martes, 13 de julio de 2010

Perdimos


Y se hizo la manifestación contra el sodomonio. Doscientas mil personas para los organizadores; quince mil para el cronista de América TV.
Muchas dirán: "Dimos la batalla"; "Peleamos por la Iglesia y por la Patria"; "Defendimos la fe". Y no. Así no era la cosa.
No se pelea por la fe con animadores que dicen a cada rato: "Bajemos los carteles para que se vea cuantos somos. Somos muchísimos. ¿Vieron qué muchos somos?". La ley del número no es evangélica.
No se pelea por la fe cuando se elije como himno oficial de la convocatoria un cantito insulso con la música del himno del mundial de fútbol. Sólo faltaba Shakira en bikinis cantando, con veinte negros bailando detrás de ella.
No se defiende la fe cuanto todos los católicos que al azar fueron reporteados por los noteros de TV comenzaban su discurso diciendo: "No estoy en contra de nadie. Amo a los homosexuales que deben tener regulados sus derechos. Pero no pueden adoptar". Curiosamente, los evangélicos solían ser más escuetos y claros: "Estoy en contra del matrimonio gay porque la Escritura dice que el matrimonio es entre el hombre y la mujer".
Después de esta marcha, he quedado con la sensación de derrota. No porque mañana se gane o se pierda la votación -cosa que no es importante-, sino porque, me parece, la manifestación de hoy no ha hecho más que "manifestar" el estado de postración en el que se encuentra la Iglesia de hoy, aunque pareciera lo contrario. Los laicos, el pueblo de Dios, está ganado por el espíritu del mundo y aún cuando concurran a demostraciones como estas, ya ha incorporado definitivamente a su discurso y a su modo de ver el mundo las leyes de la democracia, de la tolerancia, del respeto por la pluralidad, entre otros engaños.
Si a ello añadimos el testimonio preocupante de los responsables de la educación católica de varias diócesis argentinas, según los cuales, cuando los organizadores de la marcha concurrían a los colegios para promoverla, encontraban buena acogida por parte de los directivos pero, en cambio, era tibia u hostil por parte de los alumnos que estaban convencidos del derecho a casarse que tienen los homosexuales, el panorama se ensombrece aún más.
Es triste pero, una vez más hay que decirlo, la batalla está irremediablemente perdida. Y la derrota es muchos más profunda de la que puede provenir de una simple votación parlamentaria.

19 comentarios:

Anónimo dijo...

Pero para darse cuenta del estado de postración de la Iglesia, sólo hay que concurrir a una parroquia/capilla....no hace falta ir a ninguna marcha....
Hoy no es muy perspicaz tu análisis.

Anónimo dijo...

De acuerdo. Felicitacion por la visión realista

Don Diego dijo...

Pues sí, Wanderer, esa misma sensación tuve yo mientras escuchaba al pastor luterano, después al pastor bautista, luego al pastor evangélico, enseguida al cura de la Iglesia Ortodoxa de Antioquía y, por fin, a nuestro obispo Mons. Cargnello. Hoy fue el día más frío en lo que va del año acá en Salta (quizás por eso fue poca gente, apenas unos cuantos más que en la marcha pro sodomonio que se hizo en la otra punta de la plaza); pero el acto me hizo pensar en las críticas a las marchas pro-vida españolas: según varios amigos de la Madre Patria, es inconcebible que se armen marchas festivas cuando está en juego algo tan grave como el aborto... acá me pasó lo mismo con los globos naranjas y la música del mundial en algo tan trascendental.
Al menos, todos los que hablaron (Obispo, pastores y cura ortodoxo) nos mandaron a rezar. Algo es algo.

Anónimo dijo...

Primero: Violaron el santo culto a Dios Nuestro Señor en la liturgia tradicional, con una liturgia en ruptura con la Tradición. Que es la liturgia del 99 % del orbe católico.

Segundo: Horadaron todos los dogmas de fe, poniendo peros hasta en el culto a la Santísima Trinidad, a la Virgen, a los Santos, y a los Ángeles.

Tercero: Relativizaron toda la economía sacramental. El pecado era una noción difusa, subjetiva, no era necesaria la confesión, ni la culpa era algo bueno (eran escrúpulos).

