jueves, 21 de enero de 2010

Asco


Un culpable aburrimiento de vacaciones me tentó a comprar la revista Noticias. Nada interesante, más allá del asunto Redrado (un amigo está ya sentado en su ventana esperando ver pasar el cadáver) y del deporte de pegarle a Cristina K. al que se han hecho adeptos los panqueques de la política argentina. Luego, lo in y lo out en las playas argentinas, y las consabidas páginas con fotos donde aparece la gente famosa argentina que frecuenta las fiestas top, los paradores topísimos de las playas y lo eventos fashion que menudean en estos tiempos y donde ellos la pasan bomba.

La sensación luego de leer por arriba la revista, y sobre todo referida a estas últimas secciones, no es ya de aburrimiento, de desinterés o de escándalo. Es, lisa y llanamente, de asco. Ese despliegue de superficialidad y frivolidad produce nauseas, y estoy seguro de que es la sensación que experimenta la mayor parte de los lectores de este blog. Se trata de una sensación que provoca que uno deje de leer la revista, la deje abandonada en un bar o en el subte, y se arrepienta luego por los 10 pesos que pagó y el tiempo que perdió.

¿Por qué nos ocurre eso? Sólo se me ocurre pensar en esas bellísimas palabras de Scoto Eriúgena en su extraño Peri physeon que Benedicto XVI recordó en una de sus catequesis: No se debe desear otra cosa sino la alegría de la verdad, que es Cristo, ni evitar otra cosa sino el estar alejados de él, pues esto se debería considerar como causa única de tristeza total y eterna. Si me quitas a Cristo, no me quedará ningún bien, y nada me asustará como estar lejos de él. El mayor tormento de una criatura racional es estar privado de él o lejos de él”. El mundo que nos presenta la revista Noticias y todos sus innumerables congéneres, gráficos y televisivos, son una muestra del alejamiento de Cristo. No se trata sólo de una situación de pecado más o menos evidente; se trata, más bien, de un estar alejado del Señor, al punto tal de ignorarlo por completo, y que Él ya no signifique nada para ellos. Por eso, quienes intentamos, con su ayuda e inspiración, estar cerca suyo, la manifestación del alejamiento sólo puede producir tristeza, susto y tormento, como dice Eriúgena, o asco, como digo yo.

Se me ocurren dos reflexiones:

1) Nuestra situación de segregación y aislamiento del mundo es cada vez mayor. Aún podemos comprar y vender, pero apenas si compartimos algunas pocas cosas con el mundo, las que nos pesan pero nos resulta casi imposible deshacernos de ellas porque se nos pegan.

2) ¿Es posible que una catoliquísima institución como el Opus Dei se dedique a promocionar este mundo frívolo y alejado de Cristo con revistas como Telva? “Hijas mías, influiréis en el mundo de la moda”, había dicho el ahora santo (¿?) prelado, y allá corrieron ellas, sus numerarias, a crear una revista “de alta calidad, dedicada a las clases pudiente”. (Si no me creen, vean aquí).

Ya no sé bien qué da más asco.

41 comentarios:

Pablo dijo...

Estimado W.:

En un librito escrito en elogio del pudor, que no tiene por qué ser algo puritano, José María Iraburu describe lo que, me parece, es la deriva de iniciativas como Telva:

«… las cristianas laicas, que también están desposadas con Cristo desde su bautismo, y que también por tanto han de tratar de agradar al Señor en todo, también en su apariencia (…) han de vestir con dignidad, modestia y espíritu de pobreza, como corresponde a quienes son miembros consagrados del mismo Cristo.

Con frecuencia, sin embargo, las seglares cristianas, no se preocupan demasiado por ninguno de los tres valores: gastan en vestidos demasiado dinero y demasiado tiempo; aceptan modas muy triviales, que ocultan la dignidad del ser humano; y no pocas veces, hasta las mejores, se autorizan a seguir, aunque un pasito detrás, las modas mundanas, también aquéllas que no guardan el pudor, alegando: “somos seglares, no religiosas”.

(…)

Y éstas son las que, fieles a su vocación laical, manteniendo por lo que se ve celosamente su secularidad e insertándose valientemente en las realidades seculares, van a ir transformando esas realidades según el plan de Dios... Ideologías, vanas palabras, ilusiones falsas. Mentira.»


Algo semejante me comentó un amigo, ex alumno de la UCA de Buenos Aires: «la han transformado en una Universidad de Belgrano con capilla…»

Cordiales saludos.

Anónimo dijo...

Wanderer, hace unos días que medito sobre esto mismo.

Elegí el lago y las cierras para veranear con mi familia cumpliendo el juramnto que jamás volvería al mar, ni brasilero, no argentino, ni ninguno, salvo, claro está, fuera de temporada, pero muy fuera.

No obstante ello, aquí la cosa es igual, aunque lo topísimo es al nivel de La Feliz y lo normal de Mar de Ajó. Obviamente, grasa no hay o al menos no se nota. Esto me gusta más que esos otros lugares que muestran las revistas del corazón, pero, igual, es bastante desastrozo. Ojo, no es que me molesten las ciliconas, precisamente... aunque no las prefiero y por aquí se ven menos, pero... igual lo que se ve es bastante banal.

Lo otro, lo de fondo, lo del del "aislamiento" del mundo, es algo que si bien uno no lo busca deviene inevitable. Ya no nos divertimos con amigos que mantenemos desde el jardín de infantes (a pesar que ellos eran también "maristas"), asco nos dan las fiestas familiares y aun peor los casamientos.

En cambio, vemos que en un asado se habla sobre lo que nos interesa decir y escuchar, hay amigos que además son "camaradas", compañeros pertenecientes a este Club de los Incomprendidos donde no dudamos en concurrir, pues tomamos y nos reímos más.

