más revolucionario, lo más… ¿qué diré yo? Moderno. 

No sabemos quién ganó ese debate en particular, pero como repetía una y otra vez Lucifer a los dubitativos de siempre, lo importante era que había habido, ¡por fin! un debate (que con eso solo se pusiera en cuestión la autoridad del Creador, era un tópico que se escamoteaba cuidadosamente). Porque lo importante era que hubiera debate. Y vaya si lo hubo. Y fue el primero. 
Después, seguramente animado con resultados tan fructuosos, Lucifer le propuso un debate a Eva acerca de la calidad del fruto de cierto árbol en el paraíso. (Chesterton dice que fue la primera campaña de marketing en la historia, conducida bajo el lema de “coman más fruta”). Después de debatir con Lucifer acerca de las bondades de este fruto en particular, Eva se comió el engaño—y el fruto. Para después (después de haberse convertido en la primera feminista) proponerle un debate a Adán sobre el mismo tema. Que Adán resultara persuadido (el primer marido golpeado) no debe de haberle hecho demasiada mella, con tal de que pensara que lo importante es que habían debatido, por primera vez, si lo que Yahvé Dios mandaba era razonable o no. 
Total que Lucifer siguió con esa táctica, durante muchos, muchísimos siglos.
Ahora, no hay que confundir estos debates con una verdadera discusión filosófica: la discusión filosófica tiene por lo general muy pocos participantes, sólo es fructífera, dice Aristóteles, si se la funda sobre los mismos principios (sería absurdo, por ejemplo, ponerse a debatir sobre un axioma, o sobre el principio del tercio excluido). 
Es como ponerse a debatir sobre si está bien o no matar a un inocente. Eso está fuera de discusión, sobre eso no hay debate posible. 
Pero Lucifer insistió con esto, y le fue, admitámoslo, bastante bien, como aquella vez en que le sugirió a Pilatos introducir la moción de si se lo liberaba a Barrabás o a Jesucristo. El resultado ya lo sabemos, pero muchos, muchísimos judíos se deben de haber quedado muy contentos con el debate, con el hecho de que eso se debatiera y de que los había dejado a ellos, los judíos, participar en el debate. Pilato se lavó las manos lo más tranquilo, pues él simplemente seguía la voluntad de la mayoría. Nada más que eso. No era un deicida: era un representante imperial de la Roma civilizada, se había comportado como un funcionario razonable, un verdadero demócrata avant la lèttre. Siglos después, le habrían dado el Nóbel de la Paz.
Los ejemplos de esto se podrían repetir hasta el hartazgo, como el debate que introdujo Enrique VIII con su Acta de Supremacía (y los dos que no firmaron y no acataron la voluntad de la Conferencia Episcopal Inglesa de por entonces, Fisher y Moro, fueron martirizados). Pero eso, claro está, no importa. Como tampoco importa el resultado de tantos y tantísimos debates en causas judiciales (lo que nos recuerda aquello de Isaías “vuestras justicias son trapos manchados”, referido, claro está, al que usaban por entonces las mujeres para higienizarse cuando menstruaban). 
Recuerdo ahora (qué sé yo, por qué), el juicio de Robert Brasillach (con pruebas falsas, una foto trucada, testigos amañados y no sé yo cuántas cosas más). Cuando terminó el debate de los jurados, el juez (Cochon se tenía que llamar, igual que el que condenó a Juana de Arco) lo condenó a la pena de fusilamiento. “¡Es una vergüenza!”, exclamó alguien de público. “Al contrario”, respondió tranquilamente Brasillach, “es un honor”.
Pero todo eso ya no importa. Lo que importa es el debate. Y así hemos oído en estos días repetir eso por innumerables palurdos: políticos, periodistas, profesionales, pastores, prelados, pontífices, pelafustanes, putas y pelotudos de toda laya (como aquel imbécil que saludó a los miembros de la Cámara con un muy inclusivo “Buenas noches, todos y todes”, créase o no). 
Y luego Marcos Peña con ánimo festivo celebró que Macri haya tenido la iniciativa de convocar a este mortífero debate (como si la idea hubiese sido de él… vamos, que tan imbéciles no somos. Y no, no es Durán Barba, la cosa viene de más arriba).  
Jordan Peterson, el canadiense de moda en estos días, dice con razón que la modernidad razona del siguiente modo: si hay diferencias de parecer, esas diferencias pueden generar conflictos y los conflictos violencia, y la violencia guerras y otras lindezas por el estilo. Entonces, lo mejor es que las diferencias de parecer se resuelvan antes de que generen conflictos. Eso sólo se puede lograr instalando la idea de la tolerancia. Y la idea de la tolerancia sólo se puede establecer instalando el relativismo: después es todo fácil, si todos somos relativistas, debatimos y luego votamos y sanseacabó el conflicto. 
Claro, de paso también se acabaron las ideas de verdad, de justicia, de lo sagrado, del pecado, de la caballerosidad en los hombres, del pudor en las mujeres, de la hospitalidad entre los vecinos, del coraje entre los cristianos y finalmente, de Dios mismo. Todo depende del color del cristal con que se miran las cosas. Y si hay diferencias de parecer, pues ¡a debatir se ha dicho! 
¿Y bien? Aquí entre los hombres, todo empezó con Lucifer preguntando dolosamente, “¿así que Yahvé les prohibió comer de todos los frutos de todos los árboles?”.
Tiene razón Chesterton, fue la primera campaña de marketing. 
Pero aquí, en la Argentina, nos han vendido cualquier verdura, cualquier fruta. 
Y nosotros, los imbéciles, nos la hemos comido.
¿Qué fruta? ¿Lo de la despenalización del aborto?
No señor, la del famoso debate... en la misma línea del diálogo que tanto pregonaban los peritos de Vaticano II (cuentan que Ratzinger comentó una vez que Rahner se largó con uno de sus vacuos discursos: “Ahí va Rahner otra vez con sus interminables monólogos sobre la virtud del diálogo”. Je). Debate, diálogo, disenso, democracia, e vía dicendo.
Pero nosotros tenemos una gran ventaja y es que ya sabemos cómo termina todo esto: con el Juicio Final, ya te voy a dar debate a vos… Ese debate, cuando llegue la hora en que “hasta el justo temblará”, se lo van a tener que meter en el… bueno, ustedes ya saben. 