Cuarto: Redujeron la fe católica al ámbito estrictamente privado. A nivel público había que ser tolerante y ecuménico. Tener un pensamiento laico. "No imponer a los otros el propio sistema de "creencias"" (¿A qué les suena?) Un evagenlio edulcorado que toleraba a los pecadores, y que se apresuraba a mostrarse severo solamente con los católicos de siempre.

Quinto: Dejaron que el ámbito jurídico fuera ganado por los no-católicos, que el Presidente pudiera ser judío, que el art. 2° de la CN se refiere a sostenimiento económico y nada más, que los Derechos Humanos "están OK" porque coinciden con el derecho natural católico, que los indios no deben convertirse al catolicismo sino conservar sus satánicas creencias, etc.

y Sexto, y Séptimo, y Octavo... ¿Para qué seguir?

Todo obra de la Jerarquía, de los Párrocos, y de toda esa fauna apestosa y mujeril que llena las parroquias.

¿Y hoy están asustados por el matrimonio homosexual? ¿En serio?
Lo único que me sorprende es que todavía no estemos discutiendo el zoomonio, o el filimonio, o el incestomonio, o la poligamia (hetero y homosexual).

Los que hicieron "Primero, Segundo, Tercero, Cuarto, etc..." son los verdaderos autores de esta ley inicua. No son los gays ni las lesbianas. Los católicos, empezando por Cardenales como Bergoglio, son los verdaderos autores de esta ley.

Yo estoy a favor del matrimonio homosexual. Sí, señor. No fui a la marcha, quiero que la bebida de este caliz se acelere, que la noche de la Pasión de la Iglesia y de los cristianos se profundice.

No me interesa este mundo gobernado por Satanás. Que se pudra en sus leyes contrarias a Dios.

Sólo quedan las familias como baluartes, y quizás con estas leyes empiecen los "martirios" de los que nos resistamos a que nuestros hijos sean educados en la depravación.

Mejor así. Ahí esta Cristo.

En la Plaza del Congreso no. No sé que esta. No están reunidos en nombre de Cristo sino de otras cosas, de otros valores.

Teseo dijo...

La verdad Wanderer que, si hubiese estado Shakira, quizás iba a la marcha.

En serio. El catolicismo de este pobre país ha mostrado su cara, desfigurada de revoques. En fin, como dice el tanguito “Canchera”: “natura se lastra cualquier pintura”.

Hoy pensaba, con todo este aparato circense si, en los cristianos del siglo IV y su natural y espontáneo rechazo a la clerecía hereje. Rechazo a toda vista patente: el pueblo huía de los prebostes contaminados.

Y después caía en la cuenta de que el infalible sentido de los fieles, si no desaparecido, se ha amenguado terriblemente. No veo a la gente huyendo del obispo de San Isidro por conservar la fe. La veo más bien huyendo porque ya no la tiene: la odia. Y si no a ella, a sus ministros.

Los ministros de la fe nos han enseñado a rechazarla. ¿Cómo? Pues adulterándola. Dios ya no es creíble, en la ciudad donde siempre atendía full time.

Anónimo dijo...

Puede que para vos no sea importante que se apruebe o no un reconocimiento institucional para el sodomonio, ya sea como "unión civil" o "matrimonio". Pero para mí sí lo es, porque significa que como país y sociedad hemos dado un claro grito de rebeldía contra la ley natural y divina en lo que tiene de más evidente, no hay excusa. Es un paso más, pero muy grave, en la apostasía declarada, oficializada. Digamos que hasta que no se proclama mediante la "ley" que lo malo es bueno, todavía queda algún resquicio de conversión. Pero una vez que se consuma eso, ya es muy difícil, porque quiere decir que se desafía a Dios no por debilidad, sino por ideología, por odio; cuando se niega lo no demostrable, lo evidente, casi no hay vuelta atrás.

En cuanto a que el pueblo de Dios está ganado por los "principios" de tolerancia, diálogo, democracia, respeto de la pluralidad, vaya novedad, si son los que se pasa pregonando toda la jerarquía, papas incluidos, desde hace décadas. Y los que aplican con todos los que no sean católicos consecuentes, o intentan serlo; éstos son los únicos excluidos.