No se dieron cuenta que nos reímos más? Lo digo en serio. No se dieron cuenta?

Es así nomás.

Saludos,

El Carlista.

PD 1, y qué movidas hay que hacer para que la tropilla de malandras no se arrimen al bautismo de nuestros hijos para evitar de profanar lo sagrado!

PD 2, y encima los "locos" somos nosotros pues "no nos importan que nuestras señoras puedan morir en un parto y de todos modos elegimos tener más de dos hijos"... en fin, cosas del demonio que antiguos afectos le son funcionales, pero ... se está contra Él o con Él, y en esto no hay lola, ni excusas.

Anónimo dijo...

Sencillo: o eres del mundo o eres de Dios. El mundo lo odio y odiará a los suyos.
Palabra de Dios.
Aquí no hay grises.
Punto.

Anónimo dijo...

yo creo que el opus o el fariseismo que emana de esa institucion me causa "mas" asco que la revista noticia y/o afines.

Anónimo dijo...

Sobre el tema que menciona Pablo hay un libro que me ha parecido excelente por la doctrina, belleza y profundidad: Dressing with dignity, de Collen Hammond.

Mi señora lo ha traducido a pedido de M. Willamson, asique, si lo quieren en castellano, me chiflan y lo mando por email.

Saludos,

El Carlista.

Pippin dijo...

Don Wander

Estoy de acuerdo con Ud.Cuando uno intenta de verdad vivir de acuerdo a lo que cree, vivir como cristiano, el mundo provoca astío, vacío, hasta tristeza diría yo. En ese sentido coincido en que cada vez estamos más aislados y es bueno que así sea. Pero no nos aislemos entre los que creemos, pues necesitamos o por lo menos yo necesito, ayuda de otros para salvarnos. Lo de salvarme solito no me interesa y no lo podría lograr.

Respecto a la acotación opusiana, permitame dos puntos:
1- No conozco la revista Telva, sí la revista Hacer familia. Bastante buena en algunos aspectos y bastante indeseable cuando transa con el mundo "para llegar a más personas". Mentira. La misma mentira progre del postconcilio. "Nos abramos al mundo para que entre a la Iglesia" Efectivamente, eso pasó: se mundanizó la Iglesia, y los católicos de verdad se fueron o los fueron.
2- Pregunta: ¿la Iglesia se puede equivocar al canonizar a alguien? Porque si es así, si se puede equivocar, nos estaría proponiendo como modelo de imitación en virtudes y amor a Dios, a personas que no son imitables. Y si no se puede equivocar, entonces estamos obligados a creer que quien la Igleisa dice qu es santo, es santo.

En Cristo y María Santísima

Pippin

Embajador en el Infierno dijo...

Resulta curioso (o no) que la advertencia que hizo San Josemaría sobre estos asuntos no suela merecer más que una nota a pie de página en las diversas biografías.

Me refiero a la reconvención que le hizo a un Cardenal encandilado con la idea de la participación de los laicos en política para cambiar el mundo. Le dijo el santo que primero deberían ser almas de oración, porque si no el mundo les cambiaría a ellos.

Si seguimos la lógica del fundador, la conclusión resulta durísima.

En otro orden de cosas lamento mucho que El carlista no se pase ya por mi blog. Me queda el consuelo de leer sus siempre acertadísimos comentarios en las casas de otros compañeros.

Sobre lo que dice él arriba a mi me carcome una duda: ¿De verdad podemos encerrarnos en nuestros círculos de incomprendidos (yo los llamo guetos)?. ¿No tenemos un mandato de ir a predicar el Evangelio a todas las gentes?. Ya digo que lo planteo como duda buscando los comentarios del personal, con mi agradecimiento de antemano.

Termino- A todo esto que se comenta en la entrada (y con lo que no puedo estar en desacuerdo) me queda el consuelo de saber, por experiencia propia de hechos concretos, que la parte más sana del Opus Dei es muy consciente del problema (que es bastante más gordo de lo que parece, no está confinado a las "élites" que se fajan en la lucha del cruel mundo de la moda, ni mucho menos) y que se intenta, con acciones concretas como digo, poner remedio.

Al final es el problema que ocurre con toda organización (por muy santa que sea, y ejemplos hay en la Iglesia de órdenes extraordinarias que ya en sus primeros momentos tuvieron esta clase de obstáculos) que empieza con vocación de élite (en el mejor sentido de la palabra) y que una vez derivada por el camino de la masificación se ve incapaz de mantener las iniciales intenciones. Humanos somos. No hay más.

Dicho todo esto- Valoro el Opus Dei una barbaridad por toda la inmensidad de cosas buenas que me ha dado y a las que me ha hecho llegar. Y, para suspicaces, hablo exclusivamente del terreno espiritual.

Anónimo dijo...

Nuestros enemigos son el mundo, el demonio y la carne.
Están en nosotros. En nuestras familias, amigos, en todos.
No hay grupito ni fraternidad que te salve.
Solo la Gracia.
Algunos pueden vivir relativamente aislados porque tienen recursos. Otros, en cambio, no tienen opción. Y estos últimos no son olvidados de Dios, sino creo que están entre sus más queridos. Porque padecen los pecados y la podredumbre del mundo.

Hay almas nobles y santas donde uno ni se imagina. A no olvidar.

Richard

Anónimo dijo...

¿Es posible que una catoliquísima institución como el Opus Dei se dedique a promocionar este mundo frívolo y alejado de Cristo con revistas como Telva?

Quién dijo que es una catoliquísima institución? Por allí va la respuesta a su pregunta, Wanderer.