36 comentarios:

Anónimo dijo...

CUM VIS IUSTUS SIT SECURUS
no temblar...

Anónimo dijo...

Merecen mucho respeto los que asistieron al "debate", de imbéciles no tuvieron nada. Principalmente porque no fueron a "debatir" sino a decir la verdad, a dar testimonio de ella. Además, no hubo debate propiamente ni discusión: fue la visión clara de dos sectores fijos en su postura. Que al Arreópago no le interesaba nada de lo que ellos dijeran, ya lo sabían. Si no todos, muchos. Fueron y dijeron lo que había que decir. Actuaron al revés de lo que livianamente se afirma. Pensaron: ¿abrieron los micrófonos y las cámaras?, pues vamos, unos cuantos verán y escucharán; aunque a la mayoría ya no le interese la verdad, estarán obligados a escuchar. Una gran cantidad de médicos, abogados, periodistas y gente común que dio la cara y se plantó, haya debate o debacle. Y no se conformaron con el "salón de los debates", salieron a decir la verdad en todos los escenarios posibles. Ahí tenés la parte fértil de la Argentina, que aún existe, por escasa que sea y arrinconada que esté. Se vio la horda de siempre, claro, pero también se vieron los rostros de quienes sin escatimar su nombre se mostraron, hablaron y manifestaron algo como esto: si querés escuchar, bien; si no, da lo mismo, yo la digo y la sostengo, vos metete tu voto, tu debate y tu opinión en el centro del alma o de cualquier otro agujero donde te quepa, que vacíos te sobran. Y me importa un carajo lo que digas, con tu lenguaje arrastrado de una sola vocal. Ya que sos sordo, sos mudo.

Alex

Anónimo dijo...

