sábado, 26 de mayo de 2012

Masones y judíos al ataque


Me mandaron el escrito de un sacerdote español que me parece muy interesante y oportuno para discutir.
En las últimas entradas del blog hemos tenido comentarios publicados, y otros muchos que no publiqué por disparatados, que resuelven la cuestión de la crisis eclesial y, en particular, del descalabro litúrgico, apelando a los masones, judíos, rosacruces y demás grupos más o menos secretos. Es decir, detrás siempre hay una conspiración. Admito que es una solución atractiva, fácil y tranquilizadora de la que fui muy afecto durante mi adolescencia. Nos ahorra problemas: en realidad, el problema no fue de Pablo VI, o de Juan Pablo II o de la Iglesia, sino de los masones, que son nuestros enemigos, que se infiltraron en las filas de la Iglesia. Personajes extraños a ella; “otros”; no-nuestros. Nosotros seguimos siendo impolutos.
Me parece a mí que la solución es más sencilla, aunque el término aquí sea casi paradójico.


Reforma litúrgica y teorías de la conspiración
A veces cuesta creer que las cosas simplemente pasen porque tengan que pasar. Porque la estupidez existe o porque la evolución -o involución- histórica es una constante del universo. Sobre el Concilio Vaticano II, la liturgia romana actual y cuestiones similares hay teorías conspirativas. Normalmente incluyen la masonería. Y aunque seguramente tirando de hemeroteca encontraremos algún clérigo o personaje de la época expresar alguna reserva o sospecha, la mayoría de estas teorías son de las últimas dos décadas -ergo 90's y 00's-. La relación de la Iglesia con el mundo contemporáneo, el diálogo religioso y el ecumenismo, tenían un denominador común: demasiada buena fe. Lo mismo se puede decir sobre la reforma litúrgica.
En otras palabras, aunque se vea con claridad grandes diferencias entre lo que había en 1962 y en 1970, el resultado es perfectamente explicable sin la intervención de extraterrestres, masones y templarios centenarios. Pero cuesta creer que en una institución como la Iglesia haya gente poco aplicada, ingenua o, simplemente, estúpida. Hay maneras de acercarse al misterio de la Iglesia que nunca han sido las de los teólogos y la de los jerarcas en general -léase obispos, arzobispos, cardenales-, pero que están, incluso hoy, allí. La indefectibilidad absoluta es una de ella. En los defensores de las tesis conciliaristas también hay gente así: como si los concilios, por acción de la "magia", fueran más importantes que los evangelios. Los anglicanos están pagando hoy, con creces, su galopante conciliarismo.
No voy a resolver todas las teorías ni voy a probar que Lord Voldemort era en realidad Heidi. Pero la historia del movimiento litúrgico y, sobre todo, de la historia del s. XIX y de la primera mitad del XX, prueban las bondades y pifias de la reforma litúrgica que hoy disfrutamos/soportamos. Después de las teorías conspiratorias están los "topicazos" que las acompañan. Las que afirman que con la reforma litúrgica se destruían las prácticas "cristianas", después de un muy breve examen histórico, resultan ser falsas. Algunas de las supuestas prácticas "católicas" abolidas inmisericordemente no llevaban en la Iglesia más de un siglo o dos. No eran ni siquiera "tridentinas". Entre los topicazos, que "vuelven por Navidad", está la de que la reforma litúrgica fue arqueológica. ¿Qué esperabais? Desde el s. XIX no se hablaba de otra cosa. De hecho, liturgia era sinónimo de arqueología. En este sentido, una contribución clarividente de Enrico Mazza: "Il metodo storico e la ricerca liturgica nel novecento" (en La Liturgia nel XX secolo: un bilancio). Allí se dice una frase incuestionable: "El estudio de la liturgia se inicia como historia de la liturgia y arqueología, como se ve con claridad en el título del monumental diccionario de F. Cabrol - H. Leclercq y la creación de la primera cátedra de liturgia, en la facultad teológica de Strasburgo".