Anónimo dijo...

Opus Devil: Telva.

Wanderer dijo...

Estimados Pippin y Embajador: efectivamente, no debemos aislarnos, y la solución de una pequeña ciudad o villa católica, al estilo menonita o, entre nosotros, Father U., se convertirá sólo en una Disneyland católica. No sirve. Como dice Richard, cada uno debe vivir donde le tocó pero, reconozcamoslo, el mundo nos aísla.

Benigno dijo...

Estimado Wanderer, ha dado usted una vez mas en el clavo.

Pasquines como Noticias, Gente, Caras, etc, no solo son instrumentos anti cristianos en general (y anti catolicos en particular) sino que ademas son muestra de la esencia de estos tiempos, en donde reina el existencialismo intrascendente.

El modelo de persona, que el mundo nos propone seguir, es algo basado en la nada, por ende no hay ni pasado ni presente, solamente hoy y ahora, sin consecuencias.
Es mas me doy cuenta, cada dia mas, que mucha gente cree que es creyente, cuando en realidad son ateos de hecho, y esas revistas no son mas que el reflejo de esa situación.

El patetico Ricardo Fort es el ejemplo mas claro de esto. Lo peor es que la gente no solo lo sigue sino que ademas lo aplaude, la gente en su no saber "para que" estan aca, adora (porque esa es la palabra) a un tipo de sexualidad indefinida, vago (ya que nunca trabajo) sin ningun don aparente, que hace gala del derroche que hace de una fortuna que no gano, que esta claramente en contra de la familia y el trabajo digno (dos pilares de los valores cristianos) y que encima no solo es soberbio sino que ademas es vanidoso (no es poco, soberbia, vanidad, pereza, lujuria, cuatro pecados capitales de siete), y eso es lo que el promedio de nuestra sociedad aprueba.

Lo divertido (y se que esto esta mal, pero soy imperfecto y pesimista con lo cual solamente apunto a llegar al purgatorio) es ver a todos estos tipos cuando les llega el momento de la muerte, si hay algo en lo que Heidegger no se equivocaba es que tarde o temprano a todos les llega el momento, y ahi es cuando todo se cae.

En fin, que se le va a hacer, señales de los tiempos.

Benigno

Anónimo dijo...

No hay infalibilidad en la canonización, me lo dijo un buen curita conocido por aquí pero voy a reservar su nombre. saludos.

Anónimo dijo...

Wanderer:
Claramente.
Ahora, una cosa es que el mundo nos aisle, pero otra es que nos aislemos.

Richard

Anónimo dijo...

Richard, estamos totalmente de acuerdo.

Embajador, usted siempre con su exceso de generosidad. Muchas gracias. Creo que tiene mucha razón. Casualmente hace unos días algún pariente de un distinguido correligionario suyo y mío me obsequió algunas revitas (MOENIA, se llaman) que dirigía este carlista. Hablo de la revista del Dr. Félix A. Lamas.
Allí, la esposa del Pato Sequeiros, tan notable como su difunto marido, escribió sobre Fátima y el posible contenido del 3° secreto (que el Card. Ratzinger conoció y dijo que está contenido en el Apocalipsis). Allí la autora intimaba insistentemente en que seamos TAMBIÉN los laicos instrumentos de salvación ante la defección del clero.

Estoy de acuerdo con esto. También con Wanderer en que no hay que quedarse en un sólo lugar, cosa que con mi familia, de hecho, no hacemos. Pero nos es muy difícil estar en otros lugares pues donde podemos ir (sea de entre amigos o a misa) lo tenemos no muy incómodo, entonces, para qué soportar al cura de la vuelta de mi casa?

La otra cuestión es la de los afectos: yo quisiera que ellos entiendan el asunto de "lo sacro" que tocamos aquí hace poco, quisiera que comiencen a ir, al menos, a cualquier misa, yo quisiera que ellos no me echen, pues no soy yo el que se excluye, son ellos. Son mis cuñadas las que se ponene tetas de goma, no soy yo.
Son ellos los que se juntan a conversar sobre "los problemas de el Carlista y la secta que lo tomo junto con su familia".

Se entiende bien?

Claro, a esto se suma que yo no tengo el carácter de esos que van por la vida pidiendo permiso y los puteo, generalmente. Pero aveces no, aunque nunca funciona. La gente habla de lo que no sabe a pesar de ser cuestiones de cierta complejidad que suponen para poder entrarles, cierta prepreparación previa (yo sin haber sido abogado dificilmente hubiese llegado a las conclusiones que llegué acerca de las excomuniones, por ejemplo) y cierto amor a la verdad.

Lo que creo que experimentamos en carne propia (y con esto no quiero decir que nosostros mismos no somos carne del mundo en varios sentidos) es al mundo en nuestros antiguos afectos, es al demonio que los hace inmunes al ejemplo que les podamos dar, aunque seguramente no en "todos" los casos, y por esos "pocos" hay que ir.

Pero sí, ninguna duda, hay que predicar a todas las gentes, recordando, en especial, que más se nos pedirá a los que más se nos ha dado, y, guste o no, los mejores dados son los mayoritariamente considerados "locos".

Un abrazo,

El Carlista.

PD. 1, de todos modos mis vacaciones tienden a solucionarse. Claro, en Mendoza capital y en Alta Gracia, entre asados con amigos de largas mesas, correligionarios, otros fascistas y no menos largas sobremesas.

PD. 2, lo del Club de los Incomprendidos no es mío, creo que es de Chesterton, aunque no recuerdo bien de dónde lo saqué. El otro antológico del Gordo es El Club de los Negocios Raros, pero si a uno hubiese podido pertencer no tengo dudas que sería al Club Pikwick, de Carlos Dickens.