¡De acuerdo! Además, con el debate o diálogo sobre lo que no hay que debatir, alimentamos el monstruo, el sistema del librepensamiento, mientras que Lucifer se regocija. El someter la verdad al número. Someter la verdad sobre la vida y la muerte (el aborto) a este sistema es intrínsecamente malo. Y no nos damos cuenta que lo hacemos regularmente y animamos a hacerlo. Viralizar una encuesta sobre el aborto, para que "votemos". Ir a una marcha para que los indecisos vean la masa, el número, y se les ablande el corazón. Snif... Postear en las redes sociales para que la gente comente y ponga "me gusta" para someter una verdad (o falsedad) a la votación encubierta de nuestros "amigos". Creo que en el fondo fallamos en la virtud de la esperanza, es decir, esperar las ayudas de DosD, pues queremos someterlo casi todo a la aprobación pública.

Stephanus

Anónimo dijo...

¿Qué debemos hacer como argentinos? Además de educar bien a nuestros hijos y votar en blanco.
¿Debemos querer que a Argentina le vaya bien en lo económico? ¿Podemos hinchar por la selección?
Un Estado abortista es un Estado maligno que debe ser boicoteado. No hay que ser cómplices del Estado argentino.

Anónimo dijo...

Muy interesante discurso solo apto para el resto fiel. Aquellos dentro de la clasificación y descripción de Jack les importa un ca... esto y el Juicio Final.
Entonces la pregunta del millón sigue siendo, además de orar, "qué hacemos?".

El Kraken Trad

Walter E. Kurtz dijo...

Por las dudas, aclaro que el Stephanus de las 25 de junio de 2018, 11:37, no soy yo.

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Anónimo dijo...

Sirius Black dijo:

Lejos, lo mejor que he leído sobre la cuestión actual. Va al caracú.

Pensador dijo...

Entonces es claro, como dice Alex, que los que fueron a decir, a gritar la verdad, hicieron bien. No podemos mancillar su testimonio, como hicieron los *** de los obispos, celebrando que formaron parte del debate.
Ni ellos mismos, como se escucho en las ponencias, debieron rebajarse a celebrar el debate y luego gritar la verdad.
Admiro a quienes hablaron, y muchos que admiraba los terminé puteando por empezar o terminar sus discursos con la loa a la democracia.

El texto de Jack no va para los que testimoniaron con la verdad de forma heroica, va para los media via, esos que en el fondo, aunque se la jugaran por la vida, no se la jugaron por los principios mandando a la mierda a la democracia. Porque les aseguro que si hubo un momento para putear hasta el hartazgo este sistema tan falto de valores, fue ahora.

Rodolfo de Fabriziis dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
El fulbolero dijo...

Claro que esto de de bruces con los entristas que quiseron actuar en el PRO porque consideran que allí se pueden hacer cosas buenas con gente buena.

Anónimo dijo...

Es notable que en el Edén, Adán y Eva tuvieran prohibido únicamente comer del Arbol del Conocimiento del Bien y del Mal. Es decir, tenían prohibido debatir qué estaba Bien y qué estaba Mal. Esa era una prerrogativa exclusiva de Dios. Y Lucifer, en rigor, no les miente (o no del todo). Les dice: "Seréis como Dios". Al comer ese fruto se apropiarían -a través del 'discernimiento’, diría Amoris Laetitia- de la prerrogativa divina de señalar qué está Bien y qué está Mal.
Y también es notable que, luego del desastre de la Caída y de la purificación del Diluvio, cuando Dios da al hombre una nueva oportunidad, Dios funda esa oportunidad en un hombre particular que no debate, que rechaza el fruto del Arbol del Conocimiento del Bien y del Mal, Abrahám. Y Abrahám rechaza ese fruto en medio de la peor prueba que a un hombre le pueden plantear: Dios le pide la vida de su hijo, sin darle razones. Y Abrahám rehúsa entrar en un debate con Dios. Abrahám obedece, pues Dios es ‘El que Es’, y Abrahám es sólo una criatura, y ponerse a debatir hubiera sido querer hacerse Dios. Y de ese acto de obediencia absoluta de Abrahám, nace el pueblo judío.

Anónimo dijo...