Lo de la "teología litúrgica" es un fenómeno posterior al Concilio Vaticano II. Así que lo que tenían en mente los "especialistas" -que por cierto, ninguno era 'liturgista'- era cuestiones referentes a la historia. Luego hay que tener en cuenta lo que denomino la mirada "textual" que existía -y existe- sobre la liturgia. La atención dada a las fuentes litúrgicas, en continuidad con la renovación de los estudios filológicos y el método histórico-crítico. Si la atención se dirige al texto, el gesto queda descuidado.
Con estos dos datos se explica buena parte del "estilo" de la reforma litúrgica. Hay que sumar dos cosas más: las peticiones de los obispos y la mala arqueología, en concreto una mala aplicación del método de liturgia comparada. Por citar un ejemplo "reciente": el concepto de concelebración que existe en Oriente, que supuestamente sirvió de modelo práctico para el Occidente romano, difiere enormemente del que encontramos hoy, tanto en los libros litúrgicos como en la práctica. Con respecto a la segunda cuestión, si observamos las actas de reforma y las intervenciones de los obispos, queda resuelto el "misterio" de la reforma: los prelados tenían una palabra "mantra" que recorría su concepto de 'liturgia moderna': simplificación. Y detrás de este había otro: el laicado es tonto, por lo que cuanto más sencillo mejor.
El problema que tenemos hoy es que tenemos una liturgia muy de los 70's hecha para durar incontables décadas. Eso por lo bajo. ¿Nadie se ha dado cuenta de que el 99% de los experimentos y actos contra legem repiten o emulan la estética o la mentalidad litúrgica que se respiraba en los 70's? ¿Alguien conoce alguna región donde cosas como la música pop o la electrónica sean parte de una liturgia dominical parroquial? ¿Algún intento de emular los realities en la liturgia? ¿Alguna liturgia en internet, al estilo twitter o red social? ¿Un dj sacerdote y un altar de 'mezclas'? No, claro. Porque si existe algo completamente cierto de la liturgia romana desde hace mucho es que en realidad nunca se adapta a los tiempos o las culturas: simplemente recibe aditamentos. ¿Adaptarla a "culturas" tribales? Si no se adapta ni a la europea/norteamericana actual (por otro lado demos gracias, que tampoco sabríamos si lo haríamos bien). Si realmente fuese el resultado de un proyecto conspiratorio, la liturgia actual no dejaría de emular la cultura secular actual. Pero está estancada. Para bien o para mal. En no pocos países la teología litúrgica se ha quedado en una mera explicación contrapuesta entre lo que se hacía y lo que se hace, o mejor, entre lo que se cree que se hacía -que no es lo que los piadosos vídeos de liturgias tradicionales actuales nos muestran- y lo que dicen los prenotandos y rúbricas de los libros actuales -que no es ni la sombra de lo que se hace-.
Con todo esto, no dudo en admitir que nos encontramos en la Iglesia universal en medio de una "crisis litúrgica", pero no la que algunos pretenden hacernos creer. Y de esto era consciente muchos años antes de ordenarme presbítero: la crisis litúrgica actual tiene mucho que ver con el bajo "nivel" de sus participantes bautizados que la de los posibles descuidos y mal formación de sus participantes clérigos. En fin, que seamos un poco serios y digamos las cosas por su nombre: la reforma litúrgica es hija de una época que no es la nuestra. Nada más. Ni los extraterrestres colonizadores, ni los masones ni otras sociedades secretas, ni órdenes caballerescas, etc., han orquestado macabros planes para que la liturgia romana sea hoy lo que es. Simplemente un ideario más o menos acertado. Si tuviéramos más datos históricos, sin duda descubriríamos fenómenos parecidos en las demás reformas litúrgicas de la historia. Al ser esta una de las reformas más documentadas y "radicales", lo de las teorías de la conspiración estaba servido. Si me preguntan mañana, lo bueno de la reforma litúrgica tiene su origen en la "suerte" de que los que tuvieron la última palabra no tocaron lo que no debían; lo malo de la reforma en la estupidez y la cortedad de miras. Así que ya podemos dormir tranquilos, que Voldemort no está debajo de la cama. Y Benedicto XVI, por muy buenas intenciones e influencia que tenga, no es Harry Potter. Su férula no es una varita mágica.