PD. 3, mire qué estupidez Embajador: siempre soñe con ser un tabernero. Sabía que a la taberna que nunca tendré la llamaría Club Pikwick, hasta que coincidí con unos correligionarios en El Mesón de los Conspiradores. Ese nombre me pareció aun mejor. Usted lo conoce seguro, en Madrid, por la Caba Baja, en la Ciudad Vieja.

jack tollers dijo...

Carlista, usted escribe demasiado bien como para permitirse escribir con tamaños errores ortográficos ("sierra" con "c").

Como diría Pippin, la cosa produce cierto "astío" (va con "hache", ché).

¿Y bien? ¿qué tiene que ver? Todo tiene que ver con todo: tamañas faltas ortográficas son por falta de atención o falta de paciencia.

Dos cosas harto necesarias para hacer frente a estos horripilantes tiempos que nos tocan en suerte.

Sursum corda,

J. T.

Anónimo dijo...

Tollers, esa falta y otras me sorprendieron cuando las pude ver editadas.

No hay excusas, pero como defensa alego: por estos días no estoy precisamente cómodo en mi oficina o en mi bunker-escritorio hogareño.

Pero reitero, no hay excusas suficientes para escribir "cierras". Es demasiado.

Saludos,

El Carlista.

Pablo dijo...

Estimado W:

- Hay en mi ciudad un ginecólogo, muy conocido, que ejerce su profesión de manera coherente con la moral católica. Y eso le trae una consecuencia: sus colegas, de la cátedra y de la profesión médica, lo consideran como a un «menonita». Si quisiera dejar de parecer un «menonita de la ginecología», pactar con el mundo, ganar más dinero, contar con el elogio de sus colegas, debería ir contra su (recta) conciencia profesional. No lo hace. Y se la aguanta.

Lo que quiero ilustrar con la anécdota es que el precio que muchas veces hay que pagar por la coherencia es ser tenido por «menonita». No que debamos vivir como tales.

- Otra cosa es saber si los católicos debemos imitar practicar la «fuga mundi» y formar «comunidades», abiertas, o cerradas, con más o menos vida en común.

Y aquí me parece que no hay recetas únicas: dependerá lo que Dios dé a cada uno.

En general, observo que hay personas que son «alérgicas» a afiliarse a instituciones, grupos, orgas, comunidades, etc., dentro de la Iglesia. Y me parece absolutamente legítimo que quieran mantener esa independencia. Sobre todo, habida cuenta de los peligros que surgen cuando las instituciones tienden a absolutizarse, o cuando aparece lo que Ludovicus denomina «deriva sectaria». Legítimo, por tanto, querer ser un católico de a pie, independiente, no institucionalizado, centrado en Cristo y miembro de su Iglesia.

Pero también observo que hay otras personas, que no tienen esas «alergias», y que quieren, pueden, y hasta los ayuda, algún tipo de afiliación o marco institucional que los contenga. La historia de la Iglesia es riquísima en ejemplos, y en los EE UU se dan algunos casos actuales interesantes. Se trata de otra opción, que me parece tan legítima como la anterior.

Me parece que la primera opción tiene el riesgo del individualismo; y la segunda la de la absolutización institucional.

Cordiales saludos.

Anónimo dijo...

No sé, pero esas medidas de autoencierro como no ir a la playa me parece que, en el fondo, son pelagianas, voluntaristas, jesuíticas, no sé, una patraña. Así que hay que ir a la playa sólo fuera de temporada? En serio? Adónde, a una isla desierta? Siempre hay gente en todos lados, y minas en bikini, mostrando el traste. Tengo para mí que cuando están todas despelotadas en la playa, el ojo se acostumbra, y al rato nada llama particularmente la atención, ni especialmente estimula la sensualidad, salvo un par de minones, peeero, esos minones están en la City, en el juzgado, en el kiosko, en la familia (la novia del cuñado, una obrita de arte). Quiero decir: el mal no está en el objeto sino en el ojo, y más precisamente en el corazón del que ve. Personalmente les digo que no soy de fierro y, aunque feliz marido y padre de familia, en la calle se me van los ojos más de una vez. Y me resultan mucho más sugerentes y perduran más los pensamientos con las minas vestidas y en actitud de "vengan a matarme" que 200 minas juntas en bikini, que se anulan unas contra otras. Y entonces qué hago? Bajar la mirada, como aconsejan los manuales jesuíticos? Vas a comprar el diario y te ponen el último traste en las tapas de las revistas Hombre, Maxime, etc.? Qué hago? No compro más el diario? Desde el Este les escribo sin ninguna certeza; las minas están buenas, las hizo Dios. Los podridos somos los hombres, y si estamos podridos no importa que nos escondamos en las sierras: siempre aparecerá una mochilera que encederá los fuegos. O una secretaria, o una miuna en el subte. Me parece un tanto farisaica y tributaria de cierto judaismo eso de andar escapándose, poniendo a las minas polleras hasta los tobillos. O acaso en esos círculos, como en tantos claustros de pulcros ensotanados, no pasan y han pasado escándalos sexuales de aquellos? Y a los afectos que no nos comprenden, que los tengo, les digo que dejé de pelearme con ellos. Mejor es mostrar que ladrar. Mejor es la caridad que el argumento con aquellos que no tienen la forma mentis para entenderlo. Y además, al menos en mi caso, aquellos están así muchas veces inculpablemente, y Dios no se olvida de ellos. Por qué putearlos nosotros? Mejor es no darles bola. Nada ni un poquito.

Anónimo dijo...