Por supuesto que es lamentable que se haya hecho una "fiesta", mientras se estaba dando un golpe mortal y definitivo al matrimonio. Y siempre con mensajes "positivos"; no sé si esta gente cuando está enferma no toma remedios, y sólo se limitará a alimentarse adecuadamente, para enviar sólo mensajes positivos a su organismo.

Los que están ganados, en primer lugar, por ese falso espíritu son los guías, y si un ciego guía a otro ciego...

A3
que fue a la manifestación, a pesar de estar más indignada contra los obispos que practican la sabiduría del diálogo que contra los políticos

Lucho Paredes dijo...

Wanderer coincido con ud. Alguien anteriormente habría comentado algo más o menos similar cuando decía que la votación pasaba a segundo plano.

Los testimonios que ud cita, más las lamentables declaraiones y manifestaciones públicas de algunos sacerdotes hacen que esta batalla esté perdida y dónde los mismos miembros de la Iglesia se han encargado de autoboicotearse a sí mismos.

Lamentablemente los curas y el episcodado argentino tienen un sólo problema... son argentinos. O sea, mediocres, desprolijos, flojos y cómodos!

Anónimo dijo...

Gracias, Fray Rabieta, por recordarlo y dar la cita de San Juan de la Cruz.

“Porque es más precioso delante de él y del alma un poquito de este puro amor, y más provecho hace a la Iglesia, aunque parece que no hace nada, que todas esotras obras juntas. Que por eso María Magdalena, aunque con su predicación hacía gran provecho, y le hiciera muy grande después, por el gran deseo que tenía de agradar a su Esposo y aprovechar a la Iglesia, se escondió en el desierto treinta años, para entregarse de veras a este amor, pareciéndole que en todas maneras ganaría mucho más de esta manera, por lo mucho que aprovecha e importa a la Iglesia un poquito de este amor.
De donde, cuando un alma tuviese algo de este grado de solitario amor, grande agravio se le haría a ella y a la Iglesia, si aunque fuese por poco espacio, la quisiesen ocupar en cosas exteriores o activas, aunque fuesen de mucho caudal; porque, pues Dios conjura que no la recuerden de este amor, ¿quién se atreverá y quedará sin reprehensión? Al fin, para este fin de amor fuimos criados” (CB 29).
El amar es el ejercicio de quien se ha sumergido en el Misterio de Dios, y ha tratado con Él, y se ha dejado transformar por Él. Siempre esto es lo primero, es la premisa básica, es la condición sine qua non, no vaya a ser que quien se entregue al ministerio, a las obras apostólicas, a las tareas evangelizadoras, a falta de este “ejercicio de amor” con Cristo se convierta en metal que resuena, en platillos que aturden (Cf. 1Co 13), en nada y vacío.


Habiendo entrado en este amor de Cristo, que impulsa y se difunde por el trabajo apostólico, el riesgo que hay que evitar es el activismo:


“Y adviertan aquí los que son muy activos que piensan ceñir al mundo con sus predicaciones y obras exteriores, que mucho más provecho harían a la Iglesia y mucho más agradarían a Dios (dejando aparte el buen ejemplo que se daría) si gastasen siquiera la mitad de este tiempo en estarse con Dios en oración, aunque no hubiesen llegado a tan alta como ésta. Cierto. Entonces harían más y con menos trabajo, y con una obra que con mil, mereciéndolo su oración y habiendo cobrado fuerzas espirituales en ella; porque de otra manera todo es martillar y hacer poco más que nada, y aun a veces nada, y aun a veces daño; porque, Dios os libre que se comience a envanecer la tal alma, que aunque más parezca que hace algo por defuera, en sustancia no será nada; porque, cierto que las buenas obras no se pueden hacer sino en virtud de Dios” (Id.).


El activismo es un peligro y lo hemos comprobado ya tantas veces: afanes, desorganización, estrés, pensando que todo se resuelve con reuniones, revisiones, programaciones, papeles, convivencias, excursiones y meriendas, queriendo llegar a todo sin llegar a nada porque no hay unidad interior. Advertía Juan Pablo II: “es importante que lo que nos propongamos, con la ayuda de Dios, esté fundado en la contemplación y en la oración. El nuestro es un tiempo de continuo movimiento, que a menudo desemboca en el activismo, con el riesgo fácil del « hacer por hacer ». Tenemos que resistir a esta tentación, buscando « ser » antes que « hacer ». Recordemos a este respecto el reproche de Jesús a Marta: « Tú te afanas y te preocupas por muchas cosas y sin embargo sólo una es necesaria » (Lc 10,41-42)” (NMI, 15).