Adolfo Ivorra

34 comentarios:

Anónimo dijo...

Wanderer, no es necesario ser conspiranoico. Basta con cosas evidentes y públicas, como las pertenencias sectarias del principal inventor de la liturgia ecuménica, o quienes pasaron a visitar la Sede de Pedro a partir de entonces.

El Vaticano pasó a ser un show como la mesa de Mirtha Legrand, por el que circulaba todo tipo famoso o farandulero.

Que hubo giles? De sobra, pero no fue obra de ellos. Solo obedecieron ¿Le suena?

Caronte

Martin Ellingham dijo...

Nunca me gustó el tópico "Bugnini masón" para criticar a la reforma litúrgica de Pablo VI. Mucho menos las consecuencias que del tópico se suelen extraer.

Hay que probar que fue masón y las pruebas que se ofrecen son bastante dudosas. Si no hay pruebas, ¿se cae por la base la crítica a la reforma de Pablo VI? ¿El ofertorio de la nueva misa pasa a ser teológicamente inobjetable? ¿Y si no fue masón sino un sujeto ideologizado, autoritario y manipulador, como tantos otros en la historia de la Iglesia? ¿Y si llegara a demostrarse positivamente que no fue masón?

Supuesto que fuera masón, Bugnini jugó un papel importante como autor material de la reforma, pero no fue el único y, además, la reforma contó con la aprobación de Pablo VI y sus sucesores. ¿Se invalidan los sacramentos por la eventual pertenencia a la masonería de Bugnini? ¿O la indefectibilidad de la Iglesia garantiza esa validez?

Saludos.

Anónimo dijo...

Dormid. Dormid "tranquilos".
De lo demás se encargan otros "giles".
Sólo "obedeced".
Lo suyo es exacto Caronte.

SP5 dijo...

"la crisis litúrgica actual tiene mucho (más) que ver con el bajo "nivel" de sus participantes bautizados que (con) la de los posibles descuidos y mal formación de sus participantes clérigos".

No sería tan bebigno con los clérigos, no obstante ello, es verdad que hoy la media no está para soportar ninguno de los ritos tradicionales.

Billetera mata galán y Americanismo mata buen gusto.

Anónimo dijo...

A ver... las semejanzas entre la misa de bugnini y las celebraciones protestantes es apabullante. En mi opinión, es a travez de esa fascinación por la "deforma" que entra la judaquización de las formas sacramentales.

Para cualquier sensibilidad pre-reformista, debe haber sido un contraste repugnante, chocante e inaceptable la liturgia bugnina. Solo la anestesia moral de delegar la ineludible responsabilidad individual en la jerarquía justifica que se aceptara pasivamente.

Ese vicio, que reduce a la infantilidad o la adolescencia (como con "pescadito de colores") a los clérigos, es la idolatría de nuestro tiempo.

Sin esa adicción, el CVII y sus "reformas" habrían muerto en una hoguera realizada por el pueblo fiel de Roma.

Al final, no estaba tan equivocado Marx: el Catolicismo se había vuelto un opio en su decadencia, inmediata al Concilio. El Concilio solo cristalizó y dio forma a esa enfermedad.

Caronte

Anónimo dijo...

En la continua sospecha de conspiraciones lo que se ve es una herejía filosófica. Es una ratio como maquinita imparable que no se apoya en lo anteriormente aprehendido por los sentidos. Es un mundo de construcciones mentales, lógicas, pero que parten de premisas falsas por su desprecio, olvido o subestimación del ser. Creo que también el complejo o temor de no querer pasar por tonto.