"esos que en el fondo, aunque se la jugaran por la vida, no se la jugaron por los principios mandando a la mierda a la democracia". "Los principios" de los que no mandamos a la mierda la democracia consisten fundamentalmente en la defensa de la vida (del inocente) y los que le siguen.
La democracia es apenas una forma de participación política. Ahora, si usted es de esos que le atribuyen personalidad y acciones a la Señora Democracia, como los que lo hacen con una montaña ("la Montaña no perdona"; "la Montaña.." etc.), entonces el que tiene un bache en los principios es usted.
Propónganos otra forma de participación política, si quiere. Uno donde tal vez el voto de los ángeles y de los querubines valga por dos de los votos de los humanos, ¿será?.
Insisto, Hungría y Polonia no tienen problema con la democracia. Pero es tan argentino eso de echarle la culpa a la máquina porque somos incapaces de hacerla andar (bien).
De nuevo: propónganos una forma de participación política alternativa.

Anónimo dijo...

ya hay acciones concretas:
El 22 de junio, en Tandil, el ministro abortista de Salud de la Nación, Adolfo Rubinstein, iba a brindar una charla a profesionales del hospital infantil local, que tuvo que ser suspendida por una protesta de manifestantes en contra del aborto.
en cuanto a despotricar contra la democracias, mejor aprovecharla lo mejor posible, ya que es lo que hay, mal que nos pese: si a la hora de la votación en diputados hubiese habido un millon de pro-vida frente al congreso la media sancion de la ley no salía;
tendria que haberlos cuando se vote en el senado; los abortistas están organizados y ya ven los resultados... una organización se vence con otra organizacion...

Anónimo dijo...

Se confunden los planos, nadie debatió el mal o el bien se intentó demostrar la maldad de una ley del aborto.

Anónimo dijo...

De alguna manera, los que se rasgan hablando del "debate" son los que caen en la trampa de considerarlo tal. Lo justo es reconocer que una buena cantidad de gente lo tomó como un enfrentamiento. No salieron a debatir: salieron a contradecir, a oponerse. A opugnar. En todos los frentes posibles (no se limiten a las ponencias). Siempre hay quienes creen que alabando a la democracia tienen más llegada, qué va'cer. O incluso que con la democracia se cura, ¿qué querés que le haga? Cuesta remar contra la imbecilidad inculcada. Pero también es cierto que en situaciones como ésta, los sistemas demuestran su perfidia y las caretas caen un poco más –algunas ya quedaron en el piso. Ahora, no sé si hace falta ir a la Escritura o a la historia de la Iglesia para dar ejemplos de que no hay que hacer nada; tal vez alcance con lo que dijo el doctor Abel Albino: "lo políticamente correcto es la nueva forma de la hipocresía... la puta madre que los parió". Ahí tenés uno que se sumó a la disputa y que da fe de lo que piensa sobre el sistema, el debate y los debatientes.

Otro por ahí preguntó ¿qué hacemos? Hacé todo lo que puedas hacer, con los medios a tu alcance. No hace falta que te pintes de ningún color ni que cantes ninguna marchita, ni que te adscribas a algún aparato o te sumes a alguna pandilla. Tranquilo, no sos demócrata súbito por hacerlo. No hace falta siquiera que vayas a una manifestación, pero no putees a los que van: puteá a los de enfrente. Aquí y ahora, defendé la verdad, en el consultorio, en el tribunal, en la oficina, en el púlpito, en la vereda, en el barro. Da testimonio, da ejemplo, al menos para los que vienen detrás. Lo único que no hace falta y que nadie te pide es una victoria. ¿No te convence, te parece poca cosa? Bueno, entonces venite y hablemos del apocalipsis, mientras ocurre.

Alex

Anónimo dijo...

Una fantochada de nación.
Qué se llamaba católica y casi no tuvo presidentes que lo sean de veras.
Que tiene o tuvo:
Gremialistas que jamás trabajaron.
Militares que jamás pelearon sin rendirse.
Jueces coimeros o proxenetas.
Curas que no creen necesario evangelizar. O pederastas públicos.
Policías ladrones o levantadores de quinielas.
Aduaneros contrabandistas.
Políticos enriquecidos escandalosamente con la función pública.
Personas del común que sólo se emocionan con el himno cuando hay un partido internacional.
¿Por qué no tendría que tener muchas mujeres que estén felices de matar a sus hijos?
¿Por qué no tendría que tener dirigentes que sean capaces matar a un indefenso si les importan un bledo los ancianos, Los enfermos y los niños?
¿Acaso va a cambiar algo, en una sociedad decadente al extremo, porque algún grupo de personas bien intencionadas intenten convencer a una mayoría que no quiere ni escuchar otra cosa que no sea pasarla bien sin esfuerzo ni trabajos?
Somos una ruina. Que aquí, en semejante país, haya un tercio de pobres, una enorme cantidad de hambrientos y desnutridos, y una legión de vagos e inútiles, nos describe de una forma inigualable.
Esto que está pasando, no es más que una cuenta más de un rosario de desastres. Habrá que ver cómo nos mostraremos ingeniosos para estar cada vez más abajo.
Pensar que hace 200 años nomás, se cantaba "se levanta a la faz de la tierra, u va nueva y gloriosa nación..."
Vaya sarcasmo.
Argentino Chantapufi, otro más de unos cuantos que llevamos el mismo apellido.