¡Más haríamos con una hora de contemplación ante el Sagrario que tanto activismo inútil, estéril, improductivo!

Anónimo dijo...

Wanderer: La cosa se le sigue poniendo espesa al IVE: http://www.mdzol.com/mdz/nota/223627-Un-viaje-a-la-Edad-Media-como-viven-los-futuros-curas-del-Verbo-Encarnado/

Pippin dijo...

Muchachos todos

A riesgo de ser o parecer ingenuo, dejenme que les diga algo: leo sus comentarios y hay algo que falta: ESPERANZA. No digo que no la tengan, digo que no la muestran. Y como "de la abundancia del corazón habla la boca", empiezo a dudar.
Somos David contra Goliat, eso está claro. Pero ¿se imaginan a David yendo a enfrentar al gigante armado hasta los dientes con su hondita en la mano, pensando "este me va partir en mil pedacitos"? ¿O pensaría más bien "El Señor es mi fortaleza" "De Dios es la victoria" o algo por el estilo?
Yo veo las cosas que pasan en el mundo y sobre todo las que pasan en la Iglesia y me dan ganas de flaquear. ¡No es fácil tener la confianza de David con su hondita!
Y luego pienso en los avisos de nuestro Señor acerca de la situación de los últimos tiempos, cuando aparezca o esté por aparecer el anticristo, y recuerdo sus palabras "cuando veáis que suceden todas estas cosas, levantad las cabezas y cobrad ánimo, pues vuestra salvación está cerca". No creo que haya que ser ingenuo, buenudo, "optimista"(odio esa palabra), pero sí creo que estamos llamados a la alegría aún en medio de tanta maldad, aún cuando claramente estamos perdiendo el partido por goleada, encima con goles hecho por los nuestros, por los capitanes del equipo.
Yo tengo hijos pequeños y me aterroriza pensar el mundo que les espera, la escuela, los compañeros, la calle. ¿Pero está el cristiano llamado a una vida de tristeza, a una vida gris, pensando en los tiempos que fueron mejores, en la cosas que ya no son?
Yo creo no.

Pippin
Pequeño hobbit ignorante

Juancho dijo...

Wanderer:

No estoy de acuerdo con su enfoque.

Reconozco que el cotillón, el aire de show, etc... no me parecen bien. También que los argumentos no fueron los mejores.

Si la intención era que la ley no salga, lo que se hizo estuvo bien. Es algo en contra y políticamente potable.

Ahora si lo que buscamos es dar un testimonio de la Verdad puro y sin vueltas, y que nos coman crudos en 2 segundos, evidentemente había que hacer otra cosa.

Juancho.

Wanderer dijo...

Juancho: El punto es el siguiente: lo que se hizo no es evangélico. Probablemente sea efectivo para frenar una ley por un tiempo, pero el cristianismo pasa por otro lado.

Anónimo dijo...

Fui a la marcha, pero no como católico, sino como ser humano, para manifestarme en contra de la perversión que es el matrimonio gay.Lamentablemente me encontré con una manifestación pseudoreligiosa, "ecuménica" que no me representaba.
Me generó mucha confusión, sentimientos encontrados. Lo de la canción fue piola. El autoencasillamiento en protesta religiosa fue estúpido.

H

Anónimo dijo...

y que espera ud. Wanderer? Que salgamos a las calles los catolicos con espadas y palos a matar a la gente como se hizo en la Edad Media? Me olvidaba que ud esta en contra de la Laicicidad del Estado y en contra del Vaticano II... Preferiria seguro, como la mayor parte de los fanaticos que los matasemos a todos y la Argentina fuese un Pais donde solo exista la Religion CAtolica Apostolica y Romana al mejor estilo fanatizado de edad media...
adversus eclesia cattolica

Anónimo dijo...

¡¡¡Bien por el Pequeño Hobbit ignorante!!!

CAPOGROSSO.

Anónimo dijo...

Don Wanderer,

No estoy de acuerdo con sus conclusiones.