Es llamativo el reciente audio de un sacerdote en RC, donde se afirma que la carta de los 3 obispos de la FSSPX y la de Fellay se publicaron estando los 4 de acuerdo y que la intención de fondo es la de desligarse de Willamson, en un 3-1 diferente al 3-1 de las cartas.

Ratios estropeadas por exceso... ratios que no encuentran como límite el ser.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Sin dudas que el rol de la estupidez o de la mediocridad intelectual es subestimado. En el caso de la Iglesia, no podemos de dejar de considerar que la pérdida de prestigio social del estado clerical a partir de los ultimos siglos, juntamente con el buen efecto de que la vocación se ha vuelto más genuina, ha tenido también el de ralear la calidad intelectual de la jerarquía.
Ya no San Gregorio, o Alcuino; ya no Pío II, ya no Benedicto XIV, ni siquiera un Richelieu o un Talleyrand. La carrera eclesiastica dejó de ser un refugio para los aristoi, volcados a la crematística y a los bancos. Siempre recuerdo que el IQ más alto en Nuremberg lo tenía el banquero Schacht.
En el caso de la liturgia, era cuestión de genio artístico, inteligencia, conocimiento cordial del arte, y cultura general. No hacia falta mayor piedad -aunque seguramente tambien ésta, entendida en su cabal sentido latino de pietas, también hubiera ahorrado el desastre-.
Por eso, Agatha Christie o Borges pidieron por la conservación de la liturgia tradicional, como podrían haber pedido por no dinamitar el Coloso de Asuán o los Budas de la tierra talibana. Desgraciadamente, muchos no daban la talla. El mismo Monseñor Lefebvre era un hombre honesto pero mediano. Ottaviani, basta verlo cuando se compara con el,tesorero de unas reservas. Obispos reaccionarios y conservadores no llegan ni a los tobillos del ethos y el pathos que mostraron laicos católicos de excelencia intelectual como JulianGreen, Evelyn Waugh o Tolkien en su defensa de la liturgia tradicional.

En la anterior crisis mundana de la Iglesia, el Renacimiento, los jerarcas habían mostrado similar desprecio por las tradiciones. Llenaron de belleza los templos expulsando a la piedad y a la tradición. Opusieron las musas al Espiritu Santo. Un Papa quiso latinizar los himnos y poner algún Jove o un Apolo.. Pero tenían inteligencia superior y un amor desmesurado y pagano por ella, buen gusto, "humanitas". Faltó la pietas, pero habia humanitas.
Aquí faltaron ambas.

Anónimo dijo...

Claro, Ludovicus.
Recuerdo a Rubén Calderón lamentándose que los obispos y cardenales ya no salen de lo mejor de la nobleza.
No todo es para todos y de excepciones no se hacen las cosas. Por lo menos bien, no.
Es tiempo de advenedizos.

Anónimo dijo...

Siempre que me cruzo por internet con un conspirador empedernido recurro a esta imagen: http://disinfo.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2010/02/Conspiracy.jpg

No tienen "dos testigos", ni tampoco indicios. Simplemente declaran que los inventos de su imaginación son La Verdad.

Miles Dei dijo...

Ludovicus, coincides con Messori en afirmar que lo que hoy marca la diferencia con antiguas corrupciones es la mediocridad de los hombres de Iglesia.

De la reforma liturgica creo que sí, que hay razón en lo que se presenta y no hubo conspiración, sino un deseo precipitado y mal llevado por mala elección de los medios. Pero también creo que aprovechando las aguas hubo elementos extraños y venidos de la oscuridad infiltrada, como el de la comunión en la mano o el comulgar de pie. Siendo esto algo que además había sido planteado desde los enemigos de la Iglesia un siglo antes.

jack tollers dijo...
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Anónimo dijo...

No tiene nada que ver con que no fueran nobles. Acaso el Padre Pio era noble? Don Bosco también?
Fueron ingenuos, excesivamente optimistas por el progreso y asi nos fue. Eso es todo. Un optimismo terrenal, opuesto a la Esperanza Cristiana.