Hoy en el consultorio de un cardiólogo, mientras esperaba a que me atendieran, observé a mi alrededor a los pacientes que miraban las asquerosas revistas Cosmopolitan y otras, y realmente, me daba vergüenza ajena cómo personas que parecían normales, mujeres con sus hijas pre-adolescentes, abuelas, etc.,las leían sin ningún rubor. No pude evitar leer el título del artículo que atraía a mi vecina donde se "recetaban" los "10 mandamientos antes de acostarte con él" o "cómo tener sexo la primera noche" y cosas por el estilo. Perdón por la crudeza, pero lo que más me dolió y asqueó es que ya la gente considera totalmente normal que en un consultorio se ofrezca ese tipo de "lecturas" como la cosa más corriente.

No quiero ni imaginarme lo que serán la televisión y los blogs que abundan en toda esa corrupción.

Por no hablar de que la playa ya se ha trasladado a la ciudad, así que lo que serán las playas.

Es anecdótico, pero corrobora lo que comenta en su post.

Saludos.

Asqueada.

el Athonita dijo...

Jack: las tamañas faltas ortográficas no "son" por falta de atención o paciencia: ocurren, devienen, se dan... pero no, no son.

¿Y qué tiene que ver? Que en los conflictos eclesiales y epocales no todo pasa por los desaciertos ortográfico, sino por la falta de buena sintaxis... ¿no cree?

ath.-

ayer pasó por el Athos una trafic entera de Nadalindas... daba para un post.-

Pippin dijo...

Estimado Tollers

Pido disculpas por el error, que tiene que ver con el apuro. Aunque es bueno para mi vanidad ya que me jacto de tener ortografía casi perfecta. O sea, es bueno para matar mi vanidad.

Respecto al tema central, coincido con el Carlista (y con don Wander) en lo de que son ellos los que nos aislan y uno tiende a agarrarse a las piñas (verbales). Creo que el mejor remedio es VERITAS IN CARITATE. Siempre decir la verdad pero con la dulzura de la caridad que siempre busca el bien del otro. Trabajo difícil si los hay, teniendo en cuenta que "ellos" no hacen lo mismo con nosotros. Pero si amamos sólo a los que nos aman ¿qué mérito tendremos?

Pippin
Hobbit ignorante con mala ortografía

Wanderer dijo...

Anónimo en Punta del Este: Creo que hay lugares que son, necesariamente, ocasión próxima de pecado, pues atentan contra nuestra castidad y nuestro buen gusto. Las playas en verano son uno de ellos, y los boliches durante todo el año.
Athonita: Si la traffic con las Nadalindas da para un post, por qué no lo escribe?

Anónimo dijo...

Anónimo de Punta del Este.

No dejé de ir al mar porque allí están las mejores minas.

Lo dejé de hacer porque en esos lugares, en especial Punta del Este y otros cajetillas, soy sapo de otro pozo.

A ver con un ejemplo: me gusta hacerme amigote de los albañiles que trabajan en mi casa y cada tanto comerme con ellos un asadito. Sin poder llegar a una máxima absoluta diría que: esos no son los gustos de cierto turismo (ni los gustos de algunos amigos y parientes que ahora estan con usted en Solanas).

No sé si llegué a ser claro. Si no, no importa. No pasa por las minas, que me gustan tanto como a usted, por cierto.

Saludos,

El Carlista.

PD. tampoco me gustan los "barrios cerrados", con o sin cancha de polo, golf, etc, etc.

Anónimo dijo...

Es compatible ser católico y veranear en Punta del Este?

Si lo fuera, no sería al menos "raro" que se elija un lugar donde el veraneante se codea con el jet set, con la crem de la crem?

Puede un católico ya no disfrutar de la revista Gente, sino voluntariamente meterse dentro de su mundo?


Si no se codease con el jet set, pero tampoco le disgusta tenerlo a 2 carpas de diferencia, sí sería evangélico?

El Sagra.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

and yet, and yet...
creo que la nueva edición de Noticias es irresistible. Será la tapa...

Odysseus dijo...

Ocasión próximo de pecado. (atentan contra la virtud... no contra el buen gusto) :-P

Que cada cual vigile.

¿Wanderer viaja en subte? (por decir un transporte). ¿Le describo la situación próxima de pecado o se la imagina?

Ninguno equiparará una oficina con una cabaret, pero la similitud entre en aquella y la playa es muy cercana, y no parece ser una ocasión próxima de pecado necesariamente como en el cabaret.

Que cada cual vigile.


Cordialmente.
Odysseus.

Pablo dijo...

Anónimo desde el Este:

Convengamos en que en las playas de hoy no se usa el burka afgano... Sí, ya se sabe que los modos del pudor varían con las circunstancias de tiempo y lugar, que el puritanismo es una exageración, etc., pero no nos engañemos con que lo cotidiano es normal.

No es realista negar que en la vida social actual sobran los estímulos fuertes, derivados del impudor ajeno. Ciertamente que el principio del desorden está en el corazón del hombre, por el pecado original, razón por la cual, más que contar baldosas, habría que pedir insistentemente la gracia de la pureza de corazón, y por consiguiente de la mirada.

Es importante saber discernir, en la propia conciencia, entre los primeros movimientos, lo que es semi-advertido o semi-consentido, y lo que es formalmente grave. Y se puede aprender con la ayuda de un buen confesor (exigente, pero no casuista). Con el casuismo simplista, de hecho, todo parece derrota, y la única alternativa es el autoencierro.

Pero uno no puede colocarse voluntariamente en ocasión próxima de pecado. Y eso es lo contrario del voluntarismo, que es de raíz pelagiana, no cree en la fragilidad humana y en la necesidad de la gracia.

Cordiales saludos.

