miércoles, 13 de enero de 2010

La posmodernidad

Interesante.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Wanderer, interesante para usted, porque lo que fue para el resto ...

Anónimo dijo...

Malachi Martin dijo:
Wanderer, ahora sí asústese... Esta nota de "Catapulta" se relaciona con su último post y con el anterior: la "beatificación del internacionalismo castrista" hecha por su amigo el Mago BLanco:

Parte I:

"(...) No obstante, la referida alocución merece la máxima atención porque muestra una faceta hasta ahora poco realzada del pontificado de Benedicto XVI, considerado por muchos como conservador; porque constituye una reafirmación de la incomprensible política de distensión de la diplomacia vaticana con relación al régimen cubano desde los primeros años de la sangrienta revolución, diplomacia que no puede haber dejado de tener un papel y una responsabilidad fundamentales en la redacción de esta alocución; y porque las palabras del Pontífice podrán tener consecuencias serias, no solamente para el futuro de Cuba comunista, sino para el de América Latina, en la medida en que de una u otra manera beneficien al “eje del mal” chavista-castrista-evista-correísta-orteguista.
3) El Santo Padre, (...)realza el “decidido protagonismo” que Cuba comunista continuaría teniendo en el “contexto político” de América Latina. (...)se elogia que el régimen cubano “sigue ofreciendo a numerosos países su colaboración”, con una actitud que favorecería e impulsaría “la cooperación y la solidaridad internacionales“. (...)
4) Sin embargo, (...)se ve desmentida flagrantemente por la propia definición de “internacionalismo” incluida en la Constitución de ese país, una definición que por cierto no es nada desinteresada y no se reduce a una simple intención de “ayudar” a los “necesitados”.
(...)la Constitución de Cuba deja claro su sentido intrínsecamente maléfico cuando define al “internacionalismo proletario” como la matriz inspiradora de las numerosas aventuras revolucionarias impulsadas en tantos países de América Latina y África, calificadas de “heroicas” por la misma Constitución pero (...)continúan siendo sinónimo de sangre, revoluciones y más miseria para los necesitados.
(...)
5) (...)podría argumentarse que la alocución pronunciada por Benedicto XVI se refiere específicamente a dos “áreas vitales”, definidas en dicho discurso, respectivamente, como la “alfabetización” y la “salud”. En realidad, lo anterior difícilmente constituiría un descargo sino, más bien, una circunstancia agravante. (...)la propia Constitución cubana lo reconoce (...)Si hubiera alguna duda al respecto, el artículo 39 de la actual Constitución la disipa: el Estado comunista “fomenta y promueve la educación” exclusivamente en función del “ideario marxista”, con el implacable objetivo de “promover” la “formación comunista de las nuevas generaciones” (numerales 1 y 3), en realidad, una suprema deformación espiritual y moral.

Anónimo dijo...

Malachi Martin dijo:

Aquí va la Parte II de la nota de Catapulta: "Benedicto XVI y la beatificación del internacionalismo castrista"... Sin desperdicio.