Estiercol

Anónimo dijo...

Esos dos santos no solo no fueron parte de la jerarquía, sino que de haber llegado allí hubieran sido "excepciones". Lea bien.

Anónimo dijo...

Hay algo más grave.
Esta ratio hipertrofiada les quita la tranquilidad de espíritu por un lado y, por otro, les impide hacer lo que deben.
Vivir de criticar el sitio del que uno se marchó es exctamente hacer lo que no se debe.
Si te fuiste, fundate una congregación o quedá vago, como quieras, pero no vivas de la crítica hacia tu antigua casa.
No lo van a hacer. están hipertrofiados.

Kaput.

Anónimo dijo...

Dejen de decir eruditas sandeces. De un cartero y una costurera era hijo San Pio X.

Pedro Luis

Anónimo dijo...

Don Pedro Luis, usted sabe que varios se engolosinan con novelas rosas...
El cardenal Newman era hijo de banquero: muy burgués y nada de nobleza, pero salió bueno vió. Algunos dicen que sangre judía tenía. El padre del Cardenal Siri era estibador en el puerto, y salió bueno también. Ratzinger es hijo de un policía y salió bastante bueno parece...
...Che, pero Schönborn por suerte es noble! hijo de un duque...

Anónimo dijo...

"Algún tiempo después me encontré con Mons. Annibale Bugnini, que era el máximo responsable en este campo, y un buen amigo mío, tanto que nos tuteábamos. Hablamos de las dificultades que experimentaban algunos sacerdotes ancianos para adaptarse al nuevo rito, después de haber celebrado la Santa Misa con el antiguo durante tantos años. Era una situación conocida. De pasada, aludí al caso de nuestro Fundador, que obedecía de modo ejemplar y con profunda alegría. Bugnini me dijo que el Fundador del Opus Dei no tenía por qué hacer un esfuerzo semejante, ya que muchos otros sacerdotes tenían permiso para celebrar con el rito anterior, y él mismo había accedido a peticiones similares de parte de personas que estaban en esas circunstancias. Aunque yo le había dicho ya que nuestro Fundador no quería otro privilegio que el de obedecer siempre a la Santa Sede, y que incluso me había prohibido pedir nada, él se empeñó en concederme el permiso para nuestro Fundador, y me insistió en que le refiriese cómo se había desarrollado nuestra conversación. "
Entrevista a Alvaro del Portillo.

Miles Dei dijo...

Dejando aparte a los que confunden la falta de humanitas con la falta de nobleza de sangre.

El hecho de que algo sea obra o no de un masón nada dice del contenido de verdad de su obra.

Si la reforma litúrgica es teológicamente mala en sus contenidos se ha de proceder demostrándolo al modo teológico y no por descalificación de la misma por su autoría en algo similar a decir que la filosofía aristotélica es mala porque es obra de un pagano.

Tales cosas nos valen para averiguar (y aun falta una demostración) otro tipo de claves más en el curso de las ideas que dirigen la historia de los hombres, pero no para saber el contenido de verdad de dichas ideas dirigentes.

Por ejemplo, el auge en promover la comunión en la mano desde ciertas instituciones anticatólicas para desarraigar la fe y piedad en la Eucaristía nada dice de la adecuación teológica de tal práctica litúrgica. Sólo nos dice que, en caso de ser cierto y yo estoy convencido que algo hubo en ese aspecto, los que la promovieron con esa intención desde posiciones infiltradas, la usaron con la intención de hacer daño. Pero el análisis teológico de la comunión en la mano no se puede basar en las intenciones, sino en el mismo acto litúrgico.

Anónimo dijo...

Puede que Bugnini no fuera masón, pero en el espíritu que redactó la carta personal adjunta al Indulto Inglés (o de Agatha Christie) sí me lo parece:

"No publicity, please.