PS: lo intersante del post de Wanderer era la relación con el mundo, y la deriva estúpida y frívola de costumbres y publicaciones. Por mi parte, sugiero no darle más vueltas al asunto del pudor, y volver a los ejes del post.

Anónimo dijo...

Algunas veces es dificultoso adivinar cómo puede pasar uno de la Fe pura a la Caridad ardiente (el viejo tema de la Fe y las obras) habiendo reducido la Esperanza a cenizas. Este proceso de hipertrofia de algunas virtudes teologales y a la hipotrofia de otras (si esto fuera posible) es clarísimo aquí: si es cierto que da asco la superficialidad de hoy día (como Wanderer bien destaca), también debería producirnos asco la tristeza de algunos tristes que, escondiendo los talentos buscan refugiarse en su ghetto procurando una paz que ni se la han ganado, ni Dios se la ha concedido: el hombre de Fè, pero sin Esperanza (o esperanza raquítica), no deja de ser un hombre superficial.

Esta costumbre de auto-compadecerse lastimeramente de los males que el mundo nos impone, no solo no es viril, ni siquiera es cristiana, por más protestas que se haga de ello. Y es que el protestantismo y fariseísmo, que van de la mano, se nos coló sin darnos cuenta: el primero, como herida de nuestra naturaleza; el segundo, como "gusanos de la religión"; y todos tenemos algo de esto (primero quién escribe), mal que les pese al amor propio de la fasciolandia bellavistense:

"El Protestantismo es la rebelión contra una imperfección que en vez de volverse perfección deviene permanente rebelión. Vivir 'protestando' no es un ideal religioso.(...) El que vive protestando quiere que los 'otros' quiten el abuso; no quiere o no puede quitarlo él".

Lo grave es, que la soberbia (la intelectual, en grado eminente)nos impide reconocer y aceptar esto ; por ende, no buscamos ni dejamos que otros busquen los remedios para los males que nos aquejan: resulta más fácil asumir el rol de crítico y tamizarlo todo a través de "nuestra visión" de las cosas, antes que arriesgarse al reto de salar el orden temporal, en cualquiera de sus campos.
Y de sutilezas en sutilezas, caemos de donde jamás hemos salido: la inhumana tristeza con que llevamos la vida (y se la hacemos llevar a otros)

"Porque el supremo acabamiento del fermento fariseo es deshumanizar la religión y por tanto desdivinizarla; y eso a fuerza de hacerla demasiado humana; quiero decir, demasiado igual a ´ELLOS´; con exclusión absoluta de todo otro ´espíritu´. ´Tienes mal espíritu, tienes mal espíritu´dijeron a Cristo.
´Todo el que no tiene espíritu como el mío, tiene mal espíritu´, es el pensamiento recóndito del fariseo. Y lo contrario justamente es lo verdadero".

Quizás podamos por este cabo llegar a la respuesta de la cuestión, que pocos aquí se animan a responder simple y sencillamente y que debiera ser capital para nuestra vocación seglar: si somos tan buenos y tan ortodoxos, ¿porqué no somos capaces de revertir, con la ayuda de la gracia, los males temporales, según el mandato de instaurar todo en Cristo?.///

Anónimo dijo...

///
Es que, probablemente, nos hemos convertido, por gusto y por nuestras mezquindades (nada nos violentó invenciblemente para ello) en una sociedad de "separados", de "pherushim", es de decir, fariseos: el ghetto bellavistense, como tantos otros, "se socializó, es decir, se cerró sobre sí mismo. En lo religioso, cuando una asociación se cierra sobre sí misma se vuelve una secta, puede mantenerse enteramente ortodoxa (...) pero ha dejado de ser ´católica´. Cuando un organismo empieza a crecer ‘para adentro’ , eso se llama cáncer".
Y de cáncer farisaico es que sufrimos si no podemos superar la “socialización” quejumbrosa de la que a menudo hacemos gala, por más que ´crezcamos´ dentro de la familia, dentro del grupito, dentro del resto fiel o dentro de una ermita
Y este proceso no acepta exclusividades: kukulandia, opuslandia, sanpiolandia, pichilandia, lo reconocen por hijo: es el catolicismo argentino mismo el que esta inficionado de este virus

Y si no, veamos reflejados en nuestros hijos, espejo de nuestros aciertos y errores: algunos más preocupados en adecuarse pulcramente a los cánones externos de una religiosidad pretendidamente ortodoxa, aprendices que comienzan a catarlo y criticarlo todo, aún las misas; pero jamás sus conciencias les reprochará la más mínima exigencia del deber de estado: batallar, por ejemplo, en su Universidad y ganarla a Cristo (¿cuántos jóvenes del ghetto van a la misma facultad por años y ni siquiera son capaces de aunar esfuerzos para hacer su casa de estudios más vivibles, siquiera?). Para excusarse siempre habrá buenas razones: ‘que ese trabajo lo hagan los menos dotados intelectual y espiritualmente; Dios me pide cosas mas elevadas, entre ellas,el de juzgar solementemente sobre la ortodoxia de los fines y de los métodos que otros, con sudor y errores, tratan de ensayar’; este parece ser el credo que muchos mamaron en nuestros cristianísimos hogares.
Otros, más sanos aunque sea psicológicamente, terminan por hartarse y rebelarse contra todo esta ortopedia doctrinaria que confunden (o se la hicieron confundir) con la Fé verdadera, y se asimilan finalmente al mundo que deberían haber conquistado.