"(...) ¿Cómo entender el destaque papal a ese “protagonismo”, en un contexto explícitamente elogioso, casi se diría de “beatificación” del internacionalismo cubano?
(...) Al mismo tiempo, omite la causa profunda de la miseria cubana, que es un sistema económico que aplica un implacable “embargo interno” contra la población a través de la abolición de la propiedad privada y la asfixia de la libre iniciativa.
7) Respecto de los “signos concretos” de “apertura al ejercicio de la libertad religiosa” que el Pontífice destaca como aspectos favorables de la situación de los católicos cubanos, (...) pero el nefasto artículo 62 de la Constitución, (...)literalmente constituye una amenaza: “Ninguna de las libertades” reconocidas a los cubanos podrá ser ejercida “ni contra la existencia y fines del Estado socialista, ni contra la decisión del pueblo cubano de construir el socialismo y el comunismo”, advirtiendo que “la infracción de este principio es punible”. (...)Esa “punición” se ha hecho realidad contra centenas y millares de opositores que han sido asesinados en el “paredón” o que han pasado por las mazmorras del régimen(...)
10) Consigno finalmente el estremecimiento que me causó la alusión a las relaciones “nunca interrumpidas” entre la Santa Sede y el régimen cubano. Se fueron sucediendo en mi memoria, como en un trágico film, episodios de décadas de política de distensión del Vaticano con Cuba comunista, con la peregrinación de tantos altos prelados, cardenales y secretarios de Estado, incluyendo el actual,(...) así como tantos lances de colaboración comuno-católica, encabezados por el actual cardenal de La Habana, monseñor Jaime Lucas Ortega y Alamino. También, evocando ese período de relaciones “nunca interrumpidas”, resonaron en mis oídos, como si fuera hoy, los gritos de jóvenes mártires católicos, fusilados en el “paredón” de la siniestra La Cabaña, que morían proclamando “¡Viva Cristo Rey! ¡Abajo el comunismo!” Y recordé el episodio de los tres jóvenes hermanos García Marín, que en diciembre de 1980 buscaron asilo en la Nunciatura de La Habana, siendo posteriormente retirados de allí con promesas de libertad y de seguridad individual, por personas que ingresaron vestidas con ropas eclesiásticas, en el propio automóvil de la Nunciatura. En realidad, no eran eclesiásticos y sí agentes de la policía política cubana que los arrancaron de la Nunciatura mediante engaño, para ser salvajemente torturados y finalmente fusilados. Narro ese episodio en mis Memorias y, hasta hoy, no he sido desmentido (cf. A. Valladares, “Contra toda esperanza”, Plaza & Janés, Barcelona, 1985, cap. 48, pág. 416).
11) (...)en cuanto católico, en cuanto cubano y en cuanto ex preso político me duele enormemente efectuar este tipo de públicas consideraciones, que hago como un descargo ineludible de mi conciencia, con toda la veneración debida a la Cátedra de Pedro. Ello produce un dolor y dilaceración quizá mayores que las peores torturas físicas que recibí durante 22 años en las mazmorras cubanas, porque el sufrimiento espiritual es más profundo inclusive que el físico.
Armando F. Valladares
http://www.cubdest.org/
Nota catapúltica
El autor es escritor, pintor y poeta. Pasó 22 años en las cárceles políticas de Cuba. Fue embajador de los Estados Unidos ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU bajo las administraciones Reagan y Bush. Recibio la Medalla Presidencial del Ciudadano y el Superior Award del Departamento de Estado. Recientemente le fue otorgado en Roma el Premio Internacional de Periodismo ISCHIA y, en Tegucigalpa, la Orden José Cecilio del Valle, en el grado de Comendador, la más alta distinción que otorga Honduras a un extranjero.
E-mail: ArmandoValladares2006@yahoo.es

- M. Martin -

Pablo dijo...

Cuando los postmo tengan la hegemonía nos tomarán por

http://www.youtube.com/watch?v=Ozo3IViL3nI

Juancho dijo...

Me parece que la "posmodernidad" no es tan coherente con el relativismo y no lo lleva hasta sus últimas consecuencias.

- Justamente algo característico del pensamiento débil de estos tiempos esa esa inconsistencia, falta de profundidad, de fundamentación de las cosas, de extraer todas las derivaciones de un principio -

Me parece que hay "valores" que la posmodernidad proclama absolutos (indiscutibles). Pienso en el ecologismo, la libertad individual, la "solidaridad", la no-violencia, etc...

Por eso, ningun pos-moderno aceptaría que desde su ética no se puede condenar a los horrores del SXX que se dicen en el video.

La incoherencia está en que su "solidaridad" no repugna al aborto, el ecologismo no contradice lo antinatural de la homosexualidad o de la manipulación genética, etc...

Juancho.

Coronel Kurtz dijo...

Juancho: Justamente eso es lo que señalan en el video, la incoherencia del pensamiento postmoderno (perdón el oxímoron) en cuestiones éticas.

Pablo: Dan ganas, ¿eh? Como conversamos por privado, habría que retomar el proyecto del Father U.

Anónimo dijo...

UN OFF TOPIC:
Wanderer, le reconozco un inmenso éxito editorial: usted tiene más comentarios que páginas webs de muchos años y que no son humildes blogs como es el suyo. Compare con radio Cristiandad y Panorama Católico y verá que duplica o más el número de comentarios diarios.
En especial si tiene en cuenta dos posts pasados, uno con más de 50 y otro con más de 70.
No olvide entonces el rol formador que le guste o no este sitio ha ido tomando.
Lucrecio.