Este negocio pertenece al campo de la prudencia pólitica y no a otro. Y menos mal que esta marcha no fue "evangélica", pues no debía porque serlo (según la acepción que se dió aquí a este término); es más, para mi gusto fue un acto demasiado religioso:de lo contrario organicemos una procesión o una novena o misas y hagamos resplandecer en esa opotunidad la catolicidad de la Iglesia.

Pero toda esta confusión deviene de un simple error: confundir los órdenes; y esto debido al clericalismo rabioso que nos viene de vieja data y del cual no se escapan ni siquiera los que nos proclamamos "sanamente clericales", porque, a la postre,analizamos como curas, pensamos como curas y pretendemos actuar como tales, y no como laicos católicos que estan gravementes obligados respecto a la Polis. Que caray tienen que hacer los obispos metidos en la organización de una marcha?.

Asumamos nuestra parte: los obispos juegan a ser póliticos y economistas (y no los estoy excusando), porque los laicos,nos entretenemos en disquisiciones teológicas sobre las procesiones del Espiritu Santo, la segunda venida, el "pro multis" o el sexo de los ángeles, y los turcos a la puerta de Bizancio.

Si los laicos, cuyo ámbito de apostolado es lo temporal, nos seguimos encerrando y no desarrollamos la "razón práctica" según la explica Pieper,indefectiblemente terminamos en esto: vivimos haciendo diagnósticos sobre los males que nos aquejan, pero soluciones, niente; escrutamos los signos de los tiempos para justificar nuestra autocompasión; nos hacemos así, reos de la maldición de Castellani sobre los que dicen y no hacen.

Y es que la verdad verdadera del asunto no es otra que nos cuesta asumir que no sabemos, no podemos o no queremos meternos a solucionar estos temas: total, la Providencia ya mandará el caudillo que arregle este berengenal.Pamplinas!.

La razón práctica es una "ampliación" de la teórica, no una facultad distinta a esta última.(Oh Kant!). De los actos parciales cognoscitivos que regentean el acto volitivo, la deliberación, el juicio y el "imperium" (mandato que comanda la ejecución volitiva) es lo que conforma el campo de la virtud de la prudencia, que Pieper bien destaca como "virtud que impele a la acción" y no a la parálisis.

Y el laico actual ha mochado toda esta riquisima interacción entre la "realidad y el bien" que se deberia dar en el acto moral : y finalmente, nos volcamos al voluntarismo mas zonzo o nos apoltronamos en la razón teórica como Anibal en Capua.

El problema de fondo que NOS afecta es que mientras la "sindéresis" es infalible y no yerra nunca (Pieper-Sto Tomas), la deliberación, juicio y mandato, por el contrario, no estan dispensados en modo alguno de la posibilidad de equivocación. Y la equivocación implica RIESGO, y el RIESGO implica coraje moral, FE, CARIDAD y sobre todo ESPERANZA.
Y bien sabido es que a nadie le gusta pasar por zopenco: que otro haga el ridículo.

NO QUEREMOS ASUMIR EL RIESGO DE LA EQUIVOCACION EN LO POLITICO. Por eso es mas fácil refugiarse en lo seguro, lo que no es campo de la PRUDENCIA: es decir, el dogma.

Como estrategia política, la marcha en si puede que sea una iniciativa bastante rudimentaria. Dudo que responda al criterio de eficiencia (vital en el orden de la acción)y que sea la mejor forma de responder, orgánicamente, a una amenaza como la que se cierne. Es más, probablemente se le encuentren mil defectos mas.Y esta bien que asi sea, pues en el orden de la acción no hay dogmas.

Pero justamente, para esto estan los laicos, para discutir y resolver el ordenamiento de los medios a los fines en lo temporal.Y por el momento, no veo que estemos muy entusiasmados en discutir nada de esto.

(mientras "pierdo tiempo" en esto, en la puerta del Congreso un grupo de jóvenes católicos puntanos se enfrentan como pueden a los Orcos.)

Carmelo, el guelfo.

Anónimo dijo...

YO PREFERIA UNA MARCHA CON PALOS, ESPADA NO TENGO. NO ES BROMA, HASTA HABIA PENSADO CUAL PODIA SER EL PALO DE MEJOR CALIDAD.
QUE ME TRATEN DE INTOLERANTE, DE BOLUDO NO.

Eugenius.

Anónimo dijo...

