lunes, 26 de marzo de 2018

Casullas plegadas


Con el inicio de la Semana Santa, muchos sitios web comienzan a publicar fotografías de las ceremonias celebradas según el rito tradicional que, gracias a la generosidad del papa Benedicto XVI, son cada vez más frecuentes… en algunos países países.
Me ha llamado la atención que en muchas de las últimas fotografías de la misa solemne de Ramos, -por ejemplo las que publica el monasterio San Benito de La Garde-Freinet y que pueden ver aquí,- pareciera que se trata de una concelebración (lo que sería imposible puesto que tal cosa no existe en el rito romano tradicional) ya que aparecen tres sacerdotes revestidos de casullas. Pero, mirando en detalle, dos de ellos la tienen levantada en la parte anterior. Investigando un poco, encuentro los siguientes datos que desconocía: 
Durante el primer milenio, la casulla era el ornamento general de todos los clérigos. No solamente del obispo y los sacerdotes, sino también los diáconos, subdiáconos e incluso los acólitos, usaban casulla, según relatan Alcuino y Amalario de Metz. Recordemos, además, que durante esos siglos la casulla no era la que habitualmente se ve en las misas tradicionales y que se conocen como “casulla guitarra”, sino que eran amplias y cubrían casi totalmente a los ministros sagrados. De allí su nombre de planetas o amphibalum

Este ornamento no era incómodo para los obispos y sacerdotes pero no ocurría lo mismo con los diáconos y subdiáconos, cuyo oficio les exigía que sus brazos pudieran moverse libremente para trasladar los libros litúrgicos o los vasos sagrados. Fue así que se comenzó a plegar la zona anterior, la que recubría su pecho, a fin de que pudieran moverse con facilidad, y apareció lo que los libros latinos mencionan como planetae plicatae ante pectus, o “casulla plegada ante el pecho”. 
El diácono, además, desde el canto del evangelio hasta la finalización de la misa, para tener aún mayor libertad de movimiento, se enrollaba la casulla en bandolera a través de sus espaldas y sobre la estola. 
La casulla del celebrante no necesitaba ser plegada ya que el diácono y el subdiácono lo ayudaban levantándosela en los momentos requeridos, como las incensaciones y la elevación durante la consagración.

Las casullas plegadas de los diáconos y subdiáconos comenzaron poco a poco ser reemplazadas por dos nuevos ornamentos litúrgicos -la dalmática y la tunicela-, que eran una especie de casullas con mangas, lo cual les facilitaba sus funciones. Sin embargo, se trataba de ornamentos festivos que simbolizaban el gozo y la inocencia y, por tanto, no eran apropiados para ser usados en tiempos penitenciales. 
Es así entonces, que la casulla plegada se continuó usando durante la Cuaresma, el Adviento y, en general, en todos los días donde el color litúrgico era el morado. 
Este antiquísimo uso que se remontaba a los primeros siglos del cristianismo, desapareció de la Semana Santa con la reforma de Pío XII en los ’50 y de todo el rito romano con la promulgación del misal de Juan XXIII en 1963. 



Quienes deseen informarse con más detalle sobre el tema pueden visitar este sitio en francés o este otro en inglés

10 comentarios:

Pensador dijo...

La liturgia católica es un mundo lleno de simbolismos, historia, detalles, hasta el punto de que uno se inunda de todo lo que la rodea a modo, como decía Roberto Spataro, de un catecismo visible, impactante y que entra puramente por los sentidos, casi sin palabras, directo al corazón y la mente.
Las palabras son para Dios, pero lo visual y musical para el hombre, podríamos decir.
Tanto quitaron los reformistas para que el pueblo pudiera comprender y al agregar palabras el sentido y la comprensión del misterio se empobrecieron mas y mas...

Paradojas de la acción de Dios..

Sobre las palabras de Spataro, miembro de la pontificia Academia Latinitas.
http://blog.messainlatino.it/2018/02/vicenza-conferenza-di-pspataro-la-messa.html

Anónimo dijo...

Interesante nota, desconocía estos detalles..Quiero dejardinero expresado la alegría de la jornada de ayer..mucha gente joven..familias con chicos..Ayer soplo la brisa reparadora del Espíritu Santos en nuestra Argentina que viene tan cascoteada. Abzo y una real Semana Santa. Pablo desde Pehuajo

Anónimo dijo...