No basta añorar catedrales o soñar con otras nuevas: alguien deberá algún dia ponerse a construirlas, con la gracia y el esfuerzo, para la mayor gloria de Dios y bien del prójimo.
El que no quiera trabajar, no sepa, o le de pereza, que no pretenda “comer” luego de escupir el asado ajeno, como hubiera dicho San Pablo; corrija fraternalmente, pero no desmoralice a la tropa; deje combatir a los que se le animan al reto y agradezcamos que no rigen las leyes humanas de la guerra (aún cuando estemos en una), pues los melindrosos ya hubieran sido pasado por las armas (y sabe bien quién es del oficio, que el soldado criticón o el estratega de salón, es el que mejor se escusa y el primero que afloja en la brecha) .

Y al que no le guste, que se queje con Castellani que es el responsable de la inspiración de estas líneas.

Bordolino, el guelfo

Anónimo dijo...

Creo que en el post del amigo Carlista algo se le escapó a J.T mas serio que la ortografia:

reirse mas no es sinonimo de estar mas alegres, que toca el tema de la Esperanza y del avinagramiento de la vida que se nos ha vuelto costumbre.

Los desesperados tambien, ante la impotencia, no les queda mas que reirse de la vida y de su suerte, a la que consideran un verdadero desperdicio

Anónimo dijo...

Queridísimo Sagra (del latín sagrum?):

No es sólo lo que dice.

Antes del reguetón y de la música rave (o como se escriba esa basura) de Punta del Este y Cariló, me quedo con aquel embajador del buen gusto, con aquel finísimo "toro enamorado de la luna" que supo engalanar una y otra vez los atardeceres de Mar del Tuyú, Las Toninas, Santa Teresita y San Clemente.

Para más datos:
http://www.youtube.com/watch?v=Af45CMPUono&feature=related

Suyo,

El Carlista.

Ché, Anónimo, y vos qué sabés de qué nos reímos los que todavía lo hacemos; si es por falta de Esperanza o es que estamos "sorprendidos por la alegría", tal cual Lewis?

Anónimo dijo...

Noticias o Gente son asqueantes, seguro. Pero el paganismo, en general y aún el moderno, no sólo no es asqueante sino que encuentra facetas de gran atractivo humano ... si uno es humano.

Entre "los del palo" (en forma amplia desde el tradicionalismo hasta los del Opus Dei) hay no-humanos católicos: aparatos digamos.

A ellos el soplo del paganismo los estremece de "asco" y no de genuina humana emoción como sucedía con un ... San Jerónimo o San Agustín.

Conmoverse con una obra de arte anticatólica puede sucederle a un católico, aunque alguno se sorprenda porque la virga -divina- del intelecto humano supone el divino (no lo manifiesta) y puede elevarse libremente hacia cualquier dirección (buena o mala).

La respuestas auténticamente católica en la vida es estar donde a uno le toca estar, siendo ejemplar sin necesidad de andar colgando crucifijos en las paredes o echando agua bendita (y ello nada tiene que ver con el Opus Dei).

Saludos,

Pablo dijo...

Coincido en que el paganismo actual tiene sus facetas de atractivo humano; si no las tuviera, no recibiría tantos adeptos y militantes.

En su aspecto científico y técnico, la civilización actual tiene desarrollos extraordinarios, y hasta fascinantes, por qué no decirlo.

En general, parece que la versión «líquida», post-moderna, del paganismo, atrae a los normales y a su vez produce anormales en masa, con sus metrópolis del miedo, su transitoriedad, la volatilidad de todos los vínculos, los excluidos, etc. Y en especial, tal vez habría que dar algo de razón a los psicólogos: si la represión puritana produce neurosis (Freud); la hipersexualidad, también (Frankl).

Cordiales saludos.

Anónimo dijo...

Sin duda, lo de Bordolino ha sido lo más esclarecedor. Excelente, aunque a mucho les dolerá leerlo.
De mi parte, y sin pretender volver a la cuestión del pudor, aunque ratificando -desde el Este- que me parece una puerilidad andar escondiéndose del mundo, básicamente porque la inmundicia es omnipresente, y peor -para mí- en la City que en la playa, en el subte, y hasta diría, en la lectura de revistas como Noticias, que permiten cierta solitaria complicidad.

En cuanto a las "ocasiones próximas de pecado"... sí, sé que es una categoría con sustancia, pero creo que en el mundo corrupto que vivimos se desdibuja. En ese contexto, pretender andar poniendole mojones al pecado me parece un tanto soberbio, y un tanto pelagiano. Parece que, viviendo en la cloaca como estamos, deberiamos pensar más en la Providencia de Dios, y tener Fe y Esperanza en ella, en lugar de ir haciendo grillas y mapas de proximidad de pecado. No sirve.

En cuanto al chamuyerío de que "nos persiguen", y la deriva sectaria, poco viril para mí también, tengo para mí que algunos hablan demasiado, están probablemente equivocados al pensar que Dios les ha dado más que a otros. Nuevamente me parece que se olvidan un poco de la Providencia, y además, qué quieren que les diga, me parece que todo ese relato del náufrago encubre una auto-complacencia con la situación. Qué mejor que saberse el bueno, perseguido por los malos o confundidos, que actúan bajo el influjo del mundo, mientras nosotros somos el remnant de los Ejércitos Celestiales?