Mgr. Bugnini added a personal letter to the official text of the Indult which perhaps indicated his own mind on how restrictive he wished the indult to be applied. He said: "Under separate cover you will have received the letter expressing the mind of the Holy Father regarding Your Eminence's request of 29th October 1971. His Holiness knows well that Your Eminence will ensure that this permission is granted with that prudence and reserve that the matter requires. It is also very desirable that the permission be given without too much publicity. As I write I am reminded about this time last year we celebrated the canonization of the Forty Martyrs. That canonization remains one of the best liturgical celebrations I have seen in St. Peter's, a fine blend of the old and the new". "

http://www.lms.org.uk/resources/articles-on-the-mass/the_english_indult

Saludos Fortu

Martin Ellingham dijo...

Un San Pío X que se mandó una reforma del breviario...

Saludos.

Anónimo dijo...

Pio X fue claramente otra excepción y un hombre en el plan de la Providencia.
Pero no se puede esperar continuamente milagros, por eso en la cúspide de la Cristiandad era lo normal que hijos de la nobleza ocupen los cargos jerárquicos de la Iglesia.
Pero del mismo modo que una persona ajena a la nobleza podía llegar a ella por sus méritos probados, también podría llegar a un cardenalato. Era excepcional y vinculado con sus méritos. El orden tradicional fue arduo, pero no un sistema de castas cerrado.

Tampoco es fácil de aceptar el señalamiento de "advebedizos", ya que inmediatamente nos pensamos a nosotros mismos como tales. Y sería correcto. Nosotros mismos no tendríamos el piné de jerarcas de Iglesia o de Estado, salvo en comparación con los actuales, lo que es ir a menos. Admitir esto, aun en quien hoy se crea a sí mismo antiliberal, es muy difícil, porque todos somos, con conciencia o no, hoy día, liberales. Advenidizos si pudiésemos seríamos todos. Nadie escapa totalmente del ethos de su tiempo, aunque viva despotricando contra la democracia y gritando ¡viva Xto. Rey!
Hoy día, el más antiliberal, con gran dificultad puede llegar a admitir que a ciertos lugares no llegaría solo por el lugar de su nacimiento, salvo por un milagro o inmensos méritos. Todos, en el fondo, somos igualitaristas, lo que se alimenta del resentimiento hacia el de mejor suerte. Resentimiento hacia el que no tiene más que sentarse y heredar y por ello mismo mantener el orden.

Pero los comentarios anteriores son correctos. Que ya no haya nobleza y que de allí no salga la media de la jerarquía, es una desgracia.

Miles Dei dijo...

Lo que es una desgracia es convertir la Tradición en la justificación de una tradición humana, porque para noble cuna todos tenemos la misma: Adán y Eva.

Una cosa es la función social y otra la herencia de una propiedad a la que se anexa la función social. Lo primero justifica la nobleza, lo segundo la mata y la lleva directamente a la revolución (y la francesa no fue la primera ni la última en ese orden de cosas). Otra cosa es el orden de las ideas y la verdad a la que servía la función social. Eso ya había caído antes de la revolución francesa en el periodo tardomedieval, aunque ha tardado unos siglos en cuajar en algo nuevo.

La revolución finalmente sólo ha cambiado una nobleza basada en la propiedad de la tierra a una nobleza basada en la propiedad de la mercadería bajo la ilusión de la filosofía moderna. Y hoy, tal como ayer sigue siendo de libre acceso por méritos. Ergo se avecina otra revolución.

Y no se olvide que en la cúspide de la Iglesia no puso Cristo a personas de las grandes familias sacerdotales de su tiempo, sino a trabajadores vulgares y corrientes.

Anónimo dijo...

Puede leerse a un Bugini (1958) "oficialista", alineado con la Mediator Dei, planteando reparos al movimiento litúrgico, a su arqueologismo, a las encuestas de pastoral litúrgica a favor del empleo de las lenguas vernáculas:

http://es.scribd.com/doc/48533516/Bugnini-Luces-y-Sombras-Del-Movimiento-Liturgico-Actual

Anónimo dijo...