...y si lo desea, este otro sitio en español:

http://liturgia.mforos.com/1699120/7983776-la-planeta/

Y en general:

http://liturgia.mforos.com/

Anónimo dijo...

Reforma tras reforma...
Me pregunto si quedará algo de verdadera tradición Apostólica.

Anónimo dijo...

Más sobre el tema: http://www.newliturgicalmovement.org/2018/03/the-history-of-folded-chasuble-by-henri_27.html?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+TheNewLiturgicalMovement+%28New+Liturgical+Movement%29

Anónimo dijo...

Lo que llama la atención es esa naturalidad con la que iban fluyendo las costumbres y los usos hasta que pasando el tiempo se fueron implementando comités y gabinetes de expertos para determinar cómo es que se deben hacer las cosas.

Rguerra dijo...

En lugar de citar a un escritor tradicionalista, citaré a alguien cuyas credenciales para comentar sobre el Novus Ordo Missae difícilmente podrían ser más autoritarias. Me refiero al P. Joseph Gelineau, S.J. El Padre Gelineau fue uno de los miembros más influyentes del Consilium de Monseñor Annibale Bugnini, que realmente compuso la Nueva Misa y que Bugnini describió en su
libro "La Reforma de la Liturgia" como uno de los "grandes maestros del mundo litúrgico internacional" p.221

El P. Gelineau escribió (al menos fue honesto) en su libro "Demain La Liturgie", Paris, 1976, pp. 9-10: "Que aquellos que como yo, han conocido y celebrado la Misa solemne gregoriana, la recuerden si es que pueden. Compárenla con la Misa (nueva) que ahora tenemos. No sólo las palabras, las melodías y algunos de los gestos son diferentes. Para decir la verdad, es una liturgia completamente diferente de la Misa. Es necesario decirlo sin ambigüedades: el Rito Romano como nosotros lo conocimos ya no existe. (Le rite romain tel que nous l’avons connun’existe plus). Ha sido DESTRUIDO (il est detruit). Algunos muros del antiguo edificio han caído, mientras otros han cambiado su apariencia, hasta el punto que hoy parece o como una ruina o como la infraestructura de un edificio diferente”.

La Santa Iglesia Católica SIEMPRE ha creido en el antiguo principio que debemos asimilar: "LEX ORANDI, LEX CREDENDI". Viene a significar que "la ley de la oración es la ley de lo que se cree".

Lex orandi, lex credendi. Lo que se reza en la liturgia es siempre expresión de la fe de la Iglesia. De ahí el altísimo valor que poseen los textos litúrgicos pronunciados en la Santa Misa. Ellos son una fuente de referencia primera de la fe de la Iglesia. Cuando se reemplazó en 1969 la Santa Misa Tradicional, fruto de la Sagrada Tradición de la Iglesia por más de 1500 años, también se cambió sin que los fieles se dieran cuenta (muy sutilmente) la doctrina de la Iglesia, en fin algunos lo ven otros no.

Anónimo dijo...

El Movimiento Litúrgico.
Libro de Luis María Sandoval en ivoox
audii

Anónimo dijo...

Querido Wanderer,

Primero quiero expresarle mi cordial y fraterno agradecimiento público por su vuelta. Lo he hecho ya ante el Santísimo con oraciones, pero nobleza obliga el tambien tener la deferencia de haverlo directamente a usted. Me alegra sobremanera volver a leerlo.

En cuanto a la nota, me ha parecido muy interesante ya que hace unos días me preguntaba lo mismo al ver a los acólitos laicos de la Misa, vestir casullas. Le pregunté al sacerdote y me indicolo mismo que usted cuenta. Gracias sin embargo por las fuentes.

A lo que dijera sobre que hay cada vez más Iglesias donde se celebra el Rito Tradicional, confirmo con mis ojos el suceso aquí en Europa. Incluso en países como Alemania, Holanda y el resto de países protestantes, sobre los cuáles podríamos pensar que ya no tienen salvación.

Los invito a visitar la siguiente página alemana, que año a año va recopilando cada vez más lugares donde se celebra la Misa Tradicional:
http://www.pro-missa-tridentina.de

Fuerte abrazo y le deseo un Santo Triduo.

In Domino
El Anacoreta

Ddin Diego dijo...

Estimado Wanderer: leyó lo de Francisco de hoy, sobre que las almas de los condenados no van al infierno sino que desaparecen?