Cierro con una anécdota. Estando yo en una casa bellavistence, gran asado, muchso matrimonios con prole numerosa, los hombres bajo las copas de unos árboles cantan brazo en alto, discurren sobre el mundo endemoniado, en estado de ebriedad varios (nota: aclaro que me encanta chupar por demás), rodeados de innúmeras botellas vacías con las que sus pequeños hijos tropezaban como con juguetes (NB: pero no delante de mis hijos); sus mujeres, algunas con una extraña cara de resignación, ciertamente no de felicidad. Siendo las 17,00 un invitado, no perteneciente al círculo de illuminati, recuerda que ese dia los sodomitas van a pretender tomar la Catedral de Buenos Aires, yq eu un grupo de laicos está organizando un cerco humano. Invita al resto a acompañarlo. La respuesta: risotadas etílicas y expresiones lamentables como "si voy a la Catedral es para prenderle fuego con Bergoglio adentro". Fuimos dos. Esa tarde en la Catedral había un grupito de laicos, en su mayoría mujeres no instruidas en las mieles de Chesterton, Lewis y Castellani, y un cura del clero de la Ciudad -uno solo (el P. M.), al que imagino le hubiera gustado estar más acompañado- y los maricas no pudieron pasar, ni siquiera tirar una bomba de pintura a la casa del Santísimo.

Que cada quien saque sus conclusiones.

PD: Por el Este pasó hace un par de semanas el excelente P. Bojorge, SJ. Un señor que no es "del palo" pero tiene Fe católica, lo invitó. Aunque el cura fue renuente a venir a estos lares, dio una conferencia para 150 personas, me consta que entabló lazos con algunas personas que se interesaron por sus obras. Y se volvió emocionado, porque en sus humanos cálculos pensaba, quizás, que por aquí la gente es toda frívola, sexópata, e irredimible.

Embajador en el Infierno dijo...

Wanderer- Dice usted que el mundo nos aisla. Bueno, yo me niego a ser aislado.

Si acaso, en plan inglés: "Fog over Channel, Continent isolated".

Estoy con Richard.

Carlista- Mire, soy el primero en reconocer las dificultades y aislamientos que se nos plantean. Pero, por si sirve de algo, explico que mi táctica consiste en "armarla" un par de veces al año en el entorno familiar/amigos y después quedarse más bien fuera de las discusiones políticas, religiosas o morales. Y cuando digo quedarse fuera, significa no intervenir (por muchas ganas que uno tenga), estar callado y predicar con el ejemplo.

Al final el mensaje va calando. Hoy mismo una de mis queridas hermanas que precisamente escribe sobre cuestiones de moda (no en Telva) y que me tiene por un "radical" (aunque me quiera) , me pide consejo para uno de sus artículos. Lo sorprendete no es que me pida consejo, sino que de hecho le ha gustado lo que le he dicho y lo va a usar. De hecho le he dado tres alternativas y la que más le ha gustado es la más "extremista".

Le advierto que se vienen haciendo planes desde hace algún tiempo (que de momento no son más que planes) para establecer una red de tabernas con ambientación carlista. El nombre que yo he propuesto (La cabra facciosa) de momento no ha prosperado.

Y para terminar recomiendo leer la entrada que ha publicado Seneka hoy, viene muy al caso

Juancho dijo...

Para el anónimo que escribe desde el Este.

Yo tengo otra anécdota.

Una vez almorcé con un conspicuo bellavistense (aclaro que de Bella Vista y su mundo no conozco más que lo que se escribe acá). Supongo que entraría en lo que Ud llama los illuminati.

Charlando, me decía que uno de los más grandes problemas que veía en la Iglesia era la falta de "catolicidad" y la creación de grupos cerrados que se autoproclaman el verdadero catolicismo.

Y que él, que estaba empezando a trabajar en la pastoral carcelaria, no iba a buscar un cura tradicionalista para que lo acompañe, sino el que la Arquidiócesis le asignara. Y que si le tocaba uno progre, el problema iba a ser del cura cuando tuviera que explicar el "Vendrá a Juzgar a Vivos y Muertos", etc...

Otra persona me refirió que en su trabajo este bellavistense exactamente lo contrario de un tipo sectario que habla solo con los de su grupo, y que había acercado a la Iglesia a mucha gente.

Juancho.

Anónimo dijo...

Aaaaay Juancho, ¡Qué suerte!

Ahora nos quedamos tranquilos que hay un bellavistense (a lo mejor de los que andan por este blog) no sólo no obnubilado con el tradicionalismo, sino incluso dedicado a la pastoral carcelaria (¡no me digás, por favor, que también con Schocklender!), y todo sin ímpetus de elitismo católico o de "último residuo que alega ser perseguido" ...

¡Hay un dedo sano en el cuerpo ganado por la lepra! ¡Aleluya!. Alivio, me voy a dormir con la consciencia tranquila. Las cosas son un tanto distintas de ciertas visiones deformes y esterotipadas sin fundamento.

En Cristo,

Bellavistense ultra-ortodoxo en combate permanente (y exclusivo) por la restauración de la liturgia tradicional y el Reinado Social de Jesucristo, aunque ahora sin fariseismo y con toques de caridad en lo social.

-Este comentario es un chascarillo que no implica ninguna objeción al bellavistense real descripto por Juancho-.

Anónimo dijo...

Llama la atenciòn que algunos tengan por pelagiano, o semi pelagiano, o casi pelagiano, al alejamiento de lo malo, como si esto fuera desconfiar u olvidar la gracia.
Qué tontería!
Con esa pobre y angelista postura habrìa que tener al Cura de Ars, que machacaba duro en moral y prohibía los bailes, como el rey de los pelagianos. `Más pelagiano que Pelagio!
NUEVAMENTE, qué tontería!

Pela.

Anónimo dijo...

Desde el Este mando este link, con el Mesaje de Benedicto XVI:

http://www.vatican.va/news_services/or/or_spa/text.html#3

Viene a cuento de este post, y de muchos otros. Una joya de Benedicto. Me gustaría un comentario de Don Wanderer, si le parece bien.

Saludos.

Anónimo dijo...

Como el link veo que lleva a varios textos, me refiero especificamente al Mensaje del Papa para la Cuaresma de 2010.