Buen comentario el del Anónimo de 9:04.
Yo mismo creo tener algún mal prejuicio contra esos que con solo heredar ya habían llegado alto y más todavía del hecho que a pesar de la sola herencia, eran los mejores. Pero es verdad, lo eran.
Lo acepto porque aclara que no eran castas cerradas y que sin heredar se podía llegar por propios méritos y aunque aclare que los que llegaban de esta última manera fueron excepcionales.
Repensándolo, creo que posiblemente tenga que ver con la misma naturaleza de las cosas, es decir: o venís con un gran bagaje heredado al que te adherís o sos extraordinario. Sin alguna de las dos no te da el targuet de los otros (es un targuet para ocupar cargos, no a los ojos de Dios, obviamente, que a todos nos ama y todos estamos llamados a salvarnos).
Me pareció notarlo en más de una oportunidad. En Tucumán o Salta, por ejemplo, hay aun "familias viejas" que consiguen unos retoños muy superiores a un tradicionalista muy leído y profesional casi expotáneamente.
No lo sé explicar del todo, pero supongo más de uno me entenderá por haberlo visto.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Como dice Miles, yo no hablé de nobleza de sangre, sino de eminencia intelectual. Fue Poe el que habló de la aristocracia del talento. Por cierto, si coincide la formación nobiliaria y la inteligencia, estamos en el mejor de los mundos posibles. Cristo prescindió de la riqueza, pero no de la inteligencia ni de la nobleza.
La Iglesia, que era la institución occidental con mayor movilidad social, suplia la ausencia de cuna con genio. Aunque nunca sobra haber aprendido modales. Es muy difícil superar un origen oscuro, aún en los genios. Baste considerar la vida del santo pontífice cuya fiesta celebramos ayer.

Anónimo dijo...

Como dije, es difícil tarea. Hasta al cultísimo Miles le cuesta la idea. El ejemplo de las elecciones de Cristo no es válido. Hablamos de una burocracia eclesial que los primeros tiempos no tuvieron y en la que no pensaron.

Anónimo de 15:40: para que lo termine de digerir, ya que ha empezado, agrego que a esos mejores más se les pedirá. Se les dio más. Es mucho más una carga que derechos del tipo liberal (esta es otra cuestión que no llega a comprender fácilmente el hombre contemporaneo para el que cultura, herencia y propiedad no coinciden con la significaciones dadas en los grandes siglos de la Iglesia).

Anónimo de 9:04.

Anónimo dijo...

El Card. (San) Merry del Val, fue algo más que un mayordomo pontificio vestido de rojo.

Si en el lugar de él hubiese estado un sodano o un rampolla, San Pio X podría haber terminado parecido al magno.

Aunque esto les duela a los resentidos de siempre. Dicen que en Argentina, todos se sienten príncipes caídos en desgracia...

Caronte

Fray Agrícola dijo...

Estimado Wanderer:
La grave crísis que hoy enfrenta la Iglesia se debe principalmente a la infiltración masónica. Son los últimos berrinches del príncipe de este mundo contra el Cordero Inmaculado.
Se ha profanodo todo lo santo de la Iglesia, verbi gracia, los sacramentos y la misa. Pero todo eso es la punta del iceberg del proceso de demolición planeado por estas sociedades secretas. No hace falta pertenecer a una logia para ser masón. Basta proponer sus principios naturalistas dentro de la Iglesia.
Por sus frutos seréis conocidos. ¿ Cuáles son los frutos post concilio?, el abandono de miles de sacerdotes de su ministerio. La muerte de muchas Órdenes Religiosas, las exiguas vocaciones sacerdotales, la disminución abismante de bautizados.La disminución de los matrimonios, etcétera, etcétera.
Lo que se ha afectado es el Bien Común de la Iglesia, se ha anulado su misión apostólica y redentora. Esos son los frutos de la Reforma Litúrgica y del Concilio Vaticano II. Pensar otra cosa, es ser ingenuo o progresista.
En lo particular, no me considero ni ingenuo ni progresista.