Johannes dijo...
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Johannes dijo...
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Anónimo dijo...

Al anónimo del 25 de junio 15:21...usted dice:

"tenían prohibido debatir qué estaba Bien y qué estaba Mal. Esa era una prerrogativa exclusiva de Dios."

Con ese criterio tampoco podríamos decir que el aborto está mal, o cualquier otra actividad delictiva, y sin embargo lo hacemos.

El de H. dijo...

Para precisar mejor... Lo que nace es el Pueblo de Israel... Digo.... Para que no se confunda a Israel con el actual "pueblo judío"...

Anónimo dijo...

Anónimo de las 21::12,
nosotros, los católicos, no debatimos si el aborto está bien o si está mal. Nos limitamos a obedecer el 'No matarás' que nos dio Dios en los Mandamientos.
Podemos hacer exégesis de las Sagradas Escrituras y de la Tradición. Lo que no podemos hacer es definir nosotros, con independencia de Dios, qué está Bien, y qué está Mal. Ese fue precisamente el Pecado de Adán y Eva. Nosotros no podemos 'discernir' con nuestra sola conciencia para llegar a la certeza moral de que lo que para nosotros esté bien será el Bien, y que Dios nos acompañará en nuestra ocurrencia (a pesar de que Amoris Laetitia afirme –en su Nro. 303- que sí lo podemos hacer).

Anónimo dijo...

ni en las audiencias públicas ante las comisiones de la camara de diputados, ni en la propia cámara de diputados, hubo, técnicamente hablando, "debate"; lo que hubo fueron exposiciones alternadas, a favor y en contra del aborto;
en cuanto a críticas varias al sistema democrático, si realmente existiese en la Argentina, tal "debate" jamás se hubiese dado ya que es absolutamente anticonstitucional e insanablemente nula una eventual ley que apruebe el aborto.
eso fue repetido hasta el hartazgo tanto en las comisiones, como en el recinto de diputados.

Anónimo dijo...

Si Señor.....

Anónimo dijo...

Me imagino que el caballero descastado del comentario 19:57, se considera así mismo fuera de todas estas categorías que enumera: estamos en presencia del argentino modelo.
Salvo que sea uno de aquellos que cantan “añoralgias” a un pasado histórico que no fue, empantanado en esperanzas contra fácticas, “Pepe galleta” se cargó inpunemente, en un par de líneas y en un típico arranque “compadrito” (la quintaesencia de lo que detesta) a miles de muertos que al menos rubricaron con la sangre el derecho de ser nación, derecho que el benemérito tanto lamenta y por la que se cree exceptuado de cualquier esfuerzo, según se deduce de sus agrios comentarios.
Este es el peligro de la Fe transformada en ideología, de los “hegelianos de derecha” que terminan por tirar el agua sucia con el bebé adentro; de los que se van de boca porque hacen de sus estados espirituales norma de juicio de la realidad; de los que se creen anti liberales porque ni cantan el himno, ni van el 25 de mayo a los actos escolares de sus hijos; o no conmemoran un 2 de abril ni se duelen por un 14 de junio porque, al fin y al cabo, rememora una guerra generada por militares liberales, que pelearon, no ganaron y encima se rindieron (supongo que Pepe galleta, habrá sido voluntario para ir a la isla y dar ejemplo de como había que morir). En circunstancias tan indignas, por supuesto, los muertos y héroes son para él un detalle anecdótico; y es que “Pepe galleta” es, sin saberlo, un triunfalista para quien la medida del mérito vale lo que el resultado.
“Pepe galleta”, me imagino, es el típico cojonudo argento, que mientras clama que los demás hagan estallar el Congreso, maten políticos blasfemos y libren batallas sin rendirse, sostiene los arduos combates de la Fé con el arma predilecta de todo buen argento que se considere tal....la lengua.
Y espero don Wanderer que publique este descargo en honor, sino por los vivos, al menos por los muertos. Porque ya que somos tan escrupulosos para no permitir comentarios que “se tomen a mal”, del mismo modo debería esperarse que se ponga un freno a desaforados que van más allá del límite de la decencia: en otras épocas lo hubieran retado a duelo por escupir sobre la tumba de los muertos por la patria. Pero para su beneficio, “Pepe galleta” vive en una “fantochada de nación”