Digo por decir, los del campo juntaron muchísima gente en Rosario, pero fue después de cuanto tiempo de movilizarse! y, sea como fuere, consiguieron alguito. No todo lo que pretendían. Una cosa que consiguieron, me parece, es que la gente empiece a tomar conciencia del papel que le cabe al campo en la economía del país; y si el Estado puede pagar sueldos a sus empleados, además de chorrear todo lo que puede, es gracias al trabajo del campo en buena medida.

Y hay que considerar que lo que más mueve a la gente es el bolsillo. Lo que después de todo, no está mal, porque si uno está muerto de hambre, difícil pensar en nada. No sólo de pan vive el hombre, pero sí de pan, y sin éste, se muere.

Ahora, estas marchas en las provincias y acá en Baires, fueron organizadas después de la aprobación en diputados, y con la contra de todos los medios de comunicación. Por cierto, es bastante difícil movilizar a la gente si no se tiene poder y repercusión mediática.

Lo que lograron los laicos fue obligar a los obispos a, de una manera u otra, engancharse en el tema; y ya es bastante, y fue gracias a eso como se logró movilizar a mucha gente, que si no, ni se entera de la marcha.

Coincido con el güelfo sobre el tema de la clericalicación de los laicos. Y sí, nadie esperaba que la marcha fuera un acto evangélico ni cristiano. Creo que si Bergoglio, a través del jefe de los laicos (o algo así) no hubiera dado esas consignas "buenistas", si hubieran subido al palco el cartonero que declaró con sentido común: Dios los hizo varón y mujer, y déjense de embromar y la gente no deformada por la prédica tolerantista curial y parroquial, hubieran sido mucho más enérgicos los mensajes. Y además, habría habido muchas más pancartas del tipo: No al matrimonio gay (+ allá de q no me gusta esta expresión).

Anónimo de las 2307 del 13/07, ¿sabe qué pasa? los intellos viven un poco en su burbuja, y no toman mucha conciencia de la realidad, si no es través de la TV y los diarios o internet. Ud. y yo, que somos simples hijos de vecinos, sin pretensiones intelectuales, pues lo vivimos en directo.

Y bien por el aporte del Anónimo Normando en el post posterior.

Lo que realmente me asombra no son los cantitos pavos, las consignas lavadas, y el color naranja, sino que tanta gente haya ido. Y sobre todo, muchos jóvenes, a pesar de toda la presión pro sexo libre y locura en la que casi se puede decir que viven sumergidos desde que nacen, por TV, radio, boliches, familias ensambladas, desensambladas, y un largo etc.

Bueno, resulta interesante esta discusión.

En cuanto a que perdimos, la política no es evangélica, el reino de Dios no es de este mundo, y nadie dijo que va a triunfar en esta tierra. No somos del mundo, pero estamos en él. Si los cristianos, aún en medio de las persecuciones, tenían puestos (soldados, prefectos, etc.) en el imperio romano, ahora los seguimos teniendo en el mundo contemporáneo. Jueces, profesores, investigadores, médicos, maestros, asesores, etc. Claro, en la medida en que se pueda hacer algo, hacerlo. Y cuando ya no se pueda, pues, habrá que morir.

Pero qué fácil es criticar cuando uno tiene bien asegurado el pan de cada de día, no tiene hijos, y por el único por quien vela es por uno mismo. Lo digo por mí.

La mayoría de la gente se desloma laburando para sobrevivir, llega a su casa molida después de un viaje demoledor, mira un poco de TV para "desenchufarse" y vuelta a la rutina. Bastante meritorio que todavía hayan tenido ánimo e interés por algo que no es meramente el pan que se ganan con el sudor de su frente.

Divagadora

Anónimo dijo...

Estimado Wanderer,
Quienes forman la Iglesia?
Algunos de los que fueron a la marcha, Ud, yo..?
Todos somos Iglesia.
Algunos hacen cosas buenas, no tan buenas y otros no hacen nada...
Ojo con los tibios!!
A veces es muy facil decir lo que esta mal y lo que esta bien, pero debe ser muy dificil actuar y jugarse por lo que uno cree.
Es buenisimo el blog, pero tambien, creo yo, seria muy util darle esperanza y fuerza de cambio a todos los que lo seguimos para que podames HACER algo para cambiar en la mediad de nuestras fuerzas lo que se pueda cambiar.