Anónimo dijo...

Halando de Papas, masones y nobleza, seria interesante recordar lo ocurrido en el cónclave de 1903,donde resulta electo Papa Jose Sarto (Pio X). Allí el veto del emperador Francisco Jose, evitó la eleccion del super mason Card. Rampolla

Anónimo dijo...

Para mi, lo que permitó que Vaticano II sucediera, fue la innecesaria proclamación de la Infalibilidad Papal en Vaticano I, y la posterior (1950 creo) de la Asunción de María.

Eso acostumbró a la Iglesia a hacer cosas grandes porque sí y no porque fuera necesario.
Los concilios pasaron de ser algo que se hacía excepcionalmente en momentos de gran crisis como las herejías cristológicas en el primer milenio, o el protestantismo cuando Trento, a algo que se hace nadie sabe bien por qué, y con una frecuencia mayor.

Saludos

Ex Luterano

Anónimo dijo...

Gente, los nobles no aparecen espontáneamente, en general son descendientes de conquistadores, muchas veces más salvajes, brutales y bárbaros que los conquistados.

Piensen en los germanos que se hicieron nobles en las ex provincias romanas, despreciando a la gran mayoría de habitantes romanizados. El origen de la nobleza europea en gran parte sigue siendo ese.

O en los indoeuropeos que conquistaron a la antigua civilización ubicada en Pakistán y la India, que crearon una sociedad de castas (que todavía existe) en la que pusieron a ellos y sus descendientes en la cima de la pirámide.

O en los Otomanos que fueron nobles hasta la revolución de Ataturk y que con su conquista convirtieron a los habitantes griegos y armenios de Asia menor en musulmanes que hablan una lengua de Asia Central.

Los nobles de hispanoamérica no son tan distinto a ellos, su origen muchas veces no era noble, eran extremeños y andaluces, tal vez analfabetos, algunos bastante psicópatas, ambiciosos, sedientos de oro y de valer más, ascender socialmente, volverse ricos.

Y si recuerdo bien, cuando los Israelitas le pidieron a Samuel un Rey para ser iguales a las demás naciones, a Dios no le encantó la idea.

No tomen esto como una defensa de la Democracia eh

Saludos

Ex Luterano

Anónimo dijo...

Si la reforma litúrgica y sus consecuentes extravagancias fue impulsada por la conspiración judeo-masónica, no lo se. Algo pudo haber existido en esa línea. Pero no todo conspiración, creo que también había un terreno predispuesto. En el CVII participaron prelados formados en "la Tradición" y en vez de pato salió gallareta. Y el pueblo católico receptó las novedades sin demasiada resistencia (¿estaba en condiciones de notar las diferencias?). Termino mi post diciendo que descreo totalmente de las "elites" y de la "nobleza"; ser gente bienuda no es garantía de ser buena gente. Y el gobernante mejor es el bueno y sabio, pertenezca o no al jet set.

Anónimo dijo...

La misma teoría sostiene Messori:

http://vaticaninsider.lastampa.it/es/homepage/vaticano/dettagliospain/articolo/vatileaks-chiesa-chiurch-iglesia-15396/

Anónimo dijo...

Artemio dice:::
Dios bendito, cuántas sonceras he leído hoy por aquí.
Una "nada" pequeña: Que Paulo VI odiaba al P. Pío de Pietrelcina. Una verdadera estupidez, pues es sabido que junto a Pio X y Pio XII, fué el Papa que más lo protegió de la envidia circundante, de los latrocinios habituales en obras como la suya y de los ataques de la (inexistente) masonería. Hasta el Beato Juan XXIII permitió que le pusieran micrófonos en el confesionario ...
Inclusive, Paulo VI lo dispensó de la Misa Normativa, que en 1967 algunos obispos hicieron obligatoria en Italia.
Ruego informarse mejor.