Anónimo dijo...

Johannes es un claro ejemplo de lo que llamo alfabetismo perverso. !Cuánto bien hubiese hecho, cuánta verdad hubiese conocido, cuánta menos energía hubiese desperdiciado, si no hubiese tenido trato alguno con los libros!Admito que si yo fuese analfabeto, me hubiese ahorrado el tiempo que me llevó leer a Johannes y sus parrafadas. Los libros, como las armas, hacen mal a quienes no están llamados a portarlos.

Anónimo dijo...

17:57 LOS abortistas están financiados hasta por el Estado asi que la lucha es totalmente desigual.

Anónimo dijo...

Argentina es un estado fallido.
Es logico de un estado fallido que las pocas leyes que existan no tengan sentido y/o sean injustas.

No hubo debate, fue dialogo de sordos, de un lado travestis actrices de medio pelo; pseudo filosofos de dudosa higiene y militantes disfrazados de cientificos, del otro lado hubo gente bien intencionada en muchos casos verdaderas eminencias en sus campos.
Cambalache. Da lo mismo el que vive de las minas que el gran profesor.

Se dio un nuevo juicio.
De un lado Poncio Pilato (nuestro presidente cool) del otro nuestros viejos amigos clamando que la sangre de los inocentes caiga sobre ellos y sus descendencia. En el medio los inocentes a ser masacrados.
Da nausea.
Benigno

Walter E. Kurtz dijo...

A propósito, ¡un genio Durán Barba! ¿No abría el debate del aborto para separar a Francisco y los obispos de la izquierda? No sólo no lo logró; sino que, como se vio ayer, están más unidos que nunca. Y, además, ahora habilitó a los legisladores católicos a votar a favor del aborto. Tenemos aborto y la izquierda dueña de la calle...

Anónimo dijo...

Mire, no sé cuáles fueron las intenciones del Anónimo de las 19:57 al escribir lo que escribió, pero lo cierto es que nada de lo que afirmó es falso.

¿Seré yo otro chantapufi?

R.C. de L.

Anónimo dijo...

Por favor, no le publiquen mas comentarios a Johannes, ya es insoportable

Carlo - dijo...

Estoy completamente de acuerdo con el texto de Jack Tollers, pero no con la interpretación que dan algunos lectores en sus comentarios acá. La democracia es un sistema político que existe desde la antigüedad y siguió exisitiendo en la cristiandad (en especial en el norte de Europa, pero no solo), y no veo que "contar votos" sea una violación del primer mandamiento como dicen algunos. No hay el menor problema en debatir cuestiones debatibles, por ejemplo las económicas, donde hay intereses distintos pero no por eso ilegítimos. Pero sí, en una sana democracia matar a nonatos debería ser algo completamente inconcebible para personas con principios morales sanos, y más si siguen la verdadera religión, pero el problema no es la democracia per se.

Anónimo dijo...

A propósito de lo que dice R.C. de L., también yo pensaba lo mismo. Resulta sorprendente el Anónimo de las 0:45, o al menos sorprende que lea este blog. No aporta ningún argumento -no puede, porque todo lo que se dijo sobre este país fracasado que se llama Argentina es verdad-, sino que recurre a la oriflama de los muertos, como si no hubieran muertos en todas las naciones, en todos los bandos y en todas las pandillas. Aquí nadie duda de la generosidad de muchos de esos muertos que, cumpliendo las órdenes de un par de generales y almirantes alcoholizados que creyeron que con pura voluntad celeste y blanca se iba a ganar una guerra contra la OTAN. Ellos son héroes y merecen nuestro respeto, pero no entiendo qué tienen que ver esos muertos con la realidad evidente, paladinamente evidente, de que Argentina es un país sin posibilidad de destino alguno, apenas un remedo de nación fabricado por contrabandistas y mercachifles, y habitado en su más que inmensa mayoría por por personajes de descarte, como los que hemos visto en los últimos días haciendo bromas procaces a las pobres rusa o trompeando entre 20 a dos hinchas croatas. Y no me vengan con ellos son la excepción. No lo son. Ellos son el argentino promedio; personajes deleznables.
Lo evidente no se puede negar. El único modo de hacerlo es recurrir a ideologías. El nacionalismo o el malvinismo es una de ella. No acepta evidencias. Discursea y poetiza acerca de la gran nación argentina, hispánica y católica que jamás existió, excepto, quizás, en las provincias del noroeste, y en sus imaginaciones afiebradas. A estos nacionalistas obcecados es cuestión de cambiarles el chip, y ponerles la SIM marxista, y seguirían funcionando con sus mismas proclamas y oriflamas, pero de color rojo y cantando la Internacional. Y no es cuento. Ya pasó en los '60 con Tacuara.
Con todo respeto al autor del blog, creo que no le hacen bien que se permitan comentario talibanes de este tipo. En los '80 habrían pasado; en los '90 habrían sido una nostalgia; hoy no son más que disparates febriles.

Realista sin ideologías

Anónimo dijo...

Sr. Realista, según observo, ud. confunde porteño del AMBA con argentino...

Cristiano católico, con ideología

Anónimo dijo...

Partamos de la base que el aborto no deberia ser tema de debate.., abortar es matar, encima a inocentes..., y el consenso social está de acuerdo que matar está mal.
Todos saben que interrumpir un embarazo es aniquilar al ser humano que nacerá luego de 7, 8 o 9 meses... cuando escuchaba tantas explicaciones, que salud, que libertad, etc etc me preguntaba que pérdida de tiempo y desgaste por algo elemental. Todos saben que es un ser humano el que nacerá por eso quieren quitarselo..

ana Podestá dijo...

Siempre he estado en contacto con curas. MI hermano lo es- Tengo ya 76 años y nunca conoci a un sacerdote depravado - ni mi hermano tampoco. ¿De golpe lo son todos? y siempre con casos de hace muchisimos años ???????

Anónimo dijo...

NO APRENDEMOS MÁS

Hace pocas horas terminó una nueva frustración deportiva.
Como en tantas otras ocasiones, se mezclaron la incompetencia, la mezquindad, el negocio rastrero y la baja intención de malversar una causa nacional, disfrazada bajo el ropaje del fútbol "pasión de multitudes".
Durante el tiempo que dura el Mundial (ahora extendido con eliminatorias interminables más Copas de Leche Sudamericanas) se logra inocular enormes dosis de irracionalidad para que el gentío masificado piense en nada (como casi siempre hace) pero entregado a la defensa ficta de un honor nacional con forma de pelota de fútbol.
No importa que el país pueda estallar.
Tampoco interesa que los mismos de siempre hagan los mismos negocios de siempre con la única diferencia de que cambien las autoridades formales y nominales.
En esos lapsos, la masa vivirá narcotizada con populacherismo barato y se pondrá a jurar que está dispuesta a morir con gloria. Pero seguro seguirá vivita y coleando.
Sólo que con la cara pintada de celeste y blanco y los ojos desencajados de una supuesta alegría. Que sólo es "estar descontrolados"...
En suma, mañana (y el año que viene y el que viene y el otro) todo seguirá igual.
Volverá el rico a su riqueza, el pobre a su pobreza y nuevas distracciones nos harán seguir viendo como vamos cayendo en la decadencia cotidiana.
Por supuesto qué el rico será más rico, el pobre será más pobre y las causas de los fracasos se mantienen intactas.
En el fútbol y en el país y en la sociedad y en el futuro.
Por eso, lo reitero, NO APRENDEMOS MÁS.
Argentino Chantapufi, nunca es triste la verdad y además es como el arado (lástima pero